Había ganas en
Heavy Metal Brigade de volver a la carretera y la cita con
Burnt To Death,
Aneuma y
Sound Of Silence en una
Lata De Zinc abarrotada resultó ser el mejor de los destinos. Y no las tenía uno todas consigo. Una fecha como esta, en plena celebración de reyes, con la cuesta de enero cerniéndose sobre nuestros bolsillos y citas nada baratas en el horizonte, no era a priori la más indicada. Sin embargo el público no solo respondió sino que supo dar calor al sarao planteado por la sala ovetense, dándose la cosa se dio más o menos como sigue:
Burnt To Death irrumpían a eso de las 21:25 para venir a llenar un hueco más dentro de la escena asturiana. Primero en formato trío, mostraron un black metal de esencia clásica, revestido aquí y allá de dejes más modernos, que supo calentar el ambiente y poner a la concurrencia en guardia.

El cariz más contemporáneo de su particular visión del metal extremo sería más notorio a partir del tercer tema, toda vez
Rafa Howler (
World Of Decay) hiciera acto de presencia arriba del escenario para ya no bajarse hasta el final. La banda ganaría en empaque y, dos voces mediante, acertaría a la hora de conectar con el nutrido público asistente. Treinta minutos del que fue su segundo concierto. Banda en pleno proceso de crecimiento pero que dejó buen sabor de boca. No sabemos qué depara el futuro próximo para ellos pero una cosa es segura: estamos más que atentos.
Varios pasos adelante de ese proceso inicial andan
Aneuma, ya con disco en la calle y sensaciones cada vez mejores. Segunda vez que les veíamos (tercera si contamos el fugaz paso por el
Perversiones) y la banda parece en disposición de alcanzar cotas mayores. Porque el debut “
Clímax” (reseña
aquí) parece haber caído en gracia, no fueron pocas las canciones que se corearon el viernes, y también porque han sabido conjugar toda su experiencia con una frontwoman,
Laura, que sabe como conectar con la gente.

Desde la inicial “
Fall Apart” quedó claro que han venido para quedarse. Puede que el sonido no alcanzase a ser del todo redondo. No es menos cierto que el público recibió de buena gana temas como “
Creatures” o “
Stand Tall”. Incluso vimos un concurrido
wall of death en “
Breakout From Hell”. Se irían, por circunstancias ajenas a ellos, a falta de un último tema, su acostumbrada versión del “
Evil Dead” de
Death, pero en ningún caso derrotados. Más bien al contrario.
Y faltaba el plato fuerte de la velada. La ya larga trayectoria de
Sound Of Silence parece no haber hecho mella en el seno de una banda que late aún con la fuerza y la intensidad de una agrupación novel. Vienen con un estupendo “
Primvs Capite” bajo el brazo (reseña
aquí) y ni mucho menos negocian un esfuerzo. Ni siquiera
Jorge Rodríguez, quien haría doblete tras los parches con
Aneuma y la banda de un
Nefta Vázquez, quien pese a ciertos problemas de salud supo dejarse la piel como viene siendo habitual.

Una Lata a rebosar recibiría de muy buena gana la interpretación íntegra del mencionado último álbum, llevando en volandas, por momentos literalmente hablando, a unos
Sound Of Silence atronadores. La cercanía con el público, tan difícil en grandes escenarios, contribuyó a alimentar la gran comunión entre todos los elementos.

Claro que la cosa no se iba a quedar en los cinco cortes que componen su último trabajo. Así pues, el quinteto aborda una segunda parte del set que inaugura nada menos que “
Nunca Seré Feliz”. Título éste que para nada se reflejó en los rostros de quienes estaban frente al escenario. Saltos, pogos,
circle pits, todo valía en un tramo final que encarrilaron con verdaderos clásicos como “
Felices Bajo Tierra” o “
Un Nuevo Anochecer”. El cierre “
Viendo Al Cielo Llorar” por poco tira abajo la
Lata de Zinc. Gran broche y mejor velada la que pudimos vivir el viernes.
Si hay otra forma de arrancar el año con las pilas bien cargadas, no queremos saberlo. Ojalá que el resto de directos que quedan por venir en este recién estrenado 2023 se den igual de bien. Mandar un saludo a
Jorge y
Leonidas (Caballo Moldavo),
Andrés (Blast Open),
Gin (Absalem) y la terna de imprescindibles,
Joel,
Diañu,
Miguel Luarca,
Marco, Gonzalo, Txeffy y
Melissa.
Texto:
David Naves
Fotos:
José Ángel Muñiz