Baja California: Seis Conciertos Girando Por Salas #GPS16

Nuestros amigos de Baja California llevarán su elegante hard rock a 6 nuevos escenarios a través de la edición #GPS16 de Girando Por Salas, circuito musical concebido para la promoción de artistas emergentes más allá de su propia comunidad autónoma y potenciar la música en directo. A lo largo de las anteriores quince ediciones se han realizado cerca de 2.750 conciertos en 2.150 salas participantes con una asistencia que ha superado las 180 mil personas.

Sábado 14 de febrero – Sala Marearock (Alicante)
Venta onlinehttps://www.enterticket.es/eventos/

Sábado 28 de febrero – Sala Factory (Ceuta)
Venta online:https://entradas.factoryprem.es/web/

Sábado 28 de marzo – Pub Gatos (Melide – A Coruña)
Venta online:https://www.enterticket.es/eventos/

Sábado 4 de abril – El Perro De La Puerta De Atrás (Madrid)
Venta online:https://mutick.com/e/

Viernes 24 de abril – La Alquitara (Béjar – Salamanca)
Venta onlinehttps://www.enterticket.es/eventos/

Sábado 25 de abril – Sala Palo Palo (Mariñaleda – Sevilla)
Venta onlinehttps://www.enterticket.es/eventos/

Seleccionados entre las 744 propuestas musicales inscritas en la convocatoria, Baja California presentarán su última obra de estudio «Electricidad» publicada en marzo de 2024 a través de El Dromedario Records. Un trabajo que les ha llevado a compartir escenario con bandas como Europe, Tim «Ripper» Owens, Blaze Bayley, Warcry, El Drogas o Sôber.

Crónica: Blaze Bayley (Gijón 23/1/2026)

Silicon Messiah” marcó un antes y después en la carrera de Blaze Bayley, en tanto que se trató de su primer álbum en solitario tras su salida de Iron Maiden. Casi veintiséis años más tarde, el de Birmingham rememora aquél trabajo con un tour muy especial y que tendría parada en Asturias. Una Sala Acapulco que ya acogiera en 2024 la anterior visita del británico (crónica). De nuevo con los chicos de Absolva como banda y un setlist que, pese a todo, albergó alguna que otra sorpresa.

Porque sorpresa es, desde luego, el modo en que da inicio el show, con Blaze haciendo las presentaciones, y arremetiendo primero con “Samurai” de aquél “The Man Who Would Not Die” de 2008. “Ghost In The Machine” sí que nos introduce ya en el propósito de esta gira. Antes, Blaze había hablado de la forma en que la inteligencia artificial se ha instalado en nuestras vidas, rimando con el propio espíritu del álbum. ¿Lo mejor? El buen estado en el que parece estar su voz ya desde el inicio. También lo fino que está el mayor de los Appleton en riffs y tanto más en solos.

Evolution” dejó otro poso totalmente distinto. “Silicon Messiah”, después de todo, no dejaba de se un álbum fruto de su tiempo, y puede ser éste el corte más abiertamente dosmilero de toda la noche. Sea como fuere no, no faltaron los clásicos gestos de Blaze animando al público al final. Y es precisamente el tema título de aquél primer disco el primero que parece despertar a Acapulco. También al mejor Bayley, impecable al micro durante el prólogo. A fin de cuentas, y guste más o menos su peculiar registro, nadie le puede negar al británico lo que tiene de verdadero currante de esto. Él agradeció mediante un pequeño speech que eligiéramos verle a él en lugar de pasar la noche “viendo Netflix”. Ahí encajó como un guante, claro, “Born As A Stranger”:

“You were born, born as a stranger. You were born, born in a different world”.

