Libre de restricciones regresaba a la programación musical astur el Factoría Rock Fest. Una quinta entrega con todas las de la ley, con la única directriz de dar visibilidad a bandas de la tierra, los mierenses Swap y Leather Boys en esta ocasión, más dos bandas estatales representadas por Midnight Road desde Bilbao y los valencianos Pölvora.

Abrían la velada el trio Swap ante un goteo incesante de público. No se prodigan en vivo y es una auténtica pena. Damos fe que su propuesta engancha, ellos la definen como una mezcolanza entre AC/DC, Hellacopters y Foo Fighters, y podemos afirmar que conectaron rápidamente con la audiencia. Pablo Suárez al cargo de la batería y voces es el punto focal de la formación, arengando en todo momento a la parroquia mientras desgranaban temas de su dos discos, un debut homónimo en el 2014 y «This Is The One» en un ya lejano 2017. «Go And Get It» despierta de su letargo a los más perezosos y a más de uno nos pillaba a pie cambiado su vitaminada revisión del «Ghostbusters» de Ray Parker Jr. Dejaron con ganas de más, sus escasos 40 minutos volaron, y estaremos muy atentos a las próximas novedades, ya sean nuevos termas o verles de nuevo encima de un escenario. Inmejorable comienzo de fiesta.

Desconocidos para la mayoría del público asturiano aunque con un buen número de seguidores de la banda en la sala llegados desde Bizkaia, se presentaban en la Factoría Cultural los bilbaínos Midnight Road. Veteranos en la escena hard rockera han compartido tablas con nombres del calibre de Slash, Inglorius, Gotthard o The Last Vegas, así que como dicen los más castizos, algo tendrá el agua cuando la bendicen. Si bien es verdad que su sonido no fue el mejor de la velada, la guitarra de Josu iba a venía a su antojo, ofrecieron una buena demostración de porqué un sello como el internacional WormHoleDeath ha reeditado su último disco «Ready For The Fight«. Contaron con unos 50 minutos para ofrecer un extenso repaso a esta nueva obra, desde el tema homónimo para arrancar pasando por «Back In Time«, presentación de la banda incluida o «Road To Death«, dejando patente una sobrada puesta en escena y actitud. La traca final estaría protagonizada por «Welcome To The Revolution» y «The Seven Men» de su ópera prima y en la que un desatado Josu tomaba posesión de la grada extensible de la Factoría para ofrecer una demostración de su habilidad a las 6 cuerdas, mientras el público disfrutaba sorprendido de la escena. «Voodoo Queen» pondría el cierre a su primera vista a los escenarios asturianos. Deseando que no sea la última.

El plato fuerte de la noche estaba protagonizado por Pölvora y es que una formación que cuenta en sus filas con miembros de Üzzhuaia, Jolly Joker o 13 Millas tiene mucho ganado antes de subir al escenario y más cuando presentas un disco debut a la altura de las expectativas generadas. Llegaban a Avilés para ofrecer el tercer concierto de su corta andadura hasta el momento y una cosa dejaron patente, no son flor de un día, si sus agendas lo permiten hay Pölvora para rato. Disfrutaron posiblemente del mejor sonido de la noche, se lo pasaron genial, gran química entre ellos en el escenario e hicieron disfrutar de lo lindo a la nutrida afluencia de la Factoría. Casi 60 minutos para interpretar íntegramente el mencionado debut para nuestra satisfacción pero querían la matrícula de honor. No fue difícil conseguirla, «Baja California«, en colaboración con Luismi Rose a la voz y «Santos y Diablos» no necesitan presentación a estas alturas. Dos apuestas ganadoras para sellar su paso por Asturias dejando patas arriba el recinto y una colección de sonrisas entre el público. El desfile de fieles a su puesto de «merchan» sin duda compensa las horas de furgoneta, it’s only rock ‘n’ roll (but I like it).

Poner el broche al festival recaía esta vez en los locales y parte importante de la organización Leather Boys, que volvían al Factoría Rock cuatro ediciones después. Aún siguen inmersos en la presentación del notable «Born In The Seventies» haciendo suyo cualquier escenario que se ponga a mano. En esta ocasión ofrecieron casi una hora de un enérgico rock and roll y mucha diversión. No faltaron las ácidas disertaciones de Leather Sex, que no deja títere con cabeza aunque sea en su propia banda y al propio público o la devolución de colaboración por Lazy Lane en «Aphrodisiac Grape» y «Stranded«. Obligado cambio de guitarra mediante afrontaron la parte final de su set tirando de clásicos, ya fuese de cosecha propia como «Leather Gunner» dedicada a la memoria de Ronnie James Dio o ajenos como una acelerada versión de «Ace Of Spades«. Hard rock, actitud punk, contundencia, políticamente incorrectos, Leather Boys finalizaban su paso por la Factoría tomando posesión de la platea con «Rock n’ Roll Blowjob«, su habitual cierre de concierto. No hay duda que el combo avilesino vive uno de los mejores momentos de su trayectoria.

Agradecer a la Asociación Cultural Valliniello Sound City todas las facilidades y mandar un saludo a la cantidad de amigos con los que compartimos velada, Lago (Piratas de Libertalia), Javier (Narwhale), Álvaro Cocina, Fernando Casas, Nici, Mario y Diego de Drunken Buddha, Txema Bustillo y Deivich Leppard. Nos vemos en la siguiente.
Texto y fotos: José Ángel Muñiz