Y Heavy Metal Brigade volvió a la carretera. El motivo esta vez la venida a tierras asturianas de la banda afincada en Donosti Ancient Settlers, acompañados de los locales Murt. La sala gijonesa Ángeles y Demonios acogería un evento que sufriría un pronunciado retraso por un imprevisto técnico de última hora. En una tarde con inesperado clima primaveral, las cosas se dieron como sigue. Rato que siempre viene bien para tomar el pulso a las interioridades de una escena en constante ebullición. Pero vamos a lo que realmente nos interesa.
Abrirían Murt con su característico symphonic horror metal, a quienes ya pudimos ver allá por el mes de julio (crónicaaquí) y que siguen puliendo su propuesta de cara a su próximo debut discográfico. Diríamos que su sonido esta vez, sin alcanzar a ser brillante, resultó más redondo que en aquella cita veraniega.
Y también que fue escaso el público que congregaron, siendo la del viernes la entrada más pírrica de todas cuantas hemos presenciado en la Ángeles y Demonios. Como tampoco nos gusta darle mucha importancia a quienes no estaban, los que sí presenciamos el ultimo directo de Murt comprobamos que enganchan con la gente a ratos. Que llaman la atención con su colisión entre géneros o que saben bien como llevarse a su terreno el “Niebla De Guerra” de Soziedad Alkoholika. Siguen buscando su camino.
Quienes sí parecen haber encontrado su camino son los multinacionales Ancient Settlers. Banda a la que seguimos la pista desde sus primeros pasos y a cuya cita gijonesa, presentando un más que notable debut (reseña aquí), no podíamos faltar. Y sí, como decimos, el público asistente era tirando a escaso. Y dio igual porque salieron a eso de las 23:40 con la misma energía que si estuvieran ante una plaza llena hasta la bandera.
De aplaudir la entrega y el esfuerzo. Y de resaltar el buen sonido del que dispusieron. Sin teclista pero con un hiperactivo Antony Hämäläinen al frente, dieron cumplida cuenta del buen nivel técnico que atesoran. Damos fe además de que el público disfrutó de lo lindo con la pequeña ración de metal extremo que nos brindaron. Muy celebrada “Cerements” y en especial esa “Into The Depths I Ride” que inaugura su debut, con la dupla Carlos Chiesa y Emmy Reyes dejando destellos de pura clase. O con este último mezclándose con la gente en un tímido circle-pit. Porque seríamos pocos pero valientes.
Entre lo malo a destacar lo corto que se nos hizo, a raíz tal vez de aquél inconveniente de última hora. Que fruto de esa escasez echamos en falta algún tema que otro (“Memories”) y es que nunca llueve a gusto de todos. En cualquier caso, no queda sino desearles lo mejor en shows venideros y que el destino vuelva a cruzar nuestros caminos en el futuro. Os seguimos con atención.
Así pues, un nombre más al zurrón de bandas vistas en directo y otra buena noche de metal en la noche gijonesa. Un buen arranque para un fin de semana cuyo sábado aún nos deparaba las descargas de Brutalfly y The Blackening en la misma Ángeles y Demonios. Noche que será descrita y despiezada a su debido tiempo.
PD: Mandar un cordial saludo que diría el clásico a Iñaki Fernández, César Veloz, Txeffy y Jorge López Novales.
Trabajador incansable del heavy metal, figura carismática donde las haya, superviviente único tras los más de treinta y cinco años de trayectoria de la banda y sus veinticinco álbumes de estudio, la de Peter “Peavy” Wagner puede ser fácilmente una de las figuras más queridas y respetadas dentro del género a lo largo y ancho del continente. Otra cosa son sus álbumes, que con el ir y venir de formaciones y lo prolífico de la oferta, no siempre fueron buenos. Sea como fuere, el de Herne vuelve a la acción acompañado de Stefan Weber y Jean Bormann (guitarras) y Vassilios “Lucky” Maniatopoulos (batería) con el Ep “Spreading The Plague”, editado el pasado 30 de septiembre por Steamhammer. Un Ep adornado por el artwork de Karim König y con marcado acento asturiano, pues las mezclas y posterior masterización del mismo fueron llevados a término en los Estudios Dynamita del Last Days of Eden Dany G. (Arenia, Crusade of Bards, Thormënt…).
