Crónica: Actvs Mortis, Selfaware y Ravenblood en Oviedo (27/11/2021)

Buena alternativa al frío glacial de la noche ovetense la que propusiera el Gong Galaxy Club el pasado sábado con la llegada a su escenario de Actvs Mortis, Selfaware y Ravenblood. Dos jóvenes e interesantes bandas asturianas (de cuyos respectivos debuts tenéis reseñas aquí y aquí) arropando a los interesantes Ravenblood, quienes venían desde Cornellà de Llobregat a presentar «Resurgent» un tercer trabajo del que dimos cuenta recientemente en esta página.

Serían los mierenses Actvs Mortis los primeros en aparecer por el escenario de la sala ovetense. Lo primero que llama la atención es el público que arrastran. Más si cabe teniendo en cuenta que estamos ante una banda con apenas un único trabajo en su haber y en el que desarrollan una propuesta, a priori, nada popular. Por ahí parece que su concierto encarrila antes de empezar. Que lo hace, si bien el sábado disfrutaron, es un decir, de un sonido peor empastado que el otro par de ocasiones que este medio les ha podido ver.

Sea como fuere, “Sin Nombre” sería de nuevo el pistoletazo de salida de un show, problemas de sonido al margen, sólido y contundente, con gran conexión de la gente y basado, habitual versión de Soziedad Alkoholika al margen (“Nos Vimos En Berlín”), en ese buen debut que es “Sempiternvs Terror”. Siguen en progresión ascendente y deberíamos congratularnos por ello.

Después vendría el turno de Selfaware y su thrash de aires técnicos y noventeros. Una banda a la que había muchas ganas de ver después de escuchar (y reseñar) ese estupendo “Entropy” que la gente de The Fish Factory editara allá por el mes de septiembre. Y hay que decir que pareció una banda ya con cierto tirón y enganche con la audiencia. Su propuesta resulta menos agria que la de Actvs Mortis y por ahí uno entiende ese feedback. Al disco que presentaban le sobra calidad y a la banda parecen no faltarle amigos.

Lo que sí faltó, de nuevo, fue un sonido más redondo. En especial en lo que a la guitarra de Luis Alberto Miranda se refiere, quien peleó lo indecible tanto por oírse como porque le oyéramos, durante buena parte del show. Sea como fuere, y si la memoria no me falla, desde el arranque con “Chaos Theory”, pasando por “Learned From My Mistakes” o “Soul In Pain” por allí desfilaría todo “Entropy” para gozo y disfrute de sus afines. Otra banda de la región a la que convendría seguir bien de cerca.

Y como colofón y remate, los death metaleros melódicos Ravenblood. Tercera banda de la noche en presentar nuevo trabajo. Esta vez en forma de un “Resurgent” del que darían cumplida cuenta el pasado sábado. Fue sin embargo “King Among Slaves”, de su debut de 2013, la encargada de romper el hielo. Nunca mejor dicho esta vez, dadas las temperaturas. Sobre el escenario aparentan ser una banda sobrada de carisma, también sólida y más que sólida a nivel técnico. Ganadores de la W:O:A Metal Battle Spain en 2012, sobre el escenario del Gong dejarían bien a las claras que “algo tendrá el agua cuando la bendicen”.

A bordo del mejor sonido de la noche (o del menos malo), pergeñan un set-list centrado en presentar su último trabajo, sin obviar no obstante varias visitas a obras precedentes. Así pues, harían acto de presencia viejas gemas tales que “Out Of The Universe” o “Purge” junto a “Crow’s Call” o “Silence And Death” de su más reciente trabajo. La garganta de Daniel Pérez aguantó con suficiencia el envite, derrochando guturales y carisma casi por igual. Su figura es el gran punto focal de Ravenblood, pero esta no sería nada, evidentemente, sin los buenos músicos que tiene detrás. La finura de su dupla guitarrera y la contundencia de su buena base rítmica, el sábado dejaron bien a las claras por qué hoy por hoy son punta de lanza del género dentro de nuestras fronteras. No os los perdáis.

Texto: David Naves
Clips de Vídeo: H.M.B.

