Reseña: Bloodhunter «Sons Of The Abandoned» (ROAR! / Rock of Angels Records 2026)

Es el cuarto trabajo para estos death metaleros melódicos con base en la capital del estado. Diez temas más una versión de Annihilator dispuestos para confirmar a Bloodhunter como una de los nombres más importantes surgidos de 2010 para acá en nuestra escena. Conforman la banda Diva Satanica en voces, Fabian Tejeda al bajo, Adrián Perales en baterías y la dupla Guillermo Starless & Dani Arcos en guitarras. “Sons Of The Abandoned” vino al mundo en el Sadman Studio con el propio Arcos ejerciendo de productor y Carlos Santos (Aathma, Adrift, Toundra, Hamlet,,,) a los controles. Desde el Antfarm Studio Tue Madsen (Aborted, The Haunted, Baest, Heaven Shall Burn…) se hizo cargo de mezcla y master, mientras que Gustavo Sazes (Ancient Settlers, The Crown, Angelus Apatrida…) puso de su parte para el artwork. Javier Bragado (Mägo de Oz, Celtian, Undead…) disparo las fotos de un álbum que se encuentra ya en la calle vía ROAR! / Rock of Angels Records.

The Devil’s Own”, con Manuel Ramil (Adventus) aportando tras las teclas, no podría resultar más orgánica ni tampoco directa. Tan animosa y vibrante como uno espera del género, procurando el ya conocido melodeath en clave clásica de la banda. Aquí hay una gran labor, claro, de Dani y Guillermo a las guitarras, sustentada por esa potente base rítmica y los distintos requiebros que acomete. Sobre todo ello, uno denota cuánto ha ido creciendo la vocalista de origen gallego Diva Satanica tras el micro, mostrándose siempre agria pero dueña ahora de la versatilidad que le han ido otorgando el rodaje y la experiencia. Me gusta del mismo modo ese puente más atmosférico (gran trabajo de Ramil aquí y qué bueno tenerle de nuevo dando guerra) y ese lado más técnico que la banda muestra en el tramo final. Un estupendo opener, si me preguntan.

The Outspoken”, que fue otra de las diversas cartas de presentación del largo, otorga ahora un mayor protagonismo a su cara más pesada. Un prólogo con algo más de groove como contrapunto a esos ritmos más diversos de las estrofas, que juegan entre lo directo y lo marcial no sin acierto. Todo el corte resulta atravesado por una mayor melancolía ahora, fundamentada en esos leves arreglos de fondo, pero también en algunas de las melodías que dibujan las guitarras bajo los estribillos. Muy clásica en los engarces entre coro y estrofa a la vez que atrevida en el llamativo duelo solista del puente. Sólidos, eficaces.

Threshold Of Hell”, donde la banda cuenta con la colaboración del célebre vocalista de origen portugués Fernando Ribeiro, vuelve a amarrar muchos de los vértices sobre los que pivota el clásico sonido de la banda. Acierta, por ahí, a conjugar un mayor groove de inicio con ritmos más vivos después junto a otra buena labor de Diva tras el micro. Otra voz, la del líder de Moonspell, se deja sentir en un llamativo puente con su profundidad habitual. La composición propone luego un solo algo apesadumbrado y melancólico, que ha estado soldado a mi subconsciente durante días. Algunos sonidos que se dejan oír de fondo puede resulten algo manidos y el epílogo siempre me recuerda a unos Arch Enemy del (irregular) “Anthems Of Rebellion”. Con eso y con todo, uno de los cortes que más disfruto de este nuevo trabajo.

Con “Ephemeral Youth” regresan los Bloodhunter más directos y trotones. Muy vivo Adrián tras los parches, al tiempo que Diva deja una línea de voz más monocromática, a la par que más agresiva, siempre en esos tonos menos graves, más rasgados. A través de una de las letras más auto reivindicativas de todo “Sons Of The Abandoned”, la banda proyecta un metal extremo que apenas encuentra respiro en unos estribillos más acomodados y melódicos. Hay un solo no exento de una cierta ambición durante el puente y, por lo general, me termina resultando un corte de gran personalidad de entre los diez más uno que componen esta cuarta entrega…

