Los melódicos vigueses Unchosen Ones nos presentan los primeros detalles de su segundo trabajo de estudio «Divine Power Flowing» que verá la luz el próximo 13 de febrero vía Blood Fire Death tres años de su gran debut “Sorrow Turns To Dust”, reseña aquí. Autoproducido por la propia banda, la mezcla y masterizado es obra de José Fernando Tercero en JFT Producciones. Mediante técnicas de gouache y lápiz tradicional, Abigail_González es autora de la portada y el artwork del álbum.
01 Idols & Kings 02 The Void 03 Cursed Without A Cause 04 Whirligig Saw 05 Caught By The Wind 06 Divine Power Flowing 07 Synthetic Wave Horizon 08 Midnight Mass 09 Death & Deliverance
La formación gallega afirma que el nuevo álbum representa una significativa evolución respecto a su anterior trabajo en todos los aspectos. El título «Divine Power Flowing» simboliza el carácter y la intención de esta nueva obra: un sonido más poderoso, enérgico y bombástico, que al mismo tiempo conserva la esencia distintiva de Unchosen Ones basada en melodías memorables y estribillos profundamente pegadizos. El apartado compositivo las letras exploran las batallas internas a las que todos nos enfrentamos, tristeza, desolación y superación personal. En ellas también encontramos homenajes a videojuegos clásicos como «Caught By The Wind» quese inspira en Castlevania, «Whirligig Saw» en Bloodborne o «Divine Power Flowing» en el legendario comic manga El Puño De La Estrella Del Norte.
Editado originalmente el 7 de noviembre de 2017 a través de Fighter Records, esta nueva versión del álbum llegará en vinilo negro y color en edición limitada y en CD con un tema extra, la canción instrumental «Metal Machine«.
Poner pie en el pasado para afrontar el futuro. Ancient Settlers, cambios de formación mediante, fijan la vista en su primer Ep, aquél “Autumnus” con el que los conocimos allá por 2021 (reseña), aprovechando para presentar en sociedad una formación en la que la dupla Noelia Fernández Jiménez y Nia Creak lleva la voz cantante. Junto a ellas encontramos a Enric Juan al bajo, Rex Chiesa y Agustín Martínez en guitarras y finalmente Hermán Riera a los parches. Adornado por el arte de Khalipse, el Ep vio la luz a finales del pasado año vía Scarlet Records.
Al igual que aquél primer trabajo, la banda se ha tomado la molestia de colocar una pequeña “Intro” a modo de preludio. Aumenta ésta, en cierto modo, el impacto de “A Monument Restored”, que luce con nuevos bríos gracias a una producción más lustrosa y el buen apoyo vocal que ahora ofrecen Nia y Noelia. Colecciona riffs interesantes en estrofas, unos arreglos que buscan una cierta grandilocuencia y unos estribillos bien construidos y con gancho. Me sigue llamando la atención la buena sección solista, ese metal vivaracho y directo en que se apoya, y pienso aún hoy que puede pasar por uno de sus temas más redondos.
“Die Around Me” resulta en cierto modo más agria y potente. Sin perder nunca el fuerte poso melódico de A.S., pero conduciendo su propuesta por caminos no del todo semejantes. La batería de Riera gana peso, los riffs se recrudecen y, contra ello, surge el buen juego vocal entre Nia y Noelia. Puede que en cuanto a riffs no llame tanto mi atención. Incluso que, a ratos, toda la faceta orquestal le gane la batalla a los componentes puramente metálicos de la mezcla. Pero cuando entran esos llamativos solos del epílogo, solo echo en falta un final que no fuera ese desangelado fade out.
“Diamond Eyes” le cambia el paso al Ep. Sigue siendo aquél medio tiempo repleto de buenos detalles en el plano técnico que llamara mi atención hace ahora cinco años. El tiempo vuela, pero este corte se mantiene en ritmos pausados, con buenos riffs engarzando estrofas y unas voces en (casi) constante diálogo la una con la otra. Buenas alternancias surgen precisamente en esas estrofas. Y la banda da la sensación de estar más que cómoda a poco que las revoluciones suben. Si bien, como digo, esto no deja de ser en gran medida un medio tiempo. Bien construido, arreglado con gusto y ejecutado con el brillo técnico habitual de la banda. Despiden con una outro relajada, cadenciosa y no poco elegante.
