Reseña: Barbarian Swords «Fetid» (Base Record Production 2024)

Fetid” es el quinto largo para los black doom con base en Barcelona Barbarian Swords: Panzer en bajo, teclados y guitarras, Steamroller también en guitarras y Von Pax en voces. Con el Onirophagus Uretra a cargo de las baterías, fue Javi Bastard el encargado de llevar a buen puerto, Moontower Studios mediante, los seis cortes que componen este nuevo trabajo. Adornado por el arte de Juanjo Castellano (Æolian, VoidCeremony, Obscure Infinity, Paganizer, The Black Dahlia Murder…) lleva en circulación desde abril del pasado año vía Base Record Production.

Inaugura “Cherokee Firestorm”, que fuera además carta de presentación del largo, y pronto Barbarian Swords ofrecen un metal de pulsos lentos para un black doom muy orgánico, con una producción y mezcla que saben de sobra el tipo de material que tienen entre manos. Sorprende el fuerte pulso atmosférico que emana de ciertas melodías y la forma en que se contraponen al sólido riff de las estrofas. Uretra dibuja asimismo una redonda línea de batería a través de esas partes más ligeras. La mayor pesadez del tronco central entrega una fantástica labor en cuanto a construcción de riffs y melodías. Son estos los Barbarian Swords más sinfónicos, trazando un largo epílogo tan fangoso como alucinado para un buen arranque.

Six Feet Of Justice”, que habrá de irse hasta los ocho minutos, continúa inmersa en esos pulsos lentos, por momentos casi aletargados, donde el nombre de Skitliv acude raudo a mi subconsciente. Hay una forma de atacar sus líneas de voz tremendamente visceral por parte de Von Pax en estas estrofas. Su registro declama casi con desesperación y desde luego con crudeza. Las guitarras insisten en esos tonos casi atmosféricos para un contrapunto hábil del que emanan los mejores Barbarian Swords. Esas guitarras casi grandilocuentes habrán de consolidarse en un tronco central donde los catalanes ofrecen su mejor cara. El largo epílogo gana en nervio y, riff mediante, emerge un cierto aire a los Celtic Frost más pesados. Uretra entrega otra buena línea de batería en esta parte final, construyendo uno de mis trazos favoritos de todo el largo.

Sorprende “Tancredus, Smash!!” con la fuerte presencia de teclas en su prólogo. La de My Dying Bride es una de las influencias que vienen citadas de manera explícita en la información que nos adjunta el sello y, desde luego, es un nombre que acude a mi subconsciente con cada nueva escucha. Son estos unos Barbarian Swords, claro, en su versión más doom. Orgullosamente negativistas, emana de este arranque una luz negra que engulle todo aquello que toca. Panzer y Steamroller construyen riffs cual monolitos, firmes, pétreos, casi monocordes, mientras el corte transita hacia la más pura desesperanza. Su tramo final, igualmente desasosegante, parece construido a prueba de pusilánimes. Von Pax entrega una línea de voz de lo más visceral y solo el mayor brillo que irrumpe al final se antepone a la negrura. Pese a que pueda acusar una mayor simpleza que sus compañeras de tracklist, o quizá precisamente por ello, una de las construcciones más sólidas de este último largo.

Genocidal Theogony” arremete ahora con un prólogo elegante, casi distinguido. La banda muta de nuevo en su versión más abiertamente atmosférica y por ahí el corte lucha por encontrar su propia identidad dentro del álbum. Hay arreglos y ambientes en tonos teñidos de una cuidada épica, contrapuestos a estrofas que nada tendrían que envidiar a Skepticism, Shape Of Despair o Evoken. Pero si por algo me atrae esta cuarta entrega es por ese tronco central de ambientes enrarecidos y al que remata un solo de guitarra tan tímido como alucinado. Y huelga decirlo, estupenda mezcla del Balmog Javi Bastard. En especial durante los momentos con mayor presencia de arreglos. El suyo es un nombre que cada vez suena con más fuerza dentro de nuestro underground y no resulta difícil entender los motivos.

Esa mayor carga atmosférica vuelve a darse cita aquí. Alimenta el buen prólogo de una “Even Brave Men Fear Death” que a ratos parece construida en resumen del propio álbum que la alberga. Porque hay presencia de los Barbarian Swords más sinfónicos, teñida de su habitual desesperanza, pero también lugar para un buen trabajo en cuanto a melodías de guitarra. Las que irrumpen aquí tienen un ADN que llega a lindar con el funeral doom. La mayor ligereza de su tronco central no omite al Von Pax más gritón y cerril, construyendo diría que por pura colisión otro de los momentos más llamativos de todo el redondo. El epílogo, con esa fuerte presencia de teclas primero y buenos riffs después, es fantástico.

