Reseña Prima Nocte – «Oniric»

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01. Stage 1
02. Lucid
03. Psychic Dreams
04. Embrace Your Soul
05. The Chase
06. Sacrifice
07. Inside
08. One Thousand Times
09. My Warm Shelter
10. Reality?

La banda gallega Prima Nocte publica en octubre su segundo trabajo, “Oniric”, demostrando su evolución desde el Ep de seis temas “Angel of Sins” de 2016. En esta ocasión nos encontramos con algún cambio de formación desde ese primer trabajo, con las sustituciones de Pilar Fernández  a la voz y Jordi Ribas  al bajo.

“Oniric” es un álbum de 8 temas que han sido grabados, mezclados y masterizados por Zoilo Unreal en Zoilo Unreal Studios.

Comenzamos con la intro “Stage 1”, que sirve de tarjeta de presentación al corte “Lucid”, cuya contundecia de riffs es lo más significativo, y lo convierte en un juego melódico entre la calma lírica de las voces y la agresividad melódica de las guitarras. Buen corte para comenzar.

“Psychic Dreams” es un tema mucho más oscuro, con un tramo final épico que hace de puente con el siguiente corte, “Embrace Your Soul”, un corte con el que juegan con cambios de intensidad y del que grabaron un videoclip de la mano de Henry Menacho.

“The Chase” es un corte atmosférico y efectista, con sonido thrash melódico de los noventa bastante potente. En “Sacrifice” se mezcla lo oscuro y lo melódico en un sólo tema, donde encontramos un solo de guitarra bastante interesante.

“Inside” tiene una base rítmica imponente, navegando entre varios ambientes y con riffs pegadizos. “ One Thousand Times” es un corte más rabioso, en ese estilo de metal lírico en el que se sienten cómodos, y que comulgan con otros estilos diferentes.

“My Warm Shelter” se extiende en ocho minutos de duración, siendo éste un medio tiempo con toques progresivos. Brain Padin y Eduardo Ramonde con sus cuerdas son los protagonistas absolutos de este corte, hasta llegar al último tema, el instrumental “Reality?”.

En resumen, es evidente la evolución y madurez adquirida en este tiempo, bruñiendo su estilo de metal sinfónico y encontrando su seña de identidad en el panorama nacional. Y están en buen camino para lograr afianzarse en él.

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Reseña Dee Snider – “For The Love Of Metal” (Napalm Records/2018)

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01.Lies Are a Business
02. Tomorrow’s No Concern
03. I Am the Hurricane
04. American Made
05. Roll over You
06. I’m Ready
07. Running Mazes
08. Mask
09. Become the Storm
10. The Hardest Way
11. Dead Hearts (Love Thy Enemy)
12. For the Love of Metal

Después de los adelantos del disco y de leer varios comentarios de Dee Snider sobre la vuelta al sonido clásico metalero de los ochenta, este era un disco que tenía ya muchas ganas de escuchar.

No me voy a parar a estas alturas a comentar nada de Dee Snider, ya que no es un personaje ni un artista desconocido, supongo que ni tan siquiera las nuevas generaciones son ajenas a los himnos que Twisted Sister nos dejó dentro de la cultura metalera. Tampoco vamos a explicar nada acerca de lo que ha estado haciendo desde que  hace un par de años fusilase a Twisted Sister (por el momento), ya que desde entonces sus proyectos no han tenido demasiada trascendencia. Incluso su carrera en solitario en principio, con su primer álbum “We Are the Ones”, no ha sido nada espectacular hasta el día de hoy, quizás por esa búsqueda diferente de estilo, de lugar, que intentó encontrar y que no halló.

Y hago esta puntualización porque este disco es muchas cosas que Mister Snider prometió cuando hacía la pre-promoción del disco, y es que iba a hacer un disco que fuese a capricho, no como algo económicamente rentable, sino “todo por el metal”. Y esta vez buscó un aliado que creo que funcionó, y es que toda la música, letras y arreglos salen de la mano del productor Jamey Jasta (vocalista de Hatebreed), dándole un toque bastante más actual, fresco y rudo del que el metal clásico de Snider hubiera podido conseguir por sí mismo. Eso, unido a algunas colaboraciones entre las que se encuentran, entre otras, Alissa White-Gluz y Howard Jones, le da un giro inesperado al sonido de este álbum.

Comenzamos con “Lies Are a Business”, un corte breve de power metal con un contundente doble bombo y un torrente vocal que Dee no ha perdido durante estos cuarenta años largos de carrera musical. Damos paso a “Tomorrow’s No Concern”, uno de los temas adelanto que pudimos escuchar antes de la publicación del álbum. Un tema macarra, rápido, con un sonido muy de las bandas de trash ochenteras. “I Am the Hurricane” es un tema con un ritmo algo más lento pero que resulta igualmente contundente, con toques trash y death y cambios de tempo, con trozos agresivos acompañados de coros contundentes, un tema espectacular.

“American Made” regresa a un sonido más heavy, sin perder un gramo de rudeza, donde cobran protagonismo las guitarras y el registro más desgarrado de Dee Snider. Un medio tiempo de sonido americano con un gran solo de guitarra y un acompañamiento vocal que te engancha sin remedio. “Roll over You” continúa dentro del sonido metalero propio de los ochenta, aunque algo más amable que los temas anteriores. Tiene un acompañamiento más fiestero, más alegre, donde la voz de Dee Snider se desdobla en el estribillo, un momento muy Twisted Sister. Incluso al final nos deja una frase seguida de unas risas muy de metal ochentero, es un corte que le sacas un sonido que se asemeja a diversas bandas ochenteras.

