Con 75 años a sus espaldas el legendario batería Chris Slade se embarcará el jueves 5 de mayo en una nueva gira por nuestros escenarios. Con punto de partida en la ovetense Sala Sir Laurens contará como banda invitada con los power metaleros mallorquines Eveth.
Viernes 6 mayo – Porta Caeli (Valladolid)
Sábado 7 mayo – Jimmy Jazz (Vitoria-Gasteiz)
Domingo 8 mayo – Revi Live (Madrid)
Acompañado por Paul ‘Bun’ Davis y Steve Glasscock a las voces, James Cornford y Michael J Clark a las guitarras y Andy Crosby al bajo, ofrecerá un show compuesto por un extenso repaso a los himnos que han marcado su trayectoria. El grueso de sus conciertos está protagonizado por su paso por AC/DC con temas como «Dirty Deeds Done Dirt Cheap«, «Big Guns«, «High Voltage«, «Hell Bells«, «High Voltage«, «Back In Black«, «You Shook Me All Night Long«, «Thunderstruck» o «Highway To Hell«. No dejará de lado sus inicios en la música interpretando clásicos como «Delilah» inmortalizada por Tom Jones o «Blinded By The Light» de Manfred Mann’s Earth Band. Recuperará su paso por la banda de Gary Moore con «Parisienne Walkways«, por Uriah Heep con «July Morning» o la banda de David Gilmour con «Comfortably Numb«. Sin duda otra noche para la nostalgia que tan buenos momentos ha dado últimamente a la audiencia astur.
Entradas disponibles a través del siguiente enlace a Woutick.
Han pasado ya varios días desde el concurso de versiones de la Asociación Unirock en Puerto de Vega y seguimos tratando de asimilar una jornada para el recuerdo, que tiene ya rinconcito dentro de nuestros sufridos corazones y en la que todo salió más que rodado.
Lo primero decir que nos sentimos muy halagados porque la organización del evento tuviese a bien contar con el humilde equipo de Heavy Metal Brigade para integrar un jurado que también formarían Dani G. y Lady Ani (Last Days Of Eden) y Larry Runner y Maitane de Diario De Un Metalhead.
Lo segundo, sorprendidos por el nivel que mostraron no pocas de las bandas concursantes. Las hubo que supieron levantar al público, como Aneuma con su demoledora revisión del “Physical” de Dua Lipa, o que le dieron una vuelta completa como fue el caso de Lycosa Tarantula y su “Viaje Con Nosotros” de la Orquesta Mondragón. También la banda, perdón por no recordar su nombre, que fundió dos canciones en una, “Rolling In The Deep” de Adele y “Sweet Dreams” de Eurythmics. Incluso que derrocharon elegancia, como Summa Omnium con su cristalina versión del “If I Had A Heart” de la serie Vikings.
Y aunque evidentemente hubo algunas que nos engancharon más y otras que no lo hicieron tanto, lo cierto es que no podemos decir que ninguna nos aburriese o nos resultase fuera de lugar. Lo cual creemos tiene un mérito terrible.
Lo tercero, tristes porque muchas bandas se fueran de vacío sin merecerlo. Habríamos dado seis o siete premios sin dudarlo un instante. Sea como fuere, nadie nos abucheó ni nos tiró ningún objeto al final del evento, así que presumo que no cumplimos de manera errónea con nuestro cometido 🙂
Lo cuarto, nerviosos al tener que dirigirnos a la audiencia para entregar uno de los premios. Parafraseando a Homer Simpson: “era nuestro primerito día”. En concreto el premio del público, que recaería en Skuld y su “Shallow” de Lady Gaga. Relincharía el Caballo Moldavo con “Así me Gusta A Mí” de Chimo Bayo para alzarse con el segundo premio, mientras que la victoria final sería para los interestelares Criminal Kids From Outher Space y su “Baila El Chiki Chiki” de Rodolfo Chikilicuatre.
