Tras el obligado parón pandémico regresa el festival orquestado por los compañeros de batalla de Diario de un Metalhead. Una cuarta entrega que cuenta con el regreso a los escenarios astures más de una década después de los germanos Brainstorm, acompañados en esta ocasión por los vitorianos Delion. Una cita ineludible que tendrá lugar el próximo domingo 12 de marzo en el ovetense Gong Galaxy Club.
De la mano de Twisted Talent Entertainment, ITP Promotions y Suspiria Records los de Heidenheim presentarán su nueva obra de estudio «Wall Of Skulls» editada en septiembre del 2021 a través de AFM Records. Por su parte los renovados Delion, presentarán sus nuevas composiciones puesto que su último lanzamiento discográfico «Ángeles y Demonios, Parte 1: Tu Traición» data del 2020. Estos son los horarios oficiales facilitados por la organización:
Entradas anticipadas a 18€ disponibles en la Cervecería El Lúpulo Feroz (Oviedo), la Librería Paradiso (Gijón) o escribiendo al correo diariodeunmetalhead@gmail.com, en taquilla 25€. Venta online a través del siguiente enlace a Wegow.
Primer largo para el trío extremo madrileño Murmur, que integran Alexis González Lázaro al bajo, Igor Teterycz en guitarras y efectos y Beatriz Benett en voz y teclas. Formados en Getafe allá por 2018, Murmur debutarían con un Ep homónimo en 2020 para ya en 2022 entregar un “Pvtrefactio” grabado, mezclado y masterizado en los California Studios (Madrid) por Víctor Sáiz (Sun of the Dying, Sechem, Ekyrian…).
“Death Of Thoth” se eleva desde una espesura agónica y oscura hacia una espacialidad de guitarras reverberantes. Trazo diverso y retorcido el de este prólogo, que enfatiza a los Murmur más pesados y monolíticos, al tiempo que Benett se desgañita durante ese transitar entre rocoso y arrastrado. Todo adquiere nuevos bríos más adelante, si bien el trío rara vez olvida esa escritura recóndita y enrevesada, lo que le sirve a González Lázaro para dibujar curiosas líneas al bajo. Laberíntica más que intensa, retorcida más que enfebrecida, siempre ambiciosa y con las miras bien altas, no obstante Murmur dibujan un puente central de aguas remansadas, casi oníricas, de fuerte contraste con el conjunto. Se suceden las escuchas y no puedo más que sobrecogerme con la naturalidad que desprende el corte en su conjunto. Nada alcanza a sonar demasiado artificial o impostado. Al contrario. Lo cual, pienso, tiene un mérito terrible.
“Leiyu” porta un prólogo que fácilmente podrían haber firmado los mismísimos Gaerea, si bien es verdad que tras él Murmur reconducen hacia terrenos que les son, en gran medida, más propios. Hay un buen riff sobre el que Benett acomodorá su habitual registro quebrado. “Leiyu” pone muy en primer término la cara más melódica del trío, circulando en buena medida sobre ritmos vivos, que no desbocados, y contorneándose lo suficiente como para no resultar fría ni anodina. Ahí cobran vital importancia esas voces limpias del puente central, y la forma en que más adelante se conjugan y armonizan junto a la Benett más descosida.
“Selenelion” me recordará en cierta medida a los primeros álbumes de Ihsahn (Emperor) en solitario. Lo cual no deja de ser una buena señal. En especial por los riffs que Teterycz dispone aquí pero también por esa característica tan espacial que le aporta la producción de Víctor Sáiz. Corte menos retorcido, podría decirse que más sencillo, pero no obstante dueño de una paleta de tonos y ambientes de lo más llamativa. Cierto es que su epílogo de marcado carácter black bien merecía algo más de desarrollo. Aunque ya sabéis cómo sigue aquello de que ante el vicio de pedir…
El tranquilo y pausado prólogo de “Caelestis” viene a preceder a uno de los cortes más encendidos de este “Pvtrefactio”. En cierta medida más convencional, si bien dicho término rara vez encuentra acomodo en la música de Murmur. Pero es cierto que en estos ritmos más vivos de su largo primer tercio convive una cadencia más directa, disociada en cierta medida de los grandes imputs del disco. Sí resulta más solidario a éste el igualmente largo epílogo. La banda conjuga aquí pulsiones que van desde el black metal de corte depresivo a pequeños ramalazos que bien podrían acercarles a bandas como Alcest o incluso ciertos momentos de Lantlôs. Un corte profundamente bifocal, disociado y a la vez solidario al disco al que pertenece. Toda una experiencia.
