Dos citas se iban a disputar el favor del público ovetense en la noche del sábado: por un lado, Crudo presentando su flamante nuevo álbum “mEtAnOIA” y por otro, la enésima vuelta a su tierra de los heavy metaleros Avalanch, en plenos fastos de su XXX aniversario. La Sala Tribeca sería el epicentro de una nueva descarga de los asturianos, quienes iban a sufrir la baja del hijo pródigo Ramón Lage en los días previos, quedando reducidos así a la formación ya de sobra conocida: Alberto Rionda en guitarras, Bjørn Mendizábal en baterías, José Pardial en voces, Manuel Ramil a las teclas y Nando Campos al bajo.
Lo cierto es que hacía un día de perros. De aquellos tan invernales que solo invitan a tomarse un té caliente como la piel del sol, arrebujarse bajo la mantita y poner alguna de tus películas favoritas. Pero Avalanch venían a la ciudad y era una cita que no nos podíamos perder. Tercer encuentro del abajo firmante con la actual iteración de una banda a la que mis ojos han visto en salas, festivales o campos de fútbol, en eléctrico y en acústico, en Vigo, Madrid… tantas veces que, atribulada cabeza mediante, hace tiempo que perdí la cuenta.
Nada más ocupar posiciones en primeras filas, nos llama la atención la silla que ocupa el lugar de Alberto Rionda sobre el escenario. Se inicia la cuenta atrás, los miembros de la banda toman las tablas y, en efecto, vemos al alma mater del quinteto iniciar el show sentado. Hecho que, más adelante, tendría su debida explicación. La cuenta llega a cero y el electrónico de fondo dispara el videoclip de “Horizonte Eterno”. Y Avalanch dan cumplido inicio con un José Pardial fino en voces primero, y unos Campos y Ramil prestando una buena ayuda en coros después. Y sin ser ni mucho menos uno de sus cortes más potentes, que de todo habría a lo largo de la noche, me llamó la atención la pegada de Mendizábal en “El Dilema De Los Dioses”.
A término, Riondahimself explicaría los motivos por los cuales estaba dando el concierto sentado. Y que no eran otros que, al parecer, una serie de vértigos y mareos que venía sufriendo desde la víspera. Al igual que con Lage, vayan nuestros deseos de pronta recuperación para ambos. “Lilith”, de aquél “Malefic Time: Apocalypse” de 2011, vira en su nueva versión al idioma de Cervantes. Y demuestra que, al menos en primeras filas, la gente había hecho sus deberes. Alberto Rionda, rictus de máxima concentración, da lo mejor de sí, dadas las circunstancias, para introducir la ya legendaria “Delirios De Grandeza”. Quizá el corte que viene a contener uno de los solos con más feeling de su ya dilatada trayectoria. La disfruté como niño con juguetes nuevos una noche más, no voy a mentir.
También de aquél álbum de 2001 (¡cómo pasa el tiempo!), “El Ángel Caído”, es una “Xana” que Pardial introduce jugando con la gente. Ésta, huelga decirlo, respondió en consecuencia a uno de los grandes clásicos de la banda. Diría, porque así fue como lo sentí, que este fue uno de los momentos de mayor conexión entre audiencia y músicos de toda la jornada. Irónico Pardial, comentaría entonces que se le había olvidado la letra porque tenía a su muy querida madre haciéndole “ojitos” desde la platea. Y es que como diría alguien que yo me sé: “a quién no le ha pasao”. Anécdotas al margen, el coruñés Manuel Ramil se revela fundamental en “La Flor En El Hielo”. Rionda se destapó con otro gran solo aquí que, dadas las circunstancias, pienso tuvo doble mérito.
Aquí José Pardial quiso tener un detalle para con el otro convaleciente, Ramón Lage, a quien quiso dedicar “Lucero”. “Por él va todo esto”. Uno, que ya peina más canas de las que acierta a contar, aún recuerda los agrios, encarnizados debates que surgieron con aquél dramático cambio de formación y el subsiguiente estreno de un corte que, más de veinte años después, rinde Tribeca a sus pies. Lo que son las cosas. La actual voz de Avalanch, quien aún genera debate entre los fans, se la lleva a su terreno y desde luego hace bien. También de aquél “Los Poetas Han Muerto” es “Niño”, auténtica favorita de quien escribe y por la que siento algo más que abierta y pura devoción. Público realmente entregado aquí. Solo faltaba.
Los chicos no le iban a dar la satisfacción al fan que requería de forma más que insistente “Cambaral”, pero sí en cambio, y de boca del propio Pardial: “uno, dos, tres y mil motivos para estar allí” con todos nosotros. Con el videoclip proyectado en el electrónico de fondo, Avalanch están dando una buena versión de sí mismos aquí. Muchos han ido y venido al seno de la formación asturiana. Pero no creo que nadie pueda dudar de la calidad técnica que atesora su actual alineación. Una formación que, “aún respira”, y su público con ella. Otra de las que siempre recibo de muy buena gana.
Llegaría entonces un pequeño respiro para los chicos con el solo de Bjørn Mendizábal. Conciso, vibrante y de esos que acaban por conectar con el público. Me agradó. Maese Rionda volvió a tomar el micrófono. Y lo hizo para mandar un recuerdo a Lage primero, y para instar a que cantáramos la siguiente con él. “Santa Bárbara”, que con una mina que sigue sesgando vidas de honrados mineros, resultó más perentoria que nunca. Nuestras gargantas acompañaron pues a la guitarra del líder de Avalanch, por si cabía alguna duda. Este pequeño impás en el set se cerraría con “Vientos Del Sur”, que arranca con Ramil y Pardial solos sobre el escenario y que culmina con un tremendo agudo del pixueto. Buen acompañamiento de la gente aquí y gran ovación final.
Encarábamos ya la recta final. Y lo haríamos con uno de mis riffs predilectos del vasto catálogo avalanchero, ese sobre el que se construye “Otra Vida”, donde creo estar viendo al mejor Pardial de toda la noche. Videoclip de fondo mediante, echaríamos de menos al bueno de Ramón Lage, citándole para la futura venida de Adventus a su tierra. De vuelta al “Malefic Time: Apocalypse”, la traslación al viejo castellano de “Baal” me sorprende a estas alturas de set. Pero, en cualquier caso, me gusta la forma en que Pardial alterna sus tonos más leves con los más agrios aquí. También el soporte que ofrece Ramil tras las teclas. El mejor Rionda resurgiría entonces para otra de las ya infalibles, “Pies De Barro”, que junto con “Alas De Cristal” parece una buena traca final. Al menos, si uno atiende a la reacción que provocan dentro de Tribeca. Quedaba una, que sucede tras la marcha de la banda a camerinos, y que como viene sucediendo en esta última etapa de la banda, resulta ser “Torquemada”, con Bjørn Mendizábal desatado tras los parches pero donde, a buen seguro, más echo en falta una segunda guitarra que dé un mayor poso a este mítico y descosido power metal.
