Reseña: Noah Histeria «OႱƎꟼꙄƎ» (Autoproducción 2022)

Cinco años ha habido que esperar por un nuevo trabajo de los progresivos valencianos de Xátiva Noah Histeria. Editado el pasado diciembre, fue compuesto por Quique Villalba, Manuel Harari y Juan Giner y posteriormente grabado en el estudio de Genís Ibáñez. En él colaboran viejos integrantes de la banda como Alex Alonso, Salva Párraga, Javier Badía o Daniel Torregrosa. Cuenta con masterización de Raúl Nácher en Soniart Producciones y portada de Mónica Cuadrado.

Todo abre con la instrumental “EVA”, profunda y espacial, por momentos casi onírica, redirige más adelante hacia unas tenues guitarras que bien pueden recordar al post-rock más liviano. En cualquier caso, una calma profunda que amplifica el impacto del primer corte, un “Ville Neuve” donde nada es lo que parece. Su prog resulta nada lineal aquí y esa dispersión tan marcada puede llegar a incomodar a los oídos menos acostumbrados. Composición ésta en definitiva repleta de cambios en lo rítmico y también lo tonal. De ahí que pienso habrá quien agradezca la gravedad que exhibe en su tronco central. Otros, la cualidad espacial de sus sintes y la forma en que éstos riman con la introducción del álbum. Sea como fuere, un primer corte vibrante y audaz.

El buen prólogo de “Origami” tiene algo del Devin Townsend más reciente, a lo que contribuyen esas voces rotas primero y los arreglos que acompañan a las guitarras después. Corte que se irá más allá de los trece minutos y donde los de Xátiva vendrán a sacar no poco músculo en el terreno puramente técnico. Desde su sólida base rítmica a los muchos detalles con que inundan cada recodo de un trazo en constante diálogo consigo mismo. Nada resulta predecible aquí y lo que pueda restar en gancho, habrá de ganarlo en frescura. Bien traída en todo caso esa mayor gravedad que anticipa su hábil tronco central o la cuidada línea de batería que surge a raíz del enorme despliegue técnico mostrado. Que no alcanza a sonar desafiante pero, desde luego, tampoco descuidado o conformista. Una profunda carga atmosférica recubre su tercio final, grandilocuente primero y más oscura después. Hay en este epílogo alguna estrofa un tanto torpe, así como un sonido algo descompensado durante los tonos más graves. Aún con eso, toda una experiencia.

Un tímido piano da la bienvenida a “El Hombre Duplicado”. Un prólogo tranquilo que vendrá a alimentar el amplio rango de texturas que son capaces de manejar Noah Histeria. Hay, en este transitar reposado, algo de los Haken más leves. Sensación que no hace sino ampliar un estribillo que porta por igual clase y gancho. Me agrada de igual forma cómo su puente central anticipa primero y materializa más adelante unos desarrollos técnicos siempre contenidos, nunca ególatras o desligados del tono imperante. Corte finalmente más convencional, dentro de lo que cabe, eso sí, tratándose de un proyecto tan poco conformista como este.

Como queriendo desquitarse de ese giro hacia posiciones menos ambiciosas, surge de pronto una “Oro y Miel” donde de nuevo el énfasis está puesto en la creación de distintas atmósferas y tejidos, así como en la forma en que estos se conjugan y colisionan entre sí. En la matizada locura de este quinto corte surgen ambientes que me recuerdan de inmediato a los Kayo Dot más exigentes, lo cual siempre es buena señal. La explosión técnica de su tronco central esta vez no alcanza a ser tal. Al punto de que sorprende la mesura que destila. Apenas una isla de tranquilidad en otro corte valiente, atrevido, singular y poderoso.

Bienaventurado el que castigaba a todo aquél que ose quebrantar la Ley del Pez: por la boca muere quien sopla y sorbe.

La banda sonora que Hans Zimmer tramara para el fantástico Dune de Denis Villeneuve acude a mi mente siempre que reproduzco el prólogo de esta “Vallée Vieille”. Sólo que no es Timothée Chalamet quien hace acto de aparición aquí sino, claro, el tema más decididamente espacial, y también enigmático, de todo “Ojepse”. Con los sintetizadores al mando de las operaciones y desligado de cualquier impulso que tenga que ver con el rock, a excepción hecha de ese ending bronco y poderoso. Enfurruñará a los más intransigentes, no le quepa a nadie la duda.

La Pirámide”, claro, reconduce hacia territorios mucho más mundanos. Incluso su apartado lírico resulta aquí mucho más convencional. Fue adelanto del álbum y por ahí tal vez el que resulte menos arriesgada, no quisiera decir pretenciosa, que otras ofertas dentro de “Ojepse”. Sigue siendo un corte que se va hasta los ocho minutos largos, donde caben sus habituales cambios de ritmo, alternancias tonales y esa comprobada pericia a la hora de enfrentar sus ejecuciones. Pero no logro quitarme la sensación de que la banda ha echado el freno de mano aquí.

La final “Ríen” traerá de vuelta a los Noah Histeria más atmosféricos para después sumergirse de nuevo en su habitual subibaja compositivo. Y aunque no es un cierre sorprendente en lo que a composición respecta, tarea ardua ésta tras el amplísimo muestrario que ha ofrecido el álbum, hay que reconocer el buen efecto que produce ese epílogo entre melancólico y enigmático.

Caben tantísimos matices en sus composiciones que difícilmente apreciarás éste álbum tras una primera escucha distraída. Algo que en estos tiempos de fugaz inmediatez puede resultar un muro infranqueable para muchos. Un hándicap del todo insalvable. Pero si decides saltar este muro y mirar qué hay del otro lado, “Ojepse” recompensará tu curiosidad con altísimas dosis de progresivo retorcido, audaz y nada predecible. Interpretado con un gusto tan solo equiparable a la buena producción que exhiben estos ocho cortes. Con el correr de las escuchas aprecio ciertas estrofas algo atropelladas o, quien lo diría, solos que bien podrían haber tenido algo más de presencia y/o desarrollo. Nimiedades que en ningún caso mermarán la nota final de un disco que difícilmente bajará del notable. Avisados estáis.

Texto: David Naves

Z Live Rock: Horarios Oficiales

El festival zamorano Z Live Rock revela los horarios de su nueva entrega. Su edición más ambiciosa con cuatro días de duración arrancará el jueves 7 de junio en la plaza de toros de Toro con estos protagonistas:

La entrada es independiente al abono del festival y contará con servicio de autobús con salida y retorno a Zamora. El jueves 8 de junio el festival se trasladará al recinto ferial Ifeza en la que destacan las actuaciones de Michael Schenker, Amorphis, Symphony X, Ross The Boss o Barón Rojo en su gira de despedida.

La jornada del viernes contará de nuevo con una gran selección de bandas internacionales encabezada por Airbourne, Eluveitie, Angra o Insomnium y producción estatal como Saratoga, El Altar Del Holocausto, Jolly Joker y la confirmación de Angelus Apatrida como sustitutos de Exodus.

El sábado traerá consigo el cierre por todo lo alto con el paso por el festival de Helloween, Haken, Dark Tranquillity, Gloryhammer, Evergrey, Crisix o Dünedain.

Recordamos que las entradas, abonos, lanzaderas y camping, aún están disponibles en www.zliverock.com y en www.ticketgate.es

Sylvania presenta la portada y primeros detalles de «Purgatorium»

Los power metaleros valencianos Sylvania avanzan los primeros detalles del que será su cuarto disco de estudio «Purgatorium«, primero con Alberto Sÿmon a cargo de las voces.

01 Entre La Vida y La Muerte
02 Purgatorium
03 El Río De Los Lamentos
04 Tu Calor Será Mi Voz
05 Aunque Mi Alma Se Desgarre
06 Canto De Luna
07 Hechizo de Invierno
08 Mar de Agosto
09 Juicio De Las Almas
10 Hacia La Eternidad

Con portada obra de Joel Marco (JM Design) se trata de una obra conceptual que nos cuenta la historia de una persona que, tras sufrir un accidente, queda atrapada en un lugar fantástico que hace de limbo entre la vida y la muerte: un purgatorio a donde acuden las almas perdidas. Aquí deberá superar algunas aventuras mientras repasa escenas de toda una vida insípida y llena de carencias, para determinar si finalmente abandona el mundo de los vivos o si decide luchar y continuar viviendo. 
Con «Purgatorium» la banda intenta mantener y mejorar su identidad compositiva, basada en la combinación de cuidadas elaboraciones melódicas con un sonido cada vez más contundente y orquestaciones muy presentes. Este nuevo álbum destacará por incluir composiciones más frescas con influencias del metal sinfónico y power metal más modernos y que seguro van a resultar del agrado de seguidores y recién llegados.

La grabación y producción de baterías han corrido a cargo de Facundo Novo (Novo Estudios), mientras que las voces, bajo, guitarras y orquestaciones han pasado por la mesa de los Fireworks Estudios de Enrique Mompó. La mezcla es obra del guitarra de la formación Alberto Tramoyeres y Fernando Asensi (Fireworks Estudio), que también se ha encargado de la masterización.

Warcry edita «Daimon» en doble vinilo

Warcry arranca la preventa de la edición en doble vinilo de su último trabajo de estudio «Daimon«.

CARA A
01 A Por Ellos
02 Que Se Vaya
03 La Hora De Sufrir
04 Para Siempre
CARA B
05 Con Tu Luz
06 Desde El Dolor
07 Como Un Mar
CARA C
08 Ego
09 Tragedia
09 Condenado
10 Orfeo
CARA D
11 Inténtalo
12 Solo Sé
13 Las Estrellas

Con fecha de salida el próximo 1 de junio el lanzamiento contará con 2 temas extra «Tragedia» y «Las Estrellas«, este ultimo incluido anteriormente en la edición especial en digipack.

Reservas disponibles en: https://www.warcry.es/tienda-oficial-warcry/

Reseña: Medium «Infierno» (Autoproducción 2021)

Hay trabajos que caen en nuestras manos meses antes de su publicación y otros, es el caso del segundo largo de los colombianos Medium, que lo hacen pasado largo tiempo desde su fecha de edición. Y hay que decir que ha caído en nuestras manos en un cuidadísimo digipack en el que la banda parece haber volcado todo su empeño. El álbum involucra a Edison Vélez y Fredy Salazar (guitarras) junto a los tres Valencia: Julián David (bajo), Jacobo (batería) y Daniel (voces). Este “Infierno” fue grabado, mezclado y masterizado en el Soundblast Studio (Armenia, Colombia) y contó con diseño gráfico e ilustraciones de Carlos Jácome.

A medio camino entre el heavy más tradicional y un thrash sin adulterar, desprovisto de introducciones aleatorias ni zarandajas de ningún tipo, arrancan con una “Caronte” que resulta directa y compacta pero mientras peca por algunas estrofas a ratos un tanto atropelladas. Que de todas formas me agrada por una producción capaz de dar cabida a todos los elementos presentes en la mezcla. Ahí crepitará en todo momento un bajo que viene a dar el debido empaque al conjunto:

Soberbia” por su parte arranca en una clave mucho más melódica. Medio tiempo que contrasta con el aguardentoso y sucio registro de Daniel al tiempo que se beneficia del extenso, si bien algo distraído solo de guitarra del puente. Tras él queda la sensación de que el corte se dirige hacia territorios más enfebrecidos. Nada más lejos. La composición recupera estribillos y se conduce hacia el cierre con cierta sensación de redundancia.

Avaricia” pondrá algo más de picante en lo que a composición se refiere. No solo porque porta varios de los riffs más redondos de todo el tracklist sino también por la forma en que combina toda una gama de ritmos e intensidades sin llegar nunca a perder de todo el foco. Un buen solo durante el puente y el thrash a la Anthrax del epílogo rematan la oferta y dan la razón, pienso, a quien apostó por ella como una de las cartas de presentación de este segundo trabajo.

Con Óscar Sancho a bordo, “Lujuria” vuelve a darle otro giro de timón al particular “Infierno” de los colombianos. Los de Pereira, cowbell y gorgoritos mediante, abrazan a Obús en particular y al heavy más chulesco de finales de los años ochenta en general para entregar el corte más diferente, deslenguado y vivaracho de los nueve:

Ira”, claro, regresará a los parámetros más thrash de los colombianos. Que funciona en esa encarnación tan bifocal. A un tiempo pesada, al otro más ágil. A fin de cuentas un corte diverso, que aquí y allá avanza un tanto a trompicones. Que tiene buenos aportes solistas en su parte final pero donde no dejo de pensar que un desarrollo algo más ambicioso le habría venido como anillo al dedo a las buenas ideas aquí presentes.

Otro buen riff alumbra el buen prólogo de una “Gula” que persiste en esa búsqueda de un thrash añejo siempre tamizado por las aguas del heavy metal más clásico. Buen estribillo el que plantan aquí y buenos los pequeños detalles melódicos que lo acompañan. Asimismo llamativo ese puente de poso más oscuro y el más que notable solo del epílogo. Corte bien asentado en el bando ganador de este segundo álbum.

Envidia” prosigue en esa senda, si bien ahora Daniel entrega unos tonos altos durante estribillos prácticamente desconocidos durante todo el tracklist. En lo compositivo reconozco que con el correr de las distintas escuchas me cuesta conectar con este séptimo corte. Todo a pesar de que Medium le ponen empeño. En esos primeros riffs a la Exodus, en el mayor empaque de su base rítmica o en ese más que correcto, si bien algo escaso, solo que adorna su parte final.

Pereza” es, curiosamente, el corte más ambicioso de “Infierno”. Al menos en lo que a duración se refiere. Se apoya en un prólogo tranquilo y reposado, que habrá de dar paso a un medio tiempo a ratos arrastrado, a ratos más vibrante, siempre bien construido y en ocasiones mejor adornado. Puede resultar tópico recordar “My Darkest Hour” del tito Mustaine pero, salvando las distancias, especialmente en cuanto al aspecto lírico, la influencia parece más que evidente. Un buen corte de todos modos.

Infierno” despide el disco del mismo nombre destapando, aunque sea con cuentagotas, a los Medium más técnicos. Todo sea dicho, sin alardes, sin derivaciones extrañas, manteniendo en todo lo alto su habitual heavy/thrash que me agrada en lo musical en relación prácticamente inversa al modo en que lo hace su apartado lírica. Bien armado en todo caso, despide el álbum con el pedal en la tabla, algo que siempre es de agradecer, pero no me termina de enganchar del todo.

Es el segundo álbum de una banda que parece andar buscando aún su lugar. Su particular hibridación de thrash y heavy funciona bien a ratos. Hay cortes que me enganchan, otros que incluso me sorprenden (el toque macarra y chulesco de “Lujuria”, el picante de “Avaricia”, el apaciguamiento de “Pereza”) mientras que otros han pasado sin pena ni gloria tras las distintas escuchas del álbum. Un álbum dirán algunos que desigual, y puede ser, que muestra a una banda con margen de mejora pero a la que convendrá seguir en un futuro. Estaremos atentos.

Texto: David Naves

Crónica: Glenn Hughes Performs Classic Deep Purple Live (Avilés 14/5/2023)

Lleno hasta la bandera en el Teatro Palacio Valdés de Avilés para recibir, por segunda vez, a la leyenda de Staffordshire Glenn Hughes. El ex Purple, acompañado esta vez por Søren Andersen (guitarra), Bob Fridzema (teclados) y Ash Sheehan (batería), vino de nuevo a certificar su bien merecido estatus como «The Voice Of Rock«.

Y lo hizo ante una audiencia entregada desde las primeras notas de una “Stormbringer” con un Hughes de lo más risueño, oculto tras unas gafas de sol y subiendo hasta notas altísimas ya desde los primeros instantes. Arranque fulgurante, preciso, con un gran sonido y el público pasándoselo como nunca. Ninguna floritura en cuanto a puesta en escena. Un gran telón de fondo, con un Hughes debidamente rejuvenecido, y arriba de las tablas solo lo esencial. Y ante nuestras retinas, un clásico detrás de otro. Con “Might Just Take Your Life” a más de uno se nos iban los pies. Andersen aprovecharía aquí para insertar un pequeño solo de guitarra que habría de desembocar en aquella “Sail Away” del “Burn” para regocijo de un teatro que empezaba a ser consciente de la que se le venía encima.

Y es que el cuarteto dibujaría entonces uno de los puntos álgidos de la noche en forma de libérrima reinterpretación de “You Fool No One”. Por el tema en sí mismo, también por la gran labor de Sheehan pero sobre todo por cómo aprovecharon para injertar “Blackmore Blues” y “Highball Shooter” además de un solo de guitarra de Andersen y otro de batería por parte de Sheehan, dividido éste en tres partes en las que, de alguna forma, se las arregló para meterse al público en el bolsillo. Si bien y en honor a la verdad cabe decir que no fueron pocos los que aprovecharon para hacer una visita relámpago a los servicios.

Sucede entonces otro gran hito del show, que no es otro que otra igualmente libre revisión de esa joya de la sensualidad rockera que es “Mistreated”, con Hughes moviéndose en tonos que uno solo puede calificar de casi imposibles. La banda echa el resto aquí y Andersen realiza una más que notable revisión del clásico purpleliano, pero lógicamente es el ex-Trapeze quien acapara todas las miradas con una serie de gorgoritos sólo al alcance de superdotados como él. Público en pie y primera gran ovación de la noche. No era para menos.

Era tan grande la excitación que para cuando suena “Gettin’ Tighter” la recepción solo cabe tildarla de moderada. Y no porque la banda no le pusiera empeño. Al contrario. Pero quien más quien menos seguía aún con la resaca del par de cortes anteriores. Algo igualmente patente en “This Time Around”, donde lo que sí levanto una gran ovación fue el recuerdo de Glenn a su ex compañero Tommy Bolin. También la pequeña historia que nos contó sobre otro gran amigo y leyenda Purple: el grandísimo Jon Lord. Y finalmente con la promesa de regresar en 2024.

La vibrante “You Keep On Moving” pondría la última piedra antes de los bises, dando de nuevo pie a otra gran ovación de un teatro en el que todo eran sonrisas. Pequeño resuello por parte de un Hughes que abandonaría el bajo para encarar una “Highway Star” que si bien la banda, ahora quinteto, interpretó de forma un tanto lenta, sería coreada por la audiencia como el himno inmortal que es. Todos puestos en pie, gritando como si en ello nos fuera la vida. Otro tanto con la final “Burn” y su lacónico pero inmortal estribillo.

Fueron casi dos horas de un desempeño intachable. Apabulla y sorprende el rango vocal, ya digo que por momentos casi imposible, de un Glenn Hughes que cumplirá setenta y dos en agosto. Realmente pletórico, a tenor de lo visto en Avilés el de Staffordshire tiene pero que bien merecida su fama. Si además se rodea de músicos lo suficientemente inteligentes como para aportar su toque personal a las canciones, sin alcanzar a desvirtuarlas, y una audiencia entregada desde el primer acorde, la receta no puede fallar.

Mucho músico de la región entre un público por lo general muy veterano y ya en la calle la sensación de haber vivido una noche para el recuerdo. Esperando la aún hipotética cita del año que viene desde que salimos por las puertas del Palacio Valdés. De darse, esperamos veros a todos allí.

Texto: David Naves
Fotos: Eneko Ramos / José Ángel Muñiz

Entrevista con Pei García (Soldier)

Con motivo del retorno a los escenarios de los thrashers ovetenses Soldier para celebrar el 10º aniversario de la publicación de su álbum debut «Gas Powered Jesus» hemos charlado un rato con su bajista Pei García.

Disfruta de la entrevista tanto como nosotros al realizarla a través de un nuevo podcast en nuestro canal de ivoox. Muchas gracias a la promotora musical Factory Rock por todas las facilidades para realizar este documento.

https://go.ivoox.com/rf/108353951

Azure regresa con «Oxîmoron»

El próximo 20 de mayo verá la luz «Oxîmoron«, segunda obra de estudio del trio post rock afincado en Avilés Azure, de la que nos presentan portada y primeros detalles.

La obra cuenta con el diseño del artista y creativo asturiano J.M. Navarro (Desakato, Dixebra, Posession, Jacky Trap) traslada el concepto de opuestos propio del oxímoron ( figura literaria o retórica que consiste en una combinación de dos palabras o expresiones de significado opuesto que originan un nuevo sentido) al soporte de forma lúdica. Dependiendo de la vista del lector, la narrativa visual cambia de perspectiva, mostrándonos un descenso a las profundidades o un ascenso liberador hacia la redención. Editado por la propia banda estará disponible en todas las plataformas digitales y 100 copias en formato digipack a través de la distribuidora La Cupula Music. La venta física será mediante contacto directo con la banda vía e-mail o a través de sus redes sociales.

Reseña: Golgotha «Mors Diligentis» (Xtreem Music 2022)

Veinticinco de octubre fue la fecha elegida para estrenar el último trabajo de los doom / death mallorquines Golgotha. Una de las bandas de metal extremo de mayor trayectoria dentro de nuestras fronteras y que regresa ahora con remozado line-up y ganas intactas. Al miembro original Vicente J. Payá (guitarras) se le une esta vez la base rítmica formada por Tomeu Crespí (batería) y Andrew Spinosa (bajo), la compañera del propio Payá en Bis•nte María J. Lladó (voces limpias) y finalmente Miriam Vallés (voces guturales). “Mors Diligentis” ha sido grabado, mezclado y masterizado por Miguel A. RiutortMega” (Æolian, Eveth, Decrapted) en los Psychosomatic Studios (Mallorca), cuenta con artwork del anterior vocalista de la banda Amón López (Avulsed, Taifa, Hyde XXI) y ha sido puesto en circulación a través de Xtreem Music en formatos digital, CD, cassette y vinilo de 12».

My Burden” ahorra cualquier tipo de introducción para disparar desde el primer acorde el acostumbrado doom/death melancólico y apesadumbrado de la banda isleña. Arreglado en su punto justo, con un cuidado tratamiento de las líneas vocales, fantásticas Lladó y Vallés, configurando finalmente un primer corte que huye de las gramáticas más avanzadas que habrá de exhibir el disco más adelante. Elegantísimo epílogo en cualquier caso.

Un mayor brío el que ofrece esta “Our Trust Betrayed” que en la sencillez de trazo e incluso de sus riffs parece evidenciar cierta autoconsciencia. Parece en todo momento un corte muy pensado de cara a convertirse ser la carta de presentación del álbum. Una carta correcta, sencilla, algo previsible incluso. Payá dibuja buenos detalles con la guitarra y Vallés se desvive al micro. Todo transcurre sin errores ni sorpresas:

Tal vez la mayor luz que emana de “Our Trust Betrayed” así como también su sencillez estructural amplifique el impacto de una “Farewell Humanity” que pronto redirige la propuesta del combo mallorquín hacia territorios más ambiciosos. Y me agrada porque logrará hacerlo sin pecar nunca de pretenciosa o pedante, siendo capaz de dejar lo mejor de Golgotha desde el plano puramente compositivo con sentido y naturalidad. Desde los buenos arreglos al ajustado contrapunto de sus dos voces principales, pasando por los buenos riffs o la elegancia de ese tronco central o la mayor pesadez del epílogo, todo funciona. Verdadera baza ganadora de este quinto trabajo.

