Crónica: Tarque & La Asociación Del Riff (Gijón 24/11/2023)

Cartel de no hay billetes en la puerta y máxima expectación para el comienzo del tour en apoyo de “Vol. 2”, segundo álbum de Tarque como solista, que llegaba a Gijón acompañado por Eduardo Giménez “Coki” (batería), Iván González “Chapo” (bajo) y Carlos Raya (guitarra) bajo la denominación de La Asociación Del Riff. Cita en nuestra querida Sala Acapulco ante una audiencia ávida de puro y auténtico rock and roll. Con una sobria escenografía, apenas unos rayos iluminando la escena desde el fondo y la sospecha de que estaba por venir uno de los grandes shows del otoño en Asturias.

Y así pareció de inicio, si bien a Carlos Tarque apenas se le oía durante las primeras estrofas de una muy pertinente “Bombas En Son De Paz”. Hace falta nada más que ver un informativo y darse cuenta de todas sus certezas. Superados ciertos desequilibrios propios del inicio del set, lo cierto es que vimos a una banda perfectamente engrasada. Dado que era como digo la primera cita de este nuevo tour, la sensación que queda es la de haber trabajado a conciencia en el local de ensayo.

Eso y que son unos musicazos, evidentemente. Sobresale, claro, Carlos Raya. Curtido en mil y un batallas y al pie del cañón con una sapiencia y un buen gusto al encarar sus riffs y melodías que te reconectan con la esencia misma del rock and roll. Maestro absoluto, ovacionado varias veces a lo largo de la noche y no es para menos.

Pero quien acapara todos los focos es Carlos Tarque. Huelga decirlo. El viernes le vimos en muy buena forma. Aguantando el tipo sin mayores percances durante la hora y media de set que nos regalaron, muy sonriente y buscando en cada momento el calor del público. Incluso arrodillándose para rendir pleitesía al maestro Raya. De lo mejor que tiene nuestro rock para dar, desde luego.

Brilla el veterano guitarra en la reciente “Escapa Del Amor” y logra la banda que el público se implique y por completo en “El Diablo Me Acompañará”, tema incluido en su debut. Turno entonces para los obligadas dedicatorias por parte de un agradecido Tarque y sigue la fiesta con “Días Extraños” mientras elucubro si alguna banda ha alcanzado tal nivel de equilibrio en lo que a sonido se refiere dentro de este mismo recinto. No son pocos los conciertos en la Acapulco que he cubierto para este medio y a fe mía que el del viernes está a la cabeza con los mejores.

No solo de puro rock and roll vive el hombre. La banda se arrima al blues con la estupenda “Mar De Whisky” con Tarque y Raya bordando sus distintos papeles. Como contrapunto, y tras cambiar Raya su Les Paul por una preciosa Flying V blanquinegra, sucedió una “Piel De Toro” en clave casi hard rockera, a la que sumaron una Tarqueizada versión del “Helter Skelter” de The Beatles. Era la parte más diversa del set y se cerró con “Flores De Acantilado” y la banda bordeando, sin rozar, la psicodelia más formal. Soberbio Raya aquí, claro.

Tarque desparrama carisma. Se bebe el escenario a tragos y disfruta como un colegial. No pasan los años por el vocalista nacido en tierras chilenas, que acomete ahora un “Evil” original del bluesman Howlin’ Wolf y que popularizarían los Cactus de Carmine Appice y Tim Bogert, que convierten en su último álbum en “Maldigo” y donde sobresale una base rítmica impecable, con el mierense Iván González brillando a las cuatro cuerdas. “Jealous Guy” de un tal John Lennon quizá pase algo de puntillas por el set. Lo cierto es que para cuando continúan con “Calle Sin Luz”, original de M-Clan, la Acapulco es un clamor para con los cuatro músicos arriba del escenario. Detallazo de Carlos, por cierto, acordándose de agradecer su labor a los diferentes técnicos de sonido.

Para los bises quedarían dos buenas piezas de puro rock and roll festivo y directo. A saber: “He Vuelto Para Veros Arder” y “Donde Nace El Rock And Roll”. Uno de esos finales ante los que no puedes hacer otra cosa que rendirte. Con la banda sonando por momentos perfecta, la sala entregada y sonrisas pintadas en los rostros hasta de los seguidores más casuales. Fue una noche por todo lo alto y nadie les puede quitar eso a Raya, Tarque, Chapo y Coki, por mucho que ciertos prejuicios con respecto al pasado obren en contra de un vocalista, Carlos Tarque, que vuelve a destaparse como uno de los grandes frontman de este país. Le pese a quien le pese. Todo a pesar de eso que llaman “prensa generalista” haya vuelto a dar la callada por respuesta, obviando toda mención. Tranquilos, que ya estamos otros para dar cumplida cuenta de todo lo que bulle en nuestros escenarios. Faltaría más.

Sí, como podéis ver, y si se me permite el uso de una de mis habituales coletillas, la noche salió a pedir de Milhouse. Sonido de altura, una banda perfectamente engrasada y una sala llena hasta la bandera y entregada a la causa. Poco más se puede pedir. Por ello vayan saludos a Sergio Blanco, Fernando Casas, Sara Suárez y Luismi Rose como cierre a esta humilde crónica. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Angra + Opera Magna + Arwen en Gijón

Nueva gira internacional con parada en Asturias, de la mano de Z! Live On Tour y Top Link Music la leyenda brasileña Angra recalará el 15 de marzo del 2024 en la Sala Acapulco de Gijón acompañados por Opera Magna y Arwen, auténticas referencias del power metal estatal. La formación liderada por Rafael Bittencourt y Fabio Lione que ha sabido evolucionar y adaptarse a los cambios presentará su nueva obra de estudio «Cycles Of Pain» recién editada a través de Atomic Fire Records.

13/03/24 Sala Mon (Madrid)
14/03/24 Sala Master Club (Vigo)
15/03/24 Sala Acapulco (Gijón)
16/03/24 Sala Stage Live (Bilbao)
17/03/24 Sala Razzmatazz 2 (Barcelona)

Con apertura de puertas a las 19 horas, la entrada anticipada tiene un coste de 30€ + gastos a través de ticketgate.es

Reseña: Angelus Apatrida «Aftermath» (Century Media Records 2023)

Plácidamente instalados a la cabeza del metal facturado aquí a base de talento y mucho curro, Angelus Apatrida contraatacan sin solución de continuidad con un octavo disco al que han venido en llamar “Aftermath” con la sana intención de seguir allá donde lo dejara el estupendo álbum homónimo de 2021. A buen seguro no queda medio afín que, a día de escribirse estas líneas, no haya invertido una determinada porción de tiempo en diseccionar la nueva obra de los albaceteños. Pero los hermanos Izquierdo, José J. (bajo) y Guillermo (guitarra y voz) junto a Víctor Valera (batería) y David G. Álvarez (guitarra) han concertado cita con el público asturiano el sábado dos de diciembre (Sala Acapulco junto a Burnt To Death y Sydius) por lo que he creído conveniente hacer los deberes.

No están solos los de la capital manchega en este envite. Jamey Jasta (Hatebreed, Kingdom of Sorrow), Pablo García (WarCry), Sho-Hai (Violadores Del Verso) y Todd La Torre (Queensrÿche, Crimson Glory) acompañan a los thrashers a lo largo de un álbum donde vuelven a contar con Juan Ángel López para la grabación en los Baboon Records de unas pistas que, más adelante, se encargaría de mezclar y masterizar Christopher “Zeuss” Harris (3 Inches of Blood, Suffocation, Crowbar, Overkill…) en el Planet-Z de Wilbraham, Massachusetts. Con arte de Gyula Havancsák (Accept, Stratovarius, Annihilator, Powerwolf, Holy Moses…) lo edita como siempre la disquera germana Century Media.

Que la banda abra con algo como “Scavenger” tiene mucho de declaración de intenciones. Angelus Apatrida encapsulan aquí no pocas de las señas de identidad que les han situado en la posición de privilegio de la que actualmente gozan. A saber: un arranque de puro thrash vigoroso y directo, estrofas malencaradas y un estribillo sencillo, casi lacónico, pero de mucho gancho. Si va a ser la encargada de iniciar las hostilidades en su nuevo tour, me parece una elección más que digna, si bien es verdad que lo escaso de ese minutaje, por debajo de los cuatro minutos, constriña a su vez al solo que precede al epílogo, reduciendo de manera sensible el impacto de este.