Y quinto sobrepasados por el trato recibido en todo momento de parte de una organización que no pudo transmitirnos mayor cariño. Gente que se merece todo lo bueno que les pase. El rock, el metal, y en general cualquier clase de movimiento cultural bien haría en rodearse de más gente como esta. Gran cartel el que nos desvelaban para agosto con Unexpectance, Monasthyr, Fe De Ratas celebrando sus 25 años de trayectoria y una institución como El Drogas como cabeza visible del esperadísimo retorno del festival Unirock.
Tampoco queremos olvidarnos de mandar de nuevo un afectuosísimo abrazo a la organización por el trato dispensado y un gran saludo a toda la ristra de habituales que no fallan nunca, ni siquiera en Puerto de Vega nos dejáis en paz, y a toda la gente que tuvo a bien acercarse al Perversiones de este año. Nos vemos en agosto.
Quinto trabajo, y dicen que no hay quinto malo, para estos heavy/thrashers madrileños de Agresiva, segundo desde que viraran a su lengua materna con “El Fin De La Razón” hace ahora dos años. Ellos son Álex Rodríguez (batería), Miguel Martín (bajo), Miguel Coello (guitarra y coros) y Samuel San José (voz). “Pánico Escénico” viene adornado por el artwork de Mario López (Amoth, Toxic, Crystal Viper, Hitten…) y vio la luz el pasado 28 de enero vía Demons Records, la edición en vinilo se pondrá en circulación el próximo 20 de mayo a través de Clifford Steel.
Heavy, clásica y directa, “El Loco” arrastra a un tiempo un metal fronterizo entre el heavy y el thrash más clásico como alimento de una letra, cabría decir también que una melodía vocal, que entrega no pocos dejes al rock urbano patrio de toda la vida. San José no posee un registro que me enganche, cabe decirlo, pero da la sensación de estar en pleno control de sus capacidades en todo momento, sin derivar hacia gorgoritos antinaturales o forzados. Lo escueto de su duración no deja mucho recorrido a la faceta solista, recluida en un pequeño acelerón durante el puente. Correcto arranque.
“Perdiendo El Norte”, que me recuerda inicialmente a mis paisanos de Selfaware y calca duración con respecto al tema inicial, sorprende con un mayor detallismo técnico, así como con una escritura más ágil y diversa, que se traduce en varias de las estrofas mejor planteadas de este quinto trabajo. San José sí mostrará algo ciertas dificultades para transitar por una línea vocal un tanto exigente en ciertos momentos. Hay una gran labor riffera a lo largo de este segundo corte y, de nuevo, unas baterías más veloces como acomodo del cumplidor solo de Coello.
“Confusión” destapará la cara más thrash de los madrileños. O por mejor decir, la más veloz, funcionando no obstante como contrapunto de unas estrofas nada lineales, con un pequeño toque groovie incluso, donde el bajo de Martín gana terreno en la mezcla de manera más que notable. La ganancia en agresividad de este tercer tema se acompaña de una línea vocal demasiado ligera y, por ahí, la sensación que me deja es algo extraña. Y aunque técnicamente me resulta, cuanto menos, correcta, lo escueto de su duración tampoco ayuda a mejorar mis sensaciones.
En tonos más oscurecidos, melancólicos incluso, se manejará “Triste Lacayo” donde, ahora sí, noto mucho más cómodo a San José. Más en su elemento. Coello no aporta riffs extraordinarios ni parece pretenderlo tampoco. Metal sencillo, directo y al pie. Sus mayores déficits vendrán más por temas de sonido y producción y no tanto por unos desarrollos técnicos bastante resultones.
El disco entra ahora en una serie de temas extraordinariamente cortos. El primero de ellos es este clásico, elegante y bien trazado “Tóxico”, que se entregará un solo bastante exógeno dentro de un disco de estas características. Que no sé hasta qué punto opera a favor de obra o no, pero que le da un toque de distinción a este quinto corte en cualquier caso. En “Redención” asoman la cabecita unas inconfundibles influencias maidenescas que impregnan desde riffs a coros e incluso el bajo de Miguel Martín. Directa y sencilla, pierde algo de brillo en un tercio final donde irrumpen unas estrofas algo atropelladas, inéditas hasta ahora dentro de este “Pánico Escénico”.
