Repaso gráfico a la oferta musical de la jornada de viernes en el Festival Internacional de la Cerveza Artesano d’Asturies protagonizada por Sound Of Silence, Los Bárcenas, Soäx, Onza, Porretas y Rat-Zinger.
























Fotos: Miguel Rubio
Repaso gráfico a la oferta musical de la jornada de viernes en el Festival Internacional de la Cerveza Artesano d’Asturies protagonizada por Sound Of Silence, Los Bárcenas, Soäx, Onza, Porretas y Rat-Zinger.
























Fotos: Miguel Rubio
Dichosos solapamientos, como diría un amigo, he tenido que escoger entre la querida gente de Caballo Moldavo en la Tizón de Gijón, Automatic Kafka en Mieres… máquina de clonación ya. Tocaba volver a la ría de Avilés, esta vez con motivo del «Searching Presentation Fest«, la presentación del álbum “Searching” por parte de los thrashers avilesinos In-Sanity, que celebraban arropados por tres bandas amigas, Bestia Negra, los extremos Mesenktet y el combo metalero cántabro ZeN.

Aparte de la feliz idea de servir durante una hora las cervezas a 1€ (bien podrían incluir las doble cero, ahí lo dejo) las bandas han tenido el grandísimo detalle de regalar dos CD’s con la entrada. El propio «Searching» de In-Sanity y ZeN «Futuro» (algo siempre bueno). Entre esos y otros trofeos, una tiene la sensación al llegar a casa de haber atracado la habitación de un rockero. Los propios In-Sanity, en una entrevista reciente para Noche de Lobos, ya bromeaban con ello, “se recomienda ir con bolsa”. En esta nueva incursión en la Malecón, una vez reconstruida tras el Decadent Metal Fest y con todo ya en su sitio Txeffy se puso de nuevo al timón. El viaje se aseguraba placentero.
Eran cerca de las nueve cuando arrancaron máquinas ZeN, banda de Santander de metal melódico con tintes progresivos. Rafa Pérez a la voz cristalina, Floren Santamaría al bajo, José Misiego a los parches y Gabi Estirado y Kike Martínez a las guitarras, con la inestimable colaboración de Koman tras bambalinas. Parte de ZeN están también en Coverage, una banda de versiones, que muchos recordarán tras su paso por el añorado festival Rock Nalón. Presentaron temas de “Futuro”, mientras preparan su siguiente trabajo “Nothum” que espera ver la luz en verano.

Profundas letras en español de la juvenil voz del vocalista, respaldadas por una base instrumental sólida. «Esclavo Del Silencio» me recuerda en algunos matices a «Cómplice De Traición» de nuestros Monasthyr. Como buen iniciador, Rafael, en su presentación también mentó a las demás bandas. Nos costaba acercarnos al escenario y bromeaba con ello y el hecho de haberse duchado todos para nada. En «¿Luz? ¡Oscuridad!» los cambios de tempo se suceden agilizando la melodía. Una pegadiza «Ningún Lugar« y un precioso solo de guitarra en «No Hay Nadie Más«, dejan una muy agradable toma de contacto con el grupo cántabro.

Había muchas ganas de estar con Bestia Negra. Gil (voz), José (guitarra rítmica y coros) Román (guitarra solista), Nacho (bajo) y Carlos (batería). La última vez en subirse a las tablas había sido con ocasión del festival solidario Raposu Rock en Gijón el pasado noviembre (crónica) y las ganas de juerga de la banda eran palpables y realmente contagiosas. La gente no tardó en arrimarse a la primera fila. Gil, sin apear ni un momento una traviesa sonrisa, arengaba a la gente a participar, no paraba en el escenario, dificultando las instantáneas a fotógrafos menos avezados como una servidora jajajaja.

