Reseña: Kubika «Disorders» (Art Gates Records 2026)

Y de las cenizas, renacer. Beka Bioskes al micro y Álex Ménez en guitarras (anteriormente en Eternal Psycho), alumbraban a Kubika allá por 2024. Con ellos están Berni al bajo y Gonzalo en baterías. “Disorders”, que así se llama esta primera obra, fue grabado en Metropol Studios y MadRubik Studios con producción del propio Ménez. Las pistas resultantes de aquellas grabaciones fueron posteriormente mezcladas y masterizadas por Alex Cappa (Astray Valley, Vita Imana, Bloodhunter…), culminando en un álbum puesto en circulación por la gente de Art Gates Records.

Blue Smile” carga con una introducción de corte industrial que bien podría rimar con aquellos Eternal Psycho precedentes. Lo bueno es como reconduce hacia un metal alternativo vibrante primero y pesado después. Mucho groove mientras Beka Bioskes juega entre el registro encolerizado de las estrofas y el más limpio de estribillos. Entre medias surgen riffs diversos, una base rítmica bien empastada y cierta sensación de urgencia. El puente me agrada, las voces limpias que se suceden y los buenos detalles que deja la producción de Ménez. Es precisamente él quien se destapa después con un buen solo de guitarra. Uno de esos que uno no acostumbra a oír en según que bandas de metal alternativo como esta. El cierre trae voces realmente rabiosas, abrochando lo que pienso es un muy buen arranque.

Del mismo modo me agrada “Fight Or Flight” por cómo amalgama ese prólogo tan rotundo y pesado con unos estribillos muy vivarachos, con Beka Bioskes en tonos bastante altos. Es otra construcción de una diversidad casi apabullante, signo inequívoco de lo mucho que la banda ha pensado y repensado estas canciones. Como soporte a esas idas y venidas, Gonzalo ha trazado una consistente línea de batería. Firme en los contornos más veloces y muy medida en los más pesados. Funciona el solo de Álex Ménez. El puente, tranquilo pero con una inspirada Bioskes, puede que irrite a quienes busquen algo más de picante. Con eso y con todo otro pildorazo de metal del todo heterogéneo. Híbrido, rodeado de buenos detalles desde el apartado técnico y donde, si acaso, solo echo en falta un bajo con más presencia allí donde las revoluciones se van hasta la zona roja.

«Personality Disorder” arranca sobre un riff de los que entran a la primera. Quizá en ese sentido uno de los más redondos de todo el álbum. Luego ellos acometen unas estrofas tranquilas, con un punto onírico incluso, y por ahí se irá colando la cara más melancólica de la banda. Sensacional labor de la base rítmica al completo, ahora sí, tanto en esas partes más limpias como en las más rugosas que atacan después. No es el corte más agrio pero sí que puede ser la Beka Bioskes más indómita. Aunque ni mucho menos sea novedad, desde luego resulta digno de mención (y alabanza) el modo en que la frontwoman alterna entre registros. El solo de Ménez, bien acomodado sobre un metal con cierto tono atmosférico, pasa por ser uno de mis favoritos de este debut.

Será solo cosa mía, pero el prólogo de “To The Void” tiene un nosequé que me suele recordar a aquella “The Dark Eternal Night” de Dream Theater. No es que Kubika se calcen el hábito progresivo aquí, pero no deja de ser un corte de una personalidad muy marcada dentro del álbum. Beka está cantando altísimo en estos estribillos, estirando su registro más limpio hasta sus últimas consecuencias. El trazo ofrece ahora una construcción más clásica, más elemental, con el solo apostado en el corazón mismo de la composición. No diré que me desagrada pero sí puede ser la que menos poso me ha dejado de las ocho.

Breathless”, composición más estirada del debut, vuelve a apostar por confrontar estrofas descosidas a estribillos limpios, con Beka Bioskes multiplicándose en voces. En esas partes más limpias vuelve a colarse aquél aire más melancólico de “Personality Disorder”, confrontado ahora a riffs gruesos y baterías acompasadas. De los ocho cortes puede ser este el que más brilla en cuanto a pura ejecución se refiere. En especial un Álex Ménez inspiradísimo en todo momento. Sus riffs primero, su solo después, brillan y enganchan. También el bajo de un Berni ahora más presente en la mezcla. Todo suma para que esta quinta entrega nos deje, en efecto, sin aliento. De lo más redondo y eficaz de todo el disco.

La más pequeña “Outbreak” viene para destapar a los Kubika más furiosos. Ruge Bioskes en el prólogo al tiempo que vuela Gonzalo tras baterías. Hay transiciones hábiles entre esas partes más furibundas y el groove tan acentuado de los estribillos. Un groove que pondrá a prueba el cuello de quienes se adentren en el peculiar metal alternativo del combo madrileño. Composición algo más breve que, no obstante, reserva un pequeño espacio para el solo de Ménez primero, para el retorcido epílogo después. Y aunque no puedo decir que me desagrade, sí siento que lo escueto de su duración no permite que alguna de sus ideas lleguen a desarrollarse por completo. Con eso y con todo, una buena muestra de hasta donde pueden llegar en términos de rabia e intensidad.

A la larga, el que Ménez traza durante el prólogo (y distintas secciones) de “Dark Passenger” puede ser otro de mis riffs favoritos de todo el redondo. Hay algo además en estas estrofas (ahora en limpio) de Beka Bioskes que me llama poderosamente la atención. También el toque más melodeath de los estribillos. Un corte que, obedeciendo a su título, ofrece una cara más oscura de estos Kubika. Siempre sin abandonar su característica forma de construir los temas, nunca exentos de técnica ni tampoco de pegada. Esa cara más técnica alumbra aquí una no poco hábil sección solista. Divida en dos partes, una más extraña y atemperada primero, otra más clásica y vibrante después, me resulta la más llamativa y una de las mejor construidas de de este “Disorders”. Y por amplio margen.

El cierre corresponde a esta “Dementia”, donde Gonzalo está trazando una línea de batería que ha llamado mi atención en cada re escucha. La receta es la habitual. Pero siento que Beka Bioskes está muy inspirada tras el micro. Los riffs de Ménez me funcionan. Y si bien quizá eche en falta una producción algo más ambiciosa, cuesta poco y menos esfuerzo dejarse llevar por estos estribillos limpios y las buenas melodías de guitarra en que se apoyan. El solo, colocado ahora en el mismo corazón del corte, precede a un llamativo juego entre registros de Bioskes. Todo cierra con un pequeño guiño electrónico que viene a rimar, en lejanía, con el propio arranque de este debut. Una última entrega con la que conecto en gran medida.