“Sol Invictus” fue la carta de presentación de “Pvtrefactio” y uno entiende la elección por cómo ésta da cobijo a los grandes leitmotivs del disco. Los Murmur más retorcidos están presentes aquí, en gran medida, de hecho, durante el prólogo. Los más vivarachos acuden de igual forma y el corte avanza hacia su tronco central rememorando aquella pesadez de la que hicieran gala en la inicial “Death Of Thoth”. Puede achacársele a este quinto corte que no alcance a sonar todo lo natural que aquél, lo que no quita para que siga siendo un trazo con el que conecto en gran medida. Por atrevimiento y también por dinamismo.
“Pesta (The Plague Hag)” instrumental que en su desmesurada calma, vendrá a agrandar el impacto que produce la final “VII”, cierre de nuevo angosto, retorcido, atmosférico y ciertamente desesperanzado:
Now I’m close to the end. I don’t see what I wanted to see. Time to assume its too late. Finally I’ll burn in hell…
… declama agónica Beatriz Benett y por momentos parece no haber salida posible. Murmur recuperan aquí aquél doble juego vocal que hiciera acto de presencia en la anterior “Caelestis”, confiriéndole un aura de lo más especial a este estupendo corte final. Su metal intrincado y laberíntico tiene gran representación durante el gran tramo central de este “Pesta….”, que finiquita dejándonos a los madrileños en su encarnación más violenta y enfebrecida. Gran cierre.
Gran álbum el que han tramado los getafenses, siempre y cuando uno disfrute del metal extremo retorcido, pluriinfluencial y alejado de formalismos. Reza el tópico que hay álbumes que bien merecen más de un par de escuchas para ser apreciados en su conjunto y este “Pvtrefactio” bien merece integrar dicha categoría, por muy recurrente que ésta sea. Una banda que no opta nunca por el camino fácil, el trazo sencillo, la construcción evidente, que refresca a una escena necesitada de propuestas personales e identificables y que viene a dejar el pabellón de nuestro metal extremo en muy buen lugar. Gran trabajo.
La primera semifinal de la edición 2023 de laW.O.A. Metal Battle Spain desvela todos sus detalles. En colaboración con la Asociación Unirock de Puerto de Vega (Asturias) ofrecerán una extensa jornada en la que la música que nos apasiona será la protagonista.
Una maratoniana jornada que arrancará a las 12 del mediodía con la apertura de puertas para una hora más tarde dar el pistoletazo de salida a la programación musical con la sesión vermú amenizada por la banda asturianaLos Triceps, trío de versiones de rock compuesto por Nacho Felipe como guitarra y voz, Fer Espina al bajo y voz y Kay Fernández a la batería. A las 18 horas se volverán a abrir las puertas para dar paso a la semifinal. Diez bandas y 20 minutos de tiempo para convencer al jurado en un orden de actuación determinado por sorteo previo con todas las bandas como testigo. De Puerto de Vega saldrán los primeros 2 finalistas en el regreso del concurso tras la pandemia. El colofón lo pondrán los gijoneses Drunken Buddha, ganadores de la última edición de la Metal Battle Spain. El acceso a los socios del Unirock es gratuito, para el público general el precio será de unos simbólicos 5 euros destinados a apoyar la causa de la W:O:A Metal Battle. Nos vemos en Puerto de Vega.