Tocaron temas de Animal Domination (reseña), arrancando con «Winds Of War» poniéndonos las pilas. Tras unos ajustes, durante los cuales Gil nos amenizó con un improvisado latín y unas chanzas sobre el mus, se metieron en harina con la más densa «Hell Over Me» donde las cuerdas dan preludio al comienzo rojizo y metálico de lo que se avecina. Tras «Faster Than A Bullet«, tornan a un sonido melancólico con la extensa intro de «The Harbinger«, la más oscura y profunda del set. «Gift From Gods» una guitarra suavemente punteada enmarca las primeras estrofas. Arranque con garra y velocidad el de este homenaje a Randy Rhoads. Dato, según la revista Rolling Stone está considerado el 36º entre los 100 guitarristas más grandes de todos los tiempos. Prescindiendo de covers, tuvieron que acortar el setlist que tenían preparado pues el tiempo volaba. Una banda que siempre disfruta sobre el escenario y nosotros con ellos.

Los anfitriones tocaron a continuación, la banda local In-Sanity. Con ocasión de esta presentación, habían participado invitados por el programa radiofónico Noche de Lobos donde ya se palpaba la compenetración entre ellos y confesaban que no había sido difícil volver después de tanto tiempo porque siempre se habían llevado bien, cosa difícil, reían. Formación compuesta por los ex-Westhia Chus (bajo) y Diego (guitarra y voz) junto a Víctor Casado (Lycosa Tarantula) a la guitarra y Salvador «El Poyo» García a la batería, desdoblado para Mesenktet. Banda que nació en el 93, teniendo su primera etapa hasta el 98, regresó a la actividad en el 2020 aprovechando la pandemia para poner las calderas a funcionar y preparar el disco, tras un parón de más de 20 años. Un álbum debut que lleva por título «Searching», su merecida carta de presentación.

Arrancaron a bocajarro con «Before«, Diego agradeció a los asistentes la asistencia. Después de tantos años, Un placer de estar allí, y pasar a presentar una acelerada «Suffocated». La voz se me antojó tapada por el resto de instrumentos, quizá por estar en la primera fila. Me agradó especialmente «Searching And Victimized» con el cambio de tornas melódico, la respiración suave de guitarras in crescendo en velocidad, para dar paso de nuevo a la voz en un tramo final gemelo del principio. «Gloomy» traía aires lejanos a unos Drunken Buddha pero abrazando más el heavy metal. También nos regalaron con un par de covers, «Killers» de Iron Maiden y «She Wolf» de Megadeth para cerrar de nuevo con material de cosecha propia como «Icaro’s New Flight».

El último en presentar armas fué el quinteto gijonés de deathcore Mesenktet. Son Alberto a la voz, Salvador “El Poyo” a la batería, al bajo Iván de Jesús y a las guitarras Víctor y el joven Abel sustituyendo a José Manuel Ortiz. Este combo no para, el día anterior hacían parada en la sala Gong de Oviedo junto a los industriales Killus (crónica) y el viernes siguiente atacarían el gijonés Bola 8 junto a los gallegos Host y el trío thrasher Brutalfly. Dejando muy buen sabor de boca respecto a la última vez que los había visto, en Piedras Blancas con motivo de la semifinal del Festiamas 2024 donde los duendes de directo se cebaron con la formación. En esta ocasión centraron su setlist en temas de su último trabajo Kairós, en breve reseña, con una cuidada edición física cuya portada está bellamente elaborada por Godless Design.

Alberto sale al escenario ataviado con uno de sus ya característicos chándales de lentejuelas, arrancando con «Sueños Rotos«, la versatilidad de una voz que navega por registros profundos, graves e histriónicamente agudos. Personalidades antagónicas que me recuerdan sendos personajes, arcanos mayores del sueño, en “The Sandman”, del maestro Neil Gaiman. Entre mis favoritas está la oscurísima «Whitechapel«, recreando reflexiones de Jack El Destripador, y colocándonos en medio de una calleja lúgubre de ese barrio del East End londinense. Antes de cerrar con la contundente «Humana«, Alberto se detuvo para agradecer al público por seguir al pie del cañón, al resto de bandas y felicitar a In-Sanity por su primer trabajo, pidiendo aplausos para todos, sin olvidar al maestro de ceremonias Txeffy.

