La leyenda del thrash Overkillrelanzará «White Devil Armony«, el que fuera su 17ª álbum de estudio editado originalmente en el año 2014.
La banda liderada por Bobby «Blitz» Ellsworth ofrecerá en esta nueva revisión, editada víaNuclear Blast y Shinigami Recordspara Sudamérica, 2 bonus track, entre ellos el cover de ‘Miss Misery’ de Nazareth con la participación especial de Mark Tornillo (Accept).
Segundo trabajo para el dúo death/doom salmantino Lethargic. O lo que es lo mismo: Toño Alonso (Rato Raro) en voces y Óscar G. Comendador (ex-Arde Troya, ex-Evil Rise, Hardkuannon, ex-K-ØS, ex-Llvme, Mind Holocaust) en guitarras, bajo y batería. El álbum lleva por nombre “Woodoo Tumba”, cuenta con portada de Art Destroy y fue puesto en circulación el pasado 31 de mayo por el sello singapureño Vrykoblast Productions.
“Decúbito Supino” propina desde el primer instante, sin introducciones ni pompas de ningún tipo, un death de guitarras gruesas y voz cavernosa. Es un metal firme en su andanada de aires suecos, atenuado aquí y allá por la cara más pesada y arrastrada del dúo. El sonido que emana tiene todo el grosor que requiere un disco de estas características y sin ser espectacular, nunca opera en contra del resultado final. Sorprende eso sí la mayor atmósfera que emana de su curioso epílogo. Un buen arranque.
El buen prólogo de “Seres Que Se Arrastran” hace honor a la cara más doom de estos Lethargic. De igual forma, creo que se le podría exigir algo más de crudeza a esas guitarras del prólogo. Sea como fuere estamos ante un corte poliédrico, que me recuerda en cierto modo a Paganizer durante las partes más briosas y, epílogo al margen, creo que exhibe la cara más atrevida del dúo como compositores.
Primera del trío de psicofonías, esta “Psychophonie 1 (Ouija Exploración)” ejercerá de curiosa introducción a una “Ambiente Fúnebre” donde de pronto emergen los Lethargic más enérgicos. Corte bicéfalo donde los haya, combina un doom elegante y clásico, teñido de la obligada melancolía, con furibundas arrancadas de death metal en la mejor tradición nórdica. Puede resultar algo descompensada y pienso que los riffs durante sus partes rápidas no brillan en la mismas condiciones que aquellos surgidos cuando la velocidad desciende a mínimos. Con eso y con todo y con el correr de las escuchas, una de mis favoritas del álbum.
Curiosísimo el riff que alimenta el prólogo de esta “Lápida Pozo”, con mucho uno de los cortes más curiosos de este “Woodoo Tumba”. Si en “Ambiente Fúnebre” sus partes lentas bien podrían remitir a los primeros Paradise Lost en particular y toda aquella nueva ola de doom inglés de principios de los 90, los que Lethargic dibujan aquí son de una malignidad en ningún caso nostálgica. Estupenda en su conjunto, gracias en parte a su bien plantado epílogo. Acertada elección como anticipo:
Llamativa esta “Psychophonie 2 (Ataúdes Blancos)” que habrá de llevarnos hasta una “Amor Necroftalmológico”, quién no ha tenido uno alguna vez, donde se manifiesta un death metal a medio gas que le sienta de perlas a la la peculiar manera de entender el metal extremo de la que hacen gala. De hecho tengo la impresión de que Lethargic suenan más compactos que nunca en esta séptima entrega. Y cuando la velocidad sube en su tercio final, emergiendo algún que otro blast beat, no puedo evitar pensar en mis paisanos de Actvs Mortis. Interesante amalgama.
El dúo sigue alimentando su cara más veloz en esta “Letárgico Lisérgico”, puro death metal inmisericorde que, nuevamente, volverá a dejarnos algún riff que otro un tanto distraído. Corte sin más historia que destapar a los Lethargic más vitriólicos. Con la tercera y última de las psicofonías “Psychophonie 3 (Madres Muertas)” alcanzaremos una igualmente breve “Meare Sobre Tu Fosa” donde el dúo persiste en esa búsqueda de su encarnación más vibrante. Que mejora en riffs con respecto a alguna de sus semejantes y entrega una cuidada construcción en la que solo echo en falta algo más de desarrollo.
“Woodoo Tumba” da nombre al disco, operando desde un prólogo que me recordará al doom melancólico y nostálgico de “Ambiente Fúnebre” que más adelante confronta al death más cabrón y cerril del dúo. Hay, ahora sí, buenos riffs durante las partes más celéricas, cierta variedad en su malsana línea vocal y un epílogo tan calmo como alucinado. Para el final queda la instrumental de corte ritualista “Pista, Fantasma!”, alejada de cualquier cosa que tenga que ver con el metal y ejerciendo de llamativo cierre a este nuevo trabajo de la banda.
Corren las escuchas y sigo pensando que, sin estar ante un disco excepcional, éste no deja de tener sus lugares de interés. Los más vienen dados por la colisión genérica que se produce en ciertos temas. Ahí la banda se ha hecho fuerte, repartiendo sus miras por distintas escuelas y construyendo una serie de cortes que, en el mejor de los casos, huyen de toda predecibilidad. En el debe detalles como que el sonido no esté siempre a la altura o la aparición de ciertos riffs un tanto distraídos. Un disco en definitiva algo desequilibrado pero en ningún modo fallido.
Debido a los problemas de salud el guitarra Mick Mars, aquejado de espondilitis anquilosante, no formará parte del extenso tour mundial que Mötley Crüe iniciará a partir de febrero del 2023 y que incluye parada en Madrid.
Aunque seguirá como miembro de la formación angelina, Mick ya no puede soportar los rigores de la carretera. La enfermedad degenerativa que padece afecta a la columna vertebral y es extremadamente dolorosa. Como ya comentamos en anteriores noticias, cobra fuerza su sustitución por John 5 (Marylin Manson, Rob Zombie).
Monasthyr retoma los escenarios este fin de semana para continuar con la promoción en vivo de su nuevo disco «Eterno Linaje» con parada en Valladolid, como parte del festival Resistencia Heavy compartirán tablas con los portugueses Toxikull y el combo vasco Evil Seeds, y en el mítico Pub Utopía de Zaragoza junto a los bilbaínos Valkyria, con los que ya han compartido en escenario en Portugalete y Oviedo.
Acompaña a la noticia la confirmación de su primer concierto para el año 2023. La cita será el sábado 28 de enero en la Sala Ángeles y Demonios, en lo que será su primer concierto en Gijón desde el año 2018.
Bajo el nombre de Elegant Weapons se presenta el sociedad una nueva banda denominada «supergrupo«. En esta ocasión compuesta por un espectacular plantel de integrantes, Scott Travis y Richie Faulkner de Judas Priest, Rexx Brown de Pantera al bajo y como vocalista un infatigable Ronnie Romero, cada vez más habitual en este tipo de proyectos.
A través de Nuclear Blast verá la luz en la primavera del próximo 2023 su álbum debut que llevará por título «Horns For A Halo» y cuenta con la producción de Andy Sneap (Accept, Arch Enemy, Megadeth). El propio Faulkner describe el estilo del proyecto como una mezcla de Jimi Hendrix, Judas Priest, Black Sabbath y Black Label Society, es decir, pesada, pegadiza y con melodía. Quedamos a la espera del estreno de su primer adelanto para comprobarlo.
A escasos días de su presentación en vivo en la Sala Ángeles y Demonios de Gijón, Aneuma desvela la portada y tracklist de su ópera prima.
01 Fall Apart (vídeo) 02 Cast Away Of Chance 03 Creatures 04 Ashes Of Your Fears 05 Breakout From Hell 06 < 3 07 Stand Tall 08 Voices Of My Soul
La formación afincada en Puerto de Vega que cuenta veteranos de la escena astur en sus filas, gente de Legacy Of Brutality, Catexia, Escuela de Odio o Replica, daba forma a su debut en los gijoneses Breakdown Studios con Nefta Vázquez a los mandos. Su presentación en vivo tendrá lugar el próximo sábado 29 de octubre.
Un concierto que contará como invitados con la joven formación metalcore Where The Waves Are Born y los madrileños Havenlost. Entradas online disponibles a través de Entradium.
Séptimo disco para el combo internacional Sunstorm y el segundo con uno de los vocalistas emergentes más solicitados de la escena melódica internacional: el chileno Ronnie Romero. Rainbow, Lords Of Black, The Ferrymen… el de Santiago alcanza la madurez con un currículo digno de veterano. Aunque la suya no es la única nueva adquisición de la banda pues Michele Sanna (batería) y Luca Princiotta (guitarras) se unen a los ya habituales Nik Mazzucconi (bajo) y Alessandro Del Vecchio (teclados) para un álbum que han dado en llamar “Brothers In Arms”.
Un trabajo que ha sido producido, mezclado y masterizado por el propio Del Vecchio junto con Serafino Perugino como productor ejecutivo en Ivorytears Music Works y que fue editado el pasado 12 de agosto a través de Frontiers Records en formatos CD y digital. Asimismo, el 16 de septiembre vio la luz una edición limitada a 150 copias en vinilo de 12».
Es la propia “Brothers In Arms” que da título al disco la encargada de inaugurar esta fiesta. Y lo hace en una clave Purple acentuada en parte por el Hammond de Del Vecchio. Hard rock vibrante y directo, con Romero dibujando unas estrofas en unos tonos algo más limpios de lo que nos tiene acostumbrados el suramericano. Un estribillo con gancho y pocas complicaciones en una apertura, como no podía ser de otra forma, impecable desde un plano técnico que remata el buen solo de Princiotta. Más que correcta carta de presentación:
“Games We Play” edulcora la propuesta, deslizándose hacia un medio tiempo de estrofas desnudas, de inevitable aroma Whitesnake, Dokken, Def Leppard y cuya construcción resulta impecable, al punto de que puede esta segunda entrega pecar de una cierta autoconsciencia, pero no de que todo carbure como debe. En especial durante el estupendo epílogo. En la forma en que se funden voz, guitarras y las teclas de Del Vecchio anida el gran valor de este correctísimo segundo aporte.
“I’ll Keep Holding On” retoma la desnudez en estrofas de su predecesora, revelando una construcción, si bien igualmente clásica, desde luego no tan previsible. Romero no falla pero siento que si hay alguien que se lleva el gato al agua en esta tercera entrega ese es de nuevo el lombardo Princiotta. Por el exquisito trazo que muestran sus riffs en estrofas y la buena colección de solos que entrega en el habitual final elevado y pomposo. Personalmente creo que habría hecho videoclip de esta en lugar de “Games We Play”.
Pero es que “I Will Remember” se eleva como una de las mejores entregas del álbum. O, al menos, como una de las menos previsibles, al tiempo que alberga la buena factura técnica habitual de la banda. Todo sin salirse de los tan estrictos cánones del género, pero permeando hacia territorios algo más metálicos de los que, me da la impresión, salen más que airosos.
“No Turning Back” no se apea de ese hard rock poderoso y muscular, aprovechando para recuperar aquél vicioso Hammond de comienzos del álbum y sustentando sus andanadas hímnicas con el Michele Sanna más metálico de todo “Brothers In Arms”. Un corte con todos los ingredientes para convertirse en apertura de sus conciertos, si en algún momento los hubiera o hubiese.
Se suceden las escuchas y no logro deshacerme de la impresión de que “Back My Dreams”, balada con crescendo final de las de siempre, de las de toda la vida, se limita a cumplir el expediente y poco más. Correcta hasta el pasmo y por ahí trágicamente predecible. Lo que no quita para que Romero esté casi excelso y Princiotta de lo más elegante. Pero ni mucho menos el mejor tema lento que haya dado el género en el presente año.
Tampoco es que el medio tiempo “Taste Of Heaven” reinvente la pólvora en ese aspecto. Pero el tono algo más melancólico que arrastra, el (perdón por el barbarismo) “coreable” estribillo que dibuja y la buena factura técnica que entrega le bastan para colocarse en el bando de temas ganadores del álbum.
Como la cabra siempre tira al monte, agradezco que, de pronto, “Lost In The Shadows Of Love” mande al carajo tanta parsimonia, recupere aquél tono más vivo de “No Turning Back” o del tema título incluso y construya uno de sus temas más fulgurantes. Claro que por otro lado, uno de los más rácanos en cuanto a duración. Y es una pena porque había mimbres suficientes para mucho más. Atención en cualquier caso al pequeño pero curioso solo de Del Vecchio en el puente central.
En su aparente sencillez, “Hold The Night” pasa por ser otro de los puntales de este nuevo trabajo de Sunstorm. Ochentera hasta el tuétano, de riffs simples pero eficaces y aupada por una base rítmica con algo más de presencia, cuenta además con una línea de voz que es puro gancho. De esas que anidan en tu subconsciente por días y no hay Dios que las eche de ahí. Irreprochable.
Y si bien es verdad que no conecto con “Miracle” en la misma medida, no es menos cierto que vuelve a resultar otra entrega de lo más aseada y correcta. Menos lúcida pero al mismo tiempo asentada con firmeza en un terreno que la banda parece conocer al dedillo.
Más vivaracha, y creo también que más interesante, en “Living Out Of Fear” confluirán el nervio de los cortes más metálicos del disco con aquél tono algo más apagado de “Taste Of Heaven” para crear otra buena pieza de hard rock elegante y distinguido, que viene a palidecer finalmente por lo rácano de su desarrollo. Lástima.
Perder a Joe Lynn Turner y reemplazarlo con Ronnie Romero vendría a ser un poco como cuando David Robinson se retiró de los San Antonio Spurs dejando a un tal Tim Duncan las llaves de la zona de la franquicia texana. Orgullosísimo disco de género, “Brothers In Arms” no viene en caso alguno a plantear nuevos escenarios. Y sin embargo, cuando lo hace, sale más que airoso. Lástima, al menos para quien escribe, que ese mayor riesgo (nunca desasido del disco, por otro lado) se circunscriba a un único corte, el estupendo “I Will Remember”, y prácticamente no tenga cabida en el resto. Claro que, por ahí, habrá quien agradezca esa fidelidad férrea y sin compromisos con el hard de fuerte influjo ochentas. Con sus más y sus menos un álbum solo para los muy fans del género.
Desde Ciudad Real el combo thrash/death Incordian arribará el próximo 5 de noviembre al ovetense Gong Galaxy Club. La formación comandada por Adrián (ex-bajista de Inner Blood) contará con los gijoneses Tyrant como compañeros de escenario.
Los manchegos presentarán su nuevo EP «¿Dónde Está La Muerte?» editado el pasado mes de septiembre, grabado, mezclado y masterizado por José Fernando Tercero en los estudios JFT Producciones con portada obra del argentino Federico Bossinga (Abstract Chaos Design). Por su parte Tyrant retoman los escenarios para continuar con la defensa en vivo de su álbum debut «Hatdja» editado a finales del 2019 y que veía cortada de raíz su promoción con la llegada de la maldita pandemia. Entradas disponibles a través del siguiente enlace: https://www.greencometmusic.com/agenda/
El pasado viernes 21 de octubre acudimos a la sala Albéniz para una sesión de post rock instrumental a cargo de Toundra. Un concierto enmarcado en la gira de otoño en la que están presentando su último trabajo «Hex« y que los ha llevado, como suele ser costumbre en el grupo, a cruzar fronteras con conciertos en Francia y Alemania.
Pasaban las 22:10 cuando la banda salió a escena en una sala con buena entrada, aunque sin llegar a colgar el cartel de aforo completo. No creo errar el tiro si digo que la banda es muy apreciada por estos lares, no en vano Esteban y Alberto residen en Asturias, siendo además el primero oriundo de Navia, y ya había ganas de verlos en acción sin ninguna restricción, puesto que, si la memoria no me falla, la última vez que pudimos disfrutarlos de pie fue en el verano de 2019, en el festival Tsunami. También se da la curiosa circunstancia de que la portada de Hex viene ilustrada con una foto tomada a pocos kilómetros del lugar donde se desarrollaba el concierto, la central térmica de Aboño.
Sonido impecable ya desde el arranque, como no puede ser de otro modo en un conjunto instrumental que no puede esconderse tras las voces. Esteban y Macón piden al público que se acerque al escenario para entrar en calor mientras van interpretando los primeros acordes de «Magreb«, un corte que va de menos a más y que sirve de enlace perfecto para el primer tema de nuevo cuño de la noche «Watt«. Una canción que, personalmente, a ratos recuerda al material del grupo compuesto para el proyecto de la banda sonora de la película «El Gabinete Del Dr. Caligari«, uno de esos proyectos paralelos con los que de vez en cuando nos deleita Toundra. Siguen dos de los temas más icónicos del cuarteto como son «Kitsune» y «Bizancio» para llegar al plato fuerte de la velada con la puesta en escena de la trilogía «Odio«, piedra angular del último trabajo. Más de veinte minutos de canción en los que la banda despliega todo su potencial sonoro y juego de transiciones entre la suavidad y los riffs frenéticos.
Sirve la intro de «Mojave«, del disco «Vortex«, con su parte de sintetizadores, manejados por Alberto y Alex, como breve y merecido descanso para las guitarras de Esteban y David, aunque no por mucho tiempo, pues no tarda en explotar el tema. Y llega el cierre del primer bloque del concierto con la mítica «Ara Caeli«, personalmente una de mis preferidas y, por lo visto en la sala, de buena parte de los asistentes. La banda abandona el escenario y comienza a entonarse por parte del público el coro, tan típicamente asturiano, de “otres tres”. Regresan los integrantes del cuarteto para poner punto final a la noche con tres auténticos temazos como son «Cobra», «Ruinas» y, otra de las que no puede faltar en un buen concierto de Toundra, «Cielo Negro«, que pone fin a casi dos horas de buen rock instrumental.
Nos despedimos no sin antes agradecer a la iniciativa Route Resurrection (del homólogo festival de Viveiro) que nos hayan permitido disfrutar de la banda por tierras asturianas.