Crónica: Diario de un Metalhead Fest 4 (Oviedo 12/3/2023)

Llenazo en el Gong Galaxy Club, nuestra segunda casa el pasado fin de semana, para la celebración del cuarto Diario de un Metalhead Fest, que reunía en la capital asturiana a Delion y Brainstorm. Todo pese a tratarse de un domingo y encuadrado en un mes trufado de citas a lo largo y ancho de la región. Éxito pues de una noche que vino a darse más o menos como sigue.

Abrían Delion, vitorianos ellos, cuando el reloj marcaba las 21:00. Y es que hasta en cuestiones de puntualidad ha mejorado este local. Banda que pronto nos recordaría a aquella gran ola de heavy metal de finales del pasado siglo, comienzos de este, en su encarnación vivaracha y agudísima del género. “Piel de Metal” se toparía con las reticencias de un público frío, a tenor de lo visto no siempre permeable a teloneros desconocidos como era el caso.

De todas formas la banda contaba con varios acólitos que, a pie de escenario, les brindaron un tratamiento digno de cabezas de cartel. Mientras desgranaron cortes en inglés “God of Fire” o en el idioma de Galdós, “Oscuro Lugar”, el sonido no pudo ser mejor. Delion incluso se permiten un brevísimo guiño a Saxon para después continuar con “Tu Traición”. En una escena cada vez más habituada a las pistas pregrabadas de las que ni siquiera los propios Brainstorm podrían escapar, resulta refrescante volver al heavy metal más orgánico. Especialmente con ese cierre tan maidenesco que propició la final “Mentirás”. No vamos a negar la división de opiniones que generaron. Tampoco el hecho de que cumplieron con el papel que se les encomendó.

Tras un pequeño retraso, había que colocar el telón de fondo, y después de que sonase un poco del “Let The Music Play” de Barry White, Brainstorm salían finalmente a escena pasadas las 22:25. Y ya desde un primer momento queda claro que nada como oriundos del país de los Schumacher para esto del power metal. Si además cuentas con una sala entregada desde la inicial “Where Ravens Fly” y un Andy B. Franck en perfecto estado de revista, solo cabe esperar lo mejor.

Les funcionó esa “Devil’s Eye” de su álbum de 2018 pero sería “Glory Disappears” de su último trabajo la primera que de verdad conectaría con los suyos. De ahí en adelante banda y público fueron un ente único e indivisible. Y aunque hubo pequeños solos, de batería primero, de bajo después, que amenazaron con arruinar el buen ritmo (nunca mejor dicho) de la noche, lo cierto es que el carisma de Andy arrolló a todos los presentes. No por nada una banda como esta lleva casi treinta años en la carretera.

Mientras que “Jeanne Boulet (1764)” pondría la nota histórica, la más banal “Turn Off The Light” lograría sin embargo la mayor comunión de la noche entre banda y público. Turno para las obligadas presentaciones por parte de Andy, la Gong convertida ya en una olla a presión, y final con “Ravenous Minds” y la apropiada “End Of Sorrows”.

Ni siquiera los reiterados problemas de Torsten con el inalámbrico les aguaron la noche. En todo momento derrocharon entrega para llevar al público en volandas, profesionalidad para hacer frente al calor y prometiendo volver, se fueron dejando más que contenta y convencida a su parroquia. Un fijo desde ya en la lista de grandes bolos de este 2023.

Si hay mejor manera de pasar una tarde noche de domingo, no queremos saberlo. La cuarta edición del Diario de un Metalhead Fest fue un éxito y, desde aquí, sólo queda felicitar a los responsables, así como darles las gracias una vez más por las facilidades.

Vaya igualmente un saludo para los fotógrafos y compañeros de fatigas Jorge López Novales, Pedro Alonso y Sergio Blanco, al 51 % de Piratas de Libertalia, Pablo Alonso, Andrés y Azu, Jorge y Javy, Iván Desván, Diañu, Marco, Juancho y en definitiva a todos con los que llegamos a cruzar alguna palabra y mi cabeza ahora no recuerda. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

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