Hoy da comienzo la extensa gira por nuestros escenarios de Ross The Boss, guitarrista de Manowar desde 1982 a 1989, junto a la formación internacional Cobra Spell y el combo gallego Dark Embrace. Estos son los repartos de tiempo en su parada en Asturias:
– Apertura de puertas 19:30 horas
– Cobra Spell 20:00 – 20:45 horas
– Dark Embrace 21:00 – 21:45 horas
– Ross The Boss 22:00 – 23:30 horas
La banda basará su concierto en un extenso repaso a los temas más clásicos de la etapa de Ross The Boss en Manowar, con lo que el posible setlist sería el siguiente:
Blood of the Kings
The Oath
Sign of the Hammer
Blood of My Enemies
Kill With Power
Each Dawn I Die
Hail to England
Fighting the World
Battle Hymn
Hail and Kill
Intercalando varias canciones de su último disco como «Fistful OF Fate«, «This Is Vengeance» o «We Are The Night«. Por su parte Cobra Spell repasará su nuevo EP recién publicado «Anthems Of The Night». La joven formación neerlandesa cuenta en sus filas con Sonia Anubis, ex-guitarra de Crypta y Burning Witches y Alexx Panza, voz de Hitten, al que veremos de nuevo en Asturias allá por agosto como parte del festival Rock Nalón. Dark Embrace presentará su último disco hasta la fecha «The Call Of The Wolves (Re-Howled)» que acaba de ser reeditado digitalmente por Massacre Records. Lanzado originalmente en el 2017, cuenta con nueva mezcla y masterización por Piet Sielck.
Entradas anticipadas disponibles en La Bomba Records (Oviedo). Venta online a través del siguiente enlace a Wegow.
La entrada en escena de la gijonesa Sala Ángeles y Demonios, anteriormente Memphis Live Music, da un nuevo impulso al panorama musical de la ciudad y ofrece nuevas oportunidades a una agenda musical cada vez más repleta de eventos. Uno de sus primeros eventos será el concierto protagonizado por Sound Of Silence y Mesenktet el próximo sábado 7 de mayo.
El evento supondrá el regreso a los escenarios asturianos de Sound Of Silence desde su paso por el ovetense Kuivi PopUp (crónica aquí) en agosto del pasado año. Por su parte Mesenktet continuará con la presentación de su ópera prima, a la que están dando forma en los Breakdown Studios con el propio Nefta Vázquez a los controles. Con un precio de 8 euros en venta anticipada (10 en taquilla) a través del siguiente enlace a Wegow, la venta física estará disponible en los próximos días en la Cervecería Moshpit y en la LibreríaParadiso, ambas en Gijón.
Había ganas ya de encontrarse con nuevo material de los doomies valencianos Evadne, aquella banda que tan buen sabor de boca nos dejase hace ahora diez años, vuela el tiempo que ni te lo crees, con aquél fantástico segundo trabajo de nombre “The Shortest Way”. Entre aquella obra y el hoy más inmediato, cabría recordar también que su “A Mother Named Death” que irrumpiera un lustro más tarde sería un álbum que me generaría más dudas.
Así las cosas, la banda, recordemos compuesta por Jose Quilis (bajo), Joan Esmel (batería), Josan Martín (guitarras) y Albert Conejero (voz) ha confiado el sonido de este nuevo trabajo a Carlin Van Ross (Remembrance, Lethian Dreams, Aythis), Jaani Peuhu (Iconcrash, Before The Dawn, Swallow The Sun, To / Die / For, Thunderstone…) y Forsbäck (Rammstein, Entombed, Candlemass, 69 Eyes…) del ChartmakersWest Studio. Asimismo, la imagen que ilustra la portada corresponde a la fotógrafa afincada en Rusia Natalia Drepina. “The Pale Light Of Fireflies” vio la luz a través de Solitude Productions el pasado 27 de diciembre de 2021.
