
Nuevo trabajo de la veterana banda italiana de power metal, que nada se parece a la que pudimos ver por nuestras tierras en el 2014 abriendo para los alemanes Freedom Call en la gijonesa Sala Acapulco. Dragonhammer nos traen nueva formación y nueva grabación “Second Life” , a través del sello My Kingdom Music.
Como buen grupo de power metal que se le precie, el disco abre con una intro “Prelude To Conquest”, seguido de “Kingdom Of The Ghost” donde nos ofrecen todos los elementos requeridos en el género, velocidad, doble bombo y siendo italianos, como no, acompañados de teclados y orquestaciones. Muy larga es la sombra de Rhapsody en el metal transalpino.
Con “Diamond Of Peace” baja el ritmo, lo que permite que los coros jueguen un papel más importante, que junto a unos destacables teclados, les queda un tema más de metal sinfónico. “Into The Warrior´s Mind”, de lo mejor del álbum, corte muy épico y muy power, para los amantes del doble bombo y la velocidad. Destacando aquí la voz más agresiva de su nuevo vocalista, Matti Fagiolo, ya que en el resto del disco, la voz es bastante lineal y sin apenas agudos.
Baja la velocidad con “Shattering Hope” pero no la épica, con unos coros igual de predecibles que bien hechos y con un típico, pero no menos notable duelo de solos de guitarra y teclados. Dragonhammer no se salen de los cánones clásicos del género en ningún momento, todos sabemos lo que viene, pero los escuchamos igualmente para asegurarnos, como los que vemos “El Señor de los Anillos” una y otra vez.
Siguiendo con los tópicos, no podía faltar una balada, “Fallen Brother” nada espectacular, pero si escuchable. Le sigue “Sidness Divine”, corte power metalero, pero lineal y casi aburrido hasta la llegada de unos buenos solos de guitarra que impiden saltar la canción. Algo que casi también hago con “The Rising”, medio tiempo insulso con pobre estribillo, aderezado con adornos medievales, que le salva un épico final de canción.
“Silver Feathers” nos devuelve al cabalgueo y la velocidad, pero es en “Second Life”, la homónima, como nos gusta decir a los Piratas Libertalios, donde más brillan los italianos, con varios pasajes dentro del tema, todo lo que buen seguidor del power metal puede esperar. Finalizan con “Ending Legacy”, corte orquestal que podría servir de cierre en cualquier película épica, algo también bastante típico. Y es eso lo que os podeis encontrar en este “Second Life”, todos los elementos típicos del power metal italiano, teclados y orquestaciones, doble bombo, coros épicos y buenas guitarras. En este estilo nadie va a inventar la pólvora y quizás la gran legión de fanáticos que tiene el género tampoco lo quieran, de ahí, que bandas como Dragonhammer no se salen de la línea. Pueden ser más previsibles o no, pero lo que hacen lo hacen bien.
Feliz año a tod@s.
Texto: José Miguel (LAGO)