Ross The Boss, el que fuera guitarra de Manowar de 1979 a 1988, ve modificado el plantel de bandas con las compartirá gira por nuestros escenarios. La caída del cartel de Asomvel trae consigo la llegada de Cobra Spell.
La joven formación neerlandesa que acaba de publicar su nuevo EP «Anthems Of The Night» cuenta en sus filas con Sonia Anubis, guitarra de Crypta, ex- Burning Witches) y Alexx Panza, voz de Hitten, a los que veremos en Asturias allá por agosto como parte del festival Rock Nalón. Completa el cartel el combo gallego Dark Embrace.
Inmersos en la gira de celebración de sus 30 años de trayectoria y presentación de «XXX«, álbum en el que han regrabado algunos de sus temas más míticos, los madrileños Saratoga anuncian la grabación de un DVD y disco en directo, el sábado 22 de octubre en la emblemática sala La Riviera de Madrid.
El concierto que contará con invitados especiales se publicará a principios del 2023, en una edición muy especial y cuidada. Entradas disponibles a través del siguiente enlace a Wegow. Acompañando al anuncio, la formación estrena videoclip oficial para «Maldito Corazón«.
El vídeo ha sido grabado en el cementerio de Sad Hill en la población de Santo Domingo de Silos (Burgos), por Roberto Peromingo y Jorge Escobedo de LittleClip. Una localización icónica por ser el escenario de la escena final de la película de Sergio Leone “El bueno, el feo y el malo”, protagonizada por Clint Eastwood.
A las 21:45 salían a escena Leize abriendo el concierto con «Un paso más» de su último álbum «Leize» sacado el año pasado, y siguió «La rueda«, clásico regrabado para su anterior álbum. Desde el minuto cero tanto la banda como el público se entregaron para darlo todo cantando las canciones. En el pequeño escenario la banda se sentía cómoda dando caña a un público entregado.
De canciones nuevas volvemos hacia atrás con «Caminando» donde el público acompañó a la banda no solo cantando sino también dando palmas al unísono pero la banda quería estar aún más cerca del público así que el bajista Toño Rodríguez bajó del escenario para tocar con todos ellos. La primera de varias ocasiones que estuvo tocando junto al público. Y continuamos con la guitarra de Félix Lasa y el ritmo rápido de Ibi Sagarna a la batería para continuar con «Acosándome«.
Ahora es Mikel Lazkano quien empieza con su guitarra la siguiente canción, «Mi lugar«. Canción con la que el público se entrego a saltar como hacía Toño Rodríguez y a cantar a pleno pulmón. Continuamos con «Alambre fino» y «Hundiéndome en la noche» y una vez más Toño Rodríguez volvió a bajar del escenario para tocar junto al público. Volvemos al pasado con «Sangre de barrio» de su primer álbum «Devorando las calles» y regresamos a esta noche con «No me da la gana» y la balada «Llévame contigo«.
Con Toño Rodríguez dando saltos al ritmo de la batería comienza la siguiente canción «Dar el salto«. Con un ritmo ametrallador y con todo el público con los puños en alto seguimos el concierto con «Donde esta«. Cambiamos de año con cada canción y seguimos con «Futuro para mí«, «No podrán» y «Pídeme«. Continuamos con «Flores para ti» y a mitad de la canción cuando Félix Lasa y Mikel Lazkano estaban tocando juntos, la guitarra de Félix se desconectó pero rápidamente se dio cuenta, la volvió a conectar y como si no hubiera pasado nada. Bajaron el ritmo con «Otra noche más» y volvieron a la caña con «Ya lo se».
Para cerrar el concierto tocaron los clásicos «Noche de Ronda«, «Buscando, Mirando» y «Devorando lascalles» donde la banda dio protagonismo al público dejando que cantaran las canciones con entusiasmo. El concierto duró dos horas que disfrutó tanto la banda como el público. Leize es una banda que disfruta tanto de tocar como de estar con el público, en escenario grande o pequeño lo dan todo y siempre con una gran sonrisa. Su rápido ritmo y sus letras revolucionarias encantan a todos.