Cold”, una de las tres cartas de presentación del disco, descubre ahora unos pulsos que, sin abandonar ese nervio siempre vibrante e intenso de su acostumbrado thrash metal, en términos gramáticos pronto transige cara a ofrecer una composición más atractiva por diversa. Funciona el toque mas melódico del estribillo casi en la misma medida en que sorprende el tratamiento que aplican en su tronco central y la forma en que deriva hacia un groove orgánico y nada impostado. Los riffs marciales a la Strapping Young Lad funcionan pero vuelvo a echar en falta una presencia solista mucho más marcada.

Snob”, donde la banda cuenta con la participación del vocalista de Connecticut Jamey Jasta, para sorpresa de nadie, destapa la cara más intensa, potente y directa del cuarteto. Thrash incendiario rematado con pulsiones más próximas al hardcore más clásico y eminente. Guillermo trama aquí uno de los estribillos con más gancho de todo el tracklist mientras que buenos solos ocupan su tercio final con la banda ofreciendo apenas fisuras en su conjunto. La producción del álbum y como viene siendo habitual, es estupenda.

De hecho es “Fire Eyes” uno de los cortes que más y mejor uso hace de la buena labor en los Baboon Records de su Albacete natal. El quinto corte ofrece un prólogo que sorprende primero por su mayor carga atmosférica y después por cómo opta por un metal directo y sin dobleces. Habitual construcción bipolar donde la banda se defiende como gato panza arriba. Víctor Valera construye aquí una de las líneas de batería más interesantes del nuevo álbum. Y mientras en las más pura tradición Apatrida se suceden riffs de thrash rabioso y directo, surge un Pablo García algo más comedido de lo que el asturiano nos tiene acostumbrados en sus últimas colaboraciones. Sea como fuere, a buen seguro otra de mis favoritas.

Rats” traerá al frente a unos Angelus Apatrida más nerviosos y de hecho parece tener todos los mimbres para convertirse en una fija dentro del nuevo tour de la banda. Vigorosa, intensa, quizá no disponga del gancho de otras ofertas dentro del álbum pero, por contra, descubre una serie de solos de gran nivel. Aquella que sin ir más lejos eché en falta en cortes como “Scavenger” o “Cold”. Thrash gozoso por vehemente y de lo más eficaz.

Si mis datos son correctos, los albaceteños no trazaban un corte tan extenso como “To Whom It May Concern” desde aquél “Hidden Evolution” del disco homónimo de dos mil quince. Sorprende ya desde el prólogo, que rompe la tónica imperante en “Aftermath” para conducirse hacia una serie de riffs que me hacen pensar, de manera casi inmediata, en los momentos más livianos de los germanos Kreator. Todo para que, tras esa calma, surja un corte de thrash tan directo como retorcido, en la más pura tradición del género. Encomiable la labor de David y Guillermo en lo que a creación de riffs se refiere. Incluso en aquellos que se desarrollarán durante las partes más trotonas, algo que habla y no precisamente mal del cariño que la banda ha puesto en este sexto corte. Camino del tronco central irrumpirá el Guillermo más heavy y agudo, justo para después transigir de nuevo hacia aquella calma inicial. Alargada la sombra de Dimebag Darrell durante el fantástico solo de guitarra y cuidadísima línea de batería en el desbocado tercio final. A buen seguro otra de mis favoritas.

Casi como respuesta al corte más ambicioso del álbum surge “Gernika”, un thrash sencillo y sin miramientos. Tampoco mayores dobleces, si bien encuentro esos riffs cabalgantes un tanto recurrentes. Al final y a pesar del estupendo solo de su tronco central, encuentro ofertas mucho más atractivas dentro de este “Aftermath”. Un corte que me resultará más interesante por lo que cuenta que por la manera de contarlo.