Y tanto que sí. Gran riff, tremenda pegada de Martin McNee y con mucho una de mis favoritas de todo el set. Siguiendo con las revoluciones altas, “The Brave” puede ser lo más Iron Maiden de este repaso a “Silicon Messiah”. Puños arriba aquí, evidencia palpable de lo bien que se lo estaba pasando la gente. Otro de esos puntos álgido iba a llegar con la fenomenal “The Hunger”. Y el llamado del frontman a que no desfalleciéramos. Con shows como este no dan ganas de hacerlo, desde luego. Muy bien, muy entera y compacta la banda. Y el Wolfsbane, a ratos derrochando más carisma que voz, supo no obstante regular y hacerse fuerte aquí. Tablas le sobran. De hecho, diría que en “Identity” estamos viendo al Blaze más gesticulante, que tratándose de él no es poco decir.

Alguna de sus pequeñas charlas puede que se alargaran más de la cuenta. Después de todo, no deja de ser un vocalista al borde de cumplir los 63 y, como todos, necesita de sus pequeños descansos. No seré yo quien se lo eche en cara, al contrario, pues en este tramo del set está dando la cara contra viento y marea. En “Stare At The Sun” la sala coreó el riff inicial y dio la despedida que se merecía al primer álbum en solitario de Blaze Bayley, preparándose para recibir una buena ración de Iron Maiden en vena. Pero la banda atacó entonces “Calling You Home”, de aquél “Infinite Entanglement” de 2016. Otro gran riff aquí, si bien fue el momento en que más eché en falta una segunda guitarra, por mucho que llenara el bajo de Luke, el pequeño de los Appleton.

Dada la actual coyuntura internacional, qué apropiado resulta recuperar el canto antibelicista “Como Estáis Amigos”. Blaze y Chris Appleton la defienden en solitario, con la gente en Acapulco haciendo gala de sus pulmones. Ya con la banda al completo tocó revisar “Virus”, último corte que la doncella editara con Blaze al frente. En agosto hará treinta años. Parece mentira. “Wratchild” puso a muchos a saltar, claro, y “Man On The Edge”, con paradiña incluida, puso de nuevo a prueba nuestras gargantas. En “Futureal” cupo otro pequeño y positivista speech del frontman. Aquí “enfrentó” a los dos lados de la sala durante el solo de Chris y de tan bien que se lo estaba pasando, llegó tarde al micro para el último estribillo. El cierre, no obstante, no fue para Iron Maiden sino para UFO y su inmortal “Doctor, Doctor”, con espacio para solos (guitarra y bajo), presentaciones, agradecimientos…

… nos lo pasamos bien. Casi dos horas de concierto, en los tiempos que corren, desde luego que no son habituales. Blaze aguantó bastante bien el tipo, si bien en tramos del set dio la impresión de ir con el freno mano puesto. No lo digo a modo de reproche, más bien al contrario. Sabe bien donde están sus limitaciones y sabe manejarse con ellas. Derrocha carisma casi a cada gesto y no son pocos a lo largo de la noche. Busca en todo momento la implicación de la gente y ésta se sube al carro enseguida. La química con la gente de Absolva parece total y, si bien eché en falta una segunda guitarra, especialmente en los cortes más vibrantes, lo cierto es que el show cumplió con las expectativas que tenía al entrar por la puerta. Haced el favor de apuntarme en la lista si para dentro de un par de años vuelve por esta tierra.

Texto: David Naves
Fotos: Miguel Rubio

Crónica: Angelus Apatrida (Oviedo 23/1/2026)

Fue un dos de diciembre de 2023 la última vez que Angelus Apatrida pisaron tierras asturianas para presentar su, por entonces, recién estrenado último disco “Aftermath”, en la gijonesa Sala Acapulco (crónica). Ya tenían ganas de volver y nosotros de disfrutarlos en directo, una vez más.

La elegida fue la Sala Tribeca en Oviedo, una sala que, comenta Guillermo, les trae muchos recuerdos, cuando el 23 de noviembre de 2012 actuaban junto a los asturianos Soldier que presentaban su “Gas Powered Jesus”, mientras Angelus defendían su “The Call”, publicado ese mismo año.

Además, en esta ocasión, los manchegos actuaron sin teloneros lo que dio lugar a que se explayaran con un setlist variado y muy acertado, donde repasaron prácticamente, toda su trayectoria musical. Casi una veintena de temas desgranados sin apenas interrupciones, con la fuerza habitual que imprimen en sus directos. Y, sí, volvió a ser una noche apoteósica, nada que ninguno de los presentes no sepa ya de mano.

