Y Así Fue Nuestro 2023

Muy marcado este 2023 por haber tenido la suerte de ver a una banda tan pequeña en número pero tan grande en escena como los británicos Muse en el Sardinero santanderino. Presumiblemente uno de los shows más grandes que el mundo del rock tiene para ofrecer a día de hoy. Contrasta, por ejemplo, con aquél de los Kinkis Gruñones y Sons Of Decay en el Centro Social Autogestionado La Kuadra, en Barros. Entre un escenario y otro os podéis imaginar cómo de grande es el espectro que ha desfilando ante mis ojos en el presente año.

Que no lo dice uno por presumir. La intención no va mucho más allá del mero balance. Lo cierto es que sin salir de la región hemos podido disfrutar de un abanico amplísimo. Pienso en el metal pegajoso de Battle Beast en Gijón, en la eterna juventud de Glenn Hughes en el Palacio Valdés, el finísimo death metal de Baest o la oscuridad enmascarada de Grima, ambos en Oviedo. Sin olvidar el peculiar y blanco embrujo de El Altar Del Holocausto en nuestra querida Acapulco.

Claro que si hay un show que en lo personal ha marcado con fuerza el presente año, ese es el de Dream Theater en Avilés. Aún hoy tengo que echar mano de la revista para creerme que sí, que de verdad una revista de tirada nacional salió a los quioscos con una crónica de mi puño y letra del show de una de las bandas de mi tardo adolescencia primero, madurez y casi vejez ya. Y no, no estuvieron a la altura de las expectativas como ya sabréis pero no deja de ser un directo con un significante casi inabarcable para mí persona. Volved ahora con Portnoy, va.

Aunque si hablamos de significados, no quiero olvidarme tampoco del Midlife Crisis Fest. Desde luego una de las citas más curiosas por llamativas de estos doce meses. Al final uno parece cogerle el gusto a la carretera. Que en lo que a mí respecta y particularmente en este final de año, que se resiste a terminar, no ha sido poca. El fantástico Lion Rock Fest coronado por unos H.E.A.T. que se comen el mundo a bocados, por no hablar del desplazamiento hasta tierras vitorianas para ver a dos leyendas del melódico como son FM y Dare.

Y ya que estoy con las visitas foráneas, cómo olvidar el Atalaya de este año, que vendría a propiciar el reencuentro con un tal Ramón Lage tras más de diez años de aquél último bolo en el Albéniz gijonés, aún enrolado en las filas de Avalanch. A veces tocaba repartir tareas. Así, mientras la otra parte contratante de la web disfrutaba del barro alemán, servidor tuvo la suerte de reencontrarse con Blast Open en nuestro querido Kuivi PopUp, que volvió a ser un año más motor y epicentro de la música en directo en el corazón de una Asturias que se niega a entregar la bandera blanca.

Porque, claro, en este tiempo caben infinidad de crónicas de nuestras bandas de aquí. Desde Bestia Negra a Mad Rovers pasando por S.O.C.S., Green Desert Water, Caballo Moldavo, Azure, Dr. Nekro… tantas y tantas noches de buen rock and roll y mejores compañías. Y aunque la idea no sea echarnos flores, Mala Reputación cumplieron veinticinco años en su casa y con Heavy Metal Brigade al pie del escenario. Angelus Apatrida reventaron por dos veces los escenarios asturianos, el Raposu Rock volvió a ofrecer la cara más solidaria de la escena y Siena Root volvieron a la región para confirmarse como una de las grandes figuras del underground rockero sueco del momento.