Siguen en sus trece. Buenos recuerdos traen estas canciones de aquél primigenio Ep de una banda por la que, no voy a mentir, sentimos cierta predilección en esta casa. Siempre hemos seguido de muy cerca sus pasos (crónica) y pasar por este “Autumnus (Revisited)” era poco menos que obligado. Un Ep que reconduce aquellas canciones en lo que casi parece un reinicio para una formación a la que, parece, le cuesta dar con un line up estable. Sea como fuere, bien están pequeños trabajos como este para poner en alerta a los más despistados.
«Justicia Ciega» es el tercer adelanto del álbum de regreso de los combativos Escuela de Odio. Tras «Enemigos Del Gobierno» y «Dictador De Mierda» los langreanos continúan presentando material sonoro de su próximo álbum de estudio «Cuerpos Muertos» que verá la luz vía Potencial Hardcore en el mes de marzo.
En esta ocasión la propia banda se ha encargado de la grabación, mezcla y master en los Breakdown Studios de su guitarrista Nefta Vázquez. Tras el parón obligado por los problemas de salud de Pirri, vocalista y fundador, este 2026 marca el retorno de una banda a la que esperamos volver a disfrutar también en directo.
Bajo la denominación «La Nueva Era Rocktour» la formación murciana hará su debut en los escenarios asturianos para presentar su nueva obra de estudio «La Nueva Era Del Rock» editada el pasado 2025 vía Maldito Records.
Por su parte Secta también llegará a Gijón con novedades a presentar. En su caso a su nuevo vocalista Fernando González (La Dieta de Worms, Coverage). Soundcrush muy activos en vivo en los últimos tiempos regresan a Gijón para continuar con la presentación de su nuevo disco de estudio «The Hunt» autoeditado el pasado año, reseña aquí.
No pudo empezar mejor el año rockero en León. 2026 comenzaba con el concierto de Edén en la acogedora sala Black Bourbon, en pleno Barrio Húmedo, y allí fuimos una buena cantidad de fans que llenamos enseguida el recinto. Empezaron con cierto retraso, algo ocupados en saludar antes de empezar, lo cual obligó a recortar un tema del setlist. Y poco después de comenzar, dedicaron todo el concierto a Mario Herrero, teclista de Drunken Buddha, recientemente fallecido y muy querido tanto por los músicos presentes como por los fans que amamos este género y a sus mejores profesionales.
La banda asturiana, con más de 20 años de carrera, y liderados por su fundador Javier Díaz (ex Notredame y ex Warcry, como nos recordó Dini), salió al escenario con muchas ganas y con caras sonrientes al ver que sí, habían logrado convencer a muchos leoneses de que acudieran a la cita, pese al tremendo frío. Estaban Juanjo Díaz al bajo (según Dini, la mejor persona del mundo), algo sorprendido cuando el cantante leonés le invitó a soltar algunas palabras, a lo que el bajista leonés respondió animando al público con la garra de «vikingo» que le caracteriza; el joven Álvaro Cocina en la guitarra rítmica, de actitud discreta pero con varios solos muy destacados; Dini González (ex Decibel Race, Darkkam) en la voz principal y como brillante maestro de ceremonias; y Fernando Argüelles (ex Nörthwind y Vendaval, entre otros) aporreando sin piedad la batería. El quinteto mostró mucha camaradería y unión entre ellos, y ¡cómo se nota y se agradece eso desde abajo! Eso hizo que todo sonara muy bien, muy compactado y con mucha calidad, otro caso más en que la banda, sin desmerecer el producto grabado, gana mucho en directo.
Como digo, la sala estaba llena, incluyendo algunos familiares y destacando 4 jovencísimos alumnos de Dini en primera fila, luciendo camisetas de Edén y con sus delicados oídos muy bien protegidos. No solo no salieron corriendo al empezar el «ruido», como temía alguna mamá, sino que gozaron hasta el final. Tocaron íntegramente su sexto LP, «Alma De Libertad» (2024). De hecho, el concierto empezó igual que comienza el disco, con el tema atmosférico «Cenizas«, con su expresivo discurso, sonando en formato pregrabado, y dando paso a la primera que podríamos considerar con una auténtica canción, «Ave Fénix«, y al resto de temas de dicha publicación. Los teclados también sonaban pregrabados, y, aunque nos habría gustado ver algún teclista en directo, la verdad es que apenas habría cabido en el escenario, donde los componentes de Edén se apañaron bien para moverse un poco justos, pero hábilmente, entre cables y equipos.