Estaba intentando hacer memoria y creo que el primer recuerdo vívido que tengo de los chicos de Brutalfy, esto es, Lagarto al bajo, Mochy en baterías y Didi Stone en guitarra y voces, fue el Ep homónimo de cuatro temas que nos regalaron a los asistentes de, creo recordar, aquél bolo de Strikeback, Totengott y Angelus Apatrida en Sir Laurens. Aquello fue en 2019, cuando todo era campo y la pandemia no había puesto nuestra cotidianidad patas arriba. Así por tanto había ganas de volver a saber de los thrashers centro asturianos y qué mejor para ello que su primer largo de estudio.
Un largo de nombre “I Was An Experiment”, que se estrenó el pasado 29 de enero y fue grabado en tierras gijonesas, concretamente en los Breakdown Studios, con el Sound of Silence y Bast OpenNefta Vázquez a los mandos de la nave.
Gran cantidad de colores para el hábil prólogo de la inicial “Pandemic Dreams”, que arranca en pausa, se enfurece más adelante y profundiza finalmente en la cara más pesada de los asturianos. Me engancha de primeras ese sonido clásico y la notable presencia del bajo de Lagarto en la mezcla. El registro de DidiStone alude ahora a los grandes nombres del género, si bien no puedo sacarme de la cabeza a GuillermoIzquierdo mientras escucho estas estrofas a veces chillonas, a veces más graves, que configuran un primer corte que parece tener en la diversidad rítmica, incluso tonal, su auténtica razón de ser. Uno de esos arranques que ponen las expectativas por las nubes.
Con la homónima “I Was An Experiment” parece emerger un marcado aire a los Megadeth de la era Friedman durante el prólogo. Nada más lejos. Es otro corte retorcido y enrevesado, lleno de buenos riffs y contrapuntos de lo más llamativos. Con un mayor aporte melódico, profundiza en el abanico de influencias de este debut y, a falta de un despliegue técnico más afinado, consigue que la banda termine por sonar inequívocamente personal. Que no es mala señal tratándose de un primer trabajo.
El epílogo tranquilo del tema que da nombre al disco enlazará a su vez con el prólogo de una “Thrashtorm” que nos sumerge en la cara más reposada de Brutalfly. Largo arranque entre brumas que salta por los aires para acomodar un thrash, ahora sí de lo más académico, apoyado en habituales ritmos alegres, riffs con algo menos de brillo y un trazo, en general, más comedido. Tampoco es un corte aburrido, de hecho considero que el contraste entre la calma inicial y el thrash veloz que surge más adelante esta más que bien resuelto. Es en definitiva un giro de tuerca hacia posiciones un tanto más acomodadas que supongo agradecerán sus fans más clásicos.
Curioso el prólogo el de una “Until Your Breath Flows” que de primeras parece dispuesta a ennegrecer el tono con respecto a sus compañeras y que, de hecho, propicia la irrupción de los Brutalfly más pesados y noventeros. Por riffs una de mis favoritas del disco, apuntalada por el buen doble juego vocal que entrega y dueña, ahora sí, de unas cotas técnicas que a veces echo de menos en otros cortes del álbum. Un groove acentuado pero nada artificioso antecede al buen despliegue ejecutivo que adorna el puente central, así como éste hace lo propio con la mayor épica del epílogo. Con mucho una de mis favoritas de todo el debut.
“The Papership” da la impresión en sus primeros pasos de querer ser algo así como el “Fade To Black” de Brutalfly. Balada de trazo sencillo, con Didi en obligado registro calmado y coloreada de forma un tanto exógena para lo que no deja de ser un disco de thrash clásico como este. Y aunque contrapuesta a esa calma surja una pequeña isla de metal descosido, esto no deja de ser en gran medida la revelación del poso más calmo y relajado de la banda. Que personalmente agradezco a estas alturas del tracklist.