Ovación final e incluso vítores al cerebro de estos Avalanch. Una sala que registró una muy buena entrada (a pesar de la ausencia de Lage y el auténtico día de perros que vivimos el sábado) y unas sensaciones, por lo que pude constatar, que fueron más que buenas. Es un repaso amplio a toda su discografía. Obvio, que con una trayectoria tan larga a sus espaldas, siempre habrá quien eche en falta tal o cual canción. Es inevitable. Ellos, principalmente su guitarra y líder Alberto Rionda, pelearon contra las circunstancias y se superpusieron a ellas. Mientras escribo este texto, lo siento así. Y de hecho algunas de las reacciones en caliente que recogí al término del show así lo atestiguaban.
Por mi parte nada más. Mandar un abrazo grande a la agradable compañía de antes, durante y después del concierto, así como también un agradecimiento a Duque Producciones y FNR Promotora por las muchas facilidades dispuestas en favor de esta crónica. Ya saben: nos vemos en el siguiente.
Tras la sorpresa que supuso “Otra vida” con la colaboración de Ramón Lage, que estará presente en la gira promocional del álbum 30º aniversario, Avalanch estrena «Mil Motivos» como segundo adelanto de la regrabación de clásicos por la nueva alineación de la banda liderada por Alberto Rionda.
El álbum verá la luz el próximo24 de enero y contará con una extensa gira promocional en España y Latinoamérica. La primera fecha en vivo tendrá lugar el 18 de enero en la sala Urban Rock Concepten Vitoria-Gasteiz. Acompaña al lanzamiento un videoclip realizado por Titi Muñoz ambientado en los bellos parajes de la localidad asturiana de Somiedo.
El próximo 24 de enero Avalanch lanzará al mercado vía Maldito Recordsun nuevo trabajo discográfico bajo el nombre «30 Aniversario«, una selección de 20 temas regrabados por la actual formación.
01. Juego Cruel 02. Torquemada 03. Pelayo 04. Cambaral 05. Xana 06. Delirios De Grandeza 07. Lucero 08. Niño 09. Alas De Cristal 10. Aún Respiro 11. Pies De Barro 12. Hoy Te He Vuelto A Recordar 13. Otra Vida 14. Mil Motivos 15. Baal 16. Lilith 17. El Peregrino 18. La Flor En El Hielo 19. Horizonte Eterno 20. El Dilema De Los Dioses
Una selección de temas con los que Alberto Rionda realiza la siguiente reflexión:
¿Con qué me quedaría después de estos 30 años? Con las interminables horas de trabajo en solitario componiendo y creando todas y cada una de las canciones que conforman la trayectoria artística de mi vida.Con todos los músicos que han pasado por la banda, aportando con su talento momentos mágicos, algunos de ellos en el estudio de grabación, otros en los escenarios. Con experiencias amargas y dulces que, en su conjunto, conforman la historia de este apasionante proyecto. Con todos los profesionales, managers, equipo técnico, compañías discográficas, distribuidoras, promotores, periodistas, diseñadores, ilustradores y amigos. La mayoría de ellos buenos profesionales, que con su entrega han respaldado cada paso que hemos dado. Con el legado de canciones que quedan para la posteridad como testimonio de toda esa pasión y dedicación que siempre he entregado, con el corazón puesto en todas y cada una de ellas. Muchas de esas canciones sé que han formado parte de la vida de muchos de vosotros, y por supuesto, de la mía.
Con los músicos que actualmente conforman la alineación de Avalanch. Artistas de corazón, con talento de sobra para hacerme volar cada noche sobre el escenario, y para apuntalar toda la música que va brotando de mis entrañas en el estudio. Con compañeros de viaje que sin darme cuenta, se han convertido en verdaderos amigos. Lo que nos queda por ofrecer se aventura grandioso. Por supuesto en estas palabras incluyo al equipo técnico, y de management. ¡Gracias! Y sobre todas las cosas, contigo desde luego, si has seguido la aventura de Avalanch hasta aquí, te has ganado mis respetos y mi gratitud. Si has llegado a leer estas líneas, eres sin duda una parte fundamental de la esencia de Avalanch, el proyecto artístico de mi vida. ¡¡¡Gracias de corazón!!!»
Acompaña a la noticia el estreno del primer sencillo promocional «Otra Vida«, tema incluido originalmente en el álbum «Muerte Y Vida» del 2007 y que cuenta con la colaboración de Ramón Lage a la voz.
Nuevo episodio de la serie de entrevistas obra de nuestro infatigable colaborador Edu Meier a rostros muy reconocibles de nuestra escena. En esta ocasión el protagonista es Titi Muñoz, músico, fotógrafo y multipremiado realizador audiovisual con más de 20 años de experiencia en televisión y producciones cinematográficas. que nos brindará un extenso repaso por sus diferentes trayectorias profesionales.
Edu: Si no te importa Titi me gustaría comenzar por los inicios de tu carrera musical. ¿Cómo y cuándo comenzaste a tocar la guitarra?
Titi: Siempre quise tocar la guitarra y desde muy pequeño siempre pedía para navidades una guitarra eléctrica, cosa que nunca pasó, jajajajaa, pero mi primer contacto con el instrumento fue con unos 7 u 8 años con una guitarra española medio rota que me regalaron mis tíos. Realmente lo que quería era tocar la guitarra eléctrica pero mis padres me dijeron que si aprendía a tocar me comprarían una eléctrica, así que me puse con ello pero como vivíamos a las afueras de Avilés en mi barrio solo había un bar, un «economato” y una iglesia y en el único sitio que daban clases cerca era en la iglesia, así que me apunté. El primer día me enseñaron a tocar “Ay del chiquirritín” cuando llegue a casa les dije a mis padres que no volvía, me preguntaron ¿por qué? y les contesté que aquello no me sonaba a Jimi Hendrix. Unos años más tarde con 15 o 16 años cuando iba al instituto yo era muy mal estudiante y una profesora les aconsejo a mis padres que me castigaran trabajando todo el verano para que supiera lo que era trabajar y apreciara los estudios, así que mi padre me llevo a trabajar con él en las vacaciones de verano hasta que acabé con su paciencia, jajajajajajaa, pero estuve el tiempo suficiente como para poder comprarme mi primera guitarra eléctrica.
