“Amistad” es el primer disco tributo internacional a Warcry. Compuesto por 13 bandas de 6 países diferentes estrena el primer adelanto de las 15 canciones de las que constará el homenaje a la banda asturiana.
La portada del álbum es obra del ilustrador colombiano Danilo Piñeros (Deep Art). Este es el listado de bandas participantes:
El primer adelanto es la canción «Devorando El Corazón» interpretada por la banda progresiva mexicana Donicus. El tema original forma parte del álbum «Revolución» que Warcry lanzaba al mercado en el año 2008.
Los thrashers manchegos Toxovibora están de vuelta con el estreno del vídeo lírico «Callar y Obedecer«. Un tema gestado durante el confinamiento por la pandemia por el coronavirus (SARS-Cov-2) el pasado año. Un proyecto grabado desde la distancia que ahora ve la luz en apoyo de tod@s l@s trabajador@s que de una forma u otra están viendo pisoteados sus derechos.
El video es obra de Sito García Photography, habitual colaborador de la banda albaceteña. La mezcla y masterización ha sido realizada por Pablo Alcázar de Overwrite Producciones.
Pues ya tenemos aquí el primer Ep de los chicos de Climbing Humans, primero de un tríptico que la banda planea editar a lo largo de 2021 y que trata sobre las virtudes humanas y de cómo la idea de “bien” queda muy difusa depende de los ojos que lo miren”. Recordemos que la banda la forman Iván en batería, Moisés al bajo, Omar en voces y finalmente la dupla Ramón y Nacho en guitarras. “Coelum”, ve la luz el 14 de febrero, grabado y editado por Iván López Monfort y posteriormente mezclado y masterizado por Marco A. Papiz en el Plygrnd Studio barcelonés.
Las guitarras reverberantes que portaba en su prólogo “Until The End”, single editado allá por julio de 2020, riman con el buen arranque de este “The Way”, lo que dota de cierta continuidad a este Ep con su pasado más reciente. Corte más extenso de los cuatro que componen “Coelum”, de escritura diversa, riffs retorcidos y pequeños guiños cercanos al melodeath. Algo que con el correr de los años ha pasado a formar parte ya del canon dominante de no pocas bandas del género. Irrumpe, apenas en un guiño durante el puente, la faceta más pesada de la banda para tornar al estribillo y finiquitar esta primera entrega con un buen solo de guitarra.
Los primeros pasos de “Unbreakable” afianzan la cercanía al death melódico del quinteto, más tarde preñarán de blast beats las estrofas y todo resultará en otro corte juguetón en cuanto a escritura y que tiene precisamente en su diversidad su mayor valor. Aunque, como digo tantas veces, habrá quien eche en falta una mayor cohesión entre patrones. Para gustos, ya se sabe. Omar vocifera con gusto “I Am Unbreakable!” previo al breakdown del puente que habrá de dar paso a un up-tempo final estupendo en lo técnico y/o interpretativo.
Iván tras la batería comanda con brío el prólogo de “Fall Of Icarus”, que más tarde revelará una escritura más retorcida y poliédrica de lo que su arranque hacía intuir. Buenos estribillos, fácilmente mis favoritos del Ep, y aunque no pase por ser el corte más especial de los cuatro en cuanto a arquitectura, sí que viene apoyado por una buena serie de melodías de la dupla Nacho & Ramón durante las estrofas. Funcional.
El cierre con “The Fall” trae aparejada una línea vocal ligeramente refractaria a lo escuchado previamente. Sin ser tampoco un tema que se aleje de forma dramática del marcado estilo del cuarteto, sí que altera ciertas estructuras y patrones para darle otros aires en lo compositivo. Transita, en definitiva, con más aciertos que errores y porta el solo más pulcro y limpio de todo el Ep para trazar un reluciente final.
Una carrera construida con pequeños pasos. Lo que hay aquí invita a seguir ojo avizor con lo que está por venir de parte de los valencianos. Bien es verdad que nada en “Coelum” suena rupturista ni revolucionario. Tampoco lo pretende. Las premisas están claras desde los primeros acordes. Lo que si hay es un buen trabajo en lo técnico y algunas ideas interesantes en lo gramático que harán las delicias de los fans del género. O al menos deberían. Que con la volatilidad de las filias y las fobias del público uno nunca sabe muy bien a qué atenerse.
