Crónica: Festival Rock Imperium (Viernes 23/6/2023)

La segunda edición del festival Rock Imperium volvía a colocar a Cartagena como referencia dentro de la agenda de eventos veraniegos. Contar en la programación con un triunvirato compuesto por Helloween, Deep Purple y Kiss era a todas luces un imbatible reclamo para una nutrida legión de metalheads tras una notable primera edición. Una jornada más, crecimiento en la venta de abonos además de la ampliación del recinto para ofrecer más zonas de sombra, una nueva distribución de los espacios destinados a recuperar fuerzas más el acercamiento del tercer escenario al Parque El Batel corroboraron que las demandas de los asistentes del pasado año no habían caído en saco roto y eso siempre es de agradecer. Eso si, las escaleras metálicas instaladas para acceder a la zona superior del recinto provocaron más de una pesadilla durante el fin de semana y progresivamente restarían audiencia a las bandas protagonistas de la programación en dicho escenario.

La jornada inaugural arrancaría, bajo un sol de justicia que no abandonaría Cartago Nova durante todo el fin de semana, con la formación local Alma Negra para los más madrugadores y apenas unos minutos después con Jolly Joker en el primero de los escenarios principales. Abanderados del mejor hard rock patrio, los valencianos despacharon un concierto pleno de intensidad para exprimir cada minuto de su tiempo sobre las tablas. Siempre es complicado abrir un evento de estas características y salieron claramente victoriosos del envite. Tras un ágil cambio de escenario sin apenas respiro tomaba posesión del mismo un enérgico Leo Jiménez que inmediatamente dejaba clara la premisa de su show, “vamos a pasarlo muy bien”. No se guardó nada en una actuación que viajó por su extensa trayectoria con recuerdos a Saratoga, Stravaganza y 037, dar la nota de emotividad con una canción dedicada a su hijo o hacer las delicias del buen número de incondicionales presentes a través de un par de duetos con Korpa (Fuck Division, Minos).

La primera actuación internacional del día correría a cargo de Evergrey que sacaron adelante su actuación con mucho mérito. El día anterior Lufthansa había extraviado su equipaje e instrumentos, por lo que la ayuda de varias bandas y sobremanera la cesión de guitarras por parte de Sascha Gerstner (Helloween) se mostró fundamental para evitar su caída del cartel. Acostumbrados a que los sonidos progresivos fuesen hasta ese momento los protagonistas de los cierres diarios del Rock Imperium, se hizo muy raro ver a los suecos a plena luz del día. Como fue extraño ver en un escenario como el Cartagena Stage a una banda como Steve ‘N’ Seagulls. Vestidos de granjeros y armados con banjo, contrabajo y acordeón ejecutaban versiones de clásicos del rock y el metal ante un sorprendente números de fieles tan entregados que se pudieron observar varios pogos “country”. Ofrecieron una auténtica fiesta, aunque muchos reclamaran ese lugar para varias de las bandas confinadas al tercer escenario.

Tocaba regresar al producto patrio con Saratoga actualmente centrados en conmemorar su extensa trayectoria, por lo que basaron su tiempo en repasar grandes éxitos así como presentar a su nuevo batería Arnau Martí. Curiosa la salida a escena de toda la formación con gafas para protegerse de un sol castigador y la colaboración de Leo Jiménez para interpretar junto a Tete NovoaVientos de Guerra” y dibujar uno de los momentos más emotivos del viernes. Nos acercábamos así al tiempo de los cabezas de cartel, el power metal europeo tomaba el protagonismo, Blind Guardian y su espectáculo programado al milímetro no deja lugar a la sorpresa y aún así, siempre satisface a los paladares más exigentes. Los de Hansi Kürsch no necesitan una puesta en escena grandilocuente, apenas intercalaron un tema de su nueva obra de estudio con la interpretación íntegra de “Somewhere Far Beyond” para colocarse en el bando de los triunfadores de la jornada inaugural.

Con el ocaso arrancaba la actuación más esperada del día y es que la actual alineación de Helloween, con las incorporaciones de Kai Hansen y Michael Kiske ha subido enteros el status de una banda que en los últimos tiempos protagoniza los festivales más importantes del planeta. Saben como meterse al público en el bolsillo con llamadas a la nostalgia como el extenso popurrí basado en “Walls Of Jericho” interpretado por Hansen o varios duetos protagonizados por Deris y Kiske. Su magnífica puesta en escena con una producción a la altura de los grandes, pantalla central de vídeo, cañones de confeti y globos hinchables gigantes, unido al extenso repaso a su discografía hicieron volar los 120 minutos que dispusieron reafirmando su estatus de cabeza de cartel.

