Los británicos Def Leppard abrazan los nuevos tiempos para editar una serie episódica de playlist a través de los canales digitales de streaming con temas seleccionados por los propios miembros de la banda. Inspirados en artistas como Taylor Swift, con la que han llegado ha colaborar, arrancan la selección de temas con una compilación creada por el vocalista Joe Elliott.
01 Getcha Rocks Off (Single version) 02 Good Morning Freedom 03 On Through the Night 04 Desert Song 05 Paper Sun 06 Bad Actress
La lista de reproducción creada por Joe Elliott que lleva por título «Electric Warriors«, incluye canciones de de la banda desde su EP debut en 1978 hasta «Songs From The Sparkle Lounge» editado en el año 2008. En las próximas semanas verá la luz la realizada por el batería Rick Allen.
Noora Louhimo, vocalista de Battle Beast, estrena el primer sencillo promocional de su nuevo proyecto en solitario. Bajo el título de «Eternal Wheel Of Time And Space» verá la luz el 5 de marzo un disco que se aleja de los sonidos de la banda para adentrarse en el blues, la psicodelia incluso el country.
NOEX (Noora Louhimo Experience) será el nombre de un proyecto financiado por amigos de la artista finesa, familiares y fans. Producido por Samuli Erkkilä, tambien guitarra en el álbum, la grabación se llevó a cabo en los Estudios JaBa en Hankasalmi (Finlandia). La preventa ya está disponible a través del siguiente enlace: tinyurl.com/344p26zx
Shrines of Dying Lightes engendrado en el cantón suizo de Argovia durante el verano de 2016 por el vocalista y guitarra rítmico Julian Roßdeutsch y el guitarra solista Roman Zemp como side-project, a ellos se unirían el bajista Roger Dürring y el batería Michael Huber con el propósito de conformar una banda a tiempo completo y las miras puestas en entregar un doom metal “desarrollado, ambicioso y único”. “Sadness”, que sucede a su debut de 2016 “Insomnia”, fue grabado por el propio Roman Zemp para que después Michael Hahn (Infested, Iron Angel, Pagan Altar, Aeternitas) corriese con la mezcla y el máster. Del artwork se encargó Augusto Peixoto de IronDoom Design.
El disco arranca con la atenazadora “Entering Infinity (Prelude)”. Dos minutos repletos de oscuridad que anticipan el tono general del disco al tiempo que muestran visos de por dónde va a transcurrir a nivel lírico. Sury, voz femenina y única colaboración del álbum deja voces tenues, oníricas y reverberantes y todo da paso al primer tema con verdadera enjundia del trabajo. “Whispers (Sadness Part 1)” arranca en reposo, a voces limpias, para ir ganando peso con el transcurrir de los minutos y la irrupción del registro más hosco de Roßdeutsch. Doom death clásico, que posiciona al disco cerca de bandas como Saturnus, October Tide, Mourning Beloveth etcétera. Se atenúa de forma abrupta en su puente central y culmina tan canónica como elegante. No desprende un mal sonido en líneas generales, máxime si tenemos en cuenta que todo esto ha corrido de su cuenta y sin el apoyo de ningún gran sello detrás.
“Tragedy In The Woods”, donde regresa Sury para acompañar con su bello registro al Roßdeutsch más liviano, pronto evoca al doom británico de comienzos de los noventa en un riff de puro y añejo My Dying Bride donde solo faltan arreglos de cuerda para terminar de redondear la semejanza. Y aún arrastrando esa marcadísima influencia en su ADN, me parece un tema respetable. Lo es por construcción, menos evidente de lo que aparenta y rica no tanto en cambios de tono pero sí de ritmos. “Flowers” rompe con la tónica general del disco para entregarse a un desarrollo ligero de guitarras livianas y voces limpias. La calma después de la tormenta, también en el aspecto lírico.
Tras el breve interludio “Into Singularity” surge “Saddest Man (Sadness Part 2)”, que retorna al tono general del álbum pero desplegando una serie de riffs algo más luminosos. Bien construida, de nuevo, en especial ese crescendo que conduce hacia el puente central, donde la banda pone los ocho cilindros a trabajar y todo encaja al dedillo. Gana en intensidad en su tercio final, donde a pesar de la buena interpretación me resulta un tanto predecible. El prólogo de “Void” sí que incorpora los arreglos de cuerda que “Tragedy In The Woods” pedía a gritos. Con los cimientos bien apoyados por uno de mis riffs favoritos de todo el disco, una escritura que gana en diversidad y un tono un tanto divergente con el resto de temas, no tarda en convertirse en uno de los temas con los que más he empatizado de todo el trabajo.
El pesado prólogo de “Farblos”, pronto nos reconduce al tono general del disco. Su tercio inicial, de hecho, pasa por ser el más pesado de todos cuantos conforman el segundo de los suizos. Más tarde y camino del puente central, resurgirán nuevamente vestigios de post-punk, alimentados por el registro más limpio de Roßdeutsch, y todo derivará hacia la calma al alcanzar el tronco central. De ahí al final transcurre anticipando una tempestad que nunca llega. Truena sin que llueva. El postludio final de “Solitude” recuerda a las entregas más ligeras de Evoken apoyada en el piano, los coros de Sury y las voces más cristalinas de todo el trabajo. Elegante final.
“Imsomnia” no es, desde luego, el santo grial del doom que anticipaba la nota de prensa. No les culpo por ello. Después de todo “hay que vender el muñeco” que diría el tristemente desaparecido Andrés Montes. Tampoco es un álbum catastrófico, ni mucho menos. Es, en gran medida, un disco de género. Y como disco de género que es, tiene sus puntos fuertes (la sólida construcción de canciones) y puntos flacos (que no es la primera vez que oyes esto). Sí, “Void” resulta disruptora, y cortes como “Tragedy In The Woods” me parecen dignos de atención, pero en ningún caso estamos ante una obra que venga a cambiar el paradigma del género. Más bien parece querer reforzarlo y, por ahí, no dudo que tendrá adeptos. Avisados quedáis.
La formación de hard rock melódico Torque estrena vídeo lírico para «Here I Am«, primer adelanto de su álbum debut «The Deep Between Two Souls«. A través del sello The Fish Factory verá la luz el próximo 19 de febrero la opera prima de los leoneses, un disco producido y masterizado por Alfredo Arold en los vigueses Arold Music Studios.
01 Straight To Your Heart 02 Here I Am 03 I Wander 04 Emma 05 The Neighbour 06 My Addiction 07 One More Night 08 Sword Of The Stone 09 We Are One 10 Bye Bye
Diez temas compuestos por Pedro Torque (voz), salvo “We Are One” obra de Ion Andrés (guitarra), que sirven como carta de presentación de una banda que se maneja como pez en el agua entre el hard rock, el aor y los sonidos melódicos. El disco cuenta con las colaboraciones de Phillip Meier, vocalista de la banda suiza Fire Rose y Paloma Gómez, voz de los también leoneses Death Bringer.
La formación ovetense Caballo Moldavo desvela los primeros detalles de su Ep debut «Réprobos«, que verá la luz el próximo 17 de febrero. Formados en el año 2019, la formación está compuesta en la actualidad por Reverendo G. Throat a la voz, Lionel Hooves a la guitarra, Jhonny Liver a la batería y C. Parron al bajo.
01 Réprobos 02 Misa Negra 03 El Blues Del Innombrable 04 El Pantano
Grabado y mezclado por Álvaro Bárcena (Amon Ra, The Electric Buffalo) en los Mercury Studios en colaboración con la propia banda, la masterización se llevó a cabo en Ovni Estudio con Dani Sevillano a los controles. Cuenta con las colaboraciones del propio Álvaro Bárcena a la guitarra y Luis Melero (Crudo, Adventus) al bajo. Un pequeño extracto de «Réprobos» se puede escuchar a continuación:
La veterana formación melódica germana Bonfire celebra este 2021 su 35º aniversario con la publicación de «Roots» un nuevo álbum de estudio. Grabado durante el verano del pasado año en los Flatliners Recording Studios hacen repaso a su trayectoria en un doble disco con 24 canciones grabadas en formato semi acústico. Una recopilación que abarca desde himnos como «You Make Me Feel«, ′′Ready 4 Reaction′′ o ′′American Nights» a nuevos temas como «When An Old Man Cries» y «The Devil Made Me Do It«.
Disponible en y CD vinilo rojo edición limitada a través del siguiente enlace https://shop.afm-records.de/bonfire/. A continuación podemos ver el videoclip realizado para «American Nights» el primer sencillo promocional del álbum.
Demons Records recupera la dos primeras maquetas de Ankhara para lanzar al mercado «El Origen (1995-1998)«. Un total de 12 temas, 5 de la demo de 1997, 4 de la demo de 1998 y 3 bonus track en directo grabados en la legendariaSala Hebe vallecana allá por 1997, todo ello con sonido remasterizado por José Rubio en los Estudios Meigasound.
La portada es obra de José Antonio Vives, habitual colaborador de la formación. El CD ya está disponible en preventa a través del siguiente enlace a la tienda de Demons Records:
Los mallorquines Oeste celebran hoy su décimo aniversario con la retransmisión completa vía streaming del concierto realizado el pasado mes de septiembre en la Sala Factoria de So de Santa Maria del Camí. A las 22 horas a través de su canal de Youtube la formación presentará su nuevo álbum “La Ausencia Del Miedo” publicado en mayo del pasado año y que reseñamos en su momento aquí.