La actuación se inicia unos minutos después de las nueve de la noche con la consabida intro del tema “Break Stuff” de Limp Bizkit a la que sigue “Clockwork” y “Snob”, siendo este uno de los dos únicos temas que defendieron del último trabajo “Aftermath”. Ya entrados en calor, llega una “Indoctrinate” que suena atronadora. Para entonces, la sala ya presentaba un aspecto muy aceptable. Poco movimiento, pero la gente estaba (estábamos) disfrutando de lo lindo. Continúan con “Of Men And Tyrants” también de su album “Clockwork” seguida de “Cold”, donde Guillermo recuerda el frío y las inclemencias del tiempo que nos han estado acompañando durante estos días pero que no impidieron, afortunadamente, su visita a las tierras del norte.

Once años recién cumplidos hizo el “Hidden Evolution” del cual tocan “End Man”, un clásico ya en los directos de Angelus, y con “We Stand Alone” cierran este episodio que da lugar a un ligero descanso. La banda, como comentaba anteriormente, es un bloque compacto, el sonido, impecable, con mucho trabajo a sus espaldas (25 años ya desde su primera demo) y donde no se notó en absoluto que llevaban dos meses de parón, según comenta Guillermo en un par de ocasiones. No sé si temía que iban a mostrarse anquilosados, nada más lejos, maquinaria engrasada y lista para dar mucha cera de la buena, de la que, cualquier amante del buen thrash puede apreciar y degustar.

Excepto un pequeño problemilla que afectaba a la batería de Víctor Varela, solventado rápidamente, ninguna otra dificultad entorpeció el transcurso de la descarga. Continúan con un tema muy aclamado, “The Thornmaker”, que no suelen defender en directo, pero que sirvió de recordatorio de los veinte años de su primer disco “Evil Unleashed”. En el ecuador del concierto, los ánimos ya estaban muy caldeados, cuando llega “Violent Dawn” del “The Call”, tras la cual, David G. Álvarez, se mete entre el público para tocar, con su maestría habitual, el “Give ’Em War” y provocar un buen circle pit a su alrededor, al cual nos unimos, cómo no.

Tras “Thrash Attack” posamos todos para la foto final, donde se ve la gran afluencia de público pese a que, en esta misma noche, confluían otros dos conciertos de gran envergadura: “Satanic Surfers” y “Blaze Bayley”. Mucha cara nueva y joven, además de los habituales, poblaron la noche ovetense en el Tribeca, algo que, menciona Guillermo, es muy positivo para la música en directo.

Parecía que el concierto ya había llegado a su fin, pero no, aún faltaba el tema más emblemático de la banda, “You Are Next”, con el que cerraron por todo lo alto, dejando impresa en las caras del público presente, una sensación de brutalidad en otro bolazo más de los albaceteños.

Agradecer, una vez más, a Heavy Metal Brigade por publicar estas líneas y, ya sabéis, nos vemos en el próximo sarao.

Texto: Erundina Artidiello
Fotos: Archivo H.M.B.

Uli Jon Roth: Spain Tour 2026

De la mano del festival leonés LION ROCK FEST y la agencia ARTISTI-K MANAGEMENT el virtuoso guitarrista Uli Jon Roth regresa a nuestros escenarios para conmemorar el 50º aniversario de la publicación de «Virgin Killer«, cuarto álbum de estudio de Scorpions editado con el guitarrista en las filas de la legendaria banda alemana.

Sábado 30 mayo – Sala Totem (Pamplona)
Domingo 31 mayo – Sala Razzmatazz (Barcelona)

Una mirada nostálgica al pasado, por primera y última vez, Uli Jon Roth interpretará «Virgin Killer» en su totalidad. Dos veladas inéditas con el retorno a los escenarios de la magia de unos sonidos que marcaron época. La gira promete momentos inolvidables, melodías emotivas y las características improvisaciones del genial guitarrista de Düsseldorf.