I Am Hatred”, oferta más rácana en cuanto a duración de los diez, ofrece tan pocas sorpresas como correctos ejercicios de thrash clásico y enérgico. Fundamental la labor de Valera y un correcto solo previo al epílogo para un corte que arrastra no pocos déjà vu y con el que me cuesta horrores conectar.

What Kills Us All” hace bastante por recuperar el buen tono en lo que a riffs se refiere. Mantiene el tipo también en lo tocante a melodías vocales. Unas líneas de voz que enseguida me retrotraen a aquél pulso más heavy que arrastraban cortes como “Sharpen The Guillotine”. Aquí la sorpresa viene dada no obstante por la colaboración de Sho-Hai, imposible a priori y que el maño desarrolla finalmente en nuestro idioma. Mucho contraste para un resultado, al menos a mi juicio, bastante irregular.

Cierran con “Vultures And Butterflies” y la ayuda del Queensrÿche Todd La Torre en voces. Sin embargo, el corte anda más cerca de bandas de thrash estadounidense como Nevermore o Sanctuary, con un cuidado tratamiento en lo que a voces se refiere y que resulta en un buen contraste entre ambos caracteres. Rematan con un solo un tanto constreñido durante el tronco central y un epílogo en la más pura tradición del metal norteamericano. La edición digital del álbum se cierra con las versiones en directo de “Indoctrinate”, grabada en Bilbao, y “Give ‘Em War” en Barcelona.

Es otro buen trabajo de los albaceteños, si bien de “Gernika” hasta el final siento que la fluidez de ideas y el buen hacer en lo que a composición está un peldaño por debajo de lo que nos tenían acostumbrados. Porque tanto “Cabaret De La Guillotine” como el álbum homónimo de 2021 me parecen poderosas y redondas ofertas de thrash metal tan firme como incendiario. Pensando en positivo, me agrada la ambición de “To Whom It May Concern”, el nervio más próximo al hardcore de “Snob” o ese clasicismo tan eficaz de “Fire Eyes”. Pero más allá de lo que el álbum me pueda resultar en términos globales, de justos es reconocer que no negocian un esfuerzo. Siguen con el acelerador a fondo y eso les honra. Queda únicamente atestiguar cómo funcionan estos nuevos temas al lado de sus clásicos de siempre. La máquina no para.

Texto: David Naves

Crónica: Raposu Rock (Gijón 11 /11/2023)

Nueva edición, la séptima ya, del festival solidario Raposu Rock, desde luego una de las citas más especiales del actual ecosistema rockero asturiano. Un año más en Heavy Metal Brigade no quisimos faltar a tan indicada fecha, que reunía esta vez a las bandas regionales Beast Inside y Skuld, los cántabros Cantaebria y los bilbaínos Negra Calavera para toda una avalancha de solidaridad, buen rollo y rock & roll.

El Raposu es una cita donde la música es importante pero nunca tanto como lo es la habitual recogida de alimentos. Con Rheme Peláez al mando, qué energía la suya, me rio yo del conejo aquél de las pilas, la cita ha logrado establecerse con pleno derecho hasta convertirse en una parada obligada dentro del modesto pero orgulloso circuito de festivales asturianos. Con epicentro en la que ya es nuestra segunda casa en tierras gijonesas, o al menos una de ellas, es decir, la Sala Acapulco, la cosa vino a acontecer más o menos como sigue.

Pasan quince de las siete cuando Skuld, la banda de Puerto de Vega cuyo debut homónimo pasara por estas páginas allá por 2021, se suben al las tablas de la Acapulco. Y ante la baja de su batería titular Roberto lo harían con todo un Pablo Viña a los parches. Había curiosidad por tanto, al menos en lo que a nosotros respecta, pues para cuando termina la intro y suenan los primeros acordes de “Odin” no son muchos quienes hacen acto de presencia ante la banda…

… que parece haber crecido varios enteros desde nuestro último encuentro con ellos. Fuese lo indicado de la fecha, el trabajo en el local o el tiempo que hacía que no nos cruzábamos las caras, agenda Brigadier cada vez más apretada, lo cierto es que supusieron un gran inicio de fiesta. Ahí donde funcionan temas propios, “Odin” y el estupendo duelo solista que lleva aparejado, no es menos verdad que acaban por menguar, al menos en cuanto a acogida se refiere, cuando arremeten con todo un “Flight Of Icarus” de unos tales Iron Maiden. Con una Lorena González al micro saliendo airosa del complicado envite y el público coreando a conciencia.

Incluso nos trajeron un tema nuevo. “Blood Eagle”. Brioso, con gancho y hechuras de darles buenos réditos en tiempos futuros. Rédito inmediato dio en cambio un “No Hay Tregua” de Barricada que terminó con José Carlos abajo del escenario y un montón de gente arriba de él para un fin de set festivo y por todo lo alto. Desde luego que esta noche no era para andar por estas calles y sí en la fiesta solidaria de la Sala Acapulco.

Aún practica uno el noble arte de ir a un concierto, o festival en este caso, sin los deberes hechos y presto a ser sorprendido. Que os aseguro fue el caso con los rockeros de nuestra comunidad vecina Cantaebria. Combo que vino al séptimo Raposu Rock a derrochar ingentes dosis de actitud y energía para media hora larga de fiesta y rock & roll.

Se llama Rocanrol” resultó de lo más festiva. Y mientras que a una de las guitarras trató de aguarles la fiesta, al final sirvió para que el frontman Víctor Quevedo sacase pecho frente a otras propuestas: “nosotros no hacemos playback”. A fe nuestra que no. “La Rubia” contribuyó a que la fiesta fuese en aumento. Y mientras que los idus eran de todo menos propicios, rota una cuerda de guitarra en “Shine”, nada pareció detenerles.

Demostraron sobradas tablas para sobreponerse a los distintos inconvenientes que les fueron surgiendo y también ímpetu para ganarse a un público que quizá les era ajeno. Resultaron una propuesta tan desenfadada como ganadora.

Tuvieron incluso el detalle de aupar junto a ellos al dúo Lyla & Javi. Porque una fiesta sin buenos amigos es cualquier cosa menos una fiesta. Javi terminaría calzándose la guitarra incluso. Y claro, tampoco quisieron olvidarse de agradecer a Rheme el haber contado con ellos. “La Locomotora Del Amor” mediante se despidieron dejándonos con ganas de más. Dada la cercanía geográfica, ojalá tenerles de vuelta por estos lares más pronto que tarde. Tremenda fiesta.

La venida de Beast Inside al Raposu Rock supondría otra vuelta de tuerca al cartel. La banda, que sigue presentando aquél “Under Control” de 2022 continúa cercenando cuellos a conciencia con un show cada vez más sólido y redondo. El rodaje, que no ha sido poco dentro y fuera de nuestra región, termina por notarse. No queda otra.

Pasan pocos minutos de las nueve cuando disparan la intro y, tras ella, una más que apropiada “Beast Attack”, con “Poyo” ya plenamente establecido tras los parches y las ganas intactas. En especial en lo que a Jandro se refiere. Un frontman cada vez más metido y centrado, que parece agigantarse a cada show que realiza con Beast Inside y que propulsa al quinteto a cotas hasta ahora desconocidas para ellos.

Como bien reza la sabiduría popular: “no habrán inventado el pan, pero desde luego saben como hacer buenas tostadas”. En cortes como “Fuck Em All” reside un thrash tan clásico y poderoso y en ese “compartir es vivir” que exclama Jandro, gran parte del espíritu del festival. “Unpunished” fue una de las mejor recibidas del set, algo a lo que ayuda ese deje más groove y coreable de su tronco central. Y mientras que para “Faces Of Death” cuentan con la performance de cierta figura de la mitología asturiana y su querido vástago, a continuación nos dejan con un tema de nueva creación, “God Of Flesh”, que sin dejar de sonar a los Beast Inside de siempre, parece buscar nuevos horizontes para la banda.

