A punto de agotar todo el papel para el concierto a celebrar el sábado 3 de diciembre en la Sala Acapulco de Gijón, Enrique Villarreal (El Drogas) a través de FranelRock Producciones y Black Izar confirma segunda fecha en la capital de la costa verde.
Aún sin apagarse los ecos de su fantástico paso por el festival Unirock (crónica aquí), el veterano músico pamplonés ofrecerá el viernes 2 de diciembre un nuevo show basado en su paso por Barricada. Entradas disponibles a través del siguiente enlace a Musikaze.
Veinte años del nacimiento de los extremos catalanes Vidres A La Sang y parece que fue ayer cuando debutaran con un fantástico disco homónimo en 2004. Mucho tiempo ha pasado desde entonces, buenos trabajos quedaron por el camino. Incluso una disolución. Los egarenses desparecerían en 2010 para más tarde volver a la actividad ocho años más tarde y dejarnos aquél mismo año un más que interesante “Set De Sang”. La banda, formada a día de hoy por Eloi Boucherie (guitarra y voz) y Albert (guitarra), junto al nuevo fichaje Jordi Farré (batería ex-Cruciamentum y músico de directo de proyectos tan interesantes como Tchornobog entre otros) edita ahora por fin un “Fragments De L’Esdevenir” donde el bajo corre a cargo ni más ni menos que de Martín Méndez (Opeth, White Stones).
Desde las brumas emerge esta “Mort De Paraula” que sirvió a su vez como videoclip adelanto del trabajo. Calmo y elegante prólogo, casi diría que inédito en su discografía, que dará pie a la versión más progresiva y atmosférica del trío. Avanzar pesado, por momentos disonante, cubierto de guitarras que guiñan a su pasado más reciente, esconden su anterior vigor y construyen un corte atrevido y personal. Llamativo igualmente el buen solo de guitarra que ocupa el epílogo. Desde luego un jarro de agua fría para quienes esperen algo remotamente parecido a sus primeros trabajos pero un corte que no logro sacarme de la cabeza desde que oí el disco por primera vez.
“Salveu-Me Els Ulls” trae al presente esa vena más extrema que emanaba de sus primeros trabajos. En especial en lo que al desempeño de Farré se refiere, y no tanto en unas guitarras que derivan hacia el retorcimiento primero y la atmósfera después. Sea como fuere bien es cierto que toda vez superamos el prólogo, la banda suelta amarras y alcanza a sonar mucho más reconocible en una serie de clásicas andanadas híbridas entre el death y el black. Aquí el contrapunto lo pondrá la curiosa y casi reflectante línea de bajo de Méndez primero y el vitriólico solo de guitarra posterior. Su parte final, con el habitual contrapunto entre voz y melodía, es marca de la casa, y como no podía ser de otra forma, funciona como un tiro. Estupenda.
“Ventres De Llum” pasa por ser la entrega más breve del álbum y lejos de representar la clásica entrega directa y fulgurante, deriva en cambio hacia la cara más oscura y casi diría mistérica del ahora trío catalán. Un páramo desolado en el mismo corazón del disco, desprovisto de toda gravedad, donde la voz de Boucherie declama sin obviar ni una pizca de toda su gravedad. Como reza el tópico: no dejará indiferente a nadie.
Buenos riffs anidando en el prólogo de una “Fins Aquí” decidida en primer término a destapar la cara más ¿progresiva? de los catalanes. Farré se descolgará aquí con una de las mejores líneas de batería de todo el álbum mientras la composición va alternando leves destellos técnicos con pequeñas derivas hacia terrenos que recuerdan, en su tensa calma, a “Ventres De Llum”. No es un corte fácil. Y puede ser el que termine por enfurruñar a los fans más clásicos de la banda. Por otro lado, tenemos un fenomenal puente central. Por composición pero sobre todo por ejecución, que demuestra la gran sintonía entre Eloi y Albert a la hora de cohesionar las distintas capas de guitarra presentes. Otro topicazo: gana una barbaridad con el correr de las escuchas.