Con el placer de coincidir con caras amigas, entre otros, andaba por allí Eva Busbe, como siempre, fabricando arte, en esta ocasión como fotógrafa oficial de In-Sanity. También se acercaron por la Malecón, Leather Rose (Nicotine Bubblegum, Leather Boys) y Michael Arthur Long (Secta, Drunken Buddha) recién llegados de la presentación mierense por Automatic Kafka de su último trabajo, «Immortal». Siempre sacando tiempo para apoyar a otras bandas. Sin más me despido agradeciendo el calor y las facilidades prestadas por las bandas y la organización, teniendo un cariño especial a esta sala, y más desde que voy conociendo a la gente que la habita.
Texto y Fotos: Susana Alberich
Nueva edición del Festival Internacional de la Cerveza Artesano d’ Asturies y, con él, motivos más que suficientes para coger nuestras herramientas y poner rumbo a Llangreu. En un día que se presumía soleado y tornó en desapacible, tuvimos la oportunidad de presenciar las descargas de Maverick, Fer Espina & The Riders, Lady Llagar, País Punk Rock, Skontra y Havenlost. Todo ello en el entorno de la Pinacoteca Eduardo Úrculo, en el barrio de El Puente.

Pese a ciertas polémicas que han derivado en la alteración de la denominación del evento, el recinto vino a ser el de siempre: Un par de escenarios, numerosas mesas en las que sentarse y degustar cervezas de todo tipo, food trucks… todo lo que un evento de estas características necesita para atraer a un buen número de amantes tanto del lúpulo como de la buena música.
Desde el escenario Roces le tocaba a Maverick ser los primeros del turno de tarde. Y lo que podemos decir de ellos es que parecen haber aprovechado bien el tiempo. Son varias ya las veces que les hemos visto y su progresión no podría tener mejor pinta. Quizá porque algunos detalles que dejan ahora sus temas se arriman cada vez más al metal, alternado con ese punk a la americana que les caracteriza. “Somos de Mieres, la otra cuenca”, exclamó su frontman Misael, “y es un placer estar aquí hoy”. Hubo gente insultantemente joven que no perdió ripio de las evoluciones del renovado quinteto. Y es que tal y como rezó una de sus letras, “siempre hay razones para pelear”. Y tanto que sí.

Ya digo que parecen una banda cada vez más entera. Aún a pesar de las alteraciones en su line up con las nuevas incorporaciones de Saúl en guitarras y Oriol al bajo. Se podría decir incluso que “El Miedo En Vuestros Ojos” muestra unas hechuras muy metálicas. Sorprendieron no obstante con la versión del “All I Want” de A Day To Remember y dejaron su cara más vibrante en “Travis Bickle”, por el personaje de Robert De Niro en la inmortal “Taxi Driver”. Pensaba mientras veía a Misael bajar a mezclarse con la gente que cada vez me recuerdan más a bandas como Free City o Sinaia. La gente se lo pasó bien, incluso los más peques. Hubo algunos pogos y en general mucha diversión frente a ellos. Esperando repetir en la próxima edición del Rockvera Fest y confirmar su crecimiento.

Sin movernos del escenario Roces le iba a llegar el turno a Fer Espina & The Riders, esta vez con todo un Sergio Álvarez en baterías y, como siempre, Dany León en guitarras. “Todo Está Bien” pronto dispone el habitual sonido clásico del trío. Aquí Espina comanda con voz amable y buen hacer al bajo. Sin alardes ni dobleces. Y esta puede ser una apreciación particular pero hacía tiempo que no veía tan risueño a León sobre un escenario. No faltó “Gong”, cuya letra de nuevo se vio convenientemente alterada conforme al lugar en el que discurría el evento. Muy fino León aquí con el slide y de lo más participativo Espina buscando la interacción con el público al final. Me gustó la revisión del “Son Como Hormigas” de Barón Rojo por la forma en que la trasladaron a su particular modo de entender el rock and roll.