Llegamos al ecuador con el sexto corte, “I’m Ready”, otro tema de gran octanaje metalero. “Running Mazes” es uno de los grandes temas del disco, un corte bastante pegadizo con grandes riffs y un gran trabajo vocal de Snider. Sin desdeñar para nada los coros que acompañan a la voz principal, que crean una atmósfera perfecta para dar unas pinceladas progresivas al tema, pero sin perder un ápice de velocidad y fiereza. “Mask” es un tema que apuesta por el protagonismo vocal, aunque sigue siendo un corte metalero y acompañado de unas estupendas guitarras que lo conducen en todo momento. “Become the Storm” es otro de los temas que ya pudimos escuchar, otro tema reseñable del disco. Un tema algo más melódico, con el foco centrado en los coros del estribillo, en su mensaje y en la voz de Dee Snider.

“The Hardest  Way” quizás es el tema que menos me gusta del disco. Quizás por el alto nivel del álbum me suena algo más flojo o quizás sea por la mezcla de estilos. “Dead Hearts (Love Thy Enemy)” se trata de un dueto con Alissa White. Con tintes acústicos de estilo folk y country, mezclados con un sonido base metal, resulta un tema bastante curioso, con cambios de atmósferas y velocidad. No es talmente una balada pero si es un corte más lento que evoluciona a un medio tiempo, con un gran solo de guitarra.

Ponemos el broche final con el corte que le da nombre al disco, “For the Love of Metal”, retomando la furia e intensidad y volviendo a ser un tema 100% metal, que lo convierte en todo un himno de declaración de intenciones, el amor al metal.

En resumen, estamos ante un álbum muy bien producido, que aunque no nos descubre nada nuevo, contiene una buena dosis de buen metal. Dee Snider está pletórico, no se notan esos 63 años que acaba de cumplir hace poco. Demuestra poderío, fiereza, variedad de registros y, sobretodo, que aún está ahí para dar mucha cera.

Personalmente creo que ha acertado con este rumbo, es un borrón y cuenta nueva a su disco debut. No sé si será suficiente para enganchar al público y hacer que despegue su carrera pero si se que han conseguido un disco muy bueno, que te engancha desde las primeras escuchas y que deseas ver ya aplicado al directo.

Crónica de Megadeth y KISS en Madrid 08/07/2018

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La noche comenzaba con la apertura de puertas programada para las 17:00 horas y el comienzo de la primera banda para las 19:00 horas, pero el horario sufrió retrasos debido a toda la logística que suponía traer desde el Rock Fest de Barcelona todo el material de Kiss a Madrid. Así fue como todo el público tuvo que esperar pacientemente dos horas para poder entrar en el recinto. Más larga fue la espera de los que portaban entrada Golden que aún entrarían después.

Debido a este gran atraso en el horario previsto, los que iban a ser los teloneros, The Blackmordia, no pudieron tocar y la noche comenzó directamente con Megadeth, dispuestos en la parrilla de salida.

Megadeth saltó a escena a las 20:00 con la intro «Prince of Darkness», del álbum «Risk», y con las letras de Megadeth brillando en el fondo del escenario.  La primera canción que tocaron fue «Hangar 18» del álbum «Rust in Peace» de 1990, que hizo que la gente moviese sus cabezas como locos… pero eso solo fue el principio.

Continuaron con «The Threat Is Real» de su último álbum » Dystopia» de 2016 y «The Conjuring» del álbum «Peace Sells… But Who’s Buying?» de 1986. Han sido 17 años los que han pasado sin tocar esta canción, debido a que Mustaine se convirtió en un ferviente cristiano y decidió no volver a interpretar este tipo de canciones. Pero en esta gira parece que fue incluída en el set y eso le gusta a la gente. ¿En el futuro le volveremos a ver tocando canciones como «Anarchy in UK», «Countdown to extinction», «99 Ways to Die»,…? Quién sabe.

Megadeth siguieron con «Take No Prisoners» y «My Last Words». Le sucedió «Tornado of Souls”, tema que el público disfrutó realmente. Continuó la batería de canciones con «Dystopia” y «Symphony of Destruction», esta última fue una de las canciones favoritas del público y de las más esperadas, ya que no dejaron de mover la cabeza. Finalizaron con «Peace Sells» en la que salió al escenario su mascota Vic Rattlehead, y como único bis «Holy Wars… The Punishment Due»,  una canción que hizo que el respetable saltase fervorosamente con la banda.

 Al final del concierto Dave Mustaine se disculpó, ya que debido al contratiempo de Kiss tuvieron que reducir su setlist a 10 canciones. Aún así fueron 10 fantásticas canciones que se disfrutaron al máximo, en total una hora en la que todo el mundo se lo paso en grande. La música sonó muy cañera y la voz de Mustaine brutal, …los años no han hecho estragos en Megadeth.  Esperamos volver a verlos pronto por España y que continúen mucho más tiempo.

Despúes del paso de Megadeth los pipas armaron algunas cosas que faltaban en el escenario y pusieron una lona negra con las letras de KISS, preludio de su actuación.

Sobre las 22:30 las luces se apagaron y pudimos eschuchar la voz de Gene Simmons diciendo: «All right Madrid!!! You Wanted the best, you got the best… The hottest band in the world… KISS!!!».  Tras estas palabras, el telón cayó y KISS salieron a escena entre fuegos artificiales y  gritos eufóricos del público, tocando «Deuce”. Continuaron con el mítico «Shout It Loud» en la que la gente no paraba de cantar y, al terminar, Paul Stanley dijo: «Anoche tocamos en Barcelona y dicen que ellos son el público nº 1. ¿Qué opináis vosotros?». Con este pique, el público abucheó y Paul chapurreó: «No hablo demasiado español, pero comprendo sus sentimientos y mi corazón es suyo”.