La final “Ara És Demà” ahonda en un discurso si bien no idéntico al de su predecesora, sí desde luego cercano. Su tenue prólogo dibuja rasgos que recuerdan vagamente a la banda madre de Méndez, al tiempo que diverge hacia el lado más tranquilo y reposado del trío. Lindando con la psicodelia más leve incluso. Elegantísimo el solo que inunda ese remanso de paz que es el puente central y de nuevo curioso y llamativo un epílogo donde suenan ecos de los trabajos más recientes de bandas tan dispares como Sólstafir, Opeth o incluso Borknagar. Desde luego nombres que uno no asociaría a una banda como esta hace tiempo y que no son sino evidencia palpable del camino recorrido por Vidres A La Sang desde aquél primer disco de 2004.
Quienes les sigáis la pista desde el primer día sabréis de sobra a estas alturas que siempre han sido un culo de mal asiento dentro de nuestra escena extrema. No tanto por el tema del idioma, que también, como por los diversos rumbos que han ido tomando a lo largo de su carrera. “Fragments De L’Esdevenir” viene a profundizar en la senda abierta por el anterior “Set De Sang”. Y lo hace sin alcanzar a parecerse a éste, marcando un nuevo hito en su discografía, derivando más que nunca hacia desarrollos nada usuales en ellos y desafiando todas y cada una de las ideas preconcebidas, saliendo airosos del envite gracias al buen hacer compositivo y a unas ejecuciones, marca de la casa, donde dominan por igual calidad técnica y feeling. “Fragments De L’Esdevenir” supone finalmente un riesgo que no puedo más que alabar, siempre lo he hecho, pero que no dudo pueda enfadar a quienes acudan aquí esperando algo parecido a aquél primer trío de álbumes que la banda editara durante la primera década del presente siglo.
En colaboración con Z2 Comics, especialistas en plasmar en papel discos icónicos de la historia del metal, In Flames verá reflejado en formato gráfico una novela basada en su icónico álbum de 1996 «The Jester Race«.
Bajo el título «The Jester’s Curse» la novela se desarrolla en el universo post-apocalíptico creado por el quinteto sueco. Como punto focal, el seguimiento la sombría mascota de la banda, Jesterhead, mientras emerge de Wasteland. Atrapado en Dead Eternity, una realidad distorsionada donde los mundos chocan y las pesadillas prosperan, el torturado protagonista intenta recuperar sus recuerdos perdidos pero la tortuosa reina Whoracle acecha entre las sombras.
Segundo desplazamiento del fin de semana a la gijonesa Ángeles y Demonios, esta vez con motivo de la doble descarga thrash de los sierenses Brutalfly y los pamplonicas The Blackening. Con algo más de público que en la noche anterior aunque tampoco como para tirar cohetes. La mucha oferta junto a la aguda crisis que atraviesa la región no son desde luego el clima más propicio. Pero vamos a lo que nos ocupa.
Con telón de fondo esta vez (nada de “Brugalfly”), Brutalfly arrancan a eso de las 22:00 con “Pandemic Dreams” dejando ya desde un primer evidencias de la banda perfectamente engrasada que son a día de hoy. La base rítmica de los hermanos Veloz junto a la guitarra y voz de Didi volvieron a dejarse la piel en un escenario que ya conocen al dedillo. Su thrash técnico y enrevesado, funciona y conecta con la gente. Y cortes como el que les da nombre a ellos o a su álbum debut (“I Was An Experiment”) nunca fallan.
Sorteo de camiseta tras el tema título para acto seguido dedicatoria muy especial de “Alienstorm” a Santiago “Chichi” Alverón, “el cuarto Brutalfly” en boca del propio Didi. Figura sin la cual ni esta banda ni la escena asturiana serían lo que son. Con los ánimos exaltados, llegó el momento de poner la calma. Tarea de la que se encarga una “The Papership” en pleno corazón del set. Un set, por cierto, más extenso de lo habitual y que salvo algún detalle sin importancia, dejó a las claras que tienen gasolina de sobra para shows más extensos.
Pero enfrascados como están ya en la composición de un futuro álbum, nos dejarían un tema nuevo en forma de “Train To Hell”, corte que en una primera escucha parecía contener todos los tics habituales de los mejores Brutalfly. Nunca eligen el camino fácil y es de agradecer. Con la ya ineludible “What Time Is It? It’s Time To Die” irían echando el cierre de un show que se iría hasta los 75 minutos en el que el trío siguió peleando por ganarse su espacio. Gente además que parece haber caído de pie en la escena asturiana, algo de lo que nos alegramos.