Me resulta un debut dignísimo. Trabajado desde los planos compositivo y ejecutivo, todo brilla de forma coherente y homogénea, aún cuando casi se podría decir que cada una de las ocho entregas va disponiendo su propia personalidad a lo largo del disco. Hay trazos más directos y otros más retorcidos, pero siempre (o en gran medida) sobre riffs hábiles y una contundente, a la par que diversa base rítmica. Beka Bioskes y aunque no sea novedad, se mueve en mil y un registros. Grita y brama con la misma intensidad con la que arrulla y acompaña, algo que no sorprenderá a quien ya conociera a la frontwoman tras su periplo con Eternal Psycho. Kubika tienen las cosas muy claras. ¿Las tienes tú?

Texto: David Naves

Crónica: El Plan (ART Street – Avilés 12/9/2025)

Nueva actuación tras su paso en agosto por el festival avilesino “La Mar De Ruido” de los locales El Plan. En esta ocasión lo hacían dentro de los actos organizados por la Asociación Art Street, que trata de acercar la música en directo a los vecinos de Avilés. El evento no podía tener mejor ubicación, a las puertas del Teatro Palacio Valdés, en una calle repleta de terrazas donde disfrutar del espectáculo tomando una cerveza bien fría.

La cita ya contaba con buena afluencia de público desde muchos minutos antes de las 20:30, hora marcada como inicio, lo que auguraba una buena acogida de los avilesinos, aunque las circunstancias hicieron que no lo tuvieran nada fácil.

Ya antes de empezar sufrieron un retraso debido a un evento que estaba teniendo lugar en el interior del Teatro Palacio Valdés, el cual no permitió a los músicos probar sonido hasta su finalización. La profesionalidad de Juan Carayol (Marvel, Omenomejodas) en guitarra y voces y Toño García al bajo y voces, con Charly (Madera Rock) tras los parches, quedó demostrada ya en estos primeros contratiempos que, teniendo que decidir entre no probar o recortar el show, optaron por la primera opción, intentando complacer lo máximo posible al nutrido público que allí nos congregábamos.

Aun así, serían las 20:50 horas cuando arrancaron con su actuación, y lo harían con su grito de guerra, la casi instrumental “Hey”, buen tema para caldear el ambiente y que a buen seguro han convertido ya en su clásica apertura. El sonido, como era de temer, no era del todo fino en esos primeros compases, con un bajo que predominaba sobre el resto de instrumentos, algo que fue solventado para su siguiente tema, no otro que “Mentirosa Compulsiva”, con el eficaz Chiri Peláez (Madera Rock) a cargo de la mezcla.

Para “Lo Importante” el sonido era todo lo bueno que se podía esperar, y la simpatía de Juan nos metió de lleno en la actuación. Siguieron con “Amy Jade”, cantada por Toño (y con un aire que por momentos me recordaba a Barón Rojo, una novedad para el que escribe), de precioso y pegadizo riff. Me llamó la atención lo prolíficos que son en la labor compositiva, pues ya cuentan con un abundante número de temas en su repertorio y siempre me sorprenden, como en esta ocasión, con nuevo material.

Continúan con “Inalcanzable”, donde Juan acaba mezclándose entre el público durante el brillante solo. A diferencia de otras ocasiones, el grupo se centró en ir descargando temas sin pausa ni presentación, a buen seguro que el retraso inicial tuvo parte de culpa, así que, sin apenas descanso continuaron con “No Es Normal”, que versa sobre la gente que disfruta sin importarle demasiado lo que piensen los demás. Gran lección que todos deberíamos aplicar.

La siguiente sería la rocanrolera “Si No Te Puedo Tener”, que enlazarían con una de mis favoritas, no otra que “Un Buen Plan”, tema que da título a su primer disco, no editado en formato físico, pero ya disponible en plataformas digitales como ellos mismos se encargaron de recordar y desde aquí os invito a escuchar.

Para su particular oda a la cerveza, “Doble Rubia”, el ambiente era inmejorable y nadie podía parar de moverse con ese riff que recuerda a AC/DC. La combinación de las voces de Juan y Toño con los aportes de Charly en los coros son una apuesta ganadora. Vi a Toño más activo que en anteriores ocasiones, se nota que va ganando confianza sobre las tablas y el conjunto sale beneficiado de ello. Incluso fue el encargado de agradecer la labor de Art Street por su apoyo a la difusión de la música en vivo e indicarnos que podíamos contribuir con nuestra aportación en la caja dispuesta a tal efecto.

Para presentar la siguiente Juan sí que se tomó algo de tiempo, asegurando que la tocarían siempre que actuaran en la villa, para deleitarnos con la más que animada “Hoy Es Fiesta En Avilés”, con nueva visita de Juan al abundante público. A destacar la labor de Charly, infalible durante todo el concierto.

Continuaron con “La Primera Vez”, única balada de la banda hasta la fecha, dedicada a todas las parejas presentes y, cómo no, a la cerveza. El sonido comenzó de nuevo a hacer de las suyas con un molesto ruido antes de presentar “Todos Los Gatos Son Negros”, y por si eso no fuera suficiente, como dice el tema, la mala suerte se cebó con la banda, manifestándose en forma de transeúnte conflictivo que comenzó a increpar a parte del público, lo que derivó en empujones, caídas, vasos rotos y comentarios sobre lo oportuno de recurrir a la presencia policial, obligando a los buenos de El Plan, bastante desconcertados, a detener la actuación durante unos minutos. Decidieron continuar retomando el tema con la tensión reflejada en sus rostros.

Toño se hace con el micro para presentarnos un tema, nada menos que en alemán (dejando patente la versatilidad del conjunto), la rockera “Noch Ein Bier”, nuevamente de temática cervecera. Aún algo descompuestos por la trifulca presentan “Inquieto”, que pese a las circunstancias recondujo la actuación a las lindes del buen rock.

En ese punto y tras los retrasos acumulados, comentaron que solo podrían tocar un tema más y, ante la insistencia de los presentes, decidieron arrancarse con su más que conocida (a tenor de los gritos del respetable) “Un Buen Cachopín”, muy coreada. Tras pedir permiso a los organizadores y ante la solicitud de la audiencia de “otres tres”, pusieron fin a su actuación, ya más calmados, con el grito de guerra “Yo Lo Que Quiero Es”, animando a los presentes a cantar su estribillo, lo que hicimos sin dudar.

Un placer disfrutar de nuevo de El Plan, estupenda banda que va ganando adeptos tras cada actuación. Una pena que los contratiempos que se presentaron les obligaran a dejar fuera una buena parte del set list, en particular su revisita a un antiguo tema de los míticos Marvel. Dejaron claro que son un grupo que se crece ante las dificultades, ofreciendo un gran concierto y consiguiendo el respaldo de los presentes.