Tirando de tópicos, puede ser el de “Not Even Light” el riff más rompecuellos de todo el álbum. Al menos el que Panzer y Steamroller trazan durante el prólogo. Como corte más extenso de los seis y haciendo uso de un tópico más: Barbarian Swords parecen haber echado el resto aquí. La construcción de las primeras estrofas es, cuanto menos, llamativa. Enfrenta esos riffs tan marcados a un Von Pax de nuevo cerril e inmisericorde, para terminar por enlazarse en una fusión medida al milímetro. Toda vez el corte supera esas primeras estrofas, emergen buenas melodías de guitarra, solidarias a una cuidada línea de batería. A modo de anticipo del largo epílogo, emerge un desquiciado solo de guitarra. Y durante ese tramo final, igualmente enfermizo, un cierto deje a la pura improvisación rompiendo la propia tónica del álbum y rematando con un halo de extrañeza este “Fetid”.

Monumento al nihilismo y la negatividad. Barbarian Swords, junto con el batería Uretra, trazan seis cortes orgullosamente oscuros y de los que apenas emana luz a tímidos destellos. La producción y mezcla de Javi Bastard remata con sumo cuidado y mejor equilibrio mientras Von Pax se desgañita a placer para gozo de quienes disfrutan con el metal extremo en su encarnación más negativista. Se puede acusar al combo catalán de cierta repetición de esquemas en ciertos momentos pero nunca de que hayan afrontado este envite sin convicción. Al contrario. Bienaventurados pues quienes se enfrenten a este “Fetid” pues así podrán decir que han vislumbrado el universo teñido por un rayo de luz negra.

Texto: David Naves

«Fetid» el nuevo disco de Barbarian Swords llegará en abril

«Fetid» el que será segundo álbum de los catalanes Barbarian Swords grabado con Javi Félez en Moontower Studios verá la luz a través de Base Record Production en LP, CD y cassette el 26 de abril y traerá consigo el retorno a su propuesta inicial típicamente black/doom.

01 Cherokee Firestorm
02 Six Feet Of Justice
03 Tancredus, Smash!!
04 Genocidal Theogony
05 Even Brave Men Fear Death
06 Not Even Light

Con portada obra de Juanjo Castellano (The Black Dahlia Murder, Unleashed, Skeletal Remains, Avulsed…), Uretra (Onirophagus) a la batería, Von Päx (voz), J. Pnzr (guitarra, bajo, teclados) y Steamroller (guitarra) han creado una nueva sinfonía de la enfermedad y los pensamientos malsanos.

Reseña: Scent Of Death «Into Everlasting Hate» (Hecatombe Records 2023)

Tercer largo para las huestes tech/death orensanas de Scent Of Death. A día de escribirse estas líneas forman la banda gallega Luis C. González al bajo, Rolando Barros en baterías, la dupla guitarrera Bernardo E. Tesouro & Jorge F. Taboada y Sergio M. Afonso en voces. Las diferentes líneas de guitarra y bajo vinieron al mundo por mediación de Taboada en el Bird Of Hermes Studio de su ciudad natal. Asimismo, Rolando Barros se encargó de materializar tanto baterías como voces en el lisboeta UnderGrind Studio y finalmente María Mendoza pondría su granito de arena en forma de arreglos orquestales. Todo para que José Fernando Tercero (Celtibeerian, Unchosen Ones, Asedio…) mezclase y masterizase el material resultante en el JFT Producciones Studio de Ciudad Real. Con nueve cortes, una duración de algo más de cuarenta minutos y adornado por el arte de Adi Christianize (Decayed Flesh, The Fallen Prophets, Encephalic, Inhuman Depravation…) ha visto la luz por mediación de los sellos Hecatombe Records y Base Record Production.

Coros eclesiales dan la bienvenida a una “Sooner Or Later” que sirvió a su vez para presentar el nuevo disco en sociedad. Y es un corte donde ya desde un primer momento y en forma de riffs retorcidos y baterías endiabladas, se manifiesta el gusto del quinteto orensano por el brutal death de aires técnicos y enrevesados. Que me agrada por cómo la banda sabe conducirse sin que esas ansias por desligarse del BDM más estandarizado redunden en una suerte de indefinición de cara a la galería. La vistosa galería de solos, bien apoyada por una mezcla que otorga su debido espacio a cada línea sin opacar al resto, viene a configurar finalmente un primer corte fulgurante en lo rítmico y vibrante tanto en lo compositivo como en lo puramente ejecutivo.

Y no es que “The Choice Of The Strong” descabalgue de ese death metal punzante y colérico pero no es menos verdad que en su galería riffera es fácil adivinar un deje más disonante. Que no llega al extremo de unos Gorguts de su última etapa pero le confiere a este segundo corte un aura algo más particular del resto de cortes que integran este primer disco de los gallegos en diez años. Sobresale de igual forma el atemperado solo de su puente central, anticipo de los Scent Of Death más pesados y monocromáticos. Apenas un guiño antes de que Rolando Barros levante el vuelo en forma de incesantes blast beats. Es este uno de esos cortes que ganan horrores con el pasar de las escuchas y casi lo mismo podría decirse de todo el álbum en general.

Porque “The Mute Idol”, con una vibración cercana a los mejores Immolation e inundada sin embargo por una gran labor dentro del terreno melódico, viene a dejar a las claras que la banda parece en mejor forma que nunca. Si Barros volaba en el tema previo, no será menos en esta nueva andanada de death metal técnico pero crujiente. Su línea de batería resulta de lo más eficaz sobre todo a la hora de engarzar las múltiples capas y diversas direcciones que este tercer corte es capaz de dibujar. El ídolo mudo resulta firme tanto en la velocidad como en el tecnicismo. Amén de añadir, ya en su tercio final, una atmósfera recargada, casi épica, como anticipo del desbocado epílogo. Estupenda.

Aquellos aires atmosféricos que se manifestaban en el corte previo alimentan el prólogo de una “Romans” que toda vez alcanza sus primeras estrofas se parapeta tras el Barros más fulminante de todo el álbum. En un primer término no deja de ser un corte que alterna a los SoD más trepidantes con los más pesados. Será precisamente en estas partes más arrastradas, casi groovies, donde Sergio M. Afonso se desgañite a placer, entregando tonos del todo abisales, contrapuestos a la faceta más melódica del dúo Tesouro y Taboada. De lo más vistoso el solo con el que tiñen su más apaciguado tronco central para luego tramar un epílogo entre retorcido y desbocado. Para nada mi favorito dentro de este nuevo trabajo y sin embargo un aporte nada desdeñable.

Solve Et Coagula” es una instrumental de dos minutos largos que viene a partir en dos “Into Everlasting Hate” y prepararnos para lo que está por venir en su segunda mitad. De hecho tanto su poso tranquilo como esos aires a pura introducción que manifiestan tanto sus riffs y melodías como los distintos arreglos terminan por amplificar el alcance del siguiente corte, “Tortured Mind”, composición que parece construida a mayor gloria de los Scent Of Death más violentos. Por ahí me resulta inteligente cómo la banda introduce pequeñas islas de bajas revoluciones y trazo algo más esquemático, Tema profundamente bipolar en definitiva cuya estructura puede no llamar en exceso la atención pero como sucede no pocas veces a lo largo del álbum, resulta todo lo bien ejecutado que se le exige a una agrupación del género.

Con “Among Them” estamos ante uno de los cortes más extensos de este nuevo trabajo. También ante uno de los más centrados y mejor resueltos. Parte de una gama de riffs capaz de resultar incluso original. Algo muy difícil a estas alturas del cuento y que habla bien a las claras tanto del buen nivel de la dupla Taboada & Tesouro como de su inteligencia a la hora de no decantarse por opciones más sencillas y acomodadas. Cierto que más adelante adoptan un groove más pesado y, por qué no decirlo, evidente, con el que conecto en menor medida. Sea como fuere, el trazo siempre me resulta atractivo. En especial a la hora de fusionar todas sus capas e ideas sin que el resultado final, pienso que más que notable, resulte impostado o antinatural.

Indoctrinated” traerá al frente a los Scent Of Death más descosidos y violentos. Siendo como es uno de los cortes más rácanos en cuanto a duración se refiere, no puede uno decir que se sorprenda del hecho. Puro brutal death metal canónico y atemporal. Con una base rítmica percutiendo como si en el empeño le fuera la vida y de tanto en cuanto buenos detalles en lo técnico por parte de Tesouro y Taboada. Poco sorprendente y sin embargo más que firme en sus intenciones.

El cierre será para una extensa “Even The Angels Fall” donde los gallegos echarán mano de los arreglos de María Mendoza cara a configurar un prólogo de épica clásica y funcional. Tras él emerge un death metal arrastrado a la par que técnico, amén de una producción que lleva a cabo un más que interesante juego entre canales. Recomiendo la escucha con un buen par de auriculares. Los orensanos echan el resto aquí en cuanto a técnica se refiere. No por tópico resulta menos verdad el hecho de que SoD aprovechan este último corte para tramar un conglomerado de muchas de las ideas que pueblan su última obra. Desde el death más clásico y descosido hasta esas pulsiones más técnicas que los disocian de buena parte del brutal death metal que nos llega hoy en día.

Once años hacía que Scent Of Death no editaban algún tipo de material. A tenor de lo escuchado a lo largo y ancho de estos nueve cortes, la espera parece haber merecido la pena. Empezando por el buen sonido que tiene el disco, siguiendo por lo ágil que me resulta tanto en lo compositivo como en lo ejecucional y terminando por las pocas dobleces que he podido detectar en las distintas escuchas del mismo. Al final “Into Everlasting Hate” trae de vuelta a unos Scent Of Death aún en plena posesión de todos sus poderes, por lo que no cabe más que darles desde aquí nuestra más sentida enhorabuena.

Texto: David Naves