“Evil Room”, a la sazón el tema más breve de todo el álbum, trae al frente unos marcados aires a los mejores Anthrax, que supongo harán las delicias de los fans de Scott Ian. Su groove más acentuado y lo ágil de su escritura en cambio puede marear a más de uno. Si bien es de agradecer que jueguen de la forma en que lo hacen a retorcer la gramática de sus composiciones, bien es cierto que puede haber quien eche en falta una mayor cohesión entre sus partes. En cualquier caso es remarcable la forma en que se distancian del clásico corte veloz, escueto, liso y plano.
“Distortion For This”, que ya aparecía en aquél Ep de 2015, gana minuto y pico en el proceso de convertirse en otra de las entregas más vitriólicas y atrevidas de este “I Was An Experiment”. Especialmente llamativa resulta por momentos una línea de voz que, durante el primer tercio, se sitúa mucho más cercana a nombres como Mike Patton que Bobby “Blitz” Ellsworth o James Hetfield. Pero es que después tiene un innegable gancho en esos estribillos nerviosos y nada acomodados, además de dejarnos un despliegue técnico más que notable como anticipo del igualmente volcánico puente. Personalmente otra de mis favoritas.
Si no querías caldo, dos tazas. “Alienstorm”, corte más extenso de este debut, arranca nuevamente entre brumas para reconducir después hacia su habitual thrash de trazo cuasi laberíntico. Cabe casi de todo en este octavo corte. A saber: groove indisumulado, velocidad descosida, melodía, gritos agónicos y riffs llamando al headbang más despreocupado. Al igual que ocurriera con la pequeña “Evil Room” puede haber quien eche en falta un trazo más cohesivo, así como otros agradecerán la libertad gramática que desarrollan Brutalfly aquí. Qué es a veces el mejor thrash sino puro caos.
Al igual que ya ocurriera con la anterior “Distortion For This”, “Brutalfly” engordará hasta pasados los seis minutos lo que originariamente fue un corte de apenas cuatro y medio. Canción que en cierta manera gratificará a quienes acudieron aquí buscando thrash veloz de corte clásico y resultón. Si bien es cierto que su tono se endurece y apesadumbra al irrumpir las estrofas y no digamos ya toda vez alcance su tercio final. Pero este es un corte que en gran medida entrega la cara más vitamínica de la banda a la que da nombre. Blast beats mediante incluso. Rematado con una buena labor desde el plano ejecutivo y construido a la manera del álbum que la contiene, esto es, sin cortapisas de ningún tipo.
“What Time Is It? It’s Time To Die” cierra este primer largo de los asturianos abrazada a los grandes tropos que lo sustentan. Trazo en gran medida alterno donde si bien es cierto que sus estrofas me resultan un tanto reiterativas, están sabiamente confrontadas a uno de los estribillos más curiosos de todo el trabajo. Reconozco que se trata de un cierre con sus aciertos, los más en el plano puramente técnico, pero con el que me ha costado conectar.
Hay un trabajo en cuanto a composición dentro de este “I Was An Experiment” que no debería ser pasado por alto. Es cierto que el disco no inventa nuevos registros, ni parece pretenderlo tampoco, pero resulta lo suficientemente inteligente como para elevarse por encima de la media en labores puramente escriturales. Lo que como he dicho durante la reseña no deja de representar una buena señal. Por ahí queda reclamar un brillo técnico mayor o una base rítmica mejor empastada pero en líneas generales me parece un disco de lo más interesante, satisfactorio y divertido.
Bajo el nombre «Hope» verá la luz el 10 de junio a través del sello internacional Frontiers Music la ópera prima de Gräce, el nuevo proyecto musical de Isra Ramos, vocalista, compositor y productor reconocido por su paso por bandas como Amadeüs, Alquimia y Avalanch.