Edu: ¿Qué te inspiró a dedicarte a la música?
Titi: Pues mi hermano y yo tuvimos la gran suerte de que a mis padres les gustaba mucho la música y tenían mucho conocimiento musical, mis primeros recuerdos siempre es poniendo y escuchando música, mis padres ya tenían una gran colección de discos y crecimos escuchando Jimi Hendrix, Black Sabbath, Janis Joplin, The Doors, Ten Years After, Canned Heat, The Who y un gran etc. Mis padres siempre comentan que cuando era un bebe dormía fatal y la única forma de dormirme era poniendo un disco de Jimi Hendrix, así que queda claro que fueron mis padres los que me inspiraron a dedicarme a la música, además siempre nos apoyaron y nos ayudaron mucho, cosa que agradezco mucho.
Edu: ¿Qué bandas y guitarristas te influenciaron más al inicio de tu carrera y cómo han moldeado tu estilo?
Titi: Como comenté Jimi Hendrix fue el que me motivó a tocar la guitarra pero lo que hizo que formará mi primera banda por el año 1993 fue un grupo de mi barrio que se llamaban “Crab Louse”, porque hasta aquel momento pensaba que para tocar en una banda había que ser un virtuoso y ellos tocando versiones de Ramones y Nirvana que me hicieron darme cuenta que no había que ser Joe Satriani para tocar en una banda. De aquella escuchaba mucho hardcore, punk y metal, cosas como Gorilla Biscuits, Bad Religion, NOFX, Sepultura, Slayer, Pantera, Brujería, Napalm Death, etc. pero las bandas me más me han influido para hacer Posession fueron Dystopia, His Hero Is Gone y Aclys. Con el tiempo pudimos compartir escenario con las tres bandas.
Edu: Cuéntanos un poco sobre la historia de Posession. ¿Cómo se formó la banda y qué significa para ti haber sido parte de ella?
Titi: Mi hermano y yo habíamos montado una banda de grind paralela a nuestras bandas que teníamos de aquella, mi hermano tocaba en una banda de rapcore que se llamaba “Black Pawn” y yo tocaba en “La Berza Contundente”, cuando ambos proyectos llegaron a su fin, formamos nuevas bandas a finales del año 1997, mi hermano con Xuxo, Pablo García y Javi Soul se juntaron para hacer algo similar a Black Pawn. Navarro, Kitos, Grego, Chávez, Chichi y yo habíamos formado una nueva banda, que si no recuerdo mal se llamaba “Xploit” ensayábamos en Gijón y un día volviendo de ensayar sabía que mi hermano estaba en su local con su nueva banda que se llamaban “Hate”, de aquella nuestro amigo Pablo Culebro me había dejado un disco de una banda que se llamaba de “Dystopia”, estaba flipado con ellos y la voz del cantante era super desgarradora y me pareció impresionante, cuando llegue al local tocaron dos o tres temas para que los escuchara, los temas eran muy cañeros y me gustaron, Soul el cantante hacia tiempo que no iba a ensayar, les dije que tocarán los temas que quería improvisar y cantar como Dino (el cantante de Dystopia) el resultado nos gustó mucho, así que empecé a ensayar con ellos y de paso tocar la guitarra. El estilo que hacíamos era bastante novedoso y extremo para la época y cuando nuestros amigos nos venían a ver ensayar decían que parecía que estábamos poseídos, tres meses mas tarde, en febrero de 1998 nuestro amigo Pablo Culebro nos llamo para tocar con Growing Up y como no teníamos nombre decidimos llamarnos Posesion.
Edu: ¿Cuál ha sido tu experiencia más memorable tocando en vivo con Posession? ¿Alguna anécdota que te gustaría compartir?
Titi: Es difícil escoger una, cuando empezamos la escena era brutal y tengo muy buenos recuerdos de muchos conciertos pero creo que de los conciertos más memorables que dimos fue en Bélgica en el festival “Vort´n Vis “era uno de los festivales más conocidos y míticos de la escena en aquella época, en la actualidad se sigue haciendo y se llama “Ieper Fest”. Anécdotas creo que podría escribir un libro, jajajajaja, la escena era muy underground de aquella y nosotros tocábamos allí donde nos llamaban, no nos importaba las condiciones, nosotros queríamos tocar y pasarlo bien. Generalmente después de los conciertos nos íbamos de fiesta y no solíamos dormir, nos volvíamos para casa del tirón por la mañana, así que te puedes imaginar las aventuras, hemos llegado a dormir en la calle en pleno invierno aunque generalmente dormíamos unas pocas horas en la furgoneta. Recuerdo un concierto en un okupa, creo fue en Donosti, el concierto fue un desfase de la ostia, llegó un momento que había tanta gente en el escenario que vi a mi hermano emerger de una bola de gente que rodaba por el escenario, jajajajajaja, después del concierto estamos bastante cansados y algunos queríamos ir a dormir, el sitio tenía dos plantas, la planta baja era la sala de conciertos y la de arriba era un bar, nos habían dicho que tenían sitio para quedarnos así preguntamos a los organizadores donde podíamos dormir y uno de ellos nos señalo un altillo con unos cuantos colchones llenos de mierda que había encima de la barra del bar, así que decidimos irnos de fiesta. Por ponerte otro ejemplo de las condiciones de los conciertos, recuerdo la primera vez que tocamos en Valencia, después del concierto nos llevaron a piso, nos dieron las llaves y nos dijeron que teníamos la cena preparada en la cocina, cuando llegamos a la cocina había una pota de lentejas y dos gatos comiéndose nuestra cena.
Edu: Sobre tu labor como creador audiovisual. ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajar con WarCry en la realización de sus vídeos?
Titi: Hace unos años Víctor y yo nos conocíamos de vista y coincidíamos mucho en el Lúpulo Feroz. Hablábamos de vez en cuando y un día charlando me comento que WarCry tenían muy abandonado el tema de hacer vídeos pero que si algún día hacían un videoclip les apetecía trabajar conmigo, obviamente yo encantado de poder trabajar con ellos pero ahí quedo la cosa. En 2019 anuncia un parón indefinido, cuando me enteré pensé que no iba a tener la oportunidad de trabajar con ellos pero después de la pandemia anuncian se regreso y un nuevo disco “Daimon”. Días más tarde Víctor me llama por teléfono y me comenta que quería hablar conmigo para hacer un videoclip, así que nos reunimos para hablar de la idea para el vídeo de la canción “Solo Sé”. Ahora ya he perdido la cuenta de los vídeos que les he hecho, estoy muy contento y agradecido de poder trabajar con ellos, es una gran experiencia y además son muy buena gente.