El proyecto musical asturiano The Feat vuelve a ser actualidad con el estreno de una nueva canción bajo el título «Masters Of The Past«. Lejos queda ya la presentación en sociedad allá por junio del 2018 con su primer tema «You Are A Hero«. La formación compuesta por Cristian Iglesias (Eden, Eihtel Sirion, Lakkra) al cargo de las guitarra y el bajo, Vicente Fernández (Eden, Eihtel Sirion) a los teclados y el vocalista alemánSelin Schönbeck (We Are Legend, Then Comes The Night, Bells And Ravens) ha contado con la colaboración del batería Juan Villamil (Adizión Etílika, Spanta la Xente, Sombra).
Un tema en el que rinden homenaje a todos los grandes maestros que desgraciadamente ya no están entre nosotros, pero cuya influencia perdurará para siempre. Un adelanto de lo que prometen será un puñado de canciones que están por llegar.
Sibireal tuvieron una primera encarnación entre los años 2008 y 2009 bajo el nombre Истерия, si bien no sería hasta 2013 que regresarían ya bajo su actual epígrafe. Ellos son Alexander Solodovnikov (bajo), Alexander Dyomin (anterior guitarra y actualmente batería), Vyacheslav Alexandrov (guitarras) y finalmente Tiran (voces, percusión, arpa, pandereta…). Mosa Eye corrió con el diseño y el artwork.
“Aktilirauw” es la introducción de tintes paganos encargada de abrir las hostilidades y dar paso al primer tema con enjundia del disco. “Blood Color Sky”, que pronto exhibe un notable cuidado por las melodías, desoye su comedido arranque para entregarse, furibunda, a un black thrash tan canónico como estridente. El nombre de Körgull the Exterminator acude pronto a mi memoria mientras discurre este metal gritón y aceleradísimo. Son cinco minutos y medio donde las baterías de Dyomin apenas alcanzan descanso llegado el puente central, que se atempera para que emerja un metal sucio y arrastrado. El sonido en líneas generales casa a la perfección con el metal que producen: es sucio, casi descuidado, al punto de que uno no sabe si ha salido así a propósito o se debe a la falta de medios. En cualquier caso rima bien con la música que proponen.
“Through The Pain” trae un mayor trabajo en cuanto a riffs que su predecesora. Gana en ritmos medios y adquiere mayor diversidad vocal. Sin ser la quintaesencia del estilo, su escritura emerge con la fuerza suficiente como para hacer olvidar (en parte) lo poco original de su propuesta. Los pasos más marcados del tercio final junto con esa deriva más arrastrada la dotan de cierto interés, todo sea dicho. “The Way Of Ego” en cambio donde gana es en melodía. Riffs a la Dissection sepultados bajo una amalgama de voces agónicas en un primer tercio no del todo violento pero con cierto toque de amenaza en una estructura sencilla pero funcional. Más cristalina en su puente central, con esas guitarras dobladas al mando, y final con el pie a tabla para marcar distancias con el prólogo. Muy efectiva.
“Giennah” se desarrolla sobre ritmos medios sobre los cuales Tiran entrega las voces más desgarradas y agónicas de todo el trabajo. El contraste que ejerce con el resto del álbum resulta, a la postre, su mayor valor, de tanto en cuanto está lejos de ser un tema capaz de destacar por sí mismo. Encajado aquí, en el tronco del álbum, adquiere mayor peso, pero no por ello deja de exhibir una escritura un tanto lineal y predecible. “Shine Of Abyss” muestra un mayor acercamiento al thrash más cazurro de unos Dark Angel, primeros Sodom o Possessed que destila una escritura que bien merecía algo más de desarrollo. Uno de mis favoritos del disco en cualquier caso.
Como si quisiera marcar distancias con el tema precedente, “Symbols” se olvida de baterías veloces y pronto destila toda una serie de riffs machacones de aire marcial que recuerdan en cierta manera a “Giennah” y que, como en aquél, conforman otro tema plano en lo estructural pero abrasivo en cualquier caso. Cierra este corto debut de Sibireal “Paradoxes Of Time”, versión de sus paisanos de Fatal Energy, y que deriva hacia terrenos más clásicos, voces inlcusive, para terminar no obstante a calzon quitado no dejando títere con cabeza.