Muchas gracias al grupo y a la organización por las facilidades, espero tener ocasión más pronto que tarde de volver a verlos sobre un escenario. Hasta entonces, salud y rock n’ roll.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Crónica: Aneuma + Death & Legacy (Gijón 19/4/2025)

Uno supone que éste es un premio a la constancia. Aneuma debutaron en 2022 con un “Climax” que presentarían en la pequeña Ángeles y Demonios. Y en cuestión de tres años, con apenas tres discos, han sido capaces de convocar a más de cien almas en la mucho más generosa sala Acapulco de Gijón. Y es que el quinteto no ha parado desde aquél nuestro primer encuentro con ellos, con Abel haciendo las veces de bajista, en el Perversiones de 2022. La presentación era doble en este caso, de tanto en cuanto suponía la puesta de largo de Jane Bass con la formación asturiana.

Siempre es una gran responsabilidad ofrecer al público una nueva obra. Máxime cuando esta es la primera bajo el abrigo de un sello discográfico, en este caso Art Gates Records. La buena noticia para ellos es que no estaban solos ante tal envite. Desde Zamora arribaron Death&Legacy prestos a caldear el ambiente con su conocido melodeath. La banda, que ya pasara por Asturias en la primera edición del Luarca Metal Days (crónica), arrancaba el pasado sábado con verdadera puntualidad británica. Con una puesta en escena con un telón de fondo como mayor reclamo, pronto Hynphernia tomó el mando de las operaciones. Tan inquieta en lo gestual como firme a la hora de desarrollar sus habituales tonos rasgados.

La banda enlaza temas y pronto da señales de estar bien ensamblada. “Dying Life / Dying Lie” de hecho da muestras de su cara más melódica aka melancólica primero para después reunir buenos solos de Manu y un infeccioso doble bombo. Tras los agradecimientos y el saludo a Aneuma por parte de Jesús Cámara, llega la hora de destapar a los Death&Legacy más machacones y groovies. Por ahí fue quedando patente la versatilidad que atesoran. También que Carla Fabregas, al cargo de su sonido en la Acapulco, había hecho sus deberes ya que, aún en las siempre comprometidas primeras filas, era estupendo. Los coros a voz limpia del bajista Hugo Rodríguez aquí. Sus guturales después, a trío con Hynphernia y Cámara. Todos on point que diría aquél.

Una buena versión de la banda, que se magnifica a través de “The Unnamed Shadow”. Que no echáramos en falta la aportación de Tom S. Englund (Evergrey) para el original a buen seguro fue buena señal. Tendrían tiempo aún de presentar un corte que ocupará su próximo álbum de estudio. Un “The Devourer Of Light” que conjugó una mayor oscuridad en estrofas con el poso más melódico de sus estribillos. Incluso se permitieron el detalle de buscar la interacción con la gente en, ya digo, una descarga más que digna de los zamoranos. Para el cierre quedó una “Hellfire” que, amén de tener un gancho de mil demonios, dejó el breakdown más marcado del set. Eficaces, me agradaron.

No diremos que se “trascaba la magedia” con el set de Aneuma pero sí que al bajo de Jane Bass le dio por ponerse pijotero, retrasando el comienzo del show y, supongo, añadiendo una pizca más de nervios al debut de la nueva bajista. Dani G. y Sergio Saavedra mediante, la cosa tampoco fue a mayores. Porque termina la intro, irrumpe “Your Doom” con su fuerza habitual y estos nuevos Aneuma parecen tener la firmeza de siempre. Sin más detalle en puesta en escena que el telón de fondo, el quinteto con base en Puerto de Vega vino a sonar tan orgánico como de costumbre. Y si bien aquello era la presentación de un nuevo álbum, ellos pisan sobre seguro al continuar con “Fall Apart”, de siempre uno de sus cortes con más gancho. A estas alturas dupla inicial de eficacia más que probada. Nos fuimos al suelo a pedido de Abel. El quinteto arremetió con otra de las que apuntan a clásico: “Break Out From Hell”, conjugando una vez más groove, técnica y pesadez.

Laura nos pidió aplausos para su nueva compañera en Aneuma. Una Jane Bass a la que ni siquiera el pequeño incidente previo arredró lo más mínimo. Aquí llegó por fin la primera de las novedades, no otra que la que da título al nuevo disco, esa “Flesh & Bone” que en su traslación al vivo parece sonar más heavy, menos marcial, y que ya demuestra ser puro gancho. “Guide Them To The Light” les procuró entonces un cierto descanso. No a Laura, inquieta como siempre aunque visiblemente incómoda con su corsé. Borja remató con otro buen solo aquí. El pequeño descanso que se tomaron sirve para después encarar con todo el nervio posible “Never Again”, con el infatigable Jorge Rodríguez volando con el doble bombo. Preciosa batería blanca a franjas rojas, por cierto.

Hubo mucho movimiento tanto arriba como abajo del escenario en “Creatures”, máxime cuando el cambio de ritmo del puente detona un circle pit en el mismo corazón de la sala. Los buenos coros de Abel, la pesadez que la banda desarrolla al final. A la larga otra de mis favoritas del set. Hasta aquí había sido una muy buena versión de la banda. Pero cuando Laura se va a camerinos, obvia el dichoso corsé y emerge en esa camiseta con mensaje (“Hating Me Won’t Make You Pretty”), es cuando de verdad dan la medida del pedazo de banda que son. Porque la luarquina, mucho más cómoda y suelta ahora, lo iba a dejar todo en un espectacular tramo final. Así en “Yell To The Sky” y cualquiera de los cortes que descerrajaron en este último tramo.

Abel no quiso olvidarse de los habituales agradecimientos. Y los duendes del directo, siempre tan puñeteros, dejaron a oscuras a la banda durante “Tear Down The Walls”. Otros quizá hubieran parado. Axl Rose habría sido capaz de cancelar todo un tour mundial. Ellos no. Siguieron adelante mientras pedían que ilumináramos con nuestros móviles. Y lo que en principio pareció un problema, en sus manos se convirtió en uno de los momentos más especiales del set. En “FrozenLaura bajó a la valla buscando la interacción con las primeras filas. El cambio de ritmo aquí fue uno de los más acentuados y a la vez efectivos de toda la noche. Finalmente para “Chain Reaction” se hizo de nuevo la luz, con ambos Suárez dejando buenos coros, mejores riffs y Borja dibujando un solo hábil y a rebosar de clase.

