Reseña: Dais «Barlovento» (The Fish Factory 2025)

Barlovento” es el quinto largo ya para los hard / heavies barceloneses Dais, la banda que forman David García en guitarra y coros, Agus Milton en baterías, Álvaro Vicente en bajo e Isabel Mañós en voces. Producido, grabado y mezclado por Fernando Redondo en el Koryland Studio, las pistas salidas de aquellas grabaciones serían posteriormente masterizadas por el cinco veces ganador del Grammy Alex Psadourakis y adornadas por la foto de Alfredo Geisse. En la calle vía The Fish Factory.

Barlovento” propone a los Dais más cercanos al metal, profusos en el uso del doble bombo, con riffs formales y efectivos, acompañando a un registro, el de Isabel Mañós que no puedo decir que me conquiste. Pero es una composición extensa, ágil, de solos prolijos y abundantes. Dais parecen querer rendir tributo a las esencias mismas del género y el desempeño de mi tocayo colma en todo momento mis expectativas. Llama la atención ese puente más tranquilo por la forma en que David García lo rompe con otra grata exhibición solista. Extensa y, por lo general, llevada hacia la cara más potente de los barceloneses.

El Mar y Tú” arranca en una clave mucho más hard. Un medio tiempo donde me agradan los riffs que García dispone sobre prólogo y primeras estrofas. También esos pequeños escorzos con los que acompaña a la voz de Mañós. Por alguna razón, el cambio de ritmo que introducen camino del epílogo me termina resultando algo torpe y atropellado. Éste, que concita una cierta calma ahora, es elegante, suponiendo una cierta nota de color en un corte que siento algo desequilibrado. Falto de cierta cohesión.

Mar Interior” bien podría recordar a una banda tan querida entre nuestro acerbo popular como son Muro. Angus Milton, que también pondrá el piano aquí, comanda firme desde el doble bombo. Sin pausa, sin excusas, sobre una cuidada línea de bajo y unos riffs, como ya ocurriera en el corte que da nombre al disco, son más serviciales que brillantes. García se desquita con un buen duelo guitarrero en el puente. La composición apenas abandona ese pulso tan vibrante para un puente un tanto fugaz. Muy funcional a la hora de dejar latir a los Dais más enérgicos.

Arrecife De Cristal”, con las teclas de Joan Valverde aportando un cierto aire Rainbow al conjunto, confronta riffs con gancho con unas estrofas atractivas por diversas. Bien armada desde el plano gramático, juega a enfrentar a los Dais más potentes con los más hard. Fruto de ese doble juego, siento que la banda, ayudada por los pequeños detalles del mencionado Joan Valverde está dando lo mejor de sí en esta cuarta entrega.

Somos Eternos” arranca con Mañós apenas acompañada por la batería de Milton. A sus líneas se irán sumando el resto de elementos para un corte que de la balada muta en un heavy diverso desde el papel, atrevido incluso, hábil desde el plano puramente gramático. Son los Dais más libres en lo que a composición se refiere. Con pocas ataduras y, por ahí, sonando más atractivos. Curiosamente, el corte más rácano del trabajo, con poco más de cuatro minutos, y aquél donde encuentro más cómoda a Mañós.

De “Leviatán” vuelve a ser otro de esos cortes bipolares, que tanto parecen gustar al cuarteto. Juega a confrontar la chulería del prólogo con partes más desnudas, dejando entremedias otra composición ágil y dinámica. David García está ora ruidoso, ora elegante y finalmente casi jovial durante un epílogo que busca el optimismo en cierto modo. Curiosa. El cierre es para “Windward”, versión en el idioma de Shakespeare de “Barlovento”.

Y el disco, a grandes rasgos, tiene cosas que me agradan y otras con las que soy incapaz de conectar. Es un heavy clásico, en el que a ratos transpira su amor por el hard más clásico, coronado por una voz, la de Isabel Mañós, a la que me cuesta un mundo hacerme. Para muy fans de la escuela más clásica.

Texto: David Naves