Crónica: El Reno Renardo (Oviedo 1/2/2025)

El Reno Renardo le tiene cogida la medida al público asturiano y es una de esas bandas que con frecuencia se deja ver por este paraíso natural. Tras su paso por Gijón en su anterior visita, recalaban en Oviedo por primera vez el pasado sábado 1 de febrero. La cita tendría lugar en la Sala Tribeca dentro de la gira “ReTOURno al Metalverso 2k25” en la que presentan su último trabajo de estudio “Regreso Al Metalverso”, publicado hace poco más de un año.

La expectación era máxima. Ya desde bastante tiempo antes de la apertura de puertas había una considerable cola de fanáticos esperando para acceder a la sala. No faltaban los atuendos habituales en un evento de tal magnitud, que en forma de gorros de reno coronaban las cabezas de gran parte de la variopinta fauna presente. Para la hora de comienzo la sala presentaba un lleno casi completo, todo un éxito dado el número de eventos programados para ese fin de semana en la región.

Una enorme pantalla combinada con dos grandes lonas con la imagen de las cabezas de los músicos recreando la portada del disco que presentan decoraba el amplio escenario de la sala. A las 20 horas aparecen en la gran pantalla Jevo Jevardo (guitarra y voz), Mikel Torralba (guitarra), Ander “The Thunder” (Bajo) e Iván Cormen (Batería), haciendo ver que aún estaban en el local de ensayo, un contratiempo que solventaron tras la sugerencia de Mikel de tomar el atajo del metalverso, entregándoles los trajes y gafas adecuadas para tan magno viaje. En la travesía se fueron cruzando con diferentes y variopintos personajes, desde Chiquito de la Calzada hasta El Fary, para acabar cayendo en un agujero negro y conseguir salir al escenario con sus atuendos metalversales, dispuestos a empezar su descarga.

Así vestidos comienzan con la clásica “Ancho Cipote” y los primeros coros por parte de la nutrida audiencia no se hicieron esperar. Primera visita al metalverso con la irónica y ácida “I.A. En Un Planeta Subnormal”, un tema de candente actualidad que bajo la socarrona mirada del Reno transmite más que muchos sesudos discursos. Tras ella, los músicos (excepto Ander) se retiran al camerino para quitarse sus plateados trajes. El primero en salir fue Iván, al que el público animó a disfrutar de su cerveza, acabándola tras su batería prácticamente de un trago. Jevo y Mikel retrasaron su salida por un pequeño contratiempo con la petaca del primero, no quedando claro si se trataba de su inalámbrico o de su licorera metálica.

Retrocedemos en el tiempo para asistir a una “Meriendacena Medieval”, una fiesta para horror de veganos y puritanos que aumentó los decibelios de la sala. Con “Esfinternet” retoman el disco que presentan haciendo una crítica feroz a esos frikis venidos a más en las redes sociales, y en “La Navaja Del Trueno Inmortal” muestran su vena más power metalera dando buen ejemplo de la versatilidad de estos músicos, que combinan el dominio de sus instrumentos con letras que invitan a la reflexión desde el humor y la ironía.

Momento a continuación para recordar a esa gente que tiene por costumbre destripar el argumento de series y películas con la cañera “Spoilerman”, para posteriormente dar una demostración de su cultura ovetense (extraída de la Wikipedia, según confesaron) explicando los orígenes del Carbayón de la calle Uría como introducción al primer medley de la noche, en el que recuerdan, e incluso mejoran, a los alemanes Rammsteim, llevándolos a su terreno con “Madre” y “Tu Hámster”.

Antes de su escatológica “Fiesta Palangana”, fueron ellos mismos spoileados al gritar el público el titulo desde antes de ser presentada, bromeando Jevo sobre si alguien había visto ya el setlist. Por sorpresa, uno de los asistentes le entregó a Jevo una bandera de Mongolia que exhibió, sin saber muy bien por qué se la daban ni qué hacer con ella, pero tomándoselo con mucho humor, para pasar a meter caña con su revisión del clásico “Ace Of Spaces” que ellos reconvierten en “As De Oros”, aderezado con un gran solo de Mikel que no dejó de doblar guitarras junto a Jevo siempre que había ocasión, una autentica gozada.