Dany León se calzaría entonces los zapatos de todo un Jeff Beck en “Going Down”, dibujando así una de las aportaciones solistas más vibrantes de toda la jornada. Alternando producción propia con cortes como “A La Primera” y versiones como esa “Yer Blues” en la que el propio Espina pide un aplauso para su compañero en mitad del solo. “Canción Del Pantano” nos inundó de blues sureño mientras que el cuento orwelliano que supone “El Ojo Que Todo Lo Ve” puede ser lo más cerca que estuvieron del hard rock. “Fuego y Carbón”, de hecho, depara a los Fer Espina & The Riders más vibrantes, mientras que “Volteretas” desata una estupenda línea de bajo. El trío vería finalmente acortado el show con respecto al que anunciaba su setlist, lo que no quita para que pasáramos otro buen rato en su presencia.

Llegó el turno entonces de Lady Llagar, alter ego de Mariajo Baudot cuya propuesta tiene poco o ningún encaje con la música que solemos tratar en un medio como este. Ello no quita para que su propuesta, nos resultase amena cuanto menos. Reivindicación y mucha sororidad por su parte. También un punto entre lo canalla y lo tradicional que bien podría rimar con la figura del omnipresente Rodrigo Cuevas. Lady Llagar no deja títere con cabeza y hace bien. En solitario, a veces a modo karaoke, otras con el único apoyo de una pandereta, se atrevió a masacrar “Ay Mamá” de Rigoberta Bandini o “Du Hast” de Rammstein, pero no “Como Una Ola” de la más grande. Porque a Rocío Jurado se la respeta, señores. O como diría la propia Llagar: “pacones”.

País Punk Rock nacía para la ocasión con la idea de rendir tributo al punk rock regional. Un evento único que levantó no poca expectación en el recinto del festival. La alineación de la banda era la formada por Dany León y Juan Bertrand en guitarras, José Manuel Tejedor a la gaita, Luis Vázquez De La Torre en baterías y Carlos Álvarez al bajo. Y junto a ellos, una ristra de vocalistas que tuvo en la figura de Sandra Luisquiños a una de las dos mujeres del show. “Autodefensa Muyer” de Ochobre inauguró así el set. También la certeza de que el sonido en el Escenariu Revibeer iba a estar a la altura de las circunstancias. Se fue Luisquiños e ingresó Bertón (Skontra) para dejarnos una “Y Sigo En Pie” de su propia banda. Fue entonces que le llegó el turno a Pablo Martínez (Desakato), quien honró a otro de nuestros grandes nombres: Mala Reputación.

Hubo mucha implicación por parte de un público bastante joven, tanto que se debate siempre sobre si hay o no relevo en nuestro rock and roll. No quiso Pablo olvidarse de los obligados agradecimientos. Tampoco de comentar, no sin cierto grado de ironía, que hacía tiempo que no se subía a un escenario “a facer tantu ruíu”. Llegaba el turno entonces de rescatar “Foriatu Na Mio Ciudá” de Misiva, que este 2025 cumple precisamente su primera década de vida. También de Misiva es una “Invencibles” en la que quien irrumpe al micro es un Diego Teksuo al que (seguramente) nunca habíamos escuchado tan alto de revoluciones.

Le llegaba entonces el turno al propio voceras de Misiva, un risueño Humber Sierra que afrontó el clásico de Dixebra “Nun Llores”, no sin antes dejar claro que la banda de Xune Elipe era una de las razones por las que cantaba en asturianu. La gente se implicó de lo lindo aquí. Solo faltaba. Volvió entonces Bertón, esta vez para un muy bien recibido “Fálame” de Mala Reputación. Aunque si hubo un corte que de verdad encendió a la gente en esta primera parte del set, este fue “Cuando Salga El Sol” de Desakato, con el propio Pepo arriba de las tablas. Se hacía algo raro ver a Maxi (Fe de Ratas) sin su habitual guitarra, pero puede que “Miseria Frente A Miseria” no haya sonado nunca tan potente y rotunda. Se fueron Pepo y Maxi e ingresó Marisa Valle Roso para rescatar “El Monstruo De Mi Habitación” de los pujantes La Mørgue. “Ahora en escenario orgullo de la cuenca, orgullo de Asturies: Ramón Blanco” anunció. Y allí que se subió la voz de Los Berrones con su inseparable Stratocaster. “La Del Estudiante” nos retrotrajo a la adolescencia a muchos. Blanco tiró aquí de ironía: “vamos a hacer una pequeña oración por la salud de Bergoglio”. Se fue Valle Roso y retornó Diego Teksuo para, quién lo iba a pensar, “La De Sindo El Cabreru”.