Entradas disponibles en Ulijonroth.comLionrockfest.com y Ticketmaster.

Behind The Mask, El Documental De Megadeth En Los Cines

Ayer se estrenaba en los cines «Behind The Mask» documental protagonizado por Dave Mustaine en el que repasa los 40 años de historia de Megadeth. Anécdotas inéditas, la chispa creativa que sigue alimentando a la banda y el estreno de su nuevo disco «Puppet Parade» (quien sabe si «último» de la banda) marcan el recorrido por cuatro décadas de historia de la banda.

Una auténtica celebración que combina el apartado visual y experiencia sonora para recoger el legado y un nuevo inicio para una de las bandas más influyentes del metal.

Consulta tus cines más cercanos en el siguiente enlace:
https://megadethfilm.com/

Reseña: Sun Of The Dying «A Throne Of Ashes» (AOP Records 2025)

Tercer trabajo para los doom death metaleros con base en Madrid Sun Of The Dying, la banda que forman Daniel Fernández Casuso y Roberto Rayo en guitarras, David Muñoz en teclados, Diego Weser en baterías, Jose Yuste al bajo y Eduardo Guilló en voces. Únicos representantes estatales dentro del siempre interesante sello alemán AOP Records, “A Throne Of Ashes” fue grabado por el Aversio Humanitatis Simón Da Silva (At The Altar Of The Horned God, Voidescent, Mara, Defacement…) y posteriormente masterizado por el Teitanblood Javi Félez (Altarage, Vidres a la Sang, Totengott, Avulsed…). A ello hay que sumarle la colaboración de Antinoë, el artwork de Manuel Cantero (Santo Rostro, Ósserp, Zeenon…) y la foto de Sara Juanes. Todo para un disco que vio la luz el pasado 21 de noviembre en digital, CD y vinilo de 12″.

Martyrs” se eleva desde las profundidades para luego arremeter con el habitual doom death ordenado y rebosante de clase que les caracteriza. Un disco como este, en este momento de su trayectoria, no sería el que es sin la buena producción que se intuye ya desde las primeras estrofas. Un sonido bien calculado, equilibrado al milímetro, y que luce igual tanto en las partes más tranquilas y atmosféricas como en las más rotundas y desgarradas. Dice mucho de ellos, en mi opinión, optar por abrir el álbum con el corte más extenso de tracklist. Estas partes calmadas, en particular por las voces limpias que las domina, tienen algo que me recuerda a los Antimatter del gran Mick Moss. Las más graves, portan un sello que me lleva a pensar en gente como Evoken, Saturnus, Officium Triste… nombres todos ellos con los que, intuyo, les compararán a menudo. En definitiva es un opener conciso, diverso, bien construido y mejor arreglado, que confluye en un puente de una violencia no muy lejana a la de algunos de sus compañeros de sello. Este “trono de cenizas” no podría haber dispuesto mejor arranque.

Es tan acusada la majestuosidad de “Martyrs”, que Sun Of The Dying entregan ahora un corte que poco o nada tiene que ver con él. “Black Birds Beneath Your Sky” parte del que puede ser el riff más monocorde y rocoso que les recuerdo. A él confrontan estrofas donde la agónica voz de Guilló resulta casi el único asidero. Ahí me gusta el contraste que ejercen unos estribillos por los cuales, voces limpias mediante, se filtrará algo más de luz. Un corte menos ambicioso en lo que a reloj se refiere, pero que le confiere una gran personalidad a este tercer trabajo.

With Wings Aflame”, con Antinoë colaborando en voces, entrega a unos Sun Of The Dying más reconocibles. De inicio una balada / medio tiempo elegante, distinguido, cuyas partes más desgarradas me recuerdan, fácilmente, a unos Novembers Doom de álbumes como “Aphotic” o “Into Night’s Requiem Infernal”. Me agrada el modo en que empasta y progresa el doble juego vocal. También la carga atmosférica que entrega el Arwen David Muñoz tras las teclas. Hay buenos cambios de ritmo acompañados de cuidadas melodías de guitarra. Y si bien quizá eche en falta una pizca más de nervio en su arreón final, me resulta un corte nada desdeñable en cualquier caso.

