Reseña: Alto Volto «Luna Negra» (Discos Furia/Ataque! 2025)

Decía Bob Dylan que los tiempos están cambiando y desde luego lo han hecho para el trío asturiano Alto Volto. Toni Tamargo (batería), Sergio Tutu (bajo) y Borja García (guitarra y voz), trasladaron en el estudio la propuesta lírica de la banda al idioma de Cervantes. “Luna Negra” vino al mundo en los Tutu Estudios con Sergio Tutu (Deltonos, The Electric Buffalo) como productor. Los once cortes que ahora nos presentan cuentan además con las inestimables colaboraciones de Sandra Álvarez en coros y Sam Rodríguez en teclas. Alineación de lujo que completan Dani Sevillano, encargado de la masterización en Ovni Estudio, y el arte del Ossobüko Studio para la portada.

Habitaciones Frías” supuso el adelanto de este “Luna Nueva” y, más allá del cambio en cuanto a letras, resume y afianza la idea que un tiene de una banda como esta. Rock conciso y sin artificios. Elegante más que amable y producido con un mimo y cuidado exquisitos. Unas estrofas que a ratos me recuerdan a Corazones Eléctricos, aquella escisión de Uzzhuaïa con Pau Monteagudo al frente. El uso del wah al comienzo, la firme batería de Tamargo, el pegadizo estribillo de García y su buena ristra de solos. Un arranque eficaz y disfrutón.

En “Baila” el trío suena algo más sucio y arrastrado. Me gusta esa construcción alterna de las estrofas. Tan clásica. Tan funcional. También la forma en que las guitarras acompañan al fino estribillo de Borja. Como digo es rock sin estridencias, sin desmanes, pero rebosante de buen gusto en la confección de solos. En los finos engarces entre estrofas brilla igualmente la base rítmica de Tutu y Tamargo. La mezcla acierta a otorgar a cada línea su debida cuota de protagonismo y por ahí caben pocas pegas. Hay un solo rebosante de carácter en su tronco central y Borja García no podría parecer más cómodo con su línea de voz. Más clase que una universidad.

Hey, Hey!!” son los Alto Volto más libres y dinámicos. Un rock de nuevo más vibrante, siempre dentro de su habitual rango de acción, pero revestido ahora por el piano de Sam Rodríguez. Acompaña en estrofas y estribillos, otorgando una dimensión mayor a la acendrada propuesta del trío. En consonancia con ese ritmo más vivo, Borja dibujará solos más efusivos aquí. La banda acomete después un puente calmo y elegante, cortado por ese clásico crescendo final. Uno de los cortes de más pronta digestión de todo “Luna Nueva”, de esos que entran a la primera y que, pienso, no debería faltar en sus directos.

Se percibe una mayor gravedad en “Veneno”. En efecto las guitarras se envenenan en el prólogo, pero la banda reconduce hacia una mayor desnudez en las primeras estrofas. Así las cosas, estos son los Alto Volto más sucios y compactos. Construyendo de nuevo buenos estribillos pero también una de las secciones solistas más llamativas de todo el tracklist. Si bien pienso que su epílogo tal vez merecía una pizca más de desarrollo, que no de picante, otra de las que entran como cuchillo en mantequilla.

Maldita Mi Suerte” supone entonces un marcado cambio de tercio. Composición a caballo entre la balada y el medio tiempo, sobresale aquí la buena producción de Sergio Tutu. En especial durante los tonos más amables de esas primeras estrofas. También en el tratamiento que le otorga a la propia voz de Borja. El trabajo en cuanto a guitarras es de una clase y una finura incontestables. Todo se enfanga y endurece en un tronco central que sorprende por lo abrupto de sus guitarras. Me gusta el solo que irrumpe a continuación. También el modo en que el epílogo retorna de nuevo hacia aguas tranquilas. En opinión del abajo firmante una de las propuestas más llamativas ya la vez sólidas de todo “Luna Nueva”.