Se fue entonces Blanco y retornó Maxi Compán para un corte que, dado el entorno, epicentro mismo de la minería en nuestra región, tenía un centenar de significancias: “Mañana Fría” de Dixebra. Ni que decir tiene que fue una de las mejor recibidas de toda la noche. Volvió Marisa para cerrar el prólogo de “Cada Vez”, momento muy sentido en Llangreu. Tanto o más cuando regresa Pepo para el resto de canción. Él mismo sería el encargado de animar al resto de compañeros a que regresaran arriba de las tablas para el gran fin de fiesta. Ocasión única que respondió a todas nuestras expectativas, desde luego.

Llora la gaita de Kristian al son de “En el Pozo María Luisa”, emblemático himno popular de los valles mineros asturianos, como arranque del set de Skontra. La banda vino a Llangreu a dejar clara su actual posición como punta de lanza del más combativo punk astur. Con Bertón como maestro de ceremonias y aún ante un nutrido grupo de seguidores supieron sacar punta a los oscuros tiempos que nos ha tocado vivir. Enlazando un tema tras de otro, siempre con ritmos vivos y sin dejar una sola proclama por el camino.

Bertón no se quiso olvidar de los habituales agradecimientos. Y la banda acertó a doblar gaita y guitarras con no poca pericia. Su propuesta está a bastantes millas del tipo de música que escucho habitualmente, por lo que tomé algo de distancia con respecto a sus evoluciones. Sea como fuere no fue poca la gente que se quedó a verles. A pesar de lo muy desapacible de la jornada y las altas horas. De hecho hubo quien se implicó en buena medida durante “Sal A La Cai”. Un set que no estuvo exento de sorpresas, como lo fue ver a Juan Bertrand (Söax, La Tarrancha) subiéndose a las tablas para “Y Sigo En Pie”. Más que cumplidores.

En los madrileños Havenlost iba a recaer la siempre ardua tarea de cerrar la jornada. Con los relojes marcando las tres de la madrugada y practicando un hardcore melódico ajeno al resto del cartel, aquello pintaba a desolación total. Algo que, no obstante, en ningún caso amilanó al quinteto. Es una pena que éste tuviera un sonido tan enfangado al comienzo. Pero honra a los chicos que no se amilanasen frente a toda esa serie de circunstancias. Sergio Andaluz se mostró de hecho muy activo tras el micro y la banda fue, tema a tema, mejorando sus prestaciones. Poder verles en un escenario en condiciones, y no en las estrecheces de una sala como la Ángeles y Demonios (con todo nuestro cariño, grandes momentos vividos allí) nos dio un poco la verdadera medida de la banda que pueden llegar a ser.

Cuando el sonido se aclaró, brilló la hábil alternancia entre sus partes más tranquilas, que lindan casi con el post rock, con las más furibundas y enrabietadas. Tuvieron tiempo de desgranar cortes de su último Ep, un “Memories & Pleas” estrenado este mismo año, y de mostrar que, en el fondo, son una banda profundamente orgánica. Me agradó sobremanera “Wanderer”, quizá una de sus composiciones más diversas, y en general pienso dejaron buenas sensaciones a su paso por Llangreu.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz
Resumen gráfico del concierto País Punk Rock, homenaje al punk rock asturiano protagonizado por músicos reconocidos de nuestra escena musical como Dani León (La Destilería, Avalanch), Juan Bertrand (La Tarrancha, Söax), Luis Vázquez De La Torre, Carlos Álvarez, José Manuel Tejedor, Marisa Valle Roso, Sandra Luisquiños (Alexandra In Grey), Humberto Sierra (Misiva), Diego Prieto (Teksuo), Maxi (Fe De Ratas), Pablo Martínez (Desakato), Ramón Blanco (Los Berrones) y Berto Menéndez (Skontra).


















