Galería fotográfica random de la pasada edición del festival Wacken Open Air celebrado del 30 de julio al 2 de agosto en Alemania.























Fotos: José Ángel Muñiz
Galería fotográfica random de la pasada edición del festival Wacken Open Air celebrado del 30 de julio al 2 de agosto en Alemania.























Fotos: José Ángel Muñiz
La última jornada traería consigo el retorno de la lluvia durante la madrugada desechando la idea de abandonar completamente las botas altas con el inevitable retorno del barro. A primera hora Marty Friedman inauguraba nuestro último periplo por el festival. Tras su sorpresiva colaboración con Megadeth, hizo demostración de virtuosismo y feeling a las 6 cuerdas en un show instrumental que hizo las delicias de los más madrugadores.

Más tarde Jinjer tomaba el protagonismo en el espacio destinado a las bandas de referencia del día y Biohazard ofrecía un concierto especial en la nueva ubicación del escenario “Louder”, ahora situado en un extremo del recinto. Así que con las escasas fuerzas que aún quedaban en el zurrón nos dirigimos hacia allá. Que inyección de contagiosa energía nos dieron los de Brooklyn personificada en un Billy Graziadei infatigable e hiperactivo. Muchas caras de satisfacción entre sus acólitos y es que si basas tu set en gran parte de una obra de culto del hardcore como es su segundo disco “Urban Discipline” la victoria está asegurada.

De la actitud agresiva tomamos rumbo a la fiesta que ofrecían los piratas escoceses de Alestorm. Ya sabes lo que te espera cuando ves sobre su escenario un par de patitos de goma gigantes. No los tomes en serio y solo disfruta, solo ellos son capaces de mutar un tema como “Hangover” de Taio Cruz y hacerlo pasar por suyo. Ni siquiera el fango que te atrapaba en el Infield fue capaz de frenar a un público entregado como pocos. Se respiraba una gran complicidad en el ambiente, cualquier demanda era atendida provocando saltos, pogos incluso algún tímido wall of death.
Cita imprescindible para un servidor era el paso por el escenario “Headbangers Stage” de los norirlandeses The Answer. Los de Cormac Neeson sentaron cátedra con un concierto espectacular, al que acompañó un gran sonido, tónica general del festival, y unas ganas propias de banda novel. Para muestra el paseo por el foso del propio Cormac en un baño de masas que a punto estuvo de llevarlo a probar el estado del fango alojado frente al escenario. Dejaron la impresión que merecían más tiempo y mejor horario, afirmación que podríamos extender a la muchas de las bandas alojadas en los escenarios satélite.

La propuesta ochentera de Nestor congregó a un buen número de nostálgicos del hard rock y el aor a los que hizo viajar en el tiempo a través de su buen hacer sobre las tablas. En las antípodas de bandas como Steel Panther o Gigatrón, defendieron con solvencia su primer disco “Kids In A Ghost Town” con un show enérgico y creíble.
Heaven Shall Burn estaban destinados a ser la banda top del día y lo corroboraron totalmente. Una espectacular puesta en escena con pirotecnia y fuego por doquier, unido a una propuesta musical que encandila a las jóvenes generaciones aunando lo mejor del death metal y el metalcore, se mostraron imbatibles no solo en la jornada del sábado si no como uno de los grandes conciertos de esta edición. Nadie logro tal nivel de conexión con la audiencia, circles pit, wall of death, incontable el número de metalheads que llegaban en volandas a pie de foso. Como premonición al anuncio de las primeras bandas confirmadas para el próximo año se despedían con una enérgica revisión del clásico de Blind Guardian “Valhalla” para poner Wacken patas arriba.
El colofón al festival y nuestras últimas fuerzas se las llevarían los punk celtas Dropkick Murphys. Los de Boston se marcaban un gran detalle con la malograda Sinead O’Connor a través de “Foggy Dew” como sintonía de apertura de su tiempo. Al igual que Wardruna en la jornada anterior serían los encargados de aportar distintos sonidos a los escenarios principales, demostrando que el festival sigue evolucionando para aportar nuevos estímulos a su audiencia. En lo musical se vio un Ken Casey cómodo en su nueva faceta a la voz al dejar de lado el bajo tras el paso a un lado del vocalista Al Barr. A tenor de los resultados estas aportaciones cada vez tendrán más relevancia aunque los grandes reclamos serán de nuevo figuras como Amon Amarth, Scorpions o In Extremo confirmados antes del termino del festival como primeros espadas para el 2024.

Sobrevivimos al Wacken más loco y complicado de la historia. El veneno ha sido inoculado y no podemos más que afirmar que el peregrinaje a la tierra prometida acaba de empezar. Volveremos, rain or shine.
Texto / Foto: José Ángel Muñiz
Las previsiones climatológicas para el viernes no podían ser mejores aunque esta vez tardaríamos algo más en pisar el festival puesto que en la zona anexa de prensa también denominada Press Tent, tendría lugar la pre-escucha de “Conqueress: Forever Strong And Proud» próximo disco de estudio de Doro y que verá la luz en octubre. Allí nos fuimos a disfrutar de la simpatía de la reina del metal con público y medios para afirmar que el álbum tiene muy buena pinta.

Allí pudimos disfrutar también con nuestros Alien Rockin’ Explosion, prácticamente banda residente del festival. Ya hemos perdido la cuenta de las ediciones que llevan amenizando con su simpatía, talento y destreza los distintos escenarios del Wacken. Todo un orgullo cuando llegas de tan lejos y ves ese reconocimiento a gente de casa. Otra de las alegría que nos daría el viernes sería el segundo puesto de Aneuma en la Metal Battle demostrando el gran nivel y buena salud de la escena metalera estatal, coronando como vencedores globales a Phantom Excaliver, aquellos japoneses que vimos bajo la lluvia. Un grandísimo comienzo de día sin duda.

Rumbo a las antípodas del recinto coincidimos con Leave’s Eyes inmersos en un espectáculo especial de temática vikinga. Una gran representación de dichos guerreros subiría al escenario para adornar su actuación mientras la dupla vocal formada por Elina Siirala y Alexandre Krull estrenaba un nuevo tema para la ocasión “Forged By Fire”. Tras una buena limpieza del escenario tras la fiesta montada por los vikingos los nuevos inquilinos serían la formación melódica Takida. Si bien por estos lares son prácticamente desconocidos en territorio alemán les rinden pleitesía a razón de la audiencia convocada y la entrega durante su actuación.

Otra de nuestras paradas durante el peregrinaje por el recinto sería para disfrutar del power trio islandés The Vintage Caravan y es que no solo de metal vive el Wacken. Banda de referencia del actual rock psicodélico su particular combinación de melodía y estribillos accesibles hacen las delicias de los amantes del sonido retro. Sin darnos cuenta ofrecieron una auténtica masterclass de rock n’ roll.

Turno para Megadeth en nuestro regreso a los escenarios principales. Si bien Mustaine se mostró algo errático en su conexión con la audiencia, la gran interpretación musical del combo mitigó la sensación de desgana que por momentos proyectaba el controvertido pelirrojo. La primera parte del repertorio intercaló acertadamente temas actuales con apuestas ganadoras como “In My Darkest Hour”, reservando para nuestro éxtasis la aparición en el escenario de Marty Friedman para interpretar cuatro temas de su etapa en la formación. As en la manga de Mustaine que cerró de esta guisa cualquier debate sobre su paso por el festival, colocándose en el lado ganador sin discusión.
Nuevo éxito el de Iron Maiden y su “The Future Past Tour”, allá donde van triunfan con su mezcolanza de nuevas canciones fruto de su último disco “Senjutsu” y las píldoras de nostalgia que ofrecen las interpretaciones añoradas del controvertido en su momento “Somewhere In Time”. La mejoras de las condiciones del recinto permitieron a la organización la suma de unos 10.000 metalheads más a la fiesta. Y si bien en los escenarios más pequeños no se apreció ese incremento, en los escenarios situados en el Infield si que era patente, por lo que la doncella disfrutó de la audiencia más numerosa del festival. Sabedores ganadores dejaron una interpretación sólida, fiable y sin sorpresas que satisfizo a la legión de fans que paladearon cada minuto del concierto como si fuera el último. Los cada vez más imprescindibles drones también harían acto de presencia en la despedida de la doncella.

Cerramos la jornada viajando al universo sonoro que ofrece el folk vikingo de los noruegos Wardruna. Con una puesta en escena impresionante ofrecieron una visión distinta a la oferta musical del festival. Temática mitológica vikinga, tradiciones arcanas y atmósferas envolventes para recrear el poder rúnico de magos y druidas paganos. La formación liderada por el artista ligado el black metal Kvitrafn demostró que propuestas diferentes pueden tener cabida en el escenario principal de Wacken.
Texto / Fotos: José Ángel Muñiz