El cuarteto progresivo Ethiva presentará el sábado 20 de diciembre en los Locales Mercurio de Mieres su nueva obra de estudio «Beaten Track«. Una velada que contará con los infatigables Automatic Kafka como compañeros de escenario. Ocho años después la publicación de su anterior trabajo «Sublime Island» Camil Cinnamon en voces, Javi Lorenzo a la guitarra, Ramón Fernández en baterías e Iván Muñoz al bajo han confeccionado 6 nuevas canciones en Ovni Estudio y Tutu Estudio y que veía la luz a través del sello alemán Clostridium Records. Por su parte los Kafka repiten paso por Mieres para presentar su último lanzamiento discográfico «Immortal«.
A partir de las 17 horas arrancarán los conciertos. Con la entrada anticipada (10€) se participa en el sorteo de un LP y camiseta de cada banda, disponible la venta en los siguientes puntos físicos:
Nueva parada paraAutomatic Kafka en la presentación en vivo de su nuevo lanzamiento discográfico «Immortal«. En esta ocasión visita la Sala Telva langreana acompañado por Roza, formación liderada por Kike Suárez (Flying Padres, Goodbye Mr. Floyd, Desmontando a Jim) que presentará a su vez su última obra de estudio «Hotel Sonora«.
Octubre cargado para Automatic Kafka, tras el paso por Siero y los Kuivi Almacenes ovetenses nueva parada en su gira 15º aniversario. El próximo sábado 25 de octubre regresan al Teatro Vital Aza de Pola de Lena para presentar su nuevo lanzamiento discográfico «Immortal«.
A partir de las 20:30 horas con acceso libre hasta completar aforo la formación nacida en la cuenca del caudal allá por 2010 ofrecerá su característica propuesta sonora, intensa, oscura y emocional dentro del ciclo «Cultura En Rede«, que cuenta con el apoyo del Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Lena.
Nueva visita de los rockeros madrileños de culto Sex Museum a nuestros escenarios, en este caso a la sala de Kuivi Almacenes, en compañía de los locales Automatic Kafka. Una dupla que aseguraba varias horas trufadas de actitud y diversión en la capital asturiana. Con el equipo de Heavy Metal Brigade aún con la resaca y el cansancio de la jornada anterior, la cosa vino a darse más o menos como sigue.
Faltan alrededor de veinte para las diez cuando Automatic Kafka, una noche más en formato sexteto, toma el Kuivi. Y lo hace con esa “Audio Garden” de su más reciente obra de estudio “Immortal”. El sonido apuntaba a que iba a ser el de las grandes ocasiones, fino y conciso, casi tanto como ese primer despliegue solista que tramaron Broonko y Jota. Sería el propio BroonkoLee quien recordaría cómo él y Sex Museum cruzaron sus caminos hace unos dieciocho años. El tiempo vuela que ni te lo crees. Y el set también. “Burn”, siempre en recuerdo del gran Jimi Hendrix, parece concitar una mayor atención por parte de la audiencia. Eran unos Kafka mostrando algo más de músculo. Pero éramos “Aliens”, después de todo, y por ahí cupo un recordatorio al debut de 2020. Vimos bien a Dolfo en voces. Su habitual figura con el chaleco vaquero mostró una noche más haber encajado bien en la particular idiosincrasia de la banda asturiana.
Y mientras Broonko bromea con que no compremos CD’s en su puesto de merchan, Leo Duarte comanda con pulso firme desde baterías. Su labor viene a otorgar una mayor dimensión a la nutrida formación asturiana. Dolfo explicaría la conexión entre “Alguien Voló Sobre El Nido Del Cuco”, el clásico del ya desaparecido director checoestadounidense Milos Forman, y “Resistance”. Buenos coros de Rebor y Margo para unos Kafka a buen nivel. “Wanted Fame”, compuesta por Broonko en Las Vegas, no quedó claro si en Corvera o Nevada, confirma el buen estado de salud de la banda, amén de dejar por el camino uno de mis riffs favoritos de todo su catálogo. Aún hubo tiempo de recordar cómo “The Taster”, su particular homenaje a la figura de Bon Scott, les llevará por primera vez a tierras escocesas. Sería el último corte de Dolfo con su característico chaleco, que abandona para una “Doc” donde ellos disponen una de sus mejores secciones solistas.
