Nueva parada paraAutomatic Kafka en la presentación en vivo de su nuevo lanzamiento discográfico «Immortal«. En esta ocasión visita la Sala Telva langreana acompañado por Roza, formación liderada por Kike Suárez (Flying Padres, Goodbye Mr. Floyd, Desmontando a Jim) que presentará a su vez su última obra de estudio «Hotel Sonora«.
La 11ª edición del Z!Live Rock Fest que tendrá lugar del 11 al 13 de junio del próximo año en Zamora desvela su segundo cabeza de cartel. La leyenda británica Saxon se une al histórico regreso de Twisted Sister como cabezas visibles de la próxima entrega del festival zamorano.
Nacido en el 2022 el proyecto Drink The Sea ofrece una marcada influencia de músicas del mundo. Con una configuración tradicional de guitarra, bajo y batería, aparecen en su propuesta sonora el laúd árabe, el sitar indio, los gamelanes indonesios, el surdo brasileño, el tambor de marco, el vibráfono, la marimba o la kalimba. Con el doble debut ya en la calle desde el mes de octubre en su interpretación en vivo se apoyarán en proyecciones creadas por el reputado cineasta Tad Fettig.
El combo doom / stoner argentino Mephistofeles asalta al fin Europa. Nacidos allá por el 2023 cuentan con una trayectoria prolífica compuesta por 5 álbumes y varios EP’s, siendo uno de los referentes del estilo en su país.
Inmersos en la gira promocional «In Solstice Tour» los angelinos The Mercury Riots regresan a nuestros escenarios con una extensa gira compuesta por 11 fechas que arrancaban el pasado 6 de noviembre en Jaén. Un tour que contará con parada en El Gran Café de la capital leonesa el jueves 13 de noviembre.
The Mercury Riots regresan a Europa con su personal apuesta por el hard rock, guitarras intensas, blues y mucho groove. Si en el 2024 los pudimos disfrutar en Asturias en esta ocasión León será cita obligada para la buena legión de seguidores que sembraron tras su paso por el Paseo Malecón avilesino (crónica).
Con la alegría de ver superados los problemas de salud de Manuel Martínez, Medina Azahara retomaba la actividad en directo el pasado 1 de noviembre en Murcia. La gira de despedida «Todo Tiene Su Fin» continúa y Heavy Metal Brigade no se la va a perder. La cita con los granadinos tendrá lugar el viernes 12 de diciembre en el Palacio de Exposiciones de León y contará con la formación melódica local Be For You como invitados.
Con 24 discos de estudio a sus espaldas, giras internacionales y una influencia clave en la consolidación del «rock andaluz», Medina Azahara son inequívocamente leyenda y se despiden de los escenarios con un espectáculo cargado de emoción, memoria y gratitud hacia un público fiel.
Una puesta en escena de lo más diáfana recibió a la banda pasadas las nueve y media de la noche. Y, con todo dispuesto, arremeten con “Bad Boys” en la que ya vemos a un pletórico Mats Levén. El ex Yngwie Malmsteen, sesenta y un años le contemplan, no dejó de saltar y moverse en todo momento. ¿Lo mejor? Que fuera capaz de hacerlo sin apenas desfallecer en cuanto a voz se refiere. Entre el propio Vandenberg y el teclista Len Van De Laak traman un estupendo primer duelo solista y todo parece ir sobre ruedas. Ese arranque tan directo vino a contrastar con el toque mucho más vacilón de “Slide It In”, con el rubio guitarrista dejando buenos coros, Levén buscando los límites del escenario y Joey Marin De Boer vaciándose a placer tras el kit de batería. Estupenda dupla inicial para un arranque, cuanto menos, prometedor.
