Reseña: Unchosen Ones «Kill The Night EP» (Autoproducción 2021)

Y sigue el goteo de bandas y proyectos provenientes de tierras gallegas. Algo se cuece en el noroeste que se deja sentir tanto en variedad como en cantidad y casi siempre en calidad. Los últimos en hacerlo son estos Unchosen Ones, nacidos de las cenizas de la banda viguesa Astral Sidhe allá por 2018. De aquellos rescoldos proceden Christian Marco (teclados), José Fernández (batería) y Robert Martínez (bajo), a quienes se suman ahora Fran Romero (guitarra) y Javier Calderón (voz), ex-integrante de unos viejos conocidos de Heavy Metal Brigade como son Chaos Over Cosmos. Con la pretensión de tocar en directo bien a finales del presente 2021, bien a comienzos de 2022, la banda entrega ahora para abrir boca este Ep “Kill The Night” de tres temas y al que adorna el arte de la ilustradora Abigaíl González.

La homónima “Kill The Night”, de estructura agradable, regusto clásico, ricas líneas tanto de voz como de teclas y buenas guitarras, adolece eso sí de una base rítmica mejor empastada con el resto de elementos presentes en la grabación. Pecado menor este de todas formas y que si bien es cierto le resta algo de brillo al conjunto, no empequeñece en ningún modo el buen trazo que enseña esta primera entrega. La consabida entrega solista previa al epílogo me funciona. No altera los biorritmos de la composición ni se deja llevar por una deriva ególatra o artificial sino que resulta solidaria a ésta. Un buen primer corte, para nada el mejor producido que he oído últimamente pero de innegable buen gusto.

Ashen Wasteland” es, dentro de lo que cabe, la entrega más agresiva de este pequeño Ep. Con un tono que por momentos me recuerda a grandes glorias del metal progresivo ochentero como Queensrÿche o Crimson Glory, es sin embargo una entrega tan breve y frugal como briosa y ágil, que camina a lomos de un muy reconocible riff cabalgante y deja por el camino varios cambios de ritmo de lo más apreciable. Desde luego que bien merecía un desarrollo algo más ambicioso.

Shadow Dancer” traerá muy al frente las teclas de Christian Marco, desnudará casi por completo las (buenas) estrofas y culminará en el que creo que es el estribillo mejor trazado e interpretado del Ep. Bien es cierto que no arriesgará un ápice en cuanto a escritura, destilando un clasicismo que algunos encontrarán recalcitrante, pero que deja un muy buen poso desde el plano meramente ejecutivo. En especial con la pequeña ganancia que ofrece en su epílogo.

Y aunque ya digo que falta cierta pulcritud y algo de punch, lo cierto es que Unchosen Ones han trazado tres canciones como para, al menos, arquear una ceja y prestar un mínimo de atención. Que no hay gran travesía que no empiece con un pequeño primer paso es sabido. Por ahí los fans del metal más liviano a buen seguro sabrán apreciar estas cuidadísimas melodías, los buenos adornos que los que atraviesan, el interesante desempeño técnico que destilan y finalmente el arrebatador encanto del clasicismo puro y sin adulterar que desprenden este prometedor triunvirato de temas.

Texto: David Naves

Crónica: Skuld + Drunken Buddha en el Gong (Oviedo 12/11/2021)

Gran noche de rock and roll en el ovetense Gong Galaxy Club con Skuld y Drunken Buddha como anfitriones de la que sería una velada con sabor a todo aquello que la pandemia y el confinamiento nos arrebataron y que, paso a paso, terminará por volver florecer.

Skuld, con Roberto Peláez en batería, José Carlos Peláez al bajo, la pareja Roberto J. García y Chinky Peláez en guitarras y Lorena González al micro serían los encargados de romper el hielo.

Para los profanos, son una banda que planea firme entre el hard rock y el heavy metal de antaño, de lo que dan buena cuenta tanto los temas propios pasados como alguno futuro que nos presentaron. Y también, claro, las innumerables versiones que desarrollaron sobre el escenario de la sala Gong. Desde “Can I Play With Madness” (Iron Maiden) a “Heaven Can Wait” (Gamma Ray), pasando por “Rainbow In The Dark” (Dio), con miembros de Drunken Buddha acompañándoles, o “Diamonds And Rust” (Joan Baez) en clave Judas Priest.

Su puesta en escena es sobria, los temas, propios y ajenos, son ejecutados con gracia y hay buena conexión con el público durante su actuación. Por contra, bien es verdad que el brillo de las versiones opaca en parte a la producción propia. En cualquier caso, un buen primer plato y atentos ya a próximas producciones discográficas por su parte.