Edu: ¿Cuáles son los mayores retos que enfrentas al capturar la energía y la esencia de un concierto en un video?
Titi: El mayor reto es poder capturar yo solo todo tipo de planos y recursos para poder hacer un montaje ágil y con ritmo, llevo cuatro cámaras y tres las coloco por el escenario, una la utilizo yo que no paro de moverme por todo el recinto y el escenario para poder tener diferentes valores de planos, la energía y la esencia la ponen ellos y el público, yo solo solo tengo documentar lo que está sucediendo y estar atento para no perderme los mejores momentos.
Edu: ¿Tienes algún enfoque particular o estilo cuando editas estos videos?
Titi: Para mí es importante que todo vaya al ritmo de la música, tanto los cambios de planos como acciones y movimientos en la imágenes, también intentar compensar la parte instrumental con los recursos durante todo el vídeo.
Edu: ¿Qué aspectos consideras más importantes al realizar estos trabajos?
Titi: Lo más importante son las localizaciones, que cada plano sea como una fotografía con buena composición, iluminación y encuadre.
Edu: Respecto a la nominación Fivoviedo (Festival Internacional de Videoclips de Oviedo). ¿Qué significa esta nominación en tu carrera?
Titi: Las nominaciones siempre son un alegría y son un reconocimiento al trabajo, aunque he de reconocer que no me gustan mucho los festivales, concursos, etc. más que nada porque me ponen muy nervioso pero en el caso de Fivo, me gusta apoyarles por el esfuerzo que hacen en organizar un festival de videoclips, es muy posible que sea el único de España.
Edu: ¿Cómo ha sido trabajar con Avalanch?
Titi: No es la primera vez trabajo con Avalanch, realicé el videoclip de ”El Ángel Caído” y el DVD en directo “Hacia La Luz” cuando formaron “Avalanch All Stars“. Trabajar con ellos ha sido una gran experiencia y una gran responsabilidad, ya que trabajar con grupos de este nivel sabes que el trabajo lo va a ver mucha gente y hay estar a la altura de la banda y de lo que sus fans esperan de ellos. En el caso del videoclip “El Dilema De Los Doses” cuando Alberto Rionda me llamó, me pregunto si se podía hacer algo muy profesional y cinematográfico sin tenerse que ir fuera y tenía muy claro lo que quería hacer ya que todas las escenas están basadas en canciones de Avalanch. En principio iba a ser un videoclip pero toda la idea no iba a encajar en la duración de la canción, así que decidimos hacer cortometraje y cada escena llevará una versión de un tema de Avalanch como banda sonora, se estrenará en el 2025 porque se va a presentar en festivales de cine, como el proyecto se quería hacer para presentar la gira de este año, decidimos hacer un videoclip utilizando algunas imágenes del corto sin desvelar toda la historia y rodamos un playback de la banda en una de las localizaciones del corto para tener una base musical e insertar las imágenes de ficción. Estoy muy agradecido de que hayan decidido trabajar aquí conmigo.
Edu: ¿Qué te hace sentir ser la referencia, como director, de las bandas de metal asturianas?
Titi: Para mí es un orgullo y un placer poder trabajar con todas las bandas que me llaman y quieren trabajar conmigo para realizar sus vídeos, las bandas de metal es algo especial, ya que el estilo es lo que me gusta y más he escucho, aunque creo que es un reto mayor trabajar con estilos que no me gustan tanto, me sacan de mí zona de confort y se aprende mucho más.
Edu: ¿Alguna ronda de contactos de fuera de la región?
Titi: Me llaman muchos grupos de fuera de Asturias, que recuerde he trabajado con grupos de Galicia, León, País Vasco, Valencia, Madrid, Albacete, Aragón.
Edu: ¿Hay aspectos de tu experiencia como músico que influyen en tu trabajo audiovisual?
Titi: Si claro, cuando empecé a estudiar audiovisuales en el año 2000 lo primero que hice fue un videoclip para Posession, lo vieron otros grupos y empezaron a llamarme hasta día de hoy. Hay muchos grupos me comentan que se nota que soy músico, porque en la edición se ven en imagen los instrumentos tiene protagonismo en la canción, también que no se vean los fallos de ejecución y la sincronización del vídeo con la música, eso si no eres músico puede pasar desapercibido.
Edu: ¿Algo reseñable (por si todo esto parece poco a alguien) a lo que tengamos que estar atentos en el futuro?
Titi: Jejejejejejee ahora mismo tengo varios proyectos pero no puedo desvelar nada pero hay que estar atento a mis redes sociales, iré publicando cosas estos meses pero hay una sorpresa para los fans de Posession. Mi amigo Víctor Sauco ha trabajado muchos años en un proyecto que pronto verá la luz, creo que será el adiós que no hemos podido hacer a toda la gente que nos ha seguido y apoyado durante todos los años que hemos estado activos.
Edu: ¿Qué consejo le darías a los jóvenes músicos que están empezando en el mundo del metal o a aquellos interesados en la producción audiovisual?
Titi: Para los músicos decir que las bandas llevan mucho trabajo y que no es solo subirse a un escenario, también hay que ir a tocar a donde sea aunque no se vendan entradas anticipadas, ya que si no sales a tocar no te van a ver y nunca van a hablar de la banda, lo digo por experiencia, nosotros hemos ida a tocar muy lejos para cuatro personas y darlo todo para esa gente, volver al año siguiente y meter más de 300, hay que tirarse a la carretera.
En el tema audiovisual hay que trabajar mucho, como todo para ser bueno hay que dedicarle muchas horas, ver muchos trabajos audiovisuales de directores reconocidos ya sea de cine o de videoclips. Personalmente me fijo mucho en trabajos de animación y videojuegos, son más cinematográficos y si te fijas cada vez hay más películas y series basadas en videojuegos, cuando antes era al revés, se hacían videojuegos de las películas, para mí también es importante estudiar y fijarse en cuadros y fotografías ya que es la base de todo.
Edu: Mirando hacia atrás, ¿hay algo que habrías hecho de manera diferente en tu carrera?
Titi: Seguramente cambiaría muchas cosas aunque he aprendido más de las cosas mal hechas de las que estaban bien, pero cuando estuve estudiando en el Instituto de Radio televisión Española en Madrid y tuve la oportunidad de quedarme a trabajar allí pero decidí volver y trabajar en Asturias. Aunque me va bien aquí y cada vez tengo mas proyectos fuera de Asturias, creo que solo por saber que hubiese pasado si me hubiese quedado a trabajar allí creo que eso sería lo único que cambiaría, tengo amigos que lo hicieron y ahora son grandes directores de series muy conocidas como El Ministerio Del Tiempo, La Casa de Papel y Reina Roja.