Es diez de diciembre cuando escribo esto y aún quedan varias balas en la recámara. Tened por seguro que mientras quede sangre en las venas y gasolina en el tanque ahí estaremos un año más. Nos vemos frente a los escenarios.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Hellfest 2024: Análisis del cartel

Como todos los años alrededor de estas fechas, los festivales a nivel europeo van poco a poco cerrando sus carteles y mostrando públicamente sus cartas de cara a intentar llevarse el gato al agua en la siguiente temporada estival. Giras de despedida anunciadas por todo lo alto, reuniones exclusivas para la ocasión, sets especiales rememorando sus discos más gloriosos, nombres, nombres y nombres, todo ello generalmente anunciado a cuentagotas, de cara a generar interés entre la comunidad metalera, mantenerse en el candelero el mayor tiempo posible y ser noticia la mayor cantidad de veces posible. El Hellfest no necesita participar de todo ello para, una vez más, hacer una demostración de poderío en cuanto a su oferta. Con todos sus abonos agotados desde un par de horas después de haber salido a la venta, la semana pasada presentaban su próxima edición mediante un anuncio de cuatro días de festival (este año en la última semana de junio, una más tarde de lo habitual), seis escenarios y más de 180 nombres para volver a ponerse de un plumazo en cabeza en cuanto a variedad, cantidad y calidad con respecto a sus competidores directos.

Tal y como nos tienen acostumbrados, hay de todo y para todos. No faltan los nombres masivos como supone la vuelta de Metallica al festival francés después de su incendiario concierto en el mismo en 2022 una vez superado el parón pandémico. También ejerciendo como cabezas visibles, disfrutaremos de los himnos de Dave Grohl y sus Foo Fighters en sus primeros conciertos en Europa tras el fallecimiento de Taylor Hawkins. Avenged Sevenfold, Queens Of The Stone Age, Baby Metal o Machine Head opositando a heredar la zona alta de los festivales a nivel mundial cuando los clásicos se jubilen definitivamente. Las aventuras en solitario de Bruce Dickinson, Tom Morello o Corey Taylor también pasarán por los main stage en 2024. Pero Hellfest va mucho más allá del rock y metal mainstream. En este “festival de festivales” hay sitio para todo tipo de metal extremo, hardcore, punk, stoner, hard rock…

¿Quieres black metal? Supongo que Emperor, Dimmu Borgir, Satyricon y Cradle Of Filth pueden resultarte interesante. Vale, son nombres muy masivos… puede entonces que Wiegedood, Kanonfieber o Yoth Iria llamen tu atención. ¿Death metal? Difícil resistirse a la intensidad de Suffocation, a la melodía de Dark Tranquillity, la brutalidad técnica de Nile o los clásicos del género que David Vincent y sus I Am Morbid tocarán. ¿Algo más clásico o melódico? La exquisitez de Extreme, los temazos de Rival Sons, o la sorprendente aparición de la banda de las hermanas Wilson, Heart, para saciar a los fans de los sonidos de los 70 y 80. ¿Metal clásico? Los teutones Accept, los británicos Saxon con su show especial “Castles & Eagles”, los excesos neoclásicos de Yngwie Malmsteen

Si buscas algo más industrial o electrónico, podemos comentar que The Prodigy, aún sin Keith Flint, pondrán patas arriba uno de los main stage sin lugar a duda. Mucha curiosidad nos causa también el show que Chino Moreno y su proyecto más electrónico y ambiental, Crosses †††, nos pueda ofrecer. No faltarán el punk rock de mano de Cock Sparrer, Dropkick Murphys o The Offspring, así como el hardcore de Suicidal Tendencies, Harm’s Way, Madball o Biohazard. La oscuridad de (Dolch), los suecos Tiamat o Chelsea Wolfe también se nos antojan como conciertos más que interesantes. Para los fans de los sonidos más desérticos, no cabe duda de que nombres como Fumanchu, All Them Witches, Nebula o Gozu serán un aliciente para acercarse al festival. ¿Progresivo? No te querrás perder la reunión de Textures, el seguro que excepcional show de Pain Of Salvation o los escarceos en solitario de Einar Solberg de Leprous. Y así podría seguir durante horas, contando hasta 180 bandas de diferentes estilos y calados. Se dice pronto. Echad un vistazo al póster y no me cabe duda de que, si sois mínimamente eclécticos, encontraréis al menos 30 o 40 bandas que os harán tilín.