Fue precisamente la guitarra de Borja la que se quedó sin distorsión al comienzo de “Circles Of Fire”. Percance solucionado a la mayor brevedad y uno de esos cortes que rara vez fallan a los de Puerto de Vega. Al menos en nuestra presencia, y mira que desde el estreno de “Venom” en marzo del año pasado no han sido pocas las veces que les hemos visto. Sería entonces Jorge Rodríguez quien llamara nuestra atención, amenazando con no seguir hasta que no hubiese absoluto silencio en la Acapulco. La sala tornó en poco menos que biblioteca y el también batería de Sound Of Silence arremetió así con la final “Light The Torch Of Strength”, fácilmente el corte más veloz jamás grabado por los asturianos. Dice mucho de ellos que dejaran semejante pildorazo para el final. O para lo que ellos y ellas creían que sería el final.

Porque lo cierto es que la gente se puso tan pesada, en el buen sentido entiéndase, que no les quedó más remedio que volver del backstage. Como quiera que no tenían más repertorio del ya dispuesto, optaron por repetir alguno de los temas. Que uno de ellos fuera el siempre intenso “Your Doom” creo que habla bien del buen momento de forma en que llegaron a Gijón. Laura, aún en esta bola extra, estuvo tan generosa en lo gestual como eficaz en su registro roto y abrupto. En la reinterpretación de “Fall ApartPelayo, heredero de Kabbrath, subió a escena a hacerle los coros. El propio Borja invitaría a todo el mundo a subirse a las tablas y, así, entregar la definitiva “Break Out From Hell”. Gran final de fiesta, desde luego.

Se puede argüir en contra de la banda la escasa presencia de temas nuevos en lo que no dejaba de ser la presentación de un nuevo álbum. Algo que, intuye uno, obedece a la aún breve estadía de Jane en el seno del quinteto. Conforme se sucedan los ensayos amén de los respectivos directos, el próximo en el Vidiago Rock intentaremos no perdérnoslo, imaginamos que más novedades irán poblando los setlists. En lo personal agradecería “Overcome”, por motivos que ya expliqué en la respectiva reseña del álbum. En cualquier caso una banda que ha dado un pasito más en una trayectoria poco menos que meteórica. Su límite, como suele decirse, solo ellos saben dónde está.

Por nuestra parte nada más. Agradecer una vez más al personal de Acapulco por su trato exquisito, a Aneuma la invitación y a los muchos y buenos amigos la compañía. Es un gusto y lo sabéis. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Reseña: Aneuma «Flesh & Bone» (Art Gates Records 2025)

Siempre digo que en este negocio solo se trata de seguir el curso natural de las cosas. Tras un segundo disco que marcó un paso adelante con respecto al debut, después de proclamarse subcampeones de toda una W.O.A. Metal Battle y ver cómo llamaban atención de un sello como Art Gates Records, era por fin el turno de confirmar la progresión ascendente con un tercer trabajo. Y lo han hecho Laura (voz) Borja y Abel (guitarras), Jorge Fernández (batería) y (para esta ocasión) Fernando Pérez (bajo) confiando una vez más en los Breakdown Studios de Nefta Vázquez donde ya trajeran al mundo sus dos primeros álbumes. La presión, intuye uno, no habrá sido pequeña. Veamos qué tal han resuelto la difícil papeleta.

Light The Torch Of Strength” presentó “Flesh & Bone” en sociedad mientras dejaba claras muchas de las líneas maestras de este tercer trabajo. La primera que salta al oído es ese bajo ahora tan predominante en la mezcla. De manera muy marcada en estrofas, de hecho. Otra es la labor de un Jorge Fernández tras parches infligiendo más nervio y pegada, algún blast beat incluso, al que es (a día de hoy) uno de los cortes más vibrantes, por veloces, en la historia del quinteto. El resto de la receta es bien conocida por su creciente fanbase: la voz rota de Laura Alfonso, la profunda carga melódica que proporcionan las guitarras de Abel & Borja, el clasicismo que abrazan casi a cada acorde… Rematan con un estupendo solo en su parte final y aunque siento que, en términos de composición y estructuras no es el corte más avanzado del disco, se las arregla para resultar, más que un arranque, casi que una llamada de atención sobre sus intenciones.

El prólogo de “Tear Down The Walls” parece querer seguir donde lo dejara aquella “Circles Of Fire” del anterior “Venom”. Un riff pleno de gancho que cederá protagonismo a unos Aneuma ahora menos nerviosos pero algo más retorcidos. De nuevo, y en esto no iban a fallar, todo el entramado melódico de la composición brilla a la altura. Me gusta esa línea de batería y la forma en que empasta todas las intensidades de esta segunda entrega. Sin florituras de cara a la galería, precisa, elegante incluso. En el debe no dejo de echar en falta un bajo que crepite del modo en que lo hacía en “Light The Torch Of Strength”. Pero en el haber están el buen solo que adorna el tramo final. Bien construido desde esas melodías iniciales y más hábil de lo que intuí en primeras pasadas al disco. Laura traza una buena línea de voz aquí. Sin salirse de su hosco registro habitual pero logrando sonar realmente amenazante en alguno de lo versos. Aquél riff del prólogo regresará para el epílogo y la sensación que me queda como oyente es la de que estamos ante unos Aneuma cada vez más maduros y seguros de sí mismos.

Return From The Land Of The Dead” enfanga un punto más el sonido de los asturianos. Un tercer corte en el que la banda abraza una pesadez que me recuerda a ciertos momentos de aquél “Climax” con el que debutaran en 2022. Relativamente breve, quizá de modo inconsciente asimile ese avanzar tan a medio gas a cortes de mayor duración, lo que no quita para que todo el entramado guitarrero que ofrecen los dos Suárez aquí me resulte más que notable. Aprecio que el bajo de Fernando Pérez vuelva a crujir como hiciera en el corte inicial. También el modo en que Laura se desgañita a lo largo de los estribillos. Pero cuando llega ese cambio de ritmo de la parte final y Abel contrapone su registro al de Laura, siento que la composición bien merecía un epílogo algo más extenso.

Sea como fuere, el tracklist ofrece ahora “Overcome”, corte más extenso del álbum y, desde ya, uno de las composiciones más libres, retorcidas y me atrevería a decir que ambiciosas en la aún corta trayectoria de Aneuma. Todo parte desde un inicio poco menos que vibrante, con la base rítmica y ambas guitarras jugando a encontrarse sobre un trazo de lo más ambivalente. Luego llegan las estrofas y Jorge Fernández vuelve a brillar mientras empasta este trazo casi laberíntico. Será el corte que más escuchas exija al oyente, como puede deducirse de su mayor duración. Pero entre guiños a la escuela nórdica y ciertos detalles que me recuerdan a los Machine Head de la era Phil Demmel, la banda ha trazado un corte que, no obstante, alcanza su particular clímax abrazando el mayor clasicismo de la muy elegante sección solista. Dentro de “Flesh & Bone” caben entregas con más gancho pero ninguno marca la medida de las ambiciones de la banda del modo en que lo hace “Overcome”.