Edu: Muchísimas gracias Titi, llevamos varios meses (hablo por todo quisqui porque no creo que me equivoque mucho) viendo todo lo que estás haciendo y es una pasada, tan solo un minuto de uno de tus vídeos te apetece estar allí donde estas poniendo el objetivo.
Titi: Gracias por tus palabras y muchas gracias por el interés, un abrazo!!
Sería la propia Ruth Suárez (Darna, Kirlo), miembro del jurado, la encargada de presentar a los distintos participantes. Siendo apenas veinte los minutos de los que disponen las bandas aspirantes, no gran cosa podemos decir. Undertaker, quinteto de heavy clásico con voz femenina, (descendiente de un tal Fer Espina) mostraron buenas hechuras en lo compositivo pero quizá una cierta lozanía en el directo. Nada que el tiempo no cure. Ejemplos desde el nacimiento de esta hemos visto unos cuantos. Estaremos atentos.
Mayday por su parte parecían tener la lección bien aprendida. El suyo es un punk contemporáneo, que me recordaba por momentos a aquellos Servet que vimos en Valliniello, pero por donde se colaban algunos riffs más rotundos, casi en las proximidades del metal. Con un tema n’asturianu y detalles que llegaron a bordear el post rock, no creo que dejaran indiferente a nadie. Desde aquí solo cabe desearles la mejor de las suertes a Undertaker, Mayday y al resto de participantes.
Teníamos muy reciente al combo de Alberto Rionda, aquél paso por el Luarca Metal Days del pasado julio, pero había ganas de ver qué tal funcionaba la enésima iteración de la banda en territorio ovetense y en el marco de las fiestas patronales de la ciudad. Marco donde, sin ir más lejos, la banda grabara su primer DVD “Cien Veces” hace ahora ya más de dos décadas.
Lo sabido de antemano es que esta no iba a ser una fecha fácil para ellos. Nunca lo es cuando uno pierde a una pieza fundamental del engranaje como es el teclista Manuel Ramil, a quien deseamos pronta recuperación. Su falta, sumada a la ya habitual de un segundo guitarra, daba un aspecto algo desolado cuando el (momentáneo) cuarteto la emprende con “El Oráculo”. La puesta en escena, con el logo proyectado en el video wall y un par de telones a cada lado, ofrecía una estampa de lo más cuidada.
Habíamos visto al Death&Legacy y DelalmaJesús Cámara afanarse con el bajo de Nando Campos, por lo que quizá no teníamos ninguna certeza de cómo de bien iban a sonar esta versión downsize de la emblemática banda asturiana. Pero lo cierto es que para cuando llega “Horizonte Eterno” no pueden estar sonando mejor. Ello pese a lo siempre engorroso de las pistas pregrabadas. Atrás del escenario, entre los mencionados telones, el bueno de Bjørn Mendizábal (Quaoar, ex-Azken Garrasia) se afanaba en propulsar a la banda. Su desempeño, la forma en que dispone el propio kit de batería, no podría recordar más al tal Mike Terrana a quien sucede en el puesto.
Muy bien recibida “El Dilema De Los Dioses” entre el público que se arrimó a la plaza de Feijoo. Pardial había reconocido que era una de las canciones especiales para ellos y lo cierto es que, de entre el material más reciente, fue de las que mejor funcionó. Los chicos arremeten entonces con la más pop “Alas De Cristal” y toneladas de recuerdos vuelven a agolparse en mi subconsciente. Una de esas que rara vez fallan. Pardial le dedicó “Pies De Barro” a quienes estuvieran “pasando un pequeño bache”. Brilló Rionda aquí. También el cudillerense, que junto con el bajista Nando Campos se las apañó para darle un aire más hard al epílogo. El circunstancial cuarteto enlazó con “Mil Motivos” y quedó patente el buen estado de forma que atraviesan. Aún con los inconvenientes.
Rionda cambiaría de guitarra y el set sufriría entonces la gran inflexión que supone siempre “Niño”. Ineludible y, al menos para quien escribe, uno de los tres, cuatro mejores cortes de su ya dilatada trayectoria. Me gusta que José Pardial no intente parecerse a ninguno de sus predecesores. Tiene su propia personalidad y sobre el escenario se desarrolla conforme a sus muchas virtudes. Si es la pieza adecuada solo el tiempo lo dirá. Rionda, por su parte, adornó como siempre ese puente tranquilo y contribuyó a anticipar ese build up que tanto y tan bien acostumbra a funcionar. Quien más quien menos anticipó entonces una deriva hacia temas de su primera etapa…
… y acertó, si bien la escogida fue “Antojo De Un Dios”, no sin que antes Pardial le pidiese a la gente que le iluminásemos con las linternas de nuestros móviles. Brilló Rionda en el solo aquí, como no podía ser de otra forma. La estupenda “El Peregrino” nos retrotrajo a “El Secreto”, con el vocalista de Cudillero en su salsa. Aquí el pixueto anunciaría un último tema, no otro que “Lucero”, para dar por finiquitado el set. El rechazo que generó en su día, la banda venía de donde venía, y el calor que recibe esta canción hoy día. Pocas cosas más sabias que el paso del tiempo.
Rionda inauguró los bises en solitario. Primero con el solo de “Alborada”. Después con “Santa Bárbara”, con la Feijoo a coro. Y ya con toda la banda sobre el escenario, “La Flor En El Hielo”, que a estas alturas del set puso de relieve cuánto creen estos Avalanch en su (hasta la fecha) penúltimo álbum de estudio. Es sin embargo la nostalgia de “Pelayo” (que Pardial dedica a su “primín” del mismo nombre) la que pone San Mateo patas arriba, con Bjørn y el propio vocalista buscando la interacción con la gente al final. Y aún a riesgo de repetirme, fantástico Rionda en el solo aquí.
La labor de Nando Campos puede ser algo más oscura. Lo cierto es que sin una segunda guitarra en escena uno echa en falta un bajo con algo más de pegada. Lo que no fallan son sus coros en apoyo de su vocalista en “Xana”, donde Avalanch procuran un arranque a capela que enganche con la audiencia. Fue aquí donde más eché en falta esa segunda guitarra. También donde Pardial ofreció el agudo más rasgado de la velada. El de Cudillero se vació de lo lindo sobre el escenario en este tramo final y, poco a poco, va labrando su particular leyenda.
