Secta, banda revelación del año en Asturias tras su victoria en la última edición del Festiamas y un segundo puesto en el concurso Rock ciudad de Oviedo, retoma los escenarios junto a Run To You, formación encabezada por Toni Amboaje y Fran Fidalgo.
Los avilesinos desplegarán su potente hard rock mientras nos mantenemos a a espera de la publicación de su primer álbum mientras que los ovetenses basarán su actuación en el repaso a los temas más clásicos de Bryan Adams, Bon Jovi y sus diferentes proyectos personales. Entrada anticipada disponible a 8 euros en La Bomba Records, en taquilla 10€.
A través del sello Lions Pride Music y bajo el título «All About Living 2.0» verá la luz el próximo 29 de noviembre la reedición del primer álbum de Amboaje, formación melódica liderada por el vocalista asturiano Toni Amboaje (Hard Spirit, Sauze, Airless).
01 Over And Over Again 02 All About Living 03 Rise & Fall With You 04 Able 05 Five Years Gone 06 Gotta Be A Good Girl 07 Something To Say 08 Give Me The Real Thing 09 It’s Always You 10 Feels Like Saturday Night 11 My Heart Is Strong 12 Once 13 Faded Star [Bonus Track] 14 No Roots [Bonus Track] (Solo en CD)
Publicado originalmente en el año 2016 a través de la discográfica norteamericana GMG Records era reconocido en Los Ángeles (EE. UU.) como el mejor álbum de rock del mes. Cuenta con la producción de Dani Sevillano, encargado también de la grabación y mezcla en los Estudios Distrito Federal de Oviedo. La masterización se llevó a cabo en los Metropolis Studios de Londres por Tony Cousins. En 2017, el álbum es nombrado mejor disco del año en los Premios Nacionales de Música «Tino Casal» y resulta ganador del premio a la mejor canción rock en los Premios AMAS con «Over And Over Again«.
Una trayectoria de más 15 años con más de 30.000 álbumes vendidos y más de 200 conciertos a sus espaldas avalan a Toni Amboaje para firmar el sello danés Lions Pride Music este mismo año y relanzar su último trabajo discográfico. Una versión 2.0 del álbum que como novedad aporta 2 nuevas canciones incluído el cover «No Roots«, tema original de cantante alemana Alice Merton.
El combo black/death gallego Balmog, actualmente una de las bandas más en forma de la escena extrema estatal, presentará su nuevo disco «Eve» publicado el pasado mes de mayo. Compartirán tablas con la formación catalana Bocc. Los de La Verneda, ejecutores de un sonido death doom también llegan a Oviedo con nuevo trabajo que presentar, el EP «Santa Eulalia» editado este mismo año. Cierran el cartel los coruñeses Akouphenom de los que hace escasas fechas publicábamos la reseña de su último trabajo discográfico, un split compartido con sus paisanos Krusk.
El precio de la entrada como apoyo a las bandas es de 10€. Para la reserva y venta anticipada hay que contactar con balmogrevelation@gmail.com ya que debido a la situación Covid no se asegura la venta en taquilla. La apertura de puertas será a las 20 horas cumpliendo rigurosamente los horarios de inicio y fin del concierto.
Bienvenidos a la “normalidad”, la de los conciertos de pie, sin distancias ni límites de aforo pero también la de coincidencia de eventos y salvo raras excepciones la de asistencias sonrojantes. En un fin de semana de los que recuerdan mucho a tiempos pre pandemicos, coincidían en Oviedo bolos de Acid Mess, Easy Rider con Nuevecondiez, The Faithless con Mise En Abyme y el que nos ocupa, Celtibeerian, Nortwald y Taranus. El resultado el esperado para muchos y sorprendente para los menos. Aplazamientos y aforos ínfimos. La realidad da mucho en que pensar tras un mes en que hemos constatado esta tendencia hasta en eventos gratuitos con bandas de reconocido prestigio.
Pero vayamos a lo que nos ocupa. Tras un aplazamiento debido a la alerta sanitaria, medio centenar de asistentes acudían, ahora sí, a la llamada de la fiesta “folk metalera” de los manchegos Celtibeerian. El cartel no sufría cambios, los murcianos Nortwald presentarían su álbum debut y los gijoneses Taranus su nueva formación tras 2 años sin subirse a un escenario.