Del hard rock pasamos al punk con la rápida “Miniserie 1×02 Punky Y Hardcoreta”, de su último trabajo, con solo tres acordes, y en su corta duración animó a que un punky presente entre el público hiciera amago de subirse al escenario… (Spoiler: más adelante lo conseguiría).

Dedicarían su siguiente tema al respetable, el muy esperado “Orcos De Mordor”, desatando una auténtica locura con cada “¡Eh!”. Jevo aprovechó para presentar a sus compañeros de banda y pedirnos un gran grito de orco para cada uno de ellos.

Un pequeño problema técnico con el sonido en sus in-ears, resuelto con su gracia habitual y con el apoyo del público que les animaba a beber, retrasó el comienzo del medley en el que recuperan los temas de su primer disco “El Reno Renardo”, “Yonkis Sobre Ruedas” y “Doctor Luis”, con visita de la mascota del grupo en forma de Reno al escenario, por el que se paseó a placer abrazando e increpando a cada uno de los músicos que, como no podía ser de otra manera, se lo tomaron con mucho humor.

Antes de interpretar la muy bien recibida “No Hay Huevos”, Jevo comentó la necesidad de actualizar la letra haciendo una versión 2.0. Quizás lo hagan en el futuro, aunque de momento mantuvieron las estrofas originales que fueron coreadas a todo pulmón. En los coros Jevo organizo una “batalla” al grito de “güe, güe, güevos” con el objetivo de reventar el medidor de decibelios de la sala, primero todos al unísono y luego propiciando un derbi Oviedo-Gijón que se saldó con un resultado a favor de los visitantes por la mínima: 116 – 118 dB.

Llegaría el turno para el último medley de la noche, bautizado para la ocasión como “Veranito Mix”, el compuesto por las más fiesteras, e incluso reguetoneras (a la manera en que El Reno entiende el Reguetón) “El Bogavante”, “La Solitaria” y “El Megalodón”. Todas ellas dignas candidatas a ser canción del verano, que en su versión recortada y metalera se hicieron muy disfrutables. Más aún cuando la segunda mascota de la banda, el bogavante, se unió a la fiesta intentando fecundar, por detrás y por delante, a los propios músicos, sin conseguirlo.

Siguen con “Camino Moria”, versión renarda del famoso tema de Gabinete Caligari que puso patas arriba la Tribeca. Sin duda uno de los temas mejor recibidos, sin desmerecer a ninguno de los anteriores, que fue coreado desde la primera estrofa por el respetable recorriendo ese camino sin parar de cantar su estribillo y disfrutando sobremanera del último punteo que emula la banda sonora de “El Señor De Los Anillos”.

Tras este épico final se despiden de nosotros saliendo de nuevo al escenario, no sin antes escuchar el imprescindible cántico astur de «otres tres», con su tradicional cambio de instrumentos. Jevo se ocupó del bajo, Ander de una de las guitarras, Iván de la otra y Mikel tras los parches para interpretar, al ritmo del clásico “Seek And Destroy” de Metallica, “Chicken Es Pollo”, dándonos su particular lección de inglés y demostrando la gran calidad musical que poseen, en particular reseñable el solo de Ander que no tiene nada que envidiar al original.

De nuevo con sus instrumentos habituales encararon el fin de fiesta con el himno generacional que supone “Crecí En Los Ochenta”. En esta ocasión, el fan punky, tras obtener el pertinente permiso, consiguió subirse al escenario para ejecutar un baile que recordaba al break dance tan de moda en esa época. Retomaron de nuevo el tema lanzando confeti en forma de corazón, dando un especial y colorido fin de fiesta.