La Celebración” nos devuelve entonces a los Alto Volto más vivarachos. Hay un gran riff aquí, bien secundado por el bajo de Tutu. Puro y añejo rock and roll en un corte hedonista y alegre. Las distintas secciones solistas, que adquieren una mayor suciedad ahora, me recuerdan a los también asturianos Amon Ra. Supone uno por que, al final, las influencias de unos y otros no son tan distantes. Sin disgustarme, cierto es que no me engancha en la medida en que lo hacen otros cortes del estilo dentro del álbum.

En una onda aún más vivaracha, “Atontado” ofrece a unos Alto Volto de nuevo vibrantes y alegres. De tan elemental, el riff tiene un gancho de mil demonios. La letra, ataque frontal al universo de las redes sociales, viene acompañada de alguno de los tonos más altos de Borja. Y si bien su duración (3:25) pueda saber a poco, bien está el solo de guitarra con el que rematan en su tramo final, así como el modo en que acompaña la firme base rítmica. Agradable.

El disco sigue cogiendo altura gracias a cortes como este “Insomnio”. Ritmos vivos, buenos riffs y un bajo que ruge ahora como si le fuera la vida en el empeño. Me gusta especialmente esta línea de voz para otra de esas canciones que huelen a directo ya desde sus primeros compases. Su estribillo, sencillo pero eficaz y los buenos solos de su tramo final conforman otra de las grandes ofertas, pienso yo, de este “Luna Nueva”.

Ojo Chaval” vuelve a la senda de los Alto Volto más sucios. Una rotundidad más acusada que no va en menoscabo de sus buenas estrofas, sus riffs pegajosos y los buenos detalles de Tamargo a los parches. Cabe casi de todo aquí. Incluso pequeño solo de bajo por parte de Tutu. Muchas son las ideas que el trío introduce en estos tres minutos largos. Que aún con ello, la composición no suene descompensada o mecánica creo que habla muy bien del cuidado con el que han tratado a esta novena entrega.

Hablando de Tutu, vuelve a brillar el bajista a lo largo de “Ella”. Al alimón con Tamargo compondrá una cuidada base rítmica para un corte que me agrada primero por construcción y después por cómo juega entre muchas de las influencias que dominan la propuesta del trío. Y si bien no encuentro un estribillo del todo redondo, todo el aspecto puramente instrumental de esta penúltima entrega brilla con inusitada fuerza. También la producción de Tutu, el juego entre canales que propone a ratos, o la forma en que juega con las voces de Borja. Estupenda.

La instrumental “India”, a la sazón corte más extenso de los once, cerrará este “Luna Nueva” desde una óptica radicalmente distinta al resto del álbum. Entrega semiacústica entre lo tenue y lo desértico. Llamativa seguro y una insospechada sorpresa durante la primera escucha de este nuevo trabajo.

Un trabajo en el que Alto Volto parecen haber echado el resto. Caben muchas influencias, ritmos y colores a lo largo de estos once cortes. Todos elegantemente producidos y, los más, llenos de buenas ideas. También de manos hábiles a la hora de trazar buenos riffs y solos. El cambio de idioma supone un giro brusco. Pero Borja García, salvo momentos muy puntuales, ha sabido trazar unas líneas de voz ajustadas y con gancho. La base rítmica de Tutu y Tamargo no se limita a acompañar a la guitarra y de resultas de todo ello encuentro uno de esos discos que terminan enganchando por su propia diversidad. Hay calma, suciedad, brío y elegancia. Y aunque alguno de estos temas ya los hayamos oído en vivo, bien estará el reencontrarse con el trío el próximo viernes 6 de junio en el Gong Galaxy Club. Salvo catástrofe, allí estaremos.

Texto: David Naves

Actualización: Repugnance Se Suma Al Stonefest

Los mierenses Repugnance se suman al plantel de bandas que formarán parte de la nueva entrega del Stonefest tomando el relevo del combo hardcore madrileño Teething que finalmente no podrán pisar el Kuivi.

Una quinta edición que tendrá lugar los días 5 y 6 de septiembre con el siguiente reparto de bandas por día:

Viernes 5 de Septiembre

VOUL
PHOENIX CVLT
WIZARD MASTER
BIFAZ
MARS RED SKY

Sábado 6 de Septiembre

ANTE-INFERNO
REPUGNANCE
IKARASS
FIRTAN
TOTENGOTT

Entradas por día 35€ y abonos 60€ disponibles en la web del Kuivi.