Antes de terminar, algunas sugerencias a nivel personal: No os perdáis a los noruegos Shining que, aunque están muy venidos a menos a nivel discográfico desde hace varios lanzamientos, esta vez tocarán en directo el “Blackjazz” en su totalidad, obra maestra del metal extremo más experimental y arriesgado de las últimas décadas. Por supuesto, marcados en rojo, subrayados y remarcados en el calendario, tenemos la confirmación del primer concierto europeo de Mr. Bungle desde hace más de 23 años. Mike Patton, Trey Spruance y Trevor Dunn culminan sus sueños de juventud reclutando a Scott Ian (Anthrax) y Dave Lombardo (Slayer) para impartir una masterclass de enrevesado, bizarro e imprevisible thrash metal. Queremos sin lugar a dudas presenciar la putrefacta demostración de death metal sueco que Dismember nos preparan para la noche del sábado, así como la gótica, rockera pero melódica personalidad de los holandeses Dool.

Lo cierto es que a cada vistazo que echamos al cartel, vemos algo nuevo que recomendaros así que mejor simplemente dejaros con un: “Festivaliers… ¡Nos vemos en Clisson!”.

Texto: José Mora Álvarez
Fotos: Jaime García

Crónica: Greta Van Fleet (Madrid 4/12/2023)

Cinco años después de su anterior paso por Madrid regresaban a la capital Greta Van Fleet. La demanda de un concierto a tiempo completo de los de Michigan no defraudó congregando más de 10.000 almas en el Wizink Center en una velada que si en la llamada a filas no defraudó, en lo estrictamente musical dejó alguna pincelada gris.

Siguiendo el horario establecido con pulcra exactitud tomaban posesión del escenario Hannah Wicklund & The Steppin Stones. La joven vocalista y guitarra afincada en Nashville apenas dispuso de veinticinco minutos para reafirmar su candidatura a próxima referencia del blues rock ante una audiencia aún escasa, por lo que no se dejó nada en el zurrón. Descalza, ataviada con un vestido de llamativos colores, demostrando el poder de su voz y su habilidad al “talk box” logró caldear el aún frío ambiente. Tablas le sobran a una Hannah que lleva asaltando escenarios desde los 9 años, llegando a colaborar con artistas del calibre de Jason Isbell, Kansas, Jefferson Starship, The Outlaws, Rusted Root o conquistar los oídos de Brian Johnson en una fiesta organizada por el propio vocalista de AC/DC. Sin duda un más que meritorio bagaje con apenas 23 años.

Mientras continuaba un incesante goteo de público llegaba el momento de los británicos Black Honey y su apuesta por una versión del rock más “mainsteam”, por momentos rozando los sonidos alternativos, destellos del grunge e influencias de bandas como Elastica o Blondie en su vertiente más punk. Con Izzy B. Phillips como punto focal, voz y guitarra de la banda de Brighton, disfrutaron de 40 minutos para presentar a conciencia su nuevo disco “A Fistful Of Peaches”, editado el pasado mes de marzo dejando como puntos álgidos una “Corrine” con una preciosa introducción a capela o “Run For Cover” con un Alex Woodward desatado a la batería para finiquitar un show más que satisfactorio a tenor de la reacción del público.

Con todas las entradas de pista vendidas y el primer anillo de la grada repleto arrancaba el tiempo para la formación liderada por los hermanos Kiszka. Amplio espectro generacional que pone de manifiesto el gran poder de convocatoria de una formación destinada a tomar el relevo y mantener viva la llama del rock. El inicio de su actuación corrobora la ostentación visual y sonora que será protagonista de sus casi 150 minutos de show. Una extensa intro protagonizada por violines, la caída de una gran lona con coronada con el anagrama de la banda, explosiones, llamaradas intermitentes y los cuatro miembros de la formación, rojo, blanco, negro y dorado en su vestimenta, recibiendo la bienvenida de Madrid en el centro superior del escenario.