Sé que su propuesta no es del agrado de todo el mundo, pero no me canso de repetir la gran calidad de estos músicos, patente desde que empiezan a sonar los primeros acordes, que unida a su habilidad para hacer composiciones tan disfrutables, garantizan que cada una de sus actuaciones sea una auténtica fiesta de principio a fin. Ayudó que gozaran de un sonido excepcional incluso en las primeras filas durante todo el espectáculo, salvo pequeños contratiempos. Espero que no demoren su próxima visita a estas latitudes.

En las últimas líneas quiero agradecer al grupo la cercanía mostrada, a la organización y la sala por las facilidades y saludar a la abigarrada fauna que allí nos congregamos. Nos vemos en la siguiente, hasta entonces, salud y rock and roll.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Reseña: Soundcrush «The Hunt» (Autoproducción 2025)

Nueva autoproducción para los chicos de Soundcrush, la banda que lidera en guitarra y voces Ales Sánchez, a quien rodean esta vez Luis Sánchez al bajo, Iván García en baterías y Víctor Diedena a la otra guitarra. “The Hunt” se grabó en los estudios EGM y se adorna con un arte nacido en el seno de la propia formación asturiana.

Llama la atención esta “Consequences PT2” y esa sensación a llamada a las armas que entrega. Y que dura lo que tardan en irrumpir las primeras líneas de voz y guitarra. Desprende cierto aire misterioso con esas voces en susurro. Curiosa introducción a un álbum al que da nombre esta “The Hunt” en la que Soundcrush juegan, pienso que de forma hábil, a conjugar su cara más trotona, con la más técnica y groovie. Hay una estupenda línea de batería soportando y enlazando los distintos ritmos. Buenos detalles en los engarces entre estrofas. “The Hunt” tiene gancho en un estribillo al que no cuesta esfuerzo adherirse. El puente, que echa mano de una pequeña narración, acomoda igualmente un vistoso y agradable solo de guitarra. La composición regresa después a la pesadez inicial y por ahí el disco arranca con un dúo más que interesante.

Exemplary Punishment” acentúa la pesadez del cuarteto, basando ahora su avance en un riff que bien podría parecer heredado de los seminales metaleros franceses Gojira. Soundcrush suenan más rocosos aquí. Más desesperados incluso. Pero me gusta la forma en que han construido estas estrofas. Las voces que sitúa Ales sobre ellas. Caben coqueteos con el metal sureño. También feroces y rabiosos blast beats, cercenados sin descanso por Iván García. El solo, que llegará camino del epílogo, podría pasar por mi favorito de todo el largo. Por sí mismo pero también por el cuidado riff en que se apoya. Cuidada es también la escritura de su tramo final, que lo mismo acoge trazos casi marciales, que se inunda de doble bombo o recupera aquellos blast beats más violentos. Una coctelera de apenas cuatro minutos en la que caben muchas de las caras de la banda.

I, The Beyonder” vuelve a dar ejemplo de la buena técnica que manejan. Si bien ahora el cuarteto se permite el lujo de entregar un metal más atmosférico y espacial, así como un mayor juego entre registros vocales. En las partes más vivarachas surge un riff pleno de gancho y efectividad. Es en las partes más groovies que el nombre de Caedis, a quienes vimos por aquí a finales del pasado año (crónica), sobrevuela con cierto peso. Bandas, asumo, con más de un par de referentes comunes. Composición poliédrica, como lo son muchas del cuarteto, y que en cierto modo viene a poner la nota de distinción dentro de este “The Hunt”.

Me cuesta más conectar con “Unprocessed”. Quizá porque el riff en que apoyan estas primeras estrofas no tenga el brillo que sí ofrecen otros tantos dentro del álbum. Son unos Soundcrush ahora más pétreos y marciales, más directos y por ahí casi refractarios al discurso más ambicioso (por diverso) que suele alimentar a sus composiciones. Con eso y con todo, aprecio de igual forma el buen solo de su tronco central o ese metal más trotón que irrumpe a continuación. Pero en suma me agrada menos que otras ofertas dentro de este nuevo álbum.