Waiting For My Death” pronto da paso a los Golgotha más briosos, bien apoyados en el doble bombo de Crespí, Payá y los suyos construyen aquí otra de las grandes armas de este nuevo trabajo. Los contrapuntos sinfónicos en estrofas me funcionan. También el doble juego que propician las dos voces durante los estribillos. Con un trazo que dista de aquella simpleza de la segunda entrega y riffs poderosos, “Waiting For My Death” termina por darle la razón a quienes decidieron convertirla en lyric video del álbum:

El piano que da la bienvenida a “Unconditional Love” para nada hace anticipar la seca brusquedad de la que es, tal vez, la entrega más agria de todo “Mors Diligentis”. Estupendo un primer tercio donde suenan ecos de bandas tan prominentes como Evoken o Esoteric, pergeñando otro corte ambicioso, oscuro pero elegante, muy cuidado en lo que a producción se refiere, con una Lladó al micro dejando una de mis líneas de voz favoritas de todo el álbum. Cierto que en cuanto a riffs coexisten ofertas más interesantes dentro del disco, pienso principalmente en “Farewell Humanity”, pero en su conjunto me parece otro corte ganador.

El descaro inicial que muestra “Alone In The Dark” trae consigo a los Golgotha más decididamente sinfónicos. Es otro corte atrevido desde el papel, que se desarrolla a veces con timidez, los sintes tan escondidos de los estribillos bien merecían mayor presencia, a veces con firmeza, el llamativo puente central que dibujan aquí, y que luego finiquitan pecando de cierta previsibilidad. En muchos aspectos se trata del corte más personal y llamativo de todo el álbum. Poco cohesivo, a veces petulante, a ratos genial. A veces me engancha, otras lo dejo a medias. Empatizo con el mayor riesgo que han tomado aquí y sin embargo no siempre logro subir a bordo.

Viper Tongue” contrastará con lo atrevido, no quisiera decir estrafalario, del tema previo, para reconducir hacia territorios más frecuentes. Sin tampoco olvidar esa marcada presencia sinfónica, huyendo de la sencillez pero sin tampoco abrazar de todo el riesgo, este penúltimo corte viene a abrazar una línea más asequible. De contrapuntos bien tejidos, riffs nunca espectaculares pero tampoco erróneos, con Vallés desgañitándose de buena gana en alguna de las voces más agrias y profundas de todo el álbum. Su puente central me resulta elegante y bien construido, si bien pienso que en relación al conjunto de ideas que desarrolla, a este penúltimo tema le puede pesar algo el culo en cuanto a duración.

Lejos de conformarse, Golgotha dan otra vuelta de tuerca más a través de una “We The Demons” donde aparecen tímidos arreglos de cuerda durante un prólogo que bien merecía un desarrollo mayor. Pero da igual porque tras él irrumpe una de las entregas más firmes de todo el trabajo. Bien equilibrada en cuanto a su carga sinfónica, con un Payá dibujando buenas melodías en estrofas y apoyado por una sólida base rítmica, el disco echa el cierre con una propuesta atractiva y robusta, fiel al género y muy eficaz.

Es el primer trabajo con Lladó y Vallés a los micros y hay que decir que el dúo sale más que bien parado del envite. Si hubo nervios durante el proceso de grabación, en especial en el caso de una debutante como Vallés, desde luego éstos no trascienden a ninguno de los temas aquí presentes. O me faltan aún escuchas para detectarlos. Sea como fuere, “Mors Diligentis” me resulta un disco inteligente a la hora de abrazar una paleta de colores más diversa de lo que adiviné en un primer momento. Sin llegar a quebrar las barreras del género, a fe mía que esto sigue siendo doom/death esencial, a veces canónico incluso, aprecio el riesgo que toman en ciertos momentos del álbum. Incluso cuando siento que no llega a funcionar del todo. Siempre en la orilla de quienes asumen según que riesgos, aunque a veces salga mal. Aplaudir también la buena labor de Riutort a los controles. El álbum nunca desfallece en cuanto a sonido, mostrándose firme tanto en la crudeza como en la caricia, que alguna hay, y es de agradecer. Un disco imperfecto por tanto, pero con varias bazas ganadoras que no deberían ser ignoradas por ningún fan del género. Avisados quedáis.

Texto: David Naves