El jueves 13 de abril tendrá lugar el estreno mundial en los cines de «72 Seasons» el nuevo disco de estudio de Metallica. Precedido por las buenas sensaciones que destilan los adelantos publicados hasta el momento, un día antes de su salida al mercado los californianos estrenarán su duodécimo álbum de estudio en gran parte de las cadenas cinematográficas mundiales, incluidas 3 citas en Asturias.
Yelmo Cine «Los Prados» (Oviedo) Yelmo Cine Ocimax (Gijón) Ocine Premium «Los Fresnos» (Gijón)
«72 Seasons – Global Premiere» ofrecerá entrevistas exclusivas, donde la banda narrará los orígenes e historias que esconden cada tema del álbum, los videoclips realizados para cada uno además de algunas sorpresas. Las entradas están disponibles desde el 2 de marzo en el siguiente enlace.
Bajo el título «Horizonte Eterno» ya está disponible en plataformas digitales el primer adelanto del esperado nuevo disco de los renovados Avalanch.
La formación liderada por Alberto Rionda y compuesta en la actualidad por Mike Terrana a la batería, Manuel Ramil a los teclados, Nando Campos al bajo y José Pardial a la voz tendrá su estreno en vivo el próximo 31 de marzo en la Sala Santana de Bilbao.
En los últimos tiempos posiblemente Caballo Moldavo sean una de las bandas asturianas más activas en vivo. Los ovetenses suman un par de fechas más a la presentación en vivo de las composiciones que formarán su segundo trabajo discográfico de próxima publicación.
Su primera parada será el próximo 4 de marzo en la viguesa Sala Transylvania devolviendo visita a las formaciones locales Sound Sisters y The Poet’s Silence. Con apertura de puertas a las 21 horas, el precio único en taquilla será de 10 euros.
El 1 de abril retornarán a casa con una nueva parada en la gijonesa Sala Ángeles y Demonios, en esta ocasión acompañados por los madrileños One Second Faith, en una de las primeras fechas de presentación en vivo de su EP «Awakening«, editado en septiembre del pasado año y del que tendréis debida reseña muy pronto. Entradas anticipadas al precio de 6 euros disponibles a través del siguiente enlace a la web de Ticketeus, en taquilla 8 euros.
La veterana banda angelina The Cruzados recalará en nuestros escenarios en una extensa gira por España incluida parada el viernes 5 de mayo en la Sala Club del avilesino Centro Niemeyer.
03/05/2023 Madrid – Sala Rockville 04/05/2023 Zaragoza – Blues Rock Café 05/05/2023 Avilés – Centro Niemeyer 06/05/2023 Cangas – Salasón 07/05/2023 A Coruña – Sala Mardi Gras 11/05/2023 Orihuela – La Gramola 12/05/2023 Castellón de la Plana – Because pop ‘n’ roll 13/05/2023 Barcelona – La Textil Collective 14/05/2023 Vitoria – URBAN ROCK Concept
Nacidos en 1984, con Tito Larriva más tarde en Tito y Tarántula, Steven Hufsteter, Chalo Quintana, Tony Marsico y Marshall Rohner como miembros originales actualmente la formación está compuesta por los Little CaesarRon Young (voz), Mark Tremalgia (guitarra) y Loren Molinare (guitarra) junto a Rob Klonel (batería). Presentarán su nuevo álbum «She’s Authomatic» editado en febrero del pasado año a través de Deko Entertainment. Muy pronto información sobre horarios y entradas.
Los thrashers astures Beast Inside retoman los escenarios tras un breve parón obligado por la lesión de su vocalista Jandro. La cita con el combo praviano será el próximo sábado 4 de marzo en la Sala Ángeles y Demonios de Gijón acompañados por los gallegos Raze, formación que cuenta en sus filas con Adrián Beltran «Liber» de Strikeback y varios ex componentes de Dark Embrace.