Sin implicar que no disfrute de la descarga, es cierto que aún me cuesta disociar “Streets Of Universe” del característico registro de Fab Martorano. El reproche, si es que se le puede llamar así, es puramente subjetivo. Porque la banda está redonda en cualquier caso. Sigue siendo uno de sus cortes con más gancho. Y Dolfo sabe llevarla a su terreno de todas formas. El vocalista se pondría entonces la chaqueta amarilla para “Immortal (Kiddo)”, un corte que siempre amplifica el discurso sonoro de la formación astur. Broonko pediría entonces un aplauso para Sex Museum. Y comentaría que, en realidad, todo lo que tocan son “versiones… ¡de Automatic Kafka!”. Turno aquí para volver al tema que daba nombre al debut, “Metamorphosis”, con Dolfo sacando adelante una línea de voz no poco exigente. Jesús Rebor se animó a juntarse con él al frente del escenario y Broonko aprovechó las virtudes del inalámbrico para perderse entre la gente. Quedaba “Crazy Horse”, donde la banda de nuevo contó con las habilidades de Pablo Canalís y, en general, nos pareció ver otro buen set por su parte. A seguir dando pasos en la dirección correcta.
Le llegaba el turno a una de las grandes instituciones de nuestro rock and roll, los madrileños Sex Museum, que vendrían a dejar claro su estatus de banda de culto con otro set rayano en lo memorable. Puede que tengan los pelos más blancos, las frentes más arrugadas, pero la actitud que muestran y la pasión que desbordan siguen siendo las mismas de siempre.
Es algo que queda patente toda vez la introducción da paso a “Breaking The Robot”, con un muy activo Miguel Pardo tras el micrófono. Potentes, bailables, infecciosos y sin dejarse nada dentro. Enlazan con “Two Sisters”, en la que el hermano de Miguel, Fernando, entrega ya uno de sus mejores solos de la jornada. Que Marta tras teclas tiene una importancia capital en el sonido de la banda es algo que nos queda claro en “I’ve Lost My Faith (In You)”. Con Diego Reyes a los mandos sonidazo tremendo el que entregaban, sin trampa ni cartón, y un público que se divertía de lo lindo con los de la capital.
Una audiencia que se vendría aún más arriba con su ya habitual colisión entre el riff de “Smoke On The Water” de Deep Purple y la letra de “Fight For Your Right” de los Beastie Boys. Rock flamígero y festivo aquí. Pegadizo y disfrutón. Con ese inequívoco patrón bombo – caja – bombo de la batería de Loza invitando al movimiento de melenas, caderas y lo que se terciara. “Microdosis”, ahora en nuestro idioma, persiste en esa encarnación tan hedonista, que viene a contrastar con un puente que divaga entre lo elegante y lo alucinado. No faltaron los pequeños speeches de Fernando. Como ese que comenta, a grandes rasgos, los ya lejanos orígenes de la banda. Fue antes de entregar “Lucky Man”, de su más reciente obra de estudio, el de todas formas lejano “Musseexum” de 2018. Marta se magnificó aquí. Mucho el carisma que atesora y aún más la clase que despliega sobre las teclas. Sería la propia Marta quien introdujera la que, a la larga, sería una de las mejor recibidas por el público, no otra que esa “I Enjoy The Forbidden” donde, no creo que fuera el único que lo pensara, nos sobrevoló el espíritu del legendario Phil Lynott. Sea como fuere, el mejor Miguel de toda la noche.
