Reseña: Murmur «Pvtrefactio» (Autoproducción 2022)

Primer largo para el trío extremo madrileño Murmur, que integran Alexis González Lázaro al bajo, Igor Teterycz en guitarras y efectos y Beatriz Benett en voz y teclas. Formados en Getafe allá por 2018, Murmur debutarían con un Ep homónimo en 2020 para ya en 2022 entregar un “Pvtrefactio” grabado, mezclado y masterizado en los California Studios (Madrid) por Víctor Sáiz (Sun of the Dying, Sechem, Ekyrian…).

Death Of Thoth” se eleva desde una espesura agónica y oscura hacia una espacialidad de guitarras reverberantes. Trazo diverso y retorcido el de este prólogo, que enfatiza a los Murmur más pesados y monolíticos, al tiempo que Benett se desgañita durante ese transitar entre rocoso y arrastrado. Todo adquiere nuevos bríos más adelante, si bien el trío rara vez olvida esa escritura recóndita y enrevesada, lo que le sirve a González Lázaro para dibujar curiosas líneas al bajo. Laberíntica más que intensa, retorcida más que enfebrecida, siempre ambiciosa y con las miras bien altas, no obstante Murmur dibujan un puente central de aguas remansadas, casi oníricas, de fuerte contraste con el conjunto. Se suceden las escuchas y no puedo más que sobrecogerme con la naturalidad que desprende el corte en su conjunto. Nada alcanza a sonar demasiado artificial o impostado. Al contrario. Lo cual, pienso, tiene un mérito terrible.

Leiyu” porta un prólogo que fácilmente podrían haber firmado los mismísimos Gaerea, si bien es verdad que tras él Murmur reconducen hacia terrenos que les son, en gran medida, más propios. Hay un buen riff sobre el que Benett acomodorá su habitual registro quebrado. “Leiyu” pone muy en primer término la cara más melódica del trío, circulando en buena medida sobre ritmos vivos, que no desbocados, y contorneándose lo suficiente como para no resultar fría ni anodina. Ahí cobran vital importancia esas voces limpias del puente central, y la forma en que más adelante se conjugan y armonizan junto a la Benett más descosida.

Selenelion” me recordará en cierta medida a los primeros álbumes de Ihsahn (Emperor) en solitario. Lo cual no deja de ser una buena señal. En especial por los riffs que Teterycz dispone aquí pero también por esa característica tan espacial que le aporta la producción de Víctor Sáiz. Corte menos retorcido, podría decirse que más sencillo, pero no obstante dueño de una paleta de tonos y ambientes de lo más llamativa. Cierto es que su epílogo de marcado carácter black bien merecía algo más de desarrollo. Aunque ya sabéis cómo sigue aquello de que ante el vicio de pedir…

El tranquilo y pausado prólogo de “Caelestis” viene a preceder a uno de los cortes más encendidos de este “Pvtrefactio”. En cierta medida más convencional, si bien dicho término rara vez encuentra acomodo en la música de Murmur. Pero es cierto que en estos ritmos más vivos de su largo primer tercio convive una cadencia más directa, disociada en cierta medida de los grandes imputs del disco. Sí resulta más solidario a éste el igualmente largo epílogo. La banda conjuga aquí pulsiones que van desde el black metal de corte depresivo a pequeños ramalazos que bien podrían acercarles a bandas como Alcest o incluso ciertos momentos de Lantlôs. Un corte profundamente bifocal, disociado y a la vez solidario al disco al que pertenece. Toda una experiencia.

Sol Invictus” fue la carta de presentación de “Pvtrefactio” y uno entiende la elección por cómo ésta da cobijo a los grandes leitmotivs del disco. Los Murmur más retorcidos están presentes aquí, en gran medida, de hecho, durante el prólogo. Los más vivarachos acuden de igual forma y el corte avanza hacia su tronco central rememorando aquella pesadez de la que hicieran gala en la inicial “Death Of Thoth”. Puede achacársele a este quinto corte que no alcance a sonar todo lo natural que aquél, lo que no quita para que siga siendo un trazo con el que conecto en gran medida. Por atrevimiento y también por dinamismo.

Pesta (The Plague Hag)” instrumental que en su desmesurada calma, vendrá a agrandar el impacto que produce la final “VII”, cierre de nuevo angosto, retorcido, atmosférico y ciertamente desesperanzado:

Now I’m close to the end. I don’t see what I wanted to see. Time to assume its too late. Finally I’ll burn in hell…

… declama agónica Beatriz Benett y por momentos parece no haber salida posible. Murmur recuperan aquí aquél doble juego vocal que hiciera acto de presencia en la anterior “Caelestis”, confiriéndole un aura de lo más especial a este estupendo corte final. Su metal intrincado y laberíntico tiene gran representación durante el gran tramo central de este “Pesta….”, que finiquita dejándonos a los madrileños en su encarnación más violenta y enfebrecida. Gran cierre.

Gran álbum el que han tramado los getafenses, siempre y cuando uno disfrute del metal extremo retorcido, pluriinfluencial y alejado de formalismos. Reza el tópico que hay álbumes que bien merecen más de un par de escuchas para ser apreciados en su conjunto y este “Pvtrefactio” bien merece integrar dicha categoría, por muy recurrente que ésta sea. Una banda que no opta nunca por el camino fácil, el trazo sencillo, la construcción evidente, que refresca a una escena necesitada de propuestas personales e identificables y que viene a dejar el pabellón de nuestro metal extremo en muy buen lugar. Gran trabajo.

Texto: David Naves

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