… y que tiene en “Sons Of The Abandoned” a uno de sus cortes más fugaces. Pero ellos, lejos de procurar la clásica composición vibrante y zapatillera, derivan sin miedo hacia su cara más pesada y groove. Entendido este siempre al modo clásico y sin olvidar ese buen gusto por las melodías de guitarra, que en esto rara vez fallan Guillermo y Dani. Puede ser un tema que no me llame tanto la atención desde el plano puramente gramático, con alguna estructura que otra un tanto recurrente. No obstante sí resulta útil a la hora de oxigenar el tono general del tracklist, ampliando el rango de acción de su propuesta. Un corte, que, en definitiva, siento que funciona en el contexto del álbum y no tanto en solitario.

Como respuesta a esa mayor brevedad, la banda coloca aquí “No One Beats Death”, composición más amplia de esta nueva hornada y aquella que se entrega en mayor medida a unos Bloodhunter pesados y abiertamente groovies. El riff que ocupa buena parte de las estrofas es un auténtico rompecuellos. Diva, por su parte, está ofreciendo otra buena línea de voz. Como digo, siempre diversa aún dentro de su habitual gravedad, sabiendo pergeñar buenas estrofas y mejores estribillos a través de una pesadez muy bien armada. Me gusta de igual modo el duelo solista que traman Arcos y Starless aquí y que habrá de anteceder a un puente tenso, calculado, anticipo de un epílogo orgullosamente pesado. Estupenda.

Code Aeternam” recoge esa pesadez y la reformula con un toque más técnico. Por ahí me desagrada su corta duración (por debajo de los cuatro minutos) y que alguna de sus partes se sienta algo atropellada. Ello no quita para que encuentre buenos riffs y mejores melodías. Una Diva cantando ahora en tonos mucho más oscuros y ese remate final tan vistoso, casi virguero. Un corte que, ya digo, con una duración algo más ambiciosa podría pasar por punta de lanza de este cuarto trabajo pero se queda un tanto por el camino.

A bordo del buen sonido que el Sadman Studio ha extraído del quinteto, “The Path That Never Ends” recupera esa cara más pesada con el que puede ser el riff más 90’s de cuantos ofrece esta nueva colección de cortes. Aquí nuestra Diva Satanica comparte micro con la neerlandesa Laura Guldemond (Burning Witches) en un hábil juego de contrastes, recogiendo el guante de Rosalía Sairem (Therion) en el anterior “Knowledge Was The Price” de 2022. Caben buenos solos, tanto ese del tercio inicial como el que adorna todo el puente, demostrando una vez más que esta banda tiene poco que envidiar a un gran abanico de nombres dentro del género. Y es que la sensación que va quedando es la de que Guillermo y Dani atraviesan un gran momento de forma.

The Night Is Darker Before The Dawn”, único corte instrumental de los once, supone un pequeño alto en el camino, un oasis de guitarras reposadas y parajes tranquilos, verdaderos oxígeno y pausa para que el disco respire antes de la traca final.

Porque “Masters Of Deceive” pueden ser los Bloodhunter más violentos. Un corte que acierta a aunar esa mayor agresividad con un poso más atmosférico. En otra de las líricas más directas que le recuerdo a Diva Satanica, la banda ofrece aquí un festín de blast beats y guitarras feroces cara a construir un melodeath hábil, como digo, en su alternancia entre nervio y melancolía. Estupendo ese solo del puente, amarrado a ese deje más melancólico, y, a modo de remate, otra de las líneas de voz más diversas de todo el álbum. Lo que hace te puede gustar más o menos, pero no creo que nadie pueda negar, a estas alturas, lo mucho que la coruñesa ha crecido como vocalista…

… y que en “Human Insecticide” está dejando algunas de sus voces más lacerantes. El original de Annihilator sirve al quinteto para dejar aflorar su cara más zapatillera y abiertamente thrash. Un cover que se materializó en forma de videoclip y que cierra este nuevo trabajo con el pie en la tabla.

