Nueva jornada plagada de conciertos la del pasado viernes 5 de mayo en la que el equipo de Heavy Metal Brigade volvía a repartir esfuerzos en 2 citas destacadas hace tiempo en nuestro cuaderno de ruta. Para un servidor la parada en Avilés de Cruzados era una cita ineludible, como para el más de medio centenar de almas que acudieron a disfrutar de una buena noche de rock, sin aditivos artificiales. Si hacía falta algún plus, la veterana banda angelina se presentaba en el Paseo Malecón con una alineación de lujo, compuesta por tres Little Caesar en sus filas. Ron Young a la voz, Loren Molinare a la guitarra rítmica y Mark Tremalgia a la guitarra solista, más Ron Klonel a la batería y Tony Marsico al bajo como único miembro original de la formación.

Imposible de rechazar la invitación de Toni Ramone tras el concierto de The Poor el pasado mes de febrero en la Sala Club del Centro Niemeyer, (crónica) así llegamos al Paseo Malecón para comprobar que Nefta Vázquez sería el encargado del sonido durante una velada que arrancaría pasadas las 9 de la noche con los «putos» Leather Boys como nos recordó varias veces el siempre ácido Leather Sex. Dispusieron de apenas 45 minutos que no desaprovecharon. Hicieron repaso a buena parte de su último trabajo de estudio «Born In The 70’s«. Presentaron «Fairy Tales From The Underground«, tema nuevo que verá la luz el próximo 26 de mayo junto al libro biográfico del mismo título. Llamaron la atención del propio Molinare que estuvo varios minutos a pie de escenario siguiendo su actuación y con la ayuda de Toni Bustamante grabar el show como base para su próximo videoclip. Más en menos tiempo nos parece imposible.

En lo estrictamente musical sonaron de nuevo compactos, más acelerados, quizás por la escasez de tiempo y realmente duros. Aquí hay que felicitar Nefta por exprimir cada decibelio del equipo de la sala para disfrute de una entregada audiencia. Encima de las tablas si hubo algún defecto, no se apreció, provocando que el inesperado cambio de ubicación del concierto se llevara mucho mejor. Para cerrar bajarían del escenario Leather Rose y Leather Sex bajo los acordes de «Rock N’ Roll Blow Job«, tomando posesión de la platea y la barra respectivamente. Esa interacción final con la audiencia y una buena representación de la “Leather Army” resume perfectamente su propuesta. Leather Boys se lo pasan bien encima del escenario y no escatiman esfuerzos para que ocurra lo mismo debajo. ¡It’s my way of life!

Tras un rápido trasvase de instrumentos durante el que Ramone aprovecha para agradecer la presencia a los asistentes y sobre todo el apoyo ofrecido por los Leather Boys para sacar el bolo adelante, ya tenemos a Cruzados a la faena. Dejan bien claro desde el primer tema «She’s Automatic» la clase que atesoran y que el escenario de la Malecón se les queda pequeño. En esta parte inicial desgranan temas de sus últimas obras de estudio como “9 Million Tears”, “Across This Ghost Town” o “Dead Inside” mientras recuperan para alegría de la parroquia joyas de su primera época como una “After Dark” que muchos asociamos instintivamente a la película “Abierto Hasta El Amanecer” de Robert Rodríguez, “Back To The House That Love Built” que la escisión liderada por Tito Larriva y sus Tarántulas colara en la película “Desperado” o “Strange Face Of Love”.

Con un Molinare infatigable todo el show, Tremalgia derrochando carisma mientras desliza una y otra vez el “bottleneck” por el mástil de su guitarra, Ron Young más comunicativo que en su paso con Little Caesar por la Asociación Bocanegra el pasado año (crónica) y un Tony Marsico, alma mater del retorno de Cruzados, saboreando que todo va sobre ruedas, afrontan el tramo final del show sabedores del deber cumplido. Se despiden bajo la aprobación sonora de una buena batería de aplausos que sería correspondida con tres bises no incluidos en el repertorio original de la velada. Un colofón protagonizado por una extensa “Johnny Pay To Play”, indudable homenaje al “Johnny B. Goode” de Chuck Berry, que dio pie a presentaciones y agradecimientos.

Tras el concierto fotos, charlas y buen rollo con cualquiera que lo solicitara, para dejar patente que a pesar de todas las dificultades lo importante siempre será la música y un día como el pasado viernes, el rock. Agradecer de nuevo a Toni por la invitación y mandar un saludo a toda la buena gente con la que cruce unas palabras. Nos vemos en la próxima.
Texto y fotos: José Ángel Muñiz