The Greatest Of Winters”, que porta la que quizá sea mi letra favorita de todo el álbum, arranca con Weser enseñando un brío que habrá de difuminarse cuando acudan las primeras estrofas. Ahí emerge la banda en su registro más grandilocuente. Buena parte de razón la tienen de nuevo las teclas de Muñoz, pero también esos riffs que proponen Rayo y Casuso. La banda recupera aquí aquella escritura más diversa que alimentaba “Martyrs”, enfrentándola a ese doom death (un tanto) más pomposo para consolidar así otro corte de eficacia más que sobrada. Entre tanta pompa, puede que el bajo de Jose Yuste quede algo enterrado en la mezcla. Sea como fuere, aprecio esa cierta tensión que desprende su puente central. Pero sobre todo el crescendo que introducen después. Guilló se desgañita a fondo aquí y Sun Of The Dying abrazan un registro en el que parecen la mar de cómodos. Estupenda tanto desde el papel como en lo que a ejecución se refiere.

House Of Asterion” arranca desde posiciones muy académicas, muy cercanas a todo lo que dicta el libro de estilo, para después ofrecer una escritura que me agrada por la diversidad que atesora. Porque parece un corte trazado a base de contrastes. De la acusada grandilocuencia del prólogo a la candidez de esas primeras estrofas. Y de ahí a unos estribillos en una clave un tanto más épica, con los colchones de teclas de Muñoz acaparando buena parte del protagonismo. Hay grandes voces limpias, una mezcla dotada de gran equilibrio y un epílogo vibrante y redondo. Otro logro.

Son precisamente las teclas de Muñoz las que dan la bienvenida en la final “Of Absence”. Una cuidada línea de piano que cederá luego el protagonismo a un doom, de nuevo muy académico, en una onda que bien podría rimar con los mejores My Dying Bride. Eduardo Guilló traza aquí otra de mis líneas de voz favoritas de este tercer largo. Todo el corte dispone de una gran labor melódica del dúo Rayo & Casuso. Algo que termina otorgando una cierta distinción a este broche final. Triste, melancólica y desgarrada. Al fin y al cabo doom death metal quintaesencial, tal vez eche en falta ese riesgo que abrazan en cortes anteriores. Con eso y con todo, un cierre más que digno.

La banda, a la que tuvimos el placer de ver sobre los escenarios el pasado año (crónica), parece saber muy bien lo que se hace. Un doom death pensado desde su escritura como un juego entre contrastes, algo que le otorga una frescura muchas veces desconocida en álbumes de género como este. Buenos arreglos, el detalle de la fina colaboración de Antinoë, buenos riffs y melodías, tristeza, melancolía… todo sin perder el característico sello del grupo, pero creo, y esto es lo más importante, que componiendo el álbum más personal de todos cuantos han entregado hasta la fecha. Ese, y no otro, pienso que es el camino a seguir.

Texto: David Naves

Crónica: The 69 Eyes + D-A-D «Cowpunks & Glampires» (Madrid 18/1/2026)

Tengo que confesar que no soy de esas personas que sacan la entrada nada más ponerla a la venta. En el caso de esta gira fue diferente. A las dos bandas ya las había visto en directo y ya sabía qué esperar, así que no dudé ni un segundo en apuntarme. La parte complicada fueron las fechas que tocaron para España: empezando un domingo en Madrid y continuando durante la semana en Barcelona y Bilbao. La gira de los sueños de un currante que tiene que pedir días libres a su jefe si no vive en una de esas ciudades. Pues así comenzó mi primer día de vacaciones de 2026.

Coger el AVE desde Asturias y, poco después de llegar a Madrid, enterarme del trágico accidente que sucedió en Adamuz me dio un golpe de realidad: que los planes no siempre se cumplen y que hay que vivir, y vivir bien.