Pero es que luego siguen con “Fool For Your Loving” y la sala poco menos que se viene abajo. Como Levén, que recibe el corte acuclillado sobre las tablas de la Acapulco. Su registro puede resultar algo más rocoso que aquél al que replicaba, el inequívocamente sensual David Coverdale. Pero su esfuerzo y su gran estado de forma, ejemplificados en el grito final que dio aquí, despejaron cualquier duda aparente. Comentaron luego que venían directos de Amsterdan y que, en el trajín, alguien extravió parte de su equipaje. Poco importó. Porque la gente se subió al carro aún cuando lo que sucedió fue un corte del propio Vandenberg, una muy aplaudida “Your Love Is In Vain”.
Claro que una cosa es cosechar aplausos y otra muy distinta que la sala al unísono coree aquello de “Love Ain’t No Stranger”. Me pareció que el sonido, aún en primeras filas, era más que óptimo, si bien en algún momento costaba oír con claridad según qué riffs del guitarrista de La Haya. Fue aquí que llegó el momento de poner algo de calma. La banda dedicó la siguiente a un fan de entre el público, tocayo de servidor si mis notas no me engañan, y que resultó no otra que “Is This Love”. Levén atemperó su registro, Vandenberg trazó uno de sus solos con más feeling y, por ahí, la banda cogió algo de resuello. Hubo vítores primero, y mucho movimiento después mientras la banda despejaba toda incógnita con “Give Me All Your Love”, del superventas (y me quedo corto) “1987”. Tremenda la fuerza con la que, una vez más, Joey Marin De Boer azotó su kit de batería aquí. Len Van De Laak volvió a dar la talla tras las teclas y Vandenberg, tras arrojar la púa al público, enfrentó el solo sin más ayuda que sus dedos. Clase para dar y regalar.
Joey Marin De Boer se quedaría entonces en solitario sobre el escenario, procurándose algo de protagonismo con un más que correcto solo de batería y ofreciendo una bien merecida pausa a los ya veteranos (visto lo visto, solo en el carnet de identidad) Vandenberg y Levén. El vocalista de Mölndal pareció aprovechar bien el pequeño resuello, pues en “Judgement Day”, con la banda desarrollando esa vena tan Zeppelin, tan “Kashmir”, ofreció uno de sus desempeños más brillantes de toda la noche. Teclista y guitarra se quedarían entonces a solas. Y tras el juego entre ambos, dieron paso a una inolvidable rendición del “Crying In The Rain”. Colosal solo de Vandenberg, calzándose los zapatos del tristemente desaparecido John Sykes. Se cumplía la hora de concierto cuando llegó el turno de otra que no podía faltar: “Here I Go Again”. Ni que decir tiene que el público de la Acapulco no quiso defraudar a la banda que tenía enfrente y se dejó la garganta en consecuencia. Un gran final…
… salvo porque, claro, restaban los inevitables bises. Estos dan inicio con Vandenberg y Levén, éste último sentado en la tarima de la batería, para entre los dos enfrentar “Sailing Ships” de aquél “Slip Of The Tongue” de 1989. Alianza sueco – neerlandesa para mantener vivo el legado de una de las mayores leyendas del hard británico. O para volver sobre la carrera del propio guitarrista y traer al presente “Burning Heart”. Cuestionable la doble ración de baladas a estas alturas del set, pensarán algunos. Y puede que tuvieran razón. Pero cuando cierran con “Still Of The Night”, con una sala entregada como pocas veces habrá visto y oído éste que escribe, hasta los menos duchos en Whitesnake como servidor no pueden hacer otra cosa que aplaudir a los chicos por el bocado de nostalgia que nos ofrecieron.
“Las miticadas siempre triunfan” era una coletilla que se repetía insistentemente el pasado viernes. Y es que el legado de Whitesnake sigue (y seguirá) teniendo mucho tirón en la vieja Asturias. Después de todo, si fueron capaces de convencer a un profano como servidor, qué tan bien lo pasarían los verdaderos amantes del ya inmortal legado de David Coverdale. Una noche para el recuerdo. Y van…