“Esclavo”, entrega más rácana del álbum y a la vez una de las cartas de presentación del mismo, elección ésta que no deja de resultar extraña, pues pienso que aquí dentro había mejores esfuerzos que este, donde unas serie de buenas ideas (el solo tiene innegable clase) no terminan de llegar a buen puerto por lo escueto del desarrollo total.
“El Fin Directo” recupera ideario de comienzos del álbum, lo acompaña de uno de los riffs más lúcidos del mismo y lo reviste de una faceta técnica y ejecutiva, cuanto menos, notable. La desnudez que acompaña al solo, funciona. La letra, sí, es un tanto naíf a estas alturas, pero este es más un tema personal mío que otra cosa. El caso es que “Defraudado” entrega unos aires más rockeros, más callejeros, que le sientan fenomenal a este tercio final del trabajo. Junto a ese aire más urbano surgen riffs emparentados con los Pantera más briosos y la sensación general de estar ante uno de los cortes mas interesantes y atrevidos de todo el disco.
Llamativa la final “La Senda”, no solo por tratarse del tema más extenso del disco con casi ocho minutos, sino por la forma en que amplía el registro tonal del mismo ya desde ese curioso prólogo acústico de aires quasi flamencos. Tras él irrumpe un metal clásico, bastante identificable con lo mejor del metal patrio de siempre, donde caben melodías que bien podrían recordar a gente como Tierra Santa, y que darán pie a un largo y calmo epílogo. Habrá a quien decepcione la decisión de cerrar el disco de forma tan apagada, casi brumosa, pero lo cierto es que no dejo de encontrar cierta valentía y atrevimiento en el gesto, que es precisamente algo de lo que adolece el disco en gran medida.
Quizá me haya malacostumbrado a los temas largos y esté juzgando de manera un tanto injusta a este quinto trabajo de los madrileños. Un álbum en el que, especialmente durante lo que vendría a ser su cara B, no dejo de encontrar ideas bien planteadas en desarrollos, las más de las veces, demasiado escuetos, casi nunca lo suficientemente redondos como para lograr que me enganchen o me entretengan, y es una pena, porque capacidades técnicas parecen tener de sobra. Un trabajo que no es que me decepcione, pero del que esperaba bastante más.
Cita informal y acústica en el avilesino Bar Route 66 con Leather Boys, a modo de presentación de su último videoclip «Pandemic Messiah«, y que sirvió además como pequeño anticipo del bolo que compartirán el 13 de mayo con las bandas Jolly Joker y Frank Suzen la Factoría Cultural. Habría tiempo también para adquirir la recién editada edición en vinilo de luxe de su último trabajo discográfico «Born In The Seventies«.
Y aunque fue un show íntimo también resultó distendido y muy agradable. Un acústico enérgico, como corresponde a la banda protagonista, con el especial regusto que desprenden unas canciones desvestidas de todo empaque eléctrico.
Por el coqueto escenario preparado para la ocasión desfilarían temas como “Leather Gunner” o “Don’t Cheat On Me” para satisfacción de propios y extraños. No faltaron las bromas de Leather Sex (contra todo y contra todos) porque qué será del rock el día que pierda la mala baba.
Así seríamos testigos de “Fly Free” y un tema en castellano, “Salvación”, además de un par de versiones, “Hybrid Moments” (Misfits) y “Talk Dirty To Me” (Poison) que no hicieron más que ponernos los dientes largos de cara a la cita del viernes 13, donde esta vez sí, pondrán toda la carne en el asador que diría un clásico. Nosotros ya estamos guardando sitio allí.
Nuevo disco para estos progresivos gallegos de Cró!, que lleva por nombre “Buah!” y ve la luz este 29 de abril. Ellos son Cibrán Rey (batería), David Santos (bajo), Xavier Núñez (teclados) y Rubén Abad (guitarra). El álbum, que ha sido grabado, mezclado y masterizado por Pablo Iglesias en los vigueses Radar Estudios, cuenta con artwork de Joseba Muruzábal y diseño de Monte Piñeiro. “Buah!” sale editado bajo el paraguas de Spinda Records, en colaboración con Kill Vinyl Records. Un trabajo próximo a presentar en directo el próximo 6 de mayo en la sala Mondo Club de Vigo.
