Crónica: Grima + Perennial Isolation (Oviedo 11/1/2023)

Sigue la buena racha en los escenarios asturianos. Si la cita del pasado viernes en la Lata de Zinc registró una más que saludable entrada, su vecina Gong unos días más tarde no quiso ser menos. La ocasión lo merecía. Y es que no todos los días tiene uno la oportunidad de ver por estos pagos a una banda del calibre de los rusos Grima. Si además le sumas un telonero elegido con auténtica precisión cirujana como los barceloneses Perennial Isolation, al final termina dando igual que el evento sea entre semana y en enero.

Porque sí, el Gong registró una de las mejores entradas que este medio recuerda y eso, para un concierto de metal extremo, a mitad de semana y en Asturias, es digno de mención. Las bandas supieron responder en consecuencia. Los catalanes Perennial Isolation hicieron acto de presencia con puntualidad británica cuando los relojes marcaban las 21:00 y desde un primer momento gozaron de un gran sonido. Y es que salvo algún detalle puntual, un inalámbrico quiso aguar la fiesta de inicio, lo cierto es que todo fue rodado para ellos.

Desde el arranque con “Autumn Legacy Underlying The Cold’s CaressA. en particular y la banda en general parece estar en un gran momento, ejecutando su setlist con absoluta precisión y dominio de la situación. Recordarían su álbum de 2016 con “…And Then, Her Eyes Created” y desde luego dieron la razón a quienes pensaron en ellos como teloneros para una gira como ésta.

A., bajista y voz de la banda, se metería al público en el bolsillo al recordar unos orígenes familiares con raíces en la cuenca del Caudal. Todo quedaba en casa. Vinieron y convencieron, puedo dar fe.

Para cuando son las 22:30 y Grima salen a escena, no sorprende la teatralidad de su puesta en escena. Los ropajes negros y las máscaras. Sí sorprende en cambio el mal sonido que disponen. Una bola inaudible donde la batería, particularmente el bombo, se llevaba por delante al resto de elementos. Algo que deslució sobremanera la estupenda “Gloomy Heart Of The Coldest Land” con la que abrieron.

Cierto es también que el sonido iría mejorando con el correr de los temas y, si bien creo que nunca llegó a ser del todo redondo, sí lo suficientemente aceptable como para hacernos disfrutar a través de grandes composiciones como “Giant’s Eternal Sleep” o “Moonspell And Grief”.

Su particular black metal puede resultar frío como teta de monja pero la sala era un auténtico hervidero. El cuarteto procedente del mayor país del mundo se defendió como gato panza arriba y el buen número de fans, se hablaba de unos cien tickets vendidos, brindó todo su fervor a los rusos.

Liberado de su guitarra para el tramo final del show, la mayor gestualidad de Vilhelm vendría a aumentar la ya de sí pronunciada teatralidad de Grima. También la conexión con la gente, aún cuando y al menos de palabra, no se dirigieron a éste ni una sola vez. La suya es una frialdad un tanto afectada, sí, pero el bolo fue de los buenos.

Van dos buenas entradas en el par de conciertos que éste medio ha cubierto en lo que llevamos de 2023 y ojalá que siga así la cosa. Dar las gracias a Larry y Maitane de Diario de un Metalhead por las facilidades y a Leonidas (Caballo Moldavo) por el apoyo logístico. Del mismo modo enviar un cariñoso saludo a Nefta y Gin, Andrés y Azu, Criso, Miguel, Marco, Alba y Joel, Pablo, Diañu, Jorge Moldavo y a todos los que mi mala cabeza no recuerda ahora mismo. Si nada lo remedia nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves

Fotos Móvil: Miguel Luarca / Leonidas

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