Fernando tuvo tuvo tiempo de mandar un saludo a la buena gente de Automatic Kafka. Y de afirmar que les gustaba la comunidad. Que había que estar unidos. Le había llegado el turno, claro, a su habitual revisión del “Unidos” de una de nuestras grandes bandas de culto, Parálisis Permanente. Muy celebrada y bailada aún más si cabe por un Kuivi rendido a los madrileños. “Menos mal que tenemos una con cencerro”, bromearon. “Junto con el opio, lo mejor para sobrellevar la vida”. “Horizons” son unos Sex Museum tremendamente vacilones. De hecho en “Breakout”, y como ya sucediera en 2024 (crónica) mi cabeza no podía hacer otra cosa que no fuera que recordar el paso por la capital de otros ilustres, los japoneses Acid Mothers Temple, allá por 2016.
Pero volviendo a lo que nos ocupa, el final de set es flamígero. Loza impulsa a los suyos y el Kuivi, sediento de fiesta, responde con manos al viento y la mayor de las algarabías. Llama la atención la vitalidad que muestran en todo momento. Si es verdad aquello de que el rock le mantiene joven a uno, en pocos casos resultará más cierto el tópico que en el de estos Sex Museum. Pero aun entre toda la fiesta y el jolgorio, me gustó que tuvieran un detalle para con el bueno de Jorge Ilegal. Sobra decir que nuestros pensamientos están también con él. El cierre de tamaña fiesta, a modo de pequeño bis, correspondió a “Flying High”, que colmó las ansias de muchos y dejó satisfechos, quiero creer, a todos los presentes. A tenor de lo visto, y espero no gafar a nadie, queda museo del sexo para rato.
Buena dupla para un agradable sábado noche. Unos Automatic Kafka que siguen creciendo primero, unos Sex Museum que confirmaron su estatus de culto después. Todo para redondear otro buen fin de semana en Heavy Metal Brigade junto a la escapada del viernes para el show de Gus G y Ronnie Romero. Por eso quería mandar un sincero agradecimiento desde aquí a todos quienes siguen apostando por la música en directo, especialmente en estos tiempos cada vez más oscuros. Una de las pocas luces que brillan bajo una realidad cada vez más sombría. Mandar también un saludo a los habituales de siempre y ya saben: nos vemos en el siguiente.
El Motoencuentro Solidario, obra de la asociación motera “Solidaridad Sobre Ruedas”, llega a su XII edición con la novedad del cambio de ubicación, al salir de Pravia para recalar en Pola de Siero del 3 al 5 de octubre. Un cita solidaria que aportará el 100% de los beneficios generados a las fundaciones Neuroblastoma y Kat6a, inmersas en la investigación del cáncer infantil y enfermedades raras.
El encuentro arrancará el viernes 3 de octubre con la apertura de inscripciones, pincheo de bienvenida y pregón a cargo de la joven sierense campeona de motocross Cleo Marrón, de solo 12 años. El sábado tendrá lugar una ruta turística hasta Nava, comida popular, juegos infantiles, exhibiciones de acrobacias en moto y mercadillo solidario protagonizado por colectivos sociales y tiendas del sector motero, y como colofón la tradicional ruta de antorchas por la villa. El domingo tendrá lugar el sorteo de una moto y la subasta del disco de platino del álbum “Un Alumno Más” firmado por el ovetense Melendi. Cada velada contará con conciertos de acceso gratuito que desglosamos a continuación:
Noche de celebraciones la que protagonizarán el sábado 11 de octubre Sex Museum y Automatic Kafka en las instalaciones del Kuivi ovetense.
Los madrileños regresan a nuestros escenarios tras su paso por Gijón el pasado año (crónica) para celebrar en esta ocasión su 40º aniversario. Cuatro décadas de riffs imparables y energía desbordante en directo para ser un pilar fundamental del hard rock patrio.
Por su parte Automatic Kafka conmemora su 15º año de vida inmersos en la gira promocional de su nueva obra de estudio «Inmortal» con la que han recorrido la geografía estatal y les llevará en mayo del 2026 a Escocia como parte integrante del Bonfest, que se celebrará en Kirriemuir, ciudad natal de Bon Scott.
Lo que comenzó como una reunión local llega a su 20ª edición convertida en un festival internacional de rock de gran envergadura para seguir manteniendo vivo el espíritu de Bon Scott. Organizado por voluntarios y la organización benéfica DD8 Music, el Bonfest recauda fondos para seguir trabajando con la próxima generación de jóvenes músicos locales y crear oportunidades para la creatividad y el aprendizaje.