Tan formal como evocadora la nostalgia con que la banda abre el primer corte del álbum. Unas voces limpias, casi cristalinas, en perfecta armonía con unas guitarras no del todo abruptas, conforman un primer tramo de una elegancia y una tristeza igualmente clásicas, muy acordes al género, de factura impecable. El corte incorporará el registro más roto de Conejero al tiempo que arremete con una mayor carga atmosférica mientras encara un largo tronco central que alcanza a rimar con aquél magnífico álbum de 2012. Rematará Josan Martín con un distinguido solo como antesala del bien confeccionado epílogo. Fue una de las encargadas de presentar el álbum en sociedad y puedo fácilmente entender los motivos:
“Under Blessed Skies” arranca de nuevo con Josan en elegante clave melódica para un prólogo consecuente con una banda de estas características. De ahí que sorprenda esta gramática más avanzada y retorcida, a veces incluso bulliciosa, de un segundo tema en constante diálogo consigo mismo. Llamativo por las atmósferas que produce, por la medida labor arreglística y, en especial, por esa alternancia vocal con que transita hacia su tronco central. Una canción que le sirve a los valencianos para poner negro sobre blanco todo lo que han crecido como compositores desde aquél “The 13th Condition” con el que debutaran en 2007. En el puente central irrumpe a ratos la cara más pesada y desgarradora de Evadne y aunque siempre hay melodías de Josan uniendo las diferentes áreas por las que transita la composición, no dudo que se pueda echar en falta algo más de cohesión entre tanto guiño. Aún con eso me sigue resultando un corte fabuloso, de esos que ganan peso con cada escucha. Magnífico.
Después de semejante viaje gramático, uno acepta de buen grado una “Where Silence Dwells” que viene por un lado a rimar de nuevo con su cara más doom y por el otro a inundarse de una carga sinfónica hasta ahora desconocida dentro de este cuarto trabajo. Que tampoco es que sea un corte lineal y aburrido, para nada, si bien es cierto que ni roza a algunas de sus compañeras en este aspecto, resultando en gran medida más previsible y acomodada. Y no pasa nada porque está tratada con mimo desde todos los prismas: riffs elegantes, producción poderosa, ejecución impecable y una marcada personalidad propia. Un buen contrapunto a lo que vendrá a continuación…
… que no será otra cosa que “The Pale Light Of Fireflies”, composición más extensa de todo el trabajo, de arranque calmo y algo distante, del que pronto toma las riendas Conejero al micro y que me hace pesar, casi de manera automática, en los ineludibles daneses Saturnus. La fuerte carga atmosférica que se deja notar en estos primeros compases junto a la voz del propio Albert opacan en parte unas guitarras que habrán de ganar un mayor peso más adelante. Hay arreglos un tanto exógenos, un trazo nada lineal, paisajes evocadores y una gran labor en lo técnico conforme encara su tercio final. Su telaraña resulta menos engorrosa que la de “Under Blessed Skies”, su gran rima dentro del álbum, lo que deriva en un armazón más solido y consistente. Si tuviera que elegir entre ambas creo que me quedaría con aquella otra pero qué duda cabe que estamos ante dos entregas de muy alto nivel.
“Ablaze Dawn Eyes” es una de las sorpresas más agradables desde el aspecto puramente tonal. Más liviano y no sólo por lo profusas que resultan sus voces limpias de su primer tercio. Le viene bien esta calma como anticipo y contrapunto de la brusquedad que emerge más adelante, no obstante incurre ésta de manera menos pretenciosa. Un corte de una vibración especial, que fluye firme y cadencioso incluso cuando Albert entrega su registro más roto y oscuro:
Corren las escuchas y el prólogo de “Hollow Realms” siempre me coge con el pie cambiado. De poco encaje dentro de los grandes leitmotivs del disco, resulta finalmente más que eficaz a la hora de ampliar el registro influencial del mismo. Sirve además para encontrar una base rítmica con más brío, unas llamativas líneas vocales y una guitarra a un tiempo cruda y al otro evocadora, casi tierna, en un contraste tan clásico como bien resuelto. ¿Posible opener cara al directo? Quién sabe.
