Crónica: Z! Live Rock Fest (Sábado 13/6/2026)

Tercera y última jornada del Z! Live 2026, que amenazaba calor sofocante y buenas descargas con nombres pesados como los de Epica, Krisiun, Soziedad Alkoholika o Tesseract.

El del sábado era un cartel de lo más heterogéneo. Todos lo son a su manera ¿no? Los metaleros de Oñati Latzen están repartiendo buena leña cuando irrumpimos por el recinto. Venía el cuarteto presentando su “Denboraren Orbainak”, que ha supuesto su vuelta tras más de 25 años, y lo hicieron con un buen número de fieles en primera fila que incluso llegó a corear alguno de los temas. La jornada empezaba con buen pie.

Los barceloneses Romanthica vendrían entonces a poner la nota gótica al cartel. Otra de las bandas que acudió a Zamora huérfana de bajista y que en su amalgama sónica dejaba rastros entre H.I.M. y Depeche Mode, todo bajo esa voz a la Carlos Escobedo de David Gohe. Puede que la suya sea una propuesta que reclamase una mayor oscuridad, y no el sol de la media tarde. En cualquier caso, y juegos con ropa íntima al margen, me resultaron agradables.

Con Dominum llegaba el turno de los no muertos. Los de Nuremberg, máscaras mortuorias mediante, supieron hacer las delicias del público más joven. Banda desenfadada donde las haya, disfrutona incluso, lo cierto es que contemplé su descarga con cierto agrado, pero siempre desde fuera. Muchas de sus melodías me dejaban un regusto al bueno de Danny Elfman, compositor de buena parte de las bandas sonoras de las pelis de Tim Burton.

Dr. Dead se mostró como un frontman de lo más voluntarioso, buscando conectar con la gente en todo momento. Venían con un disco recién editado debajo del brazo, ese “Night Is Calling” que Napalm Records ha puesto en la calle, siguiendo en lo musical la estela de los Battle Beast y compañía. Metal en su versión más lúdica. Tomándole la palabra a Lago, mi pirata compañero de andanzas, son “un grupo de festival”. Ni más ni menos. Y si no, que me expliquen esa versión del “Thriller” de Michael Jackson.

Algo que viene a contrastar con el rapidísimo death metal de los brasileños Krisiun. Los de Ijuí desatarían una tormenta de blast beats incesantes, descerrajando riffs flamígeros con toda naturalidad. Sorprende la intensidad que son capaces de desplegar y muy apreciable lo orgánico que resulta su modo de entender el metal extremo. No hay detalles de cara a la galería y tanto Alex Camargo (bajo) como Moyses Kolesne (guitarra) están todo lo graves que se esperaba. Hace tiempo ya de su último álbum de estudio, aquél “Mortem Solis” de 2022, pero a bordo del Copper Stage no cupieron excusas.

Desde que arramplan con “Kings Of Killing”, estamos ante lo mejor de cuanto el death metal brasileño tiene para ofrecer. En ese caos sin medida, Moyses Kolesne dejó solos de toda clase. A veces caóticos a lo Slayer, otras veloces a lo Angelcorpse, y junto con sus compañeros saciaron a todo aquél ávido de sensaciones fuertes. Que tras todo un set de aporrear parches sin descanso, Max Kolesne aún tuviese tiempo de entregarse a un igualmente intenso solo de batería, creo que habla muy bien de él. De la forma en que arribó en Zamora. Indómitos.

Después del death metal de los brasileños Krisiun le iba a llegar el turno a los djent progresivos (o viceversa) Tesseract. Los británicos resultaron una de las bandas más esperadas de la última jornada, a tenor de cuanta gente se reunió en torno al Silver Stage. Desde la cuidada escenografía hasta esa voz de mil registros de Daniel Tompkins, funcionaron con la precisión que se esperaba de ellos.

A ratos más atmosféricos, al otro hundidos de pleno en las procelosas aguas del metalcore, la suya estaba siendo una descarga de lo más precisa y contundente. Nosotros aprovechamos para hacer una visita rápida al merch, huérfano de nuestra curiosidad en el par de jornadas previas. Para cuando regresamos al recinto están casando clase y músculo con mano maestra, convenciendo a propios y extraños.

Soziedad Alkoholika no necesitan presentaciones. Los vitorianos llegaron a Zamora con todo su compromiso intacto, prestos a dar una lección de thrashcore intenso y flamígero, literalmente hablando. Ya avisaba Juan que “rezar no nos iba salvar”. Y tenía razón.

Él y su voz puede que hayan perdido algo de gravedad con el paso de los años. Pero lo que es su banda, sigue igual de encabronada que siempre. Y están tocando a un volumen verdaderamente alto a su paso por el Copper Stage. Llamaradas y riffs directos a nuestras yugulares. Una jornada más, no iban a hacer prisioneros. “Colapso Final”, y en especial el verso “El mundo es una bomba apunto de estallar…” llevan resonando en mi cabeza desde el sábado. Es de una violencia que viene a contrastar con el punch más groove de “Palomas y Buitres”, uno de sus temas insignia. Otro tanto “Cienzia Asesina” y la ya clásica introducción de Juan con la armónica.

El set es, por momentos, todo un desfile de clásicos. “Ratas”, “Piedra Contra Tijera”, “Peces mutantes”… y aunque siempre haya alguien que te amargue la existencia, qué bueno ver que siguen tan ingobernables como siempre. Dando toda su mala leche en “Motxalo” y sin dejarse nada dentro en “Nos Vimos En Berlín”. El tema vio la luz allá por 1990 y la situación no ha cambiado ni un ápice. Perra vida.

Epica llegaban a Zamora con la mosca detrás de la oreja de muchos zlivers. La suya en el festival era una presencia motivada por la caída de Twisted Sister y el cambio, a mil millas en lo musical, enfadó a más de un poseedor de ticket. Pero como cronistas de la verdad que somos, lo cierto es que me atrevería a decir que el suyo fue uno de los shows no solo del sábado sino del evento en su totalidad.

Ya de entrada cuentan con una potente puesta en escena, con la gran plataforma para teclista (Coen Jansen) y batería (Ariën Van Weesenbeek), amén de su electrónico correspondiente. Todo arranca desde esa intro que da pie a “Cross The Divide”, de su más reciente “Aspiral” de 2025, y que sería, a la postre, uno de los pocos cortes sencillos de todo el set. Porque quien piense que esta es una banda de singles sencillos a la Battle Beast, desde luego no conoce bien a Mark Jansen. Él está dejando buenas voces graves en la clásica “Sensorium”. Y me gustó que los pies de micro ocuparan el escenario cuando fueran únicamente necesarios. Todo revierte así en una escenografía cuidada al milímetro, que va desde la explosión de confeti inicial al uso de todo tipo de fuegos pirotécnicos.

Al frente está una Simone Simons tan segura como siempre, pero que maneja ahora muchos más registros que en aquél otro encuentro con la banda allá por 2008. Imprescindibles las teclas de Coen, si bien a veces los coros disparados restaban cierta organicidad al conjunto. Ellos acertaron a conmutar su cara más power con la más amable. Composiciones largas, en varios momentos, que ya digo hablan muy bien de Mark como compositor. Su hermano bajaba a veces al piso, teclado de mano mediante, y se mezclaba con los Isaac Delahaye (guitarra) y Rob Van Der Loo (bajo). Una banda que se muestra muy activa sobre las tablas. Y aunque todo resulte, a ratos, pensado hasta el último detalle, la sensación es la de estar ante una banda realmente grande.

Apparition” pueden ser los Epica más pesados y oscuros, mientras que en “Storm The SorrowZamora la emprende a palmas. La propia Simone se aupaba a veces a la parte central de la tarima, compartiendo espacio con Coen y Ariën. Gran voz la suya y doblete de guturales el que ofrecieron Mark e Isaac aquí. Es cierto que “Never Enough” puede pecar de facilona. Pero pienso que luego “Arcana” está dando la verdadera medida de una banda como esta. Por no hablar del modo en que la emoción desborda durante una sentida rendición de “Tides Of Time”. Sensacional Simone aquí.