La pequeña “Of Pain And Fear” viene para poner la nota de color con ritmos apaciguados y un fuerte poso melancólico en sus melodías. Un pequeño y elegante oasis en mitad del desierto que bien merecía un desarrollo un tanto más ambicioso. Sea como fuere conduce hasta una “Hands Of The Emperor” de inicio igualmente tranquilo, donde creo distinguir cierto gusto por los Machine Head más elegantes, pero que viene a mudar en un medio tiempo de fuerte poso atmosférico y aires cercanos al post-grunge más casual. Hay grandes voces limpias aquí, rodeadas de eficaces solos de guitarra y, sobre todo, la sensación de que la banda ha querido mimar con sumo cuidado una composición tan diferente como esta. Se dejará notar en la forma en que todo confluye en el solo de guitarra final y el desgarro mismo del epílogo. Estupenda doble entrega.

Ascending” retorna a cauces más habituales para ellos. Pesadez y desgarro, intensidad y técnica. Tal vez eche en falta un bajo con más peso aquí, en particular allí donde los riffs manifiestan esa vena más pesada y rocosa. Pero de nuevo me agrada la forma en que la banda conjuga esa mayor pesadez con ramalazos más abiertamente atmosféricos. Que si bien algo esporádicos, suponen un contrapunto, de nuevo muy Gojira, de lo más eficaz. Fácilmente otra de mis favoritas dentro de este nuevo trabajo.

Así las cosas, la final “No Mercy” vuelve a traer a esos Soundcrush más monolíticos y pesados. Algo que se evidencia además en el uso de voces realmente oscuras y agrias en estrofas, que vienen a contrastar con las más limpias (que no del todo amables) que se dejan oír en estribillos. Un riff de esos que invita a agitar cuello se acompasa sobre una más que eficaz línea de batería. Groove metal quintaesencial que no olvida ni acentos más atmosféricos ni tampoco el buen nivel técnico inherente al cuarteto. Inteligente cierre.

Es un álbum breve, sí. Apenas dos minutos por encima de la media hora. Rigores de la auto producción, supone uno. Un tanto a la contra en un tiempo donde los álbumes kilométricos parecen estar a la orden del día. Soundcrush han echado mano del libro de estilo para construir nueve temas donde cabe casi de todo. Pesadez, atmósfera, buena técnica y una diversidad más amplia de la que intuí en un primer momento. Disco de género como es, resulta apreciable cómo la banda se atreve con una dupla central, la que forma “Of Pain And Fear” en comandita con “Hands Of The Emperor”, que viene a dejar clara la medida de sus ambiciones. Otro dúo, el que forman los dos primeros temas del álbum, así como la estupenda “Ascending”, suponen a mi modo de ver motivos más que de sobra para acercarse a lo nuevo de los asturianos. Razones más que de sobra para seguir confiando.

Texto: David Naves

Agenda: Last Days Of Eden + Elisa C. Martin en Gijón

La gira estatal de presentación en vivo de «Nothing Without Pain» el primer álbum en solitario de Elisa C. Martin tendrá parada en Asturias. La cita con una de las cantantes de heavy metal más consideradas del mundo tendrá lugar el sábado 12 de abril en la Sala Acapulco de Gijón y contará con la presentación oficial de la nueva alineación de Last Days Of Eden.

«La Guerrera» posee una larga trayectoria, con 13 discos de estudio en bandas de diferentes países (Dark Moor, Dreamaker, Fairyland, Hamka). Premiada 5 veces como mejor cantante de metal en España, ha compartido escenario con leyendas como Saxon, Blind Guardian, DIO, Scorpions, Deep Purple, Sonata Artica o Bruce Dickinson.

Los asturianos retoman así los escenarios tras un largo parón, uniendo fuerzas de nuevo con la vocalista el próximo 16 de mayo en la Sala MasterClub  de Vigo.