El caso es que se podría decir de “Silhouettes Of A Faceless Sun” que dialoga mejor con el reconocible legado, por mucho que éste haya virado hacia terrenos más góticos en esta última encarnación. Las voces limpias están cuidadosamente resueltas en este penúltimo corte, alimentando como pocas veces la inevitable carga nostálgica de esta composición clásica y funcional. Es la guitarra quien le gana la partida ahora a la carga arreglística, de lo que se extrae un aroma mucho más clásico y reverencial. El puente central, con ese deje tranquilo, casi onírico, es fantástico.
¿Es “The Vacuum” el final reposado y tranquilo que el disco merecía? Tal vez. Produce sensaciones, que al final es de lo que se trata, si bien no sé hasta qué punto resultará del agrado de todos aquellos que se acerquen a esta última obra de los valencianos. La mas personal y diferente, que no llamativa, de todo “The Pale Light Of Fireflies”.
Un disco fiel a la tradición doom de la que beben y no obstante valiente a la hora de afrontar la mayor carga gótica que impregna muchas de las canciones. Lograr ese equilibrio no era tarea fácil y que Evadne lo hayan conseguido de esta forma habla muy bien de ellos como músicos pero también como compositores. Por ahí quedan armazones más clásicos en discordia con otros más atrevidos, arriesgados incluso, pergeñando un disco que pese a lo extenso de su duración nunca llega a aburrir. Estamos ante uno de los mejores discos del pasado año, confirmación definitiva de una gran banda.
Los madrileños Silver Fistdesvelan portada, tracklist y varios detalles de «¿No Quedan Héroes?» su próximo disco. Tras 6 años de silencio, la esperada continuación de «Fe Ciega» verá la luz a través del binomio Red Sky Producciones / Odín Records.
01 No Quedan Héroes (El Legado) 02 Nunca Dejes De Creer 03 Sangra La Tierra 04 Hijo Mío 05 No Quedan Héroes (La Lucha) 06 La Dama De Negro 07 Siempre Fuiste Tú 08 Puto Respeto 09 Believe (Savatage Cover)
La grabación se llevaba a cabo en los estudios New Life (Madrid) con José Garrido y Daniel Melian a los controles. Al igual que su anterior obra los teclados se han registrado en los estudios Komuna por Miky Deadnight. Muy pronto fecha oficial de lanzamiento y primeras fechas en vivo.
Absolom estrena «Nuevo Camino» como tercer adelanto del próximo disco de regreso de la formación granadina. El tema incluido originalmente en la primera maqueta de la banda editada allá por el 2005 cuenta con la colaboración de Alberto Rionda a la guitarra.
Con producción y master por José Rubio, el álbum contará con colaboraciones de músicos nacionales e internacionales. En las próximas semanas la formación promete desvelar nuevos datos de la grabación.
El combo internacional Reveal desvela que Tim «Ripper» Owens (Judas Priest, Iced Earth, KK’s Priest) pondrá su voz a «Metal Messiah«, tema que formará parte del tercer disco de la banda capitaneada por Tino Hevia. La canción contará también con el vocalista de la formación, el sueco Rob Lundgren (Mentalist, Epilog) en lo que será un más que interesante dueto. Así anunciaba el vocalista norteamericano su aportación al nuevo trabajo discográfico de la banda afincada en Gijón.
Esta es la segunda voz invitada tras el anuncio hace unos meses de la participación de Elisa C. Martín(Hamka, Fairyland, Dark Moor).
El trio mierense Hammercross estrena «Fuego» como primer adelanto de su próximo EP «Fire Walk With Me«. Se espera vea la luz en el mes de junio a través de Tunguska Media Factory.
El trio formado por Lolo, Luque y Héctor que realizaba la grabación del EP en Tutu Estudios ha contado con el estudio Ojo Eléctrico para el apartado gráfico del lanzamiento. El videoclip del tema es obra de Titi Muñoz.
El próximo sábado 30 de abril regresan las «Perversiones» a Puerto de Vega. La maldita pandemia obligó a esperar por esta 6º entrega del concurso de versiones organizado por la Asociación Unirock, que ahora vuelve con novedades.