Pero es a lomos del estribillo quasi perfecto de “The Grand Saga Of Existence – A New Age Dawns Part IX” que la banda está componiendo otro de mis momentos favoritos de esta edición. Por el gran sonido que fueron capaces de desarrollar pero también por el modo en que enganchó con la gente. Me atrevería a decir que uno de los momentos de mayor comunión banda / público de todo el fin de semana. Tanto o más cuando enlazan con la más clásica “Cry For The Moon”, que llegó tras un pequeño speech de la propia Simone, y que me retrotrajo a aquél show en Bergara. Como pasa el tiempo. Al igual que pensara durante el bolo de H.E.A.T, están llamados a coger el testigo de las grandes bandas del pasado y liderar festivales allá donde vayan. Si lo hacen sin traicionar sus esencias, no podré ser más feliz.

Así las cosas, la papeleta para la buena gente de Brothers Of Metal no se la deseo ni al peor de mis enemigos. Pero, un poco como Dominum unas horas antes, los de Malung (Suecia) supieron tirar de una propuesta divertida y eficaz imbricada en su power metal a dos voces, las de Ylva Eriksson y Joakim Lindbäck. Entre melodías épicas, ciertos riffs de aire muy pirata (cómo no pensar en Running Wild) y alguna melodía a la Blind Guardian colmaron a los más fiesteros.

Imaginería muy nórdica y que deriva incluso en su puesta en escena, resultaron otra de esas bandas que parecen haber nacido con el directo como principio y final. El público del Z! Live, que les acompañó en buen número, así pareció entenderlo. Y entre esas líricas de mitología nórdica y un power más vivaracho que contundente, supieron continuar la fiesta hasta la llegada de Lèpoka.

Los folk metaleros de Castellón de la Plana serían los encargados de cerrar la presente edición del Z! Live. Y lo iban a hacer como corresponde: por todo lo alto. Un par de grandes barriles de cerveza adornan la escena. Y ellos, enfundados en su siempre lúdica manera de entender esta música, pondrían a botar a quienes aún retenían fuerzas tras las tres jornadas de calor, arena y sudor.

Seguimos En Pie”, después de todo. Puede que, como dijo el propio Dani Nogués, muchos les consideren “la disco móvil del metal”. Pero cuando, a pesar de lo nutrido de su line up, están gozando de un sonido claro y contundente, a quién le importa tal o cual consideración. Es, como tantos otros nombres de esta crónica, una banda para el directo. Y en él, en el entusiasmo que despliegan ante la audiencia, está su gran baza. Una estupenda elección como cierre a la presente edición, si me preguntan.

Edición de la que, en líneas generales, hemos salido más que satisfechos. Son muchas horas y hay momentos en los que el cansancio pesa. Y lo hace por encima de otras muchas consideraciones. Pero en honor a la verdad hay que decir que el cumplimiento de los horarios fue exquisito durante los tres días. Que el calor acompañó en casi idéntica medida al buen sonido (salvo momentos puntuales) del que gozaron todas las bandas del cartel y que, una vez más, la convivencia entre nuestra parte (los medios) y la contratante (la organización) tuvo en la figura de Iuri Carlos al perfecto enlace.

Siempre habrá detalles por mejorar. Como la decisión de situar al merch (digamos) no oficial fuera del recinto y no en su interior, como sin ir más lejos, estaba situado en la edición de 2025. Habrá razones para tal movimiento. Pero mentiría si no dijera (o directamente omitiese) que el gesto generó no pocas quejas. Reel viral inclusive.

Por nuestra parte nada más. Mandar un abrazo grande a José Miguel “Lago” de Piratas de Libertalia por las muchas horas aguantando mi cuestionable sentido del humor, un saludo a las muchas y diversas caras conocidas que saludamos (o no) a lo largo de los tres días y un agradecimiento final a la organización por confiar en este humilde medio un año más. Que todo se dé bien y nos volvamos a ver las caras dentro de doce meses. De momento, ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Z!Live Rock Fest 2026: Primeras Confirmaciones Y Venta De Abonos

Tras la presentación de Twisted Sister como primer cabeza de cartel la 11ª edición del Z!Live Rock Fest que tendrá lugar del 11 al 13 de junio del próximo año en Zamora desvela la primera batería de confirmaciones.