Tres temas nuevos dan el pistoletazo de salida al Ep. El primero es este “To Live And To Die” que conocimos allá por finales del mes de agosto, y resulta tan fiel a los postulados Wagnerianos como cabría esperar. Una voz cada vez más rota y grave pero buenos riffs y un estribillo pegadizo como remate. A estas alturas del cuento tampoco se le puede pedir mucho más. ¿O sí? Borman y Weber hacen suyo un puente central virguero, convincente e incluso llamativo. Un arranque sin grandes fallas ni complicaciones.
“Spreading The Plague” emerge de pronto con una escritura más diversa, un marcado deje marcial en el prólogo y unas primeras estrofas muy funcionales en su desnudez. Nada nuevo bajo el sol dentro del habitual imaginario de la banda, pero desde luego capaces de mantener el tipo frente al vasto legado de los germanos. Buenas armonías de Peavy en estribillos, un buen riff pesado antes del habitual despliegue solista del puente y otro buen tema en la buchaca para el ahora cuarteto.
El último de los temas nuevos es este “The King Has Lost His Crown”, que recupera a los Rage más briosos en un corte que parece mirar fijamente a los primeros años del combo radicado en Herne. Heavy metal directo, en primer término casi enfebrecido, que pisará el freno en su tronco central de cara a entregar la sección solista más trabajada y llamativa de todo el Ep.
Y como tras la tormenta siempre llega la calma, aquí está la revisión semiacústica de “A New Land”, originaria de su “Resurrection Day” de 2021, que quizá desnude ciertas carencias de Peavy al micro, son muchos años en la carretera y el desgaste se termina notando, pero que en cualquier caso la banda resuelve con buen tino. Resulta todo lo elegante que se le presupone y espantará, claro, a quienes siempre han tenido ojeriza a este tipo de ejercicios, que de todo hay.
El Ep también revisita “The Price Of War”, originaria de aquél gran disco que fue “Black In Mind”, con los dos Efthimiadis y Sven Fischer acompañando entonces a Wagner, y a la que añaden aquello del “2.0” como para marcar distancias con la pieza original. Y aunque habrá quien prefiera el mayor brío y la autenticidad del original de 1995, no me atrevo a decir que el cuarteto haya salido perdedor a la hora de revisitar todo un clásico como este. La pesadez previa al epílogo jamás sonó tan ominosa.
El cierre es para la versión en directo de “Straight To Hell”, originaria de aquél “Welcome To The Other Side” de 2001, grabada en la caverna de Balver Höhle, y que muestra al cuarteto en el que, cambios de formación al margen, no ha dejado de ser su elemento, que no es otro que el directo.
La banda parece haber abandonado el marcado acento sinfónico que arrastraran algunos de sus álbumes pasados. En algunos casos para bien, en otros para mal. Por tanto lo que tenemos ahora son, de nuevo, los Rage más clásicos, directos y metálicos. Los de las buenas melodías vocales (marca de la casa), el buen nivel técnico (de tanto en cuanto por encima de la media), y esa forma tan reconocible de Wagner a la hora de componer. Un pequeño regalo para los buenos fans del mejor heavy metal alemán de siempre.
El norteamericano Adam Bomb regresa para ofrecer la segunda parte de la gira «Don’t Try This At Home Spain Tour 2022» que ya recalaría en nuestros escenarios en el pasado mes de julio. El extenso tour contará con doble parada en Asturias, el jueves 27 de octubre en el avilesino Route 66 y un día después en el gijonés SavoyClub.