Entrada anticipada 15€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/last-days-of-eden-elisa-c-martin-en-gijon

Havenlost: «Wanderer» anticipa «Memories & Pleas» su nuevo disco

Los madrileños Havenlost que recientemente se pasaron por el escenario del ovetense Kuivi, estrenan «Wanderer» como presentación de su próximo disco «Memories & Pleas» que verá la luz entre marzo y abril.

Su guitarrista Manu Berdasco, componente también de los luarqueses Where The Waves Are Born, nos comenta:

“Estamos muy emocionados de poder mostrar al mundo la música en la que llevamos tanto tiempo trabajando. Cada uno de nosotros siente una conexión profunda con este single y con todo lo que está por venir, y estamos realmente orgullosos del resultado final. En definitiva, ‘Wanderer’ es la forma más honesta de expresar a qué suena Havenlost.”

El lanzamiento marca el inicio de una nueva etapa para la banda, consolidando su evolución y reafirmando su identidad sonora.

Agenda: Ms. Missery + Krüddo + Nicotine Bubblegum en Avilés

Triple presentación la que tendrá lugar el próximo sábado 15 de febrero en el Paseo Malecón avilesino a cargo de las formaciones vascas Ms. Missery y Kruddö que compartirán tablas con los locales Nicotine Bubblegum.

Ms. Missery se presentan en Asturias con nuevo disco en el zurrón, el EP «The Suicide Of Butterflies» editado el pasado año (reseña) donde dan rienda suelta a su querencia por el metal alternativo.

Kruddö es un dúo formado por Txaber Miravalles y Jon Ander Santamaría, con pasado en bandas como Niketz y Cäctus, su último lanzamiento discográfico «Nintzen» data del 2023.

Nicotine Bubblegum por su parte retoman los escenarios tras su paso hace escasa fechas por Los Bancos de Atrás de Unquera para continuar con la defensa en vivo de su nuevo disco «Twilight Sleep» (reseña).

A partir de las 21 horas, precio único en taquilla 10€.

XXI Vidiago Rock: Primeras Bandas Confirmadas

La 21ª entrega del festival Vidiago Rock ya tiene fechas. Los días 2 y 3 de mayo La Bolera acogerá de nuevo la apuesta de la organización por propuestas más interesantes de la escena nacional e internacional.

Acompaña al anuncio la primera tanda de confirmaciones entre las que destacan los daneses The Movement, una de las bandas de referencia del Mod-Rock y el Punk ’77 europeo. Desde Barcelona The Lizards, regresan a nuestros escenarios para ofrecer de nuevo su energética combinación de hard rock y punk rock. La escena asturiana estará representada por Totengott, que presentarán su magnífico nuevo disco de estudio «Beyond The Veil«. Cierran esta primera batería de confirmaciones Weak, banda de punk rock de origen asturiano y afincada en Madrid que ha sabido canalizar la esencia del género con actitud, melodía y contundencia.

Se da inicio a la venta de abonos disponible a través del siguiente enlace a Entradium:
https://entradium.com/es/events/vidiago-rock-festival-vidiago

Reseña: Nurcry «Renacer» (Art Gates Records 2024)

Tercera entrega del proyecto que lidera el músico Ángel Gutiérrez y al que acompañan esta vez Kike Fuentes al micro, Manu Acilu y Juanjo Alcaraz en guitarras, Pedro Díaz “Peri” al bajo y Jason Simmons en baterías. “Renacer” fue grabado, mezclado y masterizado en los V3STUDIOS por el compañero de Kike en Nocturnia Manuel García de Acilu Ojanguren y está en la calle desde el pasado noviembre vía Art Gates Records.