Y comenzó el alarde de todo: de la potente voz, muy aguda, de Dini quien, con una estética actual y cuidada, nos regalaba buenas poses y sonidos intensos difíciles de alcanzar por otras gargantas más comunes. El frontman leonés empatizó muchísimo con todo el público de principio a fin, haciéndonos participar con coros, gestos y bromas, cuidando especialmente a los cuatro pequeños alumnos que le emocionaban con su cartel de «al mejor profe y mejor cantante». En todas las canciones gozamos de buenos sonidos guitarreros, sobre todo de los afilados solos de ambos músicos virtuosos, a veces formando pequeños «duelos de cuerdas» muy interesantes, y siempre apoyados por la intensa base rítmica, encajada al fondo del escenario, pero muy efectiva.
Hubo un ambiente muy fiestero en las tablas y en la audiencia, mucha alegría navideña. Las canciones nos llevaban a temáticas muy diferentes: el afán de no rendirse nunca ante ninguna adversidad en «Puede Ser«; un discreto canto al diablo en «666«, muy bien ambientado con una intensa luz roja; o la dureza sonora de «El Fin» combinada con la melodía más pegadiza, casi popera, de «Corazón«, ésta del disco «El Despertar De Los Sueños» (2019). No fue el único tema con el que volvieron momentáneamente al pasado, ya que recordaron también «Desde El Aire«, «Sangre De Metal» (en la que nosotros acompañamos a la banda con nuestros coros, mientras Dini nos daba toda una lección de canto) y «Perdido Estoy«, de ese mismo LP de 2019, casi al final del concierto. Además, regresaron aún más a los orígenes con «Junto A Ti«, de su disco «Caminante Del Tiempo» (2006) y nos regalaron una potente versión de «Rebel Yell» de Billy Idol, algo más eléctrica de la original.
Aunque el reloj se nos echaba encima y había que acabar ya, so pena de que la vecina de arriba se quejara del ruido (o eso dijeron), no podían irse sin interpretar la popular «Ella«, donde aceptamos gustosos la invitación de repetir el título del tema cada vez que surgía en la canción. Se acabó en lo que pareció un rato muy corto, y nos quedamos todos muy contentos: los asistentes porque habíamos disfrutado en un gran concierto de una banda muy trabajadora, muy bien cohesionada y muy entregada, lo notamos durante toda la duración del evento. El grupo quedó contento por gozar de una sala llena de un público muy feliz, animado y participativo. Y seguro que Patry y el personal de la sala Black Bourbon quedaron también muy contentos por todo lo mencionado. Hicimos una foto final y pudimos saludar a la banda cordialmente, además de visitar su puesto de merchandising.
Ojalá este inicio del año 2026 sea la premonición de cómo va a ser el resto del año. Tanto Edén como la sala Black Bourbon van teniendo sus agendas ocupadas con citas importantes que, sin duda, seguirán aumentando. Y nosotros, el público, queremos seguir gozando de todo ello. Por ahora, agradecemos a la banda su gran entrega y profesionalidad, a la sala su cálida acogida, y al público presente su cooperación para que pudiéramos sacar algunas fotos y su participación activa en la fiesta. ¡Nos seguiremos viendo!
La gira conjunta «COWPUNKS AND GLAMPIRES TOUR» protagonizada por los íconos hard rockeros daneses D.A.D. y los oscuros vampiros fineses THE 69 EYES llegan a nuestros escenarios este mes de enero.
Inmersos en las celebraciones de su 40º aniversario el combo danés presentará sus clásicos de siempre mientras repasará su más que notable última obra de estudio «Speed Of Darkness» publicada el pasado 2024 a través de AFM Records.
Por su parte The 69 Eyes defenderán su trayectoria de más de 30 años a través de su último disco «Death Of Darkness» y un buen ramillete de himnos cosechados en este tiempo. Desde sus inicios abrazando el sleazy rock a ser santo y seña del rock gótico.
«Requiem Aeternam» (descanso eterno) es el primer libro de poemas del sierense Miguel Granda Cué, y el próximo jueves 8 de enero será presentado a partir de las 19 horas en la casa de la cultura de La Felguera (Langreo).