Por el escenario del IFEZA pasarán nombres del calibre de H.E.A.T., Tesseract, Soziedad Alkohólika, Brothers Of Metal y Serious Black, sin descuidar el talento nacional representado por Romanthica, Noah Histeria y Xeria.

Abonos disponibles en la web oficial del festival al precio de 130€ + gastos de gestión.

Crónica: Soziedad Alkoholika + Blast Open + Me Fritos And The Gimme Cheetos (Mieres 20/6/2025)

El sueño de una noche de verano que por poco no acaba en pesadilla. Buen chaparrón el que empapó a Mieres la tarde del pasado viernes. El equipo de Heavy Metal Brigade se encontraba allí y suerte que encontramos resguardo. También que aquello no fuera más que una pasajera tormenta de verano. Un entorno tan indicado como el pozo Barredo acogía las descargas de Me Fritos And the Gimme Cheetos, Blast Open y Soziedad Alkoholika y tocaba enfrentar a los elementos.

Pero como digo y, por suerte, la lluvia (o mejor dicho, la falta de ella) permitió que el evento se desarrollara con total normalidad. Los siempre divertidos Me Fritos And The Gimme Cheetos, qué raro se me hace ver a esta gente a plena luz del día, serían los encargados de romper el hielo. Su alegre punk de versiones imposibles cayó de pie en la localidad minera. Mucha gente joven que bailó y se divirtió con un ramillete de fugaces covers a puro skate punk.

Y es que desde que disparan el “Ecuador” de Sash! y se arrancan luego con el “Yo Quiero Bailar” de Sonia y Selena, todo apunta al baile y el goce. Si además el sonido acompaña, qué mejor para ir entrando en calor. Los más estrictos, que los habrá, achacarán la falta absoluta de seriedad. Sea como fuere, ya digo que la gente lo pasó en grande ya desde los primeros compases. La ristra de temas es casi inabordable. “Johnny Techno Ska” de Paco Pil, “Se Me Enamora El Alma” de Isabel Pantoja, “Tenía Tanto Que Darte” de Nena Daconte, nadie escapa a la lupa escrutadora de los Cheetos.

Tiby, voz del cuarteto, no perdería ocasión de bajar a reunirse con los suyos. Ofreció su inalámbrico a la audiencia y siguió con el torrente de revisiones: “¡Chas! Y Aparezco A Tu Lado” de Álex & Christina, “Un Beso y Una Flor” de Nino Bravo o “Duro De Pelar”, de Rebeca. Tras esta tuvo tiempo de mandar los debidos agradecimientos y encauzar un tramo final que les confirmó como el combo alegre y dicharachero que son. Un apacible y divertido arranque de fiesta después de habernos temido lo peor.

Blast Open, a nadie se le escapa, son un animal bien diferente. Paladines del thrash metal más lacerante, tendrían en Mieres una buena reválida a la gira que les llevó a compartir tablas con las leyendas Vio-lence por media España. Los rescoldos de aquél tour les trajeron a la cuenca del Caudal para alegría de un buen puñado de fans.

El pozo Barredo recibía al cuarteto con formación inalterada desde nuestro anterior encuentro con ellos: Andrés Álvarez en guitarras, Nefta Vázquez en guitarra y voz, Marco Álvarez en baterías y Ton Jerez al bajo. Y desde que cercenan “Riding On A Dead Horse” queda claro que la banda se encuentra en un buen momento. Puede que el sonido no fuera del todo redondo. Iba y venía como sujeto a merced del viento. “Fallen Angel” extrae después a los B.O. más marciales. Y aunque el sonido se aclaró en parte, me quedó la sensación de que nunca llegó a ser redondo del todo (si bien cambiaba según cual fuera tu ubicación frente al escenario). Y da igual porque los rayos y truenos que nos asolaron a media tarde fueron un juego de niños al lado de la furia que entregan en “Invisible Lines”, corte que integrará su próximo álbum de estudio.

Vuela Marco tras los parches en “Pool Of Blood”, que se cuenta entre los cortes más violentos de aquél álbum de 2022. Nefta recordaría aquí la mencionada gira junto a Vio-lence, al tiempo que bromearía sobre el alivio que supone regresar a Asturias y poder volver a usar el “ye”. Las bromas de la también voz de Sound Of Silence, no obstante, no restan un ápice de gravedad a la descarga. Otro corte de nueva creación, “Resurrected” pienso gana en su traslación al vivo, mientras que “Cross Hate”, con los Blast Open más reivindicativos y violentos de la tarde / noche mierense.