Los primeros pasos de “Buah” son a un tiempo oscuros y al otro alucinados. En su punto justo, cabe decir, sin desmesura, encuadrados bajo un sonido de una riqueza amplísima, donde cabe toda la paleta de colores que conforma la peculiar forma de entender el rock progresivo de estos gallegos. Se deja notar aquí un puente central con el piano como actor principal, al que se irán sumando el resto de elementos en un trazo nada sorprendente pero muy bien resuelto. La obligada catarsis final entrega la cara más agria de Cró! y todo carbura como debe.
En primer término “Coia” oscurece y atempera el discurso. Psicodelia de tintes oscuros, voces huidizas y una buena construcción de estrofas y estribillos. Lastrada en parte por lo rácano de su duración, trae consigo buenos detalles técnicos en su tronco central y funciona a la hora de amplificar el rango de influencias contenido dentro de este “Buah!”.
“San Simón” resulta más vigorosa, menos contemplativa. Sustentada en una briosa base rítmica y rimando, a su manera, con el tema que abría el disco, trae de vuelta la cara más vivaracha de estos Cró!. Pero lo que me agrada es esa construcción en constante diálogo consigo misma, que abandona toda predecibilidad abrazando un trazo a la manera de una montaña rusa. Estupendas las líneas de bajo que dibuja Santos aquí, en especial durante el encendido epílogo. Breve pero concisa y una de mis favoritas de este “Buah!”.
Es llamativa la facilidad con la que el prog más clásico colisiona con guiños próximos al drum and bass dentro de una “Antonio” que, en su escasez temporal, se muestra como uno de los temas más atrevidos, irreverentes y poderosos del disco. Que por momentos puede resultar poco cohesivo pero nunca cobarde, dando cumplida cuenta del atrevimiento compositivo del cuarteto.
El corte más extenso del álbum es este “Diola Gigante” donde, por alguna razón, me asalta de inmediato el nombre de Frank Zappa. Curiosamente, también el de Siniestro Total o incluso el de Los Petersellers. Tal es la locura que se desata aquí. Pero que su indisimulada irreverencia no distraiga la mirada de lo que es otro gran tema de rock progresivo bien armado y mejor ejecutado. De hecho el que más músculo muestra en este aspecto de todo el tracklist. Dotado de cierta oscuridad en su parte final incluso. Ha sido uno de los adelantos del trabajo y no me extraña:
A “Equidistante” le encuentro más atractivo en su aspecto lírico, esa oda contra toda tibieza, contra la ignominia de los bienqueda que tanto y tan mal nos hacen a todos; y no tanto en lo musical, donde emergen una conformidad y una sencillez, quiero pensar que en rima con el mencionado aspecto lírico, pero que a fin de cuentas no me engancha como sí lo hacen otras dentro de “Buah!”.
La banda virará al gallego en la final “Lille”, que recupera aquél vigor de comienzos del álbum, tiñe de mil colores su rock progresivo y trae de vuelta aquél músculo técnico que exhibieran en “Diola Gigante”. El puente, que por tono me recuerda a los primeros dos trabajos de Steven Wilson en solitario tras abandonar Porcupine Tree, termina por confirmar un cierre de gran altura.
Temas cortos, ideas mayores. Perpendiculares a la seriedad que en ocasiones arrastra al género, Cró! se mueven dentro de una vertiente más irreverente con más aciertos que errores. Nadie les podrá tachar de cobardes, tampoco de tibios o aburridos. Especialmente con cosas como “San Simón” o “Diola Gigante”. Es verdad que entre medias hay detalles con los que no he conectado de igual forma pero que tampoco creo que empañen el resultado final. ¿Me estaré convirtiendo en uno de esos mingafrías contra los que dirigen sus miras en “Equidistante”? Quién sabe. Buen prog a la gallega en todo caso.