La localidad mierense de Figaredo regresa a su cita con el rock el próximo viernes 6 de junio. Bajo la denominación Figasound y con el Parque Tartiere como epicentro contarán con Sacavera, Automatic Kafka y Mystereo como protagonistas.
Concierto organizado por la plataforma Tono Joven, comunidad nacida el pasado 2024 para dar visibilidad a artistas emergentes de habla hispana y que actualmente engloba más de 130 artistas en España y países como México o Colombia y que contaba en esta ocasión con los locales Mystereo yAutomatic Kafka como punta de lanza.
Primera visita para una servidora a la gijonense Sala Buddha. Agradable estancia de orgánicas líneas, cálidos tonos y voluptuosas formas que invitan a relajarse y mimetizarse con el ambiente. No obstante algo pequeña para lo que se acabó congregando allí. Escenario al fondo, al abrigo de la escalera, no muy alto, facilitando la labor fotográfica, y coqueto para la sala. A medida que iba congregándose la gente, se iba formando un barullo agradable alrededor de la sinuosa curva-contracurva de la barra. Iker Lamuño, fundador y presidente de Tono Joven, sin dejar de sonreir, tímidamente, hizo las presentaciones de las bandas y los correspondientes agradecimientos a los patrocinadores del evento. Gran trabajo de los responsables del sonido, su pericia nos ofreció un sonido transparente incluso en primera fila.
Abren la velada Mystereo, banda de rock alternativo y poliédrico difícilmente etiquetable compuesto por Adrián Muñiz a la voz, Alex Camargo (ausente en ésta ocasión) y Bruno Suárez en guitarras, Sixto Santamaría al bajo y Alex Fernández a la batería. La última vez que coincidimos fue en enero con motivo de su 20º Aniversario celebrado en la Sala Acapulco (crónica) donde habían expuesto artillería de sus cuatro discos de estudio editados hasta la fecha. En ésta ocasión, gran parte del setlist lo dedican a «Panic«, su último trabajo, editado en 2022.
Arranca la intro, Alex a la batería flanqueado por Bruno y Sixto esperando la llegada, cual advenimiento, de Adrián que se incorpora de un salto al centro del escenario dando paso a «Helicopter Blues«, con el frontman subido a uno de los bafles, simulando un helicóptero volteando cable y micro sobre su cabeza. Guitarra y bajo se mantuvieron tan estáticos como la batería, esquinados al máximo para que Adrián se pudiera revolver a placer.
Las agradables luces rojas del primer tema, enseguida dieron paso a una iluminación neutra y directa, que si bien restaba magia y disipaba una letárgica atmósfera, mostraba los volúmenes en su contundencia, lo que facilitaba las capturas a los fotógrafos, como servidora, menos avezados. Turno para «Pupeteers«, tras la cual la voz hizo las presentaciones y la bienhallada y tras un problemilla con su monitor, enseguida solventado, se arrancaron con «Numbers» donde se deshizo de la camisa de cortes hawaianos para seguir con su habitual atuendo de negro con contrastados tirantes. Demasiado grande para ese espacio, como Alicia tras beberse la pócima (¿o era comer la galleta?), sin ser óbice de continuas y sinuosas cadencias de movimientos desmayados y vacilones. “Hay muchas enfermedades mentales por ahí, por favor, liberadlas” sugería Adrián, con tono persuasivo.
En algún momento del set, tras un ligero percance, Bruno bromeó: “Sonábamos como Metallica en Ride The Lightning” Tras «Panic Attack«, una de mis favoritas, pequeña pausa para hidratarse, aprovechando para mencionar el merchan y sugerir, con una sonrisilla de niño que pide otro trozo de tarta, que miremos su mucho material en Youtube sin olvidar darle a la campanita de notificaciones. Tras «Play First», alargaron la intro de «Digital Holocaust»,para presentar a la banda pidiendo, con fingida sorna, un fuerte aplauso para cada uno. Con esta última Adrián se terminó de desmelenar (literalmente) mezclándose con una asistencia que practicaba suaves pero alegres y animados pogos. Ese disfrute del público me evocó una especie de post visualización del disfrute genuino y analógico en esas horas de liberación e incertidumbre que provocó el reciente e inquietante lunes de apagón eléctrico.