Quedarse en la influencia Zeppelin en su música es apenas rascar la superficie, obviando una pomposa escenografía personificada en los innumerables cambios de outfit de Josh ofrecen un show de hard rock atemporal con una clase y actitud de la que la banda va sobrada. Intercalando pasajes acústicos y algún soliloquio por parte de un Josh que no dudó en bajar al foso para repartir varias rosas blancas entre los afortunados habitantes de la primera fila. Si bien su voz siempre nos evocará al dios dorado de Robert Plant, su puesta en escena recuerda en muchos momentos a Freddy Mercury. Vocalmente superlativo toda la noche, Josh Kiszka toma beneficio de los varios parones derivados de unos excesivos y prescindibles solos de batería y guitarra que cortaban el ritmo de un público que viraba del embeleso al bostezo.

Salvaría de esos cambios de tercio, por lo sorprendente, la interpretación de Josh al piano de “Unchained Melody”, el clásico de los Righteous Brothers. La catarsis abrazaría al Wizink durante “Black Moon Rising”, bajo una intensa luz roja cada pincelada fuera de la interpretación casi integra de su última obra de estudio “Starcatcher” era recibida con fervor. Nuevo punto gris que no fallo traumático, la elección de un setlist que obviaba buena parte de sus dos primeros álbumes.

Light My Love” nos acercaba al colofón de una gran noche, emocionante en muchos momentos, aburrida en pocos, abrumados por la montaña rusa de emociones que es la voz de Josh. Reservaron para el cierre “Farewell For Now” bajo una explosión de confeti y arco iris como fondo con la promesa de un pronto regreso, esperamos que con la misma fuerza, entrega y una mejor selección de repertorio. El mejor escribano puede cometer un borrón.

Texto: José Ángel Muñiz
Fotos: Archivo Greta Van Fleet

Crónica: Stone Senate + Colmena (Avilés 9/12/2023)

La parada asturiana de los estadounidenses Stone Senate, a quienes acompañarían los locales Colmena, era desde luego motivo suficiente para que Heavy Metal Brigade afrontase su tercera salida de una semana que había comenzado con Azaghal y Empty en Oviedo, seguía con Siena Root en la Factoría Cultural y cerraba en el Paseo Malecón de la también llamada villa del Adelantado.

El nombre de Colmena puede no sonarle a los más despistados, pero si decimos que su seno alberga miembros de bandas como Brecha, Manifiesto, Leather Boys, Drunken Buddha o Marvel, a buen seguro más de uno arquea una ceja. Son una de las bandas de más reciente creación en Asturias y de hecho se presentaban en el Paseo Malecón discurridas ya varias fechas en vivo. Prueba de que el proyecto, al menos en sus albores, parece tirar para adelante.

“Bienvenidos A La Colmena” exclama Luismi Rose y el primer corte que entregan, “Nunca Bajes La Guardia”, suena a verdadera declaración de intenciones. Buen sonido en líneas generales, con Nefta a los mandos de la nave, aunque los músicos se quejaron de algún que otro acople sobre el escenario. Después de todo, “qué es una colmena si no hay zumbido”.

Siguiendo con los fenómenos acústicos, a buen seguro “Qué Asco Das” ha provocado más de un pitar de oídos. Su letra, deslenguada en forma pero teledirigida en fondo, fue nuestra primera toma de contacto con un cuarteto que, recordemos, completan Toni Bustamante en guitarras, Serto Jabrabruhuy al bajo y Josín Martínez en baterías.

Para quien aún no se haya dejado picar por los miembros de esta colmena, decir que la banda se mueve dentro de un hard rock de tintes heavies a un tiempo muy años ochenta, con cierta idiosincrasia muy asturiana impregnando las líricas de Bustamante. Algo que se hará patente en cortes como “Situaciones Críticas”, o con el ex-Marvel dibujando solos de altura en cortes como “Ego”.