Agradecimientos al equipo técnico mediante, a la organización y al equipo de Duque Producciones, el vocalista quiso tener un pequeño detalle para con Manuel Ramil en la introducción de, cómo no, “Torquemada”, que Feijoo acompañó voz en grito para poner el punto el final. Una buena versión de la banda a pesar de las circunstancias y cierta sensación con respecto a nuestro anterior encuentro de que se encuentran cada vez más a gusto. Por nuestra parte solo queda desearle lo mejor al coruñés y contarlo aquí, en Heavy Metal Brigade.
Un buen jueves a caballo entre la incertidumbre del futuro y el siempre fiable valor de la nostalgia. Sigue sin agradarme el actual emplazamiento del Oviedo Rock. Mira que no habrá plazas en Oviedo sin una estatua en medio. A veces da la impresión de que ciertas decisiones consistoriales se basan en criterios cuanto menos aleatorios. En cualquier caso felices de haber visto una pequeña migaja del Oviedo Rock y una buena versión de Avalanch.
Nada más ya que dar las gracias a la organización por las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica, mandar un saludo a los habituales de siempre y ya saben: nos vemos en el siguiente.
La XXVII edición del Concurso de Rock Ciudad de Oviedo Alejandro Blanco “Espina” contará con el regreso a los escenarios ovetenses de Avalanch desde su paso en formato acústico por la desaparecida sala Sir Laurens en el 2019. La cita con la formación liderada por Alberto Rionda tendrá lugar en la plaza de Feijoo el jueves 19 de septiembre a partir de las 00:30 horas tras la participación de los tres concursantes del día.
El concurso, plataforma para mostrar el talento musical de Asturias, tendrá actuaciones diarias del 16 al 20 de septiembre. Tres concursantes y un artista invitado por jornada a partir de las 00:30 horas.
Día 16: Santero y Los Muchachos Día 17: Macavera Día 18: Herrero Día 19: Avalanch Día 20: Australian Blonde
Como novedad en esta edición la gran final se llevará a cabo el día 21 de septiembre con cinco grupos finalistas seleccionados por el jurado compuesto por Ruth Suárez (vocal coach y cantante), Javier Ramos (músico) y David Orihuela (periodista).
La jornada sabatina del Luarca Metal Days prometía emociones fuertes a través de un cartel tan ecléctico o más que el del viernes, una temperatura más veraniega y el buen sabor de boca que nos había dejado la víspera.
Son las cinco de la tarde cuando suena su introducción y salen a escena los chicos de A Dark Reborn prestos a dejarnos una buena ración de metal potente y multi-influencial. La banda había estado repartiendo flyers entre el público el día anterior y tal y como les prometimos entonces, allí estábamos para dar buena cuenta de sus evoluciones. Lo cierto es que nos gustaron. Entroncan en cierto modo con Death&Legacy el día anterior. El hecho de tener a una chica al frente, la ex MorphiumLur, alma mater del proyecto, ayuda en la rima.
Porque lo cierto es que su metal bebe de muy diversas fuentes y por ahí nos agradó. Fui con la intención de dejarme sorprender y los muchos registros de la propia Lur, tan hábil con la voz limpia como con los gritos más oscuros, supieron conectar con la audiencia, aún cuando el sol apretaba fuerte a aquellas horas. Disponían de poco tiempo y aún así no quisieron olvidarse de agradecer al festival, también a su crew, todo el esfuerzo. Presentaron su segundo disco, aquél “Last Echo” de 2023 y nos hicieron el suficiente tilín como para apuntarles en nuestra agenda de nombres a seguir. Era su primer festival según contó la propia Lur. A tenor de lo visto y si todo transcurre como debe, a buen seguro no será el último.
Quienes pese a su reciente formación llevan ya una buena serie de festivales entre pecho y espalda son los chicos de Aneuma, a quienes habíamos visto poner la nota metálica en el Maizu Rock apenas una semana antes. Qué duda cabe, en este Luarca Metal Days la banda estaba mucho más en en su elemento que en Intriago.
“Your Doom”, del estupendo “Venom” editado meses atrás, da la verdadera medida de una banda como esta. O no, porque de nuevo cuesta oír los fundamentales coros de Abel. Laura es un torbellino desde el minuto uno. Ni la vamos a descubrir a estas alturas, después de tantas veces como les hemos visto, ni deja de llamarnos la atención lo mucho que ha crecido en presencia escénica desde los primeros shows en defensa del debut “Climax”.
Así las cosas y con un sonido más y mejor equilibrado, “Fall Apart” permite a Aneuma entregar su mejor versión. El público, más nutrido a estas horas que en la previa, gozó de lo lindo “Castaway Of Chance” mientras seguía con atención las evoluciones del quinteto. Finísimo Borja en el solo, otro al que no vamos a descubrir a estas alturas y que repetirá con Legacy Of Brutality en el cartel del año que viene. Pero volviendo al pasado sábado, estupendo ese cambio de ritmo en “Guide Them To The Light” y tremenda fiesta la que proporciona “Never Again”.
“Creatures” nos recordó al debut al tiempo que puso Luarca a saltar con ese clásico acelerón que domina su parte central. Aquí vimos el primer circle pit de la jornada y empezamos a ser conscientes de la tremenda fiesta que se avecinaba. “Break Out From Hell” y la siempre pegadiza “Chain Reaction” desembocaron en un cierre con “Ashes Of Your Fears” en el que Laura baja del escenario para mezclarse con la gente y provoca un nuevo circle pit en el Metal Days. Pura algarabía. Uno de los grandes momentos del sábado, aún cuando eché en falta un corte como “Circles Of Fire” y la forma en que su estribillo invita a poner voz en grito. Con eso y con todo y aunque esto no sea una competición de ningún tipo, uno de los grandes triunfadores del festival.
Turno para dar un giro de timón al cartel con el heavy / power metal de los bilbaínos Valkyria, con el siempre carismático Yeray Hernández al frente, que venían presentando su tercer trabajo de estudio, un “Indómito” del que ya diéramos buena cuenta aquí allá por el mes de junio.
Y una banda que pareció en mejor forma que nunca ya desde la inicial “La Cuna Del Silencio”, con ese gancho innegable y un Yeray a la voz que, da la impresión, es más que consciente de sus debilidades y también de sus fortalezas. Al fin y al cabo no inventa nada el combo vasco pero saben crear composiciones certeras y líneas de voz con mucho gancho. Empiezan además a ser unos habituales de nuestra tierra y estamos más que felices de haberles vuelto a ver por nuestros dominios.