Cuando vi que The 69 Eyes y D‑A‑D iban de gira juntos, mi primer pensamiento fue: “Pero ¿qué tiene que ver uno con el otro aparte del aire nórdico que llevan y que van a traer?”. Es que el nombre de la gira lo dice todo: Cowpunks And Glampires. A los Glampires (The 69 Eyes) los había visto hace 5–6 años en Alemania y, para sorpresa de nadie, la sala estaba petada de gente que suele llevar mucho encaje, polipiel, pintalabios negro, entre otras cosas. La estética de los Cowpunks (D‑A‑D) la establece el bajista Stig Pedersen. Si no me creéis (y si no lo conocéis), buscad por favor fotos suyas.

D‑A‑D: La potencia de un directo sin artificios

La noche del 18 de enero en la Mon Live empezó con D‑A‑D. Cuando los vi hace unos años en el Barcelona Rock Fest quedé impactada por su control del escenario. Cierto es que llevan muchos años tocando en directo y grabando discos, pero por alguna razón nunca llegaron a ser una de esas bandas “mainstream”.

Abrieron la noche con “Jihad”, una canción que data de 1989, del disco «No Fuel Left For The Pilgrims«, que contiene varios de los temazos más conocidos de los daneses y que también tocaron esa noche para el público madrileño (y alrededores).

Para mí, los momentos más esperados de esta parte de la noche fueron ver los bajos que trajo Stig y cuando tocaron “Grow Or Pay”, que durante un buen tiempo la llevaba escuchando en bucle. El arreglo que hicieron para esta canción en directo consistió en subir el tempo un pelín, algo que creo que sirvió para animar aún más a la gente.

Hablando de los bajos… Stig es famoso por sus peculiares bajos de dos cuerdas. Para esta ocasión llevó varios de su colección de bajos customizados, como el Iron Cross, el Rocket o el Reverse (probablemente el más peculiar de todos). Aunque para el público es un pasatiempo del concierto esperar, después de cada canción, qué bajo escogerá Stig para la siguiente, logísticamente debe de ser una pesadilla transportar esos instrumentos gigantes durante la gira. ¿Tendrá una funda especial cada bajo según su forma? ¿Es un bajo menos un bajo con solo dos cuerdas? ¿Habrá vida en Marte? Son algunas preguntas que ni el mismísimo David Bowie pudo contestar.

Entre los intentos del cantante Jesper por comunicarse en español y los “bailecitos” de Stig con sus pantalones cortos de piel, pudimos escuchar en directo temas como “Laugh ’N’ A ½”, “Sleeping My Day Away” y más hits.

The 69 Eyes: los Glampires toman Madrid

Tras un cambio casi total del equipamiento en el escenario, llegó el turno de los Glampires: The 69 Eyes. El grupo, que lleva con los mismos miembros desde hace más de 30 años, se mostró en plena forma.

Bajo su “cool look” de siempre, el cantante Jyrki mostró su lado casi sentimental diciendo que es más feliz encima de un escenario que en cualquier otro sitio, y estuvo todo el tiempo interactuando con el público de la forma más gótica posible.

Entre los clásicos como “The Chair”, “Betty Blue”, “Brandon Lee” y “Wasting The Dawn”, también tocaron “I Survive”, el single que sacaron hace apenas dos semanas y que también recibió una gran acogida del público. Uno de los secretos del éxito de los finlandeses, en mi humilde opinión, está en las letras y la estructura de sus canciones, tan cantables que después de dos vueltas ya se puede empezar a tararear el disco entero.

Los murciélagos terminaron su show con los hits “Framed In Blood” y, por último “Lost Boys”. Por cierto, la noche anterior en Lisboa fueron acompañados por Fernando Ribeiro de Moonspell en esta canción. Esperaba también una pequeña sorpresa para la parte española de la gira, pensando quizás que invitarían a un músico español… pero tristemente no ocurrió.

Hacia el final del concierto, el cantante Jyrki invitó a todo el público al Bar Lemmy y poco después le avisaron de que estaba cerrado. Entonces nos preguntó: “¿En este caso dónde nos vemos después del concierto? ¡Vamos a tomar algo juntos!”. Al final no sé si realmente salieron a tomar algo con los fans, pero incluso el gesto de mencionarlo fue simpático.

