No fue hasta hace apenas unos días que supe de la existencia de este cuarteto de procedencia vasca y operante bajo el nombre A.O.D. desde 2010. La banda, autodenominada como “metal desenfadado” y compuesta a día de escribirse estas líneas por Javi Berrene (batería), Carlos Nuez (bajo), Gorka Calero (guitarras) e Isaac Serradilla (voz), debutaría en 2013 con el largo “Tarros De Cristal”, al que seguiría un año más tarde “My Faith In Metal Saved My Life”, trabajos ambos editados bajo su cuenta y riesgo.
Como autoeditado es también el Ep que nos ocupa hoy, este “Avoid19 (Gelgornika)”, producido por Unai Iglesias, grabado y masterizado en United Studios, a excepción hecha de unas baterías que vendrían al mundo en el estudio Mogambo. Finalmente, el trabajo contó con el artwork de Santi Bosch y se hizo carne el pasado 20 de enero.
El desempeño técnico de la inicial “Rendirse Jamás” puede revelarse algo torpe. Incluso ese registro de Serradilla puede alcanzar a sonar impostado por la forma en que parece replicar a Jevo de El Reno Renardo. En el aspecto puramente lírico, siempre da la sensación de que la banda no se toma esta tarea demasiado en serio. De lo cual la denominación que la banda se otorga casi parece una profecía autocumplida. Sencillez desenfadada y ligera, culminada con un inesperado, elegante y parsimonioso epílogo acústico:
A.O.D. parecen mucho más cómodos en una “Cayeborroka” de tintes más rockeros, con Serradilla sonando mucho más natural y Calero dibujando el riff más memorable de este pequeño cuarteto de canciones. Cuesta poco, al menos a quien escribe, empatizar con esa letra, en efecto desenfadada, con diana en lo que ha devenido en ser la tribu urbana más infame del paisaje urbano contemporáneo.
“Bizitza” me recuerda inicialmente, qué cosas, a una banda tan inclasificable como Los Petersellers. Sea como fuere, A.O.D. viran aquí al euskera y abrazan una desnudez que poco o nada tiene que ver con los otros tres cortes, pero vuelven a mostrar una ejecución un tanto desenfocada que, tratándose de una banda como ésta, uno nunca sabe bien hasta qué punto es o no algo intencional:
Cierran con una “Eres El Mejor” en clave de balada y con runners, enemigos de la mascarilla y demás gentes en el punto de mira. Calero dejará por ahí un solo de guitarra que bien merecía algo más de espacio y la sensación final, tanto del tema en concreto como del Ep en su totalidad termina resultando un tanto desigual.
No terminan de conquistarme este tipo de propuestas y empiezo a pensar si será más un déficit mío que de discos (o Ep’s) como el que os he traído hoy. Que tiene, pienso, un desarrollo técnico fallón, cierta gracia en algunos versos, una producción que sabe cumplir con lo que se propone y desarrolla un llamativo e interesante viaje tonal a lo largo de sus pequeños quince minutos de duración. Extravagante en el más puro sentido de la palabra.
Inmersos de lleno en la etapa estival del año en la que el protagonismo se lo llevan los grandes festivales, los conciertos en pequeño formato aún siguen presentes ofreciendo buenas dosis de calidad. La escena asturiana nos presenta en los próximos días:
La formación de nuevo cuño Sake, con varios Automatic Kafka en sus filas, continúa con la presentación de su ópera prima «El Tiempo«. Su siguiente parada será el sábado 9 de julio en Villapedre (Navia), doble cita en La Quinta de Quique a partir de las 21 horas.
Tras su paso por el Resurrection Fest, los ovetenses Green Desert Water continuarán la presentación de su magnífico nuevo trabajo «Black Harvest» en casa. Como parte del ciclo de conciertos Tiempos Nuevos compartirán velada el viernes 22 de julio con la banda stoner/sicodélica francesa Mars Red Sky.
Por su parte los hard rockeros Secta, ganadores del Festiamas el pasado 2021, presentará oficialmente su primer disco «Nada Nos Va A Parar» el sábado 6 de agosto en Luarca a partir de las 23 horas.
El ciclo de conciertos Tiempos Nuevos organizado por la Fundación Municipal de Cultura de Oviedo llega a su tercera entrega en su afán por para traer de forma gratuita a las bandas más importantes de la escena contemporánea estatal. Con epicentro en el patio del edificio histórico de la Universidad de Oviedo, por su escenario pasará el combo salmantino El Altar del Holocausto, referencia estatal dentro del post rock.
Con acceso gratuito hasta completar el aforo, la homilía que tendrá lugar el martes 2 de agosto contará con la participación de Grima, banda gallega de stoner rock.