Los asturianos continúan así con la presentación en vivo de su ópera prima «Under Control» (reseña aquí) mientras que el último trabajo de los de As Pontes data del Ep «Grave For The Week» editado en el 2020 por lo que esperamos el estreno de algunas novedades. Con apertura de puertas a las 21 horas, el precio único de la entrada será de 10 euros en taquilla.
Power metal melódico de nuevo cuño el que nos llega hoy de la mano deDreamyth. Banda surgida en pleno confinamiento durante 2020, fruto del empeño del Crusade Of BardsAdrián Carrero (guitarra, compositor) y David Macarrilla (batería). Al dúo se les unirían más tarde Andrea Carrero (voz), Paolo Andreotti (teclados) y el Last Days Of EdenDani G. (voz).
Este primer álbum se centra en la creación de este nuevo mundo y su comienzo, dando lugar a una cultura politeísta donde los miembros de la banda son los dioses más venerados con diferentes atributos.
Producido por los propios Adrián Carrero y Dani G., el disco cuenta además con las colaboraciones del Ralf Scheepers (Primal Fear), Bob Katsionis (Outloud, ex-Firewind), Eduardo Guilló (Crusade Of Bards, Sun Of The Dying) y Herbie Langhans (Firewind, ex-Seventh Avenue). Adornado por el arte de Gustavo Sazes (Angra, Temperance, Avalanch, Stream Of Passion), se espera vea la luz el catorce de abril de 2023.
La introducción “Creatio Ex Nihilo” entronca con toda la pompa y el boato acostumbrados de la factoría Dynamita. Sirve además para comenzar esta narración musicada y dar paso, sin grandes sorpresas, a una “Odyssey” en la que Dreamyth muestran una bicefalia en cuanto a registros, funciona esa alternancia que ofrecen Andrea Carrero y Eduardo Guilló, y que por texturas y gramáticas engancha sin sorprender. Trazos muy evidentes y clásicos, contrapuestos a unas guitarras más crujientes de lo habitual en el género y que agradezco.
Al tema título “Aletheia” lo conocimos hace unas fechas. Y si bien escuchado en el contexto del álbum reconozco que gana algunos enteros, no puedo evitar pensar que le pesa su condición de single. Todo suena algo premeditado. Hay incluso algunas estrofas un tanto desangeladas y si bien la colaboración de todo un Herbie Langhans siempre vendrá a a sumar, al correr de las escuchas siento que el disco alberga ofertas mucho más interesantes:
Una de ellas bien podría ser esta “In This Nightmare”, armada desde ese calmo inicio con la voz de una Andrea Carrero cuyo inglés siento algo descompensado. En cualquier caso, Dreamyth montan aquí un corte de cierto influjo gótico, muy equilibrado en el cambio entre registros y con un estribillo sencillo pero con gancho. Buenos cambios de ritmo, transiciones entre texturas más que interesantes y, sobre todo, la sensación de que la banda se encuentra mucho más cómoda en este caminar más apaciguado. Sus solos, incluso, desposeídos de ese aura de guitar hero con ínfulas que tantísimo daño ha hecho al género, me resultan de lo más acertados. Ciertamente en el bando ganador de este debut.
“The Curse Of The Erinyes”, que apenas llega a los cuatro minutos, retorna a terrenos más acomodados en cuanto a estructura. Desde el rincón del power más elemental sale a pelear echando mano, una vez más, de la habitual confrontación entre registros. Surge ahí un corte correcto, sin alardes ni tampoco errores, beneficiado de un buen trabajo de Andrea Carrero durante estribillos. El puente vendrá a cargar con el habitual desarrollo solista. Un tanto escueto y timorato esta vez, contrapuesto al habitual y casi obligado armazón sinfónico que emana de la producción. Me agrada sin tampoco sorprender.