01 Atreyu 02 The Nowhere Man 03 Blind Love 04 The Sinner 05 Snow White (At The End Of The World) 06 Evergarden (ft. Ronnie Romero) 07 Fiona 08 Together 09 Atomic Heart 10 Invincible 11 Hope
Un debut concebido como obra conceptual que une metal y electrónica para narrar el viaje de una banda a través del tiempo y el espacio, en la que cada canción tiene su propio sonido y diferentes elementos según el año en que se encuentre. Una travesía por el pasado, el presente y el futuro cuya portada ha sido obra de Joel Marco de JMDESIGN. La formación que se completa con Alberto Román y JordiCosta a las guitarras, Jared Camps al bajo y el propio Joel Marco a la batería acompaña al anuncio con el estreno de la versión definitiva del que fue su primer tema promocional «Atreyu«.
El renovado combo astur Blast Open presenta «Trying To Escape» como tercer adelanto de su próximo disco «Spitting Blood«, que verá la luz muy pronto vía Suspiria Records.
La canción versa sobre los distintos nombres que adoptan las enfermedades mentales a pesar que su núcleo sea compartido. La debilidad psicológica de la mente humana ante la racionalidad y sus consecuencias que se observan y analizan, siendo un laberinto para sus respuestas. Con el denominador común de la degradación moral humana y la búsqueda del equilibrio entre bien y mal, las 9 canciones que forman esta nueva obra del combo afincado en Pola De Lena se grababan en los Breakdown Studios de Gijón, con mezcla y master por Nefta Vázquez. La portada y artwork del álbum son obra del diseñador gráfico mallorquín Alejandro Blasi.
Primera visita de Heavy Metal Brigade a los Locales Mercurio en Mieres con motivo de las descargas de Tumiza y Green Desert Water. Unos locales pequeños, diáfanos pero con un muy buen sonido como pudimos comprobar la tarde noche del sábado.
Tumiza jugaban en casa con su punk de aires garageros y afinaciones leves. En el seno de la banda encontramos a Héctor Castañón (Matöse, Hey Honcho and the Aftermaths), Pablo Álvarez Torre (Doctor Explosion, Pelazo), Pani Fernández (Bubblegum, Human Beans) y Guzmán Gancedo (Helltrip, Valtiala).
Y si bien la música que desarrollan se encuentra a millas de la que suele aparecer por estas páginas, cierto es que sobre el coqueto escenario mierense supieron mostrarse como una banda tan agradable como irreverente. A través de temas como “Logo Tributo”, “Tú lo Sabes Bien (Lo Sé)” o la versión de Devo “Gates Of Steel” supieron meterse al público en el bolsillo. Si te agradan este tipo de propuestas tienen un Ep de finales de 2021 que ya estás tardando en escuchar.
Por diversas circunstancias Green Desert Water se nos habían escapado un par de veces de tal modo que una tercera cita con los ovetenses se nos antojaba ineludible. Y solo podemos decir que el trío cumplió sobradamente con las expectativas. Desde el arranque con “Black Harvest” la banda parece estar a gran nivel. Y lo que en otro momento podría haber sido un problema de cierta importancia, la rotura de una cuerda de la guitarra de Sanchís, lo resolvería atento Guzmán Gancedo cediendo su Gibson SG de inmediato. Pero recuerden, niños y mayores, que hay que enchufarla primero.
La cosa siguió dando buena cuenta de la gran calidad que atesora el trío asturiano. Más compacto y contundente que nunca, el set-list no se ciñó en exclusiva a su último trabajo, dejando así hueco a que “Solar Plexus” nos llevase en volandas en esta primera parte del show. Sorprendió el buen sonido que desplegaron aún con lo reducido del recinto. La voz de Sanchís sonó tan nítida como bien engrasada lo hizo esa base rítmica que forman Dani Bárcena y Juan Arias.