La carpa situada en el Parque Benigno Blanco de la localidad costera asturiana será la nueva ubicación del evento. Contará con servicio de comida durante todo el día, puesto de captación de socios y se podrá adquirir el merchandising de la asociación .La festiva jornada arrancará poco después del medio día con la actuación del trio Perro Blanco Blues. Ya a las 8 de la tarde, con acceso gratuito a socios, no socios 5 euros, llegará el turno de The Goodmen. El dúo formado por Guzmán Lanza (Blues & Decker) y Jorge Carbajales irá allanando el terreno al concurso interpretando versiones pop-rock de todos los tiempos. La velada se cerrará con la competición, en lo que esperamos un exitoso retorno, con más de una veintena de participantes dando su particular visión rockera a temas de todo tipo y estilos. Nos vemos en Puerto de Vega.
Regreso tras seis años para unos auténticos desheredados del rock patrio, los madrileños Rosa Negra, nacidos en la capital del estado allá por comienzos de los ochenta, década en la que nos dejarían un debut homónimo en 1984 y un segundo LP, “El Beso De Judas”, dos años más tarde. La banda desaparecería entonces de la faz de la tierra para terminar reformándose en 2012, dando pie a un tercer disco en 2015 de nombre “RN19732015”. Ahora como digo nos llega su último trabajo, un “Maadre” en el que Tony León, voz, guitarra y único miembro original pretende honrar la memoria de su querida progenitora, fallecida en 2016. Tiene junto a él en esta andadura a José Luis Aragón (bajo y teclados), Tony Montana (batería y coros) y Miguel A. López “Cachorro” (guitarra).
El disco cuenta con las colaboraciones de Pedro Conesa, Paco León, Julio Rebollo y Rob Anthony (coros), Snoopy (teclados), Dani Martínez (guitarra), Antonia Prieto (voz) y Miguel A. López (guitarra). “Maadre” se grabó, mezcló y masterizó en los estudios SUP de La Aljorra (Cartagena) con Dani Martínez como ingeniero de sonido y cuenta con diseño de portada y montaje editorial de Aramis León. A New Label se ha encargado de la edición, promoción y distribución del mismo.
Con un prólogo que me retrotrae inmediatamente al que portase “Metal Meltdown” de Judas Priest en su ineludible “Painkiller” de 1990, “Perros Viejos (Los Teloneros Del Rock)” inaugura un “Maadre” en el que inmediatamente llaman mi atención los filtros que porta la voz de Tony León en estrofas. Generan una sensación algo extraña, atacan en cierto modo a la legibilidad de las, por otro lado, profundamente clásicas letras que porta. Un arranque por tanto algo descompensado pero fervientemente fiel a postulados clásicos, lleno de buenos detalles en cuanto a ejecución pero también con algún que otro estribillo un tanto atropellado desluciendo en parte el resultado final:
“La Mejor Persona De La Tierra” habrá de arrastrar de nuevo una línea vocal algo atropellada, por no hablar de que Tony León da la impresión de no estar nada cómodo al micro. Y es una pena porque musicalmente es un corte juguetón, apoyado en un buen riff y bastante diverso en lo rítmico. Incluso trae un estupendo solo de guitarra como guinda de su buen tronco central, pero también un acelerón en el epílogo al que se le podría haber sacado mucho más partido. En cualquier caso, creo que cara al directo podría funcionar más que bien.
“Attila (Homo Seductorum)” actualiza el legado de los Obús más canónicos en una entrega de puro heavy / hard made in Spain. Clasicismo con todas las consecuencias. Buenas y malas. Apoyada en un buen riff, con un León que, ahora sí, parece más en su elemento, es un corte beneficiado del mayor peso adquirido por parte de su más que eficaz base rítmica.
“Los Caballeros De La Corte Del Rock” vira hacia terrenos más acompasados, a los que se sumará un hammond en un prospecto puramente purpleliano tan gozoso y sexy como disfrutón. Sin lograr una total conexión con lo que Rosa Negra me están contando en este cuarto tema, lo cierto es que sí empatizo con la forma en que me lo cuentan.