Con más de tres mil niños y niñas palestinos cruelmente asesinados por el gobierno de Israel en apenas tres semanas y siempre según datos de la ONG Save The Children, hiela la sangre y petrifica a cualquiera el dato, “Warchild” vino a resultar más pertinente que nunca. “No Escape” contribuyó sin embargo a quitarle gravedad al set y reconducir hacia la fiesta y el jolgorio. Porque como diría el propio Jandro, “del reggaetón se sale” pero de un concierto de Beast Inside, hasta que no se han sucedido los pertinentes circle pit y wall of death desde luego no. Siguen en línea ascendente y nos congratulamos por ello.

Antes de la última descarga de la noche, fue el momento del sorteo de un pequeño detalle por parte de las bandas presentes a un afortunado raposu, que se iría a casa con una sonrisa en el rostro y un amplio surtido musical.

Desde Bilbao y con ingentes ganas de patear traseros llegaron al Raposu Rock Negra Calavera, quinteto de puro rock & roll adrenalítico y socarrón que supuso, podemos dar fe, un fin de fiesta por todo lo alto. Un rock sin freno y a pildorazos. Clásico y sin fisuras. Sin mayores sorpresas ni tampoco menores dobleces, vinieron y convencieron.

Y les honra pues lo hicieron a pesar de que no fue el público que desbandó tras las descarga de Beast Inside. Quienes nos quedamos fuimos recompensados por cincuenta minutos sin apenas solución de continuidad y que hicieron las delicias de los fans más clásicos del Raposu Rock.

Espérame En El Coche”, “Navajazos” o “Alcohol” nos hicieron pensar en que por más tópico que resulte decirlo, es el directo y no otro quien de verdad da la medida de una banda. Es ahí donde los vascos se crecen y dan todo lo que llevan dentro. Agradecidos no obstante a la organización del evento en general y a la figura de Rheme Peláez en particular para después deslizar una rotunda “Dios Te Odia”. Dado el clima reinante general, quienes somos nosotros para negar que alguna que otra deidad debe de andar bastante enfadada por ahí arriba.

Estrellas” proporcionó altas dosis de rock volcánico y ardiente. Como juntar a AC/DC con Supersuckers y Gluecifer, agitar la coctelera a conciencia y servir el resultado a una audiencia escasa pero disfrutona y muy por la labor. Ahí es donde emerge la figura de Txemi, frontman de los bilbaínos, incansable tanto a la hora de afrontar los temas como en lo que buscar la complicidad del público se refiere. El cierre, con toda la banda abajo del escenario a excepción del sufrido batería, supondría la mayor de las apoteosis. El final que la séptima edición del Raposu Rock merecía, ya lo creo. Sin querer leerle la cartilla a nadie, desde luego no es la intención, de verdad que lo sentimos mucho por quienes se fueron antes de tiempo.

Sana y cordial séptima edición de nuestro festival solidario por antonomasia. Cuatro bandas de muy distinto pelaje que nos hicieron disfrutar de lo lindo y más de tonelada y media de alimentos recogidos. Se dice pronto. Francamente, ya podían aprender otros, tanto dentro como fuera de la música que tanto amamos. Vaya pues un abrazo gigantesco a Rheme Peláez, no hay palabras que alcancen a hacer justicia a la descomunal e ingente labor que realizas. De verdad que no somos conscientes. Vayan también saludos a los muchos y buenos amigos con que nos cruzamos a lo largo de la jornada. Cada vez sois más y se complica el nombraros a todos. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Sydius y Burnt To Death se unen al paso de Angelus Apatrida por Gijón

La presentación en vivo en Asturias de «Aftermath» el nuevo disco de Angelus Apatrida contará con las bandas locales Sydius y Burnt To Death como bandas invitadas. La cita en la gijonesa Sala Acapulco tendrá lugar el sábado 2 de diciembre.

El 8º disco de estudio de los manchegos se colaba directamente en el 4º puesto de la lista de éxitos nacionales en el momento de su publicación, recibiendo excelentes críticas de los medios especializados. Las formaciones locales Sydius y Burnt To Death también llegarán a Gijón con nuevos trabajos bajo el brazo, «Aporía» y «Doomed By Reality» respectivamente, de los que hemos dado buena cuenta en esta web. Entrada anticipada 20€ disponible a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/angelus-apatrida-en-gijon