Crónica: Mosh Fest (Gijón 21/3/2025)

Nace un nuevo festival y con él las ganas de abandonar el sillón y echarnos a la carretera. Auspiciado por la gente de Mosh Crew Producciones y con la Sala Acapulco como epicentro, en su jornada del viernes y tras la caída de Incordian vino a reunir a las bandas Down To Suffer, Sydius y Legacy Of Brutality. Amalgama de géneros para una primera cita con buena venta de tickets y muchas ganas de metal y diversión.

Llegaba uno un poco a la expectativa con Down To Suffer y lo cierto es que el quinteto supo sobreponerse a la siempre engorrosa tarea de abrir fuego. Originarios de Castro Urdiales, trajeron a la Acapulco su colisión de hardcore y metal al gusto de la parroquia más joven. Que la había, para enfado de agoreros y negacionistas, y de hecho recibió al quinteto de muy buena gana.

Porque su propuesta puede gustar más o menos pero, introducciones pregrabadas al margen, lo cierto es que acertaron a sonar de lo más orgánicos. Técnicos incluso, si bien en primeras filas costaba discernir alguno de los solos. Desde que arrancan con “Burn The Heretic” el frontman Josu no ceja en buscar la conexión con la gente. Inquieto y muy activo en relación a sus compañeros, risueño incluso, se erigió en el principal punto focal de los cántabros.

Aludiendo a ese -core a ratos orgánico, en cortes como “Hollow” incluso me dio la impresión de que sonaron más atmosféricos. Siempre dentro de las lindes del género pero acertando a extraer una serie de influencias que sumaron atractivo al set. Josu no se quiso olvidar de agradecer a la organización el haber contado con ellos. En “The Way It Ends” incluso bajó a mezclarse entre la gente. La sala, que ahora dispone vallas entre público y escenario, ha perdido nuestra querida tarima y, por ahí visto alterada una parte de su encanto.

Pero volviendo a los de Castro Urdiales y si tuviera que quedarme con un corte de todo el set, ese podría ser “Losing Light” por cómo acertó a destapar su cara más técnica sin traicionar las señas de identidad del género. Lo hicieron todo por agradar. Josu incluso e inalámbrico mediante se perdió entre el público en un momento dado. Alguna introducción se me hizo algo pesada y aquél speech de J. Robert Oppenheimer (“I am become death, the destroyer of worlds”) ya me resultaba manido antes de la película de Christopher Nolan. Dicho lo cual, en líneas generales y si me atengo al tipo de metal que hacen y el público al que se dirigen, siento que cumplieron con su papel.

Desde 2023 y si no me falla la memoria en el mismo escenario junto a Burnt To Death y Angelus Apatrida (crónica) que no pasábamos revista a la buena gente de Sydius. La formación metalcore asturiana vino a poner de relieve en esta primera jornada que se encuentra en un momento más que dulce. Porque ya fuera por el tipo de metal que practican o por el hecho, obviamente favorable, de jugar en casa, la recepción que tuvieron no pudo ser mejor. Sin más detalles en cuanto a puesta en escena que el pequeño telón de fondo y la caja de la batería adornada con el logo de la banda, dejaron claro que son uno de los secretos mejor guardados de nuestra escena.

Una banda con su nicho particular, ese metalcore en nuestro idioma frente al inglés que abrazan una gran mayoría de formaciones dentro del género. Y en la figura de Edgar a un frontman que no quiso ser menos que su homólogo en Down To Suffer. Muy en forma y sonando francamente redondos ya desde los primeros compases de “Acta Est Fabula”, que representó la cara más árida de los asturianos. Imprescindibles esos coros de Jandro aquí. En “Autodestrucción” casi bordean el melodeath. Son una banda algo hierática sobre las tablas. Ahí emerge como contrapunto un Jandro que se las vio y deseó con el cable del micro, emperrado en enredarse en uno de los monitores.

Hubo un llamamiento a la unidad por parte del vocalista. También un agradecimiento a la organización. Y después una “Aporía” de pulso casi marcial y dueña al final de un breakdown pesado cual transatlántico. No quiso Edgar olvidarse de Incordian, quienes faltaron a la cita debido a un percance de Sergio, batería de los manchegos, que impidió su presencia en la cita del viernes. Después llegaba el turno de “Yo Reniego”, donde quien no renegó fue una audiencia que no dudó en sumarse al wall of death propuesto por el frontman. Engancha ese riff final, con unos Sydius ya digo sonando muy redondos y compactos. Y la gente se lo pasó en grande. Mosheando, corriendo en animados circle pits (siempre en sentido antihorario, ¿os habéis fijado?) y en general disfrutando de lo lindo. Con “Directo Al Subsuelo” llegaron los Sydius más rotos y descarnados. Máxima conexión con la gente aquí y “Némesis” cerrando un set, poco más de media hora, que nos supo a bien poco.

Máxima expectación para ver la nueva venida de Legacy Of Brutality a la sala Acapulco. Fue allí donde presentaron su último largo, “Travellers To Nowhere” con Heavy Metal Brigade presentes, y volvieron el viernes a reclamar aquello que por derecho les pertenece. Quiso no obstante el micrófono de la pantalla de Borja Suárez retrasar el inicio previsto por el quinteto. Cable y micrófono nuevos mediante y cuando pasan veinticinco de las doce, la banda arremete al fin con “Travellers To Nowhere” y la Acapulco vibra con los de Puerto De Vega.

Más allá del tema capilar, no hubo bromas esta vez como en aquella noche de 2023, por Simón parece no correr el tiempo. Tan imparable en lo gestual como en lo vocal, descerrajando su inconfundible registro sobre los muchos detalles melódicos de Borja. Sorprende este nivel de confianza en una banda que ha rodado mucho menos de lo que nos gustaría, algo que viene a denotar lo mucho y bien que se conocen. Solo faltaba. La banda acorta los veinte minutos de “Travellers To Nowhere” para reconducir hacia “Path Of Forgotten Souls” sin solución de continuidad y con un Javy Pity desatado tras su enorme kit de batería.

Puede que Yoye y Lalo, guitarra y bajista respectivamente, tengan un comportamiento más discreto que sus compañeros. Pero más allá de su cierto hieratismo, pocas dudas caben al respecto de sus evoluciones sobre las tablas. De hecho cuando se desencadena “Beyond The Walls Of The ColosseumLegacy Of Brutality parecen en mejor forma que nunca. Mucha jarana entre la audiencia y un set que acertó a repasar su ya extensa discografía. Simón, soportado por los impecables blast beats de Pity, ametralló al público de la Acapulco. Tendría tiempo el frontman de dispensar los obligados agradecimientos. También de recordarnos la fiesta posterior al show. Y, por supuesto, de seguir descerrajando death metal sin que su voz pareciese resentirse lo más mínimo.

“Vamos a tocar una lenta”, anunció entonces el de Puerto De Vega, que resultó ser no otra que “The Druid”, donde entre ritmos más pesados y machacones la banda pareció tomarse un pequeño y merecido descanso. Mucho groove aquí y Borja dibujando el que a la postre sería uno de los solos más vistosos de la noche. Y como la vida son contrastes, Simón preguntaría a la audiencia, hasta tres veces, si tocaban una rápida, que devino en “Realm Of The Banished Gods” y su ineludible coro final. “Gods forbidden, forsaken, forgotten…” bramó la Acapulco hasta dejarse la garganta.

No quiso Simón olvidarse de cómo en su anterior visita no tuvieron tiempo a descargar el set completo que tenían preparado. No así esta vez, aprovechando para volver a un corte de hace diecinueve años. Puede que más de un asistente ni siquiera hubiese nacido por aquél entonces. Era el turno de “Land Of Empty Graves”, todo un regalo para los fans más leales al combo de Puerto De Vega. Como regalo es ese cierre volviendo “Travellers To Nowhere” dejando claro que su leyenda sigue intacta. Incólume. La ley de conservación de la energía establece que ésta ni se crea ni se destruye, solo se transforma, y desde luego que Legacy Of Brutality convirtieron la suya en nuestro regocijo. Imparables.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Mosh Fest 2025: Novedades y Horarios Oficiales

La primera edición del Mosh Fest, festival orientado a la música extrema, que se celebrará los próximos 21 22 de marzo en la Sala Acapulco de Gijón presenta sus horarios oficiales además del anuncio de la caía del cartel de los manchegos Incordian.