Continuaron con «War Machine», del álbum «Creatures of the Night» de 1982, acompañado de luces e imágenes de mujeres soldado, para después dividir imaginariamente la sala en dos, haciendo que gritaran cada una más fuerte «Let me hear you, I know you’re animals». Continuaron desgranando su set con «Firehouse» de su primer álbum, y al terminar Gene Simons hizo su parte escupiendo fuego.

Inmediatamente después, Tommy Thayer cantó «Shock Me» y en el solo final apuntó con su mástil hacia el techo saliendo chispas de él, seguido de un juego de pirotecnia. Paul Stanley dijo en español: «Esta noche es la noche» y pidió al público que gritasen «Say, yeah!» para interpretarla. Les siguió otro mítico corte:  «I Love It Loud, así como «Dr. Love y «Lick It Up» , en este último añadieron un fragmento de «Won’t Get Fooled Again»  de los Who.

Estas canciones hicieron que el público cantase y bailase sin freno.  Después todo el protagonismo fue del bajista Gene Simmons. Con las luces bajas y el escenario lleno de humo, empezó a tocar el bajo mientras escupía sangre para después elevarse varios metros del suelo hasta una pequeña plataforma en la que canto «God of Thunder» .

El protagonista posteriormente fue Paul Stanley, que cantó «I Was Made for Loving You», otro tema imprescindible en los grandes éxitos de KISS. Al terminar la canción Paul Stanley dijo al público que llevaba varios años tocando ahí pero que quería estar entre ellos y entre gritos del público Paul se subió a una tirolina que le elevó por encima de las cabezas y  le situó también en una pequeña plataforma en la mitad de la sala, donde tocó «Love Gun», acompañado por las voces del público.

 Como última canción, le tocó el turno a Eric Singer que cantó «Black Diamond», mientras que Paul Stanley volvía de nuevo al escenario con la tirolina. Los bises fueron «Detroit Rock City” y «Rock’n’Roll All Nite» con la que cerraron el concierto entre cantidades ingentes de conffeti y pirotecnia. Thayer y Simmons se elevaron con las  plataformas mientras que Stanley rompía su guitarra golpeándola contra el suelo y concluyendo su actuación.

Un concierto impresionante, aunque  creo que la voz de Paul Stanley ya no es lo que era, sobre todo en cortes como «I Was Made for Loving You», donde tenía que tomarse su tiempo para recuperar el aliento o dejando que el público le ayudase cantando el estribillo de «Love Gun». Por el contrario, Gene Simmons sigue teniendo una voz tremenda. Sus shows son asombrosos con tantas puestas en escenas, fuegos artificiales, sangre,…

En mi opinión, en general ha sido un concierto impresionante. Megadeth fantásticos, quizás la única pega que pondría es que duró muy poco, aunque no fuesen los culpables de ello.  KISS dieron un show espectacular. Debo decir que me sonaron un poco suaves (igual me matan por esto) pero no porque lo sean sino por lo dispar de los géneros entre Megadeth y KISS. Esta ha sido la primera vez que pude ver a ambos y me han gustado muchísimo, espero volver a verlos por separado. También debo añadir que la sala debería haber previsto la demora y no tener a la gente afuera bajo un sol y un calor justiciero, o por lo menos haber abierto la sala para ir entrando y la gente pudiera coger sitio, ir al servicio y consumir.

Texto y foto de Sheila Ortiz

Videos de Youtube:

 

Reseña de Last Days Of Eden «Chrysalis» (Pride & Joy Music) 2018

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Ficha Técnica:
Título: Chrysalis
Artista: Last Days Of Eden
Grabación y mezcla: Estudios Dynamita
Técnico de sonido: Dani G.
Producción: Dani G.
Masterización: Finnvox Studios
Artwork: Daniel Alonso

Tracklist:
Forevermore
The Roots Of Life
The Wanderer
Dead Man’s Tale
The Storyteller
Falling In The Deep
Aedea’s Daughter
A Siren’s Song
Heading For The Sun
Romeo & Julian
7 Years Of Madness

Formación:
Lady Ani (Voz)
Dani G. (Guitarra y voz)
Adrián Huelga (Bajo)
Juan Gómez (Teclados)
Sara Ember (Violín)
Pindy Díaz (Gaita Whistles)
Leo Duarte (Batería)

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El pasado 23 de marzo salía al mercado «Chrysalis» el esperado nuevo trabajo de Last Days Of Eden. Formados en el año 2012, en los últimos 3 años y medio la formación asturiana ha lanzado dos EP´s y dos álbumes en una línea claramente ascendente.

Aunque en una primera escucha a muchos puedan llegarle ecos a bandas como Nightwish, Eluveitie o Ensiferum, la banda asturiana posee su propio estilo gracias a su vertiente más folk con la aportación de la gaita y la flauta de Pindy Díaz y el violín de Sara Ember, como podemos comprobar en «The Roots Of Life», «The Storyteller» o «The Wanderer».  Las preciosas orquestaciones presentes durante todo el trabajo dan brillo a una obra en la que cada componente de la banda tiene algo que aportar.  En «Dead’s Man’s Tale»  sin duda el tema más power metal del álbum destacan los teclados de Juan Gómez y el gran trabajo de la base rítmica formada por Adrián Huelga y Leo Duarte.