21 octubre – (Rockstar) BENIDORM 22 octubre – (Bad Voodoo) ALCOY 23 octubre – (Terra) CASTELLÓN 24 octubre – (16 Toneladas) VALENCIA 25 octubre – (Wurlitzer) MADRID 27 octubre – (Route 66) AVILÉS 28 octubre – (Savoy) GIJÓN 29 octubre – (Metropolis) SEGOVIA 30 octubre – (Hora Rock) FUENLABRADA 31 octubre – (Krater Rock) PUERTOLLANO
Acompañan al excéntrico y talentoso músico Laura García a la batería, solvente instrumentista que pertenece a la única banda femenina tributo a AC/DC en España, Rosie’s in Hell, y el bajista Diego Prieto, integrante habitual de la formación tras participar en las tres giras nacionales anteriores. Rock n’ Roll de la vieja escuela de la mano de un músico que ha tocado con figuras como Geoff Tate, Jimmy Crespo de Aerosmith o John Paul Jones de Led Zeppelin.
La leyenda británica Uriah Heep se encuentra a punto de recalar en nuestros escenarios dentro de su extensa gira europea en conmemoración a sus 50 años de trayectoria. Avilés, Madrid y Barcelona serán las plazas que disfrutarán de los conciertos del combo afincado en Londres.
Inspiración e influencia declarada de cantidad de bandas posteriores, Uriah Heep ofrecerá un espectáculo especial. Arrancarán su actuación con un set acústico en el cual la actual alineación compuesta por Mick Box a la guitarra, Bernie Shaw a la voz, Phil Lanzon como teclista, Russell Gilbrook a la batería y Dave Rimmer al bajo repasará en modo «desenchufado» clásicos de su primera época como «Circus«, Tales«, «The Wizard» o «Lady In Black«. Otro detalle destacable será la proyección de mensajes de felicitación al comienzo del show de grandes nombres de la música como Brian May, Rob Halford, Alice Cooper, Steve Harris, Ian Anderson o Paul Stanley entre otros.
Tras este memorable inicio completarán el espectáculo en formato eléctrico. Será el momento de disfrutar de himnos atemporales como «Traveller In Time«, «Stealin’«, «Too Scared To Run«, «Return To Fantasy» o «Bird Of Prey«. El colofón, como no puede ser de otra manera, estará reservado para «Gypsy» y «Easy Livin’«. A continuación podemos comprobar el repertorio «base» de la gira hasta el momento.
Más de 20 canciones y dos horas de show que no dudamos que al igual que en Europa dejarán más que satisfechos a la legión de acólitos que llenarán nuestros escenarios.
Segundo trabajo en solitario para el infatigable vocalista germano David Readman. El Pink Cream 69, Tank, Black Eye o Delany arremete ahora con un trabajo que viene a suceder a aquél “David Readman” de 2007 y en el que, de nuevo, vuelve a rodearse de buenos amigos. Por aquí están Simone Mularoni (DGM), Randy Van Der Elsen (DGM), Roland Grapow (Masterplan, ex-Helloween, ex-Serious Black…) o Michael Kolar (Assignment, ex-Almanac) entre otros.
Autoproducido por el propio Readman, las voces de este “Medusa” se grabaron en el Lowlands Studio de Países Bajos, mientras que mezcla y master corrieron de nuevo a cargo de Dennis Ward (Angra, Vanden Plas, Firewind, Helloween, Krokus…) en TrakShak (Karlsdorf, Alemania). Finalmente, se adornó con el artwork de Jobert Mello de Sledgehammer Graphix. El disco se encuentra en la calle desde el caluroso mes de agosto.
El disco arranca con una “Madame Medusa” para la que Readman cuenta con el bajo de la venezolana Roxana Herrera (reciente fichaje de los madrileños Endernity), Zibby Krebs en guitarras y Jessica Conte al micro. Un hard/heavy de toda la vida para dar la bienvenida al disco que funciona como un verdadero tiro. Abre un álbum o no lo abras. Las voces de Readman y Conte se funden y compenetran en un corte más estudiado de lo que aparenta en primeras escuchas algo distraídas. Un estupendo duelo guitarra-teclado como colofón al puente central y una buena producción, de sonido tan potente como preciso. Poco más se le debe exigir al de Lancashire.
“The Fallen” endurece las guitarras pero rebaja el brío del tema apertura para deslizarse hacia un hard rock que parece recién escapado de algún disco del sello Frontiers. Pocas sorpresas, es cierto, pero un tema bien construido en el que la desnudez de sus primeras estrofas contrasta con el tono más aguerrido que Readman empleará más adelante. Buenos riffs de Bram Engelen y un trailer de buenas melodías para un más que ganchero segundo aporte.