Reseña: Maragda «Maragda» (Spinda Records 2021)

Neo-psicodelia progresiva la que nos llega hoy de la mano de Maragda. O al menos eso es lo que nos prometen desde el infatigable sello linense Spinda Records. Los barceloneses Maragda son Marçal Itarte (bajo y voz), Xavi Pasqual (batería) y Guilem Tora (guitarra). Este su debut homónimo, cuya salida al mercado marcada el pasado 15 de octubre, contó con producción, grabación y mezcla de Elgar Beltri en La Atlántida Estudio, master de Peter Deimel en el Black Box Studio (La Dionnaie, Francia) y arte de Xavi Forné (Error! Design).

Xavi Pasqual introduce la estupenda “The Core As The Whole” que abre el trabajo. Corte más extenso del mismo y toda una amalgama de riffs y atmósferas cargadas de feeling cuyo mayor valor es lo lejanas que resultan a cualquier tipo de impostura. Todo me suena muy natural, con detalles en las líneas de voz que me recuerdan a sus compañeros de sello Acid Mess, los barceloneses sacan pecho con un sonido compacto y sólido, que otorga debido protagonismo a toda la instrumentación presente en la mezcla, logrando que su música destile el debido equilibrio sónico. Tronco central para la faceta más virguera del trío y cierre para la más pesada. Gran arranque.

El prólogo de “The Calling” añadirá algo más de brío a su propuesta. Brío al que contrapondrán unas voces de cierto aire etéreo, sin alardes ni tampoco excesos, en un corte donde Itarte se hará grande al bajo y en el que la guitarra de Guilem Tora serpenteará entre solos preciosistas y riffs plagados de distorsión para conformar una segunda entrega más que apañada por escritura y que funciona como un tiro apoyada en su pegadiza alternancia tonal, destilando incluso cierto aroma a himno durante su puente central. El solo que irrumpe en su parte final quizás merecía algo más de desarrollo.

Hermit”, que anticipó al debut allá por el diez de septiembre y que pasa por ser uno de los cortes más rácanos en cuanto a duración del trabajo, resulta casi tan alucinada como las caleidoscópicas imágenes videoclip que la acompañan. Voces reverberantes, un riff llamativo y mucho setenterismo en un desarrollo eficaz, donde destaca sobremanera el largo solo de su parte final, pero que en suma resulta un tanto huérfano de la profundidad que poseen cortes más extensos del disco.

Orb Of Delusion” remansa en primer término la propuesta de estos Maragda, inundándola de un toque más reposado a la par que espacial, lo que dejará por el camino un desarrollo igualmente ágil, provisto de interesantes y bien trazados cambios de ritmo, pero que en suma destacará por la forma en que deja aflorar la cara más amable del joven trío barcelonés. “Crystal Passage” representa a los Maragda más tranquilos, oníricos y reposados, en tres minutos de una calma serena que tornará en solemne conforme transcurre por su tercio final y que contrasta con todo lo oído previamente en el disco más en el fondo que en la forma. La casi obligada calma antes de la tormenta que representarán el par de cortes finales.

Beyond The Ruins” se encarga de sacar al disco del letargo casi desde el primer acorde. Aquí están los Maragda más viscerales, pero también aquellos de principios de álbum que tan bien jugaban con los ritmos y el tono. Pasqual de la pachorra precedente se desquita con una picante línea de batería y todo parece dispuesto a ofrecernos una rabia siempre contrapuesta a trazos más retorcidos primero y psicodélicos después. Estupenda.

Y qué mejor cierre que el buen medio tiempo instrumental “The Blue Ceiling”, que resultará más que llamativo por arreglos, ágil en su construcción y que si bien no me resulta del todo espectacular en cuanto a ejecución, sí que al menos resulta ser lo bastante digno como para cerrar el disco con buena nota.

Buen maridaje de psicodelia y progresivo para una propuesta que si bien, a estas alturas, no resulta en absoluto rompedora, está trazada con habilidad e interpretada con gusto, porta gran riqueza de matices y queda quizá un tanto huérfana de un tono más predominante que amalgame mejor su ideario. Pero bueno, es un debut y las ideas buenas en su interior superan, pienso yo, a las negativas, confeccionando un más que valioso punto de partida sobre el que edificar futuras entregas.

Texto: David Naves

Studio Report: Monasthyr «Eterno Linaje» (Maldito Records 2022)

Cita sabatina con los power metaleros asturianos Monasthyr para descubrir qué entierra su último álbum de estudio, primero para la discográfica Maldito Records y también para Leo Duarte (batería), miembro más reciente en unirse a esta aventura. Junto a él siguen Axel (guitarra rítmica), Javy González (guitarra solista), Julio Gayo (bajo) y Jorge Sanz (voz).

Eterno Linaje”, que así es como se llamará el disco, ha sido grabado, mezclado y masterizado por Diego Teksuo, quien nos acompañaría durante la escucha, y que cuenta con las colaboraciones de Pablo García (Alderaan, WarCry), Pacho Brea (Ankhara, Herética, Hybris..), Ramón Lage (ex-Avalanch, ex-Geysser, ex-Human…) y Carlos Sanz (Düneadain, ex-Melqart). Con portada del indonesio M. Luth Slaughter, debería ver la luz el próximo 18 de enero.

Un disco en cierta manera temático, sin una historia lineal a desarrollar pero sí un hilo conductor que amalgama las canciones, esto es, la historia de “Los Hijos de Hurin”, del profesor J.R.R. Tolkien, cuyo trasfondo temático o ideológico sirve de colchón a buena parte de los temas. Un background que sirve para alimentar líricas sobre “la soledad, la traición, la venganza o la amistad”.

Si algo bueno ha tenido esta maldita pandemia es el haber permitido a Monasthyr en particular y decenas de bandas en general reposar sus canciones y darles todas las vueltas que unas fechas más apuradas habrían impedido. Ello no es óbice, no obstante, para que toda vez suene la intro “La Locura” e irrumpa “Cómplice De Traición”, todo recuerde a los Monasthyr de siempre. Corregido y diría que amplificado por una producción, la de Diego Teksuo, que proporciona unas dosis de firmeza y contundencia nunca vistas en el sonido de los asturianos.

Hay grandes puntales dentro del disco. Qué duda cabe que juntar a Pacho Brea y Pablo García, grabar un videoclip y entregarle el título del álbum convierte a “Eterno Linaje” en el corte más ambicioso no ya de este trabajo si no de toda su carrera. Un videoclip que ya pudimos disfrutar en exclusiva y que la banda reconoce habérselo pasado como los indios grabándolo.

Junto a ella encontramos el clasicismo de “Laberinto”, un estupendo “Solitario” (con Carlos de Dünedain) o la más intrincada “Check In For Death”, con una distintiva intro de bajo, Ramón Lage a bordo e inspirada por la figura de Herman Webster Mudgett, considerado el primer asesino en serie de la historia.

Con letras que circulan entre lo metafórico y lo literal, a bordo de la contundente producción de Diego Teksuo, el disco transcurre sin grandes contrapuntos ni baladas. Apenas medios tiempos. Puro y auténtico Monasthyr para seguir donde lo dejara su anterior obra de estudio, aprovechando eso sí para corregir y aumentar los resultados previamente entregados. Por ahí no cabría hablar tanto de evolución como de confirmación. Una confirmación que vendrá en buena medida amplificada por el brillo que aportan al álbum los ilustres invitados que han tenido a bien acompañarles en esta aventura. En especial un Pablo García quien, liberado una vez más de sus cadenas y como ya hiciera en “Fallin’ Down” de Mad Rovers, demuestra que tiene poco igual en nuestro país con una guitarra eléctrica en sus manos.

En definitiva una primera escucha, al vuelo, de lo más agradable. Por las propias canciones y también la agradable compañía, tanto de los miembros de la banda que nos acompañaron como de los medios hermanos que acudieron a la cita. Un gusto. Queda ya nada más que contar los días hasta la salida del álbum y matar el gusanillo, como diría un clásico, con “salud y tralla”.

Texto: David Naves

Striker vuelven a intentarlo en el 2022

A la tercera va la vencida podría ser el titular para la nueva confirmación de la gira por nuestros escenarios de los canadienses Striker. Una de las novedades dentro de las nuevas fechas será el paso por Asturias el lunes 18 de julio.

13 julio 2022 – Sala Nana (Ciudad Real)
14 julio 2022 – Sala Rockville (Madrid)
15 julio 2022 – Sala Even (Sevilla)
17 julio 2022 – Pub Transylvania (Vigo)
18 julio 2022 – Sala Gong (Oviedo)
19 julio 2022 – Sala Groove (Portugalete)

Crónica: Automatic Kafka en Lugones (26/11/2021)

Nuevo desplazamiento del equipo de Heavy Metal Brigade a Lugones, en pleno corazón de Asturias, para dar cumplida cuenta del directo de una de las bandas noveles más interesantes del Principado, que no son otros que los alternativos Automatic Kafka, presentando su estupendo debut “Metamorphosis” (del que dimos cumplida por aquí).

Claro que no estaban solos en el empeño. Antes de que los Kafka aparecieran por el escenario del Centro Polivalente, habría tiempo para la irrupción en solitario de Benja Acebal (Tottem, Big Trip, Folkgando y Farlopa Blues Band), virtuoso guitarrista quien, acompañado únicamente de unas bases programadas, dejó grandes destellos técnicos, coronados con una interesante versión de los Mountain de Leslie West, con el propio músico al micro. Y aunque en sus propias palabras siempre sea “algo lioso” esto de tocar en solitario con bases pregrabadas, lo cierto es que damos fe de que su corta actuación dejó muy buen sabor de boca entre el público.

Y llegó el momento de ver por fin a Automatic Kafka, otra de tantas bandas que vieron cortada su progresión por culpa de la maldita pandemia. Si algo queda claro después de verles es que creen profundamente en lo que hacen. También que saben bien cómo armar un set list que opere a favor de obra, haciéndolo desde ese arranque con “Falling Again” y optando por una entrada más acompasada y progresiva, en detrimento de temas más vigorosos…

… que los tienen, como demuestra a continuación una “Seven” que brilló especialmente en lo que a sonido de guitarras en general, pero sobre todo, por cómo la base rítmica de Turo Will (batería) y Dann Margo (bajo) gana en presencia y empaque en relación al estudio.

Fab Martorano al micro introduciría entre algún chascarrillo que otro una “Streets Of The Universe” que propiciaría la primera gran respuesta por parte de la nutrida parroquia que se dio cita en el Auditorio Casa Cultura Lugones. No por nada pasa por ser uno de los temas con más gancho de “Metamorphosis”.

Más adelante vendría de nuevo cierta calma con esa oda al carpe diem, una más, que es la elegante “Living The Moment”, que desembocaría en la única versión de su directo, que no fue otra que “Man In A Box” de Alice In Chains, con Martorano calzándose los siempre exigentes zapatos del malogrado Layne Staley.

Y tras la cierta algarabía que trajo aparejada la versión de los Chains, de nuevo, la calma. Esta vez en forma de “Analogic Return”, uno de los cortes mejor construidos del debut. “Wanted Fame”, con el propio Martorano llamando a no tomarnos demasiado en serio su letra, trajo curiosamente una voz algo diluida en la mezcla.

Enfocando ya la recta final del concierto nos encontramos con la que parece otra de las favoritas de la parroquia, que no es otra que “Aliens”, con fugaz irrupción sobre el escenario de misteriosas criaturas del espacio exterior. Muy celebrada por el público y que encarrila el buen final que propician “Black Rainbow” y, en especial, “Metamorphosis”. Principio en el disco de estudio y final en su encarnación en directo, con Bronko Lee (guitarra) perdiéndose entre la concurrencia. Ventajas del inalámbrico. Gran cierre.

Una hora raspada que demuestran a las claras por qué estamos ante una de las bandas con más proyección del Principado. El primer paso esta dado, al fin, y ahora solo toca crecer y alimentar un set list ávido de una mayor profundidad. A poder ser, temas propios mediante. Sea como fuere, de todo cuanto el futuro les depare, tened por seguro que os daremos cumplida cuenta aquí, en Heavy Metal Brigade.

Texto: David Naves
Fotos: H.M.B.

Monasthyr: Primeros detalles de su próximo disco

Bajo el título «Eterno Linaje» verá la luz el 18 de enero del próximo año el tercer trabajo discográfico de los asturianos Monasthyr. Nueve canciones grabadas, mezcladas y masterizadas por Diego Teksuo, toda una garantía en labores de producción, que llegarán al mercado a través de Maldito Records.

01 La Locura
02 Cómplice de Traición
03. Check In For Death
04 Eterno Linaje
05 Laberinto
06 Solitario
07 Luna Maldita
08 Dos Capitanes
09 Damas De Hielo

Con portada obra del ilustrador indonesio M. Luth Slaughter, llama la atención la inclusión por primera vez de un tema cantado en inglés. Muy pronto más información del álbum a través de nuestro «studio report».

Hamlet: Gira «Revolu-Insomnio 2022» con parada en Asturias

Hamlet desvela las primeras fichas de su próxima gira «Revolu-Insomnio» para el 2022 con parada el viernes 25 de febrero en la Sala Sir Laurens de Oviedo.

8/2 MADRID – BUT
19/2 VALENCIA – ROCK CITY
25/2 OVIEDO – SIR LAURENS
05/3 ANDORRA – ROCKODROM CLUB TABOLA
11/3 BILBAO – AZKENA
8/4 JEREZ – PRIMAVERA TROMPETERA FEST
22/4 ALICANTE – BABEL
23/4 BARCELONA – RAZZMATAZZ
28-29-30/4 – VIÑAROCK FEST
6/5 SANTIAGO – MALATESTA
7/5 VIGO – ROUGE
21/5 MALAGA – METALURGIKA FEST
27/5 SEVILLA – SALA X
4/6 OCAÑA (ALMERIA) – ALBERTOROCK FEST
30/6 RESURRECTION FEST
21/7 BARBATE – CABO DE PLATA FEST
22/7 MUROS – CASTELO ROCK FEST
6/8 VILCHES – NOVATO ROCK FEST

El tour estará basado en dos de los discos más emblemáticos en la carrera de los madrileños como son «Revolución» de 1996 e «Insomnio» de 1998. Entradas disponibles a través del siguiente enlace a Mutick.

Merchandising: Metallica lanza su propio «Cluedo»

Ante la proximidad de las fechas navideñas la variedad del «merchan» de las bandas crece exponencialmente, sobremanera en productos originales. En esta ocasión os traemos la edición especial «Metallica» del famosos juego de mesa Cluedo.

Los de San Francisco actualmente inmersos en la grabación de su próximo disco convocan a sus seguidores a la búsqueda de la pieza que falta para así continuar con su labor. Con un precio de 49’99 dólares se puede adquirir a través del siguiente enlace:
https://www.metallica.com/store/metallica-clue/CLUE.html

Reseña: Overtoun «This Darkness Feels Alive» (Autoproducción 2021)

Segundo álbum para estos thrashers de Santiago (Chile) tras aquél “Centuries Of Lies” de 2018. Ellos son Felipe Leyton (bajo), Agustín Lobo (batería), Matías Bahamondes (guitarra) y Yoav Ruiz-Feingold (voz). Las baterías de este “This Darkness Feels Alive” se grabaron en el Estudio del Sur, María Pinto, Chile, las voces pasarían por los Sonic Titan Studios de Massachusetts, Estados Unidos, y en el Orange Studio de Santiago se llevarían a término ciertas grabaciones adicionales. Producido y mezclado por Pancho Arenas, las pistas resultantes serían posteriormente masterizadas en los Sweet Silence Studios de Copenhague por Flemming Rasmussen (Metallica, Blind Guardian, Artillery, Evile…) y adornadas por el arte del italiano Paolo Girardi cara a autoeditarse allá por finales del mes de julio.

Underneath”, donde colaboran el ahora guitarrista de Alcatrazz Joe Stump, la violinista Emily Gelineau y el contrabajista Guillermo Valdivia, y cuyo pequeño prólogo no podría sonar más elegante y distinguido, dista en gran medida del habitual arranque despellejado y feroz. Por contra exhibe unas estrofas pesadas, revestidas de cierto groove incluso, para construir un primer corte nada canónico, muy técnico por momentos y en el que el Atheist Yoav Ruiz-Feingold exprime lo más ignoto de su registro vocal. El solo de Stump que adornará el puente central brilla en lo técnico y sorprende por cierta imprevisibilidad en su parte final. Nada acomodaticio arranque y adelanto del álbum y es de agradecer.

Así las cosas, “Humanity” sí apuesta de primeras por la cara más directa y thrashera del cuarteto suramericano. Y no obstante porta una escritura lo suficientemente eficaz como para devanear entre fases pesadas primero y más virgueras después en pos de contorsionarse con gusto entre géneros y salir victoriosa gracias a lo ágil que resulta su propuesta. Desde luego no descabellada pero tampoco predecible. “Alone” derivará en balada durante un prólogo que quiebra la dinámica del disco y nos introduce a los Overtoun más relajados y contemplativos. Medio tiempo baladero que, aún con los rugidos de Feingold al micro, parece por momentos escapado del quinto de los cuatro jinetes de San Francisco. Virará hacia terrenos más convencionales en un tercio final donde Bahamondes desplegará un más que correcto solo de guitarra. Esencial a la hora de ampliar las miras del disco.

El prólogo de “Awaken the Beast” guiñará, aunque con brevedad, a la pesadez de comienzos del álbum. Aquí emerge un thrash más convencional, bien sustentado por la mayor presencia del bajo de Leyton y que se beneficia de una de la mejores líneas de voz de todo el disco. Sea como fuere, brilla sobremanera gracias a los buenos riffs de Bahamondes, encaramados al thrash de corte más contemporáneo y ejecutados con sobrada eficacia. “White Wolf” serpentea entre la cara más veloz de los chilenos y la más machacona, construyendo, casi por colisión, uno de los cortes más foráneos del disco. Por trazo, claro, uno de los más interesantes, siempre dinámico y ágil, fronterizo con bandas tan diferentes entre sí como lo son Voivod (en especial durante estrofas) o Pantera (el puente donde se aloja el solo no podría sonar más a Dimebag Darrell). Curiosísimo.

La violencia inusitada de “Toxin”, que por trazo casi parece un viejo corte de Anthrax, resulta tan previsible como divertida. Contraviene en gran medida el leitmotiv intrincado del disco. Y da igual porque, al fin y al cabo, sirve y de manera más que eficaz como contrapunto de la cara más retorcida y técnica de la banda. Con “Pitch-Black” no regresa del todo la cara más técnica de Overtoun pero sí que se trata de un corte capaz de abrazar un cambio de ritmo tras otro sin desfallecer a la hora de mostrarse poco previsible y nada académico. Su previo al puente central, tranquilo y sosegado, contrasta con ese metal acompasado que dominará después. Cierto es que su epílogo resulta algo redundante, pero otro de mis favoritos dentro del álbum. El tema título “This Darkness Feels Alive” resulta curiosamente otro de los más exógenos, por tono, de todo el tracklist. Pesado a veces, casi en la onda de los Morbid Angel más arrastrados, atmosférico después y finalmente dueño de un trazo caso exquisito que no ahorra en adornos. La instrumental “Araucaria”, con el Quena de Mario González y el contrabajo de Guillermo Valdivia, resulta hasta cierto punto paradójica y desde luego no dudo tendrá tantos admiradores como detractores. Haciendo una comparación seguramente algo burda, vendría a ser para Overtoun lo que “Kaiowas” para Sepultura.

El cierre es para una “Made Manifest” con el doble bombo de Agustín Lobo, que como dato curioso, es el mismo con el que Steve Asheim (Deicide) grabara discos como “Once Upon the Cross” o “Legion”, comandando con mano (o con pie) de hierro las partes más aceleradas. Su trazo es, no obstante, bastante diverso. Aún incluso dentro del disco en que se encuentra, llega a resultar audaz, hasta cierto punto arriesgada, por momentos brillante en el plano técnico y beneficiada del doble juego vocal que aporta la voz de Awka Mondaka. Bien merecía algo más de desarrollo, es verdad, pero como reza el dicho: “bien está lo que bien acaba”.

Una cosa está clara y es que Overtoun han tirado la casa por la ventana con su segundo álbum. Portada de Girardi, master de Rasmussen, solo de Stump… movimiento no poco arriesgado tratándose además de un trabajo autoeditado como es el caso, pero los chilenos tienen las cosas muy claras y “This Darkness Feels Alive” es la meridiana prueba de ello. Estas canciones, o buena parte de ellas, bien merecían pasar por las manos de tan insignes nombres. Su metal mestizo y fronterizo entre géneros no resultará, desde luego, del todo innovador a estas alturas, pero es dueño de una frescura en cuanto a gramáticas y un brío en cuanto a ejecuciones que no puedo poner en duda. Una banda a tener en cuenta cara al futuro.

Texto: David Naves