La voz de Lady Ani, que en algunos momentos nos recuerda a Floor Jansen o a Anette Olzon en su etapa en Alyson Avenue, es el perfecto hilo conductor de una obra en la que esta vez la labor vocal de Dani G. ha quedado reducida a coros, un pequeño dueto en «The Storyteller» y el precioso duelo de voces junto a Lady Ani en la regrabación de «A Siren’s Song», canción ya publicada en su EP «Paradise» allá por el 2014.

Posiblemente la estrella del ábum sea la «suite» de más de 9 minutos «Aedea’s Daughter» con la participación de un elenco de voces femeninas espectacular formado por las vocalistas Ana Moronta (Eternal Dream), Lory Roxx (Seventh Hell), Vanessa Nane Marin (Döxa), Aida Anxiety (His Anxiety), Estirva (Oblivion’s Garden), Rita Jimenez (Supersónica), Laura Martínez (Synergy Protocol), Bethany Neumann (Eteddian), Ikena (Sechem), Estefania Aledo (Mind Driller, Arise) y María Barragán (Light Among Shadows) sin duda una auténtica prueba de fuego para Dani en su faceta de ingeniero de sonido de la que disfrutando de la canción solo podemos felicitarle por el resultado final.

Estamos sin duda ante uno de los grandes discos del metal sinfónico nacional y porque no decirlo europeo en este 2018, un trabajo que para quien escuche a la banda por primera vez podría parecerle un «The Best of» debido a la calidad de todos sus temas. Por señalar un «pero» quizá adolece de un «hit single» que sin duda les abriría las puertas a un mercado o reconocimiento mayor, aunque creemos que no es algo que preocupe al combo asturiano viendo la innegable línea ascendente con cada disco publicado hasta el momento.

Ankhara – «Sinergia» (Rock Estatal Records 2018)

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  1. Te Toca Sufrir
  2. Ayúdame
  3. Sueña
  4. Libertad
  5. Sigo En Pie
  6. En La Oscuridad
  7. Tu Última Vez
  8. De Qué Lado Estás
  9. Un Buen Día Para Morir

Después de quince años de silencio y tras anunciar su esperado regreso a principios de este año, el 18 de mayo Ankhara editó por fin el disco de nombre «Sinergia». Ya había muchas ganas de escuchar este nuevo material de la banda, puesto que, desde su último álbum “Sombras del Pasado” de 2003, se presumía bastante expectación al respecto.

Después de varias escuchas y como fan que fui en un pasado de la banda, me alegro al encontrar un sonido reconocible, está claro que son Ankhara, pero un Ankhara que ha dado un puñetazo encima de la mesa diciendo “¡hey, chavales, hemos vuelto para quedarnos!”. Una banda remozada, pero que a la vez regresa al sonido de los primeros discos, y rezumando energía, rabia y poderío. ¡Qué gusto da volver ver volver a una banda de esta manera…!

La formación de este Ankhara 2018 es casi la original: Matt de Vallejo a la batería (que sustituye a Jesús Alcalde), Alberto Marín y Cecilio Sánchez a las guitarras, Sergio Martínez al bajo y el inimitable Pacho Brea. “Sinergia” fue publicado por Rock Estatal Records, y sus nueve temas, grabados entre los Meiga Sound Studios de José Rubio, los Cadillac Blood de Andy C y los Mojo Road. Alberto Seara ha sido el encargado de la mezcla y masterización en los estudios Cube de Madrid.

El álbum da comienzo con el corte Te Toca Sufrir”, que fue en su momento el tema elegido como adelanto. Es el primer tortazo en la cara, en el buen sentido de la palabra. Pacho Brea en estado puro, en estupenda forma vocal y llegando a unos agudos que ya quisieran algunos. Y qué se puede decir de esas guitarras y de ese solo de Cecilio… impresionantes. Así, dejando el listo alto nada más empezar, pasamos a “Ayúdame”, un tema muy identificativo respecto a su sonido. Heavy metal 100%, más melódico que el anterior, con un estribillo de esos que funcionan bien en directo, cabalgadas de guitarras y muy rítmico en su conjunto.

Con un riff muy ochentero comienza “Sueña”, otro tema agresivo con muy buenas guitarras y un solo magnífico. A pesar de ser un tema en conjunto muy fiero, conjuga todo perfectamente con la melodía del tema, tanto gracias al dúo Cecilio-Alberto, el doble bombo de Matt, como a la desgarradora voz que interpreta Pacho, nuevamente haciendo unos agudos de nivel.

“Libertad” comienza con la armonía instrumental de las guitarras, de aspecto más tranquilo, pero es de esos temas que evolucionan de la calma a la tempestad. Un tema heavy clásico, de medio tempo, con un riff que vertebra el sonido heavy y que armoniza a la perfección junto a la voz de Pacho, que en los estribillos coge aún más fuerza e incluso nos deja alguna pincelada del estilo gutural. Aparte de los toques progresivos que enriquecen el álbum, dejan ver que hay cabida a nuevas experimentaciones, lo cual es bastante encomiable para transformar y evolucionar el sonido de una banda según éste va madurando en el tiempo. Son el tipo de cosas que debería hacer una formación cuando ya tiene su propio sonido y cierta experiencia, seguir ensayando nuevas tendencias sin salirse de su propio estilo.

Sigo En Pie“, el que fuese elegido como single, es un tema de estilo más power metal, ese al que nos tiene acostumbrados Ankhara. Es un buen corte, con un estribillo pegadizo, una voz agresiva- que es la tónica en el álbum (Pacho hace un grandísimo trabajo en este disco)-, al igual que el excelente trabajo del dueto de guitarras de Cecilio y Alberto y los ritmos elegantes de Sergio; todo ello resume un tema de gran porte metalero. Tengo por seguro que será de esos éxitos de directo.