“Too Many Wizards” y el poderoso riff de “The Whale” hicieron suya la parte final del show, que cerrarían por todo lo alto con “Shelter Of Guru”, dejándonos con ganas de más. Un set de casi una hora donde queda a las claras por qué son ahora mismo una de las bandas con más proyección dentro de nuestro territorio. No se los pierdan.
En resumidas cuentas nuestra primera toma de contacto con los Locales Mercurio no pudo ser más satisfactoria. Deseando ya comprobar qué nos ofrecen en próximas fechas y, sobre todo, que se den tan bien como la del pasado sábado. “¡Idos y difundid la palabra!”.
La de Opposer es otra de esas historias cuyas raíces se extienden más allá de lo que uno aprecia a simple vista. Formados a comienzos de la década de los noventa en Campoo (Cantabria), se desbandarían en 1997 habiendo entregado apenas un trío de demos. Reunidos un trienio más tarde, debutarían por fin con un “Remember The Past” en 2013 al que seguiría “Darkest Path” ya en 2017. La banda, compuesta por el miembro original José Manuel Herrera Mora (guitarra y voz) junto a Nando (bajo y voz), Iván Santalla (batería) y Álvaro (guitarras), entrega por fin su tercer disco, este “R3cod3d” grabado en los Estudios Vindio con Fernando Balbás a los controles. Como ya adelantáramos aquí, el trabajo cuenta con la colaboración de Héctor Santalla (Carburo), antiguo miembro de la banda, en labores de producción, dejando además su impronta vocal en uno de los temas. El disco sale a la calle en abril vía Morbid Shrine Productions.
“House Of Pain” abre el disco con honores. Dibuja riffs de cariz casi marcial en un arranque llevado por la firme, quizá demasiado prominente, batería de Marcos Morte. Sin deslizarse hacia territorios en excesivo técnicos, el caso es que resulta un primer tema bien aderezado por contrapuntos rítmicos bien engarzados, una voz aguardentosa pero legible, en la más pura tradición del género, y dejando la sensación de tratarse de un competente tema apertura tanto para el disco como para futuros shows de la banda de Campoo.
“Recoded Rebirth” retorcerá algunos grados su trazo con respecto a “House Of Pain”, no por nada estamos ante el corte más extenso del álbum, en una búsqueda, creo que fructífera, de un sonido más propio, personal e identificable. Por riffs y melodías algo más cercana al death melódico sueco, supone un soplo de aire fresco para este tracklist. Su larga introducción es elegante, casi diría que concisa, y la forma en que encadenan el consiguiente solo de guitarra no podría parecerme más elegante. Hay un mayor brillo técnico en esta segunda entrega, si bien los riffs pecan de tanto en cuanto de una mayor predecibilidad. Su tono es igualmente divergente, arrastrando en su mayor carga melódica moderadas dosis de melancolía. Con sus más y sus menos uno de los grandes hallazgos de este tercero de los cántabros.
Podría esperarse de la duración más reducida de esta “The Ides Of March” el clásico thrash zapatillero y sin compromisos. Sin embargo, lo que irrumpe aquí es un corte que sigue en cierto modo la estela de su predecesor, alimentando ese tono más oscuro pero materializado en un lenguaje que nada tiene que ver con aquél. Aquí regresa en buena medida aquél thrash machacón y rocoso del corte inicial para configurar un tercer corte que si bien resulta algo más sencillo en su avance, no carece de gancho.
“Wake Up” dejará un thrash a medio gas en la más pura onda de los temas más hímnicos de los ineludibles Kreator de Mille Petrozza. Pero más allá de las, creo que evidentes, semejanzas con la banda de Essen, lo cierto y verdad es que su trazo resulta en exceso predecible. Bien adornado desde el apartado técnico, con ese puente central a la cabeza, pero que no alcanza a brillar en la medida en que lo hacen otras entregas dentro del álbum.