Hay un buen solo de Andrés en “Pray Without Fear”. Ton Jerez, siempre discreto, se amoldó a las distintas intensidades manejadas por la banda. Y junto con Marco Álvarez dio lo mejor de sí para una “A Light Behind The Darkness” en la que se desataría un circle pit frente al escenario. Un riff que es puro fuego solidario a un breakdown directo a nuestros cuellos. “Venga, a matarse de hostias” nos arengó Nefta antes de la final “Trying To Escape”. Y eso hizo un importante número de asistentes. En lo personal habría preferido un cierre con “Immortals”, pero ante el vicio de pedir, ya se sabe. Fue bueno volver a verles y esperando su nuevo trabajo como agua de mayo.

La expectación era máxima para la venida de una leyenda como Soziedad Alkoholika. El tiempo que llevaban sin pisar esta tierra y el ajustado precio de las entradas (18 €) hacían presagiar lo mejor. La organización encantada con una convocatoria que corroboró ampliamente las expectativas. Al final, y por aquello del tirón de última hora, el recinto junto al pozo Barredo presentó un aspecto digno de noche para el recuerdo.

La banda correspondió a ese calor entregando un set a degüello. Su fama les precede. Atrás, en comando de la batería y tras la polémica salida de Alfred Berengena, encontrábamos a Mikel Gómez (Childrain, Lampr3a), quien demostró ir más que sobrado de facultades para el puesto. Con eso y con todo, lo primero que llama nuestra atención es la propia puesta en escena. Las paredes de amplis, luces que cegaban, fuego que quemaba. El propio kit de Gómez. Todo confluye en el “Ace Of Spades” de Motörhead disparado por PA y que ya puso a más de uno a gritar y agitar melena.

La inicial “Alienado” nos retrotrajo al “Sistema Antisocial” de 2017 para un curioso arranque. Después de todo, este era el tour de su último álbum “Confrontación”. De él extraen “Falsos Dioses” y Juan (voz), más de tres décadas en esto, parece como si aún tuviera veinte años. “Control De Masas”, que acentuó su cara más groove, destapó a un gran Mikel Gómez a las baquetas. Daba mucho juego el electrónico del fondo. Pero no tanto como encontrarse ya en esta ronda inicial del set un clásico como “Polvo En Los Ojos” y ese aire a los Sepultura post “Chaos A.D.”. El primero de los muchos pogos que desataron los vascos se dejó ver aquí. En las cercanías de la mesa de sonido, Soziedad Alkoholika sonaban como la banda grande que son. Pocas o ninguna pega que poner a este respecto.

La banda atacó “Infiltrado”, sobre cómo llevamos un espía en nuestros bolsillo, y que me pilló cogiendo apuntes en el móvil de cara a esta crónica. La vida y sus ironías. Pero anécdotas al margen, mucha la cera que reparten en cortes más vivarachos como este. Y buenos los solos que, aquí y allá, dispone Jimmy, guitarra de toda la vida de la banda. El que deja en “Política Del Miedo” puede ser fácilmente mi favorito de todos. Luego hay cortes como “Colapso Final” que en su versión de estudio no me dicen gran cosa, pero en su traslación al directo adquiere un peso y una presencia difícilmente rebatibles. Volaba Mikel Gómez aquí y Mieres con él. La paz era una paloma. Y, al lado… el público se dejó la voz en “Palomas y Buitres”. No era para menos. Y es que, mal que nos pese, hay letras que nunca perderán ni una pizca de relevancia.

