Reseña: Planeswalker «Tales Of Magic» (Saibot Reigns 2022)

Inspirados por el universo Magic, hay gente para todo (y menos mal), nos llega hoy el debut del dúo californiano Planeswalker, que vienen siendo el guitarrista Jason Ashcraft (Brumal, Dire Peril, Helion Prime) y el también guitarra y además voz Sozos Michael (Eons Enthroned, Gloryhammer, Harmonize, ex-Helion Prime). El dúo radicado en Sacramento (California) no se encuentra ni mucho menos solo ante el envite, contando para el mismo con Chelsea McMasters al bajo y Alex Bosson en baterías junto a Brittney Slayes (Unleash the Archers), Heather Michele (ex-Helion Prime), Taylor Washington (Paladin) o R.A. Voltaire (Ravenous) entre otros que os iré detallando.

Tales Of Magic” contó con la ayuda de buenos amigos de la banda, como lo son Alex Nasla en edición y Michael Goodrich en la mezcla. Finalmente Ted Whitten sería el encargado de masterizar estos siete cortes y Mad Attic de darle vida al artwork. En la calle desde el 21 de enero del pasado 2022.

Mucha pompa y boato incrustado en el power metal que desarrolla la inicial “Tales Of Magic”. Tonos ligeros y un trazo mimado al detalle donde, eso sí, uno echa en falta riffs más imaginativos que enriquezcan el resultado global e incentiven las escuchas. El trotar de guitarras se torna a veces demasiado abundante, rodeando eso sí a buenos intercambios tonales, solos más que apañados y algún que otro (ligero) toque progresivo. Todo termina por conformar un primer ataque de power sinfónico más interesante por escritura que por ejecución que introdujo al disco en forma de lyric-video allá por noviembre de 2021.

The Spark” acelera la propuesta partiendo desde un epílogo a la par veloz y melódico. Alternarán esa velocidad con estribillos más épicos y señoriales, donde Sozos dejará lo mejor de su faceta como vocalista. Preciso y a la vez derrochando un punto más de agresividad, dando siempre la impresión de estar en absoluto control de sus capacidades como en conocimiento de sus limitaciones. Por lo demás es un power metal sencillo, que eleva un par de puntos la faceta puramente técnica a falta de una escritura más diversa.

Con “Shadow Of Emeria” estamos ante el primero del par de temas largos del álbum. Cuentan aquí con la colaboración de Kristin Starkey al micro, dando cumplida réplica a Sozos en un corte que bebe por igual de los Fates Warning o Symphony X más retorcidos en cuanto a gramáticas como de Kamelot en lo que respecta a arreglos y orquestaciones. Nada novedoso ni rompedor a estas alturas, cabe decirlo, pero en cualquier caso atractivo y sugerente dentro del canon imperante. En especial por una faceta riffera que, pese a las más que sensibles fuentes de las que bebe, se las arregla para ganar en personalidad y carácter con respecto al par de temas previos. Es cierto que la carga puramente orquestal le gana demasiado terreno al entorno metálico de la banda, produciendo desequilibrios poco agradables, pecado que no obstante se le puede perdonar a lo que no deja de ser un debut autoproducido como el que nos ocupa.

Precisamente las orquestaciones de Carpenter toman los mandos de una “Blackblade” que recuperará para el prólogo riffs y melodías mucho más acomodadas. Por ahí son de agradecer las estrofas algo más dispersas que irrumpen después y la forma en que estas se contraponen a su vez a unos estribillos de puro power metal encendido y febril. Resultará a término mucho más convencional y clásica, ganando en feeling todo cuanto pierde en originalidad. Tedioso fade out final.

Más elegante es una “The Forever Serpent” que introduce alguno de mis riffs favoritos de todo el disco en su buena primera parte. Se desarrolla aquí de modo tranquilo y elegante, alternando con sapiencia toda la carga instrumental en solidaridad a una línea vocal alterna y bien construida. Cierto es que encuentro los coros en estribillos un tanto azucarados. Cierto también que me enganchan las melodías de corte pagano que anteceden a los buenos solos de guitarra del puente central. Al final, un corte sencillo por trazo pero con una personalidad muy marcada dentro de este debut de Planeswalker.

Ya desde el mismo prólogo se adivinan las ínfulas progresivas que la banda pretende insuflarle al corte más extenso del álbum, este “Oath Of The Gatewatch” donde hayamos por fin a Brittney Hayes, R. A. Voltaire y Heather Michele Smith. Por momentos como digo más prog, a veces más oscura, en especial en lo referente a la gravedad de unas guitarras inusitadamente pesadas, como contrapunto ahora y acompañamiento después a las voces limpias y rasgadas que se irán sucediendo. Y aunque la disfruto de buen grado, no puedo evitar pensar en lo atribulada que resulta por momentos. Posee buenas ideas y mejores intencioes, que a veces no llegan a cristalizar del todo, dando como resultado una acuciante falta de cohesión o, tal vez, de una duración mayor que ayude a desarrollar la nutrida serie de ideas y que alberga. Conviene resaltar que si bien el resultado final puede resultar un tanto incoherente, su faceta puramente técnica no desmerece en ningún caso. Valiente, además, la decisión de convertirla en punta de lanza del trabajo en forma de videoclip:

Queda para el final la versión del “A Million To One” de Kiss (de aquél “Lick It Up” de 1983) que respetará al original más allá de las inevitables diferencias genéricas entre una banda y la otra.

He leído críticas bastante negativas del disco y sinceramente no creo que éste las merezca. E igualmente otras muy positivas que encuentran virtudes en este “Tales Of Magic” que no soy capaz de ver. Me dicen a veces que no me mojo y tengo que admitirlo. También que al menos soy sincero y qué remedio. El caso es que creo estar ante un disco que no es ni blanco ni negro, sino que es en gran medida gris, con ciertos destellos de color. En especial en lo referente a escritura y diversidad tonal. Por ahí es voluntarioso, a veces incluso en exceso (“Oath Of The Gatewatch”), sabe incluso resultar contagioso (“Blackblade”), configurando finalmente un álbum de género con el que me entretengo sin conectar en su totalidad con él. Para quienes pueda interesar por temática en particular y el power más recargado y pomposo en general.

Texto: David Naves

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