Me parece un muy buen disco. No sé si el que debería de darles por fin el reconocimiento que merecen, pero sí uno que habrá de ayudarles a subir un par o tres de escalones. Al igual que me ocurriera con aquél “Beyond The Veil” de mis paisanos de Totengott (reseña), siento que Bloodhunter suenan más que nunca a sí mismos en este nuevo trabajo. La buena colección de riffs, la sólida base rítmica y la Diva Satanica más versátil que recuerdo. Bien producido, mejor ejecutado y con la sensación de que unas cuantas de estas canciones se convertirán en fijas en sus directos por mucho tiempo. Ellos han puesto todo de su parte, está por ver si el público les da por fin un espaldarazo definitivo al que llevan ya tiempo opositando. Seremos testigos.

Texto: David Naves

Crónica: XVII Festival Atalaya Rock (14/10/2023)

Decimoséptima edición del festival castellano Atalaya Rock, se dice pronto, que en el polideportivo Samuel Rodríguez de la localidad vallisoletana de Pozal De Gallinas vino a reunir a las bandas Grave Noise, Diabulus In Musica, Delalma, Tierra Santa y Bloodhunter. Cita que desde Heavy Metal Brigade no nos quisimos perder y allí que nos fuimos, carretera y manta junto a nuestro colega y amigo Nacho Asturias (Keep The Flame), para dar buena cuenta de lo que sería una gran tarde noche de heavy metal en sus más diversas variantes.

Evento ya con solera y de entrada gratuita, por lo que esperábamos una buena entrada. Que la hubo, si bien con cuentagotas mientras Grave Noise daban inicio a las hostilidades. El Samuel Rodríguez parece un buen recinto donde celebrar eventos como el del pasado día catorce. El gran escenario que se dispuso en uno de los fondos, puestos de merchandising, barras y toda la pesca habitual. Así pues, una vez acreditados y en perfecto estado de revista, pusimos lo mejor de nosotros para confección de la crónica que os traemos a continuación.

Es la propia Sonia Moraleja quien, a eso de las 20:25 de la tarde introduce a Grave Noise, que se vieron en la siempre difícil tesitura de abrir el evento cuando, ya digo, el público asistente era más bien tirando a escaso. Algo que no arredró a este cuarteto de thrash formado a caballo entre Burgos y Soria y que tiene un segundo álbum, “Roots Of Damnation”, del que dimos buena cuenta allá por 2022. El público puede no fuera muy numeroso pero no tardaron en verse los primeros circle pits de la jornada. El sonido, si bien claro y nítido, otorgaba poca presencia a la guitarra del también frontman Iker Sanz, desluciendo aunque solo en parte su descarga.

Pero la banda tiene cortes con gancho y pegada, véanse “In God We Trash” o “Terror”. También ganas de pasarlo bien, como demuestra el hecho de que Edu Sanz y el propio Iker bajaran a perderse entre la gente durante uno de los temas. Benditos inalámbricos. Arriba del escenario quedó Toño, desgañitándose a gusto mientras la gente abajo se lo pasaba a lo grande. No faltó la estupenda “Perpetual Anxiety” y la forma en que recoge el legado de los franceses Gojira y lo embute dentro del habitual y animoso thrash del cuarteto. “Pura zapatilla castellana” como les gusta decir. Con la banda ya de nuevo reunida sobre las tablas y el reloj caminando inexorable hacia el final del set, mandó Sanz que les iluminasen con los móviles y pocas fueron las luces que no se encendieron en el Samuel Rodríguez. Los disfrutamos como primer plato y esperamos hacerlo más veces en un futuro cercano.

A punto de dar las nueve y media, acudían a la cita los pamplonicas Diabulus In Musica con su bien conocido power de aires sinfónicos. La banda con la muy risueña Zuberoa Aznárez al frente, llegó a tierras vallisoletanas enfrascada todavía en la presentación de un “Euphonic Entropy” editado en los albores del dichoso confinamiento.

No, eso que llaman el timing a la hora de editar su último álbum desde luego no fue el mejor. Tampoco el sonido que desplegaron durante unos primeros temas donde la bola de sonido formada no ayudó precisamente a distinguir con claridad los elementos presentes. Tocó, pues, tirar de carisma y tablas. Que quedó demostrado que los tienen y de sobra, en especial en las dos grandes figuras focales de la banda: la mencionada Zuberoa Aznárez a la voz limpia y Gorka Elso en guturales y teclados.