Durante los bises, “estaba todo previsto”, con la bella «Polaris«, Bruno hizo un extenso solo que transportaba al éter. Tras la actuación, hubo una pausa en la que los representantes de Tono Joven procedieron al sorteo de merchandising, bien acogida iniciativa que sumaba color a la velada.
Tiempo para Automatic Kafka, la banda afincada en la cuenca del caudal sigue inmersa en la gira promocional de su último disco «Immortal» (reseña) tras su presentación en el Mieres Centru Cultural el pasado 29 de marzo (crónica). Actualmente son Dolfo Alligator (Black Coffee, Electric Alligators, Half Black…) a la voz, nuevo efectivo incorporado junto al baterista Leo Duarte (Alquimia, Last Days Of Eden…) y Jota (Daédrica, Oxidixe) a la segunda guitarra y los veteranos Dann Margo al bajo y Broonko Lee a la guitarra solista, con Jesús Rebor (coproductor del álbum junto a Julio Camba) a los coros.
Con ellos acaba de colmarse la sala y revolvernos como sardinas en lata, lo que no mermó un ápice las ganas de disfrute de los allí reunidos. Una vez la nutrida formación repartida por el escenario y aledaños está lista para empezar una cerveza rueda por las tablas a modo de botadura de un barco. Buen augurio mientras añade Jota despreocupadamente “Ah! no era la mía”. Con el escenario recién bautizado, arrancan máquinas con «Audio Garden«, su homenaje al malogrado Chris Cornell.
Bronco presenta el tema siguiente «Burn«,aleccionando a la asistencia “¿quemamos un poco esto o qué?”, “fuego metafórico” matiza Dolfo, mientras aprovecha para dedicar la canción y todo el concierto a Javier Hidalgo, artista y gran amigo, difunto esa misma semana.
Para «The Red» cuentan con la colaboración de una amiga en los coros, mientras se preparaba, Dolfo se deshace de su ya característico chaleco vaquero para atacar con garra la canción. Sigue la energía con «Resistance» inspirada en la figura de Randle McMurphy, personaje interpretado por JackNickolson en la película “Alguien Voló Sobre El Nido Del Cuco”. ¡A vuestros pies buen público! exclama Alligator mientras se calza la emblemática chaqueta amarilla de Beatrix Kiddo para interpretar «Immortal (Kiddo)«. La contundencia de las cuerdas aquí me recuerda el icónico momento en que Beatrix sigue en moto a O-Ren Ishii hasta su sangriento final en la Casa de las Hojas Azules.
Tocaba el turno a una accidentada «Metamorphosis», dedicada a alguien del público a quien Bronco había golpeado accidentalmente con el mástil durante otra actuación. En plena ejecución súbitamente se silencia todo, un asistente había tropezado en la escalera con los cables dispersos arrancando uno de ellos. Tras interesarse toda la banda por su estado, Bronco le llevó hasta el centro del escenario, mientras le aplaudíamos todos, sentándole en lugar privilegiado y rodeado por la banda que tocó el resto del tema arropándole, hasta que, una vez repuesto, se lanzó a bailar junto a ellos. Tras pedir una ovación para Luis, el técnico de sonido y agradecer a Tono Joven, Bronco nos invitó a ulular, “hacemos un poco el indio”, para recibir el último tema de la velada y primero del disco,«Crazy Horse»,inspirado en el inmortal jefe tribal Tasunka Witko «Caballo Loco».
Con ganas de volver a pisar el Buddha. Solo me resta agradecer la amabilidad de los chicos de Tono Joven, a ambas bandas, en concreto a DannMargo por su gentileza, y al personal de la sala por las facilidades dadas. Y, como dice un amigo, nos vemos en la siguiente.