Cerraban esta primera jornada los fineses Stratovarius, que han reverdecido laureles gracias a un notable nuevo disco de estudio y se notó por la nutrida audiencia que lograron mantener tras la exhibición visual y sonora de Helloween. Sufrieron algún que otro problema con el sonido que solventaron dando al público un buen puñado de clásicos que subieron unos ánimos que flaqueaban inmersos ya en la madrugada. Mientras tanto en el tercer escenario tenían lugar dos de los mejores conciertos del día, Tygers Of Pan Tang daban una lección de clase ante una reducida audiencia que saboreaba con gusto la ración de historia que tenía delante. Los británicos no se aferraron a tiempos pretéritos basando su tiempo en temas de nuevo cuño para dejar patente que merecían mejor horario y ubicación en el festival.

Casi se podría decir lo mismo de los griegos Rotting Christ, encargados de poner el colofón al día. Los sonidos extremos no salieron del tercer escenario, detalle que muchos echaron en falta durante el Rock Imperium, aún así inmejorable arranque para lo que restaba de festival.

Texto / Foto: José Ángel Muñiz

W.O.A. Metal Battle 2023: Victoria de Phantom Excaliver (Japón), Aneuma brillante 2ª posición

La final global de la W.O.A. Metal Battle volvió a refrendar el excelente nivel de la escena estatal, en esta ocasión personificado en los asturianos Aneuma, con un más que brillante 2º puesto. Por desgracia nuestra inexperiencia en el festival y el caos vivido el día de su actuación nos privó estar presentes en el concierto de una banda de la que os hemos dado cuenta desde sus inicios y ofrecer un reportaje gráfico a la altura del momento, por el que os pedimos disculpas.

El primer premio sería para la formación power metal japonesa Phantom Excaliver que se llevaría el gato al agua con su simpatía e interacción con el público a través de un show de interpretación pulcra, plena de energía sin fallos de ejecución.

Reseña: Burning Witches «The Dark Tower» (Napalm Records 2023)

Quinto trabajo ya para la banda de Brugg, en Suiza, Burning Witches, que forman a día de hoy Jeanine Grob al bajo, Lala Frischknecht en baterías, Courtney Cox y Larissa Ernst en guitarras y Laura Guldemond en voces. Este “The Dark Tower” que hoy nos presentan contó con producción del Destruction Schmier y V.O. Pulver, colaborador habitual del combo centroeuropeo. Adornado por el arte de Gyula Havancsák (Accept, Wintersun, Annihilator, Grave Digger, Stratovarius…) vio la luz el pasado mayo vía Napalm Records.

Rise Of Darkness” es apenas un minuto de introducción al vasto ideario que las suizas han dispuesto a lo largo y ancho de su última obra de estudio. Es un corte casi eclesial por momentos y que vendrá a derivar en una de las varias cartas de presentación, esta “Unleash The Beast” con todos los cilindros en funcionamiento y un pulso, particularmente en estrofas, que bien podría recordar a los Judas Priest más vibrantes. Que sufre de un estribillo un tanto atropellado, si bien acaba por arreglárselas para trazar un más que digno comienzo de tracklist.

Renegade” no se desliga de esa querencia por la banda de Glenn Tipton, si bien las de Brugg aprovechan ahora para descender aquél pulso más vibrante de la apertura y deslizar un hard/heavy ochentero, deslenguado y chulesco. Guldemond está especialmente certera a la hora de trazar las distintas líneas de voz. Todas ellas situadas sobre unos riffs a ratos un tanto planos, que convergerán, ahora sí, en un estribillo sobrado de gancho. Lo particular del solo, con esa sonoridad más oscura a comienzo, desata una pequeña disonancia con el tono general del corte en sí, que desaparecerá más tarde, quedando apenas como curioso guiño a los momentos más oscuros del álbum. Que los habrá.

Evil Witch” recrudece la propuesta de las Witches. Riffs ágiles, Frischknecht firme con el doble bombo y un pulso casi marcial en una de las estrofas más inteligentes y mejor trazadas de todo “The Dark Tower”. Corte que no niego desprecié en las primeras escuchas al disco y que me ha ido ganando desde entonces. En gran medida gracias a las mencionadas estrofas, también a un estribillo puede que simple y lacónico, pero que se las arregla para amarrar en el subconsciente, y terminando por ese solo en crescendo y las guitarras dobladas en que culmina. Mientras escribo esto una de mis favoritas de las trece y más que merecida su traslación al mundo del videoclip.