Hubo igualmente tiempo para versiones: una muy bien recibida “Born To Be Wild” a la que sigue “Born To Raise Hell”, donde uno echa en falta un bajo con algo más de distorsión, Lemmy nos malacostumbró a todos. Cierre para la desenfadada “Macarra Del Quinto” y despedida de una banda que parece disfrutar con lo que hace. Propuestas que nunca sobran.

Stone Senate son un animal completamente diferente. Tanto por formación, tres guitarras sobre el escenario del Malecón, como por sonido, con ese rock sureño de tintes abiertamente hard. “We Are Stone Senate From Nashville, Tennessee” exclama el espigadísimo Clint Woolsey. “And We Play Rock And Roll”, le faltó decir al norteamericano. Porque lo cierto es que su rock sureño desde luego gana unos cuantos enteros en lo que a potencia se refiere en su traslación al directo.

A Woosley, pegatina de Motörhead en su preciosa guitarra de color azul, le flanquean James Beau Edwards a un lado y el muy risueño Ted Hennington al otro, el casi siempre taciturno Kieran Cronley al bajo y David “DZ” Zettler tras los parches. La banda suena en perfecto estado de revista desde la inicial “Cemetery Song”. Ya desde los primeros compases del show, el sonido no puede ser más redondo. La batería de “DZ” te golpea en el pecho al tiempo que Cronley dibuja líneas de bajo tan discretas como redondas.

El casi infinito Woolsey se destapó como el frontman químicamente ideal para la música de la banda. Despliega un carisma inabordable tras el micro y su voz, a ratos poderosa, jamás pierde el tan buscado feeling. Por ahí deslizarían temas como “Dead And The Dying”, de su álbum “Dawn” de 2022, o una “Martha” que bordea sin traspasar la frontera del funk y resulta casi bailable por momentos. Tendrían tiempo incluso de revisitar a The Band con “The Shape I’m In” y The Allman Brothers Band con “Don’t Keep Me Wonderin‘”. También de armónica mediante sumar un miembro más en escena o de incluso poner a “DZ” en voces.

El tronco final del set sería todo lo que uno espera de una banda de estas características. Con el trío guitarrero brillando a gran altura en “Whiskey Helps” o enfrascándose en duelos por momentos incendiarios, cuando no doblando sus guitarras para regocijo de una audiencia que supo responder al buen hacer de los norteamericanos.

De hecho la banda se iría pero, insistencia de la gente mediante, terminaría por regresar para dejarnos una casi volcánica “Down”. Muchas fueron las muestras de agradecimiento que Woolsey dirigió al público a lo largo de la noche y lo cierto es que a la banda en su conjunto se la veía disfrutar sobre las tablas. Por ahí que el altísimo vocalista no quisiera olvidarse de dar las gracias a la organización del evento e incluso al técnico de sonido de la sala. Detalles que suman y le honran.

En lo personal y desde que escribo para esta página, era mi primer show allí y lo cierto es que no pudo darse mejor. Veníamos con el regusto de la gran actuación de Siena Root apenas veinticuatro horas antes y Stone Senate supieron poner su grano de arena para completar uno de los mejores fines de semana en lo que a rock and roll se refiere en la región. Disfrutemos mientras podamos y agradezcamos nosotros también la labor de organizadores, técnicos, dueños de salas y público en general. Después de todo, esto no sería posible sin todos vosotros. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Reseña: Reveal «Still Alive» (Art Gates Records 2023)

