Segundo desplazamiento del fin de semana para el equipo de Heavy Metal Brigade. Esta vez a una Ángeles y Demonios en velocidad de crucero, añadida de pleno derecho a la nutrida lista de salas de referencia para nuestra escena. Tres fueron los motivos de nuestra visita esta vez: los madrileños Havenlost junto a la dupla asturiana Aneuma y Where The Waves Are Born. La cosa se dio como sigue:

Havenlost y su ardiente post-hardcore irrumpen en escena a eso de las 21:45. Y ya desde el momento en que suena la inicial “Brother” queda claro que la primera visita de la banda a tierras asturianas no caerá en saco roto. Porque pocas veces hemos visto en la coqueta sala gijonesa tal comunión entre banda y público. Un público, cabe destacar, en su mayoría muy joven y que prácticamente llenó la Ángeles y Demonios como pocas otras veces.

Algo que nos alegra, si bien practican un género que en Heavy Metal Brigade nos es algo ajeno. Y no creemos que pase nada por reconocerlo. Sea como fuere los madrileños vinieron a sudar la camiseta, dejarse la piel y demás ristra de frases hechas. El público, de casa y nos consta que también de fuera (Cantabria), supo responder y entregarse en consecuencia, propiciando que por momentos la conexión de éste con Havenlost fuese total. Vinieron, vieron y arrasaron con todo. Muchas eran las caras sonrientes al final de su set y no era para menos. Si pasan por vuestras ciudades ni dudéis en acercaros.
Aneuma no lo tendrían tan fácil. Por el gran show que habían entregado Havenlost pero también porque acudirían a la cita con un batería de circunstancias. Batería que no era otro que Guille Menéndez (Where The Waves Are Born). Ello redundó en un set, algo corto, en que presentarían varios temas de su recién estrenado debut “Climax” junto a alguna que otra sorpresa. Presentes en la última edición del Perversiones, donde dejaron una de las interpretaciones más destacadas de la jornada, había ganas ya de reencontrarnos con los de Puerto de Vega.

Qué mejor forma de iniciar el set que con esa “Fall Apart” que dieran a conocer en forma de videoclip allá por el mes de agosto. Hay que decir que nos gustó su descarga. Se mueven con soltura por un death melódico que amalgama no pocas influencias y ritmos contemporáneos, siempre sin dejar de lado una marcada pulsión clásica. No es para menos tratándose de una banda con Borja Suárez a la guitarra solista.
Aunque quien se llevó gran parte del protagonismo, claro, fue la frontwoman Laura Alfonso. Arengó en todo momento a la parroquia, cumplió con todos los graves que exige la banda y no desfalleció en ningún momento. Puede ser que a la banda le falte aún el tan necesario rodaje durante temas como “Ashes Of Your Fears” o “Castaway Of Chance”, pero no es menos cierto que supieron defenderse como gato panza arriba. Terminarían con una versión, no de Dua Lipa en este casi sino de los Death de Chuck Schuldiner. Ni más ni menos que “Evil Dead” y se fueron dejando un buen sabor de boca pese a las circunstancias. Su debut, por cierto, se vino para casa, por lo que prometo tendréis cumplida reseña del mismo en algún momento a lo largo de la semana.

Where The Waves Are Born tampoco se andarían con muchos miramientos. Con sus dos vocalistas Luigi López y Guille Rodriguez al frente y demostrando ambos estar en un gran estado de forma, todo pareció ir sobre ruedas para ellos. Puede que el sonido no fuese el mejor de la noche. De todas formas, al público presente, que les acogió con todo el calor posible, pareció no importarle demasiado. Su metalcore incendiario y potente puso de nuevo patas arriba la Ángeles y Demonios.
Una vez más, al igual que ocurriera con Havenlost, la conexión con la gente fue total. Especialmente con los más jóvenes. Temas “viejos”, temas nuevos, versiones…. todo parecía funcionarles. Hasta el corte electrónico que disparan toda vez finaliza el show. Se fueron sabiéndose ganadores. Puede ser que el tipo de música que hacen no nos enganche del todo, si bien no es menos verdad que el sábado se ganaron toda nuestra admiración con un set que sólo podemos calificar de vibrante.

Las escenas, y la nuestra no iba a ser menos, se alimentan de noches como la del sábado. Noches con bandas capaces de arrastrar a las salas a nuevas generaciones. El tan necesario relevo. Porque la música es energía. Y ya sabéis que la energía ni se crea ni se destruye, tan sólo se transforma.
Mandar un afectuoso saludo a Iñaki Fernández (Factory Rock), Txeffy (Actvs Mortis, Kraken a Feira) y Melissa, Mikel (As Life Burns), Diañu, Joel Peterssen, Jorge (Caballo Moldavo), Susana Crespo y a quien me pueda estar dejando por mi mala cabeza. Nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz