Crónica: Factoría Rock Fest VI (Avilés 3/5/2024)

Sexta edición del Factoría Rock Fest que vino a congregar esta vez a las bandas Estramonio, Nicotine Bubblegum y Blast Open, tres nombres poco pródigos en nuestros escenarios por lo que era la del viernes una cita que daba pie a pocas excusas pero siempre a reencontrarse con buenos amigos que hemos ido haciendo en el camino. Músicos y fans que no quisieron perderse las evoluciones de un festival hecho con el mayor de los cuidados.

Los esquivos Estramonio serían a la sazón los encargados de iniciar la edición número seis del evento. Es verdad que ante un público escaso, quizá por la amplia oferta o quien sabe si por lo esquivo de las bandas presentes en el cartel, lo cierto es que nos habría gustado ver un mayor número de gente frente al escenario cuando el cuarteto inunda la factoría con su habitual doom rock.

Explota “Bitch Rides” y de pronto el nombre de Danzig asalta mi subconsciente. A bordo de un buen sonido, no acostumbra a decepcionar aquí la Factoría avilesina, y sin más puesta en escena que el nombre de la banda proyectado a sus espaldas, se las fueron arreglando para meterse a la gente en el bolsillo.

Y es que quien conozca las andanzas y también las chanzas del guitarra de Leather Boys, no se sorprenderá de las muchas perlas que desliza a lo largo del set. Pero también unas interpretaciones sentidas y llenas de un extraño feeling. Oculto tras unas gafas casi imposibles que harían las delicias del mismísimo rey del rock, supo liderar a Estramonio sin perder ese engarce con la audiencia que convierte el set en una experiencia altamente gozosa.

Shark Woman” exacerba la cara más frondosa de los asturianos. Y mientras se suceden las bromas, o se nos invita a disfrutar del lado más hedonista del rock and roll, lo cierto es que la banda sonó tan sólida como se esperaba. Lord Vistrimir Fox y su blanquísima Les Paul descargó uno de los mejores solos de la noche en una “La Cuchara” tras la que llegarían los debidos agradecimientos. Que la incorrección no destierre nunca las buenas formas.

Cocaine”, en recuerdo de “los prejubilados que descubrieron el polvo blanco” resuena quizá como su tema más alucinado del set. Antecede a una “Shadowland” con Lord Gargollo encargándose a un tiempo de batería y efectos en su particular oda al multitasking, lo que viene siendo la multitarea de toda la vida. Medio improvisaron una curiosa versión de Queen y desataron las risas de algunos con lo del “Llagar Of Broken Dreams”. Se irían aquí y la Factoría se pondría ya en modo Nicotine Bubblegum al punto de que proyecta el nombre de la banda durante el bis “Vistrimir Forest”. Tan divertidos por las muchas chanzas de su líder como sólidos, elevándose desde el proto doom de Black Sabbath hasta rozar a Danzig o The Cult. Ojalá y se prodiguen más habitualmente.

Suponemos que Nicotine Bubblegum, “Twilight Sleep” mediante, comenzarán ahora a ser habituales de nuestros escenarios. Su debut en el largo ha pasado con buena nota por la web, ampliando el rango de influencias que manejaban en aquél ya lejano Ep de 2018, y en la Factoría vinieron a dar la medida del tipo de banda que son a día de hoy.

Faltaban pues cinco para las diez cuando irrumpen en la sala avilesina con visos a presentar ese flamante nuevo álbum. Y lo hacen, como reconocería más adelante el propio Rose, con la cara más grunge del cuarteto. Qué mejor para ello que “M.U.I.L.” de su nuevo trabajo. Apoyados en las finas líneas de batería de Marco Valera (Dumange, The Black Panthies Party) sus canciones son sinónimo de calidad. Luismi no tiene ese carácter bromista e incorrecto de su compañero en Leather Boys. Por contra, lidió con alguno de los tonos más broncos de su repertorio en una noche que paso a paso se iría caldeando.

Focus In” puede ser un buen ejemplo de esa mayor gravedad, extrayendo de su garganta los tonos más agrios que le hayamos escuchado hasta la fecha. La banda tendría tiempo de recordar al Ep homónimo con “Space Eyes”. Aunque si hay un corte que me sorprendió para bien, ese fue a buen seguro “Youth Leisure”, que en directo se acerca peligrosamente a contornos dignos de unos The Smashing Pumpkins como me chivó cierto corsario por línea interna. Su final nervioso e incandescente fue fácilmente mi momento favorito del set.

Fire In The Hole” dejó entremedias un estupendo riff de Noé Grigera y “123” reprodujo la colaboración de Gin Barbería que ya aparecía en el disco. Contó el propio Luismi la forma tan casual en que surgió la colaboración y cómo su presencia “llevó el tema a otro nivel”. Casaron bien ambos registros aquí y la voz de Absalem no tuvo mayores problemas en pasar de tonos amables a los más desgarrados. La suya es una de esas voces de esas que siempre suman. “Palindrome” les acercó a Tool, aunque fuera en la distancia, y la banda dibujó uno de los puentes más llamativos de la jornada.

El final con “War”, para la voz de Nicotine Bubblegum “uno de los temas más especiales” despidió la presentación de un álbum que, esperemos, les traiga no pocas alegrías. En la medida en que la providencia nos lo permita, tened por seguro que os las contaremos por aquí.

Los thrashers Blast Open venían para poner al festival patas arriba. Su propuesta, máxime tras la edición del tremendo “Spitting Blood”, suponía claro la más incendiaria de las tres y el cuarteto, Andrés en guitarra solista, Nefta en guitarra y voces, Marco en baterías y Ton Jerez Araujo al bajo, resultó todo lo frenético que de él se esperaba.

Lo deja claro la intro que antecede a “Riding On A Dead Horse”, donde casualidades de la vida, volvemos a oír la voz de Gin, y la forma en que la banda ataca este primer corte del setlist. Es cierto que el sonido no era nada redondo en esta parte inicial del set. Sea como fuere la banda acertó a la hora de conjugar nervio y melodía. Los viejos Blast Open chocaban así con los actuales en un corte que entiendo como puente entre las distintas encarnaciones de la banda, con Andrés apuntalando la cara más melódica a través de una acertada elección solista.

Fallen Angel” impuso su ritmo casi marcial y el sonido fue mejorando por momentos. Sorprende este Nefta que lo mismo te produce el disco de Nicotine Bubblegum, que se cuelga la guitarra en Blast Open o incluso el bajo en Dumange. Una presencia ya ineludible de nuestra escena y muchas ya las ocasiones en que nuestros caminos se han ido encontrando. “Buenas noches. No nos dejamos ver mucho… en alguna obra quizá” bromeó. Y como si el destino quisiera castigarle por el chascarrillo, fue aquí que tuvo problemas con el monitor. Sin que la cosa pasara a mayores cabe igualmente apuntar.

Porque “Pool Of Blood” desató a los Blast Open más incendiarios. Marco Álvarez puso todo de su parte para, blast beats mediante, poner la nota más extrema de todas cuantas hemos disfrutado en nuestra querida Factoría. Tuvo tiempo la también voz de Sound Of Silence de agradecerle a Andrés su proposición como nuevo miembro de la banda, un embolado más con el que lidiar, y qué mejor para ello que algo como “Cross Hate”, con la banda dando su mejor versión. También la Factoría en lo que a sonido se refiere.

Con “The Ball Of The World” encararon una fulgurante recta final donde hubo tiempo de recordar a aquél debut de 2012 “They Destroy Our World” gracias a una “Blinded” convenientemente adaptada a la actual formación de los asturianos. “Nos vamos a ir yendo” anticipa “Immortals”, tal vez mi favorita de su segundo álbum, previa al cierre por momentos despiadado con “Trying To Escape” para un set en que la banda fue claramente de menos a más.

Tres bandas que no se prodigan en exceso. Todo lo contrario que los muchos correligionarios que parecen no fallar nunca. Si no existieran, tendríamos que inventarlos. Es cierto que esperábamos una mayor venta de entradas. No es menos verdad que quienes nos dejamos caer por allí el pasado viernes disfrutamos de tres formas bien distintas de entender la música en directo. Vaya pues como cierre a esta crónica nuestro agradecimiento a la organización del evento por todas las facilidades y, como viene siendo habitual, nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Factoría Rock Fest VI

Ya está aquí la 6ª edición del Factoría Rock Fest, la cita con el evento orquestado por la Asociación Valliniello Sound City tendrá lugar el próximo viernes 3 de mayo en la Factoría Cultural de Avilés y contará con Nicotine BubblegumEstramonio y Blast Open como protagonistas.

Nicotine Bubblegum presentará su primer larga duración en el festival, una obra grabada en los Breakdown Studios con producción de Nefta Vázquez en la que la formación avilesina lleva su sonido un paso adelante adentrándose en el metal experimental y progresivo. Su primer sencillo promocional «123«, cuenta con la colaboración a la voz de Gin Barbería (Absalem, Gemtonics).

Tras su retorno el pasado año tras 7 años desaparecidos del panorama musical astur el combo doom rock mierense Estramonio presentará en la Factoría Cultural su recién grabado nuevo EP.

Tras su brillante paso por el ovetense Kuivi PopUp el pasado verano, los renovados Blast Open retoman la actividad en vivo en el escenario de la factoría para continuar con la defensa en vivo del magnífico «Spitting Blood«, su último trabajo de estudio editado en el 2022 a través de Suspiria Records.

Entradas físicas anticipadas 8€ disponibles en el Bar Route 66 (Avilés).
Precio especial para socios 5€, en taquilla 10€ y socios 7€.
Apertura puertas a las 20 horas.

Luarca Metal Days: Desvelado cartel oficial

El viernes 12 y sábado 13 de julio la localidad costera asturiana de Luarca reverdecerá laureles en la escena metalera con la celebración de un nuevo festival, el Luarca Metal Days. Esta primera entrega contará con Avalanch, Hamlet, Delalma, Lujuria, Vita Imana, Blaze Out, Sound Of Silence, Argion, Death & Legacy, Valkyria, Aneuma, Where The Waves Are Born y Sküld como protagonistas para ofrecer tanto clásicos del heavy metal patrio hasta las últimas tendencias del género.

El festival tendrá lugar en las pistas exteriores del Polideportivo Pedro Llera Losada de la localidad y dispondrá de zona de comida con opciones gastronómicas de todo tipo, puestos de merch donde adquirir camisetas, vinilos y recuerdos además de zona de acampada. Bono para los dos días en oferta de lanzamiento 40€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://ticketandroll.com/evento/luarca-metal-days/?swcfpc=1

Crónica: Primera jornada del 26º Concurso Rock Ciudad de Oviedo (18/9/2023)

Nueva edición del Concurso de Rock Ciudad de Oviedo Alejandro Blanco “Espina”, que en su recorrido itinerante por las calles de Oviedo ha vuelto a decantarse por la Plaza de Feijoo como centro neurálgico. Reunía el certamen en su primera jornada a al colectivo de hip hop A1 Invazion, el cuarteto de hardcore Oklahoma y los death metaleros melódicos Aneuma, amén de Gigatron como banda invitada.

No era grande el ambiente que se vivía en la plaza cuando A1 Invazion irrumpieron en el gran escenario del que goza esta edición del concurso. Y aunque por género no sean nuestro negociado, cabe decir que los chicos contaron con buenos amigos frente a las tablas, que siempre es de agradecer. Tampoco es que los veinte minutos de los que dispone cada banda den para mucho más.

Más cercanos a nuestros intereses resulta la joven agrupación de hardcore Oklahoma. Con un sonido que, cuentan, se inspira en grandes nombres como Madball, Agnostic Front o Comeback Kid, el cuarteto supo ponerle la dosis de fuerza y entrega que se le presupone al género. Temas sin grandes complicaciones, de buen enganche con la audiencia y desarrollados con fuerza y convicción. No se les podía pedir mucho más.

Aneuma, recordemos, subcampeones de la última edición de la Wacken Metal Battle, venían de pasar el día antes por una nueva edición del Festiamas para apenas veinticuatro horas después preparar otra buena, aunque corta, descarga de death melódico y multinfluencial. Y para nosotros, que prácticamente vimos nacer a la banda aquella noche en la sala Ángeles y Demonios de Gijón, fue toda una experiencia comprobar el salto tan enorme que ha dado la banda desde entonces.

La formación la conocéis de sobra: Jorge Rodríguez en baterías, Pau al bajo, Borja y Abel Suárez en guitarras y una cada vez más rotunda Laura Alfonso al micro. “Fall Apart”, claro, sería su punto de partida. Gozando del mejor sonido de cuantas veces les hemos visto, todo pareció ir sobre ruedas para ellos. Como ya digo, veinte minutos siempre van a saber a poco. En cualquier caso, la pegada de Jorge en “Castaway Of Chance”, el estupendo solo de Borja en “Break Out From Hell” y el gran carisma de Laura no harían por más que ponérselo difícil al jurado.

Pero si hay un corte que parece haber caído de pie dentro de su repertorio es “Ashes Of Your Fears” y ese pulso tan pegadizo que arrastra. Momento cumbre de su reducido set y un corte que apunta a fijo en sus descargas por muchos años. Son una de nuestras apuestas dentro de la edición de este año y les deseamos lo mejor.

Con una plaza ya más concurrida, aunque nos parece que menos de lo esperado, salían a escena Charlie Glamour y sus huestes de Gigatron, enfrascados en la gira conmemorativa de sus 25 años en la carretera, que se dice pronto. En Heavy Metal Brigade últimamente vamos de bodas de plata en bodas de plata, parece ser.

Huelga decir que la gente lo pasó en grande con ellos. Al menos el rato en que estuvimos presentes. Porque es una banda que quizá no ha terminado de entrar por nuestros ojos en este cuarto de siglo pero también porque la semana que se nos viene encima es de aúpa, culminada el sábado con una maratoniana nueva edición del Karma Fest. Nos vemos frente a los escenarios.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Mala Reputación + Crudo (Cangas de Onís 9/9/2023)

Que “el aceite de oliva está por las nubes” y “veinticinco años no se cumplen todos los días” puede que fueran las dos frases más repetidas el pasado nueve de septiembre en Cangas de Onís. Mala Reputación cumplían sus bodas de plata en casa y lo hacían acompañados por Crudo, por lo que esta era una cita para no perdérsela.

Amenazaba con arreciar la lluvia minutos antes de la salida de Crudo al escenario y quien más, quien menos, no las tenía todas consigo. De hecho era poca la presencia de público en la plaza del ayuntamiento cangués cuando la banda irrumpió sobre las tablas. Una banda que, recordemos, forman ahora Víctor Vivar en guitarra y voces, Petu en baterías, Luis Melero al bajo y voz y Javier Colero en guitarra y coros.

Crudo son un cuarteto desde luego no igual a Mala Reputación pero que a fin de cuentas comparte unas cuantas coordenadas con ellos. Por eso su elección como teloneros para una cita tan especial se nos antoja irreprochable. Máxime cuando salen a escena, apenas unos minutos pasadas las nueve, y el sonido del que disfrutamos no puede ser más claro, nítido y potente.

Si además tienes la suerte de contar con trallazos de rock mal encarado como “Bocazas”, tanto mejor. Como siempre alternando tareas vocales entre Melero y Vivar, con Petu azotando el kit como si le debiese dinero y el fino trabajo de Colero en solos, Crudo parecieron en perfecto estado de revista. Quiso el mencionado bajista pararse a recordar el motivo de su presencia allí, que no era otro que celebrar los veinticinco años de una banda muy querida por ellos.

De la lluvia, por cierto, ni rastro. Hasta en eso hubo suerte. Tras una pequeña pausa, hay que afinar, “Otro Ladrillo En La Pared” y el buen solo de Vivar nos recordaron su último y estupendo álbum de estudio. El cuarteto insertaría aquí su ya conocido guiño a Metallica y Víctor recordaría más adelante los primeros pasos en la trayectoria de los anfitriones de la velada. Y es que el tiempo pasa que no te lo crees.

En definitiva fue una descarga de esas en las que parece no haber un segundo que perder. Desarrollando un set que obvió en gran medida el lado más apaciguado de su música, que bien sabréis que lo tienen y les funciona, para moverse por alguno de los cortes más agrios de su repertorio. Sirva la visceral “A La Cara” como ejemplo. Tanta intensidad terminaría por pasarle factura a la preciosa Explorer de Vivar. Fue apenas el único inconveniente de una noche más que redonda para ellos, finiquitada como viene siendo habitual con aquella “El Avestruz” de su debut de 2010. Son Crudo y hacen rock and roll.

Veinticinco años, parece mentira, y uno recuerda los primeros pasos de la ahora ya legendaria banda asturiana en aquellos primerizos Derrame Rock sitos en la cuenca del Nalón. Mucho ha llovido desde entonces y aquí siguen dando guerra Daviz Rodríguez y Juan Santamaría en guitarra y voces, Kiko Martínez en batería y coros y Michi Candás en bajo y coros. Mala Reputación salen a escena cuando pasan pocos minutos de las once y Cangas de Onís vela armas para una descarga que se prevé histórica.

Se abre el telón y aparece el cuarteto. Y en un primer momento sorprende la quietud del público. Por unos instantes, en la plaza del Ayuntamiento poco menos que se hizo el silencio. La tensión, en aumento, casi se podía palpar. Es ahí donde el cuarteto arremete con “Ansiedad” y se dispone para una noche en la que no quedará estrofa, estribillo y coro que no sea gritado por una audiencia entregada como pocas que hayamos visto desde este medio. Y a día de hoy podemos asegurar que son unas cuantas. Ventajas de jugar en casa, de sabiduría a la hora de facturar himnos y también de elegir, con sumo cuidado, un setlist a la altura de tamaña efeméride.

Dispusieron de buen sonido, si bien es cierto que durante los primeros temas, el más reciente “La Hoguera”, el más clásico “Polvo En El Viento”, el bombo de Kiko distorsionaba más de la cuenta en ciertos momentos. Para suerte de todos, tampoco pasaría a mayores. Por lo general y más allá del apunte, lo cierto es que la banda disfrutó de gran sonido a lo largo de toda la noche. Vaya el merecido reconocimiento al equipo técnico que lo hizo posible.

En cualquier caso siguieron repasando su ya larga trayectoria. Mandando a la gente al suelo, incluso. Huelga decir que para cuando suena un clásico como “Caliza”, público y banda son un único ente indivisible. Si el sonido era mejor o peor, a quién le importa. Mala situarían por aquí una de las favoritas de quien escribe, “Océano y Lluvia” del fantástico Ep “La Belleza” de hace ahora tres años. Se les veía disfrutando de la noche, risueños incluso, sabiéndose profetas en su tierra, que no es algo que puedan decir muchos.

Pero es que “Efecto Causa” pareció poner a todo Cangas a corear su bien conocido estribillo. Ya digo que en las primeras filas la sensación no podría ser de mayor calor y cariño hacia el cuarteto de casa. Llevados en volandas que diría un clásico. De ahí que quisieran agradecer al Ayuntamiento de la que es su casa el haber hecho posible una cita tan especial como esta y a la asociación cultural El Buxu como artífices de la exposición de 9 paneles situados por toda Cangas con fotos que resumen los 25 años de trayectoria de la banda.

El calor iba en aumento en el epicentro de la localidad canguesa. A estas alturas de la velada veríamos incluso los primeros pogos. Fue por entonces cuando Juan y Daviz cambiaron sus eléctricas por un par de acústicas para regalarnos algo que, según contaron, llevaban mucho tiempo sin hacer. Ahí quedaron “Que La Tierra” y “Mi Fusil” como contrapunto calmo y reposado. Sintiendo el calor de la gente, no puede uno por menos que imaginar la riada de sentimientos que atravesó al dúo durante este pequeño impás del set. Una pequeña pausa en el corazón mismo de la velada y la mejor forma de coger aire para lo que estaba por venir.

Recondujeron con “Ceremonia” y la noche iría aún más sobre raíles para ellos, sabiéndose ganadores aunque el concierto no fuese una guerra. Ni siquiera una batalla. De hecho más bien pareció una comunión entre público y el legado de una de las bandas de rock más importantes de nuestra pequeña Asturias. Por aquí se dejarían sentir unos Mala más reivindicativos a través de una “Raigaños” tras la cual Cangas de Onís fue un clamor pola oficialidad de la Llingua. Y es que la banda puede haberse vuelto menos “panfletaria” con el paso de los años pero ni mucho menos piensa olvidar sus orígenes. Porque como bien se encargó Daviz de recordarnos:

“Al fascismo no se le combate, se le gana”.

A la altura del show en la que nos encontrábamos el sentimiento de unión y la fiesta bullían de tal forma que pudimos vimos varios «circle pit» y «wall of death«. Y es que ya digo que son pocos los bolos que nos hayan dejado tal sensación de vínculo entre público y banda.

Claro que para sensaciones, las muchas que genera “Fuego”, aquél corte que abría su “Eternas Promesas” de 2015 y que se alza hoy como una imperdible en su setlist. Si servidor estaba con la piel de gallina de arriba a abajo sin reconocerse el mayor fan de la agrupación canguesa, ni mucho menos, cómo estaríais quienes lleváis a los Mala grabados a fuego en vuestro interior. Sensacional en toda la extensión de la palabra.

Otro «wall of death» daría cumplida cuenta de “Las 2:00” y mientras que Mala Reputación se preparaban para el cierre, allí que se fueron miembros de Desakato a lo alto del escenario para cerrar la fiesta por todo lo alto con “Abriendo Camino”.

Porque ahí siguen. Abriendo camino. Abriendo brecha. Un cuarto de siglo que se dice pronto. Sin querer erigirnos en protagonistas de esta humilde crónica, sí creemos que cabe contar que ésta es una banda que nos ganó para la causa tras el Rockvera de 2022. Porque esa es la cosa con Mala Reputación y el tipo de rock que facturan: siguen a pico y pala, ganando adeptos a cada concierto, en un punto de su trayectoria en que muchos músicos parecen batirse ya en retirada, conformándose con lo que tienen, sin aspirar a nada más. No parece ser el caso de Daviz, Juan, Kiko y Michi. A por las bodas de oro.

La primera vez de Heavy Metal Brigade en Cangas de Onís no pudo entregar mejores resultados. Pero tampoco queríamos despedir esta crónica sin mandar nuestras felicitaciones a los Mala, así como sinceros abrazos a Crudo, Rheme Peláez, Javi (Monasthyr), Dani y Ruth (¡os seguiremos insistiendo!) y Quilino. Ya sabéis, nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

La Mar De Ruido: Horarios Oficiales

La nueva entrega del festival avilesino La Mar De Ruido desvela sus horarios oficiales. Con acceso libre, el inicio de los conciertos será a partir de las 21 horas en su ubicación habitual, el parque del muelle de la localidad costera asturiana. Estos es el reparto de tiempo para  Larry Campbell y Teresa Williams, Carlos VarelaWolffather, Juaco VilLos PercancesÑu, Ana Curra, Madera Rock y Winchester.  

Viernes 11 de Agosto
21:00 Wolffather
22:00 Ana Curra
23:30 Ñu
1:00 Winchester

Sábado 12 de Agosto
21:00 Juaco Vil y Los Percances
22:00 Carlos Varela
23:30 Larry Campbell & Teresa Williams
1:30 Madera Rock