“Generation Dead” amaga con transicionar al disco hacia terrenos más melódicos. Nada más lejos pues todo habrá de reducirse a un tímido prólogo que pronto sucumbe ante un corte decididamente rockero, algo chulesco incluso, que remite de inmediato a la laca y el exceso imperantes en la década de los ochenta. Readman parece estar en su salsa en esta composición sencilla, de riffs nada memorables, pero que por esas cosas que acostumbra a tener el género, funciona como un verdadero tiro. Porque se pega y de qué forma. Con teclas de Andy Nijmeijer y bajo de Randy Van Der Elsen, encandilará a la audiencia más clasicista del británico.
“Turned To Black” parece por momentos una puesta al día del legado Whitesnake, de donde picotea la elegancia y los arreglos de la banda de Coverdale cara a construir una de las canciones más señoriales del álbum. Con el Masterplan Roland Grapow entregando su habitual buen hacer durante el puente, este cuarto aporte lo tendrá complicado para coger a alguien por sorpresa. Al contrario. Y en cualquier caso pasa por ser un corte bien construido, diverso en cuanto a ritmos incluso, y donde destaca un nivel técnico algo por encima de la media del álbum. Estupenda.
“Shelter From The Storm”, que fuera anticipo de este “Medusa” y donde la batería corre a cargo de Bodo Schopf, no llega a descabalgar de ese hard a la Coverdale para, desde ahí, construir otra gran pieza de hard elegante, meticuloso y, eso sí, algo sobrado de pompa durante estribillos. Todo suena un tanto premeditado, es cierto. Acusando cierta autoconsciencia incluso. Intachable, no obstante, desde el plano técnico. Exhibicionista en su punto justo y con Readman firmando una correctísima línea de voz:
Así las cosas, uno agradece ese tono algo más chulesco y echao pa’ lante de una “Change The World” que parece escapada de algún reciente trabajo del siempre certeroJeff Scott Soto. Otro de esos cortes que acudirán a tu subconsciente cuando menos te lo esperes. Cero sorpresas, es cierto, pero más que agradable ese desenfado rockero para un corte que le tendría que funcionar como un tiro sobre las tablas al de Lancashire.
“Mary Jane” no solo no vuelve a la pompa de comienzos del álbum sino que ahonda aún más en esa vena más rockera del británico. Casi lindando con el Zakk Wylde menos grave en cuanto a riffs, estamos ante el tema más exógeno del álbum, con melodías vocales por parte de Readman que incluso pueden recordar a Scott Weiland en ciertos momentos. Y aunque habiten buenos aportes solistas aquí, siento que su estribillo no goza del mismo brillo de otros tantos dentro de este “Medusa”.
“Children Of Thunder” retrotrae a anteriores bríos, reconduciendo hacia aquella vena más metálica que mostraban los poderosos inicios del disco, rodeándose de cuidadas líneas de voz y de una lucida serie de riffs. Al final, si algo acusa este octavo corte es una construcción un tanto evidente y previsible. El Pink Cream 69 no corre ningún riesgo aquí, fiándolo todo a esquemas tan arcaicos como efectivos. Si algo funciona para qué cambiarlo, pensará el rubísimo vocalista alemán. Aún así, hay que decir que entrega una más que satisfactoria serie de solos durante su más poderoso tercio final, aunque no sé si lo suficiente como para salvarlo de la quema
“Summer Wine” amenaza con ser la balada del álbum y termina convertida en un medio tiempo con los mejores Bon Jovi en el punto de mira. Aquellos que entregaron el fenomenal “Keep The Faith” (sí, lo he dicho escrito sin intención irónica de ningún tipo) a comienzos de los noventa. Le da otro aire a “Medusa”, casi diría que lo oxigena, y en resumidas cuentas pienso que le sienta muy bien a estas alturas del tracklist.