World On Fire” parece por momentos la hermana suiza de “Judas Rising”, tema apertura de aquél “Angel Of Retribution” de Judas Priest. Su riff, sus estrofas de versos breves y lacónicos. Burning Witches insertan no obstante un estribillo lo suficientemente disociado del mencionado corte del Sacerdote para marcar las debidas distancias. Pero sea como fuere lo cierto es que el parecido resulta más que obvio. Y de todos modos es apreciable el mayor dramatismo que Guldemond implementa a su registro aquí. También su sección solista por cómo funde épica, técnica y elegancia. En resumen me parece un buen corte al que su excesivo parecido le resta algún punto que otro.

Dará un respiro la distinguida “Tomorrow”. Balada en toda regla, elegante y diáfana, apoyada en guitarras cristalinas y con el poderoso registro de Guldemond aportando las debidas notas de color y también de dramatismo a un trazo no por convencional menos disfrutable.

En clave más cinemática, “House Of Blood” resulta en una pequeña introducción que habrá de llevarnos hasta el corte que da nombre al álbum, ésta “The Dark Tower” en cuyos riffs creo divisar una fuerte influencia de la banda del ahora denostado, no sin razón, Jon Schaffer. Es un corte algo a la contra de los grandes pulsos del álbum. Construido a mayor gloria de su faceta más pesada y arrastrada, si funciona es más por el uso de contrapuntos que por su trazo a ratos algo redundante. En cualquier caso ni mucho menos la más redonda de este quinto trabajo.

Heart Of Ice” recupera a las Burning Witches más vibrantes, si bien lo hará a fuerza de traer al frente una serie de riffs un tanto distraída. Tampoco la voluntariosa línea de voz de Guldemond pasa por extraordinaria. Y es una pena porque toda la sección solista es estupenda, fácilmente entre las más redondas de todo el trabajo. Corte tan desigual como el propio álbum que lo aloja.

Arrow Of Time” irrumpe con un tono más comedido. Es un medio tiempo que deja fluir la buena técnica que alberga el dúo Ernst & Frischknecht, si bien y en líneas generales, noto una composición poco cohesiva. Que no acierta con un tono claro e incorpora, con acierto desigual, todo un abanico de influencias que casan solo a ratos. Desde Riot a Queensrÿche pasando por el hard más apaciguado y a término tintes más metálicos y pesados. Buenos destellos aquí y allá pero echo en falta una mayor cohesión entre todas sus partes.

Qué duda cabe que la banda parece más cómoda en cortes como este “Doomed To Die”. Que recupera aquellos pulsos más oscuros apenas intuidos en la anterior “Renegade” y entrega a las Burning Witches más intensas y vigorosas de todo “The Dark Tower”. Armadas con un estribillo que parece tener el directo como fin único, por ahí se dejan oír voces más graves, buenos riffs, mejores melodías y una tan incendiaria como juguetona sección solista.

Into The Unknown” que vuelve a posiciones más tranquilas, albergará el que es fácilmente mi riff favorito de todo el álbum. De nuevo con algo de Iced Earth insertado en su ADN pero lo suficientemente inteligente como para terminar sonando en gran medida a Burning Witches. Seis minutos largos de metal a ratos machacón, que conforme transita hacia su tronco central me evocará a bandas como Sanctuary, Nevermore, Savatage… a la escuela americana en definitiva. Hay cierta épica, drama incluso, en su tronco central, que culmina enfrascado en una oscuridad casi teatral que, a ratos, evoca al bueno de King Diamond. Corren las escuchas y siento que en su amalgama de influencias acierta allí donde falló “Arrow Of Time”.

The Lost Souls” funde a las Burning Witches más vivarachas de comienzos del álbum con las más oscuras de finales del mismo y el resultado es un corte bifocal y nunca sobresaliente. Con buenos contrapuntos en sus distintas líneas de voz pero un estribillo nada brillante. Buenos riffs en estrofas y más acomodados en estribillos. Una más que decente ración de solos en su tronco central pero un trazo, a estas alturas, ya poco sorprendente.

Para el final en ciertas ediciones del álbum quedan un par de versiones. Del “Shot In The Dark” de Ozzy la primera. Del “I Wanna Be Somebody” de W.A.S.P. la segunda. Todo lo leales que cabría esperar de ellas, si bien pienso que la del príncipe de las tinieblas pedía una línea de voz algo más limpia.