Con “Hear Me Now” regresa una mayor pesadez. También la que puede ser la interpretación más desgarrada de Laura Alfonso hasta ahora. Abel contrapone su registro y entre ambos construyen unas líneas de voz en la más pura tradición del quinteto. Un funcional ejercicio de equilibrismo entre los Aneuma más pesados y los más melódicos. Sin ni mucho menos alcanzar las fronteras del doom pero, qué duda cabe, dando algún que otro paso en esa dirección. Lo que me sorprende aquí es la construcción de su sección solista. Clásica pero juguetona, contrapuesta a todas cuantas uno encuentra a lo largo de este tercer trabajo.

Así las cosas, los Aneuma de “Under The Spell” resultan mucho más reconocibles, aún cuando puede ser esta la composición más marcadamente melódica de las ocho. El corte pierde la mayor vibración del prólogo para acometer un ligero cambio de ritmo por el que se colará una encarnación más melancólica, me atrevería a decir que inédita en toda su discografía, y que siempre me recuerda a bandas como Sentenced, Lake Of Tears, To/Die/For, etcétera. Los solos se avienen sobre un ritmo más vivo para después desembocar en los Aneuma más clásicos del comienzo. En muchos aspectos otro los cortes con más personalidad del disco y una muestra más del cada vez más amplio imaginario que manejan.

De hecho es que “Flesh & Bone” ofrece un avanzar casi marcial en no pocos momentos. Que sin llegar a contornos que tengan nada que ver con el industrial, sí que en esos engarces entre estrofas se siente un poso casi maquinal. Lo que me agrada en cualquier caso es que la banda los aborda sin por ello dejar de sonar profundamente orgánicos. Aquí no hay aditivos de ningún tipo que disfracen lo que no deja de ser un corte tan leal a su sonido en forma como transgresor en su fondo.

El cierre corresponde al corte más fugaz del álbum, un “Violet” de poso mucho más clásico en el que reside uno de los mejores binomios guitarra y voz de todo “Flesh & Bone”. Lastrada en parte por lo escueto de su duración, esos poco más de tres minutos, no me parece en ningún caso un corte desdeñable. En especial cuando la composición acoge el mayor nervio de su tramo final apoyada con firmeza por el doble bombo de Jorge Fernández. Correcta. Ni me engancha ni me disgusta.

Si bien aún pienso que el mejor disco de la banda está por llegar, este “Flesh & Bone” desde luego confirma la progresión ascendente que en su día marcara “Venom”. A grandes rasgos porque supone una ampliación de su rango de influencias. Es lo primero que llamó mi atención tras las primeras escuchas del disco. “F&B” va desde el puro nervio del tema apertura a vibrar cerca del goth en ”Under The Spell” o atreverse a probar el avanzar casi marcial del tema título. Y lo hace sin abandonar nunca esa organicidad que les ha caracterizado desde el primer disco. La música de Aneuma, hasta que ellos mismos no demuestren lo contrario, se maneja dentro de unos márgenes absolutamente sinceros. Nada resulta artificial en sus álbumes y este primero para Art Gates Records desde luego no es la excepción. Si además entregan algo como “Overcome”, quizá su composición más completa y ambiciosa hasta la fecha, el camino a seguir parece más que despejado para ellos. Seremos testigos.

Texto: David Naves

Aneuma: Nuevo disco y presentación en vivo

Tras su paso por el ciclo de conciertos Do Galiñeiro del Vendaval Fest la formación valdesana Aneuma confirma su fichaje por el sello Art Gates Records para el lanzamiento de su tercera obra de estudio que llevará por título «Flesh & Bone«.

Gestado de nuevo en los gijoneses Breakdown Studios con Nefta Vázquez a los controles, el álbum verá la luz el 11 de abril y tendrá su presentación oficial apenas una semana después en la Sala Acapulco con los zamoranos Death & Legacy como banda invitada.

Entrada anticipada 12€ muy pronto a través del siguiente enlace:
https://www.taquilla.com/gijon/sala-acapulco-gijon

A la espera del estreno del primer adelanto del nuevo disco recuperamos el videoclip «Guide Them To The Light» protagonizado por la banda para el programa audiovisual Acordes Rurales.

Reseña: Nurcry «Renacer» (Art Gates Records 2024)

Tercera entrega del proyecto que lidera el músico Ángel Gutiérrez y al que acompañan esta vez Kike Fuentes al micro, Manu Acilu y Juanjo Alcaraz en guitarras, Pedro Díaz “Peri” al bajo y Jason Simmons en baterías. “Renacer” fue grabado, mezclado y masterizado en los V3STUDIOS por el compañero de Kike en Nocturnia Manuel García de Acilu Ojanguren y está en la calle desde el pasado noviembre vía Art Gates Records.

Indómito” ahorra en todo tipo de artificios para atacar ya desde el primer instante con un heavy / power de raíz clásica, trufado de melodía. Un trabajo en cuanto a guitarras que llama la atención cuando el reloj ni siquiera alcanza el minuto y que da muestras de por dónde pueden ir los tiros en este “Renacer”. Fuentes parece más que cómodo en estas estrofas. Clásicas y acomodadas, en la más pura tradición del rock estatal. Hay inflexiones, versos incluso, que me traen el recuerdo de los Ñu más potentes. Remata un buen estribillo, esas voces dobladas que lo conforman no podrían estar mejor rematadas, si bien echo en falta unos coros con algo más de presencia. El solo, apoyado por el doble bombo que dibuja ahora Simmons, dista del conformismo sin rozar lo ególatra y termina de poner el lacito a un buen arranque.

Niño Invisible” rebaja en parte la intensidad para deslizarse hacia el hard rock y, sobre un riff no falto de gancho, tramar uno de los cortes más extensos del trabajo. Me agradan los adornos que lucen estas primeras estrofas. Como decía antes, el trabajo que lleva el disco en lo referente a guitarras da signos de haber sido cuidada con esmero. Quizá el disco no disponga ante el oyente una producción estelar. Sea como fuere, Fuentes dibuja un buen estribillo aquí. Pegado a ese hard lleno de clase y feeling, que no desentonaría en un álbum de 91 Suite. Puede que al solo, más en un tema que se va más allá de los cinco minutos, le viniera bien algo más de recorrido. Aún así, aprecio la forma en que transforma en calma su vigor inicial. A buen seguro uno de los más curiosos y llamativos de todo “Renacer”.