Pero como no sólo de Brutalfly se alimentan los brigadiers, a eso de las 23:45 le tocaba el turno a los navarros The Blackening, quienes venían también con un debut bajo el brazo, “Stultifera (Heaven Of Madness)”, que supieron defendieron con orgullo, entrega y alguna que otra sorpresa. “Infamy” y “Eternal Storm” serían las primeras piezas de un show que si bien se haría algo corto, podemos dar fe de que sorprendió a propios y extraños.
Porque la encarnación en vivo de la banda pamplonica mejora en varios enteros a su versión de estudio. El sábado lo dejaron todo en el pequeño escenario de Ángeles y Demonios, sudando la gota gorda que diría un clásico. Su debut bien merecía un intenso repaso. No obstante la banda intercala un “Old” de Machine Head que el escaso, pero entregado público, recibe de muy buena gana. Aunque si tuviéramos de quedarnos con un tema propio que les funciona, ese es el que da nombre a su primer disco, un cañón de pura arrogancia thrasher en el que los navarros parecen capaces de llevarse por delante a cualquiera. Que si siguen en la línea mostrada el sábado, no nos cabe duda que lo lograrán.
Tras “Wrath” aún habría tiempo de más versiones. Esta vez un “Whiplash” incendiario como Metallica no han tocado en veinticinco años. Pequeño inciso de “El Pobre” (Koma) al margen. Y es que juventud divino tesoro. Para cuando suena “FOK-FOS (First One Killed, Firts One Saved)” la banda apenas ha desfallecido durante tres cuartos de hora de thrash enfebrecido, colérico y vibrante . Gran sabor de boca el que dejaron.
Enlazando con la noche del viernes para otro buen fin de semana cargado de buen metal. Bien es cierto que escaso de público pero con propuestas interesantes y llamativas. Desde aquí agradecer una vez más a la buena gente de Ángeles y Demonios por el trato y las facilidades, a los parroquianos de siempre por la compañía y la buena costumbre de no fallar nunca. Y el deseo sincero de cruzar de nuevo nuestros caminos en el próximo sarao.
De la mano de Lady Stone Music y dentro de su gira estatal el próximo sábado 22 de octubre el combo groove madrileño Southgate recalará en la gijonesa Sala Ángeles y Demonios. Un fecha especial que contará con el retorno de In-Sanity a las tablas tras más de 20 años.
Los de la capital presentarán su último lanzamiento hasta la fecha «Revelations» que veía la luz en octubre del 2020. Un EP cuya grabación se llevó a cabo en los estudios BulletProof Estudios de Alcorcón (Madrid) con por Diego Chozas a la voz, Pablo Yañez yLuis Miguel Rojas a las guitarras conAlberto Gil a la batería. Por su parte los avilesinos, formados actualmente por los ex- Westhia Chus al bajo y Diego a la guitarra, junto a Víctor Casado (Lycosa Tarantula) y Salvador «El Poyo» García (Beast Inside) repasarán sus temas clásicos y composiciones de nuevo cuño creadas en esta nueva andadura. Entradas disponibles en taquilla al precio de 9 euros.
Delalma, formación liderada por el guitarrista Manuel Seoane (Mägo De Oz, Ars Amandi, Burning Kingdom…) estrena «Cárcel De Cristal» como primer adelanto de su ópera prima de título homónimo y que verá la luz el 13 de enero de 2023 a través de Maldito Records.
La formación que cuenta con Manuel Ramil (Mägo De Oz, Adventus, Warcry, Avalanch, Sauze…) a los teclados, Jesús Cámara (Death & Legacy) al bajo, David Lande (Celtian) a la batería y Ramón Lage (Avalanch, Human) a la voz presenta el primer episodio de una obra conceptual cuyo hilo argumental es la tortura psicológica sufrida por Lázaro, protagonista de la historia. El viaje de una mente que ya no sabe discernir, presa de su dualidad mental-existencial, entre el bien y el mal, fragmentada por un terrible hecho concreto ocurrido hace ya mucho tiempo y que no le deja ni tan siquiera ser dueña de la realidad en la que vive. Grabada y mezclada en los Estudios Tercera Planta con Manuel Ramil a los controles estará disponible en preventa próximamente a través del siguiente enlace: https://eltridente.es/104-grupos?q=Marca-Delalma
Y Heavy Metal Brigade volvió a la carretera. El motivo esta vez la venida a tierras asturianas de la banda afincada en Donosti Ancient Settlers, acompañados de los locales Murt. La sala gijonesa Ángeles y Demonios acogería un evento que sufriría un pronunciado retraso por un imprevisto técnico de última hora. En una tarde con inesperado clima primaveral, las cosas se dieron como sigue. Rato que siempre viene bien para tomar el pulso a las interioridades de una escena en constante ebullición. Pero vamos a lo que realmente nos interesa.