“Qué Ven En La Luz” obedece a la clásica dualidad entre estrofas arrastradas y estribillos trotones. Por ahí surgen buenos detalles en el aspecto técnico, con el debe de que León vuelve a dejar momentos en que parece algo incómodo a la hora de encarar una línea vocal, por otro lado, exigente en tonos altos. Dejará también un buen solo antecediendo a un epílogo de construcción casi impecable.
Casi se podría decir que parte al disco en dos la balada “Una Negra Flor”, una propuesta elegante en construcción y arreglos, con León moviéndose en tonos bastante altos casi desde el comienzo, que si bien opta por ritmos ya bastante trillados (especialmente en estribillos) no puedo negar que me agrada la forma en que está resuelta. Su parte central puede recordar a Axel Rudi Pell, y por ende a Rainbow, y por ende a Deep Purple, y por ende… estupenda.
“Cantad, Cantad Malditos” vuelve a conectar con aquella dupla que inauguraba el disco, también con los aires Obuseros de “Attila…” y todo para entregar un rock sin complicaciones, apoyado en riffs ni revolucionarios ni tampoco aburridos mientras deja una letra reivindicativa, callejera y nada metafórica. “No, No Te Rindas” funciona en base a los hábiles contrapuntos que entrega. Unos contrapuntos tanto musicales como vocales que construyen uno de los temas más ágiles de “Maadre” desde el punto de vista compositivo, así como uno de los más llamativos en cuanto a ejecución. De todas formas no negaré que su epílogo me resulta bastante naif.
Más que una simple revisión del original de 1984, “Espejo del agujero II (Madre)” gana el peso y empaque necesarios para perdonarles lo que ésta decisión pudiera tener de sentimentaloide. Por la muy sentida interpretación de León y el notable desempeño en el plano técnico que desarrolla, finalmente esta revisión parece no resultar en ningún caso fallida, innecesaria o redundante.
El disco vira por un momento al idioma de Shakespeare para una “We´re Blinding Our Heart” de bello prólogo y tonos baladeros. La decisión de incorporar al inglés resulta extraña nada más uno oye esa pronunciación por momentos distraída, por momentos ratonera, de Tony. En la medida en que perdones los dejes extraños de su interpretación tendrás ante ti un corte pausado y cadencioso, de nuevo elegante, exquisitamente trazado y lleno, rebosante de grandes interpretaciones. Aún con sus tics, de mis favoritas del álbum.
Bases funkeras e incluso rapeos durante estrofas que conducen a unos estribillos, eso sí, de gancho indudable. “Un Infierno Feliz” sorprende dentro de un disco como este. Y si bien el concepto no resulte tan rompedor como algunos puedan pensar, que Run-D.M.C. y Aerosmith ya jugaron a esto hace treinta y tantos años, lo cierto es que les sirve para ampliar los horizontes del álbum, quedando en el criterio de cada uno el decantar la balanza hacia uno u otro lado. A mí, por cierto, buscadme siempre entre quienes apoyan el atrevimiento. Menos atrevida resultará la final “Efecto y Causa”, que me agrada por su tono más brioso y febril tanto como me disgusta esa línea vocal en exceso forzada y atropellada. Los falsetes del estribillo se me antojan la peor guinda posible a este “Maadre”.
Tengo el convencimiento de que el de las letras es un tema puramente generacional. Tampoco es que quien escribe sea un chiquillo pero es cierto que por ahí me cuesta horrores empatizar con según qué momentos del disco. Y es una pena porque este es un trabajo dignísimo en lo estrictamente musical, lleno de grandes detalles en lo técnico, bastante variado en cuanto a tono y más diverso de lo que aparenta en lo referido a influencias. Más que de género, casi diría que es un disco de nicho. De uno tan reducido como irreductible. Un reducto de fans inasequible al desaliento, que se agarra con uñas y dientes a tiempos que se dicen mejores. Por ahí “Maadre” resultará un soplo de aire fresco entre tanta modernidad, una llamada a filas a la vieja escuela, un gozo enorme para los suyos. Si esa y no otra era la misión que se escondía detrás de este “Maadre”, objetivo más que conseguido.