Rock and roll miscelánea en el parque. Curiosa noche la del pasado viernes en Piedras Blancas, concejo de Castrillón (Asturias), con cuatro propuestas a cada cual más diferente: Voodoo Grass, Hammercross, Azure y Sombra. El lugar: el parque de la Libertad. No sabemos muy bien hasta qué punto afectó el coincidir en el tiempo con un evento tan grande como el Resurrection Fest pero lo cierto es que durante momentos puntuales de la noche no fue poco el público que congregó la cita.
Abrieron Voodoo Grass a eso de las 22:30 con su, valga la redundancia, bluegrass y lo cierto es que, estando lejos del tipo de música que acostumbramos a traer a este medio, se mostraron como una banda más que atractiva. Divertida incluso. Canciones como “Zombie De Barrio” de su reciente “Revolución · Revelación” o “El Viejo Truco” del “Hierba, Polvo y Sangre” de 2018 les funcionan. Y aunque era poco aún el público congregado, no podemos decir que salieran derrotados de la velada.
Tres cuartos de hora donde dejarían una versión de los californianos The Devil Makes Three y que, diferencias estilísticas al margen, no podemos decir que nos aburrieran. Más bien todo lo contrario.
El rock energizado de Hammercross sí puede que se ajuste mejor a un medio como este. De hecho ya tuvimos ocasión de verles junto a Black Beans y Automatic Kafka el pasado diciembre (crónica aquí). Salieron alrededor de las 23:25 con su energía habitual para presentar su flamante Ep “Fire Walk With Me” (Tungunska Media Factory). Pura energía sobre el escenario, enlazan tema tras tema pero es “Fuego”, de ese nuevo Ep, la que pone la nota de color a su directo, con sus ritmos más pesados y su cadencia más marcada.
Una banda de las que no negocian el esfuerzo, se deja la piel y conecta con el público. Público, de hecho, que iría aumentando en número conforme se desarrollaba la descarga del trío.”Disparo” o ”Cien Años Más” disfrutan, además, de gran sonido. Nítido pero contundente. Al final la banda se va tras cincuenta minutos de un show que nos dejó más que satisfechos.
Y le llegó el turno a otro trío, en este caso los instrumentales Azure y su fantástico “Amor Fati” que desde este medio no nos cansamos de reivindicar (y del que tenéis una reseña aquí). Azure arrancan a eso de las 0:30 con “Enkrateia” un show que, de primeras, deja algún que otro desequilibrio en cuanto a sonido. Incluso varios acoples. Errores que se irían subsanando con el transcurrir de la velada, cabe decir.
De hecho “Diatermancia” o “18” se desarrollarían sin mayores problemas, desterrando el regular sonido inicial y aunque la banda nunca alcanza a sonar tan bien como en la anterior ocasión que les pudimos ver, sí que lo hizo de acuerdo a lo exigible para una cita de estas características.
“Constelación VI” puso fin a un show de poco más de una hora donde el trío confirma que son una de los secretos mejor guardados de la actual escena asturiana. Creemos que su debut es un gran disco y clase y tablas les sobran. Les deseamos lo mejor.
Tiempo para la última cita de la noche, la de Sombra con su psicodelia instrumental y los ya ex-Acid MessBorja Vázquez, Juan Villamil y Miguel Ruiz. Con bajón considerable de público y una propuesta tan curiosa como llamativa, Su psicodelia instrumental inundó el parque de la Libertad pocos minutos antes de las 2:00. Cabe decir que con cierta frialdad, acusando tal vez cierta falta de rodaje, pero apostando siempre por el rock más lisérgico y alucinado.
Con la extrañeza de su propuesta y el poco público presente durante su desempeño, no podemos decir que fuese la noche más propicia para la banda. Pero su propuesta no deja de ser interesante y habrá que estar atentos a la continuidad de la misma.
Y hablando de continuidad, la del propio Stonefest, del que ojalá podamos ofreceros buenas nuevas en un futuro no muy lejano.
Son veinticinco los años que cumplen los riojanos Tierra Santa en el presente 2022 y qué mejor manera de celebrar una fecha tan remarcable que con un nuevo álbum de estudio. Aquí sigue el dúo de siempre, el formado por Roberto Gonzalo en bajo y coros junto a Ángel San Juan en guitarras y voz, junto a los cuales encontramos ahora al batería ex-Aposento Francisco Gonzalo Castillo, el guitarra Dan Díez y el teclas Juan Antonio San Martín. “Destino”, que así se llama este duodécimo trabajo de la banda, contó con Karlos Arancegui como músico invitado y fue grabado y mezclado por el propio Juan Antonio San Martín junto a su hermano Javi en el Sonido XXI Studio y posteriormente masterizado por Enrique Soriano en Crossfade Mastering. Con artwork de Nayra Lopez, el disco se encuentra en la calle desde el pasado 10 de junio a través de Maldito Records.