Abrirían Murt con su característico symphonic horror metal, a quienes ya pudimos ver allá por el mes de julio (crónicaaquí) y que siguen puliendo su propuesta de cara a su próximo debut discográfico. Diríamos que su sonido esta vez, sin alcanzar a ser brillante, resultó más redondo que en aquella cita veraniega.
Y también que fue escaso el público que congregaron, siendo la del viernes la entrada más pírrica de todas cuantas hemos presenciado en la Ángeles y Demonios. Como tampoco nos gusta darle mucha importancia a quienes no estaban, los que sí presenciamos el ultimo directo de Murt comprobamos que enganchan con la gente a ratos. Que llaman la atención con su colisión entre géneros o que saben bien como llevarse a su terreno el “Niebla De Guerra” de Soziedad Alkoholika. Siguen buscando su camino.
Quienes sí parecen haber encontrado su camino son los multinacionales Ancient Settlers. Banda a la que seguimos la pista desde sus primeros pasos y a cuya cita gijonesa, presentando un más que notable debut (reseña aquí), no podíamos faltar. Y sí, como decimos, el público asistente era tirando a escaso. Y dio igual porque salieron a eso de las 23:40 con la misma energía que si estuvieran ante una plaza llena hasta la bandera.
De aplaudir la entrega y el esfuerzo. Y de resaltar el buen sonido del que dispusieron. Sin teclista pero con un hiperactivo Antony Hämäläinen al frente, dieron cumplida cuenta del buen nivel técnico que atesoran. Damos fe además de que el público disfrutó de lo lindo con la pequeña ración de metal extremo que nos brindaron. Muy celebrada “Cerements” y en especial esa “Into The Depths I Ride” que inaugura su debut, con la dupla Carlos Chiesa y Emmy Reyes dejando destellos de pura clase. O con este último mezclándose con la gente en un tímido circle-pit. Porque seríamos pocos pero valientes.
Entre lo malo a destacar lo corto que se nos hizo, a raíz tal vez de aquél inconveniente de última hora. Que fruto de esa escasez echamos en falta algún tema que otro (“Memories”) y es que nunca llueve a gusto de todos. En cualquier caso, no queda sino desearles lo mejor en shows venideros y que el destino vuelva a cruzar nuestros caminos en el futuro. Os seguimos con atención.
Así pues, un nombre más al zurrón de bandas vistas en directo y otra buena noche de metal en la noche gijonesa. Un buen arranque para un fin de semana cuyo sábado aún nos deparaba las descargas de Brutalfly y The Blackening en la misma Ángeles y Demonios. Noche que será descrita y despiezada a su debido tiempo.
PD: Mandar un cordial saludo que diría el clásico a Iñaki Fernández, César Veloz, Txeffy y Jorge López Novales.
Trabajador incansable del heavy metal, figura carismática donde las haya, superviviente único tras los más de treinta y cinco años de trayectoria de la banda y sus veinticinco álbumes de estudio, la de Peter “Peavy” Wagner puede ser fácilmente una de las figuras más queridas y respetadas dentro del género a lo largo y ancho del continente. Otra cosa son sus álbumes, que con el ir y venir de formaciones y lo prolífico de la oferta, no siempre fueron buenos. Sea como fuere, el de Herne vuelve a la acción acompañado de Stefan Weber y Jean Bormann (guitarras) y Vassilios “Lucky” Maniatopoulos (batería) con el Ep “Spreading The Plague”, editado el pasado 30 de septiembre por Steamhammer. Un Ep adornado por el artwork de Karim König y con marcado acento asturiano, pues las mezclas y posterior masterización del mismo fueron llevados a término en los Estudios Dynamita del Last Days of Eden Dany G. (Arenia, Crusade of Bards, Thormënt…).