La final “King Who Lost His Throne” si vendrá a plantear estructuras algo más diversas. Fluctuando entre la power-ballad de siempre y el medio tiempo más elegante, muestra a un Readman en posesión de todas sus facultades. Con un poso muy Dio en primer término, finiquita el disco con una melancolía de lo más sugerente. Toda la faceta solista del corte es estupenda, por cierto. Un muy buen cierre.
Muchos asideros en este segundo disco en solitario del teutón. Un disco que tras las sucesivas escuchas aparenta haber sido creado con un cariño y un mimo al detalle casi excepcional. Siendo como es pura elegancia, género obliga, igual funciona cuando arranca en clave más metálica con “Madame Medusa” que cuando se atreve con los imputs más chulescos de “Change The World” o la desnudez de “Summer Wine”. Grandes melodías atraviesan el disco, mostrando a un Readman aún en plenitud en un disco de un nivel técnico que por momentos roza el sobresaliente. Y aunque el atrevimiento de “Mary Jane” no creo que llegue a estar bien resuelto del todo y a “Shelter From The Storm” le pueda pesar su condición de single, creo que podríamos estar ante uno de los discos más interesantes del género en el presente 2022. Avisada queda la parroquia.
Oscuro Culto es un dúo madrileño de crust punk integrado por Javier Cosmea (Cathexia, Thirteen Bled Promises) a la guitarra y voz y Hans C. Rivero (Trono de Sangre) a la batería. Presentaran su nuevo EP «Invocación» editado este mismo año en el que dejan patentes sus influencias, sonidos crudos y extremos heredados de bandas como Venom, Motörhead, Darkthrone o incluso Kvelertak.
Crossed es un cuarteto afincado en la capital del estado compuesto por miembros de Eros+Massacre cuyo estilo definen como dark hardcore. Presentarán su nuevo trabajo discográfico «Morir» editado el pasado mes de abril.
Por su parte los ovetenses Ariadne retomarán los escenarios tras su paso por la Sala Ángeles y Demonios de Gijón allá por el mes de mayo junto a Sound Of Silence. Presentarán sus nuevas composiciones mientras seguimos a la espera de la publicación de su ópera prima.
Entradas disponibles en taquilla al precio de 8 euros.
Hasta tierras gallegas nos desplazamos para disfrutar de una de las giras más atractivas del año, “ Vikings & Lionhearts”, co-liderada por los suecos AMON AMARTH y los norte americanos MACHINE HEAD. Y si esto fuera poco aliciente, les acompañan en este tour THE HALO EFFECT, cuya aparición ha sacudido los cimientos de la escena metalera y no es para menos. Grupo formado por personajes emblemáticos del «sonido Goteborg” los ex IN FLAMESJesper StrÖmbland ( guitarra y fundador), Daniel Svensson (bateria), Peter Iwers (bajo), Niclas Engelin (guitarra) sumando a la voz al carismático Mikael Stanne (DARK TRANQUILITY).
Con ellos y una puntualidad exacta, salieron los de Goteborg al pequeño espacio que les dejaron en el escenario del Coliseum de A Coruña. Sin un Jesper Strömbland que no puede girar por problemas de salud, sustituido por Patrick Jensen (THE HAUNTED / WITCHERY) y unos rayos de sol cegadores que se colaban por las cristaleras ,no fue impedimento para que conectaran con el público desde el principio. Temas como “The Needless End” o “Feel What I Believe” de su reciente primer trabajo “Days Of The Lost” hicieron las delicias entre los presentes, con un pletórico Mikael Stanne. Cumplieron a raja tabla su media hora, terminando con “Shadowminds“, llevándose la primera ovación de la jornada y dejando muy buen sabor de boca.