De letra protestona y hasta cierto punto irreverente, ataque directo a comportamientos superficiales tan presentes y habituales en redes sociales, “Megalomanía” traza sobre un riff a lo Judas Priest un corte que, a ratos, me recuerda a mis paisanos de Monasthyr. Aporta, solidario a ese espíritu algo más transgresor y gamberro, uno de los solos más vitriólicos de todo el largo. Atractivo y bien trazado para completar esta composición chulesca y pegadiza. Vibrante incluso. No descarto que tanto al insufrible de Llados como a sus pobres acólitos les piten los oídos.

Bella Luna” es puro heavy metal a la antigua usanza. La producción apoya ese clasicismo con una presencia sinfónica un tanto tibia. Todo lo contrario que una base rítmica que gana peso y comanda con pulso firme esta cuarta entrega. Muy elegante Fuentes aquí y cierto deje a los bilbaínos Valkyria esparcido por las distintas estrofas. Rápida, ni tan siquiera tres minutos y medio, pero dueña de efectivo solo doblado en su parte final.

Salto Al Vacío” recupera en parte aquél aire más macarra de “Niño Invisible”, lo reformula con un heavy metal que me recuerda a los primerísimos Mägo de Oz y lo cierra con un solo a la Iron Maiden. Uno de esos cortes que parecen haber nacido con el directo como principio y que, desde luego, suena mucho más pasional que cerebral. De resultas de todo esto, este salto al vacío se ha convertido en uno de los cortes que más fuerte han arraigado tras las sucesivas escuchas del álbum. Ni inventa nada ni lo pretende pero vaya si funciona.

Salvajes”, ahora sí corte más rácano de todo el largo, tiene un deje más urbano, a medio camino entre el hard de toda la vida, ciertos momentos bien podrían recordar a los (siempre) infravalorados Leize. Fuentes entrega otro estribillo pegadizo y con gancho, mientras que las buenas guitarras de Gutiérrez y el Lethargus Juanjo Alcaraz dejan dibujos rebosantes de clase. Llaman la atención esas voces filtradas del epílogo. Al final otra de esas en las que Nurcry parecen haber dado con la tecla, entregando así la mejor versión del proyecto.

Fénix” regresa a su lado más heavy, linda con el power con esos coros del inicio, también en esa desnudez de las primeras estrofas, con Fuentes cantando ahora en tonos más graves. El nombre de mis paisanos WarCry sobrevuela a ratos. También el de Dünedain o incluso el de Tierra Santa durante ciertos versos. El solo que ocupa buena parte del puente central me resulta uno de los más redondos y acertados de todo el trabajo. Nurcry en una clave muy orgánica aquí, sin efectos ni trucos de salón, trazando heavy metal del de toda la vida sin excesos ni dobleces.

Grita Al Cielo” pone la nota de color al ofrecer ahora un medio tiempo que me agrada más por sus intenciones que por la factura y los resultados que ofrece. Quizá, y esto es algo puramente subjetivo, porque no llego a conectar del todo con su aspecto lírico. Sea como fuere, Fuentes está fantástico, en especial a la hora de alcanzar los tonos más altos, y el solo que irrumpe camino del epílogo no abusa en ningún caso de florituras innecesarias, redundantes o ególatras. Pero es cierto que echo en falta una producción algo más ambiciosa que termine de apuntalar ese tramo final.

Ciego Errante” sorprende con un prólogo algo más oscuro y que no desentonaría en según qué disco de post-grunge. Fuentes, de hecho, traza inicialmente una línea de voz en cierto modo disociada del resto del álbum mientras el corte se afana por lindar con el rock alternativo en no pocos momentos. Hay riffs que me recuerdan, sí, a aquellos The Cranberries de la tristemente desaparecida Dolores O’Riordan. Aquí lo interesante viene de la forma en que Nurcry trasladan esa raíz más alternativa hacia un terreno más afín a la raíz del disco a través de un más que interesante crescendo. No dudo será uno de los cortes más divisores de todo “Renacer” pero, pienso, la banda sale más que airosa del envite.

Galileo”, que ya pudimos disfrutar en la primera edición del Luarca Metal Days (crónica aquí), me recuerda ahora a aquella “Wheels Of Fire” del álbum que retornaba a Rob Halford a su banda de toda la vida. Llamativas esas guitarras más broncas que acompañan a las estrofas para uno de los cortes más rácanos, también más directos, de todo el tracklist. En cualquier caso sobresalen esas armonías de Fuentes en estribillos, las más graves que irrumpen a término de los mismos o los solos doblados previos al epílogo. Curiosa cuanto menos.

7 Brujas” sí que trae consigo esa producción más ambiciosa que eché en falta anteriormente. Sirve ésta para acomodar la cara más épica de Nurcry, que a su vez es también la más heavy, con Simmons entregando una potente pero también diversa línea de batería. Me agradan las melodías con las que engarzan estribillos y estrofas. La forma en que Fuentes ensucia su registro para acompañar ese tono más vibrante de la composición y, enlazando con lo que dije al principio, el cuidado trabajo en cuanto a guitarras que ofrecen Manu y Juanjo aquí. Aún cuando su aspecto lírico no me conquista del todo, otra de mis favoritas.

Eterna Oscuridad” de nuevo rebaja esas altas pulsaciones para ofrecer un medio tiempo que me agrada menos por trazo, algo recurrente, y más por las diversas ejecuciones que entregan los chicos. De nuevo muy orgánicos Nurcry aquí mientras Fuentes alcanza a ratos tonos realmente agudos aquí y vibrante ese solo del puente. Correcta, ni me desagrada ni me engancha.

Para el final queda el bonus “Cuestión de Rock ‘n’ Roll” de inicio tendido pero cuyo desarrollo habrá de ofrecer a los Nurcry más heavies y enfebrecidos. Sorprende ese bajo tan alto en la mezcla, en contraste con su presencia más discreta a lo largo de todo el álbum. Un corte desenfadado como más que agradable broche a este nuevo álbum.

Notable tercer disco de los madrileños. Mucho más orgánico de lo que preveía antes de las primeras escuchas, a ratos la producción es casi invisible, lo que no obstante permite a la banda entregar su mejor cara como intérpretes. Las influencias, con la excepción que supone “Ciego Errante”, son en gran medida clásicas y, por ahí, la banda parece más que cómoda. “Salto Al Vacío” no me podría resultar más pegadiza, “Indómito” me resulta el mejor de los arranques y luego cortes como “7 Brujas” o el bonus final entregan una cara más descarada y heavy de Nurcry con la que conecto en cierta medida. Notable trabajo.

Texto: David Naves

Reseña: Sylvania «Purgatorium» (Art Gates Records 2023)

Pues ya tenemos de vuelta a los chicos de Sylvania. La banda, que pasara por nuestros escenarios el pasado mes de septiembre dentro del marco del Karma Fest, regresa ahora con un cuarto álbum de nombre “Purgatorium” y en el que encontramos a Álvaro Chillarón bajo, Sergio Pinar en baterías, Sergio Garay y Alberto Montoya en guitarras y Alberto Sÿmon en voces, amén de las colaboraciones del Saratoga Tete Novoa y el Opera Magna Nacho Sánchez Soler.