Fotos: José Ángel Muñiz
Siempre digo que en este negocio solo se trata de seguir el curso natural de las cosas. Tras un segundo disco que marcó un paso adelante con respecto al debut, después de proclamarse subcampeones de toda una W.O.A. Metal Battle y ver cómo llamaban atención de un sello como Art Gates Records, era por fin el turno de confirmar la progresión ascendente con un tercer trabajo. Y lo han hecho Laura (voz) Borja y Abel (guitarras), Jorge Fernández (batería) y (para esta ocasión) Fernando Pérez (bajo) confiando una vez más en los Breakdown Studios de Nefta Vázquez donde ya trajeran al mundo sus dos primeros álbumes. La presión, intuye uno, no habrá sido pequeña. Veamos qué tal han resuelto la difícil papeleta.

“Light The Torch Of Strength” presentó “Flesh & Bone” en sociedad mientras dejaba claras muchas de las líneas maestras de este tercer trabajo. La primera que salta al oído es ese bajo ahora tan predominante en la mezcla. De manera muy marcada en estrofas, de hecho. Otra es la labor de un Jorge Fernández tras parches infligiendo más nervio y pegada, algún blast beat incluso, al que es (a día de hoy) uno de los cortes más vibrantes, por veloces, en la historia del quinteto. El resto de la receta es bien conocida por su creciente fanbase: la voz rota de Laura Alfonso, la profunda carga melódica que proporcionan las guitarras de Abel & Borja, el clasicismo que abrazan casi a cada acorde… Rematan con un estupendo solo en su parte final y aunque siento que, en términos de composición y estructuras no es el corte más avanzado del disco, se las arregla para resultar, más que un arranque, casi que una llamada de atención sobre sus intenciones.
El prólogo de “Tear Down The Walls” parece querer seguir donde lo dejara aquella “Circles Of Fire” del anterior “Venom”. Un riff pleno de gancho que cederá protagonismo a unos Aneuma ahora menos nerviosos pero algo más retorcidos. De nuevo, y en esto no iban a fallar, todo el entramado melódico de la composición brilla a la altura. Me gusta esa línea de batería y la forma en que empasta todas las intensidades de esta segunda entrega. Sin florituras de cara a la galería, precisa, elegante incluso. En el debe no dejo de echar en falta un bajo que crepite del modo en que lo hacía en “Light The Torch Of Strength”. Pero en el haber están el buen solo que adorna el tramo final. Bien construido desde esas melodías iniciales y más hábil de lo que intuí en primeras pasadas al disco. Laura traza una buena línea de voz aquí. Sin salirse de su hosco registro habitual pero logrando sonar realmente amenazante en alguno de lo versos. Aquél riff del prólogo regresará para el epílogo y la sensación que me queda como oyente es la de que estamos ante unos Aneuma cada vez más maduros y seguros de sí mismos.
“Return From The Land Of The Dead” enfanga un punto más el sonido de los asturianos. Un tercer corte en el que la banda abraza una pesadez que me recuerda a ciertos momentos de aquél “Climax” con el que debutaran en 2022. Relativamente breve, quizá de modo inconsciente asimile ese avanzar tan a medio gas a cortes de mayor duración, lo que no quita para que todo el entramado guitarrero que ofrecen los dos Suárez aquí me resulte más que notable. Aprecio que el bajo de Fernando Pérez vuelva a crujir como hiciera en el corte inicial. También el modo en que Laura se desgañita a lo largo de los estribillos. Pero cuando llega ese cambio de ritmo de la parte final y Abel contrapone su registro al de Laura, siento que la composición bien merecía un epílogo algo más extenso.
Sea como fuere, el tracklist ofrece ahora “Overcome”, corte más extenso del álbum y, desde ya, uno de las composiciones más libres, retorcidas y me atrevería a decir que ambiciosas en la aún corta trayectoria de Aneuma. Todo parte desde un inicio poco menos que vibrante, con la base rítmica y ambas guitarras jugando a encontrarse sobre un trazo de lo más ambivalente. Luego llegan las estrofas y Jorge Fernández vuelve a brillar mientras empasta este trazo casi laberíntico. Será el corte que más escuchas exija al oyente, como puede deducirse de su mayor duración. Pero entre guiños a la escuela nórdica y ciertos detalles que me recuerdan a los Machine Head de la era Phil Demmel, la banda ha trazado un corte que, no obstante, alcanza su particular clímax abrazando el mayor clasicismo de la muy elegante sección solista. Dentro de “Flesh & Bone” caben entregas con más gancho pero ninguno marca la medida de las ambiciones de la banda del modo en que lo hace “Overcome”.
