
Debut tras un par de Ep’s y sendos singles de los power metaleros de Artés (Cataluña) Haunted Gods. Ellos son David Saus (batería y coros), Nil Gómez (bajo y coros), Marc “Striker” (guitarra rítmica y coros), Carles Soler (guitarra solista y teclados) y Meritxell Cabedo (voz y coros). Este largo homónimo con el que debutan sucede a los minis “Myths & Tales” de 2018 y “Legends” del año siguiente. Grabado, mezclado y masterizado en los Dante Studios de la mano de Alberto Román e Isra Ramos, con arte de Romain Defélix y logo de Sergio Lago, vio la luz el pasado veintiséis de mayo vía The Fish Factory en formatos CD y digital.
La inicial “The Ritual” destapa un power metal de fuerte influjo sinfónico. Elegante y cadenciosa, ni rastro aquí de tendencias más trotonas y speedicas. Acompañada por el cálido registro de Cabedo y revestida por una faceta solista solidaria a la propia naturaleza del corte en sí. Kamelot es un nombre que acude rápido a mi subconsciente tras las diversas escuchas. Al final un corte bien planteado y más que eficaz como apertura de este primer largo del combo catalán.
“Descending” lleva implícito un aire algo más guerrero en riffs y melodías, distinguiéndose en su prólogo del tema previo y virando más adelante hacia unas estrofas bien construidas y mejor rematadas. Acude pronto el estribillo y pasa por ser un corte que guiña el ojo al oyente en no pocas ocasiones. Busca conectar en todo momento y entre el power más distinguido, esas estrofas tan Nightwish abrazan más tarde un estribillo, muy ganchero, que bien podrían haber firmado los Battle Beast más populares. Redondea la oferta el bicéfalo solo muy Malmsteen primero y más guerrero después. Estupenda.
“Threshold” ahonda en aquellos tonos más heroicos de su predecesora y por ahí la banda construye un corte teñido aquí y allá por influencias que van desde el viking más casual al power más evidente. Si bien su estribillo no me parece tan redondo como otros que pueblan el disco, aprecio los buenos detalles melódicos con que engarzan las distintas estrofas y el hábil uso de los coros que el quinteto implementa aquí. Todo sobre el incansable doble bombo de Saus y con un Carlos Soler dibujando un solo de lo más vistoso.
“Revelations” regresa a un power más convencional. Por ahí sufrirá de una gama riffera mucho más básica, adornada de todas formas por buenos acentos solistas. Sobre el papel funciona por su trazo hábil, si bien pienso adolece de una base rítmica que otorgue la debida enjundia a las partes más vibrantes de un corte que pretende ser punta de lanza de los Haunted Gods más entusiastas. Y es que el tono general puede llegar a ser algo dulzón en ocasiones, pienso en el pequeño puente antes del solo, y es una pena pues la banda echa el resto en los aspectos técnicos en más que apreciable tronco central. Debería ser una fija en sus directos.
Reconozco que “Road Of Trials” me pasó algo desapercibida en las primeras escuchas al disco. Con el paso de los días ha ido ganando enteros gracias a sus inteligentes y bien planteadas estrofas, ahora sí con una base rítmica más y mejor compactada pero también a la estupenda labor de Cabedo en las líneas de voz. Algo rácana en cuanto a duración, cierto es, pero pienso mientras escribo esta reseña que en ningún caso fallida.
Que no os engañe el remansado prólogo de “Evil Rise”. Y es que tras él surge un corte cuyas influencias dibujan un arco que abarca desde King Diamond al power más trotón. Con una Cabedo en sus tonos más agrios y viscerales, una construcción que parece en constante diálogo consigo misma y la tan firme como trotona batería de Saus, el corte termina por cumplir su propósito de entregar a los Haunted Gods más aguerridos sin no por ello desligarse del tono general del álbum. Acertada, si bien de nuevo algo breve.
“Inner Duel” recupera el tono más dulzón y alegre, salpicado a ratos por voces más graves que ejercerán de debido contrapunto al melodioso registro de Cabedo. Gamma Ray, Helloween, cuando no Freedom Call o Rhapsody, son muchos de los nombres que acuden raudos al subconsciente durante las distintas escuchas de otra composición sencilla y agradable.
“Chaos And Fire” ahonda en esa misma senda, ofertando un power que recupera, en parte, aquél candor guerrero que destilaban cortes como “Descending” para que Cabedo entregue algunos de los tonos más altos del debut en otro corte, de nuevo, poco ambicioso en lo que a duración se refiere. Revestido aquí y allá de buenos detalles tanto técnicos como melódicos, apoyado en una base rítmica, ahora sí poderosa y enérgica. Como suele decirse: lo bueno si breve…
“Facing The Dark”, a ratos medio tiempo, a otros power ligero y adornado, vendrá finalmente a destapar la mejor cara de Haunted Gods como compositores. Al menos sobre el papel. El corte funde, pienso que de manera hábil, sus dos marcadas facetas. Y se eleva toda vez Soler inserta la obligada ración de solos. Tal vez mi favorita de todo el debut. Pero la fuerte carga sinfónica que la producción ha implementado aquí atropella a las guitarras. No digamos ya a la base rítmica de Saus y Gómez, difuminada entre el mar de arreglos, desdibujando en la práctica lo planteado en el papel. Desequilibrada pero disfrutable.
“A Bright Future” apuesta por el tono agradable y hasta cierto punto optimista que el álbum reclamaba como cierre. Lleno de melodías dulzonas, ritmos facilones y una muy certera Meritxell Cabedo, satisfará a los fans del power más dulzón y disgustará al resto.
Con respecto a las primeras escuchas que cayeron de este “Haunted Gods”, reconozco que es un trabajo que ha ido paso a paso ganando enteros. Acérrimo álbum de género que picotea fuera del redil en contadísimas ocasiones (“Evil Rise”) y llega a término dejando algún que otro tema descolgado del general buen tono compositivo mostrado por el quinteto. De todas formas los errores, aunque haberlos, pienso no son tan de bulto como para empañar la buena obra. Composiciones acomodadas aquí, una producción algo desigual allá, pero también piezas interesantes (“Revelations”, “Descending”) contribuyendo a elevar la nota de un más que meritoria primera muestra de sus capacidades. Atentos ya a sus siguientes pasos.
Texto: David Naves