Breve descanso y a las 19:20 bajaban un gran telón que rezaba “Machine Fuckin Head” apareciendo Robb Flynn y los suyos. “Become The Firestorm” de su ultimo trabajo “Of A Kingdom And Crown” fue la encargada de comenzar su descarga, seguida de “Imperium”, clásico ya de la banda, que servía para calentar al respetable. Una primera parte del show que apenas dio respiro hasta que Robb Flynn salió con guitarra acústica para interpretar “Darkness Whitin” no sin antes introducir el tema, lanzando un mensaje sobre la salud mental y la importancia que tuvo para él la música en momentos duros de su vida, lo que hizo ser el momento más emotivo y relajado del concierto. Que poco duró, “Now We Die” y “From This Day” volvieron a despertar los pogos y circle pit entre parte del personal. “Davidian” con ráfagas de fuego y su clásico “Halo” con descarga de confeti dieron por concluido la hora y cuarto casi exacta de MACHINE HEAD. Evidentemente cada uno echaría de menos tal o cual canción, a mi personalmente “No Gods, No Master” single y correspondiente vídeo de su último disco, que si el bueno de Robb hablara menos (vaya cuerda que tiene) podríamos haber disfrutado. Gran concierto por parte de los californianos demostrando la gran banda que son.
Y como colofón la otra parte de “Vikings & Lionhearts”, los suecos a día de hoy son una apuesta segura. Tras un coreado “Run To The Hills” salieron los vikingos con “Guardian Of Assgard” ante un público totalmente entregado, comandados por un Johan Hegg muy comunicativo, atreviéndose con algunas palabras en castellano, y es que al igual que Mikael Stanne, siempre tiene una sonrisa en la cara contagiable.
Su gran puesta en escena fue muy similar a la de su anterior gira presentando “Berserker”, pero no menos impresionante, fuego, pirotecnia, la batería sobre un gran casco vikingo de cuyos ojos eran dos pantallas, la aparición de “Floki” durante “Deceiver Of The Gods”, duelo vikingo, custodiados durante gran parte del show por dos grandes figuras vikingas, el “Snekkar” o barco vikingo y la aparición del “Jörmungandr” al final, demostrando un despliegue digno de los grandes.
Entre clásico y clásico hubo tiempo para dos cortes de su último trabajo, la homónima “The Great Heathen Army” y “Heidrun” que fueron recibidas como si llevaran toda la vida en el repertorio. Y es que los suecos ya hace unos años que han dado con la tecla de fabricar himnos y sus fieles tan contentos. “Cry Of The Blackbirds”, debilidad del que escribe, la cañera “First Kill”, “Shieldwall” al grito de “VIKINGS!!! RAISE THE SHIEL WALL!!!” hicieron disfrutar de un “rowing pit”. Ya por último “Twilight Of The Thunder God” con Johan tirando de martillo de Thor, emulando la portada del disco aporreando al “JÓRMUNGANDR” logrando que su hora y cuarto fuese más que corta, pero esta gira está así establecida, esperamos poder volver pronto a ver a las huestes vikingas con su show completo, porque a día de hoy son de lo mejor de la escena, pese a quién le pese.
Con todo esto dimos por concluida la gran jornada vivida en el Coliseum coruñés, marchando al igual que los tres frontman de los tres grupazos que disfrutamos, con una sonrisa en la cara. Porque aquí nadie se come a nadie, aquí disfrutamos de tres bolazos y tres mastodontes del género a los que esperamos volver a ver pronto.
El 5 de noviembre a través de Demons Records verá la luz «Alma Libre» álbum debut de Nurcry. El personal proyecto de Ángel Gutierrez cuenta con las colaboraciones de Tete Novoa y Niko del Hierro (SARATOGA), Alberto Rionda (AVALANCH), Pablo García (WARCRY), Pacho Brea (ANKHARA), Antonio Pino (LEO JIMENEZ, ANKHARA) y José Broseta (OPERA MAGNA).
Su nuevo adelanto es «Fuego Eterno» que cuenta con la colaboración de Tete Novoa compartiendo la labor vocal con Erik Cruz. La formación se completa con Rudy Rebelo a la guitarra, Koke Latorre a la batería, Félix Alonso al bajo y Sergio Moreno a los teclados.
El gobierno australiano emitirá una nueva moneda con la imagen de AC/DC. La Royal Australian Mint, agencia gubernamental proveedora de las monedas que circulan en Australia, celebrará el 50º aniversario de la banda con la realización de una moneda que contendrá la clásica imagen del guitarrista Angus Young con su uniforme escolar, sobre una sola pierna.
Las monedas no se pondrán en circulación, serán una edición limitada como artículo de coleccionista y estarán disponibles a través de mintcoinshop.au