A excepción hecha de las baterías, que vendrían al mundo en los Novo Estudios, serían los Fireworks Estudios quienes registrarían el resto de elementos bajo supervisión y posterior mezcla de Fernando Asensi (Lethargus, Zarpa, Dragonfly…). El material resultante sería masterizado finalmente por el propio Alberto Montoya y adornado por el arte de JM Design (Amadeüs, Dünedain, Daeria…). En la calle desde el pasado veintidós de diciembre vía Art Gates Records.

Pocas sorpresas con la introducción “Entre La Vida y La Muerte” y el tono casi cinemático en el que se desarrolla, con ecos que oscilan entre Danny Elfman y James Newton Howard. Que en cualquier caso me gusta por el crescendo que plantea pero sobre todo por la forma en que se introduce en una “Purgatorium” que terminara por dar nombre al disco. Corte de power metal clásico, casi señorial, con unas más que dignas guitarras dobladas durante el prólogo. Acierta la producción a la hora de mantener el equilibrio entre la cara propiamente metálica de la banda valenciana y todo el aparataje sinfónico con el que lo acompañan. El ex Nocturnia Alberto Sÿmon traza aquí un estribillo que me recuerda, y no poco, a la buena gente de Argion. Sencilla, directa, con gancho y, da la impresión de muy pensada con el directo en mente.

El Río De Los Lamentos” baja las revoluciones para apoyarse ahora en un riff a ratos cabalgante al que acompañan ahora unos arreglos que adquieren un mayor protagonismo con respecto al corte precedente. Colabora aquí Nacho Sánchez Soler al teclado pero si por algo sorprende esta tercera entrega es por el doble juego vocal que plantea durante estrofas. No es nueva esa dualidad en cuanto a voces pero tampoco puedo decir que me parezca mal resuelta. Sylvania ofrecen aquí un tono más oscuro. Sin excesos, siempre dentro de las barreras del género, pero que termina por contribuir a dotar de una mayor versatilidad a este cuarto trabajo. Mayor brío el que entregan durante la extensa ración solista, que termina eso sí de manera un tanto naíf. En cualquier caso bien está esa calma antes del llamativo groove que anticipa al estupendo epílogo. Pequeños detalles al margen, uno de los cortes que más ha ido ganando con el correr de las escuchas.

Mucho es el gancho que posee la no obstante tímida línea de piano que introduce “Tu Calor Será Mi Voz”. Mejor aún el riff que conduce hacia las estrofas y ese trazo ambivalente en el que se desarrollan. El estribillo hace mucho por encontrar un gancho que unifique a banda y público en los directos. Por ahí surge una cierta autoconsciencia con la que conecto solo a ratos. También un bajo, el de Álvaro Chillarón, que dará vistoso apoyo durante las partes más desnudas. Muy Helloween la ración de solos que despachan aquí y juguetona la manera en que la banda transita hasta el epílogo. No caben sorpresas esta vez. Sÿmon parece de hecho más que cómodo en estos tonos medios y el corte, sin alardes gramáticos de ningún tipo, termina por funcionar.

Corría el mes de mayo del año pasado cuando la banda anticipó este nuevo álbum con el single “Aunque Mi Alma Se Desgarre”. Composición riquísima en cuanto a arreglos, trazada a un tiempo con gusto clásico y al otro con la suficiente inteligencia y agilidad para que su escucha enganche al oyente a la primera. Al menos si este es de los que disfrutan del metal más amable y melódico. Valga la redundancia. Su línea de voz, en particular durante las partes más desnudas de las estrofas, trae a mi mente a los Mägo De Oz más “populistas”, mientras que después hay ideas que me recuerdan a Freedom Call, Edguy, Axxis… Sin parecerme el corte más redondo de los diez, sí que posee una de las secciones solistas más llamativas y vibrantes de todo “Purgatorium”.

El disco encuentra ahora una nueva instrumental. En este caso una muy apaciguada “Canto De Luna” donde las guitarras acústicas toman el mando sobre un tímido colchón ornamental. Discreta por duración, aún más por trazo, donde apenas se divisa un pequeño up tempo sinfónico en su recta final, y que introduce una “Hechizo De Invierno” cuyo arranque siempre me transporta a los Avalanch de “El Ángel Caído” o “Llanto De Un Héroe”. En lo que atañe a las estrofas, diría que son estos los Sylvania más guerreros de todo el disco, trayendo de vuelta incluso aquél contrapunto vocal que ya planteaba “El Río De Los Lamentos”. Sorprende por ahí ese estribillo en tonos mucho más amables y cercanos al tono general de este cuarto disco, componiendo así un corte un tanto bipolar, que no fallido.

Mar De Agosto” es una balada de tranquilo inicio al piano donde Sÿmon, claro, ofrecerá la cara más amable de su registro. Pocas sorpresas en cuanto a trazo con ese muy clásico crescendo que conduce hasta el elegante solo de guitarra. No puede decirse que se hayan liado la manta a la cabeza, baladas así hemos escuchado ya unas cuantas, pero los valencianos al menos parecen haberse preocupado de arreglarla en condiciones. Posee además buenas ejecuciones y a un Sÿmon que ofrecerá su mejor cara en el más elevado tramo final. Lo dicho, de las de toda la vida.

El Juicio De Las Almas”, primero del par de cortes con Tete Novoa a bordo, recupera a aquellos Sylvania más oscuros de “El Río De Los Lamentos”, contrapuestos una vez más a un estribillo, con la actual voz de Saratoga tan torrencial como acostumbra. Luminoso y radiante. Sin que su trazo me resulte en exceso brillante, sí que resulta atravesada por algunos de mis riffs favoritos de todo el álbum. También por una a ratos vibrante sección solista. Desde luego parece haber muy buena química entre ambos músicos. También entre ambos vocalistas, si bien no me parece esta la letra más redonda del álbum. Opinión esta profundamente subjetiva, claro.