Máxime cuando despliegan buenos cortes de metal perfectamente construido como ese estupendo “Ave Inmortal”. Composiciones que crecen en su traslación al directo y que vienen a hablar de lo bien que los chicos se prepararon la visita a tierras asturianas. El propio Yeray deja unas pequeñas presentaciones y al alimón la banda arremete un “Contracorriente” que dejaría uno de los mejores duelos solistas de todo el sábado. Aquí les beneficiaría el giro hacia terrenos más pesados, esas estrofas de “Abatido”, a las que sigue otro de sus estribillos más redondos.
Había mucho público afín al tipo de metal que practican o esa impresión daba desde cerca de la mesa de controles. Al punto de que el líder de Valkyria aprovechó para echar mano de su teléfono móvil e inmortalizar el momento. Tras los obligados agradecimientos turno para otro gran estribillo, el de “Código De Honor”, así como para algo de pirotecnia y un estupendo duelo solista entre Borja Aguirre y el propio Yeray. Les hemos visto ya varias veces y siempre cumplen. Una formación destinada a crecer.
El cuento con Vita Imana iba a ser bien distinto. Un poco como me sucedió con Hamlet en la previa, es la madrileña una formación con la que nunca he llegado a conectar del todo, pero también por unos pequeños problemas de sonido al comienzo del set que vinieron a dar al traste con los horarios tan a rajatabla que arrastraba el evento.
Así las cosas y mientras que banda y técnicos trabajaban de forma denodada para reconducir la situación, servidor aprovechó para descansar y dar buena cuenta de la pequeña terraza tras los puestos de comida. Vita Imana, a quienes no veía en vivo desde el Rock Nalón de 2019, parecieron querer transformar en puro vigor la frustración que derivaba de los inconvenientes.
Porque su salida a las tablas es todo lo intensa y fulgurante que se les presupone, con un Mero Mero al frente que no cejó en animar a los suyos en todo momento. Eran la propuesta más diferente del sábado, algo que (me dio la impresión) generó cierta división entre la concurrencia. Al final y aunque, ya digo, no sean enteramente mi rollo, no puedo negar que disfruté con cortes ya postreros en el set como “Un Nuevo Sol” o “Adversario”, con la banda sonando ya a gran nivel.
Poco a poco la gente se fue enganchando, algo de lo que da fe el «wall of death» que pudimos contemplar en las postrimerías del set. Vinieron y se hicieron fuertes frente a los inconvenientes. Supone uno entonces tienen bien ganada su fama.
Había ganas de ver cómo respondían los heavy / power metaleros Avalanch tras el enésimo cambio de formación, el que ha llevado al QuaoarBjørn Mendizabal a ocupar el puesto dejado por Mike Terrana tras baterías. La banda, que venía presentando un “El Dilema De Los Dioses” del que os ofrecimos correspondiente reseña en abril del año pasado, lleva desde el confinamiento para acá instalada en la polémica. Ello no quita que cuando irrumpen por el Luarca Metal Days a eso de las 21:35 haya una nutrida presencia de fans aguardando sus evoluciones.
Unas evoluciones a las que la banda da inicio con aquella “El Oráculo” de su “El Secreto” de 2019, cuando Israel Ramos era el encargado de poner voz a la formación asturiana. José Pardial, de Cudillero él, aporta su propio color a los temas. Algo que se deja notar y de qué forma en la aún más clásica “Aún Respiro”, de lejos uno de mis temas favoritos del siempre interesante “El Hijo Pródigo”. La banda, eso sí, adolece de una segunda guitarra que termine de dar el debido empaque a los temas. Alberto Rionda, desde luego, llena con su seis cuerdas y a Manuel Ramil no le vamos a descubrir a estas alturas, pero me sigue faltando algo.
Anuncia Pardial que el próximo es un tema importante para él, de tanto en cuanto fue su primer single con Avalanch, no otro que “Horizonte Eterno”, donde vemos al vocalista asturiano más cómodo que nunca. Su desempeño al frente de la banda me agradó sin alcanzar al entusiasmo. No quisiera yo ser tan necio de verter sobre él las mismas críticas que muchos dispararon contra Ramón Lage en su día, quien después emergió de ellas hasta confirmarse como uno de los grandes frontman de nuestro país. La actual voz de Avalanch habrá de labrar su propio camino y no creo que sea este el momento de la inquina.
En esas estaba cuando la banda presenta el tema título de su último álbum y de pronto Pardial ofrece una interpretación más llamativa por lo agrio de alguno de los versos. Una mayor aspereza, siempre dentro de los márgenes del género, que el set contrarresta con la mucho más amable, radiable incluso, “Alas De Cristal”, con la gente dando saltos y servidor preguntándose en qué año estamos. Toneladas de recuerdos se agolpan en la sencillez de una canción tan descaradamente pop como pegadiza.
Y es que Rionda y los suyos, sabedores de la plaza que estaban pisando, optaron por tirar de nostalgia. Qué si no morriña destila “Pies De Barro” por más que Pardial la redirija, quizá más que ninguna otra dentro del set, hacia su propio terreno. Tanto o más que “Mil Motivos” o la fenomenal “Niño” donde, eso sí, costaba oír las voces pregrabadas que en su día inmortalizara el bueno de Fano “The Dark”. “Soy de Cudillero, estoy jugando en casa” exclama Pardial. Y tanto que sí.
“Otra Vida” extrae de Alberto Rionda uno de los mejores solos de la jornada. El ovetense, perseguido más que ninguno por la polémica desde que la pandemia hiciera estragos a lo largo y ancho del globo, apareció por el Luarca Metal Days con un semblante algo más risueño de lo habitual. El público esgrimió las linternas de sus móviles para “Antojo De Un Dios” y se enganchó con la más reciente “El Peregrino” dentro de un set que iba dando sus últimos coletazos. Aquí Pardial anunciaría otro tema importante para él, tratándose de hecho del primero que recordaba haber escuchado de Avalanch, y que era no otro que “Lucero”, aquél single adelanto del fenomenal “Los Poetas Han Muerto” que tanto nos descolocó allá por 2003. Buenos coros de Ramil y el bajista Nando Campos aquí.
El pequeño solo de Alberto, con ese “Santa Bárbara” a modo de inserto, nos retrotrajo a tiempos realmente pretéritos, amén de introducirnos en unos bises que iban a pisar terreno igualmente clásico, empezando con una “Pelayo” donde vuelvo a echar en falta esa segunda guitarra pero que produce una gran conexión entre la banda y buena parte del público congregado frente al quinteto. El cierre con “Xana” y “Torquemada” desató la cara más power de la banda para rubricar un buen final en el que muchos echaron de menos un tema con el significado para Luarca de «Cambaral«, basado en la leyenda medieval que toma su nombre del barrio de pescadores de la villa costera asturiana.
