El guitarrista Scott Henderson, fundador de la banda de jazz fusión Tribal Tech, recalará en la gijonesa Sala Albéniz en el sábado 29 de marzo. Con una sólida carrera en solitario y el paso por la banda de Chick Corea y el trío de Jeff Berlin, es una de las figuras más importantes en la fusión del jazz y el blues rock.
Presentará su nuevo álbum «Karnevel!«, editado en febrero del pasado 2024 a través de su sello habitual Mango Prom Music y que contó con la participación Romain Labaye al bajo y Archibald Ligonnière a la batería. Cada concierto ofrece un repertorio fresco y sorprendente fruto de la improvisación, figura clave en sus presentaciones en vivo. Una oportunidad única de disfrutar de una de las figuras más influyentes de la guitarra moderna ya que no es figura habitual de nuestros escenarios.
El festival navarro Kingdom Of Rock cierra el cartel de su primara entrega. Un evento nacido con la premisa de acercar cada año a Pamplona a las mejores bandas nacionales e internacionales. La cita que tendrá lugar en el Navarra Arena el sábado 8 de marzo trae consigo el retorno de MANOWAR a los escenarios españoles, su último paso data del 2012, como cabezas de un cartel que completan DORO, inmersa en la celebración de sus 40 años de trayectoria musical y la formación alemana de power metal melódico FREEDOM CALL.
La fecha forma parte del «Blood Of Our Enemies Tour 2025» que conmemora las más de cuatro décadas que los neoyorquinos llevan defendiendo el verdadero metal. Entradas online disponibles en www.navarrarena.com.
El próximo sábado 18 de enero tendrá lugar en la Sala Acapulco de Gijón un concierto solidario en favor de la investigación del Síndrome de Angelman organizado por la asociación cultural motera Magaya Astur.
La cita contará con la participación de El Trio Calavera, MBolas y A3Live, proyectos musicales paralelos de reconocidos músicos de la región como Borja García, Diego Motta, Wilón De Calle, Andrés López, Roberto Castro, Ángel Miguel, Antón Ceballos y Alejandro Blanco además de las colaboraciones de Rafa Kas y Pablo García.
El precio en taquilla es de 12€ y se ha habilitado una fila 0 en la que se puede colaborar a través del siguiente número de cuenta: ES75 3059 0103 25 2354487726 Los beneficios irán destinados íntegramente a la fundación Cureangelman, dedicada a la investigación de una cura para el síndrome de Angelman.
Velada en la que confluirán distintas maneras de entender el metal progresivo la que acontecerá el próximo sábado 11 de enero en la ovetense Lata de Zinc, con el combo catalán Santacreu y las bandas asturianas Humo y Honara como protagonistas.
Santacreu, trío nacido en Barcelona compuesto por Eugeni Pulido, Kandro Ruiz y Guillem Bosch desplegaran sus influencias folk, post y prog rock con el catalán como vehículo expresivo. Presentarán su primer álbum «Cançons D’Amor, Dol i Enyorança«, editado en enero del pasado año.
Humo retoman los escenarios para presentar las composiciones que formarán su segundo disco de estudio, que verá la luz muy pronto. Un álbum conceptual sobre la llegada de visitantes del planeta Ummo a nuestro país. Para abrir boca la banda ofrece para descargar su disco debut totalmente gratis a través de bandcamp.
Cierra el cartel la joven formación Honara en que será la segunda fecha promocional de su ópera prima “Resemblance” publicada el 7 de enero (crítica aquí) y que presentaban en la Sala Telva de Langreo el pasado fin de semana (crónicaaquí).
La presentación en vivo de «Vol.2» el segundo trabajo en solitario de Carlos Tarque tendrá de nuevo parada en Asturias. Tras iniciar la gira promocional allá por noviembre del 2023 en la Sala Acapulco (crónica), el vocalista de M-Clan repite visita al escenario gijonés.
Acompañado por Carlos Raya a la guitarra, Iván González «Chapo» al bajo y Eduardo Giménez «Coki» a la batería ofrecerán su habitual descarga de puro y auténtico rock and roll en una de las últimas fechas del tour.
Veinte años de trayectoria musical llevan los gijoneses Mystereo, siempre con la misma formación, es decir, Alex Camargo (guitarra), Sixto Santamaría (bajo), Alex Fernández (batería), Adrián Muñiz (voz) y Bruno Suárez (guitarra) y abrazando el rock alternativo como propuesta musical. El próximo sábado 4 de enero toca celebrarlo como se merece en la Sala Acapulco de Gijón, en una velada que promete un viaje psicodélico y lleno de rock con invitados sorpresa, temas inéditos, versiones y un repaso completo por sus cuatro álbumes de estudio.
Su última obra de estudio «Panic» veía la luz en diciembre del 2022 tras una década de silencio discográfico.
Es falso que haya poco rock ‘n’ roll y si no que se nos lo pregunten a quienes tuvimos la fortuna de pasar un viernes noche en compañía de Molar, Secta y Amon Ra. Cita navideña una vez más con estos últimos, predicha en cierto modo por la mitad fotógrafa de esta crónica en nuestra reciente (que no última) juntada con la buena gente de Piratas de Libertalia (enlace). Con nuestro querido Gong Galaxy Club como orgullosa sede, de buena gana nos dispusimos a combatir el frío con tres buenas raciones de distorsión sin cortar.
Sabíamos poco de los asturianos Molar. Como quiera que aún guardamos algo de inquietud dentro, siempre nos resulta agradable acudir a ciegas a según qué descargas. “Somos Molar, de Mieres, gracias por invitarnos a esta fiesta de Navidad. Vamos a tocar un poco de rock ‘n’ roll”, anuncian, y desde luego que cumplieron lo prometido.
Al menos en lo tocante a actitud. Por sonido, ya desde la inicial “Cemento” soy consciente de que ando falto de referentes para desentrañar sus influencias, que oscilan por la vertiente más ¿alternativa? del punk. Pero aún ahí puede uno apreciar el juego entre voces que proponen en “Ciudad Rota” y la energía que emana de la batería. Con una puesta en escena reducida a lo elemental, que vendría a ser una constante durante la jornada, y mucho amigo entre el público, las bromas entre unos y otros fueron bastante habituales, a buen seguro agradaron a la parte más punk rockera de la audiencia.
Dejaron algún tema más atemperado camino del final. También una pequeña broma con el merchan y, aún cuando ya digo están a mil millas del tipo de música que acostumbro a escuchar, en ningún momento resultaron pesados o aburridos. “Qué cansancio cuando el cuerpo pide abandonar”, rezaba una de sus últimas letras. Y tanto que sí.
A Secta sí podemos decir que les tenemos bien cogida la medida. Múltiples las veces que les hemos visto desde el debut “Nada Nos Va A Parar” y casi ya la certeza de que nunca fallan. “Buenas noches, somos Secta, hacemos rock ‘n’ roll y esto es “El Herrero”” proclamaba el vocalista Michael Arthur Long, y allá que se lanzaron como gato panza arriba a su particular forma de entender el género.
Esto es, canciones pegadizas y riffs de esos que siempre animan a menear el cuerpecín. Buenos detalles a la guitarra de Ger Gilsanz, una noche más gorra y gafas oscuras, ya desde el arranque y un sonido potente y equilibrado. Imposible entenderles sin los coros del bajista Pelayo Vázquez, el segundo guitarra Juan Pablo Cotera e incluso del batería Pablo Pravia en cortes como “C’mon”. Tampoco sin los paseos de su vocalista de un lado a otro del escenario en “Harto De Ti”, que enlazaron con el pulso más tendido de “Todo o Nada” y su potente final, con un Gilsanz sacando todo el jugo posible a su roja SG.
Riff mediante, “Dame Tu Miel” pudo ser una de las mejor recibidas de esta primera parte del set. Por ahí fue quedando la sensación de que la suya era una de esas descargas que irían de menos a más. La sensual y a la vez elegante “La Casa Del Blues” puede resultar uno de los temas más diferentes del set y por ahí la recibí de muy buena gana. Otro tanto se podría decir de “No Quiero Llorar”, que Arthur Long recibe con una de las voces más desgarradas de la noche. El propio vocalista terminaría por los suelos durante otro estupendo solo de Gilsanz. Más adelante, en la socarrona “Plan B”, bajaría a darse su particular baño de masas. Siempre inquieto, no le vamos a descubrir a estas alturas.
Luces mediante, es el propio público quien gana protagonismo en “Panzer”, coreando el estribillo y dejando esa sensación de total comunión con el quinteto. El propio Ger acaba por los suelos durante el solo de “Dulce Dinamita” y “Electroshock” nos demuestra hasta qué punto puede ser divertido este invento. Previo paseo de Arthur Long hasta la barra y con José Alfonso como inesperada voz espontánea llegó la hora de echar el cierre con, claro, “Nada Nos Va A Parar”. Seguramente se haya dicho en anteriores ocasiones pero si tienen suerte y se los encuentran, no duden en unirse a la Secta.
Amon Ra, qué duda cabe, son un animal bien diferente. Trío heavy / stoner / rock de auténtico estatus de culto dentro de la escena asturiana, volvían una vez más por Navidad (o en puertas de ella) para regocijo de los más sibaritas. Porque esta es una de esas formaciones que, diría un guiri, “if you know, you know”. Sin más aditamento que la fiera de portada del “Lost & Found” adornando el bombo de la batería, el trío vino a dar una lección de cómo mantener viva la llama del rock más auténtico.
Y aunque más viejos y pellejos, nosotros también, qué más se les puede pedir que ese furibundo arranque con “Anthem Of The Universe”, del mencionado disco de versiones y rarezas. Desde un primer momento llama la atención lo altísimos que están sonando. Sin moderneces y a puro ampli que diría aquél, como banda de la vieja escuela que son, y dejando claro a través de cortes como “Prometeus” que desde luego acudían a la cita con los deberes bien hechos.
“Fat Snake Blues” nos retrotrae entonces (casi) veinte años atrás, a aquél “Incarnatio” de 2005, y el viaje en el tiempo no podría resultar más placentero. Sin embargo y en honor a la verdad, sería “Caucasian Rock” la mejor recibida de esta parte inicial del set. Agradecí el nervio más heavy que le imprimieron a “Blow The Pentagram”, tremendo solo de Álvaro “Daddy” Bárcena aquí, y también el chascarrillo de Manfred: “quedan unas cuantas pero no sé si podremos con los cojones” que, claro, propició el canto (legendario ya) de “Amon Ra, grandes cojones”. “Gracias por esta comunión que era necesaria” aseveró el bajista y voz del trío.
Aunque propuestas muy diferentes en fondo y forma, me atrevería a decir que el de “Zero Fighter” fue fácilmente el riff más gordo que recuerdo en esta misma sala desde que Totengott presentaran aquí su tercer trabajo “Beyond The Veil”. El bajo del propio Manfred se aupó tan alto en la mezcla durante “High Rise” que mi cabeza no lograba pensar en otra cosa que no fueran las leyendas británicas Motörhead. Tremendo Dani “Little Thunder” Bárcena aquí, para sorpresa de nadie. “Rock ‘n’ Roll I Do” porta también cierto espíritu Kilmister. Aquí el trío se tomaría un pequeño y merecido descanso con la más tendida y en cierto modo algo alucinada “Spirit Caravan”, con el siempre particular registro de Manfred encajando al dedillo.
Única entrada en falso del set, un pequeño percance con los tapones para los oídos, que la banda resolvió con su habitual buen humor, precedió a la versión del “Leavin’ Here” de Eddie Holland, que ya versionaran los propios Motörhead), que nos pilló con el pie cambiado a más de uno. No así la ineludible “Pedal To Metal” del estupendo “Slaves To The Moon” de 2007. También de aquél segundo trabajo era una “Betrayed!” de la que, evidentemente, tampoco quisieron olvidarse y su público más heavy, que lo habrá, a buen seguro agradeció. Y mientras que “Band Plays On” detona una vez más el mencionado cántico, “Power & Zumizion” vuelve a llevar las revoluciones a la zona roja con una interpretación realmente furibunda.
“Come And Get It” de su (hasta ahora) última referencia discográfica mantendría viva esa llama de los Amon Ra más nerviosos y el habitual cierre con “Ace Of Spades” de cabezamotor sellaría otra gran noche para ellos. En dura pugna en lo que a público se refiere con la otra cita de la jornada, la descarga de Zigarros en la gijonesa Acapulco, el trío ovetense rubricó una vez más su bien merecido estatus de culto. Hoy en día e internet mediante, estas canciones se pueden disfrutar hasta en el rincón más inhóspito del planeta, pero de momento el privilegio de poder vivir, con cierta periodicidad, las descargas del trío, le corresponde solo a unos pocos elegidos. Esperando ya por la siguiente.
Podríamos decir que la cosa se dio más que bien. El antes, el durante y el después, con el consiguiente aluvión de anécdotas que derivan. Pero como viene siendo habitual no podríamos cerrar esta crónica sin mandar un abrazo a los habituales de siempre, agradecer a Humo Internacional, sala y músicos todas las facilidades y, ya saben: nos vemos en el siguiente.
A partir de las 18 horas con acceso gratuito arrancará la presentación del libro documentado por Nico Ardau en la que intervendrán skaters pioneros locales. A continuación, arrancarán los conciertos, tres bandas compuestas por colegas de la propia escena musical de principios de los 90; muchos de ellos, protagonistas en el libro. Strangis Guajes, banda comprometida y bandera del hardcore asturiano retoma los escenarios 25 años después. Los locales Molante, son una formación con claras influencias del punk y post punk de los 80, década en la que varios de sus miembros comenzaron a patinar por Oviedo. Sintrom que cuenta con algunos miembros míticos de la “hardcore crew” asturiana interpretará un montón de clásicos de hardcore punk de la época. La velada se cerrará con una sesión DJ protagonizada por Pablo E. Prendes, Mr. Kain y Dirty Monk.
Green Desert Water regresa a la programación del Kuivi. El próximo jueves 26 de diciembre el trio stoner se convertirá en la primera formación en actuar en las 3 ubicaciones que el espacio multidisciplinar ha ocupado en la capital del Principado.