Reseña: Fogos «Corpses And Ashes» (Autoproducción 2022)

Fogos es el nombre de la joven banda de black metal y radicada en Barcelona que forman en 2021 The Butcher al bajo, los Blazemth Croma Lan Ro en baterías y Kerberos en guitarras además del ex-Obsidian Kingdom Saten Haz Im Nu en voces. Grabado y mezclado por el omnipresente Javi Félez en los Moontower Studios de Terrassa, “Corpses And Ashes” y masterizado posteriormente por el Cruciamentum Dan Lowndes (Assumption, Vital Spirit, Desolate Shrine, Phrenelith…) en los Resonance Sound Studios, el disco cuenta además con la colaboración de Sonia Chaves a la voz para la introducción de “Khione”. Por último añadir que tanto el arte como el layout del álbum son obra de Beren y que se encuentra en la calle desde julio del pasado año.

Tal y como nos avanzan desde Blood Fire Death, su concepto como banda “abraza los ancestros, el paganismo y la purificación del fuego del que surge el nombre de la banda, Fogos. El fuego que alumbra y que construye, pero que a su vez también destruye, como origen del que parte la banda para abarcar los temas principales que se abordan: el fatalismo, el nihilismo, la muerte y la psique humana”.

No hay introducciones ni preámbulos que valgan para la inicial “Akheron”, que percute desde un primer momento con un black metal tan clásico como ensordecedor. Por ponerle un pero, quizá este black a la antigua usanza pedía una producción algo más desgastada. No obstante, toda vez uno entiende que estamos a 2022 y el negro metal no tiene que sonar eternamente como lo hiciera “Diabolical Fullmoon Mysticism” hace ahora treinta años, esta primera entrega resulta de lo más prometedora. Sus alternancias funcionan mientras que sus riffs, si bien clásicos, empastan a la perfección con lo primario de la propuesta.

Keres” ahondará en ese black metal añejo, sí, pero lo hará a través de una serie de riffs más distintiva, a la par que una escritura más rica y diversa. Atravesado todo ello por un aura sensiblemente más fría y desoladora, que me recuerda en cierta medida a unos Darkthrone del “Transilvanian Hunger”. Gran trabajo igualmente de Croma Lan Ro tras los parches, componiendo una línea de batería tan rica como agresiva. La clase de pegamento que este segundo tema del álbum requería. El estupendo epílogo viene a finiquitar uno de mis temas favoritos de todo el debut.

Dysnomia”, en su brevedad, se vuelve en cambio más melódica, con un deje más Dissection, Sacramentum, Necrophobic incluso, capaz de sonar melódica a un tiempo y grandilocuente al otro. Mucho lugar común en su aspecto lírico, bien es verdad que esto no deja de ser un puro disco de género, pero un tema con una personalidad muy marcada y capaz de dejar huella en el subconsciente a pesar de sus poco más de tres minutos de duración.

Mortis”, oferta por contra más alargada del debut, plantea de inicio la cara más épica de los barceloneses, que proponen un prólogo en rima con el poso más melódico de “Dysnomia” para luego construir otro de los cortes más llamativos y notables de “Corpses And Ashes”. Incluso se permiten el lujo de introducir, aunque sea de forma leve, pequeños aportes sinfónicos durante los momentos menos tensos. Un corte que me agrada tanto por composición como por ejecución. Tras Fogos se esconden músicos de sobrada valía y tarde o temprano es algo que sientes mientras transcurren los temas. En especial los buenos como éste.

Khione”, con un fugaz detalle de Sonia Chaves en su intro, retorna a aquella senda del black acelerado y gruñón que inaugurara el disco. Transita por tanto una senda mil veces recorrida, sí, pero lo hace con la suficiente inteligencia como para no resultar del todo evidente. Tiene buenas alternancias tonales y cuando la batería de Croma Lan Ro alcanza la zona roja del tacómetro, todo aparenta estar donde debe. Por ponerle un pero, echo en falta algo más de diversidad en el aspecto vocal, que me resulta aquí y por momentos un tanto monótono.

Caronte” porta alguno de los contrapuntos con los que mejor conecto de todo el debut. Es un black metal muy diverso en cuanto a ritmos. Un cajón de sastre, de hecho, donde parece tener cabida todo el ideario que manejan. Desde el imput más melódico de “Dysnomia”, los medios tiempos de marcado carácter épico y, como no, el black arrollador con Croma Lan Ro volando en baterías. Estupenda en su diversidad, enervante en cambio para quienes gusten de propuestas menos heterogéneas y más cohesivas.

Exis” es en gran medida un medio tiempo al que Fogos parecen querer rodear de una porción de todos los colores que componen su particular visión del black metal. Sin considerarla del todo fallida, qué duda cabe que dentro de este “Corpses And Ashes” anidan propuestas mucho más centradas, en especial en lo que a riffs se refiere, que esta séptima entrega.

Superada la media hora de duración, podría pensarse que los de la Ciudad Condal bajarían algo el pistón en lo que a intensidad se refiere. Nada más lejos. “Nyx” vuelve a ese black iracundo marca de la casa pero sin llegar a descoserse ni derivar hacia el más absoluto caos. Algo más diversa, eso sí, en cuanto a voces, pero construida a mayor gloria del metal extremo más vigoroso y centelleante. De esas que deberían ser llevadas al directo sí o sí.

Deimos” profundiza en su black metal angosto y rabioso. De hecho diría que la producción de Félez aquí sí posee aquél aire malsano que eché en falta a comienzos del álbum. De ahí que ésta penúltima entrega sea a su vez una de las más poderosas de todo el trabajo en ese sentido. Oscura, , grave, violenta. Irremediablemente clásica y por ahí de lo más disfrutable.

Cierran el disco los tres minutos largos de una “Eidolon”, donde vendrán a recuperar, aunque sea de forma leve, aquél deje más melódico que mostraran en “Dysnomia” para finiquitar el disco con corrección y sin sorpresas. Un cierre que a decir verdad me deja algo indiferente.

El debut de Fogos ha venido a proponer un black metal impermeable, estanco, donde no caben injerencias externas de ningún tipo. Disco de género a las buenas y a las malas. A las buenas porque sale a relucir más pronto que tarde todo el bagaje que poseen las cabezas visibles del proyecto. A las malas porque hay cortes que, en esa innegociable fidelidad al género, pueden resultar algo previsibles. Cuando no poco brillantes como en el caso de “Eidolon”, que acusa ya cierto desgaste en un disco al que quizá le pese algo el culo en cuanto a duración. Pero una vez hecha la salvedad, en el álbum también hay aciertos: la inequívoca frialdad de “Keres”, el poso más melódico de la pequeña pero estupenda “Dysnomia” o el gran nivel gramático pero también ejecutivo de “Mortis”. Un debut con las ideas muy claras, que veremos si encuentra continuidad o se queda en una única entrega. Sea lo que sea que suceda, os lo contaremos aquí, en Heavy Metal Brigade.

Texto: David Naves

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