En el mismísimo corazón de “Aletheia” habitan el par de temas más extensos: el primero es este “Dreamland”, con todo un Ralf Scheepers poniendo una vez más de relieve que por su garganta parecen no correr los años. Rotundo en tonos bajos y tan poderoso como siempre en altos, conforma una interesante línea de voz durante un largo acto de power metal tan clasicista en forma como ornamentado en realización. De igual modo llamativos los engarces entre estrofas que se suceden aquí y la forma en que tiñen de una mayor oscuridad sus contornos. Para el puente queda un buen duelo entre el teclado de Bob Katsionis y la guitarra de Carrero, que destierra el mal sabor de boca que me dejara su homólogo en “The Curse Of The Erinyes”.
Más formal puede resultar en principio esta “Firelove”, aun con la desnudez que vendrá a mostrar en algunas de sus estrofas. Distinguida del resto de cortes por ese aire más épico que encierra, en especial durante estribillos, las bien conocidas habilidades de Dani G. al micro. Sin embargo, y en la más pura tradición Edguy, es altamente apreciable la forma en que el corte irá ganando peso conforme transita hacia su tronco central. Hogar del que puede ser, fácilmente, mi solo de guitarra favorito del disco. El final, tan poderoso en lo lírico como acertado en lo arreglístico, y si bien puede no sorprender a estas alturas del cuento, no podría tener mejor factura. Otra de las grandes armas de este primer álbum del proyecto.
“Fairytale” hace todo por escapar de la habitual balada directa, breve, y al pie. Hará un uso más que acertado de las dos voces principales que, si bien siempre dentro de un registro limpio, no podrían sonar más divergentes. El contraste, pienso, funciona. También la carga ornamental, que en su justa medida, acompaña y acomoda a la omnipresente guitarra acústica. Meritorio corte lento, que la banda no teje, como tantos otros, a modo de mero trámite administrativo. Y es de agradecer.
“My Delight” reconduce con acierto formal hacia su habitual power metal, tiñendo de sintes retrofuturistas (empieza a ser imposible encontrar un disco del género sin ellos) para acompañar otro corte interesante en sus idas y venidas, siendo fácilmente el que mejor uso vendrá a hacer de la buena producción de la que goza el álbum. Rematan con un estribillo con trazas de funcionar como un tiro en directo, otro de los grandes cortes de este “Aletheia”.
“Down To The Moon” puede resultar algo engañosa por la forma en que el aire casi marcial que enseña en el prólogo va rodeando una composición más diversa y recóndita de lo que su prólogo parece anticipar. Alcanza cierto groove incluso mientras Dani G., aún con su voz limpia, declama alguna de las estrofas más oscuras del debut. A término y en definitiva, un corte interesante por forma, bien resuelto y que si no alcanza del todo la excelencia es por una gama de riffs nada disfuncional, original o atrevida. Bien está lo que bien acaba en todo caso.
La outro “In Aeternum” sorprenderá con esos aires casi espaciales de los que se inunda y que dan un aire de cierta trascendencia que le sienta de perlas a este final. También el buen solo que Adrián dibuja para ella. El cierre no obstante es para la versión en lengua de Cervantes de “Fairytale”.
A fin de cuentas, “Aletheia” posee todo lo necesario para encandilar a todo buen fan del género. Desde su gran producción hasta esa escritura arrimada a los cánones más clásicos, pasando por el buen uso que hace de los invitados, en especial de un Ralf Scheepers pletórico. Esa clara intención en sus filiaciones no descarto pueda resultar intragable para los profanos. Hartos quizá de tanta predisposición al arreglo rimbombante y la lírica épica y fantasiosa. Que de todo hay. Observando el disco con perspectiva, no puedo olvidarme del buen trabajo hecho en cortes como “Dreamland” o “Firelove”, sin olvidar la interesante balada “Fairytale” o el trazo más avanzado de “In This Nightmare”. En resumidas cuentas y a lo que nuestro territorio se refiere, primer gran disco de power metal de 2023. A buen seguro no será el último.