Si la influencia de Iron Maiden ha sido siempre fácilmente palpable en la música de los riojanos, el prólogo de la inicial “Por El Valle De Las Sombras” hace poco y nada por ocultar ese gusto de San Juan y los suyos por la banda de Steve Harris. Corte bien construido para abrir el álbum, de riffs un tanto distraídos, revestido de un sonido a la altura de las circunstancias. Culminan con un estribillo apoyado en unas teclas que desarraigan de la Doncella y se acomodan en tonos más clásicos, cercanos a Rainbow. Echo de menos, eso sí, algo más de recorrido para ese solo que adorna el epílogo de forma un tanto timorata. Buen arranque en todo caso.
“Mi libertad” aplica algo más de mordiente a la mezcla. Sus riffs se aceleran, la batería de Gonzalo cabalga a buen ritmo y, a falta de una letra sin tantos lugares comunes, bien está la línea vocal de Ángel aquí. Nadie, y mucho menos quien escribe, va a descubrir a estas alturas que el de Logroño no pasa por ser el vocalista más dotado de nuestra escena. Ni falta que le hace. A veces conocer tus propias limitaciones también es vencer. Porque el caso es que su desempeño aquí tiene el gancho y carisma requeridos para un corte vivaracho y atractivo como este. La banda destapa, ahora sí, todo lo mejor de su arsenal técnico con buenas guitarras dobladas durante su tronco central y todo carbura, presumo, para convertir a este segundo corte en un fijo en sus directos.
Agradable ese deje más hard que dibuja “El Dorado”, ateniéndose a grandes rasgos a todos los tics del género. Desde la cuidada construcción de sus estrofas, la buena selección de riffs (ahora sí), hasta la cuidada línea de voz de San Juan, todo cuadra. ¿Todo? Es cierto que hay algún solo que otro un tanto disociado del conjunto. Que me agrada solo a veces pero tampoco creo alcance a empañar el resultado final. Elegante y cuidado epílogo, por cierto.
Es en temas como “Crucé El Infinito Por Ti” donde echo en falta una voz con algo más de garra y empaque. O unos coros que den más apoyo al desempeño de Ángel. La cabra tira al monte, ya se sabe. Y es que por lo demás es una entrega correctísima, de ritmos vivos y una batería sin grandes alardes. Que dispone buenos solos. Llevada adelante con la sabiduría que da el llevar dos décadas y media en este negocio. A fin de cuentas no puedo decir que me disguste pero sí que encuentro ofertas en “Destino” con las que empatizo en mayor medida.
“El Poder De La Tormenta” pasa por ser el tema más extenso del álbum. Con truco, eso sí, por el tímido prólogo que habrá de darle pie. Arranque tímido y calmo que derivará hacia un medio tiempo deudor de Axel Rudi Pell y propuestas circundantes. Elegante en su conjunto, bien construido, revestida de los solos que eché en falta en “Por El Valle De Las Sombras” y, tal vez, la que mejor partido saca de la buena producción que tiene el disco.
De nuevo muy Maiden esta “Destino” que da nombre al duodécimo trabajo de la banda, que me retrotrae al primer tema del álbum y se reviste de una faceta solista muy Smith & Murray, como no podía ser de otra forma. Sencilla, directa y, presumo, muy del gusto de sus fans de toda la vida. Reconozco que me deja algo frío, si bien agradezco la omisión de la rima “camino, destino”. Broma interna. Discúlpenme.
“Pecado De Ángel” no da nombre al álbum pero sí que fue la elegida como adelanto del mismo. Sigue en una onda muy Iron Maiden. Por ser concretos, en especial sus discos de finales de la década de los ochenta. Y sin abandonar ese influjo tan reconocible, lo cierto es que me resulta mucho más redonda de su predecesora. Todo sin tener ni mucho menos el estribillo mejor medido del álbum, pero bien construida al fin y al cabo.
Hay baladas de amor, de arrepentimiento, de desamor… “Siempre” es de las primeras. Y de forma orgullosa. Bien arreglada, construida con buenos crescendos, quizá haga por evidenciar alguna de las carencias de Ángel al micro, pero no es menos cierto que en su conjunto resulta casi intachable. El inicio, que puede recordar incluso a Queen, desaparece en pos de la «power ballad» de toda la vida.
En “La Fuente De La Juventud” será Rata Blanca el nombre que acuda varias veces a mi subconsciente. En especial durante estrofas. Es otro corte construido a la manera clásica, que siento se queda un tanto a medias por lo reducido de su desarrollo. Y es una pena porque no me parece que tenga un mal estribillo e incluso parece que Gonzalo resulta más suelto tras la batería. Pero en términos generales no me termina de cuajar.