Viernes
Apertura de Puertas 21:30 horas
Down To Suffer 22 horas
Sydius 23 horas
Legacy Of Brutality 00:00 horas

Sábado
Apertura de Puertas 21 horas
 Opposer 21:15 horas
 Tyrant 22:15 horas
Frakture 23:15 horas
Bellako 00:15 horas

La inmediatez del evento ha evitado la sustitución de Incordian. Desde Heavy Metal Brigade mandamos toda la fuerza y ánimos primero a Sergio, batería de la banda, deseando una pronta recuperación del percance sufrido en un dedo de su mano izquierda y segundo a la organización del festival. Entrada anticipada por días y bono disponibles a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/festivales/moshfest-2025

Crónica: Ciclonautas + Malaputa + Rienda Suelta (Gijón 1/3/2025)

Triple presentación en la gijonesa Sala Acapulco la que nos ofrecía El Dromedario Records y que cortesía de la gestora de la sala pudimos disfrutar la noche del primero de marzo. Tres bandas (Ciclonautas, Malaputa y Rienda Suelta) sobre las que planea la alargada sombra de los navarros Marea y nada más lejos de la realidad, dejaron de facto la impronta de surcar su propio destino con un sonido y personalidad claramente distanciada del quinteto de Berriozar.

Arrancaban la velada el trio sevillano Rienda Suelta, curiosamente el formato de todos los grupos protagonistas de la noche. Enfrascados en la presentación de su primer disco «¿Dónde Está El Hombre Malo?» editado a mediados del pasado mes de febrero, Rucho Linares (voz y bajo), Charlie «Txarpa» Palacios (guitarra) y «La Bestia« Villagrán (batería) no escatimaron esfuerzos por agradar a la parroquia a base de líricas subversivas, irónicas y satíricas unidas a un apartado sonoro de querencia al mejor Rosendo, Reincidentes o los mismísimos Barricada.

Mediado su set nos agasajaron con un soneto dedicado a Xixón que el público recibió de buen grado, navegando entre las aguas de la sorpresa y la emoción. Temas como «Extranjero«, denuncia contra el racismo clasista, la fiestera «Turulo» o “Potra De Rabia y Miel” dan la medida de su buen hacer. Se ganaron un gran puñado de adeptos a la causa y las ganas de verles de nuevo por estos lares a tiempo completo.

Bones nueches, mareantes
de la Santa Catalina.
Me autoproclamo un amante
de la brisilla marina
que, de manera ambulante,
se acollerá en las esquinas
con cualquier acompañante
que la faiga pelegrina.
Munches gracies, asturianos;
vástagos de Don Pelayo,
de Riego y de Jovellanos.
Aquí muere mi caballo.
Va por ustedes, hermanos;
por gijoneses y playos.

Malaputa llegaban a la capital de la costa verde en la que era la tercera etapa de la extensa gira estatal «La Suerte Está Echada» en la que presentan su segunda obra de estudio «De Raíz«, publicada en diciembre del pasado 2024. El maestro Kolibrí Díaz a la guitarra, Euken Ubasos a la batería y Eduardo «El Piñas» Beaumont al bajo y voz volvían a la carretera 8 años después. Dato este más que suficiente para que la cita en la Acapulco fuera poco menos que inexcusable.

Rock orgánico, sin edulcorar, crudo y directo a la mandíbula son las señas de identidad de Malaputa. Es inevitable la comparación con la banda madre del 66% del combo, pero desde las primeras estrofas queda claro que su ADN es completamente distinto. «La Raíz» para arrancar y «Gasolina y Fuego» en la terna inicial marcan la dirección hacia la que se encamina el show. Apenas pausas, agradecimientos de rigor y homenaje a Barricada con una enérgica y malencarada versión de «A Toda Velocidad» señalan la triunfal marcha militar que el trio desgrana en la Acapulco.

Una puesta en escena en la que sobra parafernalia, salvo ese pie de micro coronado por la cabeza de un cuervo. Solamente el fluir de la música. Un repertorio de 18 temas que pasaron en un suspiro para dar un completo repaso a sus dos trabajos de estudio. Dejaron patente ser una banda con identidad propia y no el proyecto en solitario de un componente de Marea. Un trío con todas las papeletas para ofrecer noches irrepetibles de sudoroso rock & roll.

Apenas 6 meses habían pasado desde nuestra última cita con Ciclonautas, la parada en el ciclo de conciertos del Patioh de La Laboral junto a El Drogas (crónica) pero los alicientes para repetir eran poderosos. La salida al mercado de su nuevo disco de estudio «Ecdisis» era inminente y había muchas ganas de catar in situ alguna de las nuevas composiciones del trio navarro-argentino. No hubo que esperar mucho, tras una breve intro arrancaban su tiempo con «En Mi Espacio Sideral«, uno de los adelantos de la nueva obra.

Fieles a su curiosa forma de entender el rock, hay quien los etiqueta como stoner, continúan navegando por esos característicos desarrollos cuidados con mimo a lomos de un sonido nítido, una constante toda la noche. De aquí nuestra felicitación a los responsables de dicha faceta. Mai Medina exporta carisma aferrado a su telecaster mientas la base ritmica que componen Alén Ayerdi tras los parches y Javier «Txo» Pintor aseguran pegada y unas líneas de bajo de lo más elegantes.

Canciones de nuevo cuño como «Chinche Verde» y «Banderas Negras» se cuelan en el set entre temas ya imprescindibles como «Bombo Sicario» o «Agua Va«, todo ello sin que la conexión con la audiencia decaiga. Incluso un pequeño grupo entre el público ya reconoce los temas. Acabarían en el escenario acompañando a la banda, identificados como fieles seguidores del trio en lo que suponemos no era la primera cita con la formación en esta gira.

Para nuestra sorpresa El Piñas también compartiría tablas con Madina y cia poniendo su voz en «Dele Al Play«, ya en la parte final de su set. Aunque el titulo de la nueva obra haga referencia a la muda de piel necesaria para seguir creciendo, renovarse por fuera para lograr una inevitable expansión, Ciclonautas supieron conjugar pasado y presente para colmar las expectativas más exigentes de la audiencia de manera más que sobrada.

Una gran noche de rock, con 3 bandas que complementaron magníficamente sus particulares maneras de entender la música. Impecables en el escenario, cercanos y amables cuando se bajaron del mismo. Si puedes no te los pierdas, por estos lares ya hay ganas de repetir.

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Onza + Fuet! en Gijón

Reconocidos en la pasada gala de los Premios Amas como los autores del mejor disco rock cocinado en Asturias en el 2024, el quinteto hardcore/rock Onza realizará cumplida presentación de «Segundo Aliento» en directo el próximo viernes 14 de marzo en la gijonesa Sala Acapulco.

Editado en noviembre del pasado 2024 el segundo trabajo de estudio de Onza se grabó en el mes de mayo en Ovni Estudio con producción y mezcla obra de Pablo Senator y masterizado por Daniel Muñoz Ritcher.

La cita contará con la participación de los madrileños Fuet! como banda invitada. Nacidos en el año 2000 presentarán en su primera visita al Principado sus nuevas composiciones. Entrada anticipada online 15€ a través del siguiente enlace:
https://www.wegow.com/es/conciertos/concierto-onza-gijon

Agenda: Ghalia Volt en Gijón

Segunda parada de la semana del blues rock en Asturias. Tras el éxito de Susan Santos en la Factoría Cultural avilesina llega el turno de la belga Ghalia Volt con parada en la Sala Acapulco de Gijón.

Cantante, guitarrista y baterista y compositora, ha publicado cinco álbumes desde 2016 alcanzando el tercer en la Billboard Top Blues Albums. Acompañada por Jay Stiles y Daniel Pérez, el trio se presenta en Asturias en el curioso formato guitarra, teclados y batería para presentar su última obra de estudio «Shout Sister Out» editada a través de Ruf Records en el 2023. 

Entrada anticipada 18€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/concierto-ghalia-volt

Venta física:
Café Lord Byron (Avilés)
Librería Paradiso (Gijón)

Agenda: Last Days Of Eden + Elisa C. Martin en Gijón

La gira estatal de presentación en vivo de «Nothing Without Pain» el primer álbum en solitario de Elisa C. Martin tendrá parada en Asturias. La cita con una de las cantantes de heavy metal más consideradas del mundo tendrá lugar el sábado 12 de abril en la Sala Acapulco de Gijón y contará con la presentación oficial de la nueva alineación de Last Days Of Eden.

«La Guerrera» posee una larga trayectoria, con 13 discos de estudio en bandas de diferentes países (Dark Moor, Dreamaker, Fairyland, Hamka). Premiada 5 veces como mejor cantante de metal en España, ha compartido escenario con leyendas como Saxon, Blind Guardian, DIO, Scorpions, Deep Purple, Sonata Artica o Bruce Dickinson.

Los asturianos retoman así los escenarios tras un largo parón, uniendo fuerzas de nuevo con la vocalista el próximo 16 de mayo en la Sala MasterClub  de Vigo.

Entrada anticipada 15€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/last-days-of-eden-elisa-c-martin-en-gijon