Con “Hear Me Now” regresa una mayor pesadez. También la que puede ser la interpretación más desgarrada de Laura Alfonso hasta ahora. Abel contrapone su registro y entre ambos construyen unas líneas de voz en la más pura tradición del quinteto. Un funcional ejercicio de equilibrismo entre los Aneuma más pesados y los más melódicos. Sin ni mucho menos alcanzar las fronteras del doom pero, qué duda cabe, dando algún que otro paso en esa dirección. Lo que me sorprende aquí es la construcción de su sección solista. Clásica pero juguetona, contrapuesta a todas cuantas uno encuentra a lo largo de este tercer trabajo.
Así las cosas, los Aneuma de “Under The Spell” resultan mucho más reconocibles, aún cuando puede ser esta la composición más marcadamente melódica de las ocho. El corte pierde la mayor vibración del prólogo para acometer un ligero cambio de ritmo por el que se colará una encarnación más melancólica, me atrevería a decir que inédita en toda su discografía, y que siempre me recuerda a bandas como Sentenced, Lake Of Tears, To/Die/For, etcétera. Los solos se avienen sobre un ritmo más vivo para después desembocar en los Aneuma más clásicos del comienzo. En muchos aspectos otro los cortes con más personalidad del disco y una muestra más del cada vez más amplio imaginario que manejan.
De hecho es que “Flesh & Bone” ofrece un avanzar casi marcial en no pocos momentos. Que sin llegar a contornos que tengan nada que ver con el industrial, sí que en esos engarces entre estrofas se siente un poso casi maquinal. Lo que me agrada en cualquier caso es que la banda los aborda sin por ello dejar de sonar profundamente orgánicos. Aquí no hay aditivos de ningún tipo que disfracen lo que no deja de ser un corte tan leal a su sonido en forma como transgresor en su fondo.
El cierre corresponde al corte más fugaz del álbum, un “Violet” de poso mucho más clásico en el que reside uno de los mejores binomios guitarra y voz de todo “Flesh & Bone”. Lastrada en parte por lo escueto de su duración, esos poco más de tres minutos, no me parece en ningún caso un corte desdeñable. En especial cuando la composición acoge el mayor nervio de su tramo final apoyada con firmeza por el doble bombo de Jorge Fernández. Correcta. Ni me engancha ni me disgusta.
Si bien aún pienso que el mejor disco de la banda está por llegar, este “Flesh & Bone” desde luego confirma la progresión ascendente que en su día marcara “Venom”. A grandes rasgos porque supone una ampliación de su rango de influencias. Es lo primero que llamó mi atención tras las primeras escuchas del disco. “F&B” va desde el puro nervio del tema apertura a vibrar cerca del goth en ”Under The Spell” o atreverse a probar el avanzar casi marcial del tema título. Y lo hace sin abandonar nunca esa organicidad que les ha caracterizado desde el primer disco. La música de Aneuma, hasta que ellos mismos no demuestren lo contrario, se maneja dentro de unos márgenes absolutamente sinceros. Nada resulta artificial en sus álbumes y este primero para Art Gates Records desde luego no es la excepción. Si además entregan algo como “Overcome”, quizá su composición más completa y ambiciosa hasta la fecha, el camino a seguir parece más que despejado para ellos. Seremos testigos.
Texto: David Naves
La película documental / concierto «Live At Pompeii» protagonizada por la leyenda progresiva británica Pink Floyd llegará a los cines este mes de abril. Una pequeña selección de salas serán las elegidas para la proyección del documento audiovisual entre las que están incluidos los Cines Ocimax de Gijón.