El tema lento llega pasado el ecuador del álbum, con En La Oscuridad“. Se inicia de forma acústica para ir después introduciendo una melodía de guitarra muy hard rock, bajando después de intensidad. En este corte el protagonismo es la interpretación de Pacho Brea, que repito, está mayúsculo en este nuevo renacer. Cecilio hace un gran trabajo de creación con esta canción, al igual que con el magnífico solo que ejecuta, que exuda sentimiento a raudales.

Volvemos a coger velocidad con “Tu Última Vez”, que recoge el testigo del más puro metal para hacernos navegar a través de una potente base rítmica, un contagioso estribillo, unas geniales guitarras dobladas, un nuevo solo sobresaliente y unas baterías que no dan tregua alguna. “De Qué Lado Estásnos devuelve al heavy metal/hard rock clásico nacional de los 80, un tema que los más veteranos agradeceremos con nostalgia. Hacía tiempo que no escuchaba esos coros que replican al vocalista en el estribillo, muy del rock reivindicativo de los años ochenta. Esos punteos….toda la canción me retorna al pasado. Tremendo.

Y llegamos al tema que pone el broche final, “Un Buen Día Para Morir”,  más del estilo a “Sombras del pasado”. Cierra el disco con sonidos más oscuros, unas guitarras más complicadas, un estribillo estupendo que te invita a seguirlo y que, en definitiva, sigue siendo entidad 100% Ankhara. Otro tema que cierra un álbum perfecto.

Resumiendo, no sé qué temas serán los que mejor funcionen en directo. Lo que si se es que han vuelto aún con más ganas y que está claro que en este tiempo de ausencia, aunque hemos estado viendo a Pacho aún en activo, no han estado de brazos cruzados profesionalmente. Ya eran buenos músicos, pero aquí me hayo ante un trabajo en el que todos han subido un escalón o dos más. Pacho Brea está exultante, en una forma magnífica; Cecilio cada día toca mejor y comulga perfectamente con Alberto, las baterías de Matt son agresivas y limpias, así como el sonido espléndido del bajo de  Sergio. El disco en si tiene muy buen sonido, con su marca personal actualizada, y haciendo el que, para mí, es su mejor álbum hasta la fecha. Nos deja con ganas de ver este disco traducido ya al directo. Magnífico regreso.

Reseña Knights of Blood – “Falsa Realidad” (Knights of Blood , 2018)

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Falsa Realidad
Algún Día
Pobres Bajo La Piel
Perdóname
Defiende El Metal
Cielo Gris
Necio Perdedor
Ya No Me Das Miedo
Perdición
Síndrome
Knights of Blood

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Knights of Blood es una banda de heavy metal clásico de Cuevas del Campo, una pequeña localidad de Granada. Se formó en 2015 y se compone por Mireia Fontarrosa (Voz), Jose V (Guitarra y coros), Javier Molina (Guitarra y coros), Alejandro Sola (Bajo) y Kyle O`Brien (Batería). Debutaron el año pasado con un EP titulado «Revolución«, que consta de cinco canciones (“Rebelión”, “Un lugar”, “Fe”, “Prisioneros” y “Zombies”).

“Falsa Realidad” es el primer larga duración de Knights of Blood, y está compuesto por 11 temas grabados y masterizados en los Fireworks Studios, donde entraron a grabar el 12 de febrero de 2018. Las colaboraciones vienen de Óscar Sancho de Lujuria canta en “Defiende El Metal”, Manolo Parra de Sovengar en “Necio Perdedor” y con un solo de  guitarra, José Vicente Broseta de Opera Magna en “Síndrome”. La portada es de Arc Design y cuentan con un video clip del single “Algún día”, de la mano de Kronic Productions.

Lo primero que destacaría nada más comenzar la escucha, es el parecido de voz de Mireia Fontarrosa con Carmen “Txina” de Oker. El parecido es más que asombroso, aunque quizás Mireia tiene un tono melódico algo más dulce que la vocalista de la recientemente desaparecida formación Oker. Lo cierto es que ambos grupos tienen estilos bastante parejos, un heavy metal clásico lleno de denuncia social, de metal rabioso y contundente.

Comenzamos el trayecto con “Falsa realidad”, el tema que le da nombre al álbum, un tema cañero, con voces guturales de por medio, y que pone en el punto de mira la “falsa realidad” que nos muestra la televisión (y suponemos que cualquier otro medio de comunicación). “Algún día”, el single que salió como videoclip, es otro tema de alto octanaje de metal, con un estribillo pegadizo con toques de metal moderno, unos riffs de guitarras potentes, un solo bastante bien hecho y todo un candidato a ser un tema que funcione bien en directo. Su temática se refiere a ir en contra de la religión y todo lo malo que ésta implica. “Pobres Bajo La Piel” es un tema con pinceladas de thrash y que versa sobre el racismo, para introducir seguidamente otro corte que va de menos a más, como es “Perdóname”, tema que termina de forma contundente.

“Defiende El Metal” es el tema en el que colabora Óscar Sancho de Lujuria, el mejor baluarte que se podría escoger para un himno sobre la hermandad que supone el metal y sus adeptos. ¿Qué banda de heavy metal que se precie no tiene un himno que pueda llevar de estandarte? Está claro que estos granadinos la tienen en este tema, y un buen compañero de religión es el señor Óscar Sancho. “Cielo Gris” es el tema lento del disco, acústico y con la voz más dulce y melódica de Mireia, con un cambio de tempo más rápido y unos veloces riffs de guitarras eléctricas hacia la mitad del tema, para volver a bajar en intensidad.