Buen concierto el ofrecido por los asturianos, gran sonido y la maquinaria perfectamente engrasada a pesar de la inactividad. “Chusma” en su papel de maestro de ceremonia nos introducía al repaso a su discografía en los 45 minutos que duró su actuación. “Her Manneling”, la presentación de un tema nuevo “El Llobu” y su clásica revisión de “Bella Ciao” con el propio “Chusma” a la flauta entre el público, serían los puntos álgidos de su concierto. Cerrarían su tiempo con “Taranus” y una Susana Mortem, espectacular toda la noche, arropada a las voces y coros por Diego Díaz y Antonio Carballo. Inmejorable comienzo de fiesta.
Con Nortwald cambiamos de registro. Power metal europeo con una cuidada presentación visual tanto en la uniformidad de sus miembros como en sus coreografías inspiradas en los clásicos de los 80. Les costó conectar con el público en los primeros compases de su show, el sonido no acompañó y es fundamental cuando el peso de la labor vocal lo llevan 3 miembros, la dupla formada por Carolina Phoenix y Sonia Jiménez junto al guitarra Alex Leonidas. Eso si, entrega para dar y vender, concentrada en una infatigable Patri Grief, guitarra solista, alma mater del combo y principal compositora de su ópera prima “Madness And Heroes”. Cerraban su concierto con “Tale Arden”, bonus track del álbum, ya en comunión con un público al que poco a poco habían llevado a su terreno para implicarlo en los coros del epílogo de su actuación. Buena presentación en Asturias de los murcianos como demostraban las visitas a su puesto de “merchan” instantes después.
Los manchegos Celtibeerian disfrutaban del mejor sonido de la noche. Sesenta minutos por delante para embriagar a los asistentes con sus odas a la fiesta y la cerveza. En su segundo concierto en 2 años, la banda volvía a rayar a gran altura con un impecable Julián “Vasco” Yagüe a la guitarra y Patricia San Martín al violín. Cuatro años han pasado desde la publicación de su último disco, así que estaba claro, era noche de himnos.
No podían faltar “The Wolf I Am” con Susana a la voz, “Keltorevolution”, “The Path” o “The Booze Song” como ya imprescindibles en sus conciertos. Gus Skull en el papel de “frontman” no dejaba de arengar al público tras cada tema, caldeando un ambiente frío al inicio del show y que con el paso de los minutos llegaría a la ebullición. Sin apenas pausas, si acaso el paso al bajo de Dagda en “This Simple Life” nos llevaron sin remedio al clímax final con otro de sus temas imprescindibles, “Looking For Beer” celebrada con algarabía por la parroquia. Un gran fin de fiesta.
Dicen que a la tercera va la vencida y tal parece ser la fuerza que impulsa la más reciente entrega de los death metaleros épicos de Cornellà de Llobregat, Ravenblood. Este flamante “Resurgent” sucede al debut “Beyond The Ghost’s Pride” de 2013 y a “Essentia”, de 2018, ambos autoeditados por la propia banda catalana. Una banda que, a fecha de escribirse estas líneas, componen Daniel Carnerero (voz), Arnau Vallvé y José Luis Gil (guitarras), Raúl Romero (bajo) y Pau Bonet (batería). Adornado con el arte de Fabián Olarte (Summoning Arts), está en la calle desde el primero de octubre vía On Fire Records.
El prólogo sinfónico aunque remansado de “Phoenix” nos introducirá en un corte clásico, de tono algo apagado, por no decir melancólico, donde mandan las buenas melodías de guitarra pero también esa batería galopante de Bonet. Arranque bien tramado, ágil en su construcción y más que digno en cuanto a ejecución, en especial durante los contrapuntos que surgen durante estrofas entre la abrupta voz de Carnero y el colchón melódico en que se apoya. El sonido, sin alcanzar cotas extraordinarias, cumple por igual en cuanto a fuerza, presencia y nitidez. Una inmejorable forma de inaugurar un álbum de estas características.
El tema título “Resurgent”, que fuera además encargado de anticipar este nuevo trabajo allá por las primeras fechas de junio, si bien de primeras ofrece la cara más orgánica de la banda, toda vez transita más allá del prólogo presenta una estructura clásica, movida por la forma en que la banda colisiona aquí su metal épico y ornamental con tonos más desnudos y retorcidos, casi groovies a veces, convirtiendo a esta segunda entrega en un corte tan bicéfalo como funcional.