La velada contará con la participación del también escritor Fernando García Magdalena. El libro, editado a través de Íbera Ediciones es el último de una trilogía, según el autor se decidió a empezar por el último libro, ya que es el más emotivo y el que más ganas tenía de escribir. Los otros dos libros hablarán del nacimiento, el segundo de la vida y el amor, ya que éste trata sobre la muerte y la despedida. Como curiosidad comentar que uno de los poemas se corresponde con la letra de la canción «Al final…» de los power metaleros asturianos Victoria.
Esta canción versa sobre una niña evacuada en septiembre de 1937 de la España franquista, desde El Musel hacia Rusia. Debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial, no pudo volver a su tierra hasta pasados varios años, y lo hizo junto a su familia siendo ya una adulta. Una historia real basada en la vida de Emilia Fernández Cueli, una de las tantas niñas de la guerra.
Sacavera son Michell Ardura en guitarra y voces, Arturo “Turo” Fernández en baterías y Javier Garrido al bajo. Ahora nos presentan un Ep homónimo, de cinco temas grabados en los Tutu Estudios y al que adornan el logo de Javier Iván Villa Vilches en portada y las fotos de Max Estrella y esta casa. Todo ello maquetado bajo la dirección de Juan Carlos Macías Cienfuegos.
“Extinción”, que estrenaron fechas atrás vía videoclip, es un rock and roll ágil y compacto, donde me gusta el tratamiento que la producción da a las voces de Ardura, así como los riffs que éste plantea durante las estrofas. Hay un feeling aquí que me lleva a pensar en gente como Leize, amén de una letra que viene a ahorrar en metáforas. Es rock urbano, de toda la vida, comprometido, directo y sin aspavientos. Al puente lo atraviesa un más que digno solo de guitarra, también una precisa base rítmica (esos buenos dibujos de Garrido durante el solo) y que concluye en un epílogo muy por el libro de estilo. Me agrada.
“Invisible” resulta en la oferta más breve de las cinco. También aquella a la que atraviesa un nervio más punk. Quizá por ahí, manías de oyente, el hecho de que me enganche menos. En cualquier caso me gustan esas melodías que acompañan a Ardura durante estrofas. El estribillo resulta finalmente el mejor arma de esta segunda entrega, rematada por el correcto solo del propio Ardura en la parte central. No me desagrada pero reconozco que tampoco me engancha.
“La Chica De La Curva” puede ser la que mejor partido saca de los Tutu Estudios. Entroncando con ese rock urbano entre Leize y Barricada, me engancha por el riff que plantea Ardura aquí, también por la certera base rítmica que la propulsa. Alberga un curioso guiño a Black Sabbath en el puente, resultando en cierto modo una curiosa coctelera de géneros. Bien planteada, siento que fluye de manera natural, de nuevo sin excesos ni alardes. De mis favoritas del Ep.
“Mentiras”, en cierto modo la más hiriente de las cinco, con un Turo muy firme tras los parches y Garrido, una vez más, dejando buenos dibujos desde las cuatro cuerdas. Un canto apesadumbrado en lo lírico (“la muerte no tiene ojos, ha vencido a la esperanza”), donde quizá eche en falta unos coros con algo más de presencia y punch. En cualquier caso me resulta atractiva por trazo. También por un solo que puede ser fácilmente mi favorito de todos cuantos atraviesan el Ep. Los ¿desaparecidos? rockeros valencianos Transfer pueden ser otra de las rimas aquí. Me agrada.
La final “El Hombre Del Saco” extrae del trío una cara algo más chulesca. Si bien en cuanto a riffs me engancha menos que otros cortes del Ep, me gusta el modo en que Ardura enfrenta sus líneas de voz aquí. También el solo que inserta antes del puente. Creo que les funciona un aspecto lírico, ahora sí, que sabe tirar de metáforas, facilitando que sea el oyente quien haga las cábalas pertinentes. Un buen cierre…
… a un trabajo que sucede en un suspiro. Ni diecinueve minutos para un Ep puede que algo tímido en lo que a sonido propio se refiere, pero que llega a término, al menos, habiendo dibujado un buen compendio de influencias. Mucho rock urbano, algún tinte más punk o aquél guiño a Black Sabbath de “La Chica De La Curva” buscan precisamente esa diversidad en la que, siento, deberían poner el punto de mira. Puede que Sacavera peque de una cierta timidez, pero ya sabéis lo que dicen: todo gran viaje comienza con un pequeño primer paso. Estaremos atentos.