“Necio Perdedor” es el tema donde creo que Mireia se luce más, haciendo un gran trabajo con diferentes registros vocales. Puede que sea el tema que más me gusta del disco, en el cual colabora Manolo Parra, guitarrista de Sovengar, con unas cabalgadas de guitarra muy estilo Iron Maiden. Sin duda resulta un fantástico solo.  Le sigue el corte “Ya No Me Das Miedo”, en contra de la violencia de género. Otro tema pegadizo en el que Mireia echa los restos y nos muestra una gama cromática vocal que no se ve tanto en los primeros temas del disco. “Perdición” es otro tema perfecto de directo, muy metalero, veloz, con riffs de guitarras potentes, de esos que te hacen agitar la cabeza y ponerte a hacer headbanging.

Con “Síndrome” llega la colaboración de José Vicente Broseta de Opera Magna, un tema largo con varios cambios de tempo e intensidad, un tema en conjunto furibundo, en el que Mireia y José Vicente tan pronto nos dejan navegando entre una estrofa dulce y lenta, como a continuación el tema vuelve a recuperar la cólera del más puro heavy/power metal. Otro de los temas reseñables del álbum es precisamente este. El tracklist termina con “Knights of Blood”, una oda a los sueños cumplidos de la banda y de cómo lo que deseas puede hacerse realidad. Y con este corte, decimos hasta pronto a una banda joven novel que, aunque aún tiene que limar ciertas asperezas, puede llegar a ser una banda nacional puntera en lo que al heavy metal se refiere. No nos rasguemos las vestiduras, aún tienen que dar mucho que hablar e ir mejorando y madurando su estilo, porque potencial lo tienen.

FACEBOOK : https://www.facebook.com/KOBHeavymetal/
HOMEPAGE : https://knightsofblood.bandcamp.com/

Reseña de Arenia – “El atardecer de los sueños” (Rock CD Records 2017)

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Fecha de lanzamiento: 17 de abril de 2017.
Producción: Dani G. y Eduardo Dizy.
Grabado, mezclado y masterizado en Estudios Dynamita por Dani G.
Ilustraciones y diseño gráfico: Alejandro Blasi.
Fotografía: Miguel Prado.

Tracklist:

Acto I – Prefacio:

  1. Horizontes de Hielo (Obertura)
  2. Hades
  3. El atardecer de los Sueños
  4. Fuego y Cenizas

Acto II – Gigantomaquia:

  1. El camino de Hiperbórea I – El bosque de los Centauros
  2. Cambiar la Realidad
  3. Ganar o Perder
  4. El camino de Hiperbórea II – La Sangre de los Tracios
  5. La Búsqueda Interior

Acto III – Éxodo:

  1. Como Arena en el Viento
  2. Sangre Eterna

Arenia son:

  • Fran J. Santos – Voz
  • Eduardo Dizy – Guitarra y coros
  • Raquel Rodríguez – Teclados
  • Roberto Suárez – Bajo
  • Alejandro Fernández – Batería

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Hace ya un año que la banda asturiana, gijonesa a más señas, Arenia publicó este último trabajo: “El atardecer de los Sueños”, así que claramente no es un disco ya nuevo ni somos los primeros en comentar nuestras impresiones acerca de él, aunque sí que nos gustaría dejar nuestra pequeña aportación. El motivo de la tardanza ha sido logístico, ya que quisimos tener en nuestras manos el libro lírico de la banda, para entender en su conjunto el gran trabajo que la formación realizó en su día. Si estás interesado en él, tanto en los conciertos como en su web podrás adquirirlo. Un “must” si quieres entender las letras y la historia que hay detrás y que inspira las canciones. Y si estás interesado en conocer algo más de la banda, les hicimos una entrevista que puedes ver aquí.

El 17 de abril de 2017, Arenia publicó la continuación del que fuese su último trabajo hasta la fecha, del EP titulado “Hijos de la noche” de 2016. No es una banda germinada hace poco, sino que ya tienen una trayectoria que comenzó en 2009 con otro álbum anterior, “Cuando el mundo despertó” y su primer EP “La sombra de Atlas”, ambos publicados en 2012. Su temática gira en torno a la mitología griega, de la que son grandes apasionados, y su estilo es power metal épico con toques progresivos. Su nueva obra, no es nada más ni nada menos que una Metal Opera estructurada, como tal, en tres actos.  Echando un vistazo a sus anteriores trabajos para tener una opinión objetiva, está claro que la banda ha mejorado mucho desde entonces, que es lo que cabe esperar de una banda que va añadiendo experiencias en su haber y que madura su estilo y su música.

Este trabajo comienza con la parte correspondiente al “Prefacio”, con una introducción instrumental y coral de apenas 48 segundos: “Horizontes de hielo”, donde la Madre Tierra requiere que se le respete y venere como se merece y despierta a sus hijos con el tañido de la campanilla, urdiendo un plan maestro. Rápidamente da paso al segundo corte del disco, “Hades” (el gobernador del inframundo en la mitología), un tema que ya se incluyó como bonus en Hijos de la noche. Con un estribillo bastante pegadizo, de corte claramente power metal (tanto en los riffs, como en el doble bombo y en la orquestación), muy bien llevado por Fran, del cual hemos observado que su voz ha ganado calidad en este disco respecto a los anteriores. Con una narración en griego de Santi Fano, nos encontramos la primera colaboración del disco. Como nota mental nada más empezar, agrego que hubiese estado bien una voz femenina para la voz de Perséfone, quizás este tema podría haber sido perfecto para meter también la voz de Lady Ani (Last Days Of Eden) o quizás la voz de soprano de Susana Mortem (Taranus), por poner algún ejemplo. Why not?…pero, claro, si aceptamos que existan varias voces (como en una ópera real) para enriquecer los diálogos, quizás los componentes de Arenia no entrarían en un autobús de gira, puesto que los personajes que se suceden son bastantes. Claramente inviable, a la par que atractivo.