Nuevo trabajo de la banda capitaneada por Tino Hevia (Darksun, Nörthwind), tercero ya en su trayectoria. Editado el 3 de noviembre por el sello Art Gates Records, donde lo primero y más llamativo que nos encontramos es la épica portada a cargo de Felipe Machado (Blind Guardian, Axel Rudi Pell, Lords Of Black…) que ya nos da una idea de lo que nos vamos a encontrar en los nueve temas que componen esta nueva obra de Reveal. Durante poco más de 45 minutos, la banda astur sueca nos ofrece una continuación y evolución de sus dos anteriores trabajos, «Timeline» del 2017 y «Overlord» editado en el 2019. Manteniendo la base heavy/power que les caracteriza y añadiendo distintas influencias y matices, que claramente se reflejan en el primer corte y primer adelanto, «You’re Still Alive«. Tema directo, enérgico y agresivo en sintonía con los nuevos aires que se respiran dentro del power metal europeo. Algo trabajado a conciencia, tanto en la grabación del disco a cargo del propio Tino Hevia en su My Nightmare Studio, como en la masterización por parte de Mika Jussila (Nightwish, Amorphis, Warcry…) en los Finnvox Studios de Helsinki. En esta ocasión Reveal se han tomado su tiempo en preparar este «Still Alive«, incluso en palabras del propio Hevia, fue grabado dos veces, y eso se hace evidente en los múltiples arreglos y detalles del álbum. Este primer adelanto vino acompañado por un estupendo y épico videoclip, grabado por Titi Muñoz con la colaboración de ilustres de la escena asturiana.

«Page By Page» nos muestra su lado más power metalero con varios cambios de ritmo sobresalientes y una letra que nos transporta al mundo literario fantástico que tantos devotos tiene este genero. Llevamos tan sólo dos temas y no se puede dejar de nombrar la gran labor de Rob Lungdren, adaptando su voz a cada canción con diversos registros y brillando en «Dragon Reborn«, composición con temática basada en la saga literaria “La Rueda Del Tiempo”. Gran tema empujado por una poderosa batería por parte de Dani Cabal, nos deja otro corte power metalero, que aunque sea un topicazo, hará las delicias de los más fieles al genero. Al igual que «The Crow» último adelanto, velocidad, doble bombo, unas notables melodías de guitarra, que junto a un buen estribillo, un buen solo y una exquisita ejecución, nos deja a las claras el gran trabajo de Tino Hevia y los suyos.

Bajamos el ritmo con «World Full Of Wonders«, pero no en intensidad, destacando el bajo de Jorge Ruiz y adornado por unos sobresalientes teclados de Helena Pinto. Nos dejan un medio tiempo lleno de matices en esta ocasión con letra basada en la serie de televisión «Carnival Row«. Digno de mención el solo de guitarra a cargo de David Figuer, en este tema y durante todo el disco, siendo brillante y sin ser cargante, ya que muchos guitarristas pecan con mezclar calidad con cantidad y para nada es el caso, gran labor por su parte.

Sexto corte y sorpresa por partida doble en forma de colaboraciones. «Metal Messiah» nos lleva a los Reveal más “jevis”, acompañados por un Tim «Ripper» Owens (Judas Priest, Iced Earth, KK’s Priest), que nos ofrece parte de su garra, pero sin llegar a sobresalir, consiguiendo por contra ensalzar la figura de Rob, en un más que destacado duelo vocal. Notables teclados de fondo y como guinda del pastel, solazo de Pablo García (Warcry) que nos deja un tema de puro heavy metal. En palabras de Tino, el tema más heavy que ha compuesto en toda su vida. Damos fe de ello.

Llega el turno de «Sea Of Lives«, quizás puede ser ese tema que toda banda que se precie quiere hacer, letra crítica sobre la falsedad de las personas, y en lo musical, riffs, melodías de guitarra y teclado de fondo, buen solo, estribillo, quedando un tema completo donde los haya, personalmente de lo mejor del disco, para escuchar varias veces y disfrutar.

Seguimos con el segundo adelanto «Not Look Back«, canción que tiene todos los elementos que un single o hit debe de tener y que funcionaría a la perfección en un hipotético mundo radiofónico o televisivo justo e imparcial, la canción lo merece.