Es para “In Quest Of Sense” que el sonido empieza a ser redondo y nos permite disfrutar, en buenas condiciones, de una banda con la personalidad suficiente como para destacar en el tan concurrido terreno del power sinfónico. Resultan a un tiempo originales a la hora de construir sus composiciones y al otro muy hábiles a la hora de buscarle el gancho a su peculiar estilo. No abundan las bandas capaces de aunar ambas vertientes.

La pegadiza “The Misfit’s Swing” pondría la nota más circense a su actuación mientras Ioni Kor se dejaba la piel tras su kit de batería. El cambio de tercio que supone “Invisible” o el guiño al euskera de “Otoi” fueron configurando un set sólido por diverso, con un sonido que era al fin redondo, permitiéndonos disfrutar así de la verdadera medida de una banda como esta.

Shadow Of The Throne” recordó a aquél ya lejano “The Wanderer” de 2012 y fue poniendo las últimas muescas en un set que tocaba a su fin. Con un público, cabe decirlo, un tanto diésel, quizá guardándose fuerzas para lo que aún quedaba por delante. Un show muy de menos a más, que hizo temer lo peor en sus primeros pasos pero dio fin, a eso de las 22:25, dejándonos un gran sabor de boca. Fácilmente una de las mejores ofertas que el género tiene para ofrecer dentro de la península.

Quienes sí disfrutaron de un gran sonido ya desde los primeros instantes fueron Delalma. La banda del ex-Mägo de Oz Manuel Seoane, que una década más tarde trae de vuelta a todo un Ramón Lage, convenció y de qué forma en el Samuel Rodríguez. La expectación era máxima. Las crónicas de eventos anteriores hablaban muy bien de anteriores descargas del proyecto y lo cierto es que durante la jornada no eran pocas las camisetas que pudimos entre la audiencia. Así pues, cuando faltan algo más de diez minutos para las once de la noche, Delalma irrumpen por fin sobre el escenario del Atalaya Rock.

Y lo hacen con el corte que inaugura el álbum, una “Acto De Fe” que, en directo, acrecenta y de qué forma a su encarnación de estudio, aún con la presencia de una única guitarra sobre el escenario. Muy enchufado Lage ya desde las primeras estrofas. Y un público que se sabe las letras casi al dedillo. Algo que, pensamos, tiene un mérito terrible. Dada su condición de álbum temático, no es “Delalma” un trabajo que lo ponga fácil en este aspecto. Quien más, quien menos, parecía haber hecho sus deberes a conciencia.

Con el bajista Jesús Cámara (Death&Legacy) como grave contrapunto a Lage en voces, la banda fue desgranando temas del mencionado debut como “Renegar De Ti”. Pero es la pegadiza “Mañana Vuelve A Oscurecer” la que realmente se lleva el gato al agua. El público llevaba en volandas a Seoane y los suyos, formando una comunión raras veces vista en una banda debutante como esta. Con matices, claro.

El propio Lage quiso autodedicarseY Aún Siento Estar Allí”, corte que viene a cambiarle el pie al set, poniendo la nota más nostálgica y sentida, valga la redundancia. Gran ovación la que se llevó el asturiano al término de esta. Diríamos que se le veía emocionado incluso. “Ritual” enganchó casi en la misma medida en que sorprendió “Wicked Game”, versión del californiano Chris Isaak, que a buen seguro pilló con el pie cambiado a más de uno. Tras la muy coreada “El Mirlo”, sorprende cómo Delalma optan entonces por el corte más extenso del álbum, que no es otro que “Luz Ni Tiempo”, que viene un poco a dar la verdadera medida de una banda como esta, con Ramón jugando entre registros y Dave Lande (Celtian) tramando una fantástica línea de batería.

Pero hay que hablar de Manuel Seoane. El madrileño dio en Pozal De Gallinas una lección de buen gusto y clase con la seis cuerdas. Y hay que hacerlo también de un Lage realmente pletórico. Había dudas con respecto al estado de forma que mostraría tras tanto tiempo alejado de los escenarios y la carretera y lo cierto es que lejos de parecer una sombra del frontman que fue, aún parece haber incorporado nuevos trucos y registros a su repertorio. Qué gustazo tenerle de vuelta y a semejante nivel.