El tercer tema que nos encontramos es el que da nombre al LP, “El atardecer de los sueños”, cuya temática versa sobre un diálogo de la reunión de cuatro diosas (Hera, Perséfone, Hécate y Gea) junto a la nereida Tetis, conspirando un plan contra Zeus, el “padre de los dioses y los hombres”. Bastante breve, esta pieza resulta bastante veloz y contundente, con unas guitarras sobresalientes, cambios de ritmo y nuevamente un estribillo bastante pegadizo. Creo que son varios los temas que deberían funcionar bastante bien en directo y veréis que los iré señalando. “Fuego y Cenizas” cierra la parte del Prefacio, un corte que fue sabiamente elegido para su videoclip, cuyo tema principal es la eclosión del huevo que da vida a Tifón: mitad titán, mitad dragón. Otro tema rápido, potente, con buenos coros, una sección rítmica importante y un gran solo. Creo que es una excelente elección como video clip, que no deja de ser una carta de presentación de cara al público potencial.

Comienza el acto segundo, “Gigantomaquia”, con El camino de Hiperbórea I –  El bosque de los Centauros“, un tema lento de menos de minuto y medio con el sonido intimista de la guitarra acústica de Eduardo Dizy y  que sirve de relajante puente hacia “Cambiar la realidad”, otra canción agresiva, con los teclados de Raquel y las guitarras introduciendo un inicio cabalgante y dinámico, para después bajar de intensidad a un medio tiempo pero sin perder la energía, con un estribillo nuevamente contagioso. “Ganar o perder”, cuya temática es la victoria de Tifón y Gea sobre Zeus, es otro corte con colaboraciones, en este caso de Dani G. (Last Days Of Eden/Darksun) que presta su voz en los coros y Nathan Cifuentes (Vendaval) con su magnífico solo de guitarra. Otro tema con un riff pegadizo, con un ritmo hímnico que funcionaría perfectamente en vivo, y una rapidez dinámica que lo convierte en un gran tema.

 “El camino de Hiperbórea II – La Sangre de los Tracios“, es otro tema lento, intimista y acústico que sirve nuevamente de pasarela hacia “La búsqueda Interior”. Esta preparación del éxodo de los dioses hacia Egypto ante la inminente llegada de los Gigantes, nos trae con la historia (que se podría trasladar a la actualidad dejando de lado la leyenda), un corte poderoso, rápido, con una base rítmica de guitarra muy bien ejecutada, un ritmo frenético de los tambores y que nos lleva hacia la última parte del disco: el tercer acto titulado “Éxodo”.

En “Como Arena en el Viento” encontramos las colaboraciones de Gustavo Rodríguez al piano, Lady Ani (Last Days Of Eden) a la voz en los coros y Julia Martínez-Lombó (autora de “Olimpo del Metal”) al cello. Un tema preciosista, tranquilo, con unos momentos de guitarra que recuerdan las mejores baladas de los años ochenta y que magnifica su todo con los coros de Lady Ani y su voz tan dulce. Una bella balada, con una esencia muy ochentera pero con un sonido actualizado. Para finalizar, los chicos de Arenia dejan la colaboración estrella justo para cerrar el álbum, donde la particular voz de Tete Novoa aporta su granito de arena en “Sangre Eterna”. A pesar de que Frank imprime mucha épica en los temas que interpreta, Tete es explosión pura en lo que a interpretaciones metaleras se refiere.  Nos recibe una cabalgada guitarrera nada más empezar bien cohesionada junto a la melodía de Raquel a los teclados, y el ritmo del bajo que hace de puente como introducción hacia el inicio de la letra. Un corte veloz, desgarrador, con unos punteos geniales, sus cambios de tempo que cambian de ambientes entre sus partes,… una canción 100% power metal de calidad. Obviamente, el disco tenía que terminar con un himno y este claramente lo es. Otro temazo que debería funcionar fenomenal en los directos. Personalmente, de todo el disco me quedaría con este tema, el más largo del tracklist.

Resumiendo, “El atardecer de los sueños” es un álbum completo, con cambios de tempo e intensidad que crean escenarios musicales a lo largo de los temas, bien ejecutado, con colaboraciones muy interesantes de distintos estilos, bien hecho, de muy buena calidad, con grandes influencias que impregnan el trabajo sin dejar de lado su propia personalidad, con sus momentos preciosistas y también atronadores, una evolución claramente favorable de la banda y, para terminar, creo que un disco indispensable para escuchar, incluso aunque ya tenga un año de vida. No importa que no seas un apasionado de la mitología. Aunque la historia es siempre importante a la hora de componer un tema y determinar lo que quiere trasmitir, los chicos de Arenia la crean de forma que puedas trasladar su significado a metáforas de nuestra vida actual: social, política, e incluso personal. Que no te eche hacia atrás el miedo de no entender las letras o perderte por la mitología que probablemente no entiendas, porque aunque es la base de sus letras, repito, no es óbice para que disfrutes realmente de este disco, que lo harás.