Tres temas nuevos dan el pistoletazo de salida al Ep. El primero es este “To Live And To Die” que conocimos allá por finales del mes de agosto, y resulta tan fiel a los postulados Wagnerianos como cabría esperar. Una voz cada vez más rota y grave pero buenos riffs y un estribillo pegadizo como remate. A estas alturas del cuento tampoco se le puede pedir mucho más. ¿O sí? Borman y Weber hacen suyo un puente central virguero, convincente e incluso llamativo. Un arranque sin grandes fallas ni complicaciones.
“Spreading The Plague” emerge de pronto con una escritura más diversa, un marcado deje marcial en el prólogo y unas primeras estrofas muy funcionales en su desnudez. Nada nuevo bajo el sol dentro del habitual imaginario de la banda, pero desde luego capaces de mantener el tipo frente al vasto legado de los germanos. Buenas armonías de Peavy en estribillos, un buen riff pesado antes del habitual despliegue solista del puente y otro buen tema en la buchaca para el ahora cuarteto.
El último de los temas nuevos es este “The King Has Lost His Crown”, que recupera a los Rage más briosos en un corte que parece mirar fijamente a los primeros años del combo radicado en Herne. Heavy metal directo, en primer término casi enfebrecido, que pisará el freno en su tronco central de cara a entregar la sección solista más trabajada y llamativa de todo el Ep.
Y como tras la tormenta siempre llega la calma, aquí está la revisión semiacústica de “A New Land”, originaria de su “Resurrection Day” de 2021, que quizá desnude ciertas carencias de Peavy al micro, son muchos años en la carretera y el desgaste se termina notando, pero que en cualquier caso la banda resuelve con buen tino. Resulta todo lo elegante que se le presupone y espantará, claro, a quienes siempre han tenido ojeriza a este tipo de ejercicios, que de todo hay.
El Ep también revisita “The Price Of War”, originaria de aquél gran disco que fue “Black In Mind”, con los dos Efthimiadis y Sven Fischer acompañando entonces a Wagner, y a la que añaden aquello del “2.0” como para marcar distancias con la pieza original. Y aunque habrá quien prefiera el mayor brío y la autenticidad del original de 1995, no me atrevo a decir que el cuarteto haya salido perdedor a la hora de revisitar todo un clásico como este. La pesadez previa al epílogo jamás sonó tan ominosa.
El cierre es para la versión en directo de “Straight To Hell”, originaria de aquél “Welcome To The Other Side” de 2001, grabada en la caverna de Balver Höhle, y que muestra al cuarteto en el que, cambios de formación al margen, no ha dejado de ser su elemento, que no es otro que el directo.
La banda parece haber abandonado el marcado acento sinfónico que arrastraran algunos de sus álbumes pasados. En algunos casos para bien, en otros para mal. Por tanto lo que tenemos ahora son, de nuevo, los Rage más clásicos, directos y metálicos. Los de las buenas melodías vocales (marca de la casa), el buen nivel técnico (de tanto en cuanto por encima de la media), y esa forma tan reconocible de Wagner a la hora de componer. Un pequeño regalo para los buenos fans del mejor heavy metal alemán de siempre.
El norteamericano Adam Bomb regresa para ofrecer la segunda parte de la gira «Don’t Try This At Home Spain Tour 2022» que ya recalaría en nuestros escenarios en el pasado mes de julio. El extenso tour contará con doble parada en Asturias, el jueves 27 de octubre en el avilesino Route 66 y un día después en el gijonés SavoyClub.
21 octubre – (Rockstar) BENIDORM 22 octubre – (Bad Voodoo) ALCOY 23 octubre – (Terra) CASTELLÓN 24 octubre – (16 Toneladas) VALENCIA 25 octubre – (Wurlitzer) MADRID 27 octubre – (Route 66) AVILÉS 28 octubre – (Savoy) GIJÓN 29 octubre – (Metropolis) SEGOVIA 30 octubre – (Hora Rock) FUENLABRADA 31 octubre – (Krater Rock) PUERTOLLANO
Acompañan al excéntrico y talentoso músico Laura García a la batería, solvente instrumentista que pertenece a la única banda femenina tributo a AC/DC en España, Rosie’s in Hell, y el bajista Diego Prieto, integrante habitual de la formación tras participar en las tres giras nacionales anteriores. Rock n’ Roll de la vieja escuela de la mano de un músico que ha tocado con figuras como Geoff Tate, Jimmy Crespo de Aerosmith o John Paul Jones de Led Zeppelin.