Agenda: Mano De Piedra + Roy Sullivan (Gijón 7/6/2025)

Los gallegos  Mano de Piedra regresan a los escenarios asturianos tras su paso en febrero por el Decadent Metal Fest.  En esta ocasión para presentar en el gijonés Bola 8 su nuevo trabajo de estudio “Tales From The Burnt House” (reseña) publicado el pasado mes de abril acompañados por el trio crust local Roy Sullivan.

Nacidos allá por finales de 2016 con músicos bandas como Supa Scoopa, Sem Resposta, N.O.T. o Carcomedhi desplegarán una propuesta musical que viaja sin dificultad del stoner al hardcore pasando por el metal, hard rock o el mismo crust. A partir de las 20:30 horas con entrada libre que no gratuita.

Crónica: The Baboon Show + The Brassieres (Oviedo 31/5/2025)

Últimos coletazos de la temporada de salas y llenazo en Estilo para recibir al cuarteto sueco The Baboon Show. Su fama les precede, varias las veces que han visitado la región y una legión de fans que no parece hacer otra cosa que crecer. Acompañaron a los nórdicos la agrupación punk langreana The Brassieres. Así las cosas, rumbo a Oviedo con las pilas bien cargadas.

Falta un minuto para las ocho cuando la formación íntegramente femenina The Brassieres se aúpa al escenario de la sala Estilo. De entrada llama la atención esa formación a dos voces que ofrecen. El suyo es un punk tan clásico y sin artificios en lo musical como orgullosamente turbofeminista en lo lírico. Enlazaron temas casi con el mismo ahínco con el que dejaron toda clase de proclamas, siempre con la sororidad por bandera.

A falta de un telón de fondo con el logo de la banda, bien está ese cartel en apoyo de las Las Seis de la Suiza que mostraron. De entre los cortes que descargaron, me agradó sobremanera “Akelarre”, quizá por esa construcción algo diferente. Recuerdos a Marie Curie, cánticos de “Yo sí te creo” o en contra de La Manada de tan infausto recuerdo. El de “Hijas De La Hidra” puede ser su estribillo más redondo de la noche. Sin olvidar los habituales agradecimientos, buscaron conexión con la gente en este tramo final y supieron cumplir con su papel.

Buena entrada la que registraba Estilo para recibir a The Baboon Show. Pero ya de entrada me llama la atención la cantidad de gente joven que ocupaba las primeras filas. Público de todas las edades para recibir al cuarteto y el hype por las nubes. Suena “You Shook Me All Night Long” y Estilo se arranca por el estribillo. El clásico de AC/DC precedió a la propia intro de los Baboon, quienes salieron a revientacalderas ya desde la inicial “Be A Baboon”. Convirtiéndonos a su religión desde los primeros acordes…

El sonido, una noche más, iba a ser redondo, no falla Gus Bocanegra a los mandos de la nave, y el cuarteto da lo mejor de sí en “God Bless You All”, con la gente a coro ya desde estos compases iniciales, se preveía ya una noche para el recuerdo… y apenas llevábamos dos temas. No me sorprendió ver tan enchufado al público. Tampoco la hiperactividad de Cecilia Boström en “Forward In Reverse”. Auténtico punto focal de la banda, pozo de energía sin fondo y que pasó por Oviedo sin hacer prisioneros. Simon Dahlberg se permitió un pequeño guiño al “Run To The Hills” (Iron Maiden) en “You Got A Problem Without Knowing It”. Junto a la bajista Frida Ståhl ayudó en coros y se mostró como un guitarra de muchos quilates siempre que la ocasión así lo requirió.

El propio Dahlberg da un respiro a su compañera en las primeras estrofas de “It’s A Sin”. Y en lo que Boström se hizo con algo de resuello, corrió a mezclarse con la gente hasta terminar subida a una de las barras de Estilo. Benditos inalámbricos. “Rolling” puede ser uno de los cortes más redondos de este primer tercio de set. Pero mientras Dahlberg hace sus (más que dignos) pinitos en nuestro idioma, la voz de The Baboon Show se va a por un respiro al backstage, volviendo para una “No Afterglow” en la que paseó el pie de micro sobre nuestras (ya empapadas) cabezas. Gran solo de guitarra aquí, por cierto. Cecilia Boström acabaría siendo llevada en volandas durante “Oddball”. “Than you for the flying”, espetaría a término.