Compuesto por canciones que la banda compuso en el periodo entre 2008 y 2010, “Blood Color Sky” resulta en un pequeño abanico de canciones que, durante media hora, apenas bajan el pie del acelerador, fiándolo todo a ese sonido cazallero y maloliente y a una seguridad en sí mismos a prueba de bombas. Black thrash para muy cafeteros.
A través del siguiente video comunicado en sus redes sociales Alberto Rionda sorprendía a tod@s los fans de Avalanch y Alquimia con el anuncio de la salida de Isra Ramosde ambas formaciones.
Tras agradeder todos estos años en ambos proyectos, de mutuo acuerdo los dos músicos han decidido tomar caminos diferentes. Isra Ramos se centratará en Gräce y el retorno de Amadeüs mientras que Rionda anunciará próximamente su nuevo vocalista. Las quinielas están abiertas, muchos apuestan por el retorno de Ramón Lage, Juan Lozano incluso Víctor García. Quien parece descartado es Jorge Berceo (Zenobia) del que Rionda no reparó en elogios tras su paso por Avalanch durante la convalecencia de Isra Ramos.
El tapado podría ser Richard De La Uz, amigo personal del músico asturiano con el que ha colaborado como productor para Jívaro además de su paso como profesor de canto en laDerrame Rock School de la que Rionda es director.
Tras comenzar su segunda etapa con Kenny Leckremo al frente en octubre del pasado año, la banda sueca H.E.A.T.estrena la regrabación de «Rise«, tema incluido en «II» el último álbum de la banda, publicado en febrero del 2020.
La formación extrema MAL presenta portada, tracklist y primer adelanto de su Ep «Forma Vil«, que será editado a través del sello australiano Vicious Instinct Records el próximo 19 de marzo.
01 Hateful Strings 02 Lying And Silently Dying 03 Martyr Of Cordoba 04 I Won’t Kneel 05 Belligerent 06 The Descent
Durante la pasada cuarentena por el Covid-19 Nico Beninato yLyn Jeffs (Ingested) unían fuerzas en Palma de Mallorca tras trabajar juntos en los dos últimos discos de Ingested, «Where Only Gods May Tread» y «Call Of The Void». Así nacía MAL, un proyecto de estudio que abraza el metal extremo moderno diseñado, mezclado y masterizado por el propio Nico Beninato en Kimera Recordings (Palma de Mallorca). Sin vocalista oficial, a medida que se desarrollaba la composición de las canciones, MAL se convertía en un colectivo que involucraba a músicos de todo el mundo también en cuarentena. El resultado fueron las colaboraciones a la voz de Monte Barnard (ex-Alterbeast, ex-Fallujah), Stephen Mashburn (I Am Destruction), Sam Yates (Ingested), Jason Evans (Ingested), Andreas Bjulver Paarup (Cabal) y Lukas Swiaczny (Stillbirth). Tambien cuenta con la aparición de varios guitarristas invitados como Rodrigo Mora Campos (Noiseast) y Vance Valenzuela (Vale Of Pnath). El diseño de la portada y arte del Ep es obra de Jason Peppiatt (Psycroptic). El primer adelanto «Lying And Silently Dying» con Stephen Mashburn a la voz puede escucharse a continuación:
Black death industrial y aterrador contra la máquina. El debut de los extremófilos de Manchester The Machinistviene para hacer saltar todos los resortes, encabronar a los seguidores más intransigentes del soniquete extremo y poner en guardia a los más rupturistas. Ellos son John T (sintes, programación de baterías y voz), T&K Mackinnon (guitarras) y Scott W (voces). A la venta desde el 4 de diciembre. Y como quiera que el sello no ha tenido a bien decirnos quién ha producido, grabado o mezclado esto, hasta aquí las presentaciones.
Tras una pequeña introducción “Extinction Event” irrumpe con inusitada virulencia apoyada en unas baterías casi imposibles sobre las que se apoyan una serie de riffs de una diversidad casi tan lacerante como la propia velocidad que, por momentos, despliega este brutal primer asalto. Hay de todo. Partes más épicas, otras más veloces, incluso momentos en que la banda parece una especie de SepticFlesh del espacio exterior. Una gran carta de presentación, con una producción además que acompaña, aglutinando toda la amalgama sónica sin mayores problemas.