Qué puntería la de los muchachos de Endernity alumbrando su proyecto justo en vísperas de una pandemia global que ha dado un giro de 180 grados a nuestra cotidianidad. Madrileños ellos, Eric Domínguez (batería), Isra Santas (bajo), el Skunk D.F. Rodrigo Arias (guitarra) y Manu Hernández (voz y guitarra). “Disrupted Innocence” se grabó a mediados de 2020 en The Metal Factory Studio (Madrid). El antiguo batería Edu Brenes participa de la producción del trabajo, además de ser actualmente mánager de la banda y haber colaborado en la composición de los temas.
“Ashes And Dust” irrumpe arrastrada pero también melódica, con un deje noventero en estrofas y líneas vocales. Cierto aire grunge incluso. Una batidora tonal que ya da pistas de por dónde habrá de transitar este “Disrupted Innocence” en lo estilístico. Denoto un buen trabajo en la construcción de riffs, que encajan al dedillo de una composición diversa y atractiva. Quiebra en el puente, de hecho, para exhibir la faceta más exhibicionista de los madrileños y cierra en un estupendo tercio final. Un arranque de miras altas, buen sonido y mejor construcción.
“You Won’t Bring Me Down” confronta la pesadez de sus estrofas con unos estribillos donde emerge, sin fisuras, un groove sencillo y muy funcional. El registro aguardentoso de Hernández empasta como un guante en esta gramática y el trabajo de ambas guitarras es notable previo paso al puente central. Un puente, dicho sea de paso, con el que empatizo en gran medida. En especial gracias al buen trabajo solista que le acompaña. Pero es en su epílogo donde se eleva y da lo mejor de sí. Su melancolía es contagiosa, tiene alma, te la crees. Estupendo segundo corte. “Infinite Hell” manda al diablo esa parsimonia y opta de primeras por un metal vigoroso, bien comandado por la batería de Domínguez. No obstante, la primera estrofa habrá de irrumpir tranquila, casi relajada, para luego elevarse hacia un crescendo perfectamente ejecutado. Buen desarrollo en líneas generales, que rima con lo más granado del metal melódico europeo que está haciendo ahora mismo gente como Magnus Karlsson o Tony Hernando con sus Lords of Black. Redonda.
El prólogo de “Genocide” me recuerda en cierta manera a Savatage y por ahí me engancha y me atrapa. Ese arranque resulta bastante diferente a lo escuchado previamente, si bien luego se conduce hacia, diríamos, una zona de mayor confort. Ni tan mal, porque es ahí donde reluce uno de mis solos favoritos de todo el trabajo. Voz y guitarras armonizan en un lustroso puente central y todo culmina en un correcto epílogo. Un elegante solo del Skunk D.F. Rodrigo Arias adorna el tranquilo prólogo de Endernity, adelanto del disco allá por diciembre de 2020, que huye de la habitual construcción simple de los temas adelanto pero no alcanza a ser tan diversa como otros cortes del disco. No me engancha pero tampoco me irrita.
La balada “I Dream That I Can Fly” es también el corte más rácano en cuanto a duración de todo “Disrupted Innocence”. La voz de Manu Hernández expele dejes grungeros sobre un tranquilo colchón acústico que irá ganando en peso con el transcurrir de los segundos y el irrumpir de la base rítmica. Clásica y funcional, te la sabes casi sin oírla, pero no me parece un tema fallido en ningún caso gracias al buen nivel interpretativo que destila. “The Dream Is Over” irrumpe con tal mala baba que casi parece el reverso del corte precedente. Baterías briosas, algo de los Pantera del “Cowboys From Hell” y un estribillo, en tonos limpios, magnífico, de gran contraste con el resto de la composición. El final, veloz y por momentos violento, bordea el thrash más harapiento. Dos cortes seguidos que refractan todo lo escuchado en el debut de los capitalinos.
Tras el par de sueños precedentes, “Stranger” emerge más conservadora en lo gramático. En lo tonal me recuerda, especialmente en estrofas, al metal de aires punkarras y callejeros que portaban los Iron Maiden de Paul Di’Anno, pero como digo me llama más la atención por ejecución que por escritura. El medio tiempo “Victim Of Society” resulta aún más rutinario si cabe. En un disco que ha pisado tal cantidad de terrenos distintos, sorprende este cierre más conservador. Es elegante en cualquier caso, y tiene un buen crescendo durante el puente, pero no me engancha como muchas de sus compañeras de álbum y me deja con ganas de más ¿Quizá fuera esa la intención?
La dualidad que destila el nombre propio de la banda ya da pistas de por dónde van los tiros en lo estilístico antes incluso de escucharles. Hay metal, sí, pero hibridado con una panoplia de influencias y cánones varios que dotan al álbum de un atractivo innegable en lo estilístico. Una banda que nace ya con una personalidad marcadísima y a la que sólo se le puede achacar una construcción más cohesiva del repertorio. La eterna diatriba entre seguir al rebaño o forjarte tu propio camino. Gran debut en cualquier caso.