Buen remedio para un frío sábado de enero que reencontrarse con el Gong ovetense para la venida de los vitorianos The Soulbreaker Company, celebrando nada menos que veinte años de trayectoria, y acompañados para la ocasión de las bandas locales Caballo Moldavo y Green Desert Water.

Los encargados de abrir el sarao esta vez fueron Caballo Moldavo, una banda que sabe arreglárselas para no desentonar nunca. Auténtico comodín que vale igual para un roto que un descosido. Si además se rodean de buenos amigos, como en ese inicio con “Réprobos” en que Txeffy (Actvs Mortis, Kraken a Feira) les acompaña arriba del escenario. Lo hemos dicho otras veces y esta vez se hizo de nuevo patente: gozan ya de su pequeña legión de seguidores pese a la juventud del proyecto y se nota.
Con un buen sonido desgranarían temas de siempre como “El Blues Del Innombrable” o “El Pantano”, junto con algún corte inédito y la ya acostumbrada versión de Soziedad Alkoholika,“Ciencia Asesina”. Cumplieron sobradamente como pistoletazo de salida sin que los problemillas con el bajo alcanzasen a aguar una fiesta en la que nos las prometíamos muy felices.

Porque pocos valores son tan seguros en la escena asturiana como Green Desert Water, que arrancan con “Open You Wings” cuando el reloj apenas marcaba las 21:56. Nunca hemos escondido nuestra predilección por la banda asturiana y esta vez, de nuevo, cumplieron todos los pronósticos. Sonando, o esa impresión tuve cerca del escenario, más potentes que nunca y tan bien ensamblados como siempre.
Aquí enlazarían “Sacred Tree” y “Dead Sacred Tree” de su último álbum y ya todo sería a favor de obra para ellos. Con ese buen frontman, buen guitarrista, que es Kike Sanchís y una base rítmica, Juan Arias bajo, Dani Bárcena batería, que, como digo sonó más compacta que nunca. Tampoco se olvidó Sanchís de los agradecimientos de rigor. Tampoco de demostrar su técnica de apertura de botellín en pleno solo de guitarra. Músicos, nunca dejan de sorprender.
“Chaman” y la poderosa “The Whale” cerraron otra gran noche para ellos. Siguen en plena curva ascendente y que no sabe uno muy bien hasta dónde les llevará, pero tened por seguro que os lo contaremos por aquí.

El arranque de The Soulbreaker Company sucede con tal prontitud que coge a más de uno aún con el cigarro en la mano. Cita que arrancaron con “It’s Dirt” y en la que el sonido, no olvidemos es un sexteto arriba del escenario, no pudo ser más claro y cristalino. En términos puramente sónicos, de lo mejor que servidor haya podido contemplar en la sala asturiana. Y no es un historial corto que digamos.
Los vitorianos no hicieron prisioneros. Si el buen sonido ayudó, de igual modo lo hizo su entrega arriba del escenario. Veinte años que parecen haberles sentado de perlas. Y un frontman, Jony Moreno, cuya voz mostró un grandísimo estado de forma. Y que tendría un recuerdo para con Amon Ra, banda venerada como pocas en este medio en particular y en la Asturias rockera en general.
Funcionaron también porque supieron cómo armar un setlist que fue de la psicodelia más efervescente al hard más descarnado, Javi Free a las teclas resulta fundamental a la hora de ensamblar el complejo entramado de tonos y capas que la banda dispuso el pasado sábado noche. Sirvan como ejemplo “Surely Never Comes” o “Avoid The Crash”. Su concierto representa todo un viaje en el que la intensidad no cede un ápice al conformismo. Banda veinteañera aún con ganas de disfrutar arriba del escenario y hacer partícipes de ello a quienes estábamos abajo. El nivel al que raya “Hot Smoke & Heavy Blues” sólo puedo calificarlo de volcánico.

Cerrarían con el doble bis “Oh! Warsaw”, de su “Itaca” de 2010, y “The Kid Out Of This Land”, de aquél “La Lucha” de 2016, dejándonos la sensación de ser una de las mejores bandas que haya pasado nunca por el Gong. Ahí es nada. A por otros veinte años.
Otra grandísima noche de rock and roll. Buena asistencia y mejores bolos. Poco más se puede pedir. Si además uno se reencuentra con los infalibles de siempre, pues ni tan mal. Vaya por ahí un saludo a Sergio Blanco, Pablo García, Jorge López Novales, Dani Bárcena, los Caballo Moldavo, también a Susana Otero, Alba y Joel Peterssen, Diañu, Txeffy y a todos los que me estaré dejando. Nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: Archivo