Altos y bajos en el nuevo álbum de las suizas. Que me agrada por el buen nivel técnico que despliega y un ramillete de temas verdaderamente logrados, con “Evil Witch” o “Into The Unknown” a la cabeza. Entre medias hay cosas que me descolocan (“World On Fire”), otras con las que directamente no he llegado a congeniar (“Arrow Of Time”) e incluso alguna que me parece muy por debajo del resto en todos los aspectos (“The Lost Souls”). Mis sensaciones, por tanto, no podrían ser más desiguales. Queda ahora asistir al próximo Rock Nalón y ver de qué son capaces sobre las tablas. Os emplazamos a todos allí.

Texto: David Naves

Crónica: Blast Open en Kuivi PopUp (Oviedo 2/8/2023)

De nuevo Heavy Metal Brigade se encaminó hacia el Kuivi PopUp, esta vez para dar buena cuenta de la descarga de los renovados Blast Open, quienes acudían a la cita ovetense enfrascados aún en la presentación del fenomenal “Spitting Blood” de 2022. La cita, un miércoles de agosto, hacía presagiar lo peor en cuanto a público. Lo cierto es que nada más lejos. Un buen recinto, una producción atractiva y la posibilidad de ver a una banda que no se prodiga tanto como nos gustaría, ayudó a reunir a mucha de esa gente que casi nunca falla.

Lo que si falló fue el horario. Aunque media hora de retraso sobre la hora fijada y teniendo en cuenta los precedentes (no precisamente del Kuivi) tampoco es como para llevarse las manos a la cabeza. El caso es que suena la intro de su último álbum y la banda arremete de inmediato con una “Riding On A Dead Horse” donde ya quedan patentes dos detalles importantes: la buena conexión con el público congregado frente al escenario y el aún mejor sonido que mostraron. Con un muy risueño Andrés Álvarez clavando el solo y Nefta muy enchufado. Todo resultó en una buena jornada para ellos.

Muchos cortes de “Spitting Blood”, como era de esperar. “Fallen Angel”, “Pray Without Fear”… los más tempraneros algo deslucidos por la luz diurna y lo raquítico de unos focos en un amarillo estático que confirió cierta sequedad a la puesta en escena. Y dio igual porque Blast Open demostraron el ímpetu de unos colegiales. “Primer bolo sin muletas” exclamaba Nefta tras el micro sin lograr reprimir un gesto de felicidad. No era para menos.

Pool Of Blood” pondría la nota extrema a la velada mientras que “The Roots Of Evil” regresaba del pasado, interpretada en vivo por primera vez por una formación que, como ya sabréis, completan Marco Álvarez en baterías y Ton al bajo. Estreno fue también el de una “Ball Of The World” que la banda desarrolló con altas dosis de intensidad y también de precisión. No faltó tampoco una de las favoritas de quien escribe, “A Light Behind The Darkness” y ese riff infeccioso como el demonio.

Blinded” viraría el rumbo de nuevo hacia su primer álbum de estudio y es cierto que, a estas alturas, alguna de las habituales pausas para afinar instrumentos se alargó más de lo que nos hubiera gustado. Pero como bien está lo que bien acaba, la tremebunda “Immortals” hizo su debut en directo por todo lo alto, con un Nefta poderoso en la voz rota y finísimo en su registro más limpio. Un corte estupendo en disco y portentoso sobre un escenario.

Lo estábamos pasando tan bien que la despedida “Coming For Us” supo a poco. Ahí el público logró arrancarle una bola extra al cuarteto en forma de “Trying To Escape” para, ahora sí, cerrar la velada dibujando rostros de satisfacción entre sus fieles. Imparables.

Es de agradecer el eclecticismo de un evento, para más inri gratuito, como es el Kuivi. Indie, pop, metal, post-rock, todo cabe en los márgenes de un recinto siempre acogedor y familiar. Blast Open lo hicieron suyo el pasado miércoles confirmando que son uno de los secretos mejor guardados del actual ecosistema asturiano. Tal y como reza cierto dicho anglo: “if you know, you know”.

Mandar un cariñoso saludo a la sempiterna recua de habituales que nunca fallan y darle las gracias a Andrés y Azu por el apoyo logístico. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: Nacho GS

Agenda: Bestia Negra + No One Alive en Oviedo

Noche de presentaciones la que tendrá lugar el sábado 7 de octubre en el ovetense Gong Galaxy Club protagonizada por Bestia Negra y los vigueses No One Alive.