Indómito” ahorra en todo tipo de artificios para atacar ya desde el primer instante con un heavy / power de raíz clásica, trufado de melodía. Un trabajo en cuanto a guitarras que llama la atención cuando el reloj ni siquiera alcanza el minuto y que da muestras de por dónde pueden ir los tiros en este “Renacer”. Fuentes parece más que cómodo en estas estrofas. Clásicas y acomodadas, en la más pura tradición del rock estatal. Hay inflexiones, versos incluso, que me traen el recuerdo de los Ñu más potentes. Remata un buen estribillo, esas voces dobladas que lo conforman no podrían estar mejor rematadas, si bien echo en falta unos coros con algo más de presencia. El solo, apoyado por el doble bombo que dibuja ahora Simmons, dista del conformismo sin rozar lo ególatra y termina de poner el lacito a un buen arranque.

Niño Invisible” rebaja en parte la intensidad para deslizarse hacia el hard rock y, sobre un riff no falto de gancho, tramar uno de los cortes más extensos del trabajo. Me agradan los adornos que lucen estas primeras estrofas. Como decía antes, el trabajo que lleva el disco en lo referente a guitarras da signos de haber sido cuidada con esmero. Quizá el disco no disponga ante el oyente una producción estelar. Sea como fuere, Fuentes dibuja un buen estribillo aquí. Pegado a ese hard lleno de clase y feeling, que no desentonaría en un álbum de 91 Suite. Puede que al solo, más en un tema que se va más allá de los cinco minutos, le viniera bien algo más de recorrido. Aún así, aprecio la forma en que transforma en calma su vigor inicial. A buen seguro uno de los más curiosos y llamativos de todo “Renacer”.

De letra protestona y hasta cierto punto irreverente, ataque directo a comportamientos superficiales tan presentes y habituales en redes sociales, “Megalomanía” traza sobre un riff a lo Judas Priest un corte que, a ratos, me recuerda a mis paisanos de Monasthyr. Aporta, solidario a ese espíritu algo más transgresor y gamberro, uno de los solos más vitriólicos de todo el largo. Atractivo y bien trazado para completar esta composición chulesca y pegadiza. Vibrante incluso. No descarto que tanto al insufrible de Llados como a sus pobres acólitos les piten los oídos.

Bella Luna” es puro heavy metal a la antigua usanza. La producción apoya ese clasicismo con una presencia sinfónica un tanto tibia. Todo lo contrario que una base rítmica que gana peso y comanda con pulso firme esta cuarta entrega. Muy elegante Fuentes aquí y cierto deje a los bilbaínos Valkyria esparcido por las distintas estrofas. Rápida, ni tan siquiera tres minutos y medio, pero dueña de efectivo solo doblado en su parte final.

Salto Al Vacío” recupera en parte aquél aire más macarra de “Niño Invisible”, lo reformula con un heavy metal que me recuerda a los primerísimos Mägo de Oz y lo cierra con un solo a la Iron Maiden. Uno de esos cortes que parecen haber nacido con el directo como principio y que, desde luego, suena mucho más pasional que cerebral. De resultas de todo esto, este salto al vacío se ha convertido en uno de los cortes que más fuerte han arraigado tras las sucesivas escuchas del álbum. Ni inventa nada ni lo pretende pero vaya si funciona.

Salvajes”, ahora sí corte más rácano de todo el largo, tiene un deje más urbano, a medio camino entre el hard de toda la vida, ciertos momentos bien podrían recordar a los (siempre) infravalorados Leize. Fuentes entrega otro estribillo pegadizo y con gancho, mientras que las buenas guitarras de Gutiérrez y el Lethargus Juanjo Alcaraz dejan dibujos rebosantes de clase. Llaman la atención esas voces filtradas del epílogo. Al final otra de esas en las que Nurcry parecen haber dado con la tecla, entregando así la mejor versión del proyecto.

Fénix” regresa a su lado más heavy, linda con el power con esos coros del inicio, también en esa desnudez de las primeras estrofas, con Fuentes cantando ahora en tonos más graves. El nombre de mis paisanos WarCry sobrevuela a ratos. También el de Dünedain o incluso el de Tierra Santa durante ciertos versos. El solo que ocupa buena parte del puente central me resulta uno de los más redondos y acertados de todo el trabajo. Nurcry en una clave muy orgánica aquí, sin efectos ni trucos de salón, trazando heavy metal del de toda la vida sin excesos ni dobleces.