El combo avant-garde sevillano Orthodox recupera su formación original para entregar su nuevo álbum de estudio «Proceed«. A través de Alone Records verá la luz en junio un esperado trabajo del que desvelan portada, lista de canciones y “Past Seers” como primer tema de adelanto.
01 Past Seers 02 Abendrot 03 Rabid God 04 Starve 05 The Son, The Sword, The Bread 06 The Long Defeat
Nacidos en Sevilla a finales de 2004 abrazando el doom metal como sonido inicial, absorbían influencias del drone, el jazz y el metal extremo para convertirse una de las bandas más relevantes e impredecibles del underground estatal. Este nuevo trabajo trae consigo el retorno a la formación del guitarrista Ricardo Jiménez. Para la grabación del álbum, realizada en noviembre del pasado año, Billy Anderson (Sleep, Melvins, High On Fire, Om, Neurosis, EyeHateGod) se desplazaba a los Estudios La Mina en Sevilla, gestando la obra junto a Raúl Pérez y Nacho García. El propio Anderson realizaría la mezcla definitiva del disco en su estudio Everything Hz sito en Portland. Justin Weiss se encargaría del proceso de masterizado en Trakworx (San Francisco). El arte e ilustraciones son obra de Fernando Rivas mientras que la maquetación y diseño son de José Postigo.
El madrileño Alberto Sÿmon (Neomenia, Nocturnia) es el nuevo vocalista de los valencianos Sylvania. Una audición impecable, actitud trabajadora, implicación y su contrastada experiencia han sido determinantes para su elección entre el gran abanico de candidatos.
Su puesta de largo será el próximo sábado 7 de mayo en la madrileña Sala Hysteria. Un concierto en el que compartirán escenario con los asturianos Argion y los locales Arendel.
Sound Of Silence retoma los escenarios en el mes de mayo con sendos conciertos en Gijón y Vigo. Dos años y medio después de su última actuación en la ciudad costera asturiana el próximo 7 de mayo la banda dará el pistoletazo de salida a la programación de la nueva Sala Ángeles y Demonios. El sábado 21 de mayo volverán a tierras gallegas, en esta ocasión al vigués Pub Transylvania junto a los salmantinos Absalem encabezados por Gina Barbería (Gin).
Green Desert Water continúan inmersos en la presentación de su fantástico «Black Harvest«. Su próxima parada será en la Cervecería La Traviesa de Infiesto junto a los locales Cayón con acceso gratuito.
Por su parte Crudo presentará en Pola De Lena su su cuarto trabajo discográfico «Negociando ElEquilibrio«. La cita será el sábado 4 de junio en el Teatro Vital Aza de la localidad. Con un precio de 5 euros, la reserva está disponible a través del teléfono 985 49 11 57.
Desde 1986 la ovetense Sala Estilo ha formado parte de la cultura musical de la ciudad. Por sus instalaciones han pasado bandas y artistas de todo tipo. Los metalheads asturianos recuerdan la última edición del Otero Brutal Fest con los hermanos Cavalera y Memoriam pero si retrocedemos en el tiempo vienen a la memoria conciertos históricos de Hatebreed, Los Suaves, Avalanch, Ilegales, Dixebra, Héroes delSilencio o los brasileños Shaman con el malogrado Andre Matos al frente.
El próximo 30 de junio sus 3000 metros cuadrados pasarán a ser el futuro emplazamiento de un gran supermercado aunque no la desaparición de la marca. Sus responsables anuncian la adquisición de la Sala Sir Laurens para continuar su labor y programación musical. Apenas a 2 calles de su ubicación original para una nueva etapa en la que prometen mantener los conciertos, incluso aumentar la apuesta con estilos más variados. Hace tiempo que el hard rock y metal no es habitual en su programación por lo que confiamos en corroborar la apuesta de la gerencia por el estilo. FranelRock Producciones cerraba la pasada semana su programación en la Sir Laurens con el paso de Ross The Boss por la capital asturiana por lo que estaremos muy atentos a las novedades que se produzcan.