Pero todo ha de tener un final, que en este caso fue para el single que anticipó al debut, la fantástica “Cárcel De Cristal” que la banda alargaría en su tramo final para uno de los puntos álgidos de todo el festival. No sabremos qué será de estos Delalma en un futuro a medio / largo plazo pero desde luego que el proyecto no podría haber empezado su andadura con mejor pie. La cita del trece de enero en la gijonesa Sala Acapulco está ya marcada a fuego en nuestro calendario.

Faltaban veinte para la una cuando los riojanos Tierra Santa tomaban el escenario del Atalaya Rock. Y lo harían no sin problemas. En concreto el amplificador de un Dan Díez queriendo erigirse en protagonista y aguando el arranque del set. Sea como fuere, aquí siguen los del guitarra y voz Ángel San Juan dando guerra. También un Roberto Gonzalo ya plenamente recuperado del infarto que sufriera hace poco más de un año durante un show en tierras mañas.

De un tiempo a esta parte parecemos abonados a los problemas. Los mencionados con el ampli de Díez vinieron a aguar la inicial “Pecado De Ángel”, no obstante la banda tiró de galones y, rápido cambio mediante, siguió adelante con el papel de headliner que la organización del evento tuvo a bien en otorgarles. En un set con un público entregado y muy por la causa, se fueron sucediendo clásico tras clásico para gozo y alegría de casi todos. Y es que se quiera o no, Tierra Santa son uno de los paradigmas de nuestro heavy metal: no serán los más técnicos ni tampoco los más rápidos pero ahí llevan un cuarto de siglo dando el callo. Desde luego algo tendrán.

Porque suena “Sangre De Reyes”, del disco homónimo, y la comunión entre público y banda es total. Con Díez aún batallando con y contra el dichoso amplificador, lo cierto es que la banda por fin acierta con el sonido y se dispone a ofrecer un show a la altura de las circunstancias. Al alimón con las clásicas “Apocalipsis” o “Tierras De Leyenda” suena la más reciente “El Dorado”, de aquél “Destino” de 2022 demostrando que la banda quiere (y debe) seguir mirando al futuro ante el riesgo de quedarse atrapados por su pasado como unos Ángeles del Infierno cualquiera.

Pero volviendo a lo que nos ocupa, Tierra Santa encontraron en Pozal De Gallinas a un público afín y muy fiel, que respondió con grandes dosis de calor y otras tantas de cariño a los grandes clásicos de su ya dilatada trayectoria. Véanse “Drácula” o “La Leyenda Del Holandés Errante”. Por todos es sabido, y si no pues lo digo ahora, que nunca he sido el mayor fan de los riojanos. Pero insisto en que algo tendrá el agua cuando la bendicen y lo cierto es que tras su paso por la última edición del Atalaya Rock y en honor a la verdad, solo caben buenas palabras.

Y es que para el cierre quedan cortes que si rondas de la treintena en adelante y has pasado tu vida pegado al heavy metal hecho aquí, es prácticamente imposible que no conozcas, aunque sea de oídas, cortes como “El Laberinto Del Minotauro”, “Alas De Fuego”, “Legendario” y, claro, “La Canción Del Pirata”. Cierto que vimos ya muy justo a Ángel en esta parte final del show. Cierto también que los presentes les dedicaron una ovación de despedida digna de banda legendaria.

El cierre del más reciente Atalaya Rock y como viene siendo cada vez más habitual en este tipo de eventos se le otorgó a la propuesta más extrema de la jornada, que no era otra que la banda de death melódico ahora radicada en Madrid Bloodhunter, a quienes hemos visto en numerosas ocasiones durante la presentación de su último “Knowledge Was The Price” y que volvió a responder a las expectativas como en ellos viene siendo habitual.

Su descarga no obstante se vería retrasada por la indisposición de un asistente al evento, que vino a provocar la entrada de los sanitarios en el recinto y la consiguiente espera e incertidumbre. Sin querer entrar en más detalles, vayan desde aquí nuestros mejores deseos en lo que esperemos sea su pronta recuperación.

Así las cosas, son casi las tres menos diez cuando Bloodhunter, siempre con Diva Satanica al frente y el inagotable carisma de Fabs Tejada al bajo, toman al asalto el escenario del Samuel Rodríguez. Y hay que decir que, cuando el sonido acompaña como vino a ser el caso, son una banda de lo más disfrutable. Guillermo Starless y Dani Arcos son una dupla de lo más fiable en guitarras. Técnicos y con clase, rara vez fallan.

Algo que queda claro a través de cortes vitriólicos como “A Twist Of Gate To Come” o la estupenda “Medea’s Guidance”, con su frontwoman bailando entre registros con una facilidad que asusta. Una que gana una barbaridad en directo es “Nothing Beyond The Realms Of Death”, mientras que en “Never Let It Rest” uno se pregunta si algún día llegará a materializarse en vivo una versión con el propio Tim Owens en comandita con la banda. En cualquier caso Diva Satanica la defendió con la fuerza de siempre, ennegreciendo un par de puntos al original presente en el álbum.

Pero fue llamar la coruñesa al wall of death y quedarnos con lo puesto como cuando salta el automático en casa. Por suerte, quiso la providencia que la cosa no fuera a mayores. Apenas unos instantes. Lo necesario para que el público recuperase fuerzas y brindase a Bloodhunter en particular y al festival en general la despedida que merecían. Esperando ya el nuevo álbum del cazador de sangre y la edición número dieciocho del festival vallisoletano.

Pero antes de que llegue la edición de 2024, cabe destacar lo bien que se dio la de este año. Buena asistencia, un sonido que salvo algunos momentos durante Diabulus in Musica y el díscolo ampli de Díez fue notable durante toda la jornada y una organización que pondría todo de su parte para que tanto nosotros como el resto de medios presentes pudiéramos realizar nuestra tarea sin mayores inconvenientes. Si acaso, la engorrosa presencia de fotógrafos arriba del escenario durante buena parte de los conciertos. En lo personal no me llegan a molestar, tengo que decirlo, pero sí que hubo más de un compañero del gremio al que la decisión le resultó de lo más engorrosa.

A fin de cuentas, si los mencionados fueron los mayores inconvenientes, podréis imaginar lo bien que se dio la jornada. Nosotros nos retiramos nada más terminar Bloodhunter, largo trecho aún hasta nuestro lugar de descanso, barruntando todo aquello que os hemos venido a contar en esta humilde crónica. Ojalá y dentro de doce meses os estemos contando una edición más del Atalaya Rock. De momento nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Atalaya Rock 2023: Horarios oficiales

La 17ª edición del festival vallisoletano Atalaya Rock desvela sus horarios. Este será el reparto de tiempos para Tierra Santa, Bloodhunter, Delalma, Diabulus In Musica y Grave Noise.

Manteniendo su esencia como festival gratuito y sin ánimo de lucro, la organización apela a procurar llegar a primera hora y disfrutar de todos los conciertos. Realizando un llamamiento en contra del botellón, los precios en barra serán económicos así como todo el «merchan» que el festival ofrece. Gracias a esos ingresos podemos disfrutar cada año de un magnífico festival gratuito, que siga así.

Larga vida al Atalaya Rock!!!

Crónica: Festival Rock Imperium (Sábado 24/6/2023)

Tras recuperar fuerzas con una visita a la cofradía de pescadores y degustar la exquisita gastronomía local, tocaba poner rumbo de nuevo al Parque El Batel para afrontar una segunda jornada de marcado acento melódico y hard rockero. El combo serbio The Big Deal era el encargado de abrir fuego, muy apropiada la acepción si tenemos en cuenta el calor reinante en Cartagena ese sábado. Con una merma importante de público en comparación con la jornada anterior a esa misma hora, defendieron con soltura su álbum debut presentando a Ana Nikolic y Nevena Brankovic como punto focal de una formación que contó con la participación del pluriempleado Alessandro Del Vecchio al bajo.

Buen aperitivo antes de disfrutar de uno de los conciertos destacados del día, y es que la británica Chez Kane, con una imagen claramente inspirada en los años 80, se ganó muy pronto a la audiencia con su simpatía, carisma y entrega sobre el escenario. Bajo un sol de justicia una buena legión de fieles disfrutó del espectáculo ofrecido por una artista destinada a ser próxima referencia dentro del estilo melódico. Se despidió con el anuncio de su regreso a los escenarios estatales para principios del 2024.