Could You Be It” supuso de algún modo un pequeño cambio de tercio. Banda y audiencia se permitían un pequeño y agradecido respiro. Era mucha la actividad dentro de la sala y tanta o más la deportividad con la que algunos, cámara en mano, sobrellevaban los golpes y empujones. Aquello, al fin y al cabo, era un maldito concierto de rock and roll. Hay un pequeño piano pregrabado en “Gold”, uno de los poquísimos detalles artificiales que se permitieron. Pero cuando ellos vuelven a su versión más encendida y vibrante, esa que perpetran en “The Shame”, realmente da la impresión de que recintos como este se les quedan ya muy pequeños. Boström no se olvidó de Trump, Putin y demás fauna infecta mediante un pequeño y anti reaccionario speech. Ellos y ellas acometieron entonces “Class War” para dejar otro de los cortes más distintos de la noche.

El incansable Niclas Svensson abandonaría su puesto tras baterías y al alimón con el resto de la banda procedería a introducir “Me, Myself And I”. Huelga decir que gran conexión con la gente aquí y un último corte, antes de los bises, que nos supo a gloria. A pesar del calor. A pesar de los empujones. Porque al fin y al cabo y como apostillara un tal Lemmy Kilmister: “If you think you are too old to rock and roll, then you are”.

Con la banda de vuelta, Dahlberg vuelve a llevar la voz cantante en “Lost You In A Second”, a buen seguro el corte con más feeling de su vasto setlist. Boström, aún en este tramo final, se mostró tan plena de carácter como inasequible a cualquier tipo de cansancio o desaliento. Empapada en sudor, su voz no se resintió lo más mínimo. Bien es verdad que en esta parte final, Dahlberg le ofreció su apoyo (y de nuevo en nuestro idioma) durante “Playing With Fire” (“estoy caliente, estoy siempre caliente”), pero aún así. Y mientras que el de “Hurray” puede ser el riff más clásico de toda la jornada, “Radio Rebelde”, crowdsurfing de Boström mediante, supone un final de altura, con la sala entregada, sudada y extasiada ante el que será, a la postre, uno de los conciertos del año en nuestra región. Sin debate ni discusión.

Calor, decibelios y rock and roll. The Baboon Show ni inventan nada ni lo pretenden tampoco. Pero es tal la entrega de energía, la ristra de grandes canciones, el carisma que derrochan (y fíjate que Simon Dahlberg apenas lleva dos años con ellos) que no queda otra que rendirse. Una crónica esta que difícilmente hará justicia a lo vivido el pasado sábado en Estilo. Y no me duelen prendas en reconocerlo. En cualquier caso mandar un saludo a ambas formaciones, dar las gracias a la gente de HFMN Crew por haberlo hecho posible y enviar abrazos a la mucha y buena gente con la que pasamos el antes, el durante y el después. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Conciertos Imposibles (Gijón)

La quinta edición del ciclo de cine y música los Conciertos Imposibles de Gijón contará con Mötorhead, Oasis y The Camberries como protagonistas. Organizado por el Festival CortoGijón y el Tsunami Xixón tiene como finalidad la recreación de conciertos que hoy en día no se pueden dar porque los artistas ya no están en activo, las bandas se han disuelto o sus integrantes han seguido caminos distintos. Una propuesta que revive sobre el escenario la emoción de aquellos directos irrepetibles en un formato íntimo que invita a la escucha y a la memoria colectiva.

Del 4 al 6 de junio a partir de las 19 horas en el salón de actos de la Escuela de Comercio de Gijón se proyectarán Stage Fright, concierto dirigido por Seven Offen celebrado el 7 de diciembre de 2004 en Dusseldorf, en el que Mötorhead celebró su 30º aniversario, Familiar To Millions, de Oasispara celebrar el 25º aniversario de una gira que pasó por Gijón, sin Liam pero con Noel Gallagher y el concierto grabado el 14 de enero de 1994 en el Astoria de Londres durante el tour promocional del primer álbum de The Cramberries, Everybody Else Is Doing It, So Why Can’t We?. Entrada libre hasta completar aforo.