Y ya para finalizar, caña y doble bombo, «The Man Without Fear«, aderezado con distintos pasajes y detalles, donde cada instrumento tiene su espacio para brillar y que sirve de perfecto resumen de lo que os podéis encontrar en este más que recomendable «Still Alive«, el cual, esperamos poder disfrutar en directo más pronto que tarde.
Texto: José Miguel «Lago»

Crónica: Siena Root en Avilés (8/12/2023)

Nueva venida a tierras asturianas de los rockeros suecos de culto Siena Root. La banda que forman Sam Riffer al bajo, Love Forsberg en baterías, Johan Borgström a la guitarra y Zubaida Solid en voz y teclas. Cartel de «sold out« en la puerta y la promesa de presenciar uno los grandes shows de final de año en la avilesina Factoría Cultural.

Una noche más, la Factoría despliega una gran calidad de sonido cuando Siena Root arremeten con una pequeña intro primero y “Time Will Tell” después. Pero sería el de los suecos uno de esos shows cuya intensidad iría de menos a más y de manera muy marcada. Zubaida Solid, pies descalzos sobre el coqueto escenario, se destapa como una voceras de carisma arrebatado y registro cálido y clásico a la vez. Y si bien es Borgström quien, desde su dorada Les Paul, acapara focos en este inicio, no es menos cierto que la banda en su conjunto evidenció un gran estado de forma en su vuelta a los escenarios asturianos.

No es hasta que la propia Zubaida ocupa posiciones tras el Korg que el siempre gélido público astur parece abandonar el letargo. Así por fin “Coincidence & Fate” logra conectar con la audiencia a base de cadencia y la pegajosa y muy efectiva línea de bajo de Riffer. Rickenabcker en mano y túnica oscura sobre el cuerpo, presencia llamativa cuanto menos la suya. Cabe decir otro tanto del batería Love Forsberg. También por lo llamativo de su indumentaria pero sobre todo por unas evoluciones sobre su pequeño kit de batería que lo sitúan como uno de los aporreadores más interesantes de todos cuantos he podido ver a lo largo de 2023. Que, os aseguro, no han sido precisamente pocos.

Dusty Roads” resignifica el blues a la manera sueca y propicia a través de su epílogo recargado y enfebrecido uno de mis momentos favoritos de la velada, con Zubaida elevándose al olimpo desde su inconfundible registro. Sería entonces que el set cogería el vuelo y ya no cabría vuelta atrás. e “Tales Of Independence” arranca al público de su aparente sopor con Borgström bailando por el mástil de su áurea Les Paul con infinitas dosis de clase. Más aún si cabe al echar mano del slide para “Keeper Of The Flame”, donde ya queda a las claras que estamos ante uno de los grandes shows no ya del otoño sino del año entero.

Desatendiendo al guión, o no, uno nunca sabe, la banda se enfrasca en pequeños solos e improvisaciones. Sin abusar en ningún caso y lo justo para arrancar las mayores ovaciones al respetable. Love Forsberg marcaba el paso y la pareja Riffer & Borgström brillaba en consecuencia. No es poca la carretera que han recorrido tanto el rubio guitarrista como Zubaida Solid desde su entrada en la banda allá por febrero de 2020 y lo cierto es que se nota.

Setenta minutos de show cuando el cuarteto se va al backstage para regresar poco después y encarar unos bises que terminaron por confirmar la altísima nota general de la noche. Con Forsberg tras su batería agradeciéndonos todo el calor mostrado y su banda poniendo negro sobre blanco lo merecido que tienen su actual estatus de culto. Sin duda alguna de lo mejor que haya pisado tierras asturianas en lo que va de 2023.

Merecido el lleno a tenor de lo visto. Los suecos puede nunca lleguen más allá de su actual repercusión pero se tienen bien ganado el terreno. Sólidos a tenor de lo muy heterogéneo de su propuesta, que vibra entre la psicodelia, el blues, el hard rock o incluso el folk sin perder nunca el foco y entregando unas ejecuciones de auténtico nivel. Que vuelvan pronto.

Por nuestra parte nada más que agradecer a la organización del evento por todas las facilidades, así como mandar un saludo a Sergio Blanco, Fernando Casas, Pau Gallardo, Héctor Lynott y Luismi Rose. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz