Reseña: Prey For Nothing «Kivshan» (Autoproducción 2021)

Kivshan” es el cuarto disco ya para los death melódicos israelíes de Haifa, Prey For Nothing. O lo que es lo mismo: Iftach Levi (bajo, batería y voces adicionales), Michiel Rutten y Dima Kogan (guitarras) y Yotam Defiler Avni (voz). Las baterías y las voces de este “Kivshan” se grabaron en los Bardo Studios de Ramat Gan por Yonatan Kossov (Amorphis, Orphaned Land, Therion…), mientras que fue el propio Iftach Levi quien hizo lo propio con bajo y guitarras en su propio estudio de Hadera. Finalmente, el Triptykon, Noneuclid y Dark Fortress Victor Santura se encargaría de mezclar y masterizar las pistas resultantes en su Woodshed Studio de Landshut. Con una portada corriendo a cargo del cada vez más solicitado artista también israelí Eliran Kantor (Atheist, Testament, Despised Icon, Ex Deo…), veía la luz el 7 de mayo vía autoedición.

Angels Of Atheism” en realidad lleva intrínsecas en su ADN unas cadencias más propias del thrash más melódico, donde eso sí, Avni ya da buena cuenta de la versatilidad que ofrece su garganta, con ese registro siempre rasgado pero más grave o agudo según convenga, lo que termina por dotar a la línea vocal de este primer corte de un más que atractivo gancho en este sentido. En gramáticas es simple, típico tema apertura que, además, fuera adelanto del mismo. Queda la cara más virguera de los israelíes para un largo epílogo, sabiamente alejado de exhibicionismos recalcitrantes y/o ególatras, cocinando en definitiva un más que correcto arranque.

Y como si del negativo de una foto se tratase, Prey For Nothing colocan justo a continuación uno de los cortes más ambiciosos de todo el disco. Este “The Sword Devours” con el cuarteto ampliando los horizontes de su particular visión del death melódico. Desde una producción más rica y detallada hasta un mayor despliegue de riffs, llegando hasta bordear parajes progresivos, pasando por una variedad tanto rítmica como tonal que terminara por propiciar, como digo, una de las ofertas más complejas, entretenidas y llamativas de todo el trabajo. “Ocean Of Tar” profundiza en el tono más apagado de su predecesora, caminando a tientas entre la pesadez y la elegancia mientras la dupla guitarrera no ahorra en detalles de sobrada calidad técnicos. Más enfurecida conforme camina por su tronco central, donde Levi dejará incluso algún blast beat ocasional, y más atmosférica a la par que virguera mientras transita por su epílogo. Buenos duelos de guitarra en esta parte, de nuevo bien pensados y medidos, nada autocomplacientes y siempre al servicio de la canción que los contiene. Y no al revés.

Each Other’s Throats” recupera aquellos aires thrash de comienzos del álbum, si bien aquí los reviste de una mayor agilidad en el trazo, a la par que los acompaña de una amalgama mayor de detalles. Pesada primero, algo groovie incluso, más retorcida después y en general tan diversa que por momentos puede parecer poco cohesiva. Papel fundamental para las diferentes afinaciones de guitarra que se muestran, y los contrapuntos que surgen de esa disparidad. Con mucho una de las entregas más curiosas, por atrevida, de todo el trabajo. El tema título“Kivshan”, por su parte, engaña con un prólogo de lo más académico que torna después en medio tiempo de gran elegancia y termina convertida finalmente en un melodeath de mejor encaje con el tono imperante dentro del álbum, donde hay lugar tanto a una calma de voces cristalinas como al retorcimiento más técnico y exuberante.

A continuación tenemos una “The Pinnacle” que se dividirá en cuatro partes. A saber:

  1. Peshat” no sorprende en sus vaivenes tonales, si bien está ejecutada con el mimo suficiente como para captar la atención hasta del oyente más distraído. Hay buenos riffs, un más que interesante uso de los contrapuntos y, como guinda, una de las líneas de voz más interesantes, por su elasticidad, de todo el disco.
  1. Remez” entregará en su prólogo un pequeño acercamiento a riffs más propios de bandas como Gojira o incluso Meshuggah, para después mutar en un thrash moderno, acelerado, repleto de alternancias vocales, rayano en el prog durante su puente central y más que eficaz a la hora de insuflarle aire fresco al disco. Atención al elegantísimo solo de guitarra que antecede al epílogo.
  1. Derash” es con mucho lo más marcial que contiene esta última obra de la banda israelí, lo que no quita para que adornen su trazo partes más veloces, así como otras de un groove más evidente, aunque siempre lejano de la caricatura. Mucho más académica, blast beats mediante, mientras traza su llamativo puente central. Algo exhibicionista, cierto es, pero nunca aburrido.
  1. Sod” ahonda de primeras en la cara más técnica de P.F.N. para después derivar en un melodic death metal de ambientes nórdicos y tono acechante, a lo que contribuye en gran medida la sequedad casi monocromática del riff en que se sustenta buena parte de su primer tercio. Sorprende, por tanto, un tronco central remansado, que no tranquilo, y que anticipa el trazo más Åkerfeldtiano del epílogo. Magnífico cierre.

En la calle desde hace meses no obstante creo que bien merecía esta reseña aunque sea un tanto a contrapié. Al final, casi una hora de música donde, partiendo de los cimientos del death melódico más tocón, Prey For Nothing construyen una amalgama de canciones más que interesantes en cuanto a ejecución y diversas en lo estilístico, yendo del thrash al progresivo sin excesos ni tampoco alardes, las más de las veces con sobrada elegancia y logrando que una obra tan extensa en el tiempo no alcance a resultar pesada. Por contra, es verdad que en esa diversidad se pierde algo de cohesión, hecho ejemplificado sobremanera en un corte como “Each Other’s Throats”, pero ya sabéis aquello de que para hacer una tortilla hay que romper algunos huevos. Toda una sorpresa.

Texto: David Naves

Tony Martin: Primer adelanto de su próximo disco

Tony Martin, muy recordado por su paso por Black Sabbath, estrena «As The World Burns» como primer sencillo de presentación de «Thorns«, su próximo disco en solitario que verá la luz el próximo 14 de enero.

El nuevo trabajo será distribuido para el mercado americano por Dark Star Records y por Battlegod Productions internacionalmente marca el regreso del vocalista británico tras 15 años de silencio discográfico. Reconocido por su etapa al frente de Black Sabbath, inicialmente de 1987 a 1991 y de 1993 a 1996, Martin es el segundo vocalista con más permanencia en la banda tras Ozzy Osbourne. Este nuevo disco cuenta con las colaboraciones de Danny Needham (Venom), Magnus Rosen (Hammerfall), Scott McClellan (coautor de varios temas del álbum) y Greg Smith entre otros.

Badana celebrará su 40ª aniversario en Madrid

El trío alicantino Badana arrancará el 2022 en Madrid con un concierto conmemorativo al 40ª aniversario de su fundación.

Tras la magia vivida en casa durante la fiesta celebrada en el Teatro de Ibi (Alicante), la Asociación Rock Machine junto con el Ayuntamiento de Getafe ofrecerán el domingo 16 de enero en el Teatro Federico García Lorca de Getafe un concierto único en la capital. Una cita exclusiva en la que repasarán sus grandes éxitos acompañados por invitados ilustres del rock patrio como Carlos Pina (Panzer) entre otros.

Entradas disponibles a través del siguiente enlace: https://culturagetafe.sacatuentrada.es/es

Crónica: El Barón se despide de Asturias (5/12/2021)

Como declarase el propio Armando de Castro a un medio local hace escasas fechas, la despedida de Barón Rojo es “un último vuelo con muchas escalas”. Una de esas escalas aconteció el pasado domingo en la sala ovetense Tribeca Live. La banda, esto es, el mencionado Armando de Castro (guitarra y voz), su hermano Carlos (guitarra y voz) y la base rítmica que conforman Rafa Díaz (batería) y José Luis Morán (bajo).

La larga cola que se formó a la puerta de la sala ovetense auguraba una buena entrada. Y si bien no diría que el recinto estuviese abarrotado, sí que esta última escala del Barón en Asturias pareció encontrar respuesta, esta vez sí, en el tantas veces esquivo público asturiano.

Una vez dentro, lo primero que observamos es lo austero de la puesta en escena. Un escenario pertrechado con lo básico, donde eso sí llama la atención la mampara que nos separa de la batería de Rafa Díaz. A eso de las 20:30 da inicio el show con una intro de corte épico que coge con el pie cambiado a más de uno. Tras ella, en bandeja, el primer clásico de la noche, que no es otro que “El Baile de los Malditos”, celebrada con algarabía por la audiencia y entregando un sonido claro y nítido pero también potente.

Si bien es cierto que tanto Armando como Carlos nunca llegan a estar cómodos a la hora de defender el aspecto vocal de estas canciones, huelga decir que el cariño y empuje de la audiencia hace mucho por saldar el envite. Un público que apenas perdonó estribillo durante toda la noche y que puso sus cuerdas vocales a tono durante una de las primeras joyas ineludibles de la noche como es “Los Desertores del Rock”.

El desfile de clásicos es inevitable. Y el nivel al que son desarrollados, nivel vocal al margen, es intachable. Hay bandas que envejecen y con ellos sus habilidades a la hora de representar dignamente sus canciones en directo. No pareció el caso de Barón Rojo el domingo, quienes ejecutaron su setlist de manera impecable.

Las no tan habituales ”Al Final Perderán” o “Herencia Letal” ponen el punto de color, así como “El Presidente” enfervoriza a los más acérrimos y pone la directa hacia el tronco central del show. Ese en el que nos dejarían con “Hijos del Blues”, “Con Botas Sucias”, atravesada por una fugaz versión del “Born to be Wild” de Steppenwolf, y en especial una “Breakthoven” que pareció ser la más celebrada por sus fans en esta parte troncal de la velada.

Y claro, de aquí al cierre, toda la artillería pesada. Empezando por “Concierto Para Ellos”, siguiendo con “Incomunicación” y “Canon Cañón”, es difícil errar el tiro. Para cuando aparecen “Las Flores del Mal” y “Los Rockeros Van al Infierno” antes del obligado parón previo a los bises, la comunión es total. Y aunque noté ya muy justo de voz a Carlos a estas alturas de la noche, el empuje y el calor del público le arroparon como nunca. Presentación de la banda primero y la pequeña versión del “Asturias Patria Querida” por parte de Armando arrancarían dos de las grandes ovaciones de la noche.

En los bises se desata la locura. “Cuerdas de Acero”, “Hijos de Caín” y en especial, claro, “Resistiré”, junto a las inevitables “Siempre Estarás Allí” y “Barón Rojo” (donde la guitarra de Armando se puso en huelga) vuelan altísimo, finiquitando un show que dejó con una gran cara de satisfacción a sus fans, afónicos de corear unas canciones que son historia viva de nuestra música y dichosos de poder despedir como se merece a una banda legendaria.

Texto y fotos: David Naves
Edición: H.M.B.

Reseña: Deimler «A Thousand Suns» (Xtreem Music 2021)

Los orígenes de los death metaleros cacereños Deimler hay que buscarlos allá por 1998, si bien la banda se disolvería apenas cuatro años después. El guitarra y voz Pako Deimler los reactivaría en 2018 para por fin debutar con el Ep “Zero One” vía Awakening Rec en 2020. Le acompañan en esta andadura los músicos de directo Alberto González (guitarra), Luisma Romero (bajo) y Gabriel Artina (batería).

Tanto las voces como las guitarras y los bajos de este “A Thousand Suns” se grabaron en los Hell House Studios de Cáceres, mientras que las baterías verían la luz en Moontower Studios, donde Javi Bastard (Balmog, Körgull the Exterminator, Graveyard…) mezclaría y masterizaría todas las pistas resultantes. Finalmente, el arte de José Antonio Vives adornaría la portada de un trabajo que veía la luz a través de Xtreem Music el pasado 19 de octubre.

El tema título “A Thousand Suns” arremete con furia orgánica, clásica, nórdica y frontal desde un death metal simple en planteamientos y directo en sus formas. Pocas complicaciones para un primer tercio con no pocos guiños, cuando no dejes, a los madrileños Avulsed, insertado en su ADN. Su puente central resultará más tranquilo, aprovechando para situar un más que interesante solo de guitarra y plantear un epílogo de trazo más diverso. En mi modesta opinión un arranque más que notable. “Blessed All Forms…” amplifica los blast beats en un arranque desapegado y feroz, pero pronto revelará un trazo en constante lucha contra el tedio, reforzado por unas buenas melodías de guitarra y solidificado gracias a una medida línea de batería. Fundamental ese doble bombo, pero también los cumplidores solos que Pako extrae de su guitarra y ese final más machacón y marcial. Interesante.

Ese final más marcado del tema previo tendrá su resonancia en una “The Chosen One” que confrontará esos toques marciales a un death sueco tan clásico como categórico. Es un corte de escritura ágil, detallista en ejecución, que representa una de la entregas más avanzadas del disco en ese sentido, pero a la que se le puede achacar quizá su acabado final un tanto disperso. “Skull’s Smiling”, que introdujo al disco allá por la primera mitad de agosto, resulta en una entrega menos dinámica y atrevida, arrimándose más a los preceptos habituales de los cortes adelanto pero sin que aquello alcance a resultar desastroso. Tiene buenos riffs y un desarrollo que cabe calificar de aceptable, pero qué duda cabe que no me engancha tanto como algunas compañeras de tracklist.

La oscura y a la vez apaciguada introducción de “Nebuchadnezzar” sorprende de primeras, si bien toda vez esta dé paso a las primeras estrofas todo se reconducirá hacia tonalidades más reconocibles. Pero es un corte de nuevo interesante por escritura, bien ornamentado y que solo palidecerá por unos solos que, ahora, distan de resultar brillantes. Buenos riffs no obstante, con especial énfasis en los que habrán de encaminarnos al (casi) desquiciado puente central. Un bien trazado epílogo terminará por conformar el que es uno de los grandes puntales del álbum. Así las cosas, “The Sentinels” resultará mucho más diáfana, aunque sin alcanzar tampoco a resultar predecible. Al menos en primeras escuchas. De hecho porta una buena línea de batería y riffs más que apañados, arreglándoselas para funcionar como emblema de la cara más directa y descarnada de estos Deimler.

The Architect…”, que viera la luz en septiembre en forma de lyric video, apenas desentonaría en uno de los muchos discos que Rogga Johansson es capaz de entregar a lo largo de un año cualquiera. Esto es, puro death sueco de la vieja escuela con las debidas reminiscencias a Grave, Dismember, Entombed y compañía. Te la sabes antes casi de escucharla y, aún con esas, funciona gracias al buen hacer guitarrero que entrega, tanto en riffs como en solos y melodías. Un acierto.

…And The Oracle”, canción mas extensa del disco, tiene su reflejo en la anterior “The Chosen One” por la forma en que colisionan la cara más marcada y la más trotona de los cacereños. A estas alturas de disco no sorprende, pero su buena ejecución y cierta diversidad adquirida por parte de su línea vocal terminan por salvarla de una hipotética quema. “Tenth Masters Sections (Outro)” culminará “A Thousand Suns” en una clave atmosférica capaz de coger con el pie cambiado a más de uno. Diferente y más que funcional como cierre.

Casi siempre a un buen nivel técnico y las más de las veces abrazado a unos trazos ágiles, cuando no atrevidos, “A Thousand Suns” es un primer largo de sobrados méritos. No tan atrevido como para resultar revolucionario, disco de género mediante, pero sí lo suficientemente entretenido como para agradar a más de un fan del death de inspiración nórdica. Un primer paso, por lo tanto, a tener en cuenta cara a este último tercio de 2021.

Texto: David Naves

Dekta: Todos los detalles de su nuevo disco

Los barceloneses Dekta presentan «“When Everything Burns” su segundo álbum de estudio. Disponible en preventa desde el pasado 25 de octubre la banda plasma la rabia y el enfado producido por la decadencia que sufre el mundo en estos últimos años confirmando su evolución hacia un sonido más denso, crudo y directo.

01 When Everything Burns
02 Forgotten Innocence
03 These Walls
04 All I Want
05 We Belong
06 Amandla! Awethu!
07 You Are Gone
08 Untrully Savior
09 Dived

Nueve temas grabados, mezclados y producidos en su propio estudio navegando por las diferentes vertientes del metal en las que el combo catalán se mueve con solvencia como podemos comprobar en el primer sencillo promocional, el tema que da nombre al disco.

Para las primeras fechas en vivo como presentación del nuevo trabajo estarán acompañados por los madrileños Eternal Psycho.

Viernes 4 de febrero 2022 – Sala Cadavra (Madrid)
Sábado 26 de febrero 2022 – Sala Wolf (Barcelona)

Próximos Conciertos: Caballo Moldavo + Malverde en el Gong

Camino del año de la publicación de su EP debut los pantanosos Caballo Moldavo confirman fecha para su presentación en directo. La omnipresente Sala Gong acogerá la cita del combo ovetense en la que estarán acompañados por el cuarteto stoner Malverde.

Una velada de traerá consigo el estreno de nuevo material por ambas bandas. Caballo Moldavo se encuentran inmersos en la continuación de su ópera prima mientras que Malverde grababa en Estudios Eclipse, allá por diciembre de 2017, su primer trabajo.

Crónica: SDI + Toxikull en Oviedo (3/12/2021)

Gran noche para el metal de la vieja escuela la vivida en el Gong Galaxy Club de Oviedo el pasado sábado con la venida de los pujantes thrashers portugueses Toxikull y los alemanes de culto SDI. De lo primero que cabría hablar es de la buena afluencia de público que registró la noche. El arrastre que tiene una banda como SDI y las ganas de fiesta y thrash que tiene el público se notaron y de qué forma en la coqueta sala asturiana.

Toxikull darían inicio con las 22:00 horas marcadas exactas en el reloj y arrastrando desde el comienzo ciertas carencias en cuanto a sonido, centradas especialmente en el bajo de Antim. Los de Cascaes (Lisboa), quienes además estrenaban batería, suplieron con entrega y ritmo estas carencias, entregando un repertorio centrado en su último disco de estudio, aquél “Cursed And Punished” de 2019. El bajo de Antim volvería a la vida mediado el show, pero con un volumen demasiado alto, que terminaría por opacar en parte la labor de sus compañeros. En especial un Michael Blade a la guitarra solista verdaderamente inspirado la noche del sábado.

Para tratarse de una banda semidesconocida por estas tierras es de destacar la buena conexión con el público que tuvieron. “Surrender Or Die”, “Killer Night” o “Speed Blood Night” fueron puntos álgidos de un show donde la guitarra de Lex Thunder acabaría por abandonar, dejando a Michael Blade solo durante la final “Metal Defender”. Dejaron buenas sensaciones y si bien su propuesta no resulta nada original, ésta parece conectar en buena medida con la audiencia, que es de lo que se trata.

Y llegaría el turno de los alemanes de culto SDI en un show que fue claramente de menos a más, en lo que tardó Reinhard Kruse en calentarse y calentarnos. Cincuenta y ocho años le contemplan, quién lo diría, y parece no tener interés alguno en bajarse de los escenarios. Ni mucho menos. Acompañado esta vez de la firme pegada de Christoph Olbrich y la guitarra de Chris Friedl, quien parece cualquier cosa menos un integrante de una banda de thrash, hay que decir en honor a la verdad que dieron uno de los mejores bolos en lo que va de año en Asturias. Y hemos visto unos cuantos.

La inicial “80s Metal Band” que titula su último álbum da inicio al show. Y como digo, es un inicio algo frío. Su clásico de culto “Sign Of The Wicked” tiene mucho peso aún y pareciera que la elección de un tema nuevo como inicio del show cogiera con el pie cambiado a más de uno. Por ahí, que siguieran con “I Don’t Care” casi sonó a declaración de intenciones.

Cabe destacar lo que ganan canciones de su irregular último disco sobre el escenario. “Free Ride” y en especial “Action” fueron muy bien recibidas por los suyos. Pero aquí mandaron, y de qué forma, sus clásicos de siempre. “Alcohol”, “Violence” o “Comin’ Again”. Un set list equilibrado, que no baja el pistón apenas un segundo y que coronan con una “Megamosh” ante una audiencia ya enardecida. Desde luego demostraron que si hoy por hoy gozan de ese estatus de banda de culto no es por capricho.

No faltaron circle pits, saltos desde el escenario, golpes, empujones y la sensación, mascarillas al margen, de estar en un concierto pre-pandémico, cuando no hace ni cuatro días que abandonamos las dichosas sillas. Bienvenido sea.

Texto: David Naves
Fotos: H.M.B.

Reseña: Evil Hunter «Lockdown» (Demons Records 2021)

Segunda intentona para los chicos de Evil Hunter, la banda transautónoma donde encontramos a los guitarristas José Rubio (ex-WarCry, José Andrea Uroboros, Nova Era… ) y Robert Beade (Nova Era), el batería Anxo Silveira (Talesien, Midnight Sounds, 12Labirinto…), el bajista Alberto Garrido (Alien Rockin’ Explosion) y el vocalista Damián Chicano (Chicanos, Viuda Negra…). Tras debutar con un álbum homónimo en 2018 vía Fighter Records, el quinteto regresa ahora con este “Lockdown” donde José Rubio corre con todas las labores de producción, grabación, mezcla y masterización en sus Meigasound Studios y que, con arte de Felipe Machado Franco (Axel Rudi Pell, Blind Guardian, Vanden Plas, Saratoga, Rhapsody of Fire…) veía la luz el pasado 8 de octubre a través de Demons Records.

La inicial “Guardian Angel” huye de cualquier tipo de adorno indulgente y corre presta a imbuirse de un metal ligero pero brioso, de voces muy en primer término, construcción sencilla y gancho innegable. Un buen opener, dadas las circunstancias y el género, apoyado sólidamente en la constante batería de Anxo. El sonido sobrepasa el aprobado, si bien hay ciertos coros en estribillos que bien merecían algo más de presencia. La banda desatará el tarro de las esencias durante la habitual descarga de solos y todo terminará en parámetros tan conocidos como atractivos.

You’ll Never Walk Alone” tampoco vendrá para reinventar la rueda pero en su viraje hacia territorios más hard rockeros funcionará tal y como se espera de un proyecto como este. Los coros que antes pasaron casi desapercibidos, adquieren mucho más peso en un prólogo de eminente clasicismo, que dará paso a una composición no menos tradicional, bien planteada y que dejará buenos riffs en su camino hacia el virguero tronco central. A mera percepción de quien escribe, noto a Chicano más cómodo en los tonos medios de las estrofas que en los más altos del estribillo.

Get Up” añade más vitaminas a la mezcla, tanto en lo tonal con un poso más poderoso y marcado incrustado en su armazón, como en una gramática mucho más abierta y ágil que la oída en el par de cortes previos. Esa escritura más diversa propiciará también una línea de batería más estimulante. Y si bien su estribillo parece a priori un tanto fuera de lugar, Chicano se encarga de reconducirlo agravando su registro y ejerciendo así el debido contraste. Un aporte de notable frescura al álbum.

Burning In Flames”, que conocimos en formato videoclip a mediados de septiembre, es puro y auténtico power metal. Pero power metal en la vena del que vienen haciendo allí gente como Magnus Karlsson o aquí Tony Hernando. Esto es: elegancia y sencillez, sin tachas en lo interpretativo pero donde se echa en falta una personalidad más marcada que identifique a Evil Hunter y los separe del resto de propuestas afines.

Allá por el mes de junio se estrenaba esta “Fear Them All” donde regresan los tonos medios y la luz a los estribillos. Todo arrastrará buenos motivos de la dupla guitarrera, si bien noto algo forzadas ciertas estrofas. Un tanto atropelladas si me apuras. Simpatizo con esa idea de anticipar al álbum con dos cortes tan diferentes en cualquier caso.

Y a medio camino entre la cara más hard y la más power de la banda se sitúa una “Beyond The Down” que lo mismo me recuerda a Heavens Gate y el power más embrionario que a aquella ola de finales de los 90 / principios de los dos mil que englobó a gente como Hammerfall, Edguy, Dream Evil, etcétera. De lo más lúcido de todo “Lockdown” desde el plano técnico, con un ramillete de solos en sus partes central y final de gran nivel.

El prólogo de “Locked Down”, entrega más extensa de este segundo trabajo, viene para apaciguar tanto guitarreo y poner la nota de color al trabajo. Balada clásica por construcción en primer término que terminará por girar de forma brusca hacia tonos más reconocibles y de mejor acomodo dentro del álbum. Buen trazo en líneas generales, rico en contrapuntos y, en definitiva, una de las entregas más diversas y satisfactorias de “Lockdown”.

La final “Blown With The Wind” amenaza con transitar caminos parecidos a su predecesora con ese arranque reposado y elegante, pero no tardará en virar hacia un metal elegante de mejor rima con el resto del tracklist. Es un cierre tan poco original como preciso, apoltronado en las sonoridades más europeístas del género y que acogerá un despliegue solista tan curioso como llamativos, configurando finalmente un más que sugerente cierre.

Media hora larga de power metal melódico y esencial, por momentos riguroso, aupado y distinguido en gran parte por el personal registro de Chicano, donde a ratos echo en falta una personalidad que les distinga del resto de bandas genéricamente afines pero que se mueve siempre por encima del aprobado en cuanto a ejecución, que no es algo que pueda decir de todos los trabajos que nos llegan. Y aunque una presencia más nítida del bajo así como un mayor equilibrio de la faceta coral serían bienvenidos, al final “Lockdown” pasa por ser un trabajo que no me aburre en ningún caso. Material ineludible para acérrimos del género y un gancho cara a descubrir su debut o engancharse cara a lo que pueda estar por venir. No digáis luego que nadie os avisó.

Texto: David Naves