Venían Drunken Buddha a presentar su segundo álbum de estudio (del que podéis leer una reseña aquí) y su remozada base rítmica, esa que ahora forman Fran Fidalgo (bajo) y Kay Fernández (batería). Junto a ellos siguen en este tinglado Diego Riesgo (guitarra), Michael Arthur Long (voz) y Mario Herrero (teclados).

Calcando el arranque de su estupendo “II” aparecen sobre las tablas con el público metido ya en el bolsillo casi antes de sonar la primera nota. Ventajas de jugar en casa. La puesta en escena es clásica y todo lo lucida que permite una sala como la Gong, y al final, “es solo rock and roll pero nos gusta”. Con “Devil’s Breath” subsanando algún que otro desajuste en cuanto a sonido, la banda encarrilla un show que no obviaría recuerdos a su primer disco ni versiones de grandes clásicos.

Purple Skin” pondría un poco la pausa y “Can’t Hold Your Gaze” el primer recuerdo al debut. Todo con un gran sonido, un Michael en gran forma y el impulso de la renovada base rítmica. De repente Drunken Buddha son una banda de un nivel superior.

No faltaría invitado (Álvaro Cocina, guitarra de Nuevecondiez) ni el ya clásico baño en champán de Michael sin el que los conciertos de los Buddha no serían lo que son. Tampoco versiones, en forma de “Mr Big” (Free), “Walking In The Shadow Of The Blues” (Whitesnake) o “Highway Star” (Deep Purple), ésta última en concreto recibida con notable algarabía por un público ya totalmente entregado.

La pesada “Monster” y la melancólica “Three Shots” serían otras de los momentos álgidos, al menos en lo que a acogida por parte de la parroquia se refiere, demostrando que su producción viene sobrada de gancho y carisma.

Al final la sensación que queda es la de estar ante una banda que aún no ha traducido en cuanto a asistencia a sus conciertos el nivel que estos arrojan. Algo que con noches como la del viernes no dudo sucederá más tarde o más temprano. Y es que Drunken Buddha, más allá de consideraciones puramente estilísticas, se comen las tablas a bocados, como si cada concierto corriese el riesgo de ser el último, y al final uno sale con una sonrisa y un agradecimiento. Que vengan más noches como esta.

Texto: David Naves
Foto y Vídeo: H.M.B.

Lyla & Javi vencedores del 24º Concurso Rock Ciudad de Oviedo

El dúo Lyla & Javi son los sorprendentes vencedores de la 24ª edición del Concurso Rock Ciudad de Oviedo «Alejandro Blanco Espina» con Secta, favoritos en todas las quinielas, como segundos clasificados siendo la tercera posición para Ríbanos. El combo que estrenaba formación en el concurso era curiosamente la primera en actuar el pasado 5 de noviembre.

Con este primer premio dotado de 6.000 € está incluido el compromiso por parte del ganador de ofrecer al menos una actuación promocional gratuita en las Fiestas de San Mateo del año siguiente, en el espacio que determine la organización. Enhorabuena Lyla & Javi.

Crónica: Quinta jornada del 24º Concurso Rock Ciudad de Oviedo

Penúltima jornada del Concurso de Rock Ciudad de Oviedo 2021, la que ha de anteceder a la entrega de los premios y, por qué no decirlo, en la que el cartel de aspirantes mejor casaba con el espíritu de esta página, reuniendo para la ocasión a las bandas concursantes Bestia Negra, State Of Crime & Science y Beast Inside junto a los ganadores del año pasado, Brea y la banda invitada Tahúres Zurdos. Noche que se dio como sigue.

Bestia Negra lidiarían con la siempre difícil labor de romper el hielo, entre las fechas y el recinto, casi se podría decir que de forma literal, para mostrarnos un metal clásico, sito en algún lugar determinado entre Iron Maiden, Accept y Grave Digger. Clásicos y honestos, afianzados por un frontman con ganas de calentar el congelador que es la antigua fábrica de armas de La Vega. Con el poco tiempo disponible, unos escasos veinte minutos, quizá se hicieron largas alguna de sus introducciones, pero fue su decisión armar ese set list y como tal habrá que respetarla.

State Of Crime & Science, y no SOCS como los renombrara la organización, mostraron un apreciable nivel técnico y unas hechuras como compositores la mar de interesantes, donde se suma una voz no exenta de carisma y calidez. Se mueven en un metal contemporáneo, de ecos progresivos con cierto aire a los primeros discos de Riverside. Nos gustaron mucho, lo cual no quiere decir nada a efectos del concurso pero sí que nos pone tras la pista de una banda con muy buena pinta.