“Skin Is Not Enough” sorprende con un prólogo demente y marcial, que tal parece el hijo el hijo bastardo entre Rammstein y Anaal Nathrakh. Tras ese impás inicial recurre a postulados más reconocibles con un black – death pomposo y bien ejecutado. Empatizo menos que con el tema inicial, lo que no quita para que aprecie en buena medida ese profundo impás que conduce al estupendo puente central y ese final, desbocado, grandilocuente y violento con que culmina. En este momento ya empiezo a pensar que esto pinta muy bien.“The Sky Has Opened” profundiza en esos postulados frenéticos, pero se adorna de melodías más estilosas, de guitarras más cristalinas, y entrega unos estribillos poderosos, muy frontales, que te taladran el cerebro durante días. Alcanza el puente y se retuerce, vuelan las costuras y todo adquiere mayor diversidad tanto tonal como rítmica. El final, sorprendente por clásico, se me antoja la guinda perfecta.
Con la instrumental sintética “Approach” cogemos resuello. Dos minutos y medio de calma que bien podrían adornar la acción de tu serie sci-fi favorita de la temporada. Su crescendo final conduce hacia “Bleak Affirmations”, otra entrega pesada y maquinal, donde el metal industrial más cabecero colisiona con graves arrancadas de metal extremo oscuro y galopante. Más espacial en su prólogo, también más árida y asfixiante, pero tengo la sensación de que sin el brillo de sus compañeras. La corta “Depopulate” nos devuelve por momentos al grind demente y violento de Anaal Nathrakh en una entrega corta en tiempo y escasa en escritura. Canción en zona roja durante buena parte de sus apenas cuatro minutos y que, presumo, resultará ineludible en los futuros, y aún hipotéticos, conciertos de la banda.
“Death Cults Of Abraham” es el vehículo para que The Machinist exhiban su cara más tranquila. Dentro de lo que cabe, claro, en un álbum como este. Largo prólogo a medio gas, tranquilo incluso de no ser por esas voces en puro desgarro. Inequívocamente marcial en estribillos, donde emergen algunos de los riffs más pesados de todo el trabajo. Si “Depopulate” era el escaparate de los ritmos más veloces, y ésta lo es de los más marciales, “Magnificent Desolation” vendría a ser el empaste de ambas vertientes. El octavo corte del disco sorprende por esas voces periféricas del prólogo y el contraste que éstas ejercen con el resto del álbum. Tras ese prólogo extraño surge otro corte igualmente exógeno por arreglos, emparentado con aquella escritura, por momentos impredecible, que exhibían los cortes iniciales del disco. Otro de mis favoritos.
“Departure” deviene en otra nueva introducción. Esta vez del tema final, y entrega más extensa del tracklist, la epatante “Schwarzschild Radius”. El tema final del disco es inicialmente pedregoso y serpenteante. Valga la redundancia. Exhibe un músculo casi desconocido en el resto de temas precedentes, así como un aura de lo más distintivo. Una vez rotas las hostilidades, deriva hacia otro tema diverso más en cuanto a tono, por momentos de pronunciada grandilocuencia, que en cuanto a ritmos. Un tema final que más que aglutinar todos los ingredientes ofrecidos anteriormente, se muestra extrañamente refractario a ellos y emerge con sonido e identidad propios. El final, con esas voces casi monacales, se me antoja el mejor de los broches.
¿Puede que hayamos hecho un descubrimiento? O es el hecho de no escuchar más de tres o cuatro discos del género al año lo que me confunde? No alcanzo a saber cual de las dos es la correcta. Tal vez una no tenga por qué excluir a la otra. “I Am Void” es violento en gran medida, diverso casi siempre y aburrido casi nunca. Suena bien, empasta sin problemas una amplísima gama de tonos y otra no menos vasta de ritmos y se adueña de tu atención durante buena parte de sus más de cincuenta minutos. Una sorpresa, postrera y enigmática, pero sorpresa al fin y al cabo.