Aunque tampoco sin revoluciones gramáticas mediante, cierto es que esta “The Beginning Of The End” resultará más atractiva e interesante, lastrada únicamente por lo escaso de su desarrollo. Emparentada directamente con la anterior “The Ides Of March”, entrega alguno de mis riffs favoritos de este tercero de los cántabros. Y sí, la línea de voz vuelve a recordar y de qué forma al eterno líder de Kreator, no obstante el fuerte influjo melódico que la atraviesa pienso está más que bien resuelto, situándola finalmente dentro del bando ganador de este “R3cod3d”.
“Serpent Eyes” es el tercero en discordia dentro de los temas “largos” del disco, que me resulta más llamativo por su trazo alterno que por una línea de voz algo un tanto plana en algunos momentos. De nuevo buenos detalles desde el aspecto puramente técnico, alimentando unos engarces entre estrofas nada revolucionarios pero desde luego bien planteados. El epílogo, entre apagado y oscurecido, bien merecía algo más de desarrollo.
Si pestañeas te perderás la brevísima “Back To ’94”, corte que para nada representa al disco que lo contiene y que sin embargo fue el elegido para presentarlo en sociedad. Thrash simple y apunkarrado que toca a su fin justo cuando mejor te lo estás pasando:
“Black Sheep” reconduce hacia la faceta más elegante y distinguida de Opposer. Al menos durante su buen prólogo. Tras él desaparecen las sorpresas en una deriva interesante por tono pero con una faceta técnica más resultona que brillante. La forma tan evidente en que están trazados estribillos y estrofas tampoco ayuda. Al final un corte que encuadraría en la clase media de este “R3cod3d”.
“Forevermore” cerrará estos casi cuarenta minutos de thrash reduciendo la intensidad y llevando al disco hacia el clásico final melancólico y apagado. Clásica, bien trazada, funcional y, junto con “Recoded Rebirth” y “Back To ’94” lo más periférico del álbum.
Es bueno tener a los cántabros de vuelta y alimentar la inagotable cantera del thrash estatal. Un disco que puede saber a poco después de haber tenido que esperar nada menos que cinco años desde aquél “Darkest Path” pero que no obstante porta detalles de interés para los amantes del thrash más elegante y comedido. Sin tratarse de un álbum redondo, encuentro aquí y allá buenos detalles. La producción, sin ser brillante, tampoco empantana las canciones y el brillo técnico, cuando lo hay, ejerce de perfecto maestro de ceremonias de las ideas que se plantean. El buen baile tonal de unos temas a otros supone otro de los puntos de interés de “R3cod3d”, que finalmente puede no ser el disco de thrash del año, ni lo pretende tampoco, pero presenta en sociedad a un nuevo line-up al que habrá que dejar crecer y evolucionar en años venideros. Tengamos fe.
De la mano de Area 51 Metal la formación italiana de hard rock Edge Of Forever capitaneada por Alessandro Del Vecchio (Hardline, Sunstorm) ofrecerá 4 conciertos en nuestros escenarios. Acompañados por los barceloneses Wild Freedom, las citas serán entre el 28 de abril y el 1 de mayo en el Rockbeer The New (Santander), la Urban Rock Concept (Vitoria-Gasteiz), Lo Intento (Zaragoza) y como broche final la madrileña Sala Hysteria.
El combo transalpino presentará su nuevo trabajo discográfico «Seminole» editado a principios del 2022, dos años después de su anterior obra «Native Soul«. Disco que traía consigo la renovación de la banda con las llegadas de Aldo Lonobile (Secret Sphere, Archon Angel) a la guitarra y Marco Di Salvia (Hardline) a la batería.
Wild Freedom por su parte ofrecerán la puesta de largo de su nuevo álbum «Polarize» editado a través del sello internacional Wormholedeath en octubre del pasado año.
Entradas disponibles a través de la plataforma online entradium.