La decepción de la jornada estaría protagonizada por la formación sueca Metalite. Muchas pistas pregrabadas que no entraban a tiempo, un sonido intermitente por momentos y una más que evidente similitud con bandas como Within Temptation o Amaranthe lastraron su actuación a pesar del empeño de la banda por agradar. Una de las sorpresas de esta entrega del Rock Imperium fueron sin duda The Night Flight Orchestra, proyecto paralelo de Björn Strid y David Andersson de la formación sueca de death metal Soilwork. En las antípodas de la banda madre, se mueven como pez en el agua por el aor, el rock progresivo incluso el pop desfilando durante su actuación por nuestra subconsciente nombres como Abba, Supertramp o Journey. Una gran puesta en escena, tanto en su vestimenta como tripulación de vuelo, la importante aportación de las azafatas a los coros y constante conexión con la audiencia, sorprendieron a un público muy receptivo a su original propuesta. H.E.A.T. salieron a escena dispuestos a no guardarse nada. Liderados por un infatigable Kenny Leckremo aguantaron las embestidas de un sol implacable sin dar tregua un tema tras otro. Arengando a los congregados en un más que correcto castellano fruto estancia en España como parte del espectáculo musical History Of Rock, Leckremo se coronó como uno de los mejores frontman del festival, corriendo, saltando o agitando su melena para disfrute de los cazadores de instantáneas apostados a pie de escenario. Sentaron sus credenciales como futura banda grande y relevo para nombres ilustres del género.

Europe repetía participación en el festival y volvieron a dejar patente la gran clase que atesoran. Una auténtica masterclass la protagonizada por la madurez de un Joey Tempest aferrado a su pie de micrófono blanco. Sabe meterse al público en el bolsillo con píldoras directas al corazón a través de imprescindibles clásicos de su discografía y para los más exigentes, con gestos y guiños hacia su gran amigo David Coverdale, impagable ese pedazo de “Here I Go Again” intercalado en “Superstitious”. Cerrar con “The Final Countdown” volvía un año después a poner a sus pies Cartagena.

Con un recinto al borde de su aforo llegaba el turno de Deep Purple, la formación más esperada del día. La primera banda confirmada en esta segunda entrega del Rock Imperium es por derecho propio referencia de la música universal y pilar sobre el que han crecido y evolucionado estilos desde hace más de 50 años. Si bien su actuación creó controversia al no acercarse a las 2 horas de duración programadas, su desempeño e interpretación convalida cualquier tara. Ian Gillan, Ian Paice, Roger Glover y Don Airey superan los setenta años y es de agradecer su envidiable estado de revista con interpretaciones aún dignas de temas tan exigentes como “Highway Star”, “Space Truckin” o “Black Night”. Maestros de maestros dejaron para el recuerdo un viaje sonoro por la trayectoria de una de las bandas más grandes de la historia.

De nuevo una banda progresiva volvía a cerrar el programa del día, en esta ocasión los suecos Soen, liderados por Martín López, otrora batería de Opeth. Llamados a ser una de las bandas estandarte del estilo, demostraron ser ya una realidad gracias a una ejecución perfecta, melódica y envolvente. Acortaron varios minutos su set cerrando la noche antes de lo que esperaban el buen número de fans que aguantaban de pie en una jornada de nuevo marcada por el calor.

Como puntos destacados en el tercer escenario dos bandas nacionales Bloodhunter y sobre todo Crisix congregaron a una más que respetable cantidad de acólitos dejando sus credenciales como futuros inquilinos de escenarios de mayor calado.

Texto: José Ángel Muñiz

Fotos: José Ángel Muñiz / Rock Imperium

Bloodhunter reedita su álbum debut

Bloodhunter reedita su primer álbum publicado originalmente en mayo del 2014 por el sello Suspiria Records.

Blood

El disco contará con nueva portada, diseño de Gustavo Sazes y 6 bonus track bajo el título «Live In Madrid«, grabados en directo durante el concierto presentación de «THE END OF FAITH» en la Sala We Rock de Madrid el pasado año 2019.

