Crónica: Spooky Fest II (Gijón 4/11/2022)

La máquina no para y una vez más, el equipo de Heavy Metal Brigade se desplazó hasta tierras gijonesas para otra cita de lo más interesante: la primera jornada del Spooky Fest II, celebrada en la sala Ángeles y Demonios de Gijón, y que juntó a las bandas Sandford Music Factory, Green Desert Water y Ritual (tributo a Ghost).

Pedían puntualidad británica en sus redes los chicos de Sandford Music Factory sin saber que un fallo técnico de última hora retrasaría el show de los gallegos hasta las 21:15. Una vez subsanado el error, lo cierto es que nos gustó lo que vimos. Con una puesta en escena de rock and roll de toda la vida, los coruñeses desgranaron buenas dosis de un rock setentero que no escatima en afinaciones y distorsiones mucho más noventeras.

El frío que hacía en la calle pareció contagiar a la sala el viernes y por ahí que la recepción del público no fuese de lo más tibia. Sea como fuere el cuarteto parecía en buena forma. Y como la cabra suele tirar al monte, disfrutamos de las contadas ocasiones en que su vocalista Fernán Valera se calzó su preciosa Les Paul.

En contraste con la frialdad inicial, el pogo que se produjo muy al final del show no deja de ser buena señal. Se podría decir que nos gustaron. Tienen nuevo disco en el disparadero, a la espera de que la fábrica los entregue y habrá que estar muy atentos.

Como dicta la lógica, Green Desert Water lo tendrían mucho más fácil. Jugaban en casa y se notó hasta en las camisetas que lucía no poca gente. Tampoco en Heavy Metal Brigade escondemos nuestra debilidad por el trío asturiano y éste volvió a responder como acostumbra. Siempre con Kike Sanchís al frente junto a la base rítmica que forman Dani Bárcena y Juan Arias, nos confirmaron que tienen ya enfilado nuevo álbum de estudio. Pero vayamos por partes.

Arrancarían a eso de las 22:25 con “Open Your Wings” y “Solar Plexus”, apertura y cierre de aquél estupendo primer álbum de 2018. Bien es verdad que, de inicio, varios acoples incordiaron el buen hacer del trío. No es menos cierto que pocas veces hemos oído sonar tan bien a un Sanchís, esta vez sí, con su propia guitarra.

Juan Arias propiciaría la anécdota de la noche al perder su púa del bajo, prometiendo regalar un álbum de la banda a quien la encontrase. Desde aquí podemos dar fe de dos cosas: la púa fue hallada y el bajista cumplió lo prometido. También a la hora de dar el debido empaque a buenos temas como la dupla inicial de su segundo álbum “Black Harvest”.

Tendrían tiempo incluso de presentarnos un tema nuevo, “Kabul”, que enlazaron directamente con “Too Many Wizards“. Las bromas por parte de Kike y Dani fueron constantes durante toda la noche y, al final, uno tiene la sensación de estar como en casa. Lo que no quita para que G.D.W. sea una verdadera apisonadora mientras suenan “The Whale” o la final “Shelter Of Guru”. Referentes absolutos del rock hecho en Asturias ahora mismo.

Cuatro años más tarde, Heavy Metal Brigade se reencontró con Ritual, el tributo asturiano a Ghost, que presentó su alineación completa y a la que el escenario de Ángeles y Demonios se le quedó más que pequeño. Y hay que decir que aún con todas las reservas que uno pueda tener con respecto a bandas tributo como esta, la gente disfrutó con ellos. Gente, cabe decirlo, muy joven. Porque Ghost es hoy por hoy una banda que está logrando que mucho adolescente se enganche a esta música. Algo que desde luego y más allá de los gustos de cada cual, no debería ser tomado a la ligera.

Ritual, con toda la parafernalia habitual en cuanto a puesta en escena y uno de sus dos guitarras escoltando al Papa Emeritus fuera del escenario, no disfrutarían ni mucho menos del mejor sonido de la velada. En especial durante los primeros temas de un setlist que aludiría en gran medida a los primeros álbumes de la banda de Tobias Forge.

Desde una introducción donde sonaría el tema original de la película “Eyes Wide Shut”, ciertos “spooky problems” vendrían a empañar buenos temas como “Con Clavi Con Dio” o “Secular Haze”, si bien es cierto que al público presente pareció no importarle demasiado. Y es que las mayores ovaciones de la noche se las llevaron ellos, lo que suponemos habla muy bien tanto de la banda original como de su homóloga asturiana.

Para el tronco central del show es cierto que el sonido iría mejorando si bien nunca alcanzó a ser sobresaliente. Cosas como “Death Knell” o “Elizabeth” se beneficiarían de esa mejora. La banda encaró así una parte final del set donde todo pareció ir sobre ruedas, con la gente coreando cosas como “Year Zero”, “Rats” o “Square Hammer”. Alrededor de setenta minutos de concierto en que supieron hacer disfrutar a los suyos.

Noche de contrastes. Presente y futuro. Originales contra doppelgängers. En cualquier caso se podría decir que disfrutamos de la primera jornada del Spooky Fest 2022. Mandar un abrazo a Iñaki Fernández, Kike, Dani y Juan (Green Desert Water) y Fernando “Tanxencias” Sampedro.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

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