“Gran Alma” se encuadrará dentro de los cortes más vivos del disco. Por contra, arrastra riffs un tanto desdibujados, una línea vocal por momentos algo atropellada y un estribillo sin alma. Si algo salva a esta penúltima entrega es una faceta solista disociada del resto del álbum. En absoluto solidaria al tema que la acoge, pero llamativa en todo caso.
El sentido medio tiempo final “Mi Madre”, algo así como el “Ecos De Vida” de Avalanch, resulta profundamente refractario a los grandes «leitmotivs» del disco. Y sin que se me enfade nadie, las comparaciones son odiosas. Es un corte que, quien más, quien menos, puede sentir como suyo, pero resulta algo torpe por construcción y no digamos ya por interpretación. Sin pretender uno enfadar a nadie, Dio me libre.
Si “Destino” fuese un vinilo, podría decir sin temor a equivocarme que una de sus caras me resulta mucho más satisfactoria que la otra. En especial gracias a cosas como “Mi Libertad” o “El Dorado”. En lo que vendría a ser su cara B sí que conecto en buena medida con “Pecado De Ángel” pero poco o nada con todo lo demás. Quizá uno esperaba algo más especial por su 25 aniversario, que se dice pronto, y el resultado final deja un poco a medias. Al menos a quien escribe.
Dentro del ciclo de conciertos «Atardeceres Musicales» organizado cada verano por el Ayuntamiento de Laviana destaca para los amantes del metal el protagonizado por Teksuo y As Life Burns.
Los jardines que rodean la casa natal de Armando Palacio Valdés en Entrialgo serán de nuevo el escenario de evento. Teksuo repite actuación tras su paso en la anterior edición (crónica aquí) mientras que As Life Burns, que se caía a última hora de la programación del pasado año, añade una fecha más a la presentación en vivo de su último EP «Polar» (reseña aquí). La cita de carácter gratuito tendrá lugar el viernes 26 de agosto a las 8 de la tarde.
Bajo el título «A Paranormal Evening With The Moonflower Society» y de nuevo a través de Nuclear Blast, verá la luz el 21 de octubre el 9º trabajo discográfico de Avantasia.
01 Welcome To The Shadows 02 The Wicked Rule The Night 03 Kill The Pain Away 04 The Inmost Light 05 Misplaced Among The Angels 06 I Tame The Storm 07 Paper Plane 08 The Moonflower Society 09 Rhyme And Reason 10 Scars 11 Arabesque
Once nuevas canciones producidas por Tobias Sammet y Sascha Paeth para dar forma a un álbum que desvela su portada, obra del diseñador sueco Alexander Jansson. El primer adelanto “The Wicked Rule The Night” cuenta con la colaboración de Ralf Scheepers:
Así define Tobias Sammet la nueva obra:
Habiendo ideas relacionadas con las primeras canciones de 2018/2019, con la producción, orquestación, teclados, arreglos, detalles y cada pequeño aspecto en los que personalmente me involucré tan profundamente, este álbum no podría no ser personal o estar muy cerca de mi punto de vista. He tenido tiempo y nada que hacer estos últimos dos años y medio, ha sido un tiempo tan lento en la vida musical y mi estudio Mysteryhausen sirvió como un portal a otro mundo, lleno de música y encuentros locos con mis musas manteniéndome esperanzado y cuerdo. Estoy muy orgulloso de este álbum, algunas de mis mejores y más emotivas canciones están aquí con algunas interpretaciones vocales extremas y también con los invitados especiales más poderosos hasta la fecha. ¡No podría estar más feliz con el resultado y cuando lo escuches, sabrás el porqué!
A la tercera va la vencida para la inminente gira por nuestros escenarios de los canadienses Striker. Aún así todavía nos sorprenden con algunas novedades, en este caso la confirmación de los gijoneses Mad Rovers como banda invitada en su paso por Asturias el lunes 18 de julio.
Con un precio de 12€ en venta anticipada y 15€ en taquilla, la venta física está disponible en la Cervecería El Lúpulo Feroz de Oviedo y online a través del siguiente enlace a Wegow.
El regreso del Atalaya Rock ya tiene fecha; se celebrará el sábado 15 de octubre en su ubicación habitual, la localidad vallisoletana Pozal de Gallinas. Tres años después de su última entrega todo volverá a la normalidad para un evento gratuito que tiene a los gaditanos Sphinx como primera banda confirmada de un más que esperado retorno.
La banda repetirá actuación en Pozal de Gallinas tras su paso en el año 2009. En esta ocasión ofreciendo un show especial basado en sus 3 primeros discos más alguna sorpresa.