Reseña The Lazys “Tropical Hazards” (Golden Robot Records 2018)

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Tracklist:

Nothing But Trouble
Little Miss Crazy
Picture Thieves
Half Mast Blues
Young Modern Lightning
One’s Too Many
Louder Than Youth
Somebody’s Daughter
Can’t Kill The Truth
Take Back The Town

The Lazys es una banda formada en 2006 en Sydney, Australia, aunque se trasladó a Canadá, donde tiene su sede actualmente. El pasado 4 de mayo presentó su nuevo trabajo “Tropical Hazards”.

“Tropical Hazards” es su segundo larga duración y, al igual que sus paisanos AC / DC, lo suyo es el hard rock. En la onda de otras bandas de hard rock como Bonafide o Airbourne, son de esas bandas de rock del bueno, del “patea culos”; no van a enseñarte un estilo nuevo, pero va a ser un disco que seguramente tengas en tu estantería como uno de tus favoritos de este año, formado por diez temas que disfrutarás del primero al último.

The Lazys lo forman el vocalista Leon Harrison, el guitarra solista Matty Morris, Glenn Williams al bajo, Liam Shearer guitarra rítmica y Andy Nielsen a la batería. En esta banda, aparte del protagonismo vocal, los riffs de guitarra de Morris son también los elementos estrella de su sonido.

Parece ser que los rockeros australianos lanzaron no uno, ni dos, ni tres, ni cuatro, sino cinco EP’s antes del lanzamiento de su álbum de larga duración homónimo, titulados Nicotine Soul (2007), Red / Yellow E.P. (2008), Green E.P. (2009), Prison Earth (2010) y Temptation Never Liked You (2011). Creo que The Lazys se inspiró en las mejores características de sus mejores canciones, para entregar un magnífico disco en este álbum. Como baluarte de su estilo propio, tienes la voz ronca e influenciada por Brian Johnson del cantante Leon Harris, las grandes voces de fondo, algunos riffs de guitarra geniales aunque a veces sencillos a la par que maravillosos, y material de ritmo veloz mayormente alegre y cañero, exceptuando las dos baladas «Young Modern Lightning» y «Somebody’s Daughter».

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Así que vamos a meternos en harina del nuevo disco…

“Nothing But Trouble”, el primer corte, demuestra claramente la seña de identidad de la banda. Fue el single que sacaron como adelanto y representa fielmente el estilo de la banda, lo que vamos a encontrarnos a lo largo de la escucha. Un tema de esos que te hacen mover la cabeza, gracias a los grandes riffs, el ritmo y la voz rasgada de su vocalista y un solo 100% rock’n’roll. Una buena elección como single adelanto, ya que es un tema pegadizo y con un estribillo bastante contagioso.

“Little Miss Crazy” nuevamente contiene un gran riff, una armonía suave por momentos que cambia a algo más dura en otros y hace un gran uso de un gancho equilibrado en el estribillo. “Picture Thieves” mantiene el tempo rápido gracias al bajo de Glenn Williams y la batería de Andy Nielsen, creando un gran ritmo, un tema realmente vivaz. Las voces de Leon Harrison muestran una arrogancia consciente e irreverente que le da un toque distinto al tema, y los coros le acompañan haciendo un gran trabajo.

“Half Mast Blues”, la divertida historia de un pirata, contiene otro combo mortal de riffs de Matty Morris y Liam Shearer que se retroalimentan uno del otro, junto a la impresionante y guasona historia que contiene. La banda concluye la primera mitad del álbum desacelerando el tempo un poco con la primera balada, “Young Modern Lightning”, que es un relato sincero cargado de emociones sobre la realidad de estar en una banda de gira durante 10 años, y la ruptura de las relaciones y la angustia que a menudo resultan. Otro corte que contiene otro gran solo. Un pequeño respiro dentro de este álbum lleno de crudo rock. “One’s Too Many” nos despierta lentamente con las voces de Harrison que van llevando la canción en este corte, quizás algo menos combativo y algo más melódico, terminando con bastante rabia vocal.

“Louder Than Youth” es una canción sobre el desafío hacia los maestros que abusan de la autoridad, directamente inspirada por el crecimiento de Leon en el sistema privado de escuelas católicas. Su comienzo me recuerda poco a cierta estrofa de “Get the funk out” de Extreme, durante unos segundos. Un espejismo que dura poco en cuanto el tema se va volviendo más rabioso y pegadizo, de esos que no paras de mover la cabeza al ritmo de la batería y las guitarras.

“Somebody’s Daughter” es el otro tema lento, con un cambio claro de velocidad y ritmo, a pesar de que todavía es sólidamente una canción de rock. La banda ralentiza un poco las cosas para darle a esta canción un significado y propósito serio, que es crear un ambiente diferente, reivindicando sobre la situación que viven las Mujeres Indígenas desaparecidas y asesinadas, un problema que afecta tanto a Canadá como a Australia. Harrison canta con una autenticidad convincente, con mucho sentimiento, y es reseñable también cómo las guitarras de Morris y Shearer construyen el ambiente durante la canción.

“Can’t Kill The Truth” presenta un riff fenomenal que hace que el rock fluya rápido otra vez, de manera similar a bandas como AC / DC, Rhino Bucket, Kix, etc. Las voces de acompañamiento están extremadamente bien hechas y muestran que este álbum está bien concebido para ser una verdadera bomba. “Take Back The Town” completa el álbum con está la declaración de intenciones pegadiza, agrega aún más diversidad al álbum y lo termina con estilo.

Cada canción obliga al oyente a cantar y marcarse un air guitar. En diez canciones, unas cuantas realmente buenas, parece que este podría ser un álbum de finales de los 70 – 80 y deja al oyente queriendo más. Éste podría ser categóricamente un álbum del año.

The Lazys