Después del concierto hablé con varias personas preguntando su opinión y, sorprendentemente (para bien), no hubo una opinión unánime: a algunos les encantó D‑A‑D y otros pensaron que The 69 Eyes estuvo mucho mejor. ¿Qué nos dice esto? ¡Que ambas bandas dieron un espectáculo de puta madre!

Texto: Tumay Irgas
Fotos: Tumay Irgas, Archivo H.M.B.

SWR Barroselas Metalfest: Análisis Del Cartel

El SWR Barroselas Metalfest (Steel Warriors’ Rebellion) es un clásico festival de música extrema que se celebra cada primavera desde 1998 en la pequeña localidad de Barroselas, en la región norte de Portugal, cerca de la costa atlántica y a unos ~80 km al norte de Oporto.

El ambiente aquí es algo especial: no es un festival gigantesco tipo Wacken o Hellfest, sino una reunión apasionada de fanáticos del metal extremo, donde la gente va a vivir la música, descubrir bandas nuevas y compartir esa energía brutal con otros “hermanos de acero”.

Aunque no hay cifras oficiales públicas de asistencia, dada su historia y crecimiento, se estima que asisten varios miles de personas cada año, con ambiente muy comunitario y fans de toda Europa y más allá.

El festival se celebrará en esta edición del 29 de abril al 2 de mayo en el recinto habitual de Barroselas con dos escenarios interiores (acceso con entrada) y espacios exteriores, además de área de comidas, cafés, merch, camping y zonas para charlar con amigos metaleros.

Cartel y análisis de bandas confirmadas para 2026

El cartel del SWR 2026 es una mezcla brutal de leyendas, bandas muy respetadas del underground y proyectos contemporáneos, todos ellos dentro del abanico más extremo del metal: black, death, grind, sludge, doom y fusiones malsanas.

Leyendas y bandas con historia:

  • BEHERIT – Iconos del black metal culto, con atmósferas frías y perturbadoras; su presencia siempre es un plus para los puristas del género.
  • EXHUMED – Death/grind desde Estados Unidos con riffs brutales y humor macabro; veteranos que siempre ponen el listón alto.
  • BULLDOZER – Pioneros del metal extremo italiano, con un sonido crudo y directo que ha influido a muchas generaciones.

    Death y Grind inflamados:
  • GRUESOME – Death metal old-school con un toque festivo pero pesado; una banda que suele conectar bien con el público.
  • CAUSTIC WOUND y -16- – Grind/death ultra agresivo y rápido, ideal para resetear tus oídos.
  • DARVAZA y MORTIFERUM – Death metal oscuro y aplastante con ritmos lentos que golpean como un martillo.
  • INVUNCHE y MASSGRAV – Brutalidad sin concesiones, pensada para los amantes del caos sonoro.

Black y atmósferas densas:

  • THY LIGHT – Black metal profundo, hipnótico y casi ritualista.
  • INDIAN NIGHTMARE – Mezcla de black/death con tonos arcanos y ritualísticos.
  • VENEFIXION y OBSTRUKTION – Black/death técnico y veloz, para mentes que buscan precisión y frialdad.

Death metal con personalidad:

  • CENTURY, GENOCIDE, UNDERSAVE – Death metal clásico con riffs potentes y energía cruda; ideales si te mola lo tradicional pero bien ejecutado.
  • NUBIVAGANT – Ofrecen texturas más envolventes, black metal que se vuelve atmosférico.

Actitud underground y nuevas olas:

  • VECTIS, ANZV, VÜRMO, MORTO, DEATHGEIST, VENTR, CAOS RITUAL – Bandas que representan la escena contemporánea: diversas, energéticas y con propuestas que aportan frescura al lineup.
  • BÖLZER y VASTUM son ejemplos de cómo el metal moderno puede sonar pesado pero con identidad propia, combinando tradiciones con innovación en sus estilos.

Entradas y abonos disponibles a través del siguiente enlace:
https://www.swr-fest.com/tickets