Bestia Negra estrenará oficialmente en casa su ópera prima «Animal Domination» (reseña aquí) editada con gran respuesta de crítica el pasado mes de mayo mientras que los gallegos No One Alive harán escala en Asturias tras la multitudinaria presentación en Vigo de su segundo trabajo de estudio «Don’t Leave Your Child Alone«. Entradas disponibles muy pronto a través de Wegow.

Reseña: Leather Boys «Fairy Tales From The Underground» (The Fish Factory 2023)

Los dieciocho años como banda de Leather Boys, se dice pronto, bien daban para un disco en directo, un DVD, un recopilatorio… pero ¿una biografía? ¿Estos chicos quienes se han creído que son? Lo cierto es que si algo tiene este “Fairy Tales From The Underground”, amén de que se puede leer en apenas dos sentadas, es una fidelidad casi religiosa al título que la banda y un célebre de la mitología rockera como Fernando “Tanxencias” Sampedro han considerado oportuno darle.

“Hedonismo Ilustrado: Vida crápula en las cloacas” reza el subtítulo de esta obra y desde Heavy Metal Brigade damos fe de que no se trata de un gancho comercial (¿o sí?) sino algo más. Representa el espíritu inabordable de una banda como tenemos pocas, me atrevería a decir que ninguna, dentro de las lindes del Principado. Tirando de tópicos, podría decirse que Leather Rose (voz) y Leather Sex (guitarra y coros) no se muerden la lengua. Disparan contra todo y cada palo que aguante su vela. Relatan el interminable baile de miembros, con especial acento en lo que a baterías se refiere, chico, ni Spinal Tap, al tiempo que desmenuzan y pormenorizan sus particulares tiranteces para con festivales, fans, agentes de la autoridad, dueños de locales de mala nota (que diría Marge Simpson) y, en definitiva, todo lo que rodeó (y rodea) a una banda que a base de pico, pala y juerga ha sabido labrarse su espacio en un siglo al que parecen incluso ajenos.

Leather Sex: “no hay cosa más triste, de eunuco mental, que el obrero de derechas, la estulticia supina” (pag. 229)

Tampoco crean ustedes que el libro, o la banda, cojea de una ideología determinada. Aquí dará fe cualquiera que haya visto a la armada «Leather» en directo. Nadie escapa a su radar, Leather Boys no se casan con nadie porque ahí precisamente reside el verdadero espíritu del género. Y el día que nos lo quiten, habrá llegado la hora de echar el cierre. Fin de fiesta. Fue bonito mientras duró.

Pero en el fondo, el libro es mucho más que un catálogo de dardos envenenados, sexo explícito, drogas de todo signo, afters inmundos y rock and roll. Entre tanto caminar por las mencionadas cloacas, el día menos pensado se encuentran con Villarejo grabadora en mano, el libro también cuenta el origen de muchos de los temas con los que han ido construyendo su casi imposible trayectoria. Supone éste otro de los grandes valores del mencionado artefacto. Para alguien como servidor, con la misma capacidad creativa de un zapato o un mocasín, no dejará nunca de resultar llamativo cómo la más tonta anécdota puede terminar impresa en un disco primero y gritada en un directo después. Y el libro, “Tanxencias“ mediante, al igual que no ahorra un solo detalle escabroso, hace bien al recordar que en el fondo es una obra sobre una banda de rock. Con todas las letras.

Asimismo, digno de mención el recorrido fotográfico que parte el volumen por tres y trae de nuevo a la memoria eventos del pasado de la banda. En alguno de ellos hizo acto de presencia el equipo de Heavy Metal Brigade, porque ya sabéis que parece que lo que no se cuenta, no existe. Tal es el mundo interconectado que nos ha tocado en gracia vivir. Congratulará a sus fans, enfadará a muchos y en definitiva no dejará a nadie indiferente.

Texto: David Naves

Absalem: Nuevo EP y primeras fechas en vivo

Los salmantinos Absalem editan nuevo EP, «Anima» ya disponible en Youtube y plataformas digitales tras un laborioso proceso de grabación en los gijoneses Breakdown Studios con Nefta Vázquez a los controles. Después de su exitoso paso la semana pasada por el Granito Rock desvelan las primeras fechas de presentación en vivo de la nueva obra.

Acompaña a la noticia el estreno del vídeo lírico “Lord Of The Flies” como tercer sencillo promocional del EP tras la publicación hace una semana del videoclip «Haunted» realizado por Titi Muñoz y «Obscura» estrenado en agosto del pasado año.