El prólogo de “Silence And Death” ya da pistas de la forma en que esta tercera entrega apostará por la cara más épica de los cornellanenses. Que al igual que en la anterior “Phoenix” resulta en una épica revestida de cierta melancolía que, por otra parte, nunca suena fingida o forzada. De nuevo reseñable labor de la dupla guitarrera, en riffs pero sobre todo en el aspecto más melódico, colchón indispensable para uno de los cortes más entretenidos, en términos gramáticos, de todo el trabajo. Impecable epílogo, por cierto.
“Traces Of A Murder” vuelve a cambiarle un poco el pie al disco, apostando por un metal de trazo más enrevesado, cimentado en su inteligente gama de riffs, pero donde echo en falta una base rítmica mejor empastada con el resto de elementos o un tronco central menos conservador. Diverso y atrevido prólogo el de una “Crow’s Call” que me engancha por su construcción ágil pero también por el buen nivel técnico que despliega. Incluso el registro de Carnerero parece adoptar una mayor riqueza en matices. Un tanto coja en cuanto a su faceta sinfónica, lo que por otra parte contribuye a poner en valor la cara más orgánica de Ravenblood. Por lo demás, todo me cuadra y me satisface en un corte que no necesita de una duración hipertrofiada para dar buena cuenta de las capacidades compositivas de los catalanes. Estupenda.
Así las cosas, el inicio de “The Valley Of Oblivion”, con un (inesperado) sabor a Symphony X, sorprende todo lo que tarda en irrumpir un metal de construcción más asimilable a los grandes leitmotivs del disco. Por ahí resultará menos sorprendente que su predecesora, lo que no quita para que estemos ante otra obra ágil en el terreno compositivo, cuyos arreglos tratan, casi de forma continua, de disociarla de sus compañeras de tracklist. No siempre con éxito, es cierto, pero sea como fuere, los toques más virgueros de su tronco central no alcanzan a empachar y su epílogo resulta bien trazado y definido. En suma, otro gran acierto. Siendo como es el tema más rácano en cuanto a duración, era de esperar que “In The Depths Of The Lost Valley” terminase por ser una entrega más directa y agresiva. Que lo hará, pero dejando entremedias no poco lugar al metal más melódico que impulsa a este “Resurgence”. Por cierto, llamativo impás a bajo, piano,voz y puro blast beat durante el puente central.
Raúl Romero hará suyo el prólogo de una “Love Or Truth” que, aún bajo el dominante registro roto de Carnerero, navegará por aguas más tranquilas. Tanto en lo tonal como en lo gramático. Fácilmente el corte que menos me transmite de todo el tracklist. “Unreality” borra pronto cualquier mal sabor de boca. Construida desde un prólogo tan reposado como elegante, afianza los puntos fuertes de Ravenblood a la par que oscurece sus posibles déficits. Todo, o casi, está en los buenos riffs que desarrolla, pero también en una magnífica línea de batería, cimiento indispensable de un corte muy pensado y medido para finiquitar el disco por todo lo alto, al que solo oscurece cierto el convencionalismo que abraza durante su epílogo. Aún con eso, un más que notable capitulo final.
Digno, dignísimo trabajo el ofrecido por los de Cornellà de Llobregat. Que si bien es un disco de género en gran medida, al menos resulta más que firme en sus convicciones y no todo lo ortodoxo que cabría esperar. Con sus más (“Silence And Death”, “Crow’s Call”, “The Valley Of Oblivion”,) y sus menos (especialmente “Love Or Truth”), un más aceptable nivel técnico/ejecutivo, ofreciendo de tanto en cuanto un gran nivel compositivo, al tiempo que volando a nivel más que aceptable en cuanto a ejecución, lo cierto es que “Resurgence” tiene los mimbres suficientes como para satisfacer de sobra a sus acólitos. Está por ver si también a los fans más casuales. Ya sabéis en qué tejado está la pelota.
Interesante noche la propuesta en la ovetense Gong con la venida de los vitorianos The Faithless, a quienes acompañarían los progresivos Mise En Abyme en sustitución de la baja de última hora, los bilbaínos Evil Seeds, y con el gran borrón que supone el fiasco en cuanto a asistencia. Fuese la coincidencia con la venida de Ceeltiberian, fuesen otros motivos, lo cierto es que llegar y ver la sala tan solitaria infundía de todo menos ánimo.
Acudían Mise En Abyme al escenario de la Gong con su curioso formato trío compuesto por dos guitarras y batería para dejarnos con los mejores sabores del progresivo más técnico y depurado. Composiciones instrumentales de su Ep “Emergence”, más algún “arreglo” ajeno, construyeron un set-list para finos degustadores de la técnica más pura. Una pena como digo el fiasco en cuanto a público pues el trío eibarrés dio visos de ser una apuesta de lo más sugerente. Estaremos atentos.
The Faithless eran el plato fuerte y he de decir que sobre el pequeño escenario de la Gong se desenvolvieron casi en relación opuesta al escaso público presente. Que fuéramos tan pocos la pasada noche no arredró a los de Vitoria, quienes desde la inicial “Double Standard” ya dejaron muestras de que pasan por ser una banda llamada a mayores cosas.
O al menos esa impresión es la que queda. En su seno encontramos una sólida y curtida base rítmica, la conformada por Manolo González (bajo) y Fer Heras (batería), y a su lado un guitarrista fino, hábil y con clase como es Iñaki Nogueira. Y claro, la poderosa voz de Abel García Niso y ese registro a medio camino entre el hard rock clásico y el rock alternativo noventero, que termina por redondear la particular propuesta de los vitorianos.
Con una puesta en escena sobria, telón de fondo y poco más, su música no necesita de mayores artificios. Se desenvuelven bien, su música creo que va sobrada de gancho y cuentan con un vocalista en la figura de Abel capaz de aguantar todo el set-list sin que su voz ofrezca visos de desfallecer.
Su venida a tierras ovetenses consistió en un gran repaso a su estupendo “Reflections On The Blue Side”, del que pudimos oír cosas como “No Reason”, la poderosa “The Way” o la más melódica “Fear” junto a algún guiño al pasado. Al final solo queda desearles que el resto de shows de presentación de su nuevo álbum funcionen mejor que el ovetense y que próximas venidas a tierras asturianas ofrezcan mayores recompensas. Sea como fuere os lo contaremos aquí, en Heavy Metal Brigade.
Impactados nos dejaba ayer la noticia del súbito fallecimiento a los 49 años de Hans-Erik Dyvik Husby, musicalmente conocido como Hank Von Hell y su labor al frente de la leyenda noruega Turbonegro.
A mes y medio del inicio de un extenso tour por nuestros escenarios, el carismático vocalista, del que no ha trascendido la causa del fatal desenlace, nos dejaba para siempre con un legado compuesto por 2 discos en solitario, «Egomania» en 2018 y «Dead» en 2020, y seis trabajos con Turbonegro. En los últimos años hablaba abiertamente de la lucha con la depresión como enfermedad mental tras superar varios episodios que le llevaron a aparcar su carrera musical durante varios años para centrarse en su familia.
La formación post rock/hardcore Ánteros presentará en Oviedo su último disco «...y en paz la oscuridad» el próximo 11 de diciembre. Acompañados por los locales Malatesta la cita será en la Sala La Salvaje de la capital asturiana.
Nacidos en el 2015 los barceloneses cuentan en sus filas con miembros de Toundra, Erroma, Syberia o Minor Empires. Su propuesta musical es un mestizaje entre el rock instrumental y el post hardcore. Compartirán escenario con la banda asturiana Malatesta que estrenará los temas que compondrán su primer disco grabado en el mes de junio en los Cube Estudios con Carlos Escobedo (Sôber) y Alberto Seara a los mandos. Entradas disponibles a través de Entradium.
Los valencianos Jolly Joker presentan «Blood Velvet» como primer sencillo de adelanto de su próximo disco «Loud And Proud«. A continuación podemos ver el videoclip creado para la ocasión por Kaos Studios.
El álbum que verá la luz el 4 de febrero del próximo 2022 a través el sello finés Dark Rails Records ha sido grabado y producido por el ganador de un Grammy Manuel Tomás y Carlos Gómez en diferentes localizaciones. La portada es obra de su habitual ilustrador, el barcelonés David Octane.
01 I Don’t Care 02 Sky Is So High 03 Blood Velvet 04 The Chance 05 Fortune Teller 06 Motor 07 Voodoo Nights 08 Nothing’s Sacred 09 Devil’s Hand 10 New Orleans