Grita Al Cielo” pone la nota de color al ofrecer ahora un medio tiempo que me agrada más por sus intenciones que por la factura y los resultados que ofrece. Quizá, y esto es algo puramente subjetivo, porque no llego a conectar del todo con su aspecto lírico. Sea como fuere, Fuentes está fantástico, en especial a la hora de alcanzar los tonos más altos, y el solo que irrumpe camino del epílogo no abusa en ningún caso de florituras innecesarias, redundantes o ególatras. Pero es cierto que echo en falta una producción algo más ambiciosa que termine de apuntalar ese tramo final.

Ciego Errante” sorprende con un prólogo algo más oscuro y que no desentonaría en según qué disco de post-grunge. Fuentes, de hecho, traza inicialmente una línea de voz en cierto modo disociada del resto del álbum mientras el corte se afana por lindar con el rock alternativo en no pocos momentos. Hay riffs que me recuerdan, sí, a aquellos The Cranberries de la tristemente desaparecida Dolores O’Riordan. Aquí lo interesante viene de la forma en que Nurcry trasladan esa raíz más alternativa hacia un terreno más afín a la raíz del disco a través de un más que interesante crescendo. No dudo será uno de los cortes más divisores de todo “Renacer” pero, pienso, la banda sale más que airosa del envite.

Galileo”, que ya pudimos disfrutar en la primera edición del Luarca Metal Days (crónica aquí), me recuerda ahora a aquella “Wheels Of Fire” del álbum que retornaba a Rob Halford a su banda de toda la vida. Llamativas esas guitarras más broncas que acompañan a las estrofas para uno de los cortes más rácanos, también más directos, de todo el tracklist. En cualquier caso sobresalen esas armonías de Fuentes en estribillos, las más graves que irrumpen a término de los mismos o los solos doblados previos al epílogo. Curiosa cuanto menos.

7 Brujas” sí que trae consigo esa producción más ambiciosa que eché en falta anteriormente. Sirve ésta para acomodar la cara más épica de Nurcry, que a su vez es también la más heavy, con Simmons entregando una potente pero también diversa línea de batería. Me agradan las melodías con las que engarzan estribillos y estrofas. La forma en que Fuentes ensucia su registro para acompañar ese tono más vibrante de la composición y, enlazando con lo que dije al principio, el cuidado trabajo en cuanto a guitarras que ofrecen Manu y Juanjo aquí. Aún cuando su aspecto lírico no me conquista del todo, otra de mis favoritas.

Eterna Oscuridad” de nuevo rebaja esas altas pulsaciones para ofrecer un medio tiempo que me agrada menos por trazo, algo recurrente, y más por las diversas ejecuciones que entregan los chicos. De nuevo muy orgánicos Nurcry aquí mientras Fuentes alcanza a ratos tonos realmente agudos aquí y vibrante ese solo del puente. Correcta, ni me desagrada ni me engancha.

Para el final queda el bonus “Cuestión de Rock ‘n’ Roll” de inicio tendido pero cuyo desarrollo habrá de ofrecer a los Nurcry más heavies y enfebrecidos. Sorprende ese bajo tan alto en la mezcla, en contraste con su presencia más discreta a lo largo de todo el álbum. Un corte desenfadado como más que agradable broche a este nuevo álbum.

Notable tercer disco de los madrileños. Mucho más orgánico de lo que preveía antes de las primeras escuchas, a ratos la producción es casi invisible, lo que no obstante permite a la banda entregar su mejor cara como intérpretes. Las influencias, con la excepción que supone “Ciego Errante”, son en gran medida clásicas y, por ahí, la banda parece más que cómoda. “Salto Al Vacío” no me podría resultar más pegadiza, “Indómito” me resulta el mejor de los arranques y luego cortes como “7 Brujas” o el bonus final entregan una cara más descarada y heavy de Nurcry con la que conecto en cierta medida. Notable trabajo.

Texto: David Naves