Beast Inside vendrían a agitar los cuellos de la parroquia a base de un thrash clásico que entronca con algún que otro deje más contemporáneo, trazando unas canciones a menudo tan predecibles como funcionales. Eficaces incluso. Armados con un almacén de riffs infecciosos, unas poderosas líneas de batería pero también algún cable más corto de la cuenta, de la guitarra, no penséis mal, lo cierto es que dejaron a los suyos, que los había, más que satisfechos. El thrash asturiano sigue vivo y de qué forma.

Después vendría el turno de los estupendos Brea, ganadores del año pasado, quienes estrenaban batería en la figura de un hiper entregado Andrés “Drest” González y que volverían a dejar muestras de su fino blues rock en la helada noche ovetense. Sobrados de clase, sorprenderían a propios y extraños con una versión de “Killing in the Name” (R.A.T.M.), tan impensable a priori como poderosa en esa encarnación más blues rockera.

Un concierto el suyo que se nos hizo un tanto corto pero es que había que dejar espacio a la cabeza de cartel, que no eran otros que los Tahúres Zurdos de Aurora Beltrán. Una buena guinda para un concurso cuyas cartas ya están están echadas y donde solo queda esperar a conocer a los ganadores. Nosotros tenemos nuestros favoritos, claro, pero con estas cosas uno no sabe muy bien a qué atenerse. Dicho lo cual, mucha suerte a todos.

Texto: David Naves

Fotos: H.M.B.

Reseña: Akouphenom / Kursk Split (Colectivo Bilis 2020)

Y siguen llegando a nuestras manos nuevas entregas de metal extremo de origen gallego. Los últimos en hacerlo, además por partida doble, son los orensanos Kursk, quienes junto a los coruñeses Akouphenom han pergeñado este split de nombre “Kursk / AkoúΦenom” que hoy os diseccionamos. Manuel (batería), Diego (bajo) y Pablo (voz y guitarras) forman Kursk, mientras que Prgich (batería), Körgull (bajo y voces), Pandemia (guitarra y voces) y Dragon (guitarra y voces) integran Akouphenom. Los de Ourense grabaron sus partes en los Xílgaro Estudios de su ciudad natal mientras que los de A Coruña hicieron lo propio en La Cumbresita. El Balmog, Graveyard o Körgull The Exterminator Javi Bastard corrió después con las habituales tareas de mezcla y masterización mientras que Brais Remeseiro Portela llevaba a buen término el layout de este split del que Colectivo Bilis puso en circulación 200 copias allá por el 17 de agosto del año de la pandemia.

Son los orensanos Kursk quienes abren este split con la instrumental que lleva su mismo nombre, esta “Kursk” de cuatro minutos largos cuyo arranque, una breve locución donde, en el idioma de Shakespeare, podemos oír que “Hitler Está Muerto”, no me podría resultar más satisfactorio. La instrumental que sucede a este pequeñísimo prólogo resulta en un metal extremo oscurecido en su punto justo, lejos obviamente de producciones ligeras y cristalinas pero también de entregas tan cavernarias como ilegibles. De construcción ágil y dinámica, trazada en base a los buenos contrapuntos que se producen entre blast beats incansables y la mayor pesadez de su tercio final. Un conjunto bien soportado por un más que aceptable nivel ejecutivo por parte de los orensanos.

Guerra Relámpago”, ahora ya con voz, comprimirá estructuras y apostará en gran medida por la cara más celérica del trío gallego, apenas disimulada durante un tronco central más pesado y arenoso. “KV1 Matanazis”, en honor al célebre carro de combate soviético de la Segunda Guerra Mundial (wikipedia), representa la cara más pesada de la banda, recordando por momentos a bandas como Purtenance o Funebrarum, y sirviéndole a Manuel para dejar una estupenda línea de batería. Funcional a la hora de darle otro aire al cuarteto de temas ofrecidos por Kursk en este split.

La últimas de las entregas aportadas por los de Ourense al split es esta “Stalingrado”, que confronta la pesadez del tema previo apostando casi de pleno por el death más visceral y retorcido. Es otra gramática ágil, donde emerge la gran labor de Pablo a la guitarra. En gran medida un corte veloz e imparable, destaca no obstante por el dinamismo que ofrece en su tercio final, donde lo mismo flirtea con el d-beat que con el doom. Estupenda.

La pequeñísima instrumental “Mártir” inaugura la presencia de Akouphenom en este compartido donde pronto emergerá, como alma llevada por el demonio, una “Éxtasis Cenobítico” incapaz de sorprender por tono pero sí por esa escritura a medio camino entre lo caótico y lo dinámico, con incluso alguna leve disonancia más propia de Gorguts y similares, y que resulta finalmente más que notable por ejecución. Porta cierto aire a Morbid Angel en los solos previos a esa bajada a los infiernos que representa su arrastrado y lacerante tronco central. De ahí a término resulta algo más calma, predecible incluso, pero aún con eso brilla con luz propia.

Profanación” persistirá en esa escritura híbrida, así como en el baile entre tonos e influencias, con la dupla guitarrera ejecutando solos y riffs con soltura para aupar la que es otra gran composición. Aquí cobran gran importancia las disonancias que se producen en un tronco central y la forma en que la mezcla de Javi Bastard juega con los canales, logrando proferir e a este penúltimo corte del split un aire entre alucinado y oscuro. Para el final quedará una revisión del “Satanic Lust” de la leyenda brasileña Sarcófago.

Algo más de media hora del mejor metal extremo gallego que llega, además, en uno de los mejores años para la escena extrema de la comunidad autónoma del noroeste que se recuerden. Bandas jóvenes aún, con mucho que contar y tocar, que ejecutan con dignidad y bastante acierto un split incapaz de aburrir y que nunca alcanza a sonar redundante ni vacío. Gente a la que seguir muy de cerca, ya lo creo.

Texto: David Naves

Murderworker: Metal extremo desde Sevilla con acento asturiano

El trio sevillano de death metal Murderworker nos presenta su nuevo disco «Where The Scum Becomes Dinner«. Editado por Base Record Production en CD, cassette y vinilo cuenta con la mezcla y masterización del Legacy Of Brutality «Lalo» González a través de su plataforma Your Mix Online.

El disco que veía la luz a finales del pasado mes de octubre cuenta con el artwork obra del ilustrador Jose Antonio Vives. El primer sencillo promocional «Nun Blood Jelly With Brain Sorbet» se puede escuchar a continuación.

Obús: Documental por su 40º aniversario

En otoño del próximo año 2022 verá la luz la película documental que Obús rodará con motivo de su 40º aniversario. Como punto de partida, el concierto de mañana en la Sala La Riviera de Madrid, inicio de la gira conmemorativa que les llevará por toda la geografía estatal.

Estos son los estrictos horarios del concierto:

19:00h Apertura De Puertas

19:30h The Bon Scott Band

21:00h Obús

Entradas disponibles a través del siguiente enlace a Ticketmaster.

Reseña: N.E.O. «Punto De No Retorno» (Maldito Records 2021)

Pues aquí está lo nuevo del objeto cercano a la tierra (Near Earth Object) N.E.O., la banda en la que se desempeña actualmente Alberto Cereijo el legendario guitarrista de Los Suaves. Y junto a él, la base rítmica formada por Tino Mojón (batería) y Diego P. Castro (bajo) además de la voz de Pedro Regueira. “Punto De No Retorno”, que así se llama este segundo retoño, se grabó a caballo entre los estudios Planta sónica 2 y Pouland con producción del propio Cereijo. En la calle desde el 17 de septiembre vía Maldito Records.

Arranca esta segunda obra con una pequeña introducción que lleva por título “Horizonte De Sucesos” y en sus apenas 60 segundos resuena todo lo espacial que su propio nombre sugiere. Todo para que después irrumpa una más que correcta “Demasiado Tarde” de estrofas apesadumbradas, buen tratamiento armónico en lo referente a guitarras, construcción ágil y estribillo sencillo pero directo, con Regueira brillando con elegancia en los tonos más altos. Una llamada a la unión antifascista pergeña una lírica poco dada a la metáfora. Todo es tan claro y conciso como el propio solo que Cereijo desarrollará durante el puente. Una sentida llamada de atención con el deber de trascender.

Sin Red”, lejos de descolocar al oyente, reincide en patrones cercanos a los de su predecesora. Vuelven esas ricas armonías guitarreras marca de la casa. El registro de Regueira resuena un tanto más roto mientras que el trazo va volviéndose más diverso, aupado por esos buenos enlaces que se producen entre estrofas. Recurrentes, muy clásicos y académicos, cierto es, pero con no poco brillo y carácter. Hay pequeños rasgos progresivos conforme nos encaminamos al habitual despliegue solista del guitarrista coruñés y tras él un epílogo sin grandes complicaciones. Un corte, en resumidas cuentas, sencillo pero ganchero, de construcción llamativa y digestión sencilla.

Terapia” si hará de las suyas en cuanto a cambiarle el paso a este “Punto De No Retorno” con esos riffs de corte más machacón durante las primeras estrofas. Así todo, si por algo destaca es por los buenos build-up’s hacia estribillos que entrega. Es cierto que después reconducirá hacia tonos y, sobre todo, ritmos más asimilables al conjunto del álbum, dejando por el camino la sensación de que podría haber sido un punto de inflexión dentro del mismo y se queda a medio camino. En cualquier caso entregará una base rítmica rica y detallada así como una irreprochable labor ejecutiva, presupuesta en músicos de sobrado bagaje como los aquí presentes.

El prólogo de “Punto y Aparte” torna hacia tonos más agradables, también más ligeros, amplificados toda vez irrumpe la ahora delicada voz de Regueira y la cara más diáfana de los gallegos se hace carne. Pasa esta entrega por ser una de las mejor compuestas de todo el tracklist. Ágil, rica en contrapuntos, crescendos, buenas melodías y una línea vocal medida al milímetro y prolija en tonos altos. Cereijo me recordará a sus mejores tiempos en Suaves durante el solo y todo el conjunto me dejará el sabor del mejor rock patrio de siempre. Desde luego una entrega para nada revolucionaria pero de una factura por momentos brillante.

En ese empeño por trazar composiciones atractivas y construcciones ágiles se mueve una “En el Aire” donde adquirirá gran peso la estupenda base rítmica dibujada por Castro y Mojón. De lo más curioso del álbum su desempeño y, desde luego, un acierto a la hora de separar esta entrega de las anteriores. Cierto, encuentro su aspecto lírico un tanto naíf, pero la manera en que está afrontada por Pedro Regueira merece todos los parabienes que se me puedan ocurrir.

Neolengua” se inmiscuye en tonos más oscuros, sin llegar a cambiarle el pie al disco, pero sí que sonando más marcial, amenazante incluso, a lo que contribuirá el desempeño más turbio de Regueira en estrofas. Por ahí dejará una construcción más monolítica, menos efervescente, más apegada a una concepción eminentemente clásica del género. Y en todo caso he de decir que funciona todo lo bien que cabría esperar. A la vez divergente con el álbum que la aloja pero sin excesos, solidaria a este.

Así pues, la instrumental “Sagitario a*” ofrecerá una cierta parsimonia teñida de riffs de calado más progresivo, que me recuerdan a los Fates Warning más leves, y que hará completamente suya el guitarrista de A Coruña para agrado de sus fans más fieles. A término no puedo evitar pensar que se merecía algo más de desarrollo que esos tres minutos y medio que marca en el reloj cuando su última nota sale por los altavoces.

Norte”, que conocimos allá por julio, ya ha llovido, resulta en un corte agradable en cuanto a tono, pero cuya letra, con el drama de los refugiado como gran telón de fondo, no podría resultar más desesperada. Se produce así una cierta confrontación entre ambos elementos, que derivará en una sensación algo extraña.

Para el final quedará, a modo de bonus track, una versión del clásico de The Police “Synchronicity II”, que resulta todo lo fiel al original que permite el tono que desarrollan los gallegos. Esto es: más guitarreo, más tecnicismo, más energía… en definitiva más N.E.O..

Esperaba un mayor conservadurismo compositivo en esta nueva obra de los gallegos y hete aquí que el disco me ha sorprendido gratamente en ese sentido. Pasa en un suspiro, destila buen gusto a cada rato y parece consciente de su propio lugar en el escenario actual. No busquéis tampoco grandes alardes, aquí todo parece dispuesto en pos del conjunto y no de los egos de cada uno. Que los habrá, no me cabe ninguna duda, pero parecen haber sido dejados de lado cara a sacar adelante lo más importante de todo, que es esta buena colección de canciones entre la elegancia y la diversidad. Bienvenida sea.

Texto: David Naves

Centinela: Fin del Camino

A través del siguiente comunicado los albaceteños Centinela anuncian su disolución.

HASTA SIEMPRE!!!!

Por si alguien sigue ahí y no se ha dado cuenta os comunicamos que Centinela hemos dejado de existir, no hay ningún problema personal ni nada parecido entre nosotros, simplemente la vida nos ha llevado a cesar la actividad de la banda como tal, algo que se vio agigantado con la pandemia. Queremos agradecer a toda la gente que nos ha apoyado en estos 20 años y que ha disfrutado con Centinela, nosotros seguiremos sin lugar a duda ligados a la música y al heavy metal, y ojalá la vida nos vuelva a reunir de alguna manera con todos vosotros.

Cano, Fernan, Javi y Michel

Para el recuerdo dejan 9 discos, un EP, un DVD en directo y los innumerables conciertos realizados por toda la geografía nacional en sus más de 20 años de historia. Triste noticia que como ellos mismos apuntan, esperamos que algún día sus caminos se vuelvan a cruzar.