La película refleja el concierto que la formación inmortalizó en Pompeya en 1972. El 24 de abril llegará a los cines y salas IMAX en una reedición con imágenes a 4K y una mejora de audio, mezclado por Steven Wilson (Porcupine Tree, No-Man). Se podrá disfrutar de la emisión tanto el 24 como el día 27 de abril. Grabado sin público en el anfiteatro romano de Pompeya antes de la salida al mercado de «The Dark Side Of The Moon«, es uno de los concierto más influyentes de la historia de la música, gracias a sus innovadoras transiciones e improvisaciones.
Esta versión restaurada ofrece en noventa minutos los sesenta minutos de la actuación original además de varios segmentos del documental de Abbey Road Studios grabados posteriormente y una versión alternativa de «Careful With That Axe» y «Eugene«, así como la versión original (sin editar) de «A Saucerful Of Secrets«. Entradas disponibles a través del siguiente enlace:
Las jornadas “Música En Rede, Alcuentru Profesional” organizadas por Asturies Cultura en Rede arrancaban el pasado 8 de abril con Blues & Decker como protagonistas. El epicentro del ciclo tenía lugar en el Teatro de la Universidad Laboral y para allí que nos fuimos para degustar un pequeño anticipo en forma de showcase del que será el próximo disco de la banda gijonesa.

Previa charla pre concierto con Dani Sevillano, encargado del sonido del evento, tomamos posición frente al amplio escenario para catar las canciones que formarán del EP «II:Return«. Cinco temas que ahondan en la versión más rockera del cuarteto y que verá la luz en formato digital este mes de abril. Habrá que esperar a final de año para la llegada del quinto lanzamiento discográfico de la banda. En formato vinilo vía Jaus Records y bajo el título «Decker«, la cara B contendrá las composiciones incluidas en el EP.

Ante un centenar de privilegiados arrancaron la presentación con lo que intuyo «Shame On You«, título que no confirmo totalmente ante la ausencia de setlist ni presentación por parte de Gus Pérez. Tal y como prometían ofrecen una versión más enérgica y agresiva de su primigenia apuesta musical para mostrarse perfectamente empastados, no vamos a presentar a estas alturas a Guzmán Lanza ni la intachable base rítmica que forman Kike Cuetos y Diego Reyes. Nadie diría que su última actuación databa de un lejano 23 de diciembre del 2022.

Gus Pérez, que haría doblete a continuación como guitarra en The Soulers, comentaría socarronamente lo que se suda al retomar el rock y regresar a donde se pertenece. Fueron 35 minutos tan disfrutables como efímeros, abrazando su característica narrativa bluesmen y la potencia guitarrística de la dupla Lanza / Pérez. Cinco temas nuevos con una pinta genial en esta primera escucha más «When You Leave» de su disco «From The Men We Are» de 2016 como colofón a la velada.

En Ovni Estudio con Dani Sevillano al mando de la nave continúa la gestación de una nueva obra que si no hay novedades podremos degustar en el escenario del festival Unirock allá por el mes de agosto. Long live the blues, nos vemos en Puerto de Vega.
Texto y Fotos: José Ángel Muñiz
El festival andaluz Sun&Thunder que tendrá su estreno en el mes de julio en Fuengirola cierra el cartel de una primera entrega que contará con Argion y Soldier como representantes de la escena asturiana.

La últimas incorporaciones de Uriah Heep, Paradise Lost, Wheel, Batushka y Mind Driller cierran un plantel de nombres destacados como W.A.S.P., Opeth, Kreator o Accept. Del 17 al 19 de julio el espectacular Marenostrum Fuengirola será el epicentro de un evento que pretende convertir Andalucía en punto de referencia del metal en el sur de Europa.
Abonos de tres días: 140€ + gastos de gestión
Entradas de día: 90€ + gastos de gestión
Disponibles a través del siguiente enlace:
https://marenostrumfuengirola.janto.es/es/temporada/136
Repaso gráfico a la oferta musical de la jornada de viernes en el Festival Internacional de la Cerveza Artesano d’Asturies protagonizada por Maverick, Fer Espina & The Riders, Lady Llagar, País Punk Rock, Skontra y Havenlost.






















Fotos: José Ángel Muñiz