Reseña: Mano De Piedra «Tales From The Burnt House» (Coproducción 2025)

Tales From The Burnt House” se trata del segundo largo de los vigueses Mano De Piedra, banda conformada por Fran Álvarez al bajo, David Durán en baterías y voz principal, Nano Galez en guitarra y voces y Adrián P. Blunier en guitarra y coros. Iago Lorenzo se encargó de producir, grabar y mezclar el álbum, contando con la asistencia de Pancho Suárez De Lis para la grabación de las baterías. Las pistas resultantes serían debidamente masterizadas por Robin Schmidt de 24-96 Mastering para que el trabajo viera finalmente la luz a finales del mes de abril a través de los sellos Hombre Montaña, Quebranta Records, Muerte Matar Records, Noizeland Records y DoomAwaitS.

Me gusta la naturalidad con que da inicio “At The End Of The Hole”. Ese crescendo tan firme y a la vez orgánico. Por ahí incluso se deja notar el fuerte pulso atmosférico que esconden estas composiciones, que se agrandará aún más conforme irrumpan las primeras estrofas. Se produce en ellas el clásico contrapunto melódico y que tan fácilmente puede recordar a los omnipresentes Cult Of Luna como a mis paisanos de Honara. Hay una producción y mezcla muy equilibradas, que otorga el debido peso a cada línea sin desequilibrios ni errores de bulto. En los momentos de mayor entrega técnica, la banda obvia cualquier tipo de floritura fuera de guión y, por ahí, este primer corte hace gala de una solidez tonal muy funcional a la hora de abrir el álbum.

Young Prometheus”, entrega más corta de las siete, ofrece ahora a unos Mano de Piedra más tensos y vibrantes en un avanzar que, muy especialmente en las primeras estrofas, me suele recordar a los Mastodon más nerviosos. Un corte breve en el que los vigueses no olvidan buenos detalles en cuanto a riffs o melodías y aún mejores cambios de ritmo. Muy firme Durán comandando este metal más acelerado. Mano De Piedra, no obstante, no olvidan luego ese tono más atmosférico que ya entregaba el tema inicial. Pero si algo me agrada sobremanera aquí es el epílogo. Lo diversa que se torna aquí la línea de batería. El desgarro que ofrecen las voces sobre esa mayor pesadez final. Más pequeña, que no por ello peor.

Con “The Beast Inside A Man” irrumpe la más pura calma. Voces prístinas sobre levísimos rasgueos de guitarra para un prólogo tendido y elegante en donde la producción de este “Tales From The Burnt House” brillará en consecuencia. Mano De Piedra sorprenden luego al ofrecer su cara más rota y agresiva. Las voces se tensan y desgarran, las guitarras ofrecen riffs retorcidos y rotundos. Durán cabalga primero y engarza después siempre con buena mano. El de Isis es un nombre que me sobrevuela siempre que la composición alcanza esta mitad más cabrona. Camino del epílogo surge un hábil contrapunto entre voces y melodías de guitarra, previos ambos al buen solo doblado del epílogo. Fácilmente una de las entregas más significativas y a la vez personales de todo el largo.

The Burnt House” ahorra de nuevo en florituras para desempeñarse sobre la cara más intensa de los gallegos. El trazo quizá algo predecible de esas primeras estrofas contrasta con el pulso atmosférico que habrá de suceder a continuación. Por ahí me agrada el juego entre intensidades que ofrecen. En parte porque la mezcla sigue rayando a gran altura, pero también porque las voces que se cuentan entre las más interesantes de todo el largo. En su tronco central, “The Burnt House” acoge una mayor gravedad, acompañada a su vez de gritos rotundos, casi desesperados. Todo culmina en un pequeño puente al piano. Oasis de calma para el oyente, que esconde para el largo epílogo a los Mano De Piedra más rabiosos y descosidos. Estupenda resolución, llena de guitarras graves, voces tensas y un bajo que ruge como si en ello le fuera la vida. Estupenda.

Soul Dancing” surge entonces para traer de vuelta a los Mano De Piedra más directos. Sin olvidar el fuerte pulso atmosférico que domina al resto de composiciones pero amarrado a otra estupenda línea de batería por parte de David Durán. La composición va divagando entre la tensión y la calma con total naturalidad. Es algo en lo que la banda parece haber puesto no poco empeño y un terreno en el que parecen moverse más que cómodos. Alguna de estas pequeñas islas de calma despliegan un aire algo alucinado, apenas desconocido dentro del álbum. Cierto que el puente central de esta quinta entrega no me atrapa tal y como lo hacen otros tantos dentro del disco. Ello no quita para que después surjan estupendas líneas de voz y su bien conocido post-metal se magnifique hasta las últimas consecuencias. Siempre sin que la producción se resienta lo más mínimo y dejando claro la banda cargada de personalidad que son.

Otro arranque que parece heredar cierto espíritu Mastodon es el de “Against The Ruins”. Pero Mano De Piedra le insuflan un carácter algo más punk y, por ahí, la que fuera carta de presentación del álbum termina ganando en cuanto a personalidad y fuerza. Fluye nuevamente con naturalidad, sin grandes artificios, atravesado por inteligentes cambios de ritmo y acompañado por una más que notable gama riffera. El tronco central tiene algo que siempre me recuerda a los Tool del “Lateralus”. Vuelve a brillar Durán tras los parches, dando acomodo al que puede ser otro de mis momentos favoritos de todo el largo. Luego la composición acoge una mayor pesadez, incluso diría que la producción otorga de pronto un mayor empaque, y todo confluye en un epílogo roto y desesperanzado. Que un corte tan en cierto modo laberíntico fuese el elegido para adelantar al disco resulta toda una declaración de intenciones.

Para el final queda el corte más extenso, una “Blue Demon” con los Mano De Piedra más atmosféricos confrontando a los más rotundos. Hay guitarras muy graves aquí, contrapuestas a unas llamativas voces limpias, en un cuidado ejercicio de equilibrismo. Estos primeros riffs pueden pecar de cierta sencillez. Y no pasa nada porque van sobrados de gancho. La producción los amplifica y, por ahí, parece colarse la versión más grandilcuente de los gallegos. Me agrada la construcción de su tronco central. Los pequeños detalles melódicos que acoge, la (ahora sí) estupenda gama riffera que lo conforma. Camino del epílogo todo vuelve a magnificarse. Surge de nuevo la cara más atmosférica del cuarteto, acompañada ahora por el mayor poso melódico de las guitarras, conformando un último epílogo elegante y conciso.

Fans de bandas como Isis, Pelican, Cult Of Luna, incluso Neurosis o Tool podrían tener en los gallegos Mano De Piedra una compañía más que agradable. En unas escenas donde las etiquetas resultan cada vez más líquidas, los gallegos emergen como firme y orgullosa banda de género. Por ahí el álbum puede resultar algo predecible a ratos, lo que no quita para que buena parte de estas composiciones resulten de lo más atractivas. Den la impresión, de hecho, de haber sido pensadas y repensadas. Con treinta y ocho minutos de reloj no es desde luego un trabajo extenso, y sin embargo son muchas las influencias que se dejan notar a lo largo del tracklist, dispuestas eso sí lejos de la barrera del plagio o la copia descarada. Un disco que me funciona, en el que encuentro muchas y muy buenas ideas, con una producción a la altura y en donde se vislumbra a un cuarteto con un futuro prometedor. Una agradable sorpresa.

Texto: David Naves

Agenda: FigaSound (Figaredo 6/6/2025)

La localidad mierense de Figaredo regresa a su cita con el rock el próximo viernes 6 de junio. Bajo la denominación Figasound y con el Parque Tartiere como epicentro contarán con Sacavera, Automatic Kafka y Mystereo como protagonistas.

Organizado por la Asociación Juvenil Foguera de San Xuán de Figaredo y Tunguska Media Factory el inicio de los conciertos arrancará a las 21 horas con acceso gratuito.