La Aventura Del Saber” nos retrotrajo treinta años en el tiempo y, de paso, dejó cierta sensación de que, de aquí, ha mamado todo Dios. El juego con la gente, esa vena más abiertamente punk. S.A. disfrutando y haciendo disfrutar. A gran nivel. Y mientras que “Enemigo A Las Puertas” retorna al thrash más flamígero, Juan echa mano de una armónica (que acabaría regalando al público) para entonar el célebre “Alcohol, Alcohol, Alcohol…” Soziedad Alkoholika enfrentan (y no es un decir) entonces “Ciencia Asesina”, con mucho uno de los cortes más violentos y despiadados del set. Inmersos ya en el tramo final, cabrían pocas sorpresas. “Ratas”, “S.H.A.K.T.A.L.E.” (y tanto que sí), “Piedra Contra Tijera” (de las más celebradas), la más tranquila “Traición” o “Peces Mutantes” y su inequívoco sabor al metal de los noventa o una “No Kiero Participar” con la que quedaría cerrado el set…

… antes de unos bises, muy a favor de obra y en los que comenzó a caer un tímido orbayu sobre el pozo Barredo. “Mientras no granice, vamos bien” exclamó irónico al respecto Juan. “Cuando Nada Vale Nada” exaltó aún más los ánimos de la gente, que gritó y se desgañitó hasta las últimas consecuencias. Feliz visita al foniatra. También al fisio (que diría Alex Bace de Morphium). Sarna con gusto, ya saben. “Pauso Bat” supuso la única concesión al euskera de la jornada, “Motxalo” arremetió una vez más contra la tauromaquia y la final “Nos Vimos En Berlín” ejerció de recordatorio al terrorífico genocidio del pueblo palestino. El corte aparecía ya en su demo de 1990 “Intoxikazión Etílika” y la situación no solo no ha cambiado un ápice si no que parece haberse agravado en los últimos tiempos. Qué mundo este.

Fue una gran noche. No las teníamos todas con nosotros en lo que a climatología respecta pero, al final, todo se dio mejor que bien. S.A. cumplieron con su papel de verdaderas leyendas de esto. Blast Open dieron una lección de cómo enfrentar las circunstancias con thrash metal conciso e hiriente y Me Fritos And The Gimme Cheetos dejaron unas cuantas píldoras de su lúdico y festivo punk rock. Vaya un saludo para todos ellos. También un agradecimiento a la organización por haberlo hecho posible y por las muchas facilidades dispuestas en favor de esta crónica. Y, como siempre, un saludo a las muchas caras conocidas con las que departimos antes, durante y después. Así da gusto sentarse frente a un teclado y redactar crónicas como esta. Por lo demás, ya saben: Stop genocidio y nos vemos en el siguiente sarao.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Soziedad Alkoholika en Mieres

La veterana formación vasca Soziedad Alkoholika regresa a los escenarios asturianos. Lejos quedaba ya el 2017, fecha de su último paso por la región como parte del Otero Brutal Fest. Con nuevo trabajo discográfico en el zurrón, «Confrontación» publicado en mayo del pasado año vía Maldito Records recalarán en Mieres el viernes 20 de junio con epicentro en las instalaciones del Pozo Minero Barredo, acompañados de Blast Open y los fiesteros Me Fritos And The Gimme Cheetos.

Recibirán el cariño de un público siempre fiel al combo vasco y de una escena musical que en el año 2022 rendía homenaje a la formación afincada en Vitoria con la edición del álbum tributo «Intoxikación Asturika«, descarga gratuita aquí, compuesto por 19 bandas de nuestra escena underground.

Desde la cercana Pola de Lena, Blast Open ultiman la publicación de su nuevo disco de estudio tras girar en los último días por España y Portugal junto a la leyenda del thrash norteamericana Vio-Lence (crónica).

Por su parte Me Fritos And Gimme Cheetos remarcará el carácter festivo del evento con su divertida propuesta musical, el dar una vuelta de tuerca canciones super conocidas para adaptarlas al punk rock melódico, rápido, fiestero y para todo tipo de públicos. Llegarán a Mieres tras triunfar por todo lo alto en la última edición del festival Viñarock.

Horarios oficiales:
Apertura De Puertas 20:30 horas
Me Fritos And The Gimme Cheetos 21:00 horas
Blast Open 22:00 horas
Soziedad Alkoholika 23:15 horas

Entrada anticipada 15€ a través del siguiente enlace a Entradium, 18€ en taquilla. Venta física disponible en:


Riff & Guitars (Mieres)
Discos Alta Fidelidad (Oviedo)
Librería Paradiso (Gijón)