Blood1

01 The First Insurrection
02 The Bloody Throne
03 Ancestors Ov All Gods
04 Dying Sun
05 Ezequiel 25, 17
06 Come To Me Sorrow
07 Embrace The Dark Light
08 Ages Of Darkness
09 Saints Of Sand
10 Bring Me Horror
11 Bloodhunter

Bonus tracks:

ALL THESE SOULS SHALL SERVE… FOREVER (LIVE IN MADRID)
– THE QUEEN BEAST (LIVE IN MADRID)
– DYING SUN (LIVE IN MADRID)
– EZEQUIEL 25, 17 (LIVE IN MADRID)
– BRING ME HORROR (LIVE IN MADRID)

El lanzamiento tendrá dos fechas a anotar, el próximo 3 de julio en formato digital, coincidiendo con su actuación con el tristemente aplazado Resurrection Fest y el 4 de septiembre en formato físico a través de CDMusic. Hoy mismo la formación comparte en su canal de Youtube “Dying Sun”, tema perteneciente al bonus en vivo qie cuenta con la colaboración de Marya Von Däss en el papel de monja.

Actualmente la banda se encuentra a la espera de entrar en el estudio para grabar su tercer álbum.

Diva Satanica: Comunicado Oficial

La vocalista Diva Satanica de la banda melodeath madrileña Bloodhunter confirma a través del siguiente comunicado su ingreso en la banda brasileña de thrash metal Nervosa.

Diva

Corren tiempos extraños pero no por ello vamos a dejar de soñar…
Quiero dar las gracias a Prika Amaral y a mis nuevas compañeras, por su
confianza en mí para formar parte de este nuevo proyecto al que me
enfrento con más ganas que nunca, y por supuesto con todo el respeto
por el legado de la banda. Comienza una nueva etapa que esperemos nos
permita poder llevar a NERVOSA todavía más lejos de lo que ya ha
llegado hasta ahora. ¡Permaneced atentos, porque se avecinan grandes
planes!

1ª Edición del Dark Winter Fest

A través de Duque Producciones nos llega el anuncio de la celebración el 15 de diciembre de la 1ª edición del Dark Winter Fest en La Calle Music Club de Alzira (Valencia).

Winter

Como cabeza de cartel estarán Bloodhunter, la banda de origen gallego, pero afincada en Madrid, liderada por la vocalista Diva Satánica, está en pleno auge presentado su último trabajo “The End of Faith” en los principales escenarios y festivales del país, recordamos su paso este mismo año por el Resurrection Fest, Leyendas del Rock o Metal Lorca, consolidándose por derecho propio como una de las bandas de referencia dentro del death metal nacional.

Les acompañarán los zamoranos Death & Legacy de nuestro amigo Jesús Cámara guitarra y voz gutural de la banda, que en estos momentos están inmersos en la composición y pre-producción de lo que será su tercer álbum de estudio, del que muy posiblemente presenten algún tema.

Estarán también los granadinos Knights Of Blood con un heavy metal más clásico presentando su primer disco «Falsa Realidad».

Y cierran el cartel la formación local de death metal melódico Flesh For Shredder

El precio de las entradas es de 10 euros en venta anticipada y 12 en taquilla, pudiendo reservarse desde ya en la página de facebook de la sala.

Horarios del VI Metal Lorca Festival (Murcia)

El Metal Lorca Festival llega a su 6ª edición con un cartel compuesto por la formación más internacional de Avalanch junto a Saratoga, Silver Fist, Noctem, Diabólica (banda tributo a los Ángeles del Infierno liderada por Pacho Brea y José Rubio), Bloodhunter, Death & Legacy, la formación italiana Asphodelia, Toxovibora, Semilla Animal y Arcanus que descargarán todo su arsenal el próximo sábado 23 de junio en el Recinto Ferial Huerto de la Rueda de Lorca (Murcia).

Lorca

El precio de la entrada anticipada es de 14 euros más gastos, aún se pueden adquirir en:

compralaentrada.com

Level1 (Águilas)

Music Pop (Lorca)

Tankarworld (Cartagena)

Discos Tráfico (Murcia)

Recordemos que en taquilla tendrán un precio de 18 euros.

La organización hacía públicos los horarios hace pocas fechas con el siguiente reparto de tiempos:

Lorca2

¿Te lo vas a perder?