De los madrileños Nurcry me habían contado muchas cosas y la mayor parte eran buenas. Arribaban a Luarca con un “Destino, Yo Te Busco” estrenado en septiembre del pasado año y la intención de ganar un puñado de nuevos fans para la causa de su peculiar heavy / power metal…
… pero lo cierto es que su descarga nos dejó un mar de dudas. Y de humo, confeti y pirotecnia, al punto de que a ratos esta llegaba a opacar alguno de los temas. Esforzados y certeros al comienzo del set, la sensación que me quedó sin embargo fue la de que se irían diluyendo con el correr de los temas. Y es que para el segundo corte del setlist, la voz de Kike Fuentes parece fuera de tono, intuyo y elucubro que por problemas con los dichosos “in ear”, desviando el corte de unos cauces más normales.
Y es una pena porque la formación con la que la banda apareció por Luarca posee garantías suficientes. Ahí estaba el bueno de Juanjo Alcaraz, guitarra de también de Döxa y a quien ya vimos con la buena gente de Lethargus. Me agradó el riff facilón pero pegadizo de “Destino, Yo Te Busco”. También esos tonos más vivos que desplegaron. Agradecimientos mediante, recondujeron hacia la más apaciguada “Contra Viento y Sol”, donde por alguna razón, me recordaban a ratos a los castellanoleoneses Dünedain.
Tuvieron tiempo igualmente de anticipar un corte, “Galileo”, que integrará su próximo álbum de estudio, estrenado apenas un día antes, y que destapa una cara algo más rockera de la metamórfica formación leganense. “Vamos a ponernos un poquito tiernecines” anuncia Fuentes y la banda procede con una “Del Mismo Infierno” donde el público, menguado porque muchos aprovecharon para irse a llenar el buche, siguió el juego del vocalista.
Cuando las distintas explosiones de humo y confeti lo permitían disfruté del tono más chulesco que dibuja “Alma Libre” y a ratos también del cuerpo más próximo al power de “Sangre Eterna”. Con “Corre Tú Más” y “Latidos De Pasión” finiquitaron un set irregular, empañado por ciertos desequilibrios en cuanto a sonido y una pirotecnia que, en muchos casos, empañó en lugar de lustrar su descarga. Quedamos pues a expensas de una futura visita que dé la verdadera medida de la banda.
El “aquí mi fusil, aquí mi pistola…” de la inmortal “La Chaqueta Metálica” del genio y tirano Stanley Kubrick marca el paso a los siempre cachondos Lujuria para un fin de fiesta en toda regla. Al menos es lo que se deriva del buen puñado de gente que retornó frente al escenario para disfrutar de las evoluciones de los segovianos.
“Escuadrón 69”, de aquél “República Popular Del Coito” de 1998, niño cómo pasa el tiempo, pone la primera piedra de un set clásico por parte de la banda. “Nos pueden señalar, pero nunca, nunca seremos carne de cañón”. Óscar y sus soflamas habituales. Buen sonido el que desarrollaron, máxime tras lo visto con Nurcry, y que sacó adelante un repertorio tan predecible como disfrutón.
Aunque Sancho estuvo más parlanchín que en nuestro anterior encuentro con la banda, aquél junto con Bestia Negra a finales de 2022. “Estamos haciendo historia, hacen falta más festivales que apuesten por la gente de casa”, exclamó. “Jekill & Mrs. Hyde” sonó tan vacilona como siempre. Imprescindibles los teclados de Ricardo Mínguez aquí. “El heavy metal es un compromiso por un mundo mejor” dice Sancho a modo de presentación de “Dejad Que Los Niños Se Acerquen A Mí” y uno empieza a pensar que algunas de las soflamas del curtido vocalista se alargan más de la cuenta. Al final y aunque no esté del todo de acuerdo en el modo de expresarlo, que nadie dude de que su trinchera es la misma que la nuestra.
Pero “Viejo Rockero” le cambia un poco el paso al set con ese tono más leve y melancólico, algo que viene a confirmar la más seria “Traidores y Criminales (contra nosotros batallan)” de aquél “…Y La Yesca Arderá” de 2006. De los muchos chascarrillos que deslizó el frontman, el de “venga coño, tenéis menos batería que un concierto de Mägo De Oz” que dejó aquí fue fácilmente el que más carcajadas propició de toda la velada.
Aquí quiso detenerse Óscar y contarnos que el próximo tema iría dedicado a Santi Hernández, bajista de la formación y cuyo padre había sufrido un ictus en el transcurso de la semana. “Afortunadamente está bien”, de lo cual nos alegramos. Quizá no me esperaba “Destrucción”, de los argentinos V8, a estas alturas del set. Lo cierto es que la banda le puso más ganas y pasión que nunca. No era para menos. Para la inevitable “Joda A Quien Joda” contaron con un invitado muy especial, Txanti Hernández, natural de Luarca, fan irredento de esta música que tanto amamos y que brindó un curioso fin de fiesta a esta primera edición del Luarca Metal Days.
Una primera edición que, y no es peloteo, dejó más luces que sombras. Lo comentaba al comienzo de la crónica del viernes: el trato dispensado por la organización, el ambiente, el buen sonido (más allá de momentos muy puntuales) del que gozó todo el fin de semana. Tremendo el curro de Gus Bocanegra aquí y del resto de técnicos. Parece instalada la idea de que todos los festivales sufren en lo que a sonido se refiere y este no fue el caso. Mucho mérito tratándose, como digo, de una primera edición. Nosotros nos marchamos cansados pero satisfechos, aún quedaba cierto trecho hasta casa, mientras deseábamos que les hubieran salido los números, que parece ser que sí a tenor de que ya tenemos fechas confirmadas para la segunda edición y una banda, los death metaleros Legacy Of Brutality, que promete emociones fuertes.
Por nuestra parte no queda más que dar las gracias una vez más a la organización. Que salvo caso de fuerza mayor nos tendrán allí el año que viene huelga decirlo. Que trataremos de hacer todo cuanto esté en nuestra mano en ayuda del crecimiento del festival, también. Que el público sabrá responder a las muchas cosas que se hicieron bien en esta primera edición, nadie lo duda. Para cerrar y como siempre, un saludo enorme a los muchos amigos, músicos y fans con los que departimos a lo largo y ancho de ambas jornadas. Pasamos lista el año que viene.
Repaso gráfico a la jornada del sábado 13 de julio en el festival Luarca Metal Days protagonizada por A Dark Reborn, Aneuma, Valkyria, Vita Imana, Avalanch, Nurcry y Lujuria.
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