Hacia La Eternidad” cierra “Purgatorium” yéndose hasta los doce minutos. Y lo hace planteando de inicio un power metal a la alemana, deudor directo de los Gamma Ray más vivarachos. Ahí se produce un descenso hacia una calma que acogerá a las primeras estrofas. Vistosos arreglos de viento aquí y otra buena línea de bajo de Chillarón. Tete Novoa regresa para enfrascarse en un duelo con Sÿmon y, en cierta manera, recuerdo “Las Ruinas Del Edén” de Avalanch, si bien es más una sensación que un parecido empíricamente demostrable. El puente central, que desciende a una calma sinfónica, de nuevo casi cinemática, puede recordar al power metal de principios de este siglo. Y es que mientras que tras él surgen los Sylvania más amables, me agrada lo diverso del trazo en este tercio final aunque quizá no tanto los riffs en que se apoyan. Pero la producción acierta de nuevo a amalgamar las distintas líneas en un perfecto equilibrio entre lo que es heavy / power metal y lo que no deja de ser puro ornamento. Dejes folkies anticiparán uno de los epílogos mejor resueltos del álbum. La banda nunca ha sido ajena a los cortes largos pero este desde luego puede ser el más redondo que hayan trazado nunca. Gran cierre.

Notable trabajo el de los valencianos. Por lo sólido de muchos temas y lo diverso de otros. Al final el disco parece conversar consigo mismo en lugar de agarrarse a una única carta ganadora. Por ahí surgen composiciones con gancho, la propia “Purgatorium”, junto a cortes más extensos e igualmente eficaces como “El Río De Los Lamentos” o en especial la final “Hacia La Eternidad”. Y puede que la aportación de Nacho Sánchez en la primera peque de discreta. Todo lo contrario puede decirse no obstante de Tete Novoa en la segunda. Al final un álbum que, si bien no me resulta del todo perfecto, ha ido ganando lo suyo con el paso de los días y las escuchas. Ya me contaréis si también ha sido vuestro caso.

Texto: David Naves

Agenda: Apotheus en Oviedo

Novedades en la presentación en Asturias del cuarteto progresivo portugués Apotheus en la Lata De Zinc programada para el sábado 13 de abril. A Dark Reborn confirmados originalmente como segunda banda del cartel se cae de la fecha puesto que participará en la final batalla de bandas del Luarca Metal Days que se celebra el mismo día en la también ovetense Sala Estilo.

Estaremos muy atentos a la probable confirmación de la agrupación que acompañe a la banda afincada en Paços de Ferreira en la defensa de su nuevo disco de estudio «Ego Atlas» editado el pasado mes de octubre vía Black Lion Records.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/a-dark-reborn-en-oviedo

Reseña: Reveal «Still Alive» (Art Gates Records 2023)

Nuevo trabajo de la banda capitaneada por Tino Hevia (Darksun, Nörthwind), tercero ya en su trayectoria. Editado el 3 de noviembre por el sello Art Gates Records, donde lo primero y más llamativo que nos encontramos es la épica portada a cargo de Felipe Machado (Blind Guardian, Axel Rudi Pell, Lords Of Black…) que ya nos da una idea de lo que nos vamos a encontrar en los nueve temas que componen esta nueva obra de Reveal. Durante poco más de 45 minutos, la banda astur sueca nos ofrece una continuación y evolución de sus dos anteriores trabajos, «Timeline» del 2017 y «Overlord» editado en el 2019. Manteniendo la base heavy/power que les caracteriza y añadiendo distintas influencias y matices, que claramente se reflejan en el primer corte y primer adelanto, «You’re Still Alive«. Tema directo, enérgico y agresivo en sintonía con los nuevos aires que se respiran dentro del power metal europeo. Algo trabajado a conciencia, tanto en la grabación del disco a cargo del propio Tino Hevia en su My Nightmare Studio, como en la masterización por parte de Mika Jussila (Nightwish, Amorphis, Warcry…) en los Finnvox Studios de Helsinki. En esta ocasión Reveal se han tomado su tiempo en preparar este «Still Alive«, incluso en palabras del propio Hevia, fue grabado dos veces, y eso se hace evidente en los múltiples arreglos y detalles del álbum. Este primer adelanto vino acompañado por un estupendo y épico videoclip, grabado por Titi Muñoz con la colaboración de ilustres de la escena asturiana.

«Page By Page» nos muestra su lado más power metalero con varios cambios de ritmo sobresalientes y una letra que nos transporta al mundo literario fantástico que tantos devotos tiene este genero. Llevamos tan sólo dos temas y no se puede dejar de nombrar la gran labor de Rob Lungdren, adaptando su voz a cada canción con diversos registros y brillando en «Dragon Reborn«, composición con temática basada en la saga literaria “La Rueda Del Tiempo”. Gran tema empujado por una poderosa batería por parte de Dani Cabal, nos deja otro corte power metalero, que aunque sea un topicazo, hará las delicias de los más fieles al genero. Al igual que «The Crow» último adelanto, velocidad, doble bombo, unas notables melodías de guitarra, que junto a un buen estribillo, un buen solo y una exquisita ejecución, nos deja a las claras el gran trabajo de Tino Hevia y los suyos.

Bajamos el ritmo con «World Full Of Wonders«, pero no en intensidad, destacando el bajo de Jorge Ruiz y adornado por unos sobresalientes teclados de Helena Pinto. Nos dejan un medio tiempo lleno de matices en esta ocasión con letra basada en la serie de televisión «Carnival Row«. Digno de mención el solo de guitarra a cargo de David Figuer, en este tema y durante todo el disco, siendo brillante y sin ser cargante, ya que muchos guitarristas pecan con mezclar calidad con cantidad y para nada es el caso, gran labor por su parte.

Sexto corte y sorpresa por partida doble en forma de colaboraciones. «Metal Messiah» nos lleva a los Reveal más “jevis”, acompañados por un Tim «Ripper» Owens (Judas Priest, Iced Earth, KK’s Priest), que nos ofrece parte de su garra, pero sin llegar a sobresalir, consiguiendo por contra ensalzar la figura de Rob, en un más que destacado duelo vocal. Notables teclados de fondo y como guinda del pastel, solazo de Pablo García (Warcry) que nos deja un tema de puro heavy metal. En palabras de Tino, el tema más heavy que ha compuesto en toda su vida. Damos fe de ello.

Llega el turno de «Sea Of Lives«, quizás puede ser ese tema que toda banda que se precie quiere hacer, letra crítica sobre la falsedad de las personas, y en lo musical, riffs, melodías de guitarra y teclado de fondo, buen solo, estribillo, quedando un tema completo donde los haya, personalmente de lo mejor del disco, para escuchar varias veces y disfrutar.

Seguimos con el segundo adelanto «Not Look Back«, canción que tiene todos los elementos que un single o hit debe de tener y que funcionaría a la perfección en un hipotético mundo radiofónico o televisivo justo e imparcial, la canción lo merece.

Y ya para finalizar, caña y doble bombo, «The Man Without Fear«, aderezado con distintos pasajes y detalles, donde cada instrumento tiene su espacio para brillar y que sirve de perfecto resumen de lo que os podéis encontrar en este más que recomendable «Still Alive«, el cual, esperamos poder disfrutar en directo más pronto que tarde.
Texto: José Miguel «Lago»