Salida de jueves a tierras ovetenses para recibir en el Gong Galaxy Club, poco a poco nuestra segunda casa en la capital, a los madrileños Synchronical y los italianos Temperance. Una cita que quizá no tuvo una gran acogida (un jueves y dos bandas no del todo conocidas…) y que se dio tal y como sigue.

Apenas pasadas las 21:,00 abren Synchronical y lo primero que llama la atención es su puesta en escena con torres de leds, un par de podios al borde del foso y el gran telón de fondo. Inusual para una banda telonera. Eficaz a la hora de potenciar a un quinteto que acudía a tierras asturianas no sin algún pequeño percance en la figura de Jesús Mateos, cantante, aquejado ese mismo día de una engorrosa parálisis facial.
De igual forma, el guitarra Daniel Sánchez hubo de cambiar su inalámbrico por un cable de los de toda la vida durante la inicial “Time” para que todo transcurriera por los cauces normales. Y lo cierto es que pese a las circunstancias, y a un sonido que nunca llegó a ser del todo redondo, vimos a una banda enchufadísima. Casi en inversa proporción a la acogida de un público al que le costó lo suyo conectar con lo que estaban viendo y escuchando.

Con “Losing Memories” recordarían el largo homónimo de 2016 en una noche en la que no faltaron versiones, en forma de una no del todo literal reinterpretación del “Hallowed By Thy Name” de la Doncella, que convenientemente transitó la curiosa amalgama de power/thrash contemporáneo de los madrileños. Mateos dedicaría “Torn Soul” a la víctima de la manada, si bien sería “Insomnia” la que conseguiría por fin sacar de su letargo al público y conducirse hacia un final de set con un comodín infalible: “Ace Of Spades” de Lemmy y los suyos. Atentos a sus pasos y esperando ya sucesor para aquél “Forevermore” de 2019.
Temperance acudían al Gong con una alineación de circunstancias, quedando apenas Liuk Abbott al bajo y Marco Pastorino en guitarra y voces como miembros originales de una formación transalpina que completaron Marco Sacchetto a la batería y la dupla Gabriele Gozzi y Kristin Starkey en voces. Con una puesta en escena de lo más diáfana, dieron inicio a las hostilidades alrededor de las 22:10 a mientras suena el tema principal de la saga James Bond.

Line-up de circunstancias o no, lo cierto es que salieron a escena con intención de meterse al público en el bolsillo desde el primer acorde. Porque qué mejor que esa “Pure Life Unfolds” de su último álbum para romper el hielo. Se entregaron a fondo pero el sonido nunca alcanzó a ser del todo redondo, con acento en la guitarra del ex-Secret Sphere Marco Pastorino, prácticamente inaudible durante amplios tramos del set.
Puede que no tuvieran el mejor sonido de cuantos hemos visto desfilar por el Gong pero hay algo que estos italianos sí tienen: canciones de gatillo fácil y mucho gancho. Porque lo cierto es que fuera o no mejorable el sonido desplegaron en la noche ovetense, esta nueva alineación de Temperance sí que conectó con un público al que vimos más receptivo que nunca. Con un Pastorino haciendo denodados esfuerzos por comunicarse a fuerza de intercalar italiano, inglés y español. Músicos, nunca dejen de sorprender.

En “Breaking The Rules Of Heavy Metal” la pareja Starkey & Gozzi parece llevar toda la vida en la banda. Y mientras que “Start Another Round” demuestra que nadie mejor que los italianos para esto del power melódico, en “Diamanti” no dejamos de echar en falta todo el ornamento que sí tiene la versión del álbum. ”Jupiter And Moons” y el final a coro de “Catch Your Dreams” pondrían broche final a una velada, como diría un clásico, con sus luces y sus sombras.
Unas cuantas circunstancias adversas, no siempre puede salir todo bien, para una noche que tampoco lo pasamos mal del todo. Se agradece igualmente ver entre el público a tanto músico de bandas locales. Gente de Argion, Last Days Of Eden o Monasthyr que no quisieron faltar a la cita. Vaya un saludo para ellos, también para Lago (Piratas de Libertalia), Jorge López Novales (Diario de un Metalhead), René “vieyurepunante”, David Castañón